jueves, 28 de febrero de 2019

A nivel federal están igual de mal

Prosa aprisa
A nivel federal están igual de mal
Arturo Reyes Isidoro

Comenté ayer que cumplidos los primeros tres meses de la nueva administración, el gobernador Cuitláhuac García está a tiempo de sacudir el árbol y deshacerse de lo que no le sirve y de lo que le estorba.
Apunté que una evaluación desde aquella fecha hasta ahora (siete meses) arrojaría, según mi percepción, un saldo más negativo que positivo y que fuera de los anuncios, de los mensajes y de las declaraciones, no se tiene hasta ahora una obra de gobierno material que por lo menos se haya iniciado digna de resaltar.
También dije que se le presenta la gran oportunidad para dar por saldados los compromisos de campaña y hacer a un lado a todos los improvisados y sin perfil a los que se colocó en diferentes cargos, e iniciar una nueva etapa relanzando su gobierno con veracruzanos con experiencia en la administración pública más que teóricos académicos.
Pero resulta que en la administración pública federal andan igual de mal, de acuerdo a una nota que publicó el diario Reforma, y que por ello Andrés Manuel López Obrador regañó a su gabinete.
Los habría reunido a todos en el salón Tesorería del Palacio Nacional el miércoles para hacer una evaluación de los avances de sus promesas de campaña con miras  rendir un informe el lunes 11 cuando se cumplan los primeros 100 días de su gestión.
Ahí habría dado una reprimenda a sus colaboradores, a los que reclamó la lentitud en la ejecución de algunos programas, la falta de resultados en otros y los polémicos nombramientos que se han realizado.
Una nota firmada por los reporteros Claudia Guerrero y Zedryk Raziel informó que durante la encerrona criticó el retraso en la implementación de programas sociales prioritarios como los apoyos para discapacitados y la distribución de becas.
Un funcionario habría relatado que: "Fue una reprimenda. Dijo que en el caso del programa de Jóvenes Construyendo el Futuro, apenas van 10 mil y el objetivo es llegar a 3 millones” y que de las becas de nivel básico y medio no se ha entregado ninguna.
"Puso como ejemplo el apoyo a los discapacitados, donde se han entregado unos 500 apoyos del millón que tenemos que cubrir".
De acuerdo con el testimonio de algunos de los asistentes –apuntaron los reporteros–, el caso extremo fue el del sector salud, sobre el que AMLO aseguró que "no tiene nada que informar".
"Fue ilustrando área por área y cuando llegó a salud comentó que no tenía nada que decir, que está todo tan devastado que todo va muy lento. Nos dijo: no tengo nada que informar", refirió otro de los asistentes.
Según los funcionarios, López Obrador demandó a los presentes que "no le metieran goles" con nombramientos de servidores públicos con perfiles polémicos, sin preparación, con pasado oscuro o que tienen cuentas pendientes.
"Pidió que se cuiden los nombramientos porque él no puede defender lo indefendible ni sudar calenturas ajenas. Y hasta dijo: en las conferencias de las mañanas salen las cosas y yo no voy a andar explicando o justificando".
Según la nota, una de las fuentes contó que el tabasqueño aceptó que han enfrentado problemas en el arranque del Gobierno, por lo que urgió a apretar el paso para entregar resultados en esta primera etapa de la administración.
López Obrador pidió a sus colaboradores persistir en el combate a la corrupción y realizar un esfuerzo aún más grande en materia de austeridad.
