jueves, 28 de febrero de 2013

Aquél desdén a Murillo Karam



Prosa aprisa
Aquél  desdén a Murillo Karam
Arturo Reyes Isidoro
En la última visita que como candidato hizo Enrique Peña Nieto al puerto de Veracruz, el 22 de junio del año pasado, entre su comitiva venía Jesús Murillo Karam, el mismo que acaba de meter al bote a Elba Esther Gordillo y se ha convertido en un personaje de gran relevancia no sólo en el país sino en el extranjero. Entonces, un cercanísimo familiar que tiene y vive en el estado lo fue a saludar. Y, claro, de paso trató de presentarlo con algunos actores políticos del estado, pero éstos lo desdeñaron. El hidalguense se percató y le dijo a su familiar que no se preocupara, que además a él tampoco le interesaba. Y ahí lo tienen ahora.
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El ingenio publicitario… y mexicano. Una línea aérea de bajo costo que vuela en el país está enviando por e-mail una publicidad que dice: “Querido maestro: que no te atrapen en vuelo privado, mejor vuela en (viene el nombre del portal de la empresa)”. Ah, doña Elba Esther.
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Entrevistado el pasado 19 de febrero en el puerto de Veracruz sobre la invalidación que hizo el Tribunal Estatal Electoral de Veracruz de la “Gran alianza por ti” (PRD-PAN), el gobernador Javier Duarte de Ochoa dijo que “En Veracruz no existe ningún impedimento para que los partidos políticos se puedan o no se puedan unir”.
¿Qué creo? –les respondió– Que al final de día se van a volver a poner de acuerdo, van a cumplir con lo que establecen sus estatutos y se van a volver a unir. A final del día esto es una cuestión de legalidad, en donde el Gobierno de Veracruz, el gobernador del estado, nada tiene que ver, es un tema intrapartidista, repito, es un problema entre los militantes del propio partido, y de manera particular y señalada del PRD. Yo respeto total y absolutamente las decisiones, la conformación y la integración de ese partido”.
Cabría la posibilidad de que este viernes la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación diera respuesta a la impugnación que sobre el resolutivo presentó el PRD. Se ordenaría que se repusiera el procedimiento legal, lo que podría dar pie a que, finalmente, se validara la “Gran alianza”. Y otra vez, a pelearse entre ellos por las posiciones.
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Si se llegara a consolidar la “Gran alianza por ti”, entonces habría algunos ajustes de nombres de quienes ya se daban por seguros precandidatos priistas, y se confirmaría que tendrán que ir candidatos ganadores, que no se pondría en riesgo el resultado.
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Lo que se sabe es que este viernes, Catemaco estará lleno de casi eliminados aspirantes a diputados o a presidentes municipales, quienes irán a que los brujos les hagan una limpia o magia blanca o negra, según el tamaño de su aspiración o de su enojo, para ver si así pueden volverse a meter de lleno a la tómbola de donde saldrán los nombres de los premiados.
Según algunos comentarios, muchos de ellos habrían asistido anoche, en forma muy discreta, a los temazcales a purificar sus organismos también y uno que otro, aunque disfrazado, habría estado a la media noche en la ya tradicional ceremonia donde se pide al chamuco que aparezca, para pedir por su causa (no les basta con el chamuco rojo que ya tienen).
De otros, se sabe que por pena o para no quemarse, habrían encargado a sus esposas que llevaran sus fotos o sus ropas para pedir que sobre ellas les hicieran “el trabajo”.
Que otros más habrían enviado anoche a sus choferes, ayudantes o más cercanos colaboradores para que fueran a echar sal frente a la puerta de los más firmes precandidatos, para ver si se caen y ascienden ellos.
Y, claro, otra versión es que a Catemaco llevarían también la foto de Erick Lagos Hernández para que los brujos le hicieran un “buen trabajo” y los favoreciera con la tan anhelada candidatura. En fin, si es usted creyente de esas cosas, más vale que no salga a la calle si no lleva su calzón rojo y, además, al revés y que no coma cualquier cosa que le inviten.
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Si se le ve desde el punto de vista práctico, de una buena administración, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ganó un buen delegado en la persona de Gonzalo Morgado Huesca al frente del ISSSTE en Veracruz, y de paso el gobernador Javier Duarte de Ochoa ganó también un aliado en su política de seguridad social a favor de los trabajadores al servicio del Estado. En el IPE, el famoso Tío Gonza quiso poner orden pero pisó muchos callos y al final la presión de los intereses se impuso. En sencilla ceremonia ante el representante del gobernador Duarte, el subsecretario Enrique Ampudia Melo, así como el secretario de Salud, Pablo Anaya Rivera, el ex diputado federal asumió ayer funciones. Lo acompañaron sus amigos del grupo “Adelante”, Carlos Brito Gómez y Guillermo Zúñiga Martínez, así como el diputado local Américo Zúñiga.
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Américo Zúñiga Martínez empieza a apretar el paso. Se nota ya más su presencia mediática. Según sus allegados, para nada se confiará ni tratará de gravitar en torno a las figuras de Ricardo Ahued y David Chedraui, aunque está consciente que éstos le serán de gran ayuda. Sabe que la contienda no será fácil y por eso no bajará la guardia en ningún momento.
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Cuando uno piensa que ya todo pasó, se encuentra con que todavía quedan resabios por lo sucedido en el pasado casi inmediato.
Resulta que muchos aspirantes o estudiantes del doctorado en Derecho de la Universidad Veracruzana están que trinan en contra del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, porque por su culpa, dicen, el Conacyt habría cancelado las becas que otorgaba para cursar tales estudios.
Los estudiosos comentan que el monto de las becas era de entre 12 y 15 mil pesos mensuales, pero que cuando en el Conacyt se enteraron de que el entonces gobernante se había doctorado, entraron en sospecha de la calidad y seriedad de la institución, pues se preguntaban cómo era posible que hubiera cumplido con todos los requerimientos para los cuales se requiere de mucho tiempo.


