jueves, 28 de junio de 2012

Buena señal de los candidatos


Prosa aprisa
Buena señal de los candidatos
Arturo Reyes Isidoro
Publiqué ayer la necesidad de procurar la unidad, tan necesaria como urgente, ante los graves problemas que nos ahogan, y puse como ejemplo la conciliación entre los candidatos panistas al Senado, Fernando Yunes Márquez y Julen Rementería del puerto, “ejemplo a seguir  entre todos los candidatos a los diversos puestos de elección popular, de todos los partidos, la noche misma del próximo domingo, una vez que se adelanten los resultados preliminares”.
No pasaron muchas horas cuando se dio otro signo alentador, esperanzador, ahora con motivo de la firma del Compromiso de Civilidad Electoral para respetar el resultado las elecciones por parte de los candidatos presidenciales Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri de la Torre. Antes del día de la gran jornada, ayer mismo, al encontrarse en el acto que los convocaba, respetuosa, civilizadamente, se saludaron y se dieron la mano, una imagen que nadie se esperaba a última hora dado el subido tono que fue adquiriendo la campaña presidencial por los señalamientos que se vinieron haciendo, tendiendo a las descalificaciones personales.
Así haya sido solo un momento, un fugaz momento durante todo el tiempo que duraron las precampañas y las campañas, el encuentro resultó oportuno porque se dio precisamente cuando el país más necesitaba ese gesto de los principales protagonistas de una contienda histórica que terminó por mostrar un grado preocupante de exacerbación entre seguidores de algunos candidatos (ayer se publicó, igualmente, cómo algunos seguidores de Andrés Manuel López Obrador agredieron físicamente el miércoles al director de Milenio, Carlos Marín) , pues por la mañana la sociedad mexicana se había desayuno con una noticia nada feliz publicada en el diario Excelsior: se teme violencia para el domingo y hay alerta por criminalidad y polarización en 9 estados, lamentablemente en Veracruz, uno de ellos.
“Los estados de Guerrero, Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua, Veracruz, Michoacán, Sinaloa y Zacatecas tienen varios puntos de riesgo por la presencia de narcotraficantes, mientras que en entidades como Chiapas, Guerrero y Veracruz los focos rojos están encendidos por la polarización política que ha llevado a varios enfrentamientos, reportaron funcionarios del gobierno federal a la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional del Congreso”, dice la nota, que puntualiza que “sólo Guerrero y Veracruz repiten en las dos categorías”.
Agrega que “Generan más preocupación Guerrero y Veracruz, según el Gabinete de Seguridad” y se informa que “A la cita con funcionarios de las secretarías de Defensa Nacional (Sedena), Marina (Semar), Seguridad Pública (SSP), Fiscalía Especializada para la Atención del Delito (Fepade) de la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) acudieron los senadores Jorge Mendoza, Felipe González y Valentín Guzmán, así como los diputados federales Gustavo González y Rogelio Cerda, presidente en turno de la Comisión Bicamaral”.
La nota informativa no deja de referirse a la agresión que sufrió un funcionario del IFE en el puerto jarocho y el robo de boletas de que fue objeto.
Por eso se necesitaba un acto como el de ayer, donde además de los candidatos estuvieron y coincidieron también respetuosa y civilizadamente los dirigentes nacionales de los partidos políticos, coincidencia necesaria para enviar un mensaje tranquilizador a la sociedad y a los electores de que no se generará más conflicto, el tan temido conflicto poselectoral, que no sería más que otra forma de violencia, de la que ya no quiere saber nada más el país.
En Veracruz, cuando ayer también fue hallada sin vida quien fuera presidenta municipal de Tlacojalpan, bello rincón de la cuenca del Papaloapan, Marisol Mora Cuevas, quien había sido secuestrada el domingo pasado, militante activa del Partido Acción Nacional, víctima de la violencia que nos azota, no puede verse más que con buenos ojos lo ocurrido en el Distrito Federal y debe constituir un punto de inflexión para atemperar el ánimo encendido y hacer conciencia entre todos para, en el caso especial de Veracruz, nuestra tierra, transitar la jornada comicial en forma civilizada, con respeto y con apego a la legalidad, única forma de ponernos a salvo de más violencia.
Estímulos
He publicado aquí que no hay día en que no me escriban mis lectores y que a veces no me va nada bien a causa de mis puntos de vista o porque no les gusta que no coincida con lo que piensan o con sus intereses. Los entiendo y los respeto, he dicho y lo reitero, y no dejo de agradecerles su atención. Pero soy humano y a veces necesito también de estímulos, cómo no. Para mi ego, transcribo ahora lo toral de dos de las comunicaciones que recibí ayer y que agradezco:
“Querido Arturo:
Te saludo con afecto, agradecida por enviarme puntualmente tus interesantes columnas en las que tocas con sencillez, humanismo, sentido político y profundidad todos los temas de la agenda diaria nacional, estatal y local. En ocasiones disfruto mucho tus evasiones literarias en las que develas tus estados de ánimo como persona y experimentado periodista observador de los avatares de la vida cotidiana, esa que cruzas tranquilo y discreto, caminando por las calles de Xalapa donde te saludaba a veces, cuando vivía en esa ciudad.
Recibe un abrazo afectuoso desde las Altas Montañas.
Irene Arceo”.
“Sirva el presente para saludarlo y felicitarle por su amplia y brillante trayectoria periodística. Soy un asiduo lector suyo en su columna PROSA APRISA, que publica en diferentes medios impresos y electrónicos. Tuve el agrado de conocerle hace años, cuando fue en representación del gobernador Miguel Alemán a una ceremonia de graduación en la Universidad del Golfo de México, en Minatitlán, que en ese entonces era yo el director, y tuve el agrado de atenderle y usted caballerosamente me dio una tarjeta y me dijo que estaba para atenderme.
Desde entonces he leído continuamente su columna y sus atinados comentarios de acuerdo al momento político que vive el estado y el país.
Y en esta ocasión quiero mencionarle, que sus comentarios políticos actualmente y siempre han tenido una gran objetividad pues no se inclinan hacia ningún candidato o persona, sino que dan lectura a las acciones de ellos, de manera imparcial y por lo tanto objetiva, que es lo interesa a los lectores para que éstos fortalezcan su criterio. Felicidades por ello.
Lic. Héctor M. Gómez Larios, Director de la Universidad Oriente de México, de la empresa Marketing del Golfo y catedrático del Instituto Tecnológico de Minatitlán”.
Obras buenas
Pero no todo ha de ser lo electoral. La próxima semana comentaré algunos aspectos de la tarea positiva, trascendente, de la política en materia de salud, para beneficio de los más necesitados, del gobierno de Javier Duarte de Ochoa; cosas buenas en las que lo ha apoyado bien el secretario Pablo Anaya. Y debe reconocerse.
 

 





miércoles, 27 de junio de 2012

Encuentro ejemplar, esperanzador


Prosa aprisa
Encuentro ejemplar, esperanzador
Arturo Reyes Isidoro
De que se puede, se puede… si se quiere. Lo que ocurrió la mañana del martes en un café del puerto de Veracruz entre los candidatos al Senado por el Partido Acción Nacional, Fernando Yunes Márquez y Julen Rementería del Puerto, debiera ser el ejemplo a seguir  entre todos los candidatos a los diversos puestos de elección popular, de todos los partidos, incluidos ellos mismos, la noche misma del próximo domingo, una vez que se adelanten los resultados preliminares.
Ese día, a uno de concluir formalmente las campañas, luego de cuatro meses y ocho días de un enfrentamiento soterrado o de baja intensidad en la disputa por encabezar la primera fórmula de su partido al Senado que los llevó a los tribunales electorales, tiempo en los que aunque coincidieron en diversos actos ni siquiera se voltearon a ver, en los que se ignoraron y por lo tanto ni siquiera se saludaron, por fin hicieron a un lado sus diferencias, se fundieron en un abrazo y juntos, cuerpo a cuerpo, posaron para los fotógrafos de prensa, con una sonrisa para un final interno que no se pudo haber esperado mejor.
Debe reconocerse al joven Yunes Márquez porque, según las crónicas periodísticas, él fue quien tomó la iniciativa del encuentro. En un principio, ambos actores llegaron para ofrecer conferencias de prensa y como habitualmente lo vinieron haciendo, se ignoraron olímpicamente. Doblemente debe reconocerse al cachorro de Miguel Ángel Yunes Linares porque antes de hacerlo con su correligionario, primero, cuando terminó lo suyo, se dirigió a saludar al candidato a diputado federal de las izquierdas, Cuauhtémoc Pola; fue luego cuando esperó a que Julen también concluyera lo que estaba haciendo y, decidido, se dirigió a saludarlo. Se abrazaron, se pintaron en sus manos la cruz que enseñó Josefina Vázquez Mota en el último debate para mostrar cómo deben votar por su partido, del brazo posaron para los chicos de la lente y, por fin, uf, Julen dijo que votaría por quien hasta unos segundos antes era su enemigo político, y el otro respondió de la misma forma.
Ni en el mejor cuento de hadas pudo haberse dado un final feliz, rosa.
Independientemente del momento, también es esperanzador que el joven candidato panista al Senado haya dado ese paso amistoso y conciliador, con lo que confirma su determinación por iniciar una nueva etapa política basada en el entendimiento y no significada por la confrontación como en la que participó singularmente su padre apenas en el pasado reciente, determinación de la que ya había dado muestras desde el año pasado cuando luego del Primer Informe del gobernador Javier Duarte de Ochoa lo calificó de honesto e íntegro en lugar de criticar a una autoridad priista como lo hacía ante la familia Yunes Linares-Márquez y posteriormente, el 7 de diciembre pasado, encabezó a un grupo de alcaldes panistas para reunirse en forma institucional, respetuosa, civilizada, con el propio Ejecutivo del estado en una sesión de trabajo en el Palacio de Gobierno.
Afirmo que es esperanzador porque los veracruzanos terminamos hastiados de que se tomara a Veracruz, a su vida pública, como un ring para dirimir rencillas y rencores personales que solo dañaron el clima político y la buena marcha de la entidad cuando se debía procurar la unidad tan necesaria como urgente ante los problemas, los graves problemas que ya se manifestaban y que hoy nos ahogan.
Para mi gusto, el señor Rementería, adulto, mayor de edad, se supone que con madurez, ya sin nada más que esperar de una resolución que se tomó en la ciudad de México para perjudicarlo, debió haber sido quien diera ese primer paso. Pero que lo haya hecho un joven habla de la inteligencia de éste, haya sido sincero o no, pues lo muestra como un político sensible, maduro, respetuoso con sus mayores, conciliador. De paso, claro está, se ganó los reflectores y fortaleció su imagen en un momento clave para sus aspiraciones políticas.
Digo al principio que es un paso que debieran dar los candidatos la noche del próximo domingo, pero creo también que sería dable que se diera entre los dirigentes partidistas previo  reconocimiento de unos y otros al que gane legalmente, sea quien sea, como una verdadera forma de abonar a la democracia y de ver por los intereses del estado antes de que por los suyos, los personales, los de facción o grupo o los de sus partidos. ¿Quién más dice yo?
La moneda política está en el aire
A unas horas de ir a las urnas, en el estado, en especial para algunos candidatos a diputados federales priistas y para el propio candidato presidencial, la moneda está en el aire. Varios no se pueden sentir ni deben estar seguros de que van a ganar o de que no van a perder. La última encuesta del diario Reforma, cuyos resultados se dieron a conocer ayer, reflejan muy bien la situación que priva en la entidad. Por lo que hace a la región geográfica del sur del país –los estados de Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Oaxaca, Chiapas y Guerrero–, Enrique Peña Nieto cierra a solo un punto porcentual de ventaja de Andrés Manuel López Obrador, 38 contra 37% (Josefina Vázquez Mota está muy lejos, con 19%), por lo que el domingo será un verdadero juego a las vencidas, de músculo, en el que todo puede pasar. En la entidad, por lo que se vio en sus últimos actos, la panista puede repuntar todavía en forma significativa. La moneda está en el aire.
Para relajar el ánimo
Y para relajar el ánimo mientras llega la hora de la verdad –como dirían los cronistas deportivos–, estas frasecitas de mi ronco pecho:
*
Y pensar que la democracia se reduce a un instante: en el que tú votas de acuerdo a tu convicción y con entera libertad. Los demás son campañas, promesas, ofertas, mentiras, encuestas, spots, videos, facebook, debates, julias orayenes, twitter, acusaciones, despensas, paraguas…
*
Todo se reduce a un circo: la carpa, la pista, las luces, los payasos, los trapecistas, los maromeros, los domadores, las equilibristas, las modelos de los magos, el anunciador, los vendedores, los animales, la luneta, las gradas, los espectadores. Cualquier parecido con la realidad… política es pura coincidencia.
*
Voto luego existo.
*
¡Al ladrón! ¡Al ladrón!, gritan y el ladrón los voltea a ver.
*
Se acusan de todo. Las acusaciones son ciertas, las denuncias, quién sabe.
*
El único fraude que me preocupa es el que podría constituir mi vida.
*
Es guapa, bonita, me gusta su sonrisa, sus ojos, me sonríe cuando paso. Me aclara, me declara, ¿se me declara?: soy josefinista convencida. Pero es guapa, bonita, me gusta su sonrisa, sus ojos, me sonríe cuando paso. Nunca la política estuvo tan lejos en su intento de desanimarme. Persistiré. Yo si ganaré el 1 de julio… o antes.
*
Hazme caso. No esperes nada más allá de lo que tú mismo puedas conseguir, por tus propios medios.