En salud, atenidos al gobierno federal
Lo que pasa en el altiplano se refleja en Veracruz, en el caso del Sector Salud, lo que explica la carencia de medicinas en los hospitales y que apenas haya un abasto de 40 por ciento, según dijo el secretario del ramo Roberto Ramos Alor.
Luego de que en “Prosa aprisa” del miércoles (“El Sector Salud, grave”) comenté las declaraciones del Secretario, el gobierno del Estado emitió un boletín de prensa cuyo primer párrafo dice:
“Como parte de las estrategias de combate a la corrupción y de la correcta administración de los recursos, así como del beneficio real para las y los pacientes adscritos a las diferentes unidades médicas, la Secretaría de Salud (SS) informó que la adquisición de medicamentos son ahora parte de las ‘compras consolidadas’ del Gobierno de la República”.
O sea, ahora los veracruzanos estarán atenidos a lo que hagan o dejen de hacer en el gobierno federal pero, ya sabemos ahora, el propio presidente López Obrador no tiene nada que informar nada sobre el Sector porque no han hecho nada, todo “está tan devastado”  y aquello debe estar hecho un desbarajuste. Mientras, acá, corre peligro la vida de enfermos de cáncer, de sida, de diabetes que requieren hemodiálisis, y otros, incluyendo niños, ancianos y discapacitados.
Preocupan a AMLO los funcionarios chafa
También, por lo que leímos, está preocupado por los funcionarios chafas, sin preparación, indefendibles, con perfiles polémicos o pasados oscuros o que tienen cuentas pendientes. Pidió a los secretarios que no le “metan goles, por lo que se entiende que no los aprueba.
Ahí tiene la justificación el gobernador Cuitláhuac García para actuar, para sacudir el árbol y deshacerse de personas a las que les dieron alguna responsabilidad solo por recomendación o por preferencia, que todos adentro, los trabajadores en especial, saben quiénes son, quienes además ganan bien y con una jugosa compensación, mientras que a los empleados de años se las quitaron además de que les bajaron su sueldo.
En la columna de ayer me referí también a un intento de evaluación al cumplirse los primeros tres meses de gestión y no se sabe si el gobernador, como lo acaba de hacer López Obrador, ya se reunió con todos los integrantes de su gobierno para pedirles cuentas y mínimo poner como camote a los que no han cumplido porque no saben, porque no pueden o porque no quieren, o por las tres cosas juntas.
Hay varios funcionarios sometidos a la crítica por su mal desempeño y el gobernador no debe sudar calenturas ajenas por ellos, con el propósito de proteger los intereses de los veracruzanos, que deben estar por encima de todo y de todos.
¿Rendirá también un informe el gobernador García Jiménez con motivo de los primeros 100 días de su administración? ¿Convocará a un gran pacto social, a la unidad y pedirá el apoyo de la sociedad para relanzar su gobierno?
Puentazo
Lector, olvídate por un momento de los malos momentos de la Cuarta Transformación, vete a dar una limpia a Catemaco y de ahí pasa a quedarte en el Carnaval de Veracruz. Protégete este primer viernes de marzo de alguna brujería y luego dale rienda suelta a la alegría, a tu alegría. Que al menos no te afecten eso, que te lo mereces. Disfruta del puentazo, que para el puerto jarocho, municipios circunvecinos y Xalapa terminará hasta el próximo martes. Como dijera el difunto animador de la televisión, Joe de Lara, ¡allá nos vemoooooo! ¡Mañana es sabadabaaaaaa!