miércoles, 27 de febrero de 2013

Peña, no se ve pero se siente



Prosa aprisa
Peña, no se ve pero se siente
Arturo Reyes Isidoro
Es joven, Enrique Peña Nieto es un político joven, pero por la manera en que se va conduciendo desde la Presidencia de la República, pareciera haber abrevado de los viejos sabios del PRI, los del siglo pasado, que tenían como una regla de oro que el gobernante –el Presidente, el Gobernador– debe dejar que sean otros, sus subalternos, los que operen, en especial los casos conflictivos, polémicos, de riesgo, las decisiones difíciles, y que él debe guardarse muy bien para quedar sólo como la última instancia, pero sólo como eso, en caso de que sea necesario intervenir.  De esa manera, guarda su imagen y se pone a salvo del riesgo de cualquier falla o del señalamiento directo, de la acusación, del ataque. Pero, además, queda con la libertad de actuar, de ordenar una rectificación, con lo que se presenta como magnánimo, o de cesar a su colaborador si hay que hay que echarle la culpa a alguien, porque el uno, el preciso, el tlatoani, ese no falla, nunca comete errores, el pendejo siempre es otro.
Pero Peña, aparte, tiene una gran virtud, que es moneda de oro en política y que muy pocos, pero muy pocos gobernantes o dirigentes políticos, habidos y por haber, poseen: la de saber escoger a sus colaboradores y las de saber delegar. Y, claro, eso sólo se da cuando el que decide tiene visión política y seguridad, una gran seguridad en sí mismo y en lo que hace o está haciendo.
Si las dos cosas se conjugan, entonces el gobernante, el político, cobra otra estatura, otra dimensión y pasa a una condición de líder, de estadista y se gana el respeto de sus representados y ya ni se diga de quienes colaboran con él. El mexiquense, a escasos tres meses de estar en el máximo poder en México, pareciera estar en ese rumbo.
Cuatro ejemplos sustentan lo que apunto: la decidida actuación del secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, la del Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, y la del dirigente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, hombres directamente nombrados por Peña Nieto, y por extensión agregaría yo al líder priista de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, quien está donde está por consentimiento del ex gobernador del Estado de México.
Recientemente, y aquí lo comenté, Manlio Fabio tuvo una esgrima verbal con el gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre, por el tema de las policías comunitarias. La verdad, el sonorense se condujo con una gran solvencia porque se apoyó en argumentos constitucionales, apegados a derecho, irrebatibles. Él otro le respondió con argucias de pendenciero de barrio bajo. Peña, desde Costa Rica, los tuvo que llamar a la conciliación y las paces se hicieron.
Luego, Chuayffet condujo todos los trabajos que culminaron con la Promulgación de la Reforma Constitucional en materia educativa, e, igual, con una solvencia legal y jurídica se enfrentó a la entonces todavía poderosa dirigente magisterial Elba Esther Gordillo, aunque, ahora se ve muy claro, ya para entonces poseía la seguridad de que iba a pasar todo lo acaba de pasar.