martes, 26 de junio de 2012

¿Guerra de baja intensidad?


Prosa aprisa
¿Guerra de baja intensidad?
Arturo Reyes Isidoro
Voy al sur del estado. Quiero consolar a mi hermana, darle fortaleza: su esposo, mi cuñado, ha optado por la vía falsa. Me urge llegar. Es fin de semana, por la mañana. No es hora pico pero la salida de Xalapa ya está imposible. El tránsito avanza lento, muy lento, a vuelta de rueda o a menos de vuelta de rueda, acaso a media vuelta de rueda. Al paso compruebo que no ha habido accidente que obstaculice. No es hora todavía de tiendas y almacenes menos de ventas nocturnas. No ha llovido ni se ha inundado ni se ha derrumbado algún talud de tierra. Me lleno de paciencia. Hasta que llego a la causa, que por no ser ahora frecuente viajero no había pensado en ello: el retén policiaco, de seguridad, que impide el libre fluido de salida de la capital del estado, como lo impide también el que se ubica por la salida hacia Banderilla rumbo a la capital del país o el otro hacia Coatepec igualmente rumbo a Córdoba y que viven y padecen cientos, miles de personas diariamente, por los motivos que sea que los obligan a transitar por esos puntos. Recuerdo que con toda anticipación las autoridades nos han puesto sobre aviso de esas aduanas para poder pasar y se nos ha pedido nuestra comprensión. Se trata de la seguridad, de nuestra seguridad, se nos ha dicho. Lo entiendo. O trato de entenderlo. Patrullas, camionetas, policías fuertemente armados, torretas, el ancho de la carretera reducido a un solo carril de muchos metros de largo que en un tramo se traduce en un camino laberíntico, conos, obstáculos, ojo avizor de los uniformados, un acotamiento para hacer aparcar ahí el vehículo que les parece sospechoso, observo que revisan dos camionetas cerradas, en una de las cuales viaja una familia (o eso parece), se fijan en la plaquita metálica que contiene el número de serie del vehículo en el que viajo. Buscan delincuentes, armamento, drogas. Viendo, viviendo la escena, me remonto a mis años juveniles, de estudiante, cuando eso solo lo veía en películas como Estado de sitio de Costa-Gavras allá a inicios de los años 70 del siglo pasado con lo que quería denunciar lo que sucedía en los países de América del Sur a causa entonces de los dictadores y de la represión militar. Pero ya es una realidad en la Atenas Veracruzana, en la Ciudad de las Flores, en la ahora Capital de los Retenes. ¿Qué más nos falta para pensar que vivimos una situación semejante a la de una guerra de baja intensidad si bien aquí el enemigo es la delincuencia organizada, pero que está tan bien armado como el mejor ejército?
A nuestras autoridades, a nuestros políticos, así como les causa urticaria que se hable de estados fallidos, igual les produce prurito que se diga que vivimos una guerra de guerrillas o una guerra de baja intensidad.
Ayer –según leí en el portal de Proceso–, la revista estadunidense The New Yorker afirma que nuestro país vive una “guerra civil de baja intensidad” que se libra principalmente en pueblos y ciudades de la que no se salva la población civil. Pone como ejemplos el incendio en el Casino Royal en Monterrey, la matanza de Boca del Río y los granadazos en Morelia aquella noche de 15 de septiembre.
“La parte más débil de la estrategia del ‘kingping’ (pez gordo) es la fragmentación de los narcotraficantes en grupos más pequeños ultraviolentos y en guerra. Esta versión de policías y ladrones de la guerra contra las drogas, no puede, en ningún sentido, tomarse a la ligera. La idea de un estado unificado que frenéticamente persigue a los chicos malos es pura ‘pantalla’”, publica en su edición correspondiente al mes de julio que inicia el próximo domingo.
El texto del análisis, escrito por William Finnegan, enfoca sus baterías en Felipe Calderón y no deja de relacionar la situación con el proceso electoral. Destaca que uno de los objetivos primarios de Calderón en la lucha contra el narcotráfico es atrapar a Joaquín El Chapo Guzmán. Pero “Nadie cree que el gobierno está ejerciendo su autoridad hoy en México. No está claro siquiera que el capturar o matar a El Chapo Guzmán traería a la administración de Calderón una inesperada ganancia de popularidad, por no hablar de que ayude al PAN a recuperar el terreno que necesita para ganar la inminente elección presidencial”. Sostiene que los seis años de Calderón están por terminar y que esta elección puede verse, con justa razón, como un referéndum de su ofensiva militar contra la delincuencia organizada, que ha costado la vida a aproximadamente 50 mil personas y que ha dejado al país psicológicamente maltratado.
Yo no tengo duda que sí, que el domingo, en parte, la votación será para aprobar o para reprobar al gobierno panista de Felipe Calderón y su política de seguridad –o de inseguridad– y de combate a la delincuencia organizada, debido a la cual ya tiene su panteón particular con más de 60 mil cruces, más los desaparecidos, y a ciudades importantes, capitales de estado como Xalapa, en situación de guerra de baja intensidad. Lamentablemente, porque creo que no se lo merece aunque colaboró en ese gobierno, las consecuencias las pagará la candidata de su partido Josefina Vázquez Mota y debido a lo cual quien sabe quién será peor para su causa, un lastre para la señora, si Vicente Fox con sus dislates declarativos o Felipe Calderón con sus miles de víctimas producto de la improvisación y de la ligereza con que metió al país en un problema para el que no tenía nada planeado ni estaba preparado.
Por lo pronto, ¡ay!, que le hacemos. Ni modos, si lo que se hace es la única forma de contener la violencia en la atrora apacible y acogedora capital del estado, no nos queda más que apechugar, porque en el corto plazo no se ve una solución radical. Y para nuestros compromisos, salir por lo menos con una hora de anticipación porque quién sabe cuánto nos llevará pasar el retén, la aduana, el filtro.
Pero algo me llamó poderosamente la atención: a la media noche del viernes-sábado salí de la funeraria a tomar aire. En Coatzacoalcos, debido a las lluvias, estaba la noche, normalmente calurosa, agradable, fresca, con ligero viento. Con la zozobra que vivo como xalapeño, como que me asaltaba el temor de echarme a caminar por las calles del centro histórico. Pero me decidí. Esa área de la ciudad estaba apacible, los taxis circulaban con toda normalidad, en el parque Independencia, el central, había un hombre con su carro de dulces, una adolescente con su carro de hot dogs, unos niños, seguramente familiares de alguno de ellos, jugando, corriendo, circulaban vehículos particulares con parejas, en la esquina de las calles Carranza e Hidalgo escuché ruido en un local y me asomé: es un bar que estaba lleno, animado, con los parroquianos alegres, despreocupados. Caminé, observé cómo el alcalde Marcos Theurel mantiene limpias las avenidas y no vi, nunca vi, policías, soldados, marinos, rondando, ni a pie ni en vehículos, como en el puerto de Veracruz o en Xalapa. Y cuando llegué y cuando salí a y de la ciudad, tampoco había retenes. ¿Por qué allá no y acá sí?
Mitofsky da 15 puntos de ventaja a Peña Nieto
En su última encuesta, cuyos resultados fueron dados a conocer ayer, Consulta Mitofsky da 15.1 puntos de ventaja a Enrique Peña Nieto sobre Andrés Manuel López Obrador: 44.5 contra 29.4%. A Josefina Vázquez Mota la deja en tercero con 24.1%. La agencia española EFE dijo ayer que la victoria del priista está asegurada si se confirman las cifras, pues recuerda que Covarrubias da 11 puntos de ventaja: 41 contra 30%, y GEA/ISA  otorga 18.6 por ciento de ventaja: 45.5 contra 26.9. Veremos que dicen los ciudadanos el domingo.