miércoles, 27 de febrero de 2019

Los primeros tres meses

Prosa aprisa
Los primeros tres meses
Arturo Reyes Isidoro

Este jueves se cumplen los primeros tres meses de la nueva administración pública estatal.
Pareciera más el tiempo que el gobierno de Morena lleva en el poder porque empezó a actuar horas después de que se les confirmó su triunfo la noche del 1 de julio de 2018.
Una evaluación desde aquella fecha hasta ahora (siete meses) arrojaría, según mi percepción, un saldo más negativo que positivo.
Fuera de los anuncios, de los mensajes y de las declaraciones, no se tiene hasta ahora una obra de gobierno material que por lo menos se haya iniciado digna de resaltar.
La violencia y la inseguridad se incrementaron, el desempleo es mayor, no hay inversiones públicas ni privadas con la excepción de la de Nestlé, pero que ya estaba programada desde antes, hay desabasto de medicinas en los hospitales, no pudieron remover de la Fiscalía a su titular Jorge Winckler, ya perdieron la mayoría simple en el Congreso local, no han podido conciliar con la Iglesia, tienen a un secretario de Gobierno totalmente desgastado y que se dedica a todo menos a procurar la gobernanza, no intentan y no se preocupan por cabildear con la prensa, carecen de operadores políticos con experiencia y los pocos que tienen no los utilizan, están siendo rebasados por la delincuencia pero también por la sociedad civil que ante la ineficacia policiaca ha optado por hacerse justicia por propia mano, han aumentado los feminicidios…
No es ningún secreto que la administración se caracteriza por la división interna entre los colaboradores del gobernador y que la mayoría de las posiciones claves las controlan el Secretario de Hacienda Carlos Urzúa y un hijo de López Obrador (Finanzas y Planeación) y, sobre todo, la Secretaria de Energía Rocío Nahle (Secretarías de Gobierno, de Seguridad Pública –se sabe que sus titulares son concuños–, de Salud, de Turismo y la Contraloría, entre otras, algunos de cuyos titulares expresan abiertamente que su lealtad es con ella, a quien le deben el cargo, y no con el gobernador).
En su momento, en un inicio, se manejó internamente que cumplidos los tres primeros meses se haría una evaluación para ver qué iba bien y qué iba mal para actuar en consecuencia. Esta evaluación se haría bajo el criterio de que tanto el gobernador como el secretario de Gobierno son ingenieros y saben planear, planificar, y valorarían si los cimientos del sexenio eran los adecuados, estuvieran firmes, bien trazados y calculados y si las paredes que empezaban a levantar no estaban chuecas o endebles para, en su caso, demolerlas y corregir cuanto antes.
Hoy se cumplen tres meses y desde afuera (porque desde adentro siempre se ve o se cree que van bien) la vox populi está cierta que el gobernador Cuitláhuac García está a buen tiempo de sacudir el árbol, de deshacerse de lo que no le sirve y de lo que le estorba, de imponer a un equipo suyo con experiencia, de sus confianzas y lealtades, y salvar a su administración, muy joven por fortuna para él, y salvarse a sí mismo, así como de sustituir al presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local y tratar de recuperar la mayoría simple y el control legislativo que ha perdido, como se demostró con el caso Winckler.
