jueves, 27 de abril de 2017

“¿Y quién es ése? No lo conozco”

Prosa aprisa
“¿Y quién es ése? No lo conozco”
Arturo Reyes Isidoro

¡Vaya semana!
Abrió y cerró con Eva Felícitas Cadena Sandoval, ya a estas alturas más célebremente conocida como Eva Cadena.
De la noche, o mejor dicho, de la medianoche a la mañana, de ser prácticamente una desconocida se convirtió en figura nacional.
Logró en un abrir y cerrar de ojos lo que muchas mujeres se pasan toda la vida buscando sin lograrlo: ser el centro de la atención política.
Su nombre está en boca de periodistas (articulistas, columnistas, editorialistas, comentaristas), de dirigentes de partidos, de diputados y senadores, de quién no. De todo México.
Luego del primer “cuatro” que dice que le pusieron, en lugar de sumirse y quedarse calladita y sin moverse, se puso muy fufurufa y se fue a la Fiscalía a denunciar quién sabe qué.
Y que le vuelven a poner otro “cuatro”. Y ella, víctima, inocente, volvió a caer por segunda vez. Primero fue en moneda nacional. Luego en dólares. ¿El tercer video será en euros?
De que le gusta la lana, le gusta o ¿cómo se explica que se vea tan tranquila recibiendo la marmaja aunque afirma que no, que la está devolviendo?
Lo sorprendente es que, como bien decía Duarte, en Veracruz no pasa nada.
En Morena, ¡uy!, se pusieron muy dignos después de que la cobijaron, y que la expulsan del paraíso pejista tropical.
Pero la aludida, muy quitada de la pena, de inmediato se agarró al famoso fuero e ipso facto se reintegró como diputada local aunque, eso sí, ya es “independiente”.
¡Lo sorprendente es que tanto el PRI como el PAN la quisieran con ellos por el voto que sumaría a la hora de votar y negociar, esto es, de recibir cochupos!
Pero, como los caballos en plena carrera, muerden el freno porque, comentan bajo el agua, les pasaría el costo de la carga negativa que lleva a cuestas.
Entonces, se da por descontado que terminará en las filas de los “mixtos” Juntos por Veracruz que, de esa manera, aumentarán su fuerza, pues un voto es un voto, y a veces en las negociaciones internas significa un millón o más de pesos.
En sólo cinco días –de lunes a viernes–, Eva pasó al libro de la picaresca política veracruzana donde quedará para siempre, tristemente como #Lady Bolsitas o #Lady Cuatro. Más claro, como corrupta.
El lunes, en “Prosa aprisa”, dije: “Conociendo como se conoce la calaña de políticos que tenemos, ¿alguien duda que puede haber más videos que involucren a morenos en situaciones comprometidas? Al menos, yo no. Creo que lo de Eva Felícitas apenas es el comienzo de la fiesta. Para mí que el baile se va a poner bueno”.
Apenas van dos videos. ¿Cuántos más tiene preparados la “mafia del poder” y a quiénes implica?
Yo sé que los miembros del Ejército y de la Marina son profesionales, leales a las instituciones y que no se meten en política. El Presidente en turno es su comandante en jefe y ante él se cuadran, sea quien sea. Gracias a ello y a ellos se mantiene la gobernabilidad y la estabilidad en el país.
Pero hay cosas que los lastiman. Ya es historia que estuvieron a punto de impedir que Luis Echeverría llegara a la Presidencia luego de aquel minuto de silencio que guardó aquel entonces loco candidato del PRI en la universidad de Morelia, Michoacán, en memoria de los caídos en el 68, de  lo que se culpaba al Ejército y la herida todavía estaba fresca. Casi lo lograron.
Por eso escuché con atención cuando alguien me preguntó: ¿Y si las filmaciones, grabaciones y filtraciones fueran de “inteligencia” de algunas de las instituciones armadas para tratar de impedir que López Obrador llegue al poder luego de las descalificaciones que ha hecho lo mismo de la Marina que del Ejército?
¡Chin! No se me había ocurrido. No lo creo pero… pero con el Ejército y la Marina no se puede actuar a la ligera como responsabilizarlos de hechos sangrientos cuando están librando la gran batalla contra el crimen organizado y sufriendo bajas de sus elementos.
No lo creo. Lo que sí creo es que seguirán saliendo a la luz pública más videos, con imágenes, porque ya las simples grabaciones de audio no tienen crédito debido a que se puede falsificar la voz de cualquiera. Pero cómo negar lo que se ve, a Eva, por ejemplo, recibiendo el dinero de parte de quién sabe.
Eva hace ya compañía a esa célebre clase de finos políticos que ha dado Veracruz al país y al mundo como el famosísimo César “El Tlacuache” Garizurieta, tuxpeño para más señas, quien acuñó la no menos célebre frase de que “Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”. Que lo diga Eva, si no.