lunes, 25 de junio de 2012

Los nuevos escenarios


Prosa aprisa
Los nuevos escenarios
Arturo Reyes Isidoro
Sea cual sea el resultado de las elecciones del próximo domingo, se esperan ajustes, movimientos, tanto en la administración pública estatal como en la estructura partidista y del Congreso local después del 1 de julio, pues en la práctica, en los hechos, el gobernador Javier Duarte de Ochoa, también líder natural de su partido, vio ya el trabajo de sus coequiperos, quiénes respondieron a sus expectativas y quiénes no dieron el ancho ni son confiables, y tendrá que tener colaboradores eficaces en todas las áreas para fortalecer el trabajo de su gobierno y con ello la imagen oficial, de cara a las nuevas elecciones del próximo año, dentro de algunos meses, cuando los veracruzanos tendrán que elegir entonces a los nuevos presidentes municipales y a los nuevos diputados locales.
De ganar la elección Enrique Peña Nieto, el gobernante estatal se alineará con el nuevo presidente de México y con su equipo para un trabajo conjunto y una relación fluida, y eso también forzará la salida de algunos actores políticos del staff estatal, pues durante el desarrollo del actual proceso electoral, el equipo cercano al mexiquense ha estado monitoreando el desempeño de las personas que tienen encomiendas partidistas en la entidad y para sacar adelante al candidato presidencial tricolor, además de que ha estado recibiendo reportes e informes del estado, y algunos no pasan la prueba y seguramente el Ejecutivo veracruzano no querrá confrontarse por ningún colaborador u operador local que no sea bien visto en el altiplano.
A punto de concluir mañana las campañas, los únicos que salen fortalecidos gracias a su trabajo son los candidatos al Senado Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla, quienes ayudarán al gobernador Duarte de Ochoa a entregar las buenas cuentas que se puedan entregar.
Los nuevos escenarios y las nuevas circunstancias colocan a esos candidatos ante una mejor posición de cara al futuro, para que lo se ofrezca allá por 2016. Ellos emergen por méritos en campaña y no como la caca que flota sola, como le dijo Mariana Gómez del Campo, coordinadora del PAN en la Asamblea Legislativa del D.F., a Lía Limón, ex correligionaria y ex compañera de bancada suya cuando se sumó a la campaña de Enrique Peña Nieto.
En “Prosa aprisa” del 19 de abril pasado (“Pepe Yunes, garbanzo de a libra”) comenté cómo al reunirse con periodistas de Coatzacoalcos, Yunes Zorrilla recordó que cuando se preparaba para esta campaña algunos asesores le preguntaron cuáles eran sus debilidades y cuáles sus fortalezas. Comentó que después de tres días de dar la lista, al llegar a la de las fortalezas les expresó: “Creo que solo tengo una… yo me considero un hombre honesto. He sido presidente municipal de Perote, diputado (local y federal) y no puede haber un señalamiento a mi persona”. Dijo que esa cualidad es su mejor activo, que su trayectoria política es intachable, y no se quedó con las ganas de ilustrar su afirmación con ejemplos que todos entienden: “Nadie puede decir que traigo una placa (de taxi) o que yo tengo una plaza (se supone que de maestro o de burócrata) o que yo gané una notaría o que hice un negocio al amparo de la posición o que se me dio un diezmo por otorgar alguna obra”.
Hoy, más que tener una sólida formación ideológica, más que ser un brillante orador, más que tener todos los títulos académicos, más que tener una larga trayectoria en el servicio público o legislativa, más que tener padrinos políticos de peso, me atrevo a pensar que incluso más que ser inteligente o poseer talento, nada vale o pesa tanto como político priista –y seguramente lo será de más valor en el futuro– que poder presumir honradez, honestidad, pues ya se vio que el mayor cuestionamiento a Enrique Peña Nieto ha sido a causa de las raterías, del abuso, de la impunidad de muchos de sus compañeros de partido a los que la sociedad, los ciudadanos, los electores, ya no aguantan ni perdonan ni los quieren, e incluso han puesto en riesgo el triunfo tricolor.
Así, ahora hay nuevos escenarios y muchos, muchísimos políticos, viejos políticos priistas (y muchos no tan viejos) para quienes su ciclo ha terminado y ya no tienen nada que hacer pues si Peña Nieto gana los eliminará sin mayor consideración porque serán un lastre para su administración ante el reclamo de la nueva sociedad que ha surgido en este proceso y que no quieren más Romeros Deschamps, ni Marios Marín, ni Ulises Ruiz, ni Yarringtons ni… (agregue los nombres que quiera), por lo que, desde ya, el PRI tendrá que ir buscando con lupa candidatos idóneos, aceptados por la población si no quiere recibir el rechazo de los votantes, y no hay mucha tela de donde cortar. Pepe Yunes se salva, es una de las excepciones y eso lo posiciona fuertemente para el futuro.
Por lo que hace a Héctor Yunes Landa, acaso ni él mismo sabe que al principio no era bien visto ni bien aceptado en el equipo peñista, que trataba incluso de mantenerlo a distancia del candidato presidencial, mala percepción que el de Soledad de Doblado terminó por borrar gracias a su esforzado trabajo político, a su gran campaña, a grado tal que hoy junto con Pepe Yunes será uno de los puntales para el mexiquense en las elecciones del domingo, además de que para su futuro cuenta con el apoyo del futuro líder de la bancada priista en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones,  con el que incluso podrá operar para  procurar beneficios para el gobierno de Javier Duarte, con el que está en deuda pues éste lo apoyó para que fuera candidato al Senado. Héctor es hombre de las confianzas del sonorense y será uno de los hombres a vencer dentro de cuatro años y medio, con el ingrediente de que al igual que Pepe Yunes, primero como presidente del PRI estatal y ahora como candidato al Senado, ha realizado una campaña digna de un candidato a gobernador, siembra que siembra y abriendo surcos que pueden fructificar en estos nuevos escenarios y para el futuro. El plus que le queda de la actual campaña es la cercanía, el contacto que mantuvo con los veracruzanos a lo ancho y largo de la geografía estatal, que constituye una reserva humana para lo que se le ofrezca en el futuro. 
En el futuro, para Xalapa, en el terreno electoral, se proyectarían el ahora diputado local Américo Zúñiga Martínez para la alcaldía y el actual director del DIF Estatal, Juan Antonio Nemi Dib, para la diputación local, ambos con camino ya andado, con buena aceptación ciudadana y, hasta ahora, con la aprobación de su partido, el PRI.



domingo, 24 de junio de 2012

Peña no piensa invitar a Duarte


Prosa aprisa
Peña no piensa invitar a Duarte
Arturo Reyes Isidoro
Los dos últimos gobernadores de Veracruz que estando en funciones aspiraron a ser llamados a colaborar con el presidente de la república en turno, Carlos Salinas de Gortari, fueron Dante Delgado Rannauro y Fernando Gutiérrez Barrios. El segundo lo logró, el primero no. Pero ellos tenían una gran motivación, decisiva para su futuro político: ascender a otros niveles, estar en el centro mismo de las Ligas Mayores de la política e incluso aspirar a la Presidencia de la República, Gutiérrez Barrios con más posibilidades por su trayectoria, su figura política y su participación en hechos que hoy son ya parte de la historia de México.
Durante los dos años que estuvo en funciones, el Hombre Leyenda se dedicó a hacer política, política y más política (su única obra material de importancia fue la primera piedra que puso de lo que hoy es el Centro de Especialidades Médicas de Xalapa), apoyado en un gran y excelente manejo de prensa que él mismo procuraba con su don de gentes y caballeroso como era, cosa que logró a tal grado que entre los periodistas de entonces se creó la imagen de haber sido el mejor gobernador que ha habido en Veracruz (entonces no existía la internet ni las redes sociales –empezaban a salir al mercado los primeros aparatos de fax–, la televisión se concretaba al Canal 2 porque  lo que es hoy el canal 13 de TV Azteca era una empresa del gobierno muy limitada; estaba más desarrollada la radio pero en los pocos noticiarios que había se concretaban a leer las notas de los medios impresos). Era indudable que don Fernando trabaja para crearse, modelarse una imagen que resultara atractiva e irresistible para el centro, que lo pintara como un gran político, como el político que necesitaba México para conservar el orden político y de seguridad del país, lo que logró con creces pues Salinas de Gortari terminó invitándolo a hacerse cargo de la Secretaría de Gobernación, una antesala natural a la Presidencia, aunque el peso político que logró merced a su trabajo, a su experiencia, a sus relaciones dentro y fuera del país, terminaron por hundirlo pues llegó el momento en que Salinas lo vio con recelo, como un terrible contrapeso que ponía en peligro su proyecto político, el de heredar a su sucesor.
Dante, quien había sucedido a Gutiérrez Barrios, hizo el gran trabajo que había dejado pendiente don Fernando. Fue un gran constructor, pero para nada dejó de hacer también política, política y más política con base en el gran conocimiento que tenía –y que seguramente mantiene y que ha de ser ahora de un gran apoyo para Andrés Manuel López Obrador– no solo de la geografía estatal sino de sus actores políticos, pero más, de sus personajes del pueblo, pues su paso por la entonces delegación de la Secretaría de Educación Pública (prácticamente casi toda la estructura de lo que es hoy la Secretaría de Educación de Veracruz, ya que el sistema estatal era muy pequeño) y por la Secretaría de Gobierno le dieron la oportunidad de conocer a Chana y a Juana, a Pedro y a Juan, pero también porque en sus desplazamientos por la entidad visitaba a las familias en su hogar mismo y se metía hasta la cocina –literalmente– de las casas más humildes y saludaba a todos los moradores ¡por su nombre!, por lo que se convirtió en un gobernador muy querido y muy fuerte, políticamente hablando (yo mismo lo comprobé con mi caso, pues fue el único gobernador que me distinguió visitando mi modesta vivienda, pues cuando iba a o venía de la Casa de Gobierno, muy cerca de donde vivo, de pronto hacía que se parara su camioneta, se bajaba, se metía, saludaba a mi esposa, iba a saludar a mis vecinos de al lado que tenían una verdulería y a los que encontrara a su paso; ha sido el único que visitaba la escuela primaria de la colonia sin más preámbulos y convivía con padres, niños y maestros; ha sido el único que periódicamente invitaba a los vecinos a desayunar en la casa oficial; ha sido el único que salía a festejar con los vecinos y a quebrar piñatas y a regalarles dulces a los pequeños de la colonia; y testimonié su trabajo porque además en sus cuatro años de gestión me invitó a viajar permanentemente con él, como reportero, no obstante que era yo de un semanario y no de un diario, fuera a donde fuera), de modo que a punto de concluir su cuatrienio se sintió seguro y merecedor de que Salinas lo aprovecharía. Pero los ecos de los rumores, de los comentarios, le llegaron a éste y un buen día vino y en una gira de trabajo, en un acto en Zentla, una tarde soleada y calurosa, en su discurso dijo que Dante terminaría su gestión “a tambor batiente”, con lo que acabó con la pretensión.
Hoy, que yo haya escuchado que lo dijo o que sepa que desde adentro de su gobierno se alimenta la versión de que Javier Duarte de Ochoa desearía que Enrique Peña Nieto lo incorporara a su gabinete si gana, no tengo ninguna noticia. Creo que la especie ha surgido de la comentocracia, de quienes creen sinceramente –o que lo dicen porque no lo quieren– que lo llamarían porque su gestión no es buena y que el copetudo desearía poner a otra persona –así lo he leído en algunos espacios– para tomar el control de Veracruz. Pienso que Duarte (sinceramente no sé con exactitud qué piensa al respecto,  pues él no es muy proclive a la cercanía con la prensa, y en mí caso solamente me invitó una vez a la Casa de Gobierno a una cena-charla el año pasado y recientemente apenas días atrás se tomó la molestia de llamarme por teléfono para expresarme sus respetos y consideración a mi persona y por lo que escribo, lo que aprovechamos para breves comentarios) no tendría motivos para querer irse cuando su gestión es nueva, cuando está ante una gran oportunidad política que se llama Veracruz, cuando no es lo mismo ser cola de león que cabeza de ratón, cuando de jefe de la estatura de ser gobernador pasaría a ser un empleado del presidente y cuando seguramente, por su escasa trayectoria hasta ahora y por sus pocos méritos todavía, por el momento no piensa en ser presidente de México, que sería lo único que tendría como poderoso motivo para querer irse al altiplano.
De todos modos, Peña Nieto ha dejado ya las cosas muy en claro. En una nueva entrevista a Elia Melchi Reyes, del diario porteño Notiver, publicada el sábado pasado, cuando la reportera le preguntó al mexiquense: “¿Invitaría al gobernador Duarte a su gabinete?”, le respondió: “El señor gobernador nos va a ayudar desde su estado de Veracruz’’. Elia aclaró que luego, el copetudo le mandó a pedir, a través de la alcaldesa de Veracruz, Carolina Gudiño, que eso no lo publicara “porque dejaba la esperanza para los veracruzanos” de que alguien más podría ir a su gabinete, ¿quién? De todos modos, la periodista escribió: “Cuando Peña Nieto respondió, Duarte puso cara de tristeza”. Pero para efectos prácticos políticos inmediatos, en el supuesto de que el mexiquense gane el próximo domingo, Elia le hizo otra pregunta al del copete: “¿Qué esperamos en Veracruz?”. La respuesta: “Haber hecho un compromiso realmente de hacer equipo con el gobernador del estado, de apoyar la gestión de su gobierno y comprometerse con más recursos y mayor inversión para impulsar el progreso de Veracruz”. O sea, Javier Duarte de Ochoa, por lo pronto, ha recibido ya el respaldo del que podría ser el futuro presidente y todo indica que le irá bien si gana el priista, y con él a Veracruz y a los veracruzanos (se supone, cabe esperar).

