jueves, 18 de julio de 2013

Le entró a los “guamazos”



Prosa aprisa
Le entró a los “guamazos”

Arturo Reyes Isidoro

Por lo que se advierte, Gerardo Buganza Salmerón fue de los que le entraron a los “guamazos” en el proceso electoral reciente y acaso eso le ganó la confianza del titular del Ejecutivo y tal vez la permanencia en el cargo, por lo menos por ahora.

Eso indicaría el juego político que le está dando el gobernador Javier Duarte de Ochoa y la representación que le otorgó ayer para que en su nombre encabezara el siempre simbólico acto anual con motivo del aniversario luctuoso de Juárez.

El acto del 18 de julio siempre lo han usado los gobernadores para balconear a algún personaje político al que desean proyectar con un propósito definido y quizá esta vez el gobernante lo que quiso fue decirle a la clase política que Buganza no sólo está firme en el cargo sino que tiene toda su confianza.

Apenas en fechas pasadas comenté aquí que al cordobés prácticamente desde que llegó a la Secretaría sus malquerientes lo están relevando, que si se va a otra Secretaría, que si será candidato a diputado, que si irá a contender para presidente municipal o que si de plano se irá a casita.

Tal vez hubo un momento en que su salida estaba cantada o por lo menos se contemplaba que ocurriría en el primer tramo de la administración, pero ya se va viendo que el tiempo está jugando a su favor, aunque no en forma gratuita, sino porque el propio Buganza lo está aprovechando bien para demostrar su valía.

Que el gobernador Duarte lo haya enviado ayer a representarlo a un homenaje en memoria del autor de las Leyes de Reforma tiene además otras lecturas y significaciones, por el hecho de que es público su fervor religioso católico, miembro de la Iglesia a la que el oaxaqueño despojó de sus bienes.

El gobierno estatal daría, así, a cada quien lo suyo, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, es decir, el reconocimiento al forjador de la institución de gobierno laica, como lo fue Juárez, pero también su lugar a la Iglesia a través de un funcionario creyente y devoto que siempre que puede acude todas las noches a Catedral a misa de siete.

Y ayer no fue la excepción que Buganza tuvo para aprovechar bien la oportunidad que se le presentó al pronunciar un mensaje conciliador, adecuado al carácter de su cargo donde tiene que velar  por la unidad y el buen entendimiento con todas las corrientes políticas y sociales del estado.

Dijo que a años de distancia, las convicciones de Juárez siguen teniendo validez, como “la conciencia de que no existe rivalidad política tan grande como para que nos impida conciliar nuestras posturas, para pensar y actuar a favor del bien colectivo”.

Mensaje oportuno cuando Veracruz acaba de pasar por un proceso electoral donde se requiere operar con urgencia para cerrar heridas políticas derivadas de la confrontación entre candidatos y partidos y donde el Gobierno tiene que tomar la iniciativa para intentar la conciliación.

(Adecuado además porque es coincidente con el propósito del gobernador Duarte de Ochoa, quien apenas hace una semana dijo a un grupo de columnistas que no tiene deseos de confrontación, esto en referencia a la nueva camada de alcaldes, entre ellos el de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, con quien dijo que va a trabajar en forma coordinada.)

Pero mensaje también para, en lo personal, despejar toda duda sobre su postura y lealtad política al régimen al que sirve, a su convicción ideológica, al dar un raco al ex presidente Vicente Fox, cuando dijo que “quienes se comparan con Juárez y pretenden competir con su estatura política adolecen de una visión muy corta, de un entendimiento muy pobre de la realidad histórica”, pues Fox acaba de compararse con Juárez y criticar su figura histórica.

Ahí está Buganza, en pleno ascenso y consolidación política y en quien está descansando el Gobernador, como se advierte con los actos en los que ha acudido con su representación, la que, vale decirlo, cumple con toda solvencia pues es además una persona que asume con toda seriedad la alta encomienda que tiene.

¿Cuánto más va a durar en el cargo? Sólo el Gobernador lo sabe. No deja de ser significativo que ahora que se habla de cambios y de movimientos en el Gobierno, ya no mencionan que Erick Lagos Hernández irá a sustituirlo, sino que al actual presidente estatal del PRI lo envían a la Sedesol estatal en un enroque con Marcelo Montiel a quien ubican en la dirigencia partidista.