El secretario de Gobierno pintaba bien en un inicio, pero por su inexperiencia ha cometido errores que lo desgastaron ya, lo que lo tiene sometido al fuego mediático y de las redes sociales, donde ya nadie lo respeta, lo que es muy grave para quien se supone que conduce o debe conducir la política interna. El gobernador lo apoya y lo sostiene pero evidentemente ya no le sirve.
El secretario de Seguridad Pública tampoco ha presentado una estrategia eficaz para contener la violencia y la inseguridad, atenido a que venga la Guardia Nacional a rescatarlo. Su desconocimiento del Estado y del material humano bajo su mando tienen ya un muy alto costo que gravita en contra de la imagen del gobierno al que sirve o intenta servir. Tiene amigos que abogan por él pero los resultados son los que hablan.
El secretario de Finanzas y Planeación es hasta ahora el que mejores resultados ha dado. Cuida y lleva muy bien su parcela. Junto con Cuitláhuac le tocó bailar con la más fea porque no hay recursos. Administra la carencia. Ayudó bien a sacar los compromisos de diciembre. Si no puede pagar al menos atiende a proveedores a los que se adeuda, y recién la calificadora Standard & Poor’s le puso una estrellita en la frente al reafirmar la calificación crediticia del Estado, de mxBBB-, con perspectiva estable, pronosticando que la entidad podría alcanzar superávits operativos en torno al 2.5 por ciento de sus ingresos operativos, señal de que hay un buen manejo financiero.
Esas secretarías son puntales de la administración pero en el resto hay bueno y malo.
Por ahora falta saber cómo quedará el Presupuesto de Egresos y, seguramente derivado de ello, cómo ajustarán el Plan Veracruzano de Desarrollo.
Con ello definido se le presenta al gobernador la gran oportunidad para dar por saldados los compromisos de campaña y hacer a un lado a todos los improvisados y sin perfil a los que se colocó en diferentes cargos, e iniciar una nueva etapa relanzado su gobierno con veracruzanos con experiencia en la administración pública más que teóricos académicos.
La opinión pública, los veracruzanos en general, en especial quienes votaron por Morena, esperan y desean la sacudida y que se rectifique el camino, que se tome buen rumbo, que se relance la nueva administración y que se gobierne, bien. Que se gobierne a secas.
Hasta ahora la sociedad veracruzana no ha escuchado ni recibido un solo llamado a participar. Tres meses después debe convocarse a un gran pacto con todos los sectores de la vida pública de Veracruz y dejar atrás las diferencias políticas en aras de la unidad.
Debe aprovechar el gobernador García Jiménez que todavía lo respalda un buen grueso de veracruzanos que votaron por él y por López Obrador, antes de que sea mayor el desgaste, aumente el desencanto y pierda más capital político humano, porque por lo que se escucha en la calle, a ras de tierra, un significativo número de veracruzanos (muchos trabajadores o extrabajadores del gobierno y policías y sus familias) ya no sufragarían a su favor si volviera a aparecer su nombre en las boletas, porque se sienten defraudados.
Son apenas tres meses de seis años, todavía un buen tiempo para reconducir una administración que se veía prometedora. Todavía es tiempo. Los hechos, las decisiones, el tiempo nos dirán qué se decidió.