  

jueves, 21 de junio de 2012

Fin de fiesta


Prosa aprisa
Fin de fiesta
Arturo Reyes Isidoro
Hemos llegado al último fin de semana de una campaña presidencial que hará historia, gane quien gane dentro de nueve días. En Veracruz, acaso lo único reprobable fue la agresión que sufrieron algunos antipeñistas en la ciudad de Córdoba, un incidente menor ante la magnitud de los intereses en juego, pero fuera de ello, y tiene que reconocerse responsablemente, ha campeado plena libertad. Por lo menos no se escuchó o se leyó que Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota, Gabriel Quadri de la Torre o Enrique Peña Nieto hayan dicho que trató de negárseles un espacio público o que sufrieron acoso en sus personas para desarrollar sus tareas proselitistas o que se trató de obstaculizar a sus equipos de trabajo, lo que significa un avance democrático pues en el pasado no siempre fue así cuando se trató de beneficiar abiertamente al candidato del partido en el gobierno del estado, que siempre ha sido del PRI, en detrimento de la oposición.
Pero lo mismo puede decirse de los candidatos al Senado de la República y a las diputaciones federales, quienes se han movido en función de sus recursos, de su interés por alcanzar la victoria, de su capacidad de trabajo y de su organización, de su aceptación ante el electorado y del apoyo que han recibido de sus partidos políticos. En sus casos también, hasta ahora no escuché o leí que algún aspirante, de cualquier partido, se haya quejado o haya denunciado anomalía alguna en perjuicio del desarrollo de sus actividades. En ese sentido tiene que reconocerse el respeto para el desarrollo del proceso electoral por parte del gobierno de Javier Duarte de Ochoa, pero también  que ello se debe en gran parte a la madurez política de la sociedad veracruzana, que ya no permite ni acepta prácticas del pasado por fortuna superadas como lo estamos viviendo.
En el caso de quienes escribimos y publicamos en los medios como una forma de ejercicio profesional, también hemos podido realizar nuestro trabajo con toda libertad  y hemos opinado en tal o cual sentido. En mi caso, por lo menos, he podido manifestarme sin ninguna cortapisa, y apuntarlo ni siquiera sería necesario porque es un derecho constitucional si no fuera porque en el pasado había asomos o se manifestaba abierta y descaradamente el autoritarismo presidencial a favor de su partido, por lo que también tiene que reconocerse el respeto ahora del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, aunque igualmente a la nueva sociedad que ya no se deja ni permite que se le coarte, de ninguna forma, su libertad a expresarse.
Así, en el estado, yo sí creo que están dadas las condiciones para una votación libre, abierta, democrática, que los ciudadanos podremos elegir a quien consideremos que mejor nos puede representar si hacemos conciencia de que no podemos comprometer nuestros intereses ni nuestro futuro a cambio de una dádiva de cualquier partido y del tipo que sea, y que si lo hacemos así, los candidatos que ganen tendrán plena legitimidad, la necesaria para tratar de cambiar lo que haya que cambiar para arribar a nuevos estadios en la vida democrática de Veracruz.
Resalto algunos detalles que advertí y que marcan diferencias con el último proceso que vivimos en la entidad en 2010. Ya no nos saturaron de rojo: ya no pintaron de rojo las escuelas, los hospitales, los transportes oficiales, los edificios públicos; ya no fue excesiva, hasta el grado de abominarla, la publicidad y propaganda con fondo rojo; ya no nos saturaron a determinadas horas con el Himno a Veracruz con niños cantores vestidos de rojo. Esta vez no hubo guerra de lodo entre los candidatos, de ningún nivel. Se comportaron, hasta donde se puede usar el término, decentemente. Poco, o casi para nada, o de plano nada se ha hablado de abstencionismo, por lo que no ha habido necesidad de que se machaque por la tele, por la radio o por los medios escritos de que vayamos a votar. Es tanto el interés –así lo considero– que despierta la contienda que lo haremos por convicción propia. Me pregunto, me he preguntado una y otra vez, por qué los candidatos de oposición del estado esta vez no se metieron directamente con el gobernador Javier Duarte de Ochoa y con su gestión, lo mismo los del PAN que los del PRD o los del Panal. Ni una crítica, ni un señalamiento, ni una acusación directa o indirecta. ¿Cabildeo, pacto, negociación, algún ofrecimiento o simple respeto entre las partes? Tampoco, por lo menos hasta hoy, hubo filtración de grabaciones de voces o de imágenes que expongan comprometedoramente a Duarte como ocurrió con Fidel Herrera Beltrán. Sin que no quepa la posibilidad de que exista o la haya habido, no se nota, como en el pasado inmediato, el dispendio de recursos en propaganda roja, del tipo que sea. ¿Lo notó? Esta vez tampoco hubo en televisión publicidad ni directa ni disfrazada de información de los candidatos a senadores y a diputados federales, lo que al parecer, por lo menos en el caso del PRI, obedeció a una estrategia y a una instrucción para dejarle todo el espacio a su candidato presidencial, pero también ante la cada vez más rigurosa fiscalización de los recursos de las campañas. La que se esperaba, la guerra sucia, el escándalo, la campaña contra el PRI tomando como pretexto la figura del ex gobernador Herrera Beltrán, tampoco se dio. Ningún recordatorio, ninguna alusión a la deuda pública heredada. Salvo un spot nacional por unos cuantos días vinculándolo con la delincuencia organizada pero junto con otros ex gobernadores y el morbo que desató la fotografía donde aparece al lado del señor Francisco “Pancho” Colorado, detenido por presunta delincuencia organizada en los Estados Unidos, tampoco prácticamente nada, ningún señalamiento con pruebas, por lo que el de Nopaltepec ya casi la salvó o ya la salvó pues el grueso de la campaña ya pasó y en lo que queda se supone que los candidatos que pudieran estar interesados seguramente aprovecharán el tiempo y el espacio que les queda para vender su oferta y tratar de convencer.
En mi caso personal, lo comento abiertamente, me felicito por la clase de lectores que tengo y a los que les agradezco su atención. Por un lado, aunque poco, pero aumentaron mis seguidores en twitter, aunque no hay un solo día en que por lo menos no se me agregue uno; en cambio, se multiplicaron las peticiones de aceptación de nuevos amigos de facebook. Pero, sobre todo, me han llovido correos electrónicos, alguna veces llenándome de reconocimientos, otros compartiendo mis puntos de vista, pero también algunos siendo irónicos, otros reprochándome, reclamándome o reprobándome por tal o cual comentario u opinión. Algunos claramente panistas, me han reconocido cuando me he ocupado bien de su candidata o de su partido, pero no me han tratado nada bien cuando han sentido que he dañado su causa. Otros, priistas, directamente o por interpósitas personas o por mensajes electrónicos me acusan de inclinarme, como nunca me habían visto –me dicen–, a favor del candidato de las izquierdas. Y unos terceros, no sé si perredistas, me rebaten incluso hablan de “mi gobernador” refiriéndose a Javier Duarte de Ochoa y de que me ocupo demasiado de los candidatos priistas. A todos los respeto y me da gusto que se expresen y se manifiesten libremente. Lo único que les puedo decir ahora es que gane quien gane continuaré con mi línea: reconoceré lo que se tenga que reconocer, pero señalaré lo que no esté bien, de acuerdo a mi convicción. No me anima otro propósito. No recibo nada de nadie. En verdad, me interesan mis lectores, la sociedad, la población. Y ahí seguimos.
 


miércoles, 20 de junio de 2012

¡Por Dios, mi Peje!