Ahora, lo que se sabe, es que Gerardo Buganza Salmerón trabaja ya con miras a preparar todo lo relativo al Tercer Informe de Gobierno, que está a menos de cuatro meses, lo que lo llevaría a cumplir en el cargo la mitad de la administración.

Buena labor de gestoría de Pepe Yunes

Llegó ayer a Xalapa el senador José Francisco Yunes Zorrilla y se vio mucho movimiento en su oficina por la presencia de veracruzanos de varias partes del estado que acudieron a solicitarle sus gestiones para la solución a diversos problemas.

Esta actividad no refleja más que la atención que el político de Perote da a sus representados, pues de otra forma, sin duda, no lo buscarían ni acudirían en su busca de apoyo.

Al senador lo acuerpa un buen equipo de colaboradores, muy atentos todos, lo que cómo cuenta para su buena imagen.

Y ahora sí, ya con esta me despido. Nos encontraremos al inicio de agosto. Mañana disfrutaré otro día de mis vacaciones en mi trabajo en la Editorial de la UV celebrando el cumpleaños del amigo José Berber en el puerto de Veracruz como él sabe muy bien hacerlo, grupo de soneros de por medio, maracas, claves, bongós, con palmeras borrachas de sol, la fresca brisa marítima y el ambiente de alegría que sólo en el puerto se vive y saben vivir. Como Dios manda.









   

miércoles, 17 de julio de 2013

¿Está decidida ya la sucesión en la UV?



Prosa aprisa
¿Está decidida ya la sucesión en la UV?

Arturo Reyes Isidoro
El gobernador Javier Duarte de Ochoa fue muy claro y preciso y lo dijo sin ningún titubeo: no tengo candidato.

Se refería a la sucesión en puerta en la Rectoría de la Universidad Veracruzana en la que, se supone, él no tiene ninguna injerencia porque es a los miembros de la Junta de Gobierno a los que toca la gran responsabilidad de nombrar al relevo de Raúl Arias Lovillo.

La afirmación del mandatario ocurrió la tarde del pasado viernes durante una comida con un grupo de columnistas en la Casa Veracruz.

Pero es tal la contaminación política en prácticamente todas la esferas de la vida pública del estado que se da por hecho que el nombre de quien va a ser el nuevo Rector pasa siempre por el visto bueno del gobernantes en turno, y esta vez no es la excepción. Por eso uno de los comensales le tocó el tema.

Si Duarte no tiene injerencia alguna, al menos demostró estar muy al tanto del proceso e incluso mencionó uno a uno, por su nombre, a quienes se inscribieron para participar en la liza universitaria y para todos tuvo un buen comentario y a ninguno descalificó.

Hubo, sin embargo, una mención especial, que algunos de los asistentes tomaron como un indicio de que se estaban decantando ya por uno de ellos e incluso, por lo que escuché, hubo quien salió con la certeza de que la sucesión rectoral ya estaba decidida.

Fue cuando se quejó de que no ha habido una relación cercana con la actual administración universitaria, lo que también pudo haberse tomado como que se estaba quejando de una relación no buena con Arias Lovillo, el actual Rector, por no usar el calificativo de mala. Sí dijo que la relación no era fácil.

Citó en cambio cómo hubo buena relación entre el  gobierno del licenciado Miguel Alemán Velasco y el rectorado de Víctor Arredondo Álvarez, quien aspira a ocupar la silla de las Lomas del Estadio por tercera  ocasión, “de la cual ambas instituciones salieron  beneficiadas”.

Pero dijo que: “No tengo candidato”, aunque enseguida matizó que, en todo caso, “mi candidato es con quien yo tenga la oportunidad de trabajar” y “con quien podamos tener una excelente relación sin detrimento de su autonomía”.

La pregunta es si aparte de Arredondo los otros aspirantes podrían y estarían dispuestos a trabajar conjuntamente con el Gobierno del Estado y tener una excelente relación como el gobernante desea, o ¿es que acaso alguno de ellos llegaría para confrontarse con el Gobernador o para no tener excelentes relaciones?

En rigor, en estricto rigor, no  tendría porque haber buena o mala relación, a secas, pues Universidad y Gobierno son entidades cuyas funciones están muy bien definidas y sus propósitos son totalmente diferentes, una tiene que ver con el conocimiento y el otro con el bien común.