Y aunque brinquen y salten y se den baños de pureza, el nombre y el escándalo de Evita quedarán inevitablemente ligados a Morena, y para siempre quedará sembrada la duda de si el dinero se lo entregó o no a López Obrador.
Tiene que reconocerse una cosa: la rapidez con la que actuaron los morenos para tratar de deslindarse del escándalo. Hicieron un buen control de daños y lo hicieron bien. De inmediato soltaron la papa caliente y ahora hasta la están pateando.
Expulsaron de sus filas a Eva, la sacaron también de su grupo legislativo y ahora hasta piden que se le investigue y la pongan tras los barrotes. Están pidiendo ya su desafuero.
En cambio, los priistas se aferran a no salir del pantano. Ayer atoraron en la Cámara de Diputados el desafuero de Tarek Abdalá Saad no obstante los señalamientos que hay en su contra como cómplice de Javier Duarte y el gran robo a las arcas públicas.
Pero no sólo protegen a Tarek sino a los demás diputados federales señalados y el mismo Gobierno Federal priista protegió la huida de Karime Macías y parte de su familia, también implicada. Y la  PGR no actúa contra la demás red delictiva de Duarte.
Todo a sólo unos días, unas horas de que inicien las campañas político electorales para renovar los 212 ayuntamientos donde, pese a todo, se da por hecho que el mayor reparto se lo harán los partidos Morena y PAN.
Va de anécdota para significar en qué condiciones llega el PRI a la contienda.
El encuentro con la delegada del CEN del PRI, Lorena Martínez, en un restaurante de Xalapa, fue totalmente ocasional. A lo lejos, en otra mesa, el exdirigente Amadeo Flores observaba.
Atenta, respetuosa, tuvo un breve diálogo conmigo. Me preguntó por qué no apoyaba a su partido. Le reclamé la total desatención, hasta la incomunicación, de la dirigencia estatal para conmigo y saltó el nombre de Renato Alarcón Guevara.
Para mí sorpresa, me preguntó: “¿Y quién es ése? No lo conozco”. Con eso me dijo todo y me habló de la “unidad” que prevalece al interior del tricolor.
Solalinde, en Xalapa, barre parejo
Pero estuvo el padre Solalinde en Xalapa para participar en la Feria Internacional del Libro Universitario y vaya que arrió parejo.
Por ejemplo –me atengo al testimonio que recogió el propio equipo de prensa de la UV –, comentó que las personas que se vuelven adictas al poder difícilmente lo sueltan, ya que quieren perpetuarse en éste y cuando la ley no se los permite buscan hacerlo por medio de familiares como esposas o hijos, por lo cual instó a la población a no permitir que esto suceda. ¡Zuku!
El padre reiteró que vivimos en un mundo donde hay una gran adicción al poder y al dinero, y dijo que ejemplo de ello son los malos mandatarios que han ocasionado la desgracia en Veracruz y en el país, al abrir las puertas al crimen organizado porque no se sacian con nada, son adictos al poder y al dinero.
Preguntó a los asistentes: ¿quién tendrá la culpa?, ¿ellos que se han servido con la cuchara grande, que metieron al crimen organizado, que han sembrado un gobierno de terror y han ocultado información?, ¿o nosotros que nos hemos dejado, que hemos aceptado el régimen de miedo y hemos callado?
No se anduvo por las ramas: “Estos gobiernos no serían posibles si las sociedades no estuvieran desinformadas, fueran inconscientes, cobardes y agachonas. Así no fue Jesús”.
Error, en construcción municipal en el centro
Siempre he reconocido la labor constructora del alcalde de Xalapa, Américo Zúñiga Martínez, pero creo que esta vez sí se ha cometido un grave error.
En la calle Zamora, esquina con Primo Verdad, en el corazón del centro histórico, por ampliar un pedazo de banqueta, dos carriles naturales de circulación, al llegar a ese punto, se redujeron a uno formando un embudo, que no ayuda en nada sino que complica más el caos vehicular.
Un grupo de reconocidos arquitectos me pidió que los acompañara a la obra y me explicaron el error que se está cometiendo. “Hágase portavoz de todos. Señálelo. Ojalá y se corrija”.
No soy arquitecto pero no se necesita serlo para darse cuenta de que, en efecto, se ha cometido un grave error que todavía puede corregirse porque la obra no se ha inaugurado.
Si se deja así, no tengo duda de que en pocos meses, si gana la alcaldía el candidato de Morena, Hipólito Rodríguez, hará la corrección necesaria.
 Lectores, hago puente. Nos encontramos el próximo martes.