Prosa aprisa
¡Por Dios, mi Peje!
Arturo Reyes Isidoro
¡Por Dios, mi Peje! ¡Con todo el bagaje que tienes! ¡Con todo el camino andado en la política! ¡Como jefe mismo que fuiste de gobierno del Distrito Federal! ¡A tu edad! A estas alturas, no puede ser, no lo puedo creer de ti,  Andrés Manuel, que hayas demandado ayer a los gobernadores del PRI que actúen con decencia y decoro y que no coaccionen el voto ni intenten un fraude electoral. Para los efectos del tema, tomo del Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia Española, el significado de las palabras decencia y decoro. Decencia= 1. Aseo. 2. Honestidad. Decoro= 3. Pureza. Honestidad. De modo que le estás pidiendo peras al olmo. Te ves patético, hermano (como dijera ya sabes quién, y si no sabes a quien me refiero te doy un tip: es de Nopaltepec), incluso ingenuo cuando pides a los gobernadores tricolores que sean aseados, honestos y puros. ¡Imagínate! Acuérdate, Peje, que en política el que limpio juega limpio se queda. Pero, te pregunto, ¿por qué solo a los del PRI y no también a los gobernadores del PAN les haces el llamado cuando son éstos los que realmente tienen las maletas llenas, abultadas, rebosantes, copeteadas (como dijera otro que ya sabes quién y si no te doy otro tip: tiene un rancho en San Cristóbal, allá en Guanajuato) de dinero, de biyuyo, de marmaja, de firulilla (¿recuerdas?, estos términos los usamos allá en el sur-sureste de donde provenimos) de dinero? ¿Sabías, sabes, Andrés Manuel, que fueron los panistas los que pusieron en práctica la coacción y compra de votos en  grande, a lo bestia, cuando llegaron al poder, los que incluso perfeccionaron la técnica del uso de la cámara fotográfica del celular (que ya también denunciaste) para probar mediante foto de la respectiva boleta que en efecto se votó a favor del blanquiazul para recibir el  pago correspondiente? ¿Acaso porque tu objetivo central es alcanzar y rebasar al candidato priista es que solo te preocupas por lo que hagan los gobernadores revolucionarios institucionales? ¿No te has puesto a pensar, paijano, que ellos más que aumentar su porcentaje buscan conservar su voto duro para que no se les vaya con los azules, como ya les ha sucedido en procesos anteriores? ¿No te has puesto a reflexionar que en realidad quienes más te debieran preocupar son los de la derecha, porque voto que coaccionen y compren y sumen es un voto que te restan? El PRI, ¿no lo crees?, ya no puede crecer más, pero tú y Chepina sí, pero no lo vas a lograr si no cuidas y vigilas a los gobernadores panistas, porque muchos indecisos necesitados aunque te ven con buenos ojos no le van a hacer el feo a 200, 300, 400, 500 pesos o más que los bárbaros estos del PAN son capaces de pagar porque tienen suficiente y más para hacerlo. No que los del PRI no quieran, puedan e intenten hacerlo, no, pero estás descuidando a los que tienen un montón, un cerro, una montaña de efectivo para operar, a los verdaderos Scrooge McDuck, o sea, a los Ricos McPato de esta película. Peje, cuando les pides a los gobernadores que actúen con decencia y decoro es como si les pidieras a las damas que se dedican al sexoservicio (que se merecen todo mi respeto, incluso tengo algunas buenas amigas que son excelentes como seres humanos, como madres, como hijas) que lo hagan con decencia y decoro, es decir, por ejemplo, con hábito de monja, catecismo en una mano y rosario en la otra, cuando para que tengan éxito tienen que mostrarse al menos atractivas. Acuérdate Andrés Manuel que los gobernadores son políticos antes que nada y que actúan como tales y que la ética no es su fuerte, que no tienen ningún prurito en seguir la máxima de Maquiavelo de que el fin justifica los medios, o sea que están por encima de la ética y la moral dominante para conseguir sus objetivos o llevar a cabo sus planes, y ahora sus planes y sus objetivos son alcanzar el triunfo al precio que sea el cada vez más próximo 1 de julio.  Peje, en lugar de estar quejándote, lo que debieras estar haciendo es alertar, afinar la estructura humana electoral que dices que tienes y con la que no contabas hace seis años, sumar a los chavos del #YoSoy 132 para que te ayuden a vigilar las casillas para que no te hagan chanchullo tus adversarios, ¿no crees? La coacción, que se da por fuera, antes del día de la votación, no la vas a poder frenar, no hay manera de hacerlo, nadie va a aceptar que le están ofreciendo dinero, no los beneficiados, en la pobreza, necesitados, jodidos. ¿O acaso crees y esperas que los gobernadores, lo mismo del PRI que del PAN, estén en penitencia después de tu llamado al decoro y a la decencia? ¿Qué estén recluidos en una celda, hincados y dándose de azotes en la espalda por haber tenido la intención o haber querido o querer pecar porque los esté tentando el demonio  de la coacción y la compra del voto? ¡Por favor, Andrés Manuel! ¿Ahora entiendes por qué a los gobiernos (según tú, sí ayudaste a los viejitos pobres del Distrito Federal) no les conviene acabar nunca con la pobreza, porque les conviene tener a millones como carne de cañón para legitimar sus triunfos? Y lo preocupante para ti, seguramente, Peje, es que ese voto comprado va a quedar asentado en actas, va a contar y lo van a contar y servirá para darle validez al resultado. De todos modos, te deseo suerte. Y que gane el mejor, o el menos malo. Es indudable que le has puesto sabor al caldo.
Ahora, los cierres
Jueves, viernes y domingo. En ese orden vendrán a cerrar campaña en el estado los candidatos presidenciales Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota. Para el acto del candidato de las izquierdas, su equipo de prensa está invitando para las cinco de la tarde de este jueves. La concentración será en la Macro Plaza del Malecón del puerto jarocho. En un abierto desafío y en plena disputa centímetro a centímetro del territorio estatal, el priista Enrique Peña Nieto medirá fuerzas con el tabasqueño el viernes cuando en la misma Macro Plaza encabece su acto a partir de las cuatro de la tarde. Es obvio que buscará concentrar más gente que su contrincante. Con diferencia de horas, será una especie de juego a las vencidas, a ver quién tiene más conejo, más camote. Por su parte, la abanderada panista vendrá el domingo al estado, primero estará en Coatzacoalcos, posiblemente vaya después  a la Sierra de Soteapan, según adelantó su vocero Julen Rementería, para concluir en la ciudad de Veracruz. Que la cuchi cuchi venga el domingo, considerado el día más significativo de toda la campaña aparte del día del inicio, muestra la importancia que la panista da al voto veracruzano y las esperanzas que cifra obtener acá un buen y alto porcentaje de sufragios. ¿Influirán estos cierres, lo que digan los candidatos, en el resultado final? En diez días más lo sabremos.