Pero, de todos modos, dadas las características de nuestro sistema, con lo que dijo Duarte, ¿se puede dar por hecho que “destapó” a Arredondo y de que la sucesión ya está resuelta?, ¿sí así fuera, en todo caso, todo el proceso se reduciría a un clásico “dedazo” como si se tratara un candidato más del PRI?, luego entonces, ¿los miembros de la Junta de Gobierno estarían reducidos a jugar sólo un papel de comparsa?, y la autonomía ¿sólo sería de mentiritas?

Una cosa si pareció quedar muy clara: que si el Gobernador puso en relieve la buena relación entre Alemán Velasco y Arredondo Álvarez y añora y desea algo así, entonces es que ahora no la tiene.

Será interesante ahora saber si finalmente Víctor Arredondo es el favorecido, con lo que sería mucha coincidencia con las palabras del titular del Ejecutivo del estado, que no tiene por qué no haberla, aunque entonces a nadie se le quitaría la idea de que siempre sí, que sí hubo dados cargados.

Pero el Gobernador fue muy claro ese viernes: no tengo candidato. ¿Pondrá alguien en duda su dicho?

Duarte se concentra

¿Qué si va a haber cambios en la administración pública estatal?  Aunque primero dijo que no, que sólo reforzaría su gobierno, al paso de las horas el gobernador Javier Duarte de Ochoa terminó por dejar implícito que sí los habrá: “Vamos a madurarlos. Tengo que concentrarme. Voy a hacer un análisis exhaustivo para ver en dónde estamos”.

Más: luego de autodefinirse como un hombre “sensible, extremadamente sensible”, no se quedó con las ganas de adelantar un argumento de mucho peso que, se entendería, sería un factor para decidir quién o quiénes se quedan y quién o quiénes se van: que en el recién concluido proceso electoral hubo quienes sí “le entraron a los guamazos pero otros se hicieron a un lado”.

Así que aquellos que no le entraron a esos guamazos ya deberán ir preparando maletas; y los que no, pues, lógicamente, no.

Pepín Ruiz también cumplió

Uno de ellos, de los que sí le entró a los guamazos y cumplió y entregó buenas cuentas fue el famoso José Ricardo Ruiz Carmona, el famoso “Pepín” del puerto de Veracruz, quien coordinó la campaña de Tonatiuh Pola Estrada como candidato a la diputación local por el distrito de Veracruz Rural. Seguramente, como a Adolfo Mota y a Marcelo Montiel, ya le pusieron o le van a poner su estrellita en la frente.

Y a propósito del puerto, a ver cuánto le dura la sencillez al nuevo presidente municipal Ramón Poo Gil, quien ayer se desayunaba solo, sin guaruras, con gran sencillez, en el café La Parroquia de los llamados 200 años, una imagen que habla bien de él… por el momento, ya que habrá que verlo y conocerlo cuando esté en plenitud del “pinche poder”, que es cuando en verdad se conoce a las personas.

Pepe Yunes, hoy en el puerto

Quien baja hoy a la aldea es el senador José Francisco Yunes Zorrilla. Viene del altiplano, del Senado, de cuya comisión permanente forma parte. Pepe desayunará en el puerto jarocho y de ahí viajará a la capital del estado.