miércoles, 26 de abril de 2017

La cama de piedra

Prosa aprisa
La cama de piedra

Arturo Reyes Isidoro


Nueve días, únicamente nueve días bastaron a Javier Duarte para sentir el rigor de lo que es dormir sobre una cama de piedra amortiguada sólo por una colchoneta.
Sólo diez días, cuando miles, millones de  personas en situación de pobreza o de pobreza extrema duermen así o, peor, en el piso, sólo sobre un delgado petate, toda su vida.
Durante su gobierno, varios miles de esos infelices hubieran podido mejorar su situación si él y su red delictiva no hubieran desviado los recursos que estaban destinados para combatir la pobreza.
¿Ya se le olvidó que él a través de su partido, el PRI, compraban la voluntad ciudadana, de los pobres, repartiendo colchonetas?
El domingo 16 por la madrugada ingresó al Cuartel Militar de Matamoros, en Guatemala, luego de que una noche antes fue aprehendido en Panajachel.
Pero el señorito no aguantó más y el martes pidió si no un trato “especial”, al menos un colchón, un ventilador y una lámpara en su celda.
La divisa del gobierno de Duarte era la “prosperidad”, que según pretendía y llevaría a todos los veracruzanos.
Con el dinero que se robaron él y los suyos hubieran podido dotar de un colchón, un ventilador y una lámpara a los miles, millones de veracruzanos que carecen de ellos.
¿Qué las comparaciones no son buenas? En cualquier cárcel de México no sólo tendría eso sino pantalla de televisión, aire acondicionado, cama kingsize, refrigerador, despensa, un barcito surtido y hasta visitas de algunas nenas.
Ah, pero así como el coronel no tiene quien le escriba –Gabriel García Márquez, in memoriam–, Javier se queja también de que no tiene con quien platicar.
Guatemala, vecino  país al que nuestro gobierno poco voltea a ver acaso por pequeño y sin el potencial de recursos que tiene el nuestro, nos ha dado grandes lecciones.
Por ejemplo, el día en que compareció Duarte ante un tribunal todo se hizo con total transparencia, tanto que pudimos seguir en directo y en vivo todos los incidentes a través de las redes sociales y la televisión.
¿Alguna vez ha ocurrido algo semejante en Xalapa, en Veracruz, en todo México?
Pero, ¡qué vergüenza!, allá si está preso desde el 3 de septiembre de 2015 un expresidente del país, Otto Pérez Molina, acusado de corrupto.
El día de ese año, que fue jueves, renunció por la mañana como Presidente luego de que fue acusado por actos de corrupción, y por la tarde ya estaba en la prisión en la que ahora está Duarte, de quien es vecino. Como a Javier, igual lo sacaron del tribunal entre una turbamulta de reporteros, fotógrafos y camarógrafos.
El 21 de agosto había sido acusado de ser la cabeza de una red criminal que operaba al interior de la Superintendencia de Administración Tributaria (el SAT nuestro) por el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala.
O sea, no pasó ni un mes para que lo pusieran en prisión, donde permanece. No es dato menor que Pérez Molina es además general retirado del Ejército y fue miembro de la fuerza de élite kaibil, de los temibles kaibiles.
A Duarte le dieron todas las facilidades para que huyera y se escondiera durante seis meses hasta que lo necesitaron para taparle el ojo al macho con motivo de la elección del Estado de México, que el Gobierno Federal teme perder  y no quiere que acusen a los priistas de corruptos.
Con otro ingrediente. Pérez Molina al presentarse ante tribunales dijo que era el momento preciso de “dar la cara” y que si hubiera querido hubiera huido oportunamente. Dio la cara y no huyó. Duarte dijo e hizo todo lo contrario.
Este ex Presidente fue acusado de asociación ilícita, cohecho pasivo, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito debido a que supuestamente saqueó al Estado guatemalteco entre 2012 y 2015, algo parecido a lo que hizo Duarte en esos mismos años.