martes, 19 de junio de 2012

El repunte de Peña Nieto


Prosa aprisa
El repunte de Peña Nieto
Arturo Reyes Isidoro
La visión de un periodista extranjero, de un medio con altos, con todos los estándares éticos, es que las críticas que se le han hecho hasta ahora a Enrique Peña Nieto, “bastarían para derrumbar a cualquier candidato en las encuestas. Aquí (en México) no”. Lo escribió Randal Archibold y lo publicó su periódico, The New York Times, el pasado 12 de junio, dos días después del segundo y último debate oficial. Para él, la popularidad en las encuestas del mexiquense ha demostrado una resistencia difícil de comprender en otros países. “Pese al bombardeo… sigue siendo el favorito para ganar las elecciones presidenciales del 1 de julio, con un amplio margen en la mayoría de las encuestas, y con un aire de invencibilidad”.
Al cuarto para las doce, a prácticamente a una semana de que concluyan las campañas y a diez días de que los mexicanos vayamos a la urnas, todo parece indicar que el apunte del periodista norteamericano –lo tomo como referencia por ser ajeno a los intereses de los actores y de los partidos en contienda– es certero y que incluso algunos analistas como Jorge G. Castañeda se han preparado ya para aceptar lo que parece inevitable: el retorno del PRI a Los Pinos y a la Presidencia.
Ciertamente no se puede afirmar con toda contundencia que el copetudo tiene asegurado el triunfo, pero los signos, las señales en la recta final de la recta final parecieran indicar que así será. El único diario mexicano que había diferido en los resultados de las encuestas dando signos alentadores a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, Reforma, le echó ayer encima una cubetada de agua fría al publicar los resultados de su última encuesta y coincidir con el promedio de ventaja a favor de Peña Nieto de las demás casas encuestadoras de los otros grandes periódicos que han venido realizando también mediciones: El Universal, Excelsior, Milenio y El Sol de México, además de firmas como Mitofsky.
De acuerdo a los resultados de la encuesta de Reforma publicados ayer, en las últimas tres semanas el copetudo logró un repunte y se alejó a 12 puntos de López Obrador después de que éste se le había acercado a solo 4 puntos como arrojó la encuesta anterior cuyos resultados se publicaron el pasado 31 de mayo. Para efectos de Veracruz, el ex gobernador del Estado de México también descontó la ventaja que le sacaba el tabasqueño y, en general, en el sur del país remontó a su adversario para colocarse de nuevo a la cabeza, 39 contra 36%, cuando en la anterior medición el Peje obtenía 42% contra 32% de Peña Nieto.
“Hoy es un buen día, estoy contento, para que les digo que no, si sí. Estoy muy contento porque aparece una encuesta en el periódico Reforma. ¿La han visto? Ya sabía que no la habían visto y por eso se las traje. Se está desinflando Peña. 38 Peña, el candidato de los medios, no de todos, pero sí de la televisión y de una en especial; el que les habla 34. Así están las cosas”, dijo ALMO en su conferencia matutina el mismo 31 de mayo cuando se dieron a conocer los anteriores resultados. Ayer, su respuesta fue: “Algo pasó, se me hace muy raro porque siempre las encuestas de Reforma han estado apegadas a la realidad. En esta ocasión no corresponde con la información que yo tengo”.
Claro, la encuesta definitiva será la del 1 de julio. Ya falta poco.
Pero pareciera que algunos ya empiezan a plegar sus banderas y a dar por hecho que Peña Nieto ganará las elecciones. Ayer mismo, en el diario EL PAIS de España, el güero Jorge G. Castañeda, ex secretario de Relaciones Exteriores en el gobierno panista de Vicente Fox, escritor, analista político y miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes de Estados Unidos, publicó un artículo titulado precisamente “Las implicaciones de una victoria del PRI”. Su argumento central, y lo explica a detalles, es que el hecho de que Peña Nieto gane las elecciones no significa que se produzca una restauración autoritaria, corrupta, nacionalista y desacreditada, y que no debe ser motivo de miedo o preocupación.
El autor de La Herencia apunta que los mercados, los apostadores y las encuestas dan por descontada una victoria, por un margen de 8 a 12 puntos, del candidato del PRI. “Viniendo de alguien que dedicó buena parte de su vida desde finales de los años ochenta a procurar el fin de la dominación priísta, y que contribuyó de manera modesta o decisiva a su primera derrota en el año 2000 como estratega de Vicente Fox, puede parecer paradójica mi respuesta: la posible victoria de Peña Nieto el 1 de julio no es una restauración, ni debe ser motivo de miedo o preocupación para los mexicanos y nuestros amigos en el mundo. No es el resultado deseado por mí, pero tampoco es el fin del mundo. Por supuesto que hubiera preferido otra cosa: el triunfo de un candidato independiente (el PRI en la Cámara de diputados no quiso); de un social-demócrata moderno, globalizado y democrático —más allá de deseos piadosos, no existe—, o incluso de un aspirante del PAN que defendiera lo bueno de los sexenios de Fox y de Calderón, y rompiera con lo malo —la guerra optativa, sangrienta e inútil de Calderón contra el narco (no hubo tal). Pero no me espanta la alternativa, por tres razones fundamentales”. Las apunta:
Uno. Aunque los priístas no lo digan en público y solo lo reconozcan en voz baja, Peña Nieto sería el primer presidente del PRI en la historia electo por el sufragio universal, no por el “dedo” de su predecesor. Dos. En segundo lugar, México no es el mismo: el contexto es absolutamente distinto al que prevalecía en 1994. Cualquier candidato que gane el primer domingo de julio enfrentará los mismos contrapesos, obstáculos y retos que Fox y Calderón: carecerá de mayoría en por lo menos una cámara legislativa. Tres. Aunque su calidad deje en ocasiones mucho que desear, los medios de comunicación mexicanos son más libres y poderosos que nunca; a pesar de su persistente debilidad, la sociedad civil mexicana se encuentra más organizada y es más vigorosa que en cualquier momento de nuestra historia.
Luego de una serie de reflexiones, concluye: “Pero hay que escoger: o los mexicanos hemos construido una democracia representativa funcional, en cuyo caso la alternancia que resuelvan los electores, no la comentocracia, es tan válida y legítima como cualquier otra; o la victoria de los derrotados del 2000 es intolerable, y entonces la democracia que tenemos es inútil. México ha sobrevivido a una gran cantidad de desgracias en su historia; sobrevivirá al regreso del PRI, y en una de esas, hasta prosperará con la elección —esta sí de verdad— de Peña Nieto”.
En Veracruz, el PRI se engalla
Antes de que se dieran a conocer los resultados de la encuesta de Reforma, la misma noche del lunes cuando empezó a circular “Prosa aprisa” con fecha de ayer martes, respetuoso, atento y hasta amistoso como ha sido conmigo, me llamó el ex presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, ahora secretario de Finanzas del mismo, operador además de la actual campaña, Gonzalo Morgado Huesca, para responder al operador panista que asegura que van a ganar los distritos de Tantoyuca, Papantla y Martínez de la Torre y que pueden triunfar también en Pánuco y en Poza Rica. Me dijo que en efecto no andaban tan bien, pero que han recompuesto las cosas y que está tan seguro de que el tricolor va a ganar en esos cinco distritos que apuesta sus ahorros personales a cualquier panista, 100 mil pesos, 20 por cada uno de ellos, a que triunfan. “Te tengo plena confianza y si alguien acepta deposito el dinero contigo”. Hacerla de croupier no es mi papel, pero consigno su dicho porque muestra que los priistas, que el priismo se siente muy seguro de su triunfo.











lunes, 18 de junio de 2012

Duarte está haciendo campaña


Prosa aprisa
Duarte está haciendo campaña
Arturo Reyes Isidoro
Sin duda, hay diferentes formas de hacer campaña. Legalmente, las autoridades de gobierno, de las tres instancias, están en veda aunque en ocasiones Felipe Calderón ha violado abiertamente la disposición y trata de llevar agua a su molino, por lo que si Josefina Vázquez Mota no gana, como todo indica que ocurrirá, entonces la derrota será también para el Presidente. Pero, dentro de la ley, indudablemente que hay formas de hacer campaña sin cometer ninguna infracción. En realidad, el presidente de la república, el gobernador y los presidentes municipales pueden hacer campañas si saben cómo hacerlo sin exponerse a un extrañamiento o a una acusación y denuncia formal. Siempre hay forma y ocasión de hacer las cosas si se saben hacer.
Parece una perogrullada pero la mejor forma que tienen los gobernantes de hacer campañas es, simple y sencillamente, cumplir con su deber, procurar buenos servicios, garantizar la seguridad pública, crear las mejores condiciones para generar más fuentes de trabajo, lograr más bienestar para sus representados, hacer que el ciudadano sienta que se le está cumpliendo con lo que se le ofreció en campaña. Cuando eso se cumple, el voto por un color, por una sigla, por un partido, se asegura y en esas condiciones nadie en su sano juicio puede acusar que se esté tratando de influir por tal o cual causa en particular, cuando el beneficio es general, para la población.
Pero aparte de saber hacer bien las cosas, también se tiene que saber cómo sacarles provecho cuando se dan, y por eso a mí extraña –y no tanto, no se crea– que el priismo en Veracruz, teniendo tanta necesidad de votos, de preferencia ciudadana, de convencimiento electoral, ni siquiera se dé cuenta que tiene una buena presa, de dónde agarrarse para decirle al ciudadano que no todo es negativo en el espectro tricolor, que tiene positivo palpable, comprobable y que para muestra basta un botón. Pero en el priismo actual, en el de la entidad, parece que no hay quien carbure, quien pueda mirar y observar más allá de lo obvio.
A mí me sorprendió gratamente, por los beneficios que implica para cientos de familias de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río-Medellín-Alvarado, haber visto y leído el domingo pasado en el diario Notiver, en la página 6 de la sección de Deportes, una amplia convocatoria de la empresa Liverpool a quienes deseen trabajar en la nueva plaza comercial con marina integrada El Dorado, que estará ubicada en el municipio de Boca del Río. Como publiqué en “Prosa aprisa” del pasado 24 de abril, el megaproyecto en construcción, bajo el diseño del afamado despacho de arquitectos Legorreta+Legorreta, quedará listo para noviembre próximo, dentro de cinco meses, y tendrá 166 locales y 16 cines. El complejo es impulsado por los empresarios xalapeños Chedraui, cuyo capitán es el señor Antonio Chedraui. Dije entonces que la noticia era “para cacarearse. Es inversión, son empleos, significa confianza en el Gobierno del Estado, denota que la delincuencia no inhibe a los inversionistas, etcétera. Era como para que el jefe de prensa de la Secretaría (de Desarrollo Económico) hubiera tomado ese balón a botepronto y se lo hubiera puesto a su jefe (el señor Erick Porres) para que lo pateara e hiciera un buen ruido mediático dando la bienvenida a la nueva inversión, que eso no viola ninguna norma electoral. Pero, como siempre, nada”.
Entonces, el 25 de abril, cuando se presentó el megaproyecto en forma oficial en la ciudad de México, se dejó de anotar un buen gol mediático, pero ahora, dos meses después, habiendo puesto otra vez el balón los señores Chedraui con la convocatoria del domingo pasado, tampoco nadie ve el esférico, menos los del PRI, que ahí tienen algo para hacer ruido acerca de lo que pueden hacer los priistas en el gobierno. Mire usted si no es como para capitalizarlo. Se requieren: vendedores, asesores de crédito, jefe de pisos de ventas, jefe de presentación visual, especialista de seguridad, florista, personal para presentación visual y display, encargado de costureras, sastre, ayudante de ingeniero, diseñador de interiores, jefe de caja principal, veterinario, auxiliar administrativo, jefe de crédito, optometrista, jefe de seguridad, cajeras, jefe de inventarios, sommelier, encargado de cocina, almacenista, sub chef, chef, cocinero, gerente mundo gourmet, vendedor/restaurante y barista (café). Según el anuncio, para todos los puestos se ofrece “sueldo competitivo”, prestaciones superiores a las de ley, estabilidad laboral y aprendizaje continuo. Es lógico suponer que las demás firmas que se instalarán requerirán también de personal.
Ahí está una buena, excelente oportunidad para hacer campaña sin violar la ley. El priismo podría poner como ejemplo al gobierno de Javier Duarte de Ochoa de cómo, a pesar de todos los pesares en materia de seguridad, o precisamente porque en forma pública declaró la guerra a la delincuencia, ha generado confianza en los inversionistas, que no se han inhibido y que han decidido invertir en el solar veracruzano, que en este caso influye que los Chedraui son paisanos, pero que con la visión comercial que poseen están viendo el nicho de oportunidades que se abre, quiérase o no, bajo este gobierno, porque ven propicio el clima en lo inmediato y a futuro (ellos no arriesgarían millones de pesos, de dólares, si no tuvieran certeza) y con ello le están dando un voto de confianza y su respaldo a la administración del joven gobernante, pero más que eso, están invitando, diciéndole a otros empresarios que pueden venir con toda confianza.
En lo inmediato, sin duda, quienes seguramente se están presentando a tratar de quedarse con una plaza de trabajo, por lo menos tienen una esperanza de un futuro mejor en pocos meses y si se quedan con el puesto tendrán un gran motivo para agradecer a la empresa, al gobierno, la nueva oportunidad. Son votos a favor en potencia. De alguna forma, así, Javier Duarte de Ochoa está haciendo campaña sin hacer campaña. Pero, a solo ocho días de que concluyan las jornadas de proselitismo, nadie del PRI ha tenido la visión para explotarlo de la mejor forma, de decirle al electorado que esas no son promesas, que son realidades y que en Veracruz no hay necesidad de firmar nada ante ningún notario porque el gobierno de origen tricolor está trabajando. Pero nadie, nadie le saca provecho. Les falta un creativo en la media cancha. Que a lo mejor y ni siquiera están enterados de la convocatoria, que son muy capaces, de eso y de más, lo que de paso lleva a pensar que, también en este terreno, Duarte está solo.
Mucha seguridad panista
Topo ayer, casualmente, con un operador panista, ex priista, hombre serio y dedicado, que sirvió en la administración del gobernador Miguel Alemán. Viejo conocido, pues. Es ineludible el tema electoral. Él opera para su nuevo partido y me comenta con mucha seguridad, con toda la seguridad, que van a ganar los distritos de Tantoyuca, Papantla y Martínez de la Torre. No descarta tampoco Pánuco ni Poza Rica. Eso por cuanto hace al norte. Me asegura también que le meterán muchos votos a la causa josefinista. No me lo dice pero ya tenía yo conocimiento de que se fue con los azules porque en el sexenio pasado no solo se le congeló, sino que se le presionó, se le acosó, se le persiguió. Busco refugio. Lo obtuvo y hoy es un buen operador panista. Me invitó a tomar el café para platicar más ampliamente. Lo acepto.


