Prosa aprisa
La ASF revisa el manejo de recursos
federales
Arturo Reyes Isidoro
Mucha agua ha corrido bajo el
puente en 31 días, pero apenas este miércoles hace un mes que los veracruzanos
decidieron cambiar el mando político en el Estado.
El 1 de julio dieron una
muestra de madurez política y de que si se equivocan saben rectificar a tiempo.
En 2016, como lo acaban de
hacer en 2018, decidieron que había que castigar a un partido por los actos de
corrupción y de abuso del poder de sus gobernantes y le dieron su voto de
confianza a la oposición.
Nunca había ocurrido que en tan
poco tiempo sacaran del Palacio de Gobierno a políticos de dos partidos
diferentes; nunca había ocurrido que un gobernante desencantara al electorado
en menos de dos años lo suficiente para que lo echara.
Esta vez remataron su tarea de
casi acabar con el PRI dejándolo sin ningún triunfo electoral y redujeron a su
mínima expresión al PAN al que constitucionalmente sólo le quedan cuatro meses
en el mando gubernamental.
Vivimos ya la transición
política y tenemos a dos gobernadores, el constitucional y el electo; la
percepción es que se mueve más este último y que se ha apoderado de la agenda
de los asuntos del Estado.
Por los ecos diarios de la vida
pública percibo que a los yunistas azules y a los panistas todavía no les cae
el veinte de que viven sus últimos días de poder y en el poder y siguen
actuando y pensando como si nada hubiera cambiado.
Ya iremos comentando detalles
de lo complicado que empiezan a tener su salida los que se van, complicaciones
por diferentes motivos, uno de ellos el mal manejo que hicieron de los recursos
económicos, en muchos casos nada diferente a lo que ocurrió con la salida de
Javier Duarte.
Por los testimonios que tengo
de diferentes áreas de gobierno, son notorias las caras de funeral de los
funcionarios salientes, en muchos de ellos también de preocupación.
No es para menos. Desde hace ya
varias fechas están en Xalapa auditores de la Auditoría Superior de la
Federación (ASF) revisando el uso y destino de recursos públicos federales.
En varias dependencias, por más
que lo intentan, los funcionarios no pueden cuadrar las cifras y están haciendo
lo que pueden; al final, porque no hay cómo tapar las irregularidades o
ilícitos saldrán a la luz pública tarde o temprano, puede que más temprano que
tarde.
Inicia nuevo estilo de actuar
Por el lado contrario, el
gobernador electo mantiene acercamiento con los diferentes sectores de la vida
pública del Estado.
El 9 de julio, cuando por fin
el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares reconoció públicamente su triunfo, lo
invitó a que se reunieran en Palacio de Gobierno “para conversar sobre la
situación general de Veracruz”.
Por razones que sólo Cuitláhuac
García sabe, no lo ha hecho. Pero por lo que se ve, habría preferido conocer en
forma directa, escuchando a los veracruzanos, cuál es la situación real, lo que
puede ser un indicio de lo que será su estilo de gobierno, es decir, que no le
digan, que no le cuenten, como repite el merolico.
Para los políticos
tradicionales, incluso para la población acostumbrada al comportamiento público
de esos políticos, a medida que vean el actuar del nuevo gober seguramente les
parecerá extraño e incluso que no actúa como un priista o un panista.
Es que se sale del patrón que
construyeron para su uso y lucimiento personal los gobernantes tradicionales.
Por ejemplo, en una comida en
Emiliano Zapata luego de su primer mensaje como gobernador electo en la Plaza
Lerdo de Xalapa, dio muestra de su actuar austero, hasta con el verbo.
El ágape estaba previsto para
mil quinientas personas pero llegaron más de dos mil. Cuando le pasaron el
micrófono, en lugar de soltar un largo rollo lleno de frases hechas y de demagogia,
al estilo de Fidel Herrera Beltrán, por ejemplo, se concretó a decir a los que
estaban parados o afuera que no se preocuparan, que también iban a comer y
anunció que pasaría a saludar a todos. Y nada más.
En otra comida en Úrsulo Galván
la semana pasada con los pobladores de ese lugar y de otros municipios, tuvo la
cortesía de saludar a “representativos” que acudieron, pero prefirió irse a
convivir con los de “abajo”.
El uso hasta antes de él era
que el gobernante compartiera mesa con los pudientes, con el alcalde, los
diputados, los líderes de agrupaciones, los riquillos de la comunidad y los
caciques locales, que degustara ricas viandas y deleitara las más caras y finas
bebidas.
Pero ha sorprendido a quienes
ya han compartido comida con él que no tiene a ningún guarura a su espalda ni a
algún ayudante cerca; que no hay empistolados u hombres con armas de grueso
calibre cuidándolo; que no viaja en camioneta de lujo y blindada; que no lo
sigue un “convoy” de vehículos a donde va; que no trae ningún aparato
“logístico” ni “avanzada”; que si puede el mismo se sirve su comida y destapa
su refresco; que viste sencillo. En fin.
Contrario a lo que se estiló en
Veracruz, también en el nombramiento de quienes colaborarán con él ha cambiado
la forma. Antes, en conferencia de prensa en algún local especial se daban a
conocer los nombres de los integrantes del gabinete, y durante mucho tiempo se
hizo en la víspera de que entrara en funciones el nuevo gobierno.
Ayer se confirmó que este
miércoles, a cuatro meses de que asuma el poder, hará oficial el nombramiento
de quien será el Secretario de Gobierno de su administración, el cuenqueño Eric
Patrocinio Cisneros Burgos, durante un acto en la Plaza Lerdo.
Habrá que esperar a que rinda
protesta constitucional para ver si lo que ha mostrado ahora será la normalidad
y cuáles serán los cambios de fondo, que es lo que más interesa.
Se acabarán los sueldos altos
Algo que ya trasciende es que
como ha dispuesto el presidente electo Andrés Manuel López Obrador en el nivel
federal, también en Veracruz los sueldos en el Gobierno del Estado irán a la
baja, se caerán drásticamente, y eso repercutirá en el Congreso local. No se sabe
en el caso del Tribunal Superior de Justicia.
Para ello, el propio AMLO
habría enviado ya, como “sugerencia”, un tabulador de sueldos para que se
aplique en la nueva administración estatal, que para quienes están
acostumbrados a ganar mucho ya no les resultará atractivo.
Creo que estamos ante novedades
que darán qué comentar. Lo iremos haciendo.