El 20 de febrero, al reunirse con los legisladores integrantes de la Comisión de Educación del Senado de la República, lamentó que la carencia de aplicación de la ley hubiera permitido excesos por parte de los maestros. “El silogismo jurídico es lo más maravilloso que hay. Si A es, debe ser B. Si no vas a dar clases, entonces te quito tu salario. Ese es el silogismo jurídico. El derecho lo hemos ido abandonando para hacer acuerdos, acuerditos y acuerdazos en lugar de aplicar la ley como debe ser aplicada”, criticó.
Sobre los paros de maestros, argumentó: “tenemos que empezar a aplicar el derecho. Tenemos que nutrirnos retroactivamente para ordenar el derecho a la educación con el derecho a manifestarse, sólo que uno no puede desaparecer al otro, y el derecho a la educación es un derecho humano”. Y por ahí se fue.
De Jesús Murillo Karam acabamos de ver su actuación. Sereno, seguro, contundente. Con todos los pelos de la burra en la mano. Siempre teniendo como sustento la ley, el derecho.
Y César Camacho Quiroz ha conducido con gran éxito los trabajos que culminarán a inicios de la próxima semana con la reforma a los estatutos del PRI, que permitirán a ese partido ponerse en línea con una serie de transformaciones que seguramente vendrán en el gobierno, pero para lo que se requiere congruencia y sustento legal, que es de lo que se dotará al gobierno de Peña. Y mientras Camacho se dedica a lograrlo, delegó, a su vez, todo el trabajo electoral de este año a la secretaria general Ivonne Ortega Pacheco.
Peña tuvo el tino, la visión, de haber escogido, sin duda, los mejores hombres para lo que se propuso al asumir el gobierno pero, además, con una gran seguridad lo has dejado actuar, se ve que les ha dado toda su confianza y que no los limita, por ejemplo, para que se muevan, para que declaren, para que expliquen, para que argumenten, para que cabildeen, para que salgan a los medios. Se ve que no les tiene celo y que confía en ellos y que nos los subordina a nadie más que a él, pero, sobre todo, se ve que confía totalmente en lo que hacen.
Y en todo lo que ha pasado, admirable, para nada ha aparecido él. Cero protagonismo. O sea, no se ve, pero se siente. No ha tenido necesidad de fotos, de reflectores, de micrófonos, de aparecer todos los días en boletines de prensa pagados, porque se ve que no necesita nada de eso porque sabe muy bien quién es y qué es y con eso le basta. Y nadie, absolutamente nadie duda que él es el hombre de las grandes decisiones. Al paso que va, pronto será un líder y propios y extraños terminarán por verlo también como un estadista.
La visión de Tomás Ruiz
En Veracruz, dedicado a lo suyo, a responderle con resultados al gobernador Javier Duarte de Ochoa, que fue quien lo invitó y lo nombró, el secretario de Finanzas, Tomás Ruiz González. A la distancia, dado los últimos acontecimientos, desde 2007, luego de dirigir durante siete meses el Panal y de desligarse de Elba Esther Gordillo desde entonces, Tomás optó por el mejor camino que podía tomar: dedicarse a lo que es su especialidad, el manejo de las finanzas y la economía, y a reintegrarse, en julio del año pasado, a su partido de origen, el PRI. Cuánta visión tuvo también para cortar a tiempo por lo sano.