domingo, 17 de junio de 2012

Las fotos de ayer de Proceso


Prosa aprisa
Las fotos de ayer de Proceso
Arturo Reyes Isidoro
Las fotografías a todo color que publicó en su edición de ayer domingo la revista Proceso hablan por sí solas y no dejan lugar a ninguna duda: el PAN y su gobierno son también un nido de corrupción, de abuso del poder y de impunidad, una fábrica de nuevos millonarios, los funcionarios que están o han pasado por el gobierno de Felipe Calderón así como por la dirigencia nacional de su partido.
Hace una semana preguntaba yo (“¿De verdad, el Peje, un peligro?”) que qué más mal le puede ir al país después de los desastrosos gobiernos panistas de Vicente Fox y de Felipe Calderón, en quienes los mexicanos cifraron sus esperanzas de que con ellos habría un cambio real y resultaron más de lo mismo –o peor–, si por esos vuelcos que da la historia llegara a alzarse con el triunfo el próximo 1 de julio Andrés Manuel López Obrador.
“De Fox no se pueden olvidar el abuso de poder que hicieron él y su mujer Martha Sahagún, el nepotismo con los hijos de ella, que de modestos jóvenes de clase media hoy son multimillonarios merced a los negocios ilícitos que realizaron al amparo del poder protegidos por su padrastro, así como la impunidad que campeó en su administración y de la que ellos mismos disfrutan”, publiqué el lunes pasado. De Felipe Calderón y su esposa Margarita, la revista Proceso ha documentado y publicado cómo también han multiplicado sus bienes y su fortuna al amparo del poder.
Así como indignaron a la opinión pública del país las fotografías de la hija del dirigente petrolero Carlos Romero Deschamps, Paulina, dándose la gran vida por todo el mundo cual hija de un jeque árabe, con lujos y ostentación que ofenden a un país de millones de pobres, así también ofenden las gráficas de la mansión del ex dirigente nacional del PAN, Germán Martínez Cázares, ex secretario particular de Calderón y actual consejero de la señora Josefina Vázquez Mota, quien de no poseer casa ni coche propios al inicio del actual sexenio, en apenas cuatro años se hizo de su carro último modelo y de una mansión que vale la friolera de ¡16 millones 200 mil pesos! ubicada en la mejor zona de San Ángel Inn en el Distrito Federal.
Proceso da cuenta de cómo estos funcionarios o ex funcionarios panistas, de inquilinos en barrios clasemedieros, en menos de un sexenio viven ahora en zonas de lujo, como Bosques de Las Lomas, Polanco, San Ángel y El Pedregal. Da nombres, cifras y publica fotografías testimoniales.
Roberto Gil Zuarth, coordinador de la campaña de la señora Josefina Vázquez Mota y ex secretario particular de Calderón, de residir en un modesto departamento de Tlalpan, en julio de 2007 compró una casa en San Ángel Inn por 4 millones de pesos. Maximiliano Cortázar Lara, ex vocero del Presidente, vivió en casas ajenas toda su vida, hasta que llegó al poder con su amigo Calderón y en mayo de 2009 pasó a vivir a una residencia de mil 312 metros cuadrados en Jardines del Pedregal que le costó 7 millones 430 mil pesos. Alejandra de la Sota Mirafuentes, actual coordinadora de Comunicación Social de la Presidencia, vivía en un departamento de la colonia Del Valle y en 2008 compró una mansión de 660 metros cuadrados en Bosques de las Lomas, una de las áreas residenciales más lujosas de la ciudad de México, por la que pagó 6 millones 700 mil pesos. César Vázquez Nava, también ex dirigente nacional del PAN, de no poseer domicilio propio vive ahora en un departamento en Polanco que le costó 7 millones 250 mil pesos y cuando se aburre se va a otra casita que tiene en San Antonio, Texas; ya antes había comprado otra casa en la colonia Florida en 6 millones 730 mil pesos. Guillermo Bustamante Ruisánchez, ex director jurídico del PAN y ex representante panista ante el Instituto Federal Electoral, de vivir en la casa paterna en la populosa Santa María de la Ribera, en febrero de 2007 compró una residencia de lujo, igual que De la Sota, en 6 millones de pesos. Proceso cita también a Mariana Gómez del Campo, coordinadora de la campaña de Vázquez Mota en el Distrito Federal, y a Rogelio Carbajal Tejada, representante del PAN ante el IFE. Pero seguro que hay más.
Recuerdo muy bien cuando el PAN llegó al poder, por primera vez a la Presidencia, con Vicente Fox. Presentaban un paraíso como país, para todos, donde lo que menos tendríamos, hasta los más jodidos, sería un changarro y un vochito. Cómo ostentaron aquel código de ética cuando todos los que llegaron ponían cara de angelitos y casi lucían una aureola de santos. Bastaron poco menos de doce años para comprobar que resultaron iguales o peores que los priistas a los que criticaban y continúan criticando. De continuar en el poder, ellos sí son un peligro para México: acabarán por saquearlo.
No cabe duda que uno es el lenguaje de las campañas electorales, de los políticos, y otro el de la realidad. Por muy cuchi cuchis que estén los discursos de doña Josefina Vázquez Mota con sus promesas, nunca va a convencer, con todo lo que ven como las fotos de Proceso, al modesto trabajador jefe de familia, a la trabajadora jefa de familia, que con gran sacrificio han obtenido un crédito del Infonavit y que hoy no pueden pagarlo por lo raquítico de sus salarios además de que viven con el temor de que les quiten sus huevitos que tienen como vivienda, ni al trabajador de clase media que vive en una casa modesta que adquirió con crédito bancario, ni a los pequeños empresarios que se han pasado toda su vida sobándose el lomo para tener una casa decente y decorosa, cuando ven cómo un puñado de hombres y mujeres han tomado por asalto el poder y de la noche a la mañana, con los impuestos que pagamos todos, se han convertido en una casta privilegiada mientras los pobres son más pobres y los de la clase media baja se convierten en nuevos pobres. Pobre de México con políticos de esa calaña.
Faltando diez días para que concluyan las campañas y a trece para que vayamos a las urnas, creo que es el momento de significar el valor y el servicio que prestan a la sociedad y al país los medios informativos independientes, las voces críticas, los periódicos, los noticiarios de radio y de televisión, los portales web que mantienen su compromiso con los lectores, con la población, que no han perdido la esencia del periodismo de informar con apego a la verdad y que investigan, desnudan, publican y desvelan la podredumbre del sistema político, de los malos funcionarios, de los hombres que llegan al poder cobijados en promesas que nunca cumplen y cuyos vicios, que ofrecen combatir, los reproducen en mayor escala.
Si el diario Reforma hizo indignarnos con las fotografías de la hija de Romero Deschamps, ahora Proceso lo logra de nuevo con las gráficas de las mansiones de los panistas en el poder, amigos, protegidos de Felipe Calderón, los que quieren mantener el poder dizque para seguir sirviendo a México.
Después de lo que hemos visto y de lo que nos hemos informado gracias a esos medios, tenemos mejores elementos para decidir nuestro voto. He ahí el servicio que prestan a la democracia. Mucho del resultado de la votación del próximo 1 de julio se deberá a ellos y con ello habrán prestado un gran servicio al país.





jueves, 14 de junio de 2012

¡Vaya fin de semana!