martes, 16 de julio de 2013

Un provinciano en un día de vacaciones



Prosa aprisa
Un provinciano en un día de vacaciones
Arturo Reyes Isidoro
Como cualquier mortal, viajé este lunes a la Ciudad de México. Digo que como cualquier mortal porque me fui en el democrático ADO (la clase política y empresarial, por ejemplo, viaja en avión, ya sea desde Xalapa o desde el puerto de Veracruz). Me llama la atención que la distancia se acorta cada vez más (en promedio sólo cuatro horas, y eso por el intenso tráfico a la entrada y a la salida del Distrito Federal, en la que se gasta al menos una hora), sin duda alguna por las nuevas autopistas y el buen estado en que se conservan.
Estoy de vacaciones en mi trabajo de base, la Editorial de la Universidad Veracruzana. Viajé para arreglar en una notaría capitalina un documento que me habían entregado con un error, luego de que un hijo mío pagó un crédito hipotecario con el que compró un pequeño departamentito, crédito que obtuvimos a mi nombre por darme a mí facilidades el banco. Necesito recuperar mi casa, que dejé en garantía. Con el documento ya en orden, espero tenerla de nuevo y respirar tranquilo.
Viajé en ADO porque no tengo automóvil propio pero además aunque lo tuviera nunca me atreví ni me atrevería ahora tratar de manejar en aquel monstruo citadino. Pero tanto de ida como de regreso observo cómo la unidad de pasajeros en que viajo está bastante bien, sobre todo cómoda; es un camión podría decir que seminuevo. La empresa, no cabe duda, nos devuelve en buen servicio lo que pagamos.
En el Distrito Federal acostumbró a moverme en el Metro. Mucha gente tanto chilanga como de provincia le hace fuchi a ese medio de transporte y hasta cierto punto tienen razón, sobre todo las mujeres porque hay horas “pico” en que los vagones van hasta el full y el apretujón humano no es para espíritus delicados. Ahí hay que aguantar y dar muestras de resistencia y de sobrevivencia.
La verdad es una verdadera aventura harto interesante ver a los chilangos hacer parte de su vida normal y cotidiana ahí. Por ejemplo, en medio del atropello poder ir leyendo el periódico, moldearse las pestañas espejo en mano, ir leyendo o viendo imágenes en el iPad, escribiendo mensajes en el teléfono móvil, dormitar sentados o cabecearse parados, los chavos ir leyendo algún libro o haciendo la tarea.
Y los vendedores. ¡Ah, los vendedores! Ofrecen dos rastrillos para rasurarse por diez pesos, guantes que hacen milagros para las amas de casa, también a diez “varos”, paquetes de chicles o de chocolates, pero, en especial, discos piratas con música de lo más diversa, por ejemplo, todas las canciones de los Beatles o de Cri Cri a diez pesos. Todo a diez pesos.
El Metro me permite ir en un solo día a muchos lados, por la rapidez. Visito y hago oración en la Catedral, desayuno en el Hotel Catedral, a una cuadra del Zócalo, donde alguna vez me dijo Alejandro Montano Guzmán que llegaba y se hospedaba su padre (“cabrón, no es un hotelito”), husmeo en la Librería Porrúa, ahí cerca, y luego me voy a la Colonia del Valle a ver mi asunto principal; más tarde bajo a Miguel Ángel de Quevedo, al sur de la ciudad, donde a unos cuantos pasos están tres grandes y principales librerías (El Sótano, Gandhi y el Fondo de Cultura Económica, sitios obligados y sagrados para mí).