martes, 26 de febrero de 2013

Las consecuencias en Veracruz



Prosa aprisa
Las consecuencias en Veracruz
Arturo Reyes Isidoro
Estupefacto, cuando vi anoche antes de las ocho por televisión la conferencia de prensa que ofreció el Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, anunciando la detención de Elba Esther Gordillo por el delito de operaciones con recursos de procedente ilícita por al menos 2 mil millones de pesos, me transporté a aquel 10 de enero de 1989 cuando el gobierno entrante del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari aprehendió a Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, hasta entonces poderoso dirigente petrolero del país, con lo que acabó con todo un imperio de corrupción y un cacicazgo que se había convertido en un poder tras el poder.
Dos días antes de que cumpliera 67 años, La Quina fue aprehendido con lujo de violencia en su casa en Ciudad Madero, Tamaulipas, cuando todavía dormía. Entonces, elementos del Ejército y de la policía federal le “encontraron” un verdadero arsenal como para armar a todo un  ejército, suficiente para ponerlo tras las rejas. Desde entonces, siempre se dijo que las armas le habían sido sembradas y que la aprehensión era un recurso de Salinas para legitimarse ante el pueblo mexicano pues había la duda de que quien realmente había ganado la elección había sido el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, pero que también era un acto de venganza política porque el líder petrolero había apoyado abiertamente al candidato de izquierda ordenando a todos los trabajadores petroleros a votar por él.
Esa versión la confirmaría el propio dirigente cetemista Fidel Velázquez a un funcionario de la embajada norteamericana, lo que se conoció al desclasificar documentos, años después, el gobierno de los Estados Unidos. Salinas tenía apenas un mes en la Presidencia cuando actuó.
Veinticuatro años después, el pueblo mexicano vive otro episodio parecido, aunque con un fondo distinto. No hay duda de que Enrique Peña Nieto ganó la elección por mayoría, sin desestimar los señalamientos de la oposición de que hubo anomalías, y no hay duda de que Elba Esther Gordillo estaba enriquecida ilícitamente, ejercía un cacicazgo, se había adueñado del manejo de la política educativa del país, había doblegado a presidentes de la república y a gobernadores para lo cual incluso creó un partido político e imponía candidatos y autoridades, se había convertido en otro poder tras el poder y jugaba pulsos y retaba al poder legalmente constituido. Se acabó. Se acabó cuando el mismo sistema que la procreó quiso, porque la toleró por mucho tiempo, lo mismo el sistema priista que el sistema panista.
Pero es muy temprano para conocer la verdadera causa o la causa principal, porque hay muchos filones para especular. Aparentemente por ahora, Peña Nieto lo habría hecho porque ella y su sindicato constituían el principal obstáculo para la modernización y el avance del país a partir de la política educativa, de una nueva política educativa planteada a partir de la Promulgación de la Reforma Constitucional en la materia que horas antes, un día antes, había firmado el Presidente en un acto celebrado en Palacio Nacional. En una de esas, por poco y aprehenden ahí a la chiapaneca si hubiera asistido al acto.
Sorprende la meticulosidad con que se informó ayer a la prensa sobre la causa de la aprehensión. La gráfica que se presentó no deja ninguna duda de que el caso se vino trabajando desde mucho tiempo atrás, de que se investigó a fondo, de que se confrontó información, de que se pidieron informes y colaboración a gobiernos e instituciones bancarias del extranjero y del país. Se ve que no quisieron dejar cabos sueltos, que no se sospechara que  no se está actuando dentro de la legalidad, que la acusación estuviera sólidamente sustentada.
De acuerdo al diario Reforma, anoche mismo, a poco de darse el anuncio, hubo una reunión del secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, con gobernadores de la república, incluido el de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa. Es de pensarse que fue para tratar el tema y para prever las consecuencias y, por lo tanto, el manejo con las huestes sentistas, para cuidar que no se rompa el orden y para, se supone, tomar de una vez por todas el control de la política educativa en cada entidad como lo ha tomado el gobierno federal.
Si así fue, entonces no estaríamos lejos del fin de los profesores comisionados, aviadores, que son toda una legión, y de todas las canonjías que al final de cuentas le cuestan a los contribuyentes.
Por extensión, en el caso de Veracruz y seguramente de los estados donde este año habrá elecciones, la detención de Elba Esther Gordillo, el fin de su imperio, puede modificar también las circunstancias y quitar presión a los gobernadores en su alianza con la señora Gordillo y su partido el Panal, que seguramente si bien se cuidará de mantener esa organización para no perder los votos que representa, puede que se cambien las condiciones y las plazas que consideraba suyas, como la de Martínez de la Torre, donde hasta ahora está previsto postular al todavía diputado local Ernesto Callejas Briones, por presión de la Gordillo, aunque es evidente que tiene un gran arrastre el ingeniero Eduardo Sánchez Macías, director general de la cadena de periódicos El Heraldo.
Si hubiera la instrucción de aprovechar la detención de la Gordillo para hacer una limpia y acabar con toda la estructura de poder que creó en todo el país, entonces estaría en duda también la llegada del cacique sindical magisterial Juan Nicolas Callejas Arroyo al Congreso local y al liderazgo de la próxima diputación local priista, con lo que también se impediría que siguiera imponiendo candidatos impopulares y perdedores como lo pretende hacer en Misantla donde se empeña en que su hermano Ricardo, quien es del sur del estado, vaya como candidato a presidente municipal aunque su derrota esté cantada si por la oposición juega Gustavo Moreno Ramos.
En general, habrá que estar pendientes. No sería raro que a consecuencia de todo lo ocurrido este martes, el gobernador Javier Duarte de Ochoa aprovechara para hacer algún anuncio o declaración que modificara o actualizara su política y la estructura educativa del estado. No sería raro.