Prosa aprisa
¡Vaya fin de semana!
Arturo Reyes Isidoro
Estamos, seguimos de luto. Mi solidaridad con la familia de Víctor Manuel Báez Chino, con los compañeros a los que duele su muerte. Me sumo a quienes demandan y exigen el esclarecimiento de los hechos. Me preocupa, como creo que a todos, el grado al que han llegado las cosas. Grave que la Procuradora General de la República, Marisela Morales Ibáñez, haya declarado que la dependencia asumirá las investigaciones de los casos pendientes por su cuenta y ya no en colaboración con la Procuraduría General de Justicia del Estado. Hay varios pendientes. Faltan respuestas. Y pensar que Víctor, que en paz descanse, estuvo a celebrar el pasado 7 de junio el Día de la Libertad de Prensa en el World Trade Center. Ya lo único que nos queda es pedirle a Dios que nos proteja. Solo él. En Veracruz, por lo que se continúa comprobando, nadie más. Ayer no escuché o leí a ninguno de los integrantes ajenos al gobierno que forman la llamada Comisión Estatal para la Atención y Protección (?) de los Periodistas pronunciarse sobre el caso y sobre la situación que prevalece en la entidad cuando era –tristemente, cierto, pero necesario– la gran ocasión para estrenarse. Qué bueno que ya pronto habrán de reunirse para comenzar a organizarse y bla bla bla.
Veracruz, de nuevo, será hoy escenario de la batalla electoral por la Presidencia de la República. Prácticamente todo el día estará en el centro y sur del estado Enrique Peña Nieto. Irá a Tierra Blanca, Lerdo de Tejada y Coatzacoalcos. En este último lugar es donde se espera la mayor concentración, por la tarde. Los organizadores hablan de un acto de 30 mil almas. Ya no hay un mañana. En aquel extremo de la entidad prácticamente ya están en el día “D” y ha empezado el desembarco para una batalla que se espera cruenta contra el pejismo, que tiene bien sembrada una cabeza de playa. El sur es, será determinante para la victoria en el estado o bien del copetudo o bien del tabasqueño. La guerra será calle por calle, casa por casa. Los reportes previos para el tricolor no son nada tranquilizantes, menos optimistas. Pero la situación es en general para el priismo en el estado. Qué reportes tendrá el equipo de campaña de Peña Nieto sobre cómo están realmente las cosas en Veracruz que a partir de ayer empezaron a llegar a la entidad operadores directamente enviados por el mexiquense quienes con base en un mapa de rutas críticas empezarán a encabezar personalmente actos, mítines, visitas, para promover el voto a favor de Peña Nieto, o sea, ya no esperaron más y decidieron meterle mano directamente a la operación, lo que deja muy mal parados a los responsables de la campaña en el estado.
Pasada la batalla el cada vez más cercano 1 de julio, al hacer el recuento del saldo y el control de daños, se comprobará quiénes fallaron porque no supieron, porque no pudieron o porque se confiaron y no hicieron lo que debían, todo ello agregado a los malos candidatos que fueron postulados. Por ejemplo, en Martínez de la Torre la situación está en focos rojos, muy rojos, porque a quien le encargaron operar directamente el distrito lo hacía a control remoto desde Xalapa hasta que apenas en días pasado el jefe político le preguntó que hacía aquí, por qué no estaba trabajando en lo que le encomendaron, y aunque ya se empezó a mover con la ayuda de otros, tal vez ya es tarde. Aquí he comentado que en el distrito de Xalapa Rural, Alejandro Montano Guzmán va a ganar gracias a un trabajo de mucho tiempo atrás y de tiempo completo. Pero ahora el clima se le está enrareciendo mucho, empezaron a aparecer muchos nubarrones. Los últimos reportes, los informes, las encuestas son preocupantes para el priismo. Ciertamente lleva la ventaja en varios municipios, pero en los pequeños, no así en los grandes como Alto Lucero, que está pintado de azul, o en los que están de cara a la costa, que están pintados de amarillo y que es donde se concentra el mayor número de votantes. Xalapa prácticamente es una versión del Distrito Federal, acaso en parte gracias a la comunidad académica y estudiantil universitaria: está pintada de amarillo y según las encuestas pierden no solo Reynaldo Escobar Pérez sino el propio Enrique Peña Nieto, ganan ¡Uriel Flores Aguayo! y López Obrador. Y así. Solo se salvan y llevan una buena ventaja los candidatos al Senado José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, en quienes ahora recae el peso de ayudar a sumar el mayor números de votos para el tricolor y quienes, vistas como están las cosas, son los únicos que pueden sacar a flote, hasta donde puedan, al candidato presidencial de su partido, que es en lo que se concentrarán y para ello han programado varios precierres de campaña en las cabeceras distritales para, además, de paso, darles respiración electoral de boca a boca a los candidatos a diputados federales, aunque algunos ya huelen a flores de cempasúchil, ceras o parafinas de velas y veladoras, agua bendita, café negro y pan de dulce, o sea, a velorio. Por lo pronto, Pepe y Héctor, Héctor y Pepe harán su cierra de campaña regional en Veracruz-Boca del Río mañana sábado por la tarde con una concentración en el estadio Luis “Pirata” Fuentes donde, además, el platillo fuerte serán Paquita la del Barrio y Lalo Desezarte. Como dice Joe de Lara, ¡allá nos vemooos!
Hasta ahora, de acuerdo a las encuestas que se tienen, la mayor competencia y el más serio contrincante que tiene el PRI es López Obrador y no Josefina Vázquez Mota, quien por cierto hoy mismo llega por la noche a Poza Rica para iniciar un recorrido por la entidad en donde cifra sus esperanzas de alcanzar un significativo número de votos. Ayer su equipo presentó una encuesta que, según, arroja que ya empató al Peje. Si así fuera cierto, al único que benefician es al PRI, pues fraccionan el voto que podría ser para cualquiera de los dos que van en segundo lugar.
Yo soy de los que me apantallé con la intervención de Gabriel Quadri en el primer debate. Pero no sabía de sus cualidades de payaso. Mire usted que haber pedido ayer a su madre política –Josefina Vázquez Mota dixit– Elba Esther Gordillo que convenza a Enrique Peña Nieto ¡para que decline a su favor! Tiene gracia. Por lo menos, en estos días tan aciagos, sirve para siquiera para esbozar una sonrisa. Y no está mal como fin de semana. 

miércoles, 13 de junio de 2012

El escándalo mediático de ayer


Prosa aprisa
El escándalo mediático de ayer
Arturo Reyes Isidoro
Es un salpicadero, y puede ser más. En medio del lodacero, el único que aparece limpio es Javier Duarte de Ochoa, por lo menos hasta ahora, a reserva de que alguien le hiciera un señalamiento  concreto o de que lo exhibiera en alguna fotografía como las que circularon ayer miércoles en los portales informativos sobre Fidel Herrera Beltrán y Miguel Ángel Yunes Linares, a quienes se les vinculó directa o indirectamente con el empresario veracruzano Francisco Colorado Cessa, al que, a su vez, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos catalogó como narcotraficante, aparte de la acusación penal que el Departamento de Justicia presentó en su contra como lavador de dinero de la delincuencia organizada.
Todo comenzó cuando el diario Reforma subió a su portal la información que involucra al señor Colorado, acusado por el gobierno norteamericano, nota que acompañó con gráficas donde se ve al ex mandatario estatal cabalgando a su lado.  Presto, en plena campaña electoral, el ex candidato a gobernador panista, Yunes Linares, aprovechó para arremeter contra su archienemigo Fidel Herrera Beltrán, a quien acusó, en el noticiero de Carmen Aristegui, de que protegía al hoy acusado. Pero no había pasado mucho rato cuando de pronto quién sabe de dónde se filtró a los medios otra fotografía donde se observa al ex director general del ISSSTE alzándole la mano al hermano de Pancho, Miguel Colorado, candidato a diputado federal panista hace tres años, en lo que bien se podría interpretar como un clásico haber escupido hacia arriba.
Hasta ayer todo era solo un escándalo mediático, porque a Fidel lo acusó Miguel Ángel de palabra, pero ninguna autoridad policiaca o judicial, ni de México ni de los Estados Unidos, lo ha señalado hasta ahora –por lo menos públicamente no se ha dicho nada– de que pudiera estar siendo objeto de alguna investigación o de que pudiera tener alguna responsabilidad y solo el desarrollo de los acontecimientos habrá de determinar si existe algo que perseguir en su contra; o a menos que Yunes Linares, con pruebas en la mano, presente la denuncia correspondiente. Pero el hecho de que el ex secretario de Gobierno en tiempos del gobernador Patricio Chirinos aparezca en otra imagen con el hermano del hoy acusado y perseguido por la justicia norteamericana, tampoco implica ningún ilícito, si bien queda para el morbo la exhibida que les pusieron a los dos aludidos apareciendo con un delincuente considerado hoy de altos vuelos.
Pero, coincidencia o no de que se buscara un efecto electoral, el hecho es que el escándalo impactó en la campaña presidencial a grado tal que, entrevistado al respecto, el candidato Enrique Peña Nieto obró prudentemente y de la mejor manera –así debió haberse pronunciado, en sus ámbitos respectivos, con respeto a los señalamientos por corrupción que llueven contra Carlos Romero Deschamps y Elba Esther Gordillo, porque no haberlo hecho es algo que le está pesando en contra entre el electorado– al pronunciarse a favor de que las autoridades investiguen si es que hay algún sustento en el señalamiento en contra de Fidel y, como adelantándose por si hubiera más, advirtió que se debe aplicar la ley sin importar quienes son los personajes señalados. “Pues que sea la justicia la que investigue y que aplique la ley. Creo que en este tema he señalado con toda claridad, y en lo personal, que corresponde a las instancias de procuración de justicia hacer  las investigaciones y aplicar la ley, trátese de quien se trate, aquí no hay mayor definición de parte de su servidor que no sea otra que aplicar la ley”.
Ahí está, tristemente con políticos veracruzanos destacados, como protagonistas –en el portal de Proceso aparece una nota con el encabezado: “El PAN, también embarrado en narcoescándalo de Veracruz” y mostrando la foto alusiva a Miguel Ángel–, un escándalo mediático que en nada ayuda a la buena imagen de la entidad, ya de por si afectada por los sucesos que han repercutido incluso en el mundo entero.
Pero –apunto al principio–, el único que aparece limpio es el gobernador Javier Duarte de Ochoa y hoy, a la distancia, tiene que dársele la razón de haber marcado su raya y de haberse deslindado con toda oportunidad, de haber fijado muy claramente su postura, lo que lo mantiene a salvo de cualquier involucramiento. Elia Melchi, del diario porteño Notiver, le preguntó (la entrevista apareció el 16 de abril pasado con el título “El gobernador soy yo”) a propósito del tema de la seguridad –que dijo que ha sido su más dura experiencia–, si no ha habido alguna amenaza en su contra. Respondió que sí: “Muchas, muchas, muchas. Hemos vivido teniendo varios roces con la delincuencia organizada, pero me queda algo muy claro y muy puntual: que cuando uno no está contaminado y no tiene ningún interés con algún grupo delincuencial, uno está haciendo simple y llanamente su trabajo, como es el de salvaguardar la tranquilidad, la armonía de una sociedad y uno no tiene tampoco nada que temer porque uno no está haciendo nada malo…”.
Pero ya antes, en aquel memorable mensaje nocturno del 8 de agosto de 2011 para aceptar abiertamente que había delincuencia organizada en el estado (porque antes se negaba), que estaba afectando el desarrollo de programas, pero que se le combatiría sin descanso, había sido muy claro:“Por esa razón expreso que todos aquellos servidores públicos que por miedo o por interés económico estén coludidos con grupos delincuenciales, tendrán que responder a la sociedad por sus malos actos, por la traición a la confianza depositada en ellos y serán sancionados con todo el peso de la ley”.
Y como para no dejar ninguna duda, la noche del 9 de marzo, durante una visita a las instalaciones del Diario de Xalapa (la entrevista apareció publicada el día 12), declaró a René del Valle que en materia de seguridad las reglas habían cambiado, que había estado dispuesto a pagar el costo político que significaba entrarle al combate a la delincuencia, sin importarle que ello significara arriesgar su posición como político, como gobernador, y su diagnóstico sobre la situación que heredó fue reveladora: “… pero ya estamos en una ruta distinta a la de hace unos días, completamente distinta, ahora sí estamos en una posición de gobierno, porque antes estábamos en una posición de no gobierno, el gobierno eran aquéllos, con extorsiones, en cárceles, incluía a las corporaciones…”.
Hoy, cuánto se debe felicitar por no haber tenido reparos en enfrentar la situación, pero también por haberse deslindado públicamente del pasado. Es cierto, entonces eso le valió críticas. Hoy, el tiempo le ha dado la razón.
Mientras, con todo el escándalo, los que deben estar felices deben ser Andrés Manuel López Obrador y todos sus seguidores.