lunes, 31 de julio de 2017

Spota y “La costumbre del poder”

Prosa aprisa
Spota y “La costumbre del poder”
Arturo Reyes Isidoro

Anunció la revista Proceso, en su número 2125 de fecha 23 de julio, que la editorial Siglo XXI decidió rescatar al escritor y periodista Luis Spota y con ese motivo en este mes de agosto, que inicia, pondrá en circulación las seis novelas del ciclo “La costumbre del poder”.
Para el director de la editorial, el poeta Jaime Labastida, amigo que fue de Spota, las obras están vigentes, en lo que estoy totalmente de acuerdo y coincido también en que el autor fue injustamente soslayado en su tiempo.
Qué bueno que Labastida lo rescata, y ojalá y este relanzamiento sirva para que nuestros políticos, en especial los jóvenes y bisoños, no sólo compren las  novelas sino que las lean, porque como dice el poeta en la contraportada de los tomos (según registró el reportero Roberto Ponce), aunque se ha derrumbado el partido hegemónico y ampliado el régimen democrático… “el carácter de la pasión política, La costumbre del poder, descrita con rasgos amargos por Luis Spota… está vivo”, y el escritor “muestra al desnudo, la entraña oscura del poder, sin que  importe su signo”.
Las novelas que integran el ciclo “La costumbre del poder” son: Retrato hablado, Palabras mayores, Sobre la marcha, El primer día, El rostro del sueño y La víspera del trueno, publicadas entre 1975 y 1980.
(Un día que me invitó a su casa y me mostró su estudio biblioteca, todo de madera, hecha con muy buen gusto, un sitio de lo más agradable para trabajar, para leer, me llamó la atención que la obra completa de Spota la tiene Gonzalo Morgado Huesca, quien en ocasiones lo cita, lo que me da a entender que lo ha leído.)
En Palabras mayores, Spota narra cómo el presidente en turno (Aurelio Gómez-Anda, nombre ficticio, por supuesto) prepara su sucesión y a quien ha decidido favorecer con el dedazo, su ministro de Industrias y Desarrollo (Víctor Ávila Puig, otro nombre de ficción).
Nada más para calentar el brazo hago algunas citas de los diálogos entre estos personajes, así como entre Ávila Puig y su amigo, confidente y consejero, asesor, el periodista-columnista Horacio Allende. Su aplicación tiene vigencia y creo que lo mismo vale para un presidente que para un gobernador.
Del presidente a su ministro: “Nada, en política, es definitivo aunque todo en la política a nuestro estilo es posible”.
Ávila Puig, pensando si llegara a ser presidente, sobre Alfonso Videgaray, el regente, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, su competidor, sobre cómo quitarlo del cargo en el que se ha eternizado: “no nació siendo. Habrá modo” (acoto: todo gobernante no nace siendo, y así como llega, por las circunstancias, así se puede ir, por las circunstancias también).
Horacio Allende, el columnista, al hacer un análisis a su amigo Ávila Puig sobre las motivaciones del presidente para designar a su sucesor:
“Gómez-Anda (el ficticio presidente) está a punto de alcanzar el máximo, precisamente, de su poder… Nunca, hasta que llega el momento de producir el nombre del sucesor, alcanza el poder presidencial tal plenitud. Nunca, tampoco, es el Presidente más dueño del Destino que en el minuto previo a la Revelación. No hay quien lo aventaje en fuerza…”.
“Frente a él nada puedes esconder. Tener secretos es imposible… Él sabe, él cuenta, él olvida pero no perdona… Él ampara y él abandona… Sabe quiénes trabajan para sí y quiénes trabajan para la Patria; esto es: para él… Cuatro años, regla general, le bastan para formarse un juicio de la calidad de sus hombres…”.
“Hasta el final de la Administración, digamos: un año antes del Día, el Presidente empieza a consultar otras opiniones: no porque le importen, sino porque desea comparar su juicio con el que los consultados pudieran tener sobre éste, sobre aquél, de los que en un momento podrían resultar favorecidos por Su palabra…” (recuerdo que el presidente Carlos Salinas de Gortari envió, en su momento, al poderosísimo Jefe de la Oficina de la Presidencia, José Córdoba Montoya, a consultar  en Xalapa sobre su sucesor al periodista columnista político Froylán Flores Cancela, mi tutor periodístico, uno de los mejores del país en su época).
