Prosa aprisa
¿Ajustes, al entrar al quinto mes?
Arturo Reyes Isidoro
¿Le está
funcionando al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares el equipo humano que
nombró y del que se rodeó para gobernar Veracruz?
¿Es que la
infraestructura que heredó está obsoleta, es inadecuada o ya no sirve para
realizar y cumplir con la gran obra y los servicios que ofreció en su campaña?
¿El grave e
incontrolable problema de la inseguridad debe atribuirse sólo a la falta de
recursos económicos?
¿Calculó
mal, o al llegar al gobierno de pronto se encontró con un Veracruz que no
conocía, muy diferente de aquél que cogobernó cuando fue Secretario General de
Gobierno en 1992 y por eso no ha dado los resultados que se esperaban?
En las
respuestas puede que haya un poco de todo.
Él, un político
avispado y con una gran experiencia, debió haberse dado cuenta ya que, siendo
benevolente con ellos, varios de sus colaboradores no es que sean malos en el
sentido de que resultan ineficientes, sino que no están hechos para el momento
actual. O sea, puede que le echen ganas, pero nada más.
Como todos
los gobernadores –unos más que otros–, nombró en los cargos claves a sus
amigos, a los que le han guardado lealtad desde siempre y tal vez así los quiso
reconocer, premiar, compensar, lo cual, de paso, habla bien de él. En otros
puso a jóvenes inexpertos cuando las condiciones del Estado no están para
llegar a aprender o a experimentar, además cuando su administración será muy
corta.
¿Qué lo
llevó, por ejemplo, a cambiar de decisión y nombrar a un civil, a un amigo
amigo suyo como Secretario de Seguridad Pública cuando como candidato y como
gobernador electo dijo que a esa enorme responsabilidad llegaría un general del
Ejército? Habló incluso de que pediría al instituto armado una terna para de
ahí seleccionar. Los hombres de verde olivo se quedaron esperando.
Jaime
Téllez Marié no es una mala persona y he podido comprobar que pone toda su
capacidad al máximo para servir, que quiere verdaderamente ayudar a su amigo,
pero seguramente ahora está seguro que le hubiera quedado mejor otra posición.
La
delincuencia organizada y la común, que casi se puede afirmar que están fuera
de control, necesitan ser combatidas, neutralizadas al menos si no eliminadas,
por un profesional estratega y con carácter de la estatura de un general del
Ejército o de un vicealmirante de Marina, que empiecen por poner orden y por
imponerse entre toda la tropa, que si no se le impone disciplina y rigor hace
lo que quiere, hasta negociar y entenderse con los otros.
El
secretario Téllez, de quien en lo personal tengo de su persona la mejor
impresión, creo que ya quisiera poder dormir y comer a sus horas ante tanta
violencia e inseguridad que azotan el Estado, pero tampoco, pienso, tiene el
carácter para lidiar con los propios malosos que son los de dentro.
“Jefe –me
han dicho policías rasos y trabajadores administrativos de Seguridad Pública a
los que conozco por tantos años que estuve en el servicio público–, casi todos
hacen lo que quieren. El señor Secretario no les impone nada ni algunos de los
funcionarios que nombró”, y me citan el ejemplo del director de la Academia de
Policía, también un buen hombre con merecimientos académicos, pero muy ajeno a
la fauna que lo rodea. Cuando no se compadecen se ríen de ellos.
En este
espacio me ocupé ya del Secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán,
perredista, de izquierda (es un decir, es un decir), y para medir su estatura
política y su capacidad al frente de la segunda posición más importante hice
una comparación con el gran Secretario que fue en el cargo el mismo Miguel
Ángel Yunes Linares. Nada qué ver (se ve que lo quiere bien, porque ante mi
comentario, de alguna forma lo desagravió el 21 de marzo poniéndolo como orador
oficial en el acto a Juárez).
¿En esas
dos posiciones claves, política interior y seguridad pública, tiene el
Gobernador a los funcionarios ad hoc, apropiados
para la circunstancia que vive Veracruz?