lunes, 25 de febrero de 2013

¿Habemus Papo?



Prosa aprisa
¿Habemus Papo?
Arturo Reyes Isidoro
Sucedió el viernes pasado, en el Museo de Antropología, en la capital del estado, en el acto de aniversario del FESAPAUV, el sindicato de académicos de la Universidad Veracruzana, al que acudieron también como invitados los exalcaldes David Velasco Chedraui y Ricardo Ahued Bardahuil, así como el diputado local Américo Zúñiga Martínez. Recibieron al gobernador Javier Duarte de Ochoa el rector de la máxima Casa de Estudios, Raúl Arias Lovillo, y el dirigente sindical y anfitrión Enrique Levet Gorozpe, ex diputado local, quien aspira a ser rector de la UV y quien ha sido ubicado por los expertos en la terna final junto a la candidata de Arias Lovillo, la maestra Leticia Rodríguez Audirac. Ya en el evento, el doctor Duarte de Ochoa tuvo palabras de aliento y de fraternidad para el “Papo” Levet, como se le conoce a Enrique, de quien dijo, entre otras cosas, es mi amigo, me conoce desde chico y forma parte de mis proyectos, está trabajando muy de cerca con mi administración. Resulta que Levet Gorozpe fue vecino de la familia Duarte de Ochoa en el puerto de Veracruz, llegando incluso a ser amigo del padre del hoy gobernante, por lo que conoció al joven mandatario desde que era pequeño. ¿Alguna señal rumbo a la sucesión? ¿Humo blanco en la UV antes de que salga el de la chimenea de la Basílica de San Pedro anunciando que Habemus Papam? ¿Acá, Habemus Papo?
Dos mujeres interesantes
Sólo cuando de buena fuente se me dijo que sería la candidata priista a presidenta municipal de Tuxpan me entró la curiosidad por conocer a Gabriela “Gaby” Arango Gibb. Traté de indagar quién es, qué hace. Lleva, además, un apellido de tradición periodística en el norte del estado,  Gibb, de la familia Gibb de La Opinión de Poza Rica, a cuyo tío, Raúl, que en paz descanse, traté profesional y amistosamente. Más me entró la curiosidad. Pregunté a algunos operadores políticos y me dieron alguna referencia de ella. Fui a Google y a Facebook y, sí, la pude conocer en fotografías. En el Face, algo que me llamó la atención y que me dio una idea de que es una mujer valiente es que no oculta su edad. En su perfil dice que nació el 4 de diciembre de 1969, o sea, tiene 44 años, joven. Fui más allá, preferí hablar directamente con ella en ese prurito periodístico de conocer de primera mano a los actores políticos, a los personajes de la vida pública del estado. Me sorprendió gratamente. Es una mujer amena, interesante, inteligente, preparada, culta. Me llamó la atención su admiración y respeto por el actual presidente municipal, Alberto Silva Ramos, de quien es colaboradora en la Dirección de Turismo Municipal (ella hizo una especialidad en Turismo en el Tec de Monterrey). Con una humildad no propia de los políticos, me comentó que está consciente de que si llega al cargo será muy difícil superar toda la obra que ha realizado Alberto, quien ha transformado totalmente la ciudad y la ha puesto a la vanguardia en el estado. Hasta me atrevería a pensar que es su fan política número uno. Habla de unidad, de sumar, del papel de la mujer en la política, en la administración pública. Me voy dando cuenta que es una mujer muy preparada, culta y entonces me entero que además de que es licenciada en Administración de Empresas, ha estudiado en Canadá (en la Universidad British Columbia) y en los Estados Unidos (en la Episcopal School de Lafayette, Lousiana).  