martes, 26 de febrero de 2019

El Sector Salud, grave

Prosa aprisa
El Sector Salud, grave
Arturo Reyes Isidoro

La Cuarta Transformación (4T) va de desencanto en desencanto en Veracruz.
Creó tanta expectativa y está quedando muy corto, demasiado, muy similar a como lo hizo Miguel Ángel Yunes Linares.
Entre tanto barullo mediático se perdió una noticia, más que importante, trascendente, por la grave implicación que tiene.
El propio Secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, declaró que hay desabasto de medicamentos en todos los hospitales del Sector.
No se anduvo por las ramas y lo atribuyó a que no hay recursos económicos para su compra (nota de Sarah Landa, alcalorpolitico.com, 25/02/2019).
Tampoco titubeó al confesar que no tienen para cuándo podrán cumplir la meta de tener un abasto de 90 por ciento, y que solo cuentan con 40 por ciento.
No fue ningún opositor quien lo dijo, no fue Winckler quien reveló el dato. Fue el propio titular del ramo quien lo hizo saber.
Debe reconocérsele que haya expresado la verdad para que la población sepa a qué atenerse.
Que no hay dinero es algo sabido, en todo caso no en abundancia, pero a un enfermo y necesitado que se le diga eso ni siquiera lo consuela.
¿Pues no que López Obrador no iba a dejar solos a los veracruzanos?
En muchos casos se trata de casos de vida o muerte, literalmente, incluyendo a niños, adultos mayores y personas con alguna discapacidad.
No hay ni siquiera para abastecer de medicamentos en un 50 por ciento a los hospitales públicos de Veracruz. Grave, muy grave.
Ayer, pacientes del Centro Estatal de Cancerología (CECAN) y de la asociación civil Ayúdame Hermano Tengo Cáncer (AHTECA) protestaron en la Plaza Lerdo para exigirle al gobernador Cuitláhuac García que solucione el problema.
Este miércoles en el puerto de Veracruz pacientes encabezados por la periodista Marichuy Caretta Contreras protestarán en el Hospital de Alta Especialidad por el mismo motivo.
Ella, quien admirablemente y con mucha fortaleza enfrenta el padecimiento, dijo que desde inicios de enero no puede darle continuidad a su tratamiento por la falta de medicamentos.
Pero como ellos hay otros enfermos por otros tipos de padecimientos, que igual están a la buena de Dios.
El Secretario Ramos Alor ya dijo el qué, pero nadie más de la administración morenista ha dicho el cómo se va a resolver y menos para cuándo.
En un artículo que publicó el 19 de octubre de 2017 en el diario Milenio, el entonces Secretario de Salud José Narro Robles recordó que la salud es un derecho humano fundamental y que el derecho a la protección de la salud es una obligación esencial del Estado mexicano.
Dijo que cuando la salud se pierde no hay bien material que la compense; que sin salud casi nada es posible; que donde no existe prevalecen las carencias, la falta de oportunidades y que no se vive a plenitud.
Apuntó que la salud es un igualador social insustituible, un elemento de inclusión y estabilidad, una condición necesaria para los procesos de desarrollo económico y productivo.
Ante lo que sucede ahora es como para que la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Namiko Matsumoto, inicie un procedimiento contra la administración pública estatal y contra quien o quienes resulten responsables.
En su campaña, Morena ofreció el paraíso, o casi el paraíso, a los mexicanos, a los veracruzanos, y muchos, miles, que tienen necesidad de los centros hospitalarios públicos viven en cambio en un infierno, o casi en un infierno.
Son los pobres, quienes no pueden pagar hospitales privados, los que acuden a los hospitales del Sector Salud, y López Obrador dijo y repitió que primero los pobres.
En Veracruz no es así. Ahora muchos no solo sobreviven sino que se debaten entre la vida y la muerte, literalmente, por falta de medicamentos.
Nada debe ser más prioritario para el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez que los enfermos.
El doctor Ramos Alor ya lanzó la voz de alerta, pero él no maneja los recursos públicos.
Roguemos a Dios porque nadie haya fallecido o fallezca en las próximas horas por falta de responsabilidad y de solidaridad con los suyos, de un gobierno cuya obligación es procurar la salud de sus representados.
Si hubieran casos fatales no se les podría perdonar y a alguien o a algunos se les tendría que responsabilizar.
El Sector Salud está tan enfermo, acaso grave, como sus enfermos y cómo se va a curar si ni siquiera se puede curar a sí mismo.
Mañana jueves se cumplirán ya tres meses de gobierno y el panorama no es nada alentador.
La violencia y la inseguridad amenazan la vida de los veracruzanos, la falta de medicamentos en los hospitales, también. Qué tristeza.
Ahora sí buscan a Karime para detenerla
La nota cerró la jornada de ayer: una demanda de amparo que presentó Karime Macías fue sobreseída por el juez federal Juan Mateo Brieba de Castro y será detenida provisionalmente con fines de extradición cuando el Reino Unido la ubique.
Se le busca en Inglaterra, Escocia, Gales o Irlanda del Norte, aunque se presume que vive en Londres.
La extradición la solicitó la PGR aunque una orden de aprehensión en su contra la libró un juez de control del fuero común a petición de la Fiscalía General del Estado (Winckler) por su probable intervención o participación en el delito de fraude específico, en agravio del patrimonio del gobierno de Veracruz.
Karime busca mantener vigente el amparado contra su detención, pero esa sería una señal de que, en efecto, teme ser aprehendida por lo que, como se dice en México, andaría ahora a salto de mata.
Presuntamente ella desvió 112 millones de pesos del DIF Estatal, una de cuyas consecuencias es el desabasto de medicamentos en los hospitales públicos, a lo que hago alusión en el primer tema.