Creo que ha
resultado mejor la Secretaria de Finanzas, Clementina Guerrero, quien lo ayudó
a salir bien de la bronca de la reestructuración de la deuda y lo ayuda a
contener los efectos de la grave crisis económica, y ahora con un grupo de
expertos habrá de conducir la negociación con los bancos, que no es cualquier
cosa y está obligada a entregar buenos, los mejores resultados, porque de eso
dependerá lo poco o mucho que pueda lograr y realizar la administración a la
que sirve.
Secretaría
de Gobierno, Seguridad Pública y Finanzas son las posiciones clave para el buen
funcionamiento y el éxito del Gobierno del Estado.
Se dirá que
es muy poco tiempo para plantearlo, pero dada la cortedad de la administración
que será de sólo dos años, a la que le restan sólo 20 meses; dada la
persistencia de los problemas y la necesidad urgente de resultados si se quiere
prolongar un proyecto político de dos a ochos años, ¿hará ajustes el Gobernador
en la composición de su gabinete, ya, ya, ya?
Todos sus
antecesores los han hecho, incluso su gran enemigo político y personal, Fidel
Herrera Beltrán, de entrada dijo que tendría tres gabinetes: con el que iniciaba,
uno intermedio y otro para concluir. Así lo hizo. Otro gobernante, Miguel
Alemán Velasco, habló de la carreta y las calabazas: explicó que en el trayecto
unas calabazas se caen solas, otras se pudren y algunas se colocan bien y son
las que llegan a su destino en buen estado.
No sería,
pues, la excepción si hiciera movimientos, los que considerara adecuados, como tampoco sería sorpresa si
echara mano de nombres y hombres o mujeres impensables hasta ahora. No, porque
él es un político pragmático para quien el fin justifica los medios. Al menos
no para mí que lo conozco desde jovencito –somos contemporáneos– y sé que es
capaz de tomar las decisiones más inesperadas con tal de que sean efectivas.
¿Afectaría debilidad del PRD a Franco?
A quien
podría afectar la debilidad y el desmoronamiento de su partido, el PRD, es al
Secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán.
Ayer en la
sección “Bajo Reserva” del diario El
Universal se comentó que un bloque de tribus se prepara para convocar a una
sesión de Consejo Nacional para acelerar la salida de la dirigente nacional de
ese partido, Alejandra Barrales, cuyo periodo termina en agosto.
De más está
decir la grave crisis que vive ese otrora fuerte partido, como lo evidenció la
pugna por el control de la coordinación parlamentaria en el Senado.
Si la
Barrales cae, podría dejar huérfano a Rogelio, a quien el gobernador Yunes
podría darle las gracias diciéndole además que ya le cumplió al haberlo llevado
al cargo.
Franco
Castán tampoco le ha servido como dirigente real, estatal, del PRD, como se
acaba de demostrar cuando no supo o no pudo, o ambas cosas, sostener a David
Velasco Chedraui como candidato de sus siglas a la alcaldía de Xalapa (la
debilidad de la Barrales también dejaría casi en la indefensión a la candidata
Miriam Ferráez).
En cuanto a
la Secretaría de Seguridad Pública, esa posición la vienen reclamando desde la
administración anterior tanto la Secretaría de Marina como la del Ejército.
Mañana
sábado inicia el quinto mes de gobierno. Casi se va ya un semestre de sólo
cuatro. Ya veremos si el gobernador apuesta por la permanencia de sus actuales
colaboradores, si decide llevar en el pecado la penitencia. Y entonces sí,
diríamos, que Dios nos agarre confesados.
Montano, en homenaje a “Palillo”
Haciendo
proselitismo, entre caricaturistas, el virtual candidato del PRI a la alcaldía
de Xalapa, Alejandro Montano Guzmán, cortó el listón inaugural de la exposición
dedicada al cómico mexicano “Palillo”, en el Museo de la Sociedad Mexicana de
Caricaturistas de la Ciudad de México.
Entre los caricaturistas presentes estuvieron Luis
Carreño, Alarcón, Manjarrez, Toño Garci, Apebas, Paco Baca, Román, Castrux,
Salazar Berber y Mateo Villa, así como los veracruzanos Marcos Cruz "El Tlacuilo", presidente de la Sociedad Mexicana de Caricaturistas, Adrián García y
Fernando Morales Fernández.