Preside también la Fundación Hermanos por Tuxpan, en fin. Los tuxpeños tendrían, creo yo, una gran alcaldesa si finalmente su partido sigue adelante en su propósito de postularla.
Pero en Xalapa he charlado con otra mujer también preparada y que aspira a presidir el Ayuntamiento. Por alguna razón hemos terminando hablando de libros y me sorprende que algunos que le menciono a Dulce María Dauzón Márquez, de Movimiento Ciudadano, los ha leído, y es que los políticos o las políticas poco leen literatura. Por ejemplo, recreamos pasajes de La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa, por cierto uno de los libros de cabecera de Fidel Herrera Beltrán (¿creerán mis lectores que como el viejo dictador de República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo, el personaje del libro, el Tío Fide madruga y desde las 3 de la mañana ya está enviando mensajes a personajes públicos del estado?) y tengo la oportunidad de conocer otro perfil de esta precandidata ciudadana. Resulta que es diplomada en Artes por la Universidad Iberoamericana, hizo estudios de piano en el Conservatorio de la UV y de apreciación musical con el maestro y jazzista y buen amigo Guillermo “Memo” Cuevas, estudió italiano e inglés, hizo un curso-taller de literatura mexicana, latinoamericana, clásica, europea y contemporánea con la maestra Nidia Vincent, y seguiría yo si no fuera porque el espacio no da para más. Es una mujer culta, sin duda alguna. Y yo que pensé, para qué ocultarlo, que sólo hacía pasteles. Sinceramente, me dio envidia, de la buena, su biblioteca.
En lo personal, me da gusto que cada vez más, mujeres preparadas irrumpen en la política y se interesan por participar en la conducción de la vida de sus pueblos, de sus comunidades. Aquí he mencionado dos buenos ejemplos. La vida pública de Veracruz gana.
Incertidumbre que mata
En Córdoba, en comparación con otros municipios y distritos en los que ya están claramente perfilados quienes serán los elegidos del PRI para renovar el Congreso y los ayuntamientos, aún no hay indicios firmes de quiénes serán finalmente los candidatos de entre todos los que se han mencionado en los últimos meses, lo que tiene muy inquietos a tricolores del municipio e incluso tanto misterio está generando un evidente desgaste entre los aspirantes que comienzan a descalificarse unos a otros mientras el tiempo transcurre. Se sabe que en la dirigencia estatal priista decidieron postergar la definición de los candidatos a las alcaldías en el estado, tema que cada tres años viene siendo una papa caliente, para darle prioridad a las postulaciones de los candidatos a diputados que menos levantan polvo. Mientras, muchos deshojan la margarita y se comen las uñas de los nervios. Las que hacen su agosto en febrero son las farmacias, donde se agotan todo tipo de ansiolíticos.