lunes, 25 de febrero de 2019

Marxismo trasnochado, en Xalapa

Prosa aprisa
Marxismo trasnochado, en Xalapa
Arturo Reyes Isidoro

El pasado 17 de febrero, con el encabezado: “Cuba: agonía de una revolución”, el periodista y escritor chileno Patricio Fernández publicó un artículo en el diario El País en el que analiza la situación actual en la isla y que resume el subtítulo del texto: “En la isla hubo un intento, una esperanza y una pretensión que no deben olvidarse. Pero el sueño que encarnó la llegada de Fidel Castro al poder hace 60 años agoniza sin remedio”.
El autor del libro Cuba. Viaje al fin de la revolución narra una anécdota: meses atrás fue al pub (bar) Mio & Tuyo en la zona de Miramar donde “los únicos negros que hay adentro son los guardias de seguridad: tipos grandes y macizos como los que custodian las discotecas neoyorquinas o parisienses” y cuando quiso llegar al área donde se encontraban las mujeres más admirables, “uno de esos porteros me detuvo poniéndome su brazo en mi hombro: ‘De aquí para allá es vip’, me dijo. ‘Para pasar debes comprar una botella de whisky Chivas Regal o ser socio del club’, agregó. Y yo pensé: terminó la revolución”.
Su testimonio es que de la fe en la revolución “quedan, cuando mucho, discursos vacíos, promesas y consignas que de tanto repetirse, sin nunca realizarse, han perdido su sentido” y que: “Para quienes… creyeron que otro mundo era posible y que la fraternidad podía imponerse al egoísmo, constatar que sus deseos abonaron la intolerancia, el abuso y la pobreza duele y quita el habla. Ha de ser por eso que hoy la izquierda honesta está muda”.
El proceso de degradación no es nuevo, pero ahora se encuentra en una etapa terminal. Nadie habla de socialismo… A estas alturas es un régimen político en el que nadie cree. Lo mató el orgullo, el autoritarismo, la burocracia. El iluminismo, la arrogancia, el control. Quiso ser el mundo nuevo y devino un mundo viejo. Desde hace tiempo su objetivo no es la justicia, sino la supervivencia”.
La visión de Patricio Fernández complementa la del periodista cubano Carlos Manuel Álvarez Rodríguez, de quien me ocupé en una columna el 18 de enero de 2018 que titulé: “Hipólito recibe refuerzos de Cuba”. Cito los dos primeros párrafos de entonces:
“Primero con verdadero interés y una mezcla de curiosidad, luego con sorpresa, a continuación con horror hasta terminar totalmente deprimido, como pocas veces algo me ha deprimido, leí el año pasado el libro La tribu. Retratos de Cuba de Carlos Manuel Álvarez Rodríguez, un joven periodista y escritor o escritor y periodista, lógicamente, cubano.
De alguna forma él me vino a acabar de despejar la duda que me había quedado cuando un año atrás había leído el juicio severo, severísimo, de Leonardo Padura, hoy por hoy el mejor escritor cubano contemporáneo, sobre el régimen de Fidel Castro en su libro que lo proyectó mundialmente, una obra célebre ya El hombre que amaba a los perros. ¿No se equivocaba Padura?, me preguntaba yo por la descarnada realidad que nos pintaba una Cuba hasta entonces para mí totalmente desconocida”.
Comenté que La tribu. Retratos de Cuba me había dejado frío pues supe del calvario de los cubanos que salían y salen de la isla, de las generaciones de cubanos que desperdiciaron su vida por culpa del gobierno de Castro que pretendía “un hombre nuevo”, de la miseria en la que terminan bailarinas como una del Tropicana que narra y que ahora vive en un vertedero de basura.
Rematé: “Todo esto se me vino a la mente cuando anoche me sorprendió un mensaje que me llegó por wasap: ‘Mira, a ver si te sirve para algo’. El mensaje: ‘Hola. Oye tengo buen chisme. Llegó un cónsul cubano a Xalapa para ayudar al gobierno municipal a implementar buenas prácticas en salud y turismo. Lo digo porque en tus columnas hablabas de la cubanización de la economía. Y la neta del planeta es que nosotros estamos jodidos pero los cubanos son los reyes de la jodidés’”.
Hipólito, inspirado en un sistema que fracasó
¿Por qué traigo a cuento todo lo anterior?: porque es inocultable no solo la admiración del ayuntamiento de Xalapa y del alcalde Hipólito Rodríguez Herrero (también de funcionarios del gobierno del Estado) por el sistema socialista cubano, que ha acabado en un rotundo fracaso, sino porque hasta donde tengo información pretenden imitar con prácticas de gobierno cuando la historia ha dado ya un veredicto casi final e irreversible: ese sistema sacrificó inútilmente a muchas generaciones de cubanos porque finalmente terminó en un fracaso.