Pero, ojo, también su vice Presidenta, Roxana Baldetti, está siendo imputada como parte del caso “Cooptación del Estado”, como se le conoce allá,  por el que en total están siendo procesadas unas 70 personas, entre las que se incluyen los exministros de Gobernación, Defensa, Comunicaciones y Energía, o sea toda la banda de Pérez Molina. Igualito que acá. Mju.
Guatemala, ese pequeño país en extensión territorial pero gigante en la aplicación de la ley, también metió a prisión y sentenció a 80 años de cárcel al expresidente José Efraín Ríos Montt, acusado de exterminar la etnia de los indígenas ixiles.
¿No se puso a pensar Duarte, o sus abogados, que si les dan todo lo que piden, se lo tendrán que otorgar también a los demás reos guatemaltecos?, porque, ¿por qué a uno sí lo tendrían que beneficiar y a los otros no?
Guatemala no es México. Por lo que se ve, allá si son parejos, o más parejos y un reo es un reo.
Se advierte que Duarte no se acostumbra a que le apaguen la luz a las ocho de la noche, como en toda la prisión, y que sufre de calor, ¡oh desgracia!
Ahora si ha de saber lo que viven los miles y miles de Veracruzanos que no tienen clima artificial ni ventilador, en especial los que habitan en lugares muy calientes como Tierra Blanca.
Me pregunto si esa cama de piedra y esa colchonetita no obligarán a Duarte a solicitar que mejor sí, que mejor lo extraditen a la de ya para venir a una confortable celda mexicana, para estar en una jaula de oro.
Se queja Javier. ¡Ay! ¿Sabrá que Cuco Sánchez compuso aquella famosa canción “La Cama de Piedra” allá por los años 50?
Cuco y Miguel Aceves Mejía, que la cantaban, decían que si de piedra tenía que ser la cama, también de piedra la cabecera: “De piedra ha de ser la cama / de piedra la cabecera; / la mujer que a mí me quiera / me ha de querer de a deveras”.
Nuestro paisano apeló a los convenios internacionales y a la Constitución de Guatemala para que lo atiendan. A ver qué dicen la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, o la ONU.
¿Ya le diría alguien en donde está que en Veracruz también nos estamos asando de calor y no nos quejamos?
Para consolarse, ¿desconoce que en los lugares de la costa veracruzana la gente duerme en cama de piso, esto es, que se baja al suelo para poder mitigar un poco el calor y dormir algo? Y nadie se queja.
No. No debe saberlo. Ni como precandidato, ni como candidato y ni como gobernador recorrió siquiera la mitad del Estado. Y a donde lo hizo, lo visitó en medio de toda la comodidad.
A destiempo, porque eso lo hubiera sensibilizado, ahora apenas lo está sabiendo, aprendiendo.
Hipólito Rodríguez
En el transcurso de un desayuno dejó muy  en claro que no está afiliado a Morena aunque compite bajo su bandera porque se identifica con su proyecto.
También dijo que no es político sino un académico, investigador, y que su candidatura es ciudadana.
No lo había tratado en persona pero me causó la mejor impresión el candidato de Morena a la alcaldía de Xalapa, Hipólito Rodríguez, con altas, acaso casi todas las posibilidades de ganar.
Es un hombre serio, reposado. Sabe escuchar. Tiene bien definido el diagnóstico de lo que hay que saber como autoridad municipal y qué es lo que se tiene que hacer.
Se ve que es un estudioso y que tiene tiempo ocupándose de Xalapa. Un amigo político que lo conoce desde hace años me confirmó que ha estado ocupado desde hace muchos años en estudiar la problemática de la capital y las posibles soluciones.
No es un improvisado, pues.
Si en la campaña se da un debate, o son dos, seguramente los xalapeños comprobarán lo que ahora digo.
Seguramente va a sorprender sobre el conocimiento que tiene sobre la ciudad.
Sus competidores tendrán que prepararse bien, lo mejor, para debatirle.
Calladamente, ha recorrido ya el 80 por ciento del municipio. Sin duda, es el candidato a alcalde a vencer.