Otro aspecto del proceso sucesorio –continúa Horacio Allende– “sería la necesidad que tiene el Presidente de cuidar que perdure un equilibrio de fuerzas, un logrado balance político y aun ideológico, entre los grupos que concurren, con sus hombres, con sus recursos, sus métodos, tradiciones y alianzas, a batallar en ese campo de guerra de la política en época electoral”.
El presidente “Debe cuidar no ser demasiado liberal, porque los grupos conservadores, espantadizos de costumbre, le regatearían colaboración”… (debe ser) Imparcial en asuntos religiosos y cuidar mucho lo que dice cuando alude a controles de natalidad y moral personal” (estos pequeños grandes detalles políticos los han ignorado, tal vez porque no saben, no tienen experiencia, y por lo mismo no dimensionan su importancia, los allegados al gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares que se han enfrentado abiertamente con la Iglesia ahora a propósito de la pretendida despenalización del aborto, aunque se vio ayer que el gobernador no quiso jugar con fuego y mandó aplazar la votación en el Congreso local, mientras que el dirigente estatal de Morena, Manuel Huerta, tiró la papa caliente y deslindó a su partido de la postura de la diputada morena Tanya Carola Viveros Cházaro, que está a favor del aborto. Bien dice el dicho que no hay borracho que coma lumbre, pues pelearse con la Iglesia es poner en riesgo un posible triunfo electoral que les dé la gubernatura en 2018, y tanto el PAN como Morena tienen posibilidades).
Sigue el análisis de Horacio Allende (Luis Spota) sobre la necesidad que tiene el gobernante de cuidar el equilibrio de fuerzas, el balance político: “Ha de llenarse la boca con la promesa de respetar, aun en sus desmanes, la libertad de pensar, decir y creer… El Presidente de nuestro país viene a ser, quiera que no, un cirquero que ha de darle gusto a todos al mismo tiempo para no ganarse la enemiga de nadie… Nuestros presidentes devienen así especialistas del trapecio, del alambre y de la cuerda floja…”.
En el diálogo entre Horacio Allende y Ávila Puig: “en la política nacional la gratitud, cualquier tipo de gratitud, sólo tiene seis meses de vigencia”, le dice el periodista.
Un consejo del asesor al inminente candidato: “un Presidente, un político de verdad, ha de tener, en el orden que te guste: estómago fuerte, cojones firmes y espalda flexible”.
Otras frases de Horacio (Luis Spota) sobre el quehacer político:
“Nada, en nuestra política, es definitivo; excepto, naturalmente, quedarte fuera… Como decía un cínico maestro de periodismo que conocí: ‘Sea en la máquina o en el caboose, hay que estar siempre a bordo del tren de los que mandan’”.
“Decimos que este es un juego político y decimos mal, Víctor. Es una guerra en la que todo se vale, y casi siempre lo que más se vale es lo más sucio”.
La edición del libro del que tomé las citas, de Grijalbo, es de 1978, cuando iba ya la vigésima segunda edición. La primera edición se publicó en 1975. Han transcurrido 42 años y lo que narra Spota tiene plena vigencia porque como en el Gatopardo todo ha cambiado para que nada cambie. Sigue lo mismo, ayer con priistas y ahora con panistas y perredistas y mañana continuará con morenos.
Obviamente, Víctor Ávila Puig, quien va a recibir el dedazo, tiene segundo frente, no faltaba más, y es la gran preocupación de su amigo, confidente y consejero Horacio Allende, quien le insinúa que se aleje de ella para evitar un escándalo tan pronto lo destapen, a lo que Ávila se resiste. Piensa entonces para sus adentros el periodista: “De llegar a la Presidencia, ¿tendrá Víctor Ávila Puig el coraje que se requiere para ejercer el poder?, ¿valdrá la pena que busque la candidatura un hombre que antepone, a la ambición que debe endurecer al político, la emoción romántica de quien sólo quiere vivir en paz con su mujer y su hijita?”.
¿Conoces, apreciado lector, a algún político que viva o haya vivido ese dilema, ese drama? ¡¿No?! ¡Cómo! ¡Pero si pululan en nuestro medio! (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia).
Hay que leer la obra de Spota. Ésos seis libros, aunque también Casi el paraíso, que en 1956 fue un best-seller, la novela que lo lanzó al estrellato y que sin duda, al menos para mí, es una de las mejores novelas políticas de la literatura mexicana. Su lectura es imprescindible.