Apenas cinco meses después de asumir su administración, el 25 de mayo de 2018 el alcalde de Xalapa nombró Huésped Distinguido al embajador cubano en México, Pedro Núñez Mosquera, quien ofreció “tecnología y conocimiento” en materia de educación para erradicar el analfabetismo en el municipio. No se sabe si hay activistas cubanos trabajando en la capital del Estado para tal propósito o si todo quedó en un mero anuncio.
Lo sorprendente ahora es que, según leí el viernes pasado en el portal alcalorpolitico.com, la comuna en pleno (el alcalde Rodríguez Herrero, la síndica y los regidores) aprobaron que la ex Represa de San Bruno lleve ahora el nombre de ¡Carlos Marx!, incluso se prevé que coloquen un busto del inspirador del socialismo, sistema que adoptó la Cuba de Fidel Castro.
A estas alturas, cuando como sistema económico y político está rebasado por la historia, en Xalapa surge un ayuntamiento de inspiración y admiración marxista, de un marxismo trasnochado, de un grupo de nostálgicos que se quedó en el pasado, en el siglo XX, que en lugar de evolucionar ha involucionado y que seguramente ignora que estamos no solo en la era digital sino ya en la inteligencia artificial y la robótica, lo que explica también por qué el rotundo fracaso de la administración municipal, además de por su incompetencia probada.
Dado el localismo de los vecinos de la ex Represa de San Bruno, de su identidad con el nombre actual, es posible que el ayuntamiento se esté encaminando a otro problema más, un enfrentamiento con quienes desde ahora se oponen tanto al nombre de Marx como a su busto.
El testimonio de Padura
En su novela El hombre que amaba a los perros, en la que Leonardo Padura reconstruye las trayectorias de León Trotski y de su asesino Ramón Mercader, convertido en el alter ego del narrador de la historia, en el capítulo 28 el escritor hace una digresión para dejar su desgarrador testimonio, del que entresaco algunos párrafos:
“… a estas alturas no creo que haya mucha gente que se atreva a negarme que la historia y la vida se ensañaron alevosamente con nosotros, con mi generación, y, sobre todo, con nuestros sueños y voluntades individuales, sometidas por los arreos de las decisiones inapelables. Las promesas que nos habían alimentado en nuestra juventud y nos llenaron de fe, romanticismo participativo y espíritu de sacrificio, se hicieron agua y sal mientras nos asediaban la pobreza, el cansancio, la confusión, las decepciones, los fracasos, las fugas y los desgarramientos”.
“No exagero si digo que hemos atravesado casi todas las etapas posibles de la pobreza”.
“A ese punto en el que enloquecen las brújulas de la vida y se extravían todas las expectativas fueron a dar nuestros sacrificios, obediencias, dobleces, creencias ciegas, consignas olvidadas, ateísmos y cinismos más o menos conscientes, más o menos inducidos y, sobre todo, nuestras maltrechas esperanzas de futuro”.
“Supe entonces que para muchos de mi generación no iba a ser posible salir indemnes de aquel salto mortal sin malla de resguardo; éramos la generación de los crédulos, la de los que románticamente aceptamos y justificamos todo con la vista puesta en el futuro, la de los que cortaron caña convencidos de que debíamos cortarla (y, por supuesto, sin cobrar por aquel trabajo infame); la de los que fueron a la guerra en los confines del mundo porque así lo reclamaba el internacionalismo proletario…”.
“Ahora, a duras penas, conseguíamos entender cómo y por qué toda aquella perfección se había desmerengado cuando se movieron solo dos de los ladrillos de la fortaleza: un mínimo acceso a la información y una leve pero decisiva pérdida del miedo (siempre el dichoso miedo, siempre, siempre, siempre) con el que se había condensado aquella estructura. Dos ladrillos y se vino abajo: el gigante tenía los pies de barro y solo se había sostenido gracias al terror y la mentira…”.
Ese gigante de pies de barro es el que pretende imitar el ayuntamiento de Xalapa. Pobre de mi Xalapa. No se merece eso.