lunes, 24 de abril de 2017

Maicean a Morena; exhiben video

Prosa aprisa
Maicean a Morena; exhiben video
Arturo Reyes Isidoro

¡Corrupta!
En nombre de Andrés Manuel López Obrador, la maicearon.
Resultó la versión femenina veracruzana del “profesor” René Bejarano.
La diputada local con licencia, de Morena, Eva Felícitas Cadena Sandoval, abrió ayer la semana con escándalo.
Un video en El Universal la mostró recibiendo medio millón de pesos presuntamente para el tabasqueño.
La pillaron recibiendo la marmaja, en efectivo, presumiblemente el 6 de abril. Dijo que se lo entregaría dos días después, el 8, cuando visitara Las Choapas.
La todavía integrante de la bancada de Morena en el Congreso local negó primero que hubiera recibido dinero y que se lo hubiera entregado al Peje.
El Universal, con verdadero espíritu de investigador periodístico, le pidió entonces que dijera que había hecho el día 6.
O sea, quería saber con qué coartada saldría ante la evidencia a todas luces evidente, válgaseme la redundancia.
Entonces ella se volvió amnésica. No se acordó de nada. Dijo que tendría que revisar su agenda porque tiene “muchas actividades”. Mju.
Pero se empezó a doblar. Por si las dudas aceptó: “Puede ser que nos hayan grabado en alguna cuestión de algún movimiento, pero no por eso es una cuestión que tiene que ver con el licenciado Andrés Manuel”. Ajá.
Pero conforme pasaron las horas y el escándalo se hizo nacional, terminó por aceptar que sí la habían maiceado –López Obrador, dixit.
Los detalles se fueron desgranando, como se desgrana una mazorca de maíz.
El dinero se lo dio Alexis García en una habitación del hotel Terranova, de Coatzacoalcos.
Al excandidato a gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, le confesó que el dinero se lo habían dado empresarios de ésa ciudad y puerto.
Que, según, los hombres de negocios están preocupados por la inseguridad y estaban interesados en conocer el proyecto de AMLO.
“Fui en la confianza de que eran empresarios que querían hablar del proyecto. Yo aclaré que no soy cercana al licenciado (porque) no tengo un acercamiento personal o privado”.
Como Bejarano aquel 29 de julio de 2003, Eva, Evita fue recibiendo fajos de billetes, uno tras otro y entonces pidió “una bolsita” para meterlo. Le llevaron un sobre.
También a Bejarano lo fue a ver un empresario, argentino, Carlos Ahumada, entonces novio de Rosario “Chayito” Robles, por aquellas fechas furibunda militante de izquierda y hoy empleada, perdón, colaboradora de Enrique Peña Nieto.
La izquierda, la santa izquierda.
El esposo de Dolores Padierna, actualmente coordinadora de los senadores del PRD, recibió los fajos de billetes mexicanos y de dólares y los metió en un portafolios.
Cuando el escándalo lo envolvió, dijo entonces que el dinero se trataba de un “donativo”. Quién creen que era su jefe entonces. Exacto. ¡Bingo!, Andrés Manuel López Obrador.
El miércoles 3 de marzo de 2004, Brozo destapó el escándalo en “El Mañanero” con un video muy parecido al de ahora donde aparece Eva Cadena.
Ese mismo día por la noche, Carlos Loret de Mola, en el noticiero “Nueva Visión” presentó otro video donde se veían los mismos personajes.
Ahí Bejarano le presumió a Ahumada: “yo he hecho para Andrés (Manuel López Obrador) muchas cosas que otros no harían”.
Ahora, Eva. ¡Ah, Eva, Eva!
En efecto, el 8 de abril López Obrador estuvo en Las Choapas. ¿Y qué creen? Pues en pleno estrado apapachó a Eva Cadena.
Ahí, ante un verdadero barullo creado por los propios militantes de Morena que se oponían a que Evita fuera postulada como candidata a presidenta municipal, AMLO la sostuvo contra viento y marea.
A la entonces distinguida morena le gritaron “¡Corrupta!” y ante el dueño del partido la acusaron de ser una corrupta, pero Andrés Manuel se sostuvo en su macho.
Ya abajo, cuando se retiraba entre los empujones de sus simpatizantes, alguien le preguntó al tabasqueño si ella era corrupta. Su respuesta fue: “lo que diga mi dedito”, al tiempo que hacía un ademán negativo.