domingo, 30 de julio de 2017

Decálogo de la ancianidad

Prosa aprisa
Decálogo de la ancianidad
Arturo Reyes Isidoro

El miércoles 26 de julio, dos días antes de que falleciera, el padre Celestino Barradas redactó todavía un decálogo para los ancianos, “de los cuales soy el primero”.
Tenía 88 años de edad y 60 como sacerdote. Todos los domingos lo encontraba temprano en la parroquia Nuestra Señora de La Piedad, mejor conocida como iglesia de La Piedad.
Llegábamos antes de la primera misa, él a supervisar que todo estuviera en orden, yo a hacer oración. Algunas veces platicábamos. Se sentía muy orgulloso de su Boletín Dominical, que redactó gran parte de su vida.
Este domingo (ayer) se repartió como si estuviera. Ya lo había dejado impreso. “Para que vivamos con alegría y no sólo recordando los años que ya se fueron”, dejó el siguiente Decálogo de la Ancianidad:
I.              CULTIVARÁS EL OPTIMISMO. “Si toda vida va inevitablemente hacia el fin, debemos, durante la nuestra, pintarla con nuestros colores de amor y de esperanza”. Marc Chagall.

II.            ENSEÑARÁS LO QUE SABES. “A los abuelos se les ha confiado una gran tarea: transmitir la experiencia de la vida, la historia de una familia, de una comunidad, de un pueblo; compartir con sencillez una sabiduría, y la misma fe: ¡el legado más precioso! Dichosas esas familias que tienen a los abuelos cerca”. Papa Francisco.

III.          MIRARÁS LA VIDA CON OJOS NUEVOS. “Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena”. Ingmar Bergman.

IV.          NO PENSARÁS QUE TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR. “No te entregues a la tristeza, ni te abandones a vacilaciones. La vida del hombre es el gozo del corazón, y la alegría alarga los días. Recrea el ánimo, alegra el corazón y echa de ti la tristeza, porque la tristeza a perdido a muchos”. Sir 32, 21-23.

V.            ACEPTARÁS LOS CAMBIOS. “La vejez está alejada de los banquetes, de las graNdes mesas y de las copas abundantes; luego está libre de resaca, de malas digestiones y de insomnio”. Cicerón.

VI.          TE ARRIESGARÁS A VIVIR NUEVAS EXPERIENCIAS. “Jamás un hombre es demasiado viejo para recomenzar su vida y no hemos de buscar que lo que fue le impida ser lo que es o lo que será”. Miguel de Unamuno.

VII.        VIVIRÁS AGRADECIDO. “Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida”. Pitágoras.

VIII.      NUNCA PENSARÁS QUE HA SIDO INÚTIL LA VIDA VIVIDA. “El arma mejor adaptada como estrategia para combatir la vejez es el ejercicio de los valores humanos; éstos, cultivados a todas las edades, cuando has vivido mucho tiempo e intensamente, producen frutos abundantes, no sólo porque nunca te abandonan, ni siquiera en la última parte de la vida, por larga que sea, sino también por lo gratísima que resulta la conciencia de una vida bien vivida y el recuerdo de muchos buenos actos”. Cicerón.

