jueves, 11 de julio de 2019

De ya, así es el estilo de AMLO

Prosa aprisa
De ya, así es el estilo de AMLO
Arturo Reyes Isidoro

Lector, soy de los afortunados que hoy sale de vacaciones.
O sea, soy afortunado porque tengo trabajo. En la Universidad Veracruzana.
Voy a aprovechar el periodo para atender pendientes personales.
Seré intermitente en la publicación de “Prosa aprisa”. Lo haré cuando mi tiempo me lo permita.
Ni para anunciarte que, sin embargo, me tendrás cuando aquí menos me esperes, porque esto sucedería solo si algo extraordinario ocurriera en el Estado, aunque con el gobierno que tenemos no va a pasar nada.
La curva de aprendizaje se prolonga y cuando algunos ya le estén agarrando el hilo quizás llegará la hora en que se tengan que ir.
Cambios en la administración estatal sí los va a haber, incluido el que más se ha cantado y se espera.
No el del gobernador, que él permanecerá en el cargo por más que algunos anuncien su salida.
Pero no lleva prisa en los ajustes. Ya los determinó o ya le pidieron que los haga pero estirará el tiempo de espera lo más que pueda.
Todavía pasarán algunos meses pero, eso sí, se darán en este mismo año. Algunos quizás esperarán a Santa Claus ya en casita.
Le cantarán Las Golondrinas (o le echarán flit) hasta a la que anda declarando que está firme porque está dando resultados.
El estilo del gobernador es muy diferente al del presidente López Obrador, su tutor político.
Al día siguiente de la renuncia del secretario de Hacienda Carlos Urzúa (qué forma de renunciarle), AMLO reveló un detalle que dejó muy claro que le gusta que las cosas se hagan de inmediato.
Es de los que practica aquella vieja expresión (que seguramente la usaban en su natal Tabasco) de “A lo que te truje, Chencha”.
En su conferencia mañanera platicó que cuando Urzúa le informó de su decisión, le dijo que esperaría hasta el sábado para darla a conocer para no afectar los mercados, ya que era martes día laborable.
Su respuesta fue, dicha por él mismo: “ya, lo más pronto posible, vámonos”.
Un viejo zorro como es el tabasqueño sabe que en el gobierno, en el poder político, no se debe y no se puede perder el tiempo.
Que las decisiones hay que tomarlas de inmediato, sin titubeos ni contemplaciones; que las circunstancias hay que encararlas, de ya.
Acá se sabe que la petición o la indicación está hecha, y si la hicieron es porque seguramente saben que las renuncias o los cambios son necesarios o convenientes.
También se sabe que se va a acatar, pero parece que primero van a empezar a deshojar la margarita.
Creo que no se dan cuenta, no perciben que entre más se tarden en actuar más se desgasta o se daña la imagen oficial.
Allá ellos. Por eso lector, te decía, no va a ocurrir algo extraordinario. Todos los días, lo mismo de siempre: que si Winckler me dijo, que si yo lo amenazo mediáticamente, zarandajas, ¡puaf!
Y si AMLO viene –definen su agenda– ya sabemos la cantaleta: Cuitláhuac es el muchacho chicho.
Entonces, te soy sincero, no me apuraré por estar pegado al teclado.
Siempre hace falta oxigenarse, tomar distancia.
A veces descuida uno a la familia o a los amigos, por ejemplo. Aprovecharé para reunirme con ellos.
Y siguiendo la práctica de López Obrador, ya, lo más pronto posible, vámonos, la tarde de esta misma noche empiezo la parranda con mis amigos (y amigas) danzoneros.
A mi edad, además por eso, cuando ya estoy y voy de salida, ya no puedo perder mi tiempo, quiero disfrutar lo más que pueda antes de que ya no pueda hacerlo, que creo que no tardo.
Viajaré por el estado y por el sureste del país, aunque sea de mochilero, como en los viejos y buenos tiempos. Quizá también suba al altiplano.
Mis hijos, otro privilegio que tengo, hicieron una vaquita y creo que me reunieron como 3 mil 875 pesos con 50 centavos para, me dicen, que no me falte nada.
No me faltará. Los generosos amigos del puerto de Veracruz, por ejemplo, son pura atención (y algunos, además, con son montuno cubano de por medio).
Me gusta el bullicio del puerto, de sus cafés, el calor, soy de los que todavía portalea.
Austero, por tierra, pero me voy de vacaciones. La situación económica a la que nos está llevando la Cuarta Transformación no me va a frenar.
Ayer la propia Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) advirtió que la desaceleración económica es mayor a lo que se esperaba.
Mientras que para el Bank of America, México entró en recesión técnica.
O sea, en lenguaje cristiano no especializado en economía, no vamos bien.
El Banxico consideró que la orientación de las políticas públicas (las del gobierno de López Obrador) “en sectores estratégicos y una política de gasto que ha favorecido la redistribución de recursos hacia las transferencias sociales a costa de inversión pública, constituyen factores que siguen minando la confianza de los inversionistas”.
Con un ojo al gato y otro al garabato, atento a lo que pasa en la política, pero también en la economía, por aquello de no te entumas, pedí ayer a un amigo doctor en Economía que ha sido funcionario estatal y federal, que es catedrático en la materia y que tiene un gran bagaje teórico, que me explicara en cristiano y en pocas palabras qué es una desaceleración económica y qué una recesión.
Me respondió:
“Desaceleración: vas en un coche a 100 km y sueltas el acelerador, sigues avanzando pero cada vez a menor velocidad. Recesión: en vez de crecer decreces. En el argot de los economistas con que decrezcas tres trimestres seguidos ya es recesión. En México tenemos una desaceleración, crecemos menos que antes. Antes crecíamos al 2%, ahora estiman que sea a menos de 1”.
Pero me recomendó esperar el dato del segundo trimestre para hacer una mejor valoración de la evolución de la economía.
En principio, ¿si no vamos o estamos mal, tampoco vamos bien?, ¿así es?, le pregunté.
No dudó: “Vamos mal”.
Me recordó que la economía debería crecer al 4.5 o 5% para poder emplear a todos los que se incorporan al mercado de trabajo.
“Imagínate qué hacíamos con un crecimiento del 2%, pues ahora con ni siquiera 1%”.
¡Chin!
Como decía el yucateco: ¡mare!, si se acaba el mundo, nos vamos para Mérida.
Allá también iré a parar. Me gusta incluso para vivir. Ya veré si cuando regrese todavía queda en pie algo de Veracruz.
¡Y pensar que lo más seguro es que me encuentre al mismo equipito!
Relájate Reyes Isidoro y deja a tus lectores en paz. Nos vemos.