Esta vez descubro que en la librería Gandhi quitaron la amplia sección de lockers donde dejábamos nuestros mochilas y pusieron un Starbucks, ideal para disfrutar un café y ponerse a leer; pero es en la del Fondo donde decido tomarme un café “selva” (es el americano, pero con más presión y un poco más cargado, fuerte, como me gusta) y probar un tamal de chipilín (masa cernida, chipil picado, tamal bañado con salsa de tomate, crema y queso, tipo chiapaneco).
Regreso al centro pero las nueve estaciones de distancia me permiten echarme un pestañazo en el vagón. Ya luego, cerca de Bellas Artes me meto a un Internet a trabajar unos minutos. De ahí camino unas cuadras por Lázaro Cárdenas, voy a un pequeño negocio especializado en rasuradoras y luego camino por la calle Madero, hoy totalmente peatonal, aunque me desvío una cuadra para ir a comprar minas o puntillas Mont Blanc 0.7 y en un restaurante de comida japonesa aprovecho para disfrutar unos rollos de sushi con salmón.
Ya cuando calculo que va siendo hora me meto de nuevo al Metro para trasladarme a la TAPO, a la que llego en unos cuantos minutos, a tiempo, sin prisas, para abordar el autobús. He andado, he caminado tanto que me siento un poco agotado y apenas salimos de la ciudad  me quedo dormido, hasta que despierto cuando estamos atravesando el estado de Tlaxcala y vamos rumbo a Huamantla.
Está terminando la primera película que pusieron, que recrea la vida de Uri Geller, que doblaba objetos metálicos con el solo poder de su mente, aunque, claro, como se trata de una película le adicionan acciones fantasiosas, y luego ponen enseguida la de El Gran Circo, entretenidas para aguantar bien el viaje, pero yo tengo algo mejor: mi Kindle, un lector de libros electrónicos (e-books), que es toda una maravilla y para mí mi juguete preferido, añorado desde que salió a la venta, de las cosas de más valor que aprecio, que siempre quise tener hasta que me regalaron uno.
Este aparatito, apenas más grande que un teléfono celular, me lo ofreció primero y luego me lo obsequió el año pasado el matrimonio Méndez de la Luz-Dauzón, Armando y Dulce, por dos razones: porque saben de mi placer por la lectura y porque uno de sus hijos, de los hijos genios que tienen y que viven y trabajan en los Estados Unidos, uno de ellos trabaja en la empresa que los fabrica.
A mi Kindle, el modelo último que salió a la venta, le caben ¡4 mil libros! (toda una biblioteca) y esté equipado con dispositivos que lo hacen verdaderamente maravilloso. Apenas le he cargado unos cuantos, no obstante que Amazon los vende a precio casi de regalo. Por ejemplo, la Biblia versión Reyna-Valera, un libro católico de oraciones, Don Quijote, Crimen y Castigo, La Divina Comedia, Ana Karenina, El Arte de la Guerra, por citar sólo unos cuantos, me los dieron a ¡99 centavos de dólar! cada uno y me los descargaron en unos cuantos segundos. Lo más caro que he comprado fue Las Mil y una Noche, que me lo dieron en 5 dólares, cuando que en libros impresos, tres tomos de la editorial Aguilar en México los venden en 7 mil pesos.
Precisamente agoté la distancia del viaje leyendo buena parte de Las Mil y una Noche en mi pequeño aparatito; una lectura que todavía sigo disfrutando y con la curiosidad de qué otra historia va a contar Scherazada.
Así, como buen provinciano de clase media media, con poco dinero he disfrutado mis vacaciones. De un solo día pero que equivalen a varios. Todo es cuestión de saberle sacar tiempo al tiempo y de adaptarse a lo que uno tiene. Decía Facundo Cabral que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.