IX.           ENSEÑARÁS A VIVIR. “Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo”. Sofocles.
Por el X puso una nota: “En el próximo boletín te daremos el X”. Aconsejaba llevar este boletín a los ancianos que uno conociera y para todos los que son ancianos pedía disfrutar los dias que Dios les concede.
Se fue pero nos dejó un gran misterio: saber el contenido del décimo mandamiento de su decálogo. A lo mejor quiso que cada uno pensara en el suyo propio, o a lo mejor lo dejó como pendiente para tener tema de qué platicar cuando lo alcancemos a donde se ha ido.
Premonitorio
Una semana antes, en el Boletín del domingo 23 de julio, publicó: “¿DE VACACIONES? Hay un dicho que suena así: ‘El arco siempre tendido pronto pierde su fuerza’. Se nos aplica, porque necesitamos descansar. El trabajo agota; debemos darnos el descanso necesario, porque hasta la misma Biblia, al narrar los días de la creación, dice que el Señor descansó al séptimo día. Y un salmo por ahí dice que quien no sigue los mandatos del Señor, no entrará en su descanso. Por eso son 6 días a la semana para trabajar y el domingo es para descansar. Pero hay que darse varios días de descanso, según las posibilidades y los trabajos. La Iglesia también concede a sus sacerdotes un descanso anual con un mínimo de un mes. El que esto escribe no ha contado con lo anterior. Cuando era párroco sí tomaba cada año un mes o dos de vacaciones, pero ahora, que es rector, ha sido infiel a sus vacaciones. Si por ahí aparece la noticia de que me fui de vacaciones, no murmuren”.
Tristemente para sus fieles, se ha ido de vacaciones. No murmuramos. Lo recordamos con cariño y gratitud.
Ese domingo habló también de su Boletín Dominical: “es un medio de comunicación del rector con la comunidad. Le ponemos cariño y es tarea de todas las semanas. Quisiéramos que fuera muy bien apreciado y que ustedes lo leyeran con mucho interés”.
En 2014, el 17 de junio, otro bien recordado sacerdote, José Benigno Zilli Mánica (QEPD), mi maestro de Filosofía en la Unidad de Humanidades de la UV, lo calificó como “un volcán en actividad”, “como dijo alguien en Roma”. Escribió sobre él que parecía “un mago” porque donde quiera que estaba surgían obras y libros.
Hacía seis años que había llegado a La Piedad, la iglesia de mi demarcación dentro de la cual está también la Casa Veracruz. Aquí hizo su último gran trabajo como “constructor”, como también se le conocía, porque donde quiera que lo asignaban o construía nuevas parroquias, o las remozaba, o construía casas para sacerdotes, o salones para clases de catecismo.
En La Piedad construyó una casa para el sacerdote, tres salones, uno amplio para reuniones y dos para dar catecismo, rescató campanas que estaban dañadas, rescató los colores originales de la parroquia, que habían sido dañados, e incluso sembró una mata de chayotes, a la que se refirió en su penúltimo Boletín Dominical: “Ha crecido con exceso. Usted puede verla junto a la casa del sacerdote. Y si encuentra frutos, puede cortarlos y llevarlos. Son gratis”.
El padre Barradas era bienhechor y conseguía lo que se proponía. Un detalle poco conocido es que a pesar de su edad y de su ministerio, como Jesús era carpintero e incluso tenía su propio taller en la iglesia de La Piedad donde mesas y otros muebles que quedaron son obra suya. Acaso por este empeño los feligreses y otras personas de buena voluntad lo apoyaron siempre económicamente para sus obras.
Investigó en los archivos secretos de El Vaticano
La historia de la Iglesia en Veracruz no sería posible sin su trabajo. Para escribir los tres tomos sobre el tema investigó en diversos archivos eclesiásticos, incluso fue de los pocos veracruzanos que han tenido acceso a los archivos secretos de El Vaticano, donde investigó durante varios años. En Roma, donde estudió, se especializó en Historia.
Su obra bibliográfica es impresionante, en 2013 publicó sus memorias, y otro detalle es que él mismo promovía la venta de sus libros.
Le dolía lo que le pasa a Veracruz
No decía nombres, pero no era necesario, en sus críticas sobre la actuación de políticos y gobernantes. El último domingo que ofició, el 23 de julio, al abordar el tema del trigo y la cizaña hoy, dijo que Veracruz estaba “peor que nunca” viviendo un momento muy difícil a causa de la delincuencia.
Comentó que los veracruzanos eran el trigo y la delincuencia y los malos gobiernos la cizaña; que el gobierno estaba rebasado; que nadie podía vivir con tranquilidad; que la delincuencia ya no respetaba nada, ni a los propios sacerdotes ni a los niños; que ahora ya no es necesario salir a la calle para estar en peligro porque hasta a las propias casas se meten a matar.
En este espacio he publicado que él decía que todos los políticos, de todos los partidos, son iguales, que sólo era un quítate tú para que me ponga yo, y siempre estaba alertando a sus feligreses de los malos gobernantes.
Ayer temprano extrañé su presencia al llegar a la parroquia para mi oración semanal dominical. Pero lo llevo presente y lo recuerdo y siempre lo recordaré con gratitud por sus enseñanzas.
Pienso, eso creo, que qué bueno que no todo es Duarte y la miseria de políticos, de diputados, de gobernantes. Veracruzanos buenos los hay. El padre Barradas fue uno de ellos.


