Prosa aprisa
Le entró a los “guamazos”
Arturo Reyes
Isidoro
Por lo que
se advierte, Gerardo Buganza Salmerón fue de los que le entraron a los
“guamazos” en el proceso electoral reciente y acaso eso le ganó la confianza
del titular del Ejecutivo y tal vez la permanencia en el cargo, por lo menos
por ahora.
Eso
indicaría el juego político que le está dando el gobernador Javier Duarte de
Ochoa y la representación que le otorgó ayer para que en su nombre encabezara el
siempre simbólico acto anual con motivo del aniversario luctuoso de Juárez.
El acto del
18 de julio siempre lo han usado los gobernadores para balconear a algún
personaje político al que desean proyectar con un propósito definido y quizá
esta vez el gobernante lo que quiso fue decirle a la clase política que Buganza
no sólo está firme en el cargo sino que tiene toda su confianza.
Apenas en
fechas pasadas comenté aquí que al cordobés prácticamente desde que llegó a la Secretaría
sus malquerientes lo están relevando, que si se va a otra Secretaría, que si
será candidato a diputado, que si irá a contender para presidente municipal o
que si de plano se irá a casita.
Tal vez hubo
un momento en que su salida estaba cantada o por lo menos se contemplaba que
ocurriría en el primer tramo de la administración, pero ya se va viendo que el
tiempo está jugando a su favor, aunque no en forma gratuita, sino porque el
propio Buganza lo está aprovechando bien para demostrar su valía.
Que el gobernador
Duarte lo haya enviado ayer a representarlo a un homenaje en memoria del autor
de las Leyes de Reforma tiene además otras lecturas y significaciones, por el
hecho de que es público su fervor religioso católico, miembro de la Iglesia a
la que el oaxaqueño despojó de sus bienes.
El gobierno
estatal daría, así, a cada quien lo suyo, al César lo que es del César y a Dios
lo que es de Dios, es decir, el reconocimiento al forjador de la institución de
gobierno laica, como lo fue Juárez, pero también su lugar a la Iglesia a través
de un funcionario creyente y devoto que siempre que puede acude todas las noches
a Catedral a misa de siete.
Y ayer no
fue la excepción que Buganza tuvo para aprovechar bien la oportunidad que se le
presentó al pronunciar un mensaje conciliador, adecuado al carácter de su cargo
donde tiene que velar por la unidad y el
buen entendimiento con todas las corrientes políticas y sociales del estado.
Dijo que a
años de distancia, las convicciones de Juárez siguen teniendo validez, como “la
conciencia de que no existe rivalidad política tan grande como para que nos
impida conciliar nuestras posturas, para pensar y actuar a favor del bien
colectivo”.
Mensaje
oportuno cuando Veracruz acaba de pasar por un proceso electoral donde se requiere
operar con urgencia para cerrar heridas políticas derivadas de la confrontación
entre candidatos y partidos y donde el Gobierno tiene que tomar la iniciativa
para intentar la conciliación.
(Adecuado
además porque es coincidente con el propósito del gobernador Duarte de Ochoa,
quien apenas hace una semana dijo a un grupo de columnistas que no tiene deseos
de confrontación, esto en referencia a la nueva camada de alcaldes, entre ellos
el de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, con quien dijo que va a
trabajar en forma coordinada.)
Pero mensaje
también para, en lo personal, despejar toda duda sobre su postura y lealtad
política al régimen al que sirve, a su convicción ideológica, al dar un raco al
ex presidente Vicente Fox, cuando dijo que “quienes se comparan con Juárez y
pretenden competir con su estatura política adolecen de una visión muy corta,
de un entendimiento muy pobre de la realidad histórica”, pues Fox acaba de
compararse con Juárez y criticar su figura histórica.
Ahí está
Buganza, en pleno ascenso y consolidación política y en quien está descansando
el Gobernador, como se advierte con los actos en los que ha acudido con su
representación, la que, vale decirlo, cumple con toda solvencia pues es además
una persona que asume con toda seriedad la alta encomienda que tiene.
¿Cuánto más
va a durar en el cargo? Sólo el Gobernador lo sabe. No deja de ser
significativo que ahora que se habla de cambios y de movimientos en el
Gobierno, ya no mencionan que Erick Lagos Hernández irá a sustituirlo, sino que
al actual presidente estatal del PRI lo envían a la Sedesol estatal en un
enroque con Marcelo Montiel a quien ubican en la dirigencia partidista.
Ahora, lo
que se sabe, es que Gerardo Buganza Salmerón trabaja ya con miras a preparar
todo lo relativo al Tercer Informe de Gobierno, que está a menos de cuatro
meses, lo que lo llevaría a cumplir en el cargo la mitad de la administración.
Buena labor de gestoría de Pepe Yunes
Llegó ayer a
Xalapa el senador José Francisco Yunes Zorrilla y se vio mucho movimiento en su
oficina por la presencia de veracruzanos de varias partes del estado que
acudieron a solicitarle sus gestiones para la solución a diversos problemas.
Esta
actividad no refleja más que la atención que el político de Perote da a sus
representados, pues de otra forma, sin duda, no lo buscarían ni acudirían en su
busca de apoyo.
Al senador
lo acuerpa un buen equipo de colaboradores, muy atentos todos, lo que cómo
cuenta para su buena imagen.
Y ahora sí,
ya con esta me despido. Nos encontraremos al inicio de agosto. Mañana
disfrutaré otro día de mis vacaciones en mi trabajo en la Editorial de la UV
celebrando el cumpleaños del amigo José Berber en el puerto de Veracruz como él
sabe muy bien hacerlo, grupo de soneros de por medio, maracas, claves, bongós, con palmeras borrachas de sol, la fresca brisa marítima y el
ambiente de alegría que sólo en el puerto se vive y saben vivir. Como Dios
manda.