domingo, 14 de julio de 2013

Héctor en desventaja, ¿empatará el marcador?



Prosa aprisa
Héctor en desventaja, ¿empatará el marcador?
Arturo Reyes Isidoro
¿Javier Duarte 1-Héctor Yunes 0?
Finalmente, el gobernador Javier Duarte de Ochoa, con todo y sus asegunes, ha entregado buenas cuentas electorales a su partido y al jefe de su partido, el presidente Enrique Peña Nieto. No ha corrido la misma suerte el senador Héctor Yunes Landa, delegado de su partido en Baja California, donde se disputó la joya de la corona de todo el proceso electoral local que tuvo lugar en 14 entidades del país, pues ahí estuvo en juego la gubernatura y el PRI la perdió.
Duarte confió-presumió a un grupo de periodistas la tarde del pasado viernes, a los que invitó a comer en la Casa Veracruz, que incluso Emilio Chuayffet, secretario de Educación pero también “enlace específico” del Gobierno federal con el del estado de Veracruz, lo felicitó y le dijo que le había “callado la boca” a más de uno en el altiplano, se entendería que porque no creían que fuera a salir bien.
No es que se haya tratado de una competencia entre Duarte y Yunes (de los Yunes “buenos”, ja), pues uno es gobernador y el otro aspira a serlo, pero, como es común en política y entre políticos, no deja de haber sus piques por las diferentes corrientes que representan, aunque antes las cámaras posen sonrientes como verdaderos “brothers” partidistas, pique alimentado por las versiones de algunos interesados y de algunas columnas periodísticas de que el cordobés dejaría la gubernatura y el de Soledad de Doblado lo sustituiría.
¿Ganó Duarte? Obtuvo lo que quería: la mayoría en el Congreso local –“tengo el Congreso con el que todo gobernador soñaría”–, esto es, la gobernabilidad, que ojalá y sea para bien de Veracruz y de los veracruzanos, es decir, que las iniciativas de Ley y de reformas que se propongan tengan verdadero sentido social y no sean para “atorar” a la población con medidas lesivas y antipopulares.
De pilón, ganó la mayoría de las presidencias municipales, se podría afirmar que la gran mayoría si se toma en cuenta que todos los chiquipartidos, los partidos satélites más el PRD rojo (del amarillo ya casi no quedó nada), más el PAN aliado van a jalar con él y no sería raro que varios o muchos de ellos con el paso del tiempo se pasen a las filas tricolores, lo que lo lleva a decir que ya le “pavimentó” el camino a quien habrá de sucederlo en 2016, pues puso el pavimento político “con guarniciones, banquetas, jardineras, señalética y alumbrado” (la gestión de estos alcaldes terminará en 2017, un año después de que concluya el de Duarte).
¿Ganó Héctor? Perdió si lo hace uno corresponsable de la estrategia y operación política para las que fue enviado como delegado por el Comité Ejecutivo Nacional del PRI a Baja California y, sí, no deja de ser un descalabro para él porque era la primera gran prueba electoral del gobierno priista de nuevo en la Presidencia, el de Enrique Peña Nieto, que, se supone, debía estrenarse con un triunfo en lo que de mayor valor político estaba en disputa.
Pero, ¿perdió en todo? Ya se verá con el paso del tiempo. Por ejemplo, habría que considerar que trabó muy buena relación con Jorge Hank Rhon, quien aspiraba a ser el candidato a la gubernatura y ahora debe estar diciendo ya ven se los dije, que, ciertamente, es una verdadera fichita al grado que el gobierno de los Estados Unidos le retiró su pasaporte, pero quien sigue teniendo peso específico político y sobre todo económico en el país, que mucho serviría a Yunes Landa si alguna vez requiere de fondos en efectivo.
E igual, mantuvo constante y estrecha comunicación con el dirigente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, y con el propio presidente Peña Nieto, también corresponsables de la derrota tricolor, quienes mejor que nadie saben del trabajo del veracruzano y quienes habrán de calificarlo según ellos crean que se aplicó o no, qué quiénes mejor que ellos saben lo que realmente pasó, e incluso si se negoció la victoria del PAN y la derrota del PRI con tal de que continúe sin sobresaltos el Pacto por México y los azules aprueben las reformas energética y fiscal por venir, que son el gran propósito del Presidente y por las que seguramente hasta entregaría otras gubernaturas.
De todos modos, por lo pronto, deportivamente hablando, el marcador ha quedado Javier Duarte 1-Héctor Yunes Landa 0. ¿Empatará Héctor el marcador en el minuto 2016?
Denisse Uscanga
Llego al edificio de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y en la explanada por donde se entra me caen encima una buena cantidad de “güigüis” de casas de préstamo (en la Ciudad de México se les conoce mejor porque ofrecen servicios de “chicas de ocasión y de placer”), que me ofrecen unos volantitos ofreciéndome préstamos en efectivo a cambio de “cómodas mensualidades” y “atractivos intereses”.
Tal cantidad de hombres y mujeres dispuestos a atraer a maestros y maestras para chuparles la sangre económica me hace pensar que eso de que una vez que pasaran las elecciones se reactivarían los préstamos del Instituto de Pensiones ha sido puro cuento, pues los comicios ya se realizaron y los ejemplares y esforzadores profesores tienen que seguir cayendo en manos de estos verdaderos asaltantes sin que nadie haga nada por aliviarles su situación (también a la entrada del IPE hay “güiguis” prestando a rédito y nadie del gobierno se inmuta).
Pero ya adentro del edificio de la SEV me alivia y me reconforta encontrarme con servidores públicos como la Subsecretaria de Educación Media Superior y Superior, Denisse Uscanga Méndez, atenta, diligente y sensible, trabajando, atendiendo y resolviendo un mundo de casos de fin de ciclo escolar y del próximo inicio del nuevo, en pleno periodo vacacional, actitud suya que da de qué hablar bien tanto de la Secretaría como del Gobierno del estado, esto es, de Adolfo Mota Hernández y de Javier Duarte de Ochoa.
Yo sí en plenas vacaciones tengo tiempo para deambular por la SEV y recibo las atenciones de Ricardo Cinta García Teruel, hoy eficaz administrativo en la Subsecretaría de Desarrollo Educativo, a cargo de Nemesio Domínguez, quien además fue compañero mío hace muchísimos años en el Diario de Xalapa, así como de Gustavo Martínez,  secretario particular de Adolfo Mota.
Colaboraciones irregulares
Mis colaboraciones en este periodo vacacional serán irregulares. Qué disfruten sus vacaciones.