jueves, 27 de julio de 2017

Y ahora hasta pretenden reelegirse

Prosa aprisa
Y ahora hasta pretenden reelegirse
Arturo Reyes Isidoro


Lo confieso. Creo que en cuestiones legislativas soy corto de entendederas.
Ayer los flamantes diputados locales aprobaron una reforma legal relativa a disposiciones para que se puedan reelegir.
Me atengo al boletín oficial que dice que: “La reforma establece que tratándose de la reelección de diputados, habiéndose separado del cargo y terminado el proceso electoral, podrán reincorporarse al mismo, sin que se entienda haber renunciado al otro cargo, en caso de haber resultado electo”.
Sinceramente me quedo confundido.
¿Acaso eso que se reformó no es lo mismo que ya existe? O sea, ¿es que acaso no se pueden reincorporar a su cargo terminado el proceso electoral?, es decir, ¿no hemos visto como vuelven al cargo los que pierden una elección para otro cargo, como para alcalde o diputado federal?
“… sin que se entienda haber renunciado al otro cargo…” ¿A qué otro cargo se refiere el texto? ¿O sea, que podrán regresar como diputados locales si ganan una elección para reelegirse y dar por terminada su licencia para separarse del cargo, sin esperar a asumir de nuevo la representación al iniciarse el periodo legal de la nueva legislatura de la que volverán a formar parte?
Como sea, cada vez más los diputados locales fortalecen las bases para seguir mamando del presupuesto, disfrutando de los 240 mil pesos que reciben mensualmente, según aceptó el 12 de julio pasado la diputada de Morena, Tanya Carola Viveros.
En esa fecha salió a responder a la polémica que se armó cuando en “Prosa aprisa” revelé que su bancada recibe mensualmente un millón 200 mil pesos, ante lo que aceptó en conferencia de prensa que hay opacidad en el manejo de los recursos del Congreso y que no hay transparencia sobre cuánto gana un diputado o en que se gasta el dinero de cada bancada, y demandó entonces que se diera a conocer no sólo lo que recibe Morena sino también las otras fracciones, en especial las del PAN y las del PRI, que a su decir obtienen más.
“Es sabido que hay dinero que las fracciones manejan a discreción  y es difícil saber cuáles son los montos, llega por rubros y de formas tramposas donde la gente se confunde a la hora de saber cuánto recibe un diputado local”.
Puso en claro: El salario de los diputados locales supera los 240 mil pesos mensuales, que incluye 58 mil pesos de la dieta mensual, un bono de 40 mil pesos para gestión, otro de 45 mil pesos para subsidio y comisiones,  pero además hay 100 mil pesos de un bono extra por fracción parlamentaria (mientras el Instituto de Pensiones del Estado está en la quiebra y la Universidad Veracruzana a la espera de que le paguen los 2,400 millones de pesos que le debe el gobierno).
Lector, veracruzano, ¿crees que de veras la mayoría de estos vividores de la política desean reelegirse para servirnos, para servir a Veracruz, cuando ya hemos visto el papelazo que han hecho durante sus intervenciones y sus discusiones en las sesiones del pleno? Van tras el poder político pero para ello primero tras el billete.
Y si crees, querido y sufrido lector, que ya aquí terminó la cosa, te comento que la bancada del PAN (aunque ssshhhttt, no se lo digas a nadie porque es un secreto) prepara oootra iniciativa para seguir disfrutando a costilla de nuestros impuestos: para que, al estilo gringo, no sólo se puedan reelegir sino que ni siquiera se tengan que separar de su cargo, pedir licencia como lo han venido haciendo, sino que puedan seguir cobrando como diputados y al mismo tiempo ser candidatos, o sea ser diputados y candidatos al mismo tiempo, es decir, chiflar y tragar pinole al mismo tiempo.
Sería injusto si generalizara, pero creo que se cuentan con los dedos de una sola mano, y hasta sobran, los diputados que realmente han hecho algún papel relevante y podría pensarse que merecen que se les vuelva a dar el voto, pero la mayoría, casi todos están para llorar.
O tu qué piensas, cada vez más informado lector, ¿que estos señores y señoras han dado casi su vida por tu bienestar y por Veracruz como para que vuelvas a ir a votar por ellos? ¿Tú lo harías? ¿Crees que realmente buscarán reelegirse hasta por cuatro periodos más porque tienen un alto sentido social, o que sólo van por la lana para seguir formando una élite muy lejana de los verdaderos intereses del pueblo, de los veracruzanos?
Por lo pronto, todos aquellos que aspiran y están en el círculo de espera a que les llegue su turno de ir a mamar a la ubre legislativa, creo que ya pueden ir haciéndose a la idea que se quedarán con el bat al hombro.