Ayer, ante lo que no se podía negar, vinieron todas las explicaciones, justificaciones y declaraciones de los de Morena. Se la pasaron el resto del día dándose golpes de pecho.
El diario El Universal dijo que en un principio César Yañez, el vocero de López Obrador, esquivó dar una explicación. Argumentó que lo dejaba el avión pero que luego se reportaría. No lo hizo. Los habían pillado haciéndose fuera de la basinica.
Ya en pleno escándalo fue la secretaria general del CEN de Morena, Yeidckol Polevnsky, quien salió a dar la cara.
Lógicamente dijo que Eva Felícitas no es cercana a López Obrador, que proviene del PAN, pero señaló que para su partido es inadmisible que haya recibido dinero y que su caso debía ir a comisión de Honestidad y Justicia donde se analizaría retirarle la candidatura a presidenta municipal. No fue necesario. La implicada declinó horas más tarde.
Cuitláhuac García Jiménez, excandidato a gobernador, diputado federal y responsable de Morena en Veracruz, se hizo eco de lo que dijo Cadena: que le habían tendido “una trampa” y que había “caído”.
El libreto ya no varió. AMLO se apresuró a grabar otro video para salir con lo mismo de siempre: que todo era obra de la “mafia del poder” y que a su pupila le habían puesto “un cuatro”. Y bla bla bla.
Ahora resulta que la corrupta diputada con licencia ni siquiera está afiliada a Morena y por poco y nos salen con que ni la conocían.
Corrupción. Corrupción pura en el partido de los impolutos.
Se rasgaron las vestiduras porque se vieron descubiertos. ¿Por qué no habían dicho antes que no es militante?
¿Si no se hubiera filtrado el video, hubieran hecho pública la entrega y el supuesto rechazo y devolución del dinero?
¿Eva se quedó con los billetes o se los entregó a López Obrador en Las Choapas y de hecho con ello compró su candidatura a alcaldesa?
¿Cómo probar que AMLO no recibió el dinero? ¿O que Felícitas no se lo clavó?
¿Por qué no identifican con nombres y apellidos a los supuestos empresarios que los maicearon?
¿Porque le ofrecieron dinero y lo aceptó sin que nadie le pusiera una pistola en la cabeza, le pusieron “un cuatro”?
¿Fue una “trampa” porque aceptó el dinero y la grabaron agarrándolo? ¿Si no la hubieran filmado entonces no habría habido trampa aunque se quedaran con el dinero indebidamente?
En más de una ocasión, el señor López Obrador ha acusado a periodistas y medios de Veracruz de estar maiceados por parte de Miguel Ángel Yunes Linares sólo porque le han preguntado cosas que le incomodan. Pero nunca ha presentado una sola prueba de su señalamiento.
Ayer, en cambio, todo México pudo comprobar que en Veracruz si maicean a los suyos, a los de Morena. Pero de eso nada dijo en su video.
¿De dónde salió el video? Fue grabado en un hotel, como aquel de Canadá, donde filmaron a Moisés Mansur, prestanombre de Javier Duarte. Muy parecido.
Pero el autor de la grabación no pudo haber sido Duarte, porque el 6 de abril huía de la policía y estaba escondido, en Guatemala, ha dicho.
¿Quién de la mafia del poder? ¿Quién del PRI o del PAN?
Conociendo como se conoce la calaña de políticos que tenemos, ¿alguien duda que puede haber más videos que involucren a morenos en situaciones comprometidas? Al menos, yo no. Creo que lo de Eva Felícitas apenas es el comienzo de la fiesta. Para mí que el baile se va a poner bueno.
¿Se amarra el dedo López?
Cuando detuvieron a Javier Duarte, López Obrador, ¿se curó en salud?, ¿se amarró el dedo?
Primero en Twitter y luego en video dijo que lo tratarían de usar en su contra así como de Morena; que declararía que financió a su partido y a él mismo; que tratarían de “enlodarlo” con Javier, pero expresó a los suyos: no se preocupen por eso porque no es cierto. ¿Entonces, por qué él sí se preocupa?
Ayer, ante lo de Eva Felícitas, mencionó en otro video: “Me pueden robar la presidencia, como ya lo han hecho; me pueden quitar todos los triunfos, pero no van a poder arrebatarme mi dignidad, mi honestidad…”.
¿Teme que Duarte lo implique? ¿Teme que puedan salir más videos que lo desfonden y por eso se adelanta para decir que le “robarán” la presidencia?