miércoles, 26 de julio de 2017

Se impone la tradición y el interés político

Prosa aprisa
Se impone la tradición y el interés político

Arturo Reyes Isidoro

Era 1978. Gobernaba el Estado Rafael Hernández Ochoa. Presidía el país José López Portillo.
El político de Santa Gertrudis, municipio de Vega de Alatorre, de hecho era el padre putativo político de la camada que llegaría a gobernar Veracruz o que llegó a destacar políticamente: Miguel Ángel Yunes Linares, Gonzalo Morgado Huesca y un muy largo etcétera.
En ese año, don Rafa, un ranchero que había ascendido hasta llegar a ser Secretario del Trabajo y que llegó a la gubernatura luego de que se cayó Manuel Carbonell de la Hoz, intentó cambiar el nombre a dos poblaciones: Paso del Macho municipio del mismo nombre y Ciudad Cuauhtémoc municipio de Pueblo Viejo.
Al primero intentó llamarlo Francisco Javier Clavijero y a la segunda Ciudad Netzahualcóyotl. Los motivos: al personaje histórico lo admiraba (conservo hasta la fecha aquel hermoso ejemplar que me obsequió de la Historia antigua de México de Clavijero, cuando me iniciaba yo como reportero político) y por lo que hace al tlatoani de Texcoco, lo quiso honrar… ¡porque era el personaje histórico que admiraba López Portillo!, o sea, porque le quería hacer la barba al presidente.
Entonces no había oposición política ni muchos medios y los pocos que existían lo apoyaban decididamente (El Dictamen, El Diario de Xalapa); nadie imaginaba que iba a existir una cosa llamada “redes sociales”; era la época del PRI avasallador cuando lo que decidía un gobernante prácticamente era ley y se hacía y cualquier brote de rebeldía era sofocado incluso a sangre y fuego si era necesario.
Por eso fue noticia que cuando los pobladores de los lugares mencionados se enteraron de su intención se rebelaron y se opusieron a los cambios que pretendía, y cobraron tanta fuerza los movimientos que Hernández Ochoa tuvo que dar marcha atrás.
En el fondo lo que pesó fue el peso de la tradición, algo que es muy difícil romper porque está muy arraigada en el alma de los pueblos, tradición que se forma por la herencia de padres a hijos aunque, claro, se dijo entonces que había un transfondo político y que políticos de esos pueblos eran los que habían intentado los cambios. Con la tradición, creo yo, mejor no meterse.
Todo esto lo traigo a colación y lo comento porque creo que en los polémicos casos lo mismo del embalse de toros de Tlacotalpan que en la xiqueñada, que en las peleas de gallos y que en las corridas de toros, hay una tradición que se intenta romper, si bien hay argumentos de peso de los defensores de los animales, y de ahí la resistencia de los pueblos a que les alteren sus viejas costumbres.
Ahora, en el reciente caso de las peleas de gallos y novilladas o sueltas de toros que aprobó el Congreso local, creo que finalmente se impuso la tradición sobre la defensa y protección de los animales, aunque la polémica continuará.
Creo que los políticos de ahora viven el mismo problema que Hernández Ochoa en su tiempo y saben el repudio que se ganan de sus paisanos cuando intentan alterar lo que está arraigado y que forma parte de su cultura, de su forma de divertirse porque con ello visten sus ferias populares. Por eso, en el caso de los diputados locales, creo que lo pensaron bien y prefirieron a la mayoría sobre la minoría, máxime cuando están pensando seriamente, casi todos, buscar la reelección, esto es, quieren seguir mamando del presupuesto y necesitan votos, muchos votos, todos los votos.
Pero para cerrar semana ya mañana les platicaré ese intento de reelección. Sigo de vacaciones, de descanso, por eso lo dejo hasta aquí.



domingo, 23 de julio de 2017

Consolida su avance López Obrador

Prosa aprisa
Consolida su avance López Obrador
Arturo Reyes Isidoro

Creo que cuando el diputado local perredista (todavía) Sergio Rodríguez Cortés decidió dejar la bancada de su partido e integrarse al grupo mixto Juntos por Veracruz (JPV) hizo un movimiento táctico personal inteligente.
Tuvo un buen pretexto para separarse de su grupo legislativo: en lugar de apoyarlo como presidente de la Comisión Permanente de Hacienda del Estado, sus propios correligionarios, encabezados por la presidenta de la bancada Yazmín de los Ángeles Copete Zapot, decidieron echarlo del cargo porque había hecho algo bueno, actuado con responsabilidad: llamar a cuentas al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares sobre el manejo de los recursos públicos, esto es, de todos los veracruzanos.
El brinco de Sergio hacia los mixtos podría ser el primer paso de su tránsito hacia Morena o hacia el grupo político de Andrés Manuel López Obrador, de cuyo gobierno en el entonces Distrito Federal fue Director de Redes Ciudadanas.
Pienso que el legislador dará el salto definitivo no tardando, o seguirá en JPV pero con un pie en ese grupo y el otro en Morena o con lópezobradoristas, para integrarse plenamente a la campaña del tabasqueño máxime ahora que en la encuesta de ayer domingo del diario Reforma se confirma que AMLO está firme rumbo a Los Pinos a un año de la elección presidencial.
No deja de ser relevante que la medición del diario establece que 80% de los mexicanos ya no desea que el PRI siga gobernando y sólo el 13% lo desea, o sea 8 de cada 10, lo cual no es más que reflejo del pésimo gobierno de Enrique Peña Nieto, que ha enterrado a su partido por mantener la impunidad de malos funcionarios, entre otros motivos, como en el caso de su incondicional Gerardo Ruiz Esparza, Secretario de Comunicaciones y Transportes, responsable del socavón que costó la vida a dos personas en el llamado Paso Exprés en el estado de Morelos.
En cambio, por partidos 28% votaría por Morena, 23% por el PAN, 17% por el PRI y sólo el 6% por el PRD. En el careo entre punteros se consolida la ventaja de López Obrador, pues 30% votaría por él, 26% por Margarita Zavala, del PAN, 12.9% por Miguel Ángel Osorio Chong, del PRI, y sólo el 6% por Miguel Ángel Mancera, del PRD.
Cada vez es más el desencanto con el gobierno federal priista, pero también con el gobierno estatal panista. En el caso de Veracruz habrá voto de castigo. Morena va a seguir creciendo y las posibilidades de López Obrador se ampliarán. A medida que se  acorte el tiempo, muchos hoy priistas, hoy panistas, hoy perredistas, hoy de otras formaciones políticas, cuando vean a AMLO casi presidente se van a subir a su barco. Sergio Rodríguez Cortés, eso creo, ya trae puesto su salvavidas y se mantiene cerca de la escalerilla para empezar a trepar, y en una de esas jala con él a los de JPV (por cierto, el diputado Sebastián Reyes Arellano se ha dado la arrepentida de su vida al dejar Morena y pasarse al PAN: pensó que lo esperaba el Paraiso; llegó al Infierno, para él; por vergüenza no se pasa ahora a Juntos por Veracruz, pero ganas no le faltan).
Cuando el río suena…
Creo que la inquietud de senadores del PAN y de Morena, quienes alertan sobre el riesgo de que el proceso penal que se sigue en contra de Javier Duarte presente fallas que le permitan quedar en la impunidad, es un sentimiento generalizado.
También el diario Reforma recogió las opiniones de Fernando Herrera y Miguel Barbosa, uno de derecha otro de izquierda, quienes sostuvieron que las carpetas de investigación en contra de Duarte adolecen deliberadamente de requisitos técnicos para lograr una sentencia definitiva y que el gobierno federal “administra” el caso Veracruz para mantener a Duarte en prisión hasta las elecciones de 2018.
Dice el dicho que cuando el río suena agua lleva.
(Hasta aquí. Se supone que ya no iba a publicar esta semana porque estoy de vacaciones, de descanso, pero el oficio me domina, qué le hago.)