miércoles, 10 de julio de 2019

Se les caerá el caso Mixtla de Altamirano

Prosa aprisa
Se les caerá el caso Mixtla de Altamirano
Arturo Reyes Isidoro

Especialistas en meterse en problemas en forma innecesaria y sufrir severos reveses legales, las autoridades estatales van derecho a otro frentazo contra la pared de concreto en el caso del municipio de Mixtla de Altamirano.
Personas enteradas a fondo del tema y conocedoras de la mecánica legal están seguras que si los ediles depuestos por la Legislatura para nombrar un Consejo Municipal interponen un amparo echarán abajo lo que consideran una arbitrariedad y un acto fuera de la ley.
Remiten a los artículos 129 y 130 de la Ley Orgánica del Municipio Libre donde queda claro que no se da ninguno de los supuestos legales no obstante lo cual el cuerpo legislativo, de mayoría morenista, votó deponer al ayuntamiento en funciones.
Ayer el caso amenazaba en convertirse en un problema mayor pues los agentes y subagentes municipales (y atrás de ellos la mayoría de la población) del municipio de la Sierra de Zongolica advirtieron que no permitirán la instalación del Consejo Municipal que pretenden desde el Palacio de Gobierno.
Así, el Gobierno del Estado secundado por la bancada morena en el Congreso abrió ya dos frentes, uno legal y otro de rebelión popular. Se advierte que como no tienen problemas quieren ahora incendiar la Sierra de Zongolica, porque cuidado que los paisanos de la sierra cuando se enojan son bravos de verdad.
En fuentes de la Legislatura se comenta que quien empinó al gobernador en el problema fue el secretario de Gobierno, para variar; o sea, otra raya al tigre.
Que están tras exgobernadores
Declaró ayer el gobernador Cuitláhuac García Jiménez que la Fiscalía General de la República (FGR) “está detrás” de los exgobernadores Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares.
A diferencia del locuaz secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, quien aventura señalamientos, el mandatario estatal dijo que por diversas irregularidades durante sus gestiones, lo que es probable porque hay señalamientos concretos de organismos autorizados como el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) y la propia Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Del gobierno de Duarte no hay ninguna duda del grave daño patrimonial que causó por el mal uso que hizo de recursos estatales y federales.
El 4 de noviembre de 2016, a días de que concluyera su sexenio, aunque ya andaba prófugo de la justicia, el portal informativo animalpolitico informó que para la Auditoría Superior de la Federación (ASF) los desvíos de Duarte imponían récord histórico.
“El titular de la ASF, Juan Manuel Portal, dijo que las irregularidades encontradas en las cuentas públicas de Veracruz eran históricas pues desde el año 2000 –que nace la Auditoría– no se habían sumado tantas denuncias y desvíos”, consignó.
Para entonces sumaban ya 60 denuncias ante la entonces Procuraduría General de la República (PGR) por irregularidades en el manejo de recursos federales, y según cálculos de la ASF el daño patrimonial causado al erario superaba los 60 mil millones de pesos solo de partidas federales, aparte las estatales por las que la Fiscalía local le fincó cargos por peculado, ejercicio indebido del servicio público y tráfico de influencias.
Las irregularidades corresponden a las cuentas públicas 2011, 2012, 2013 y 2014, y faltaban las de 2015 y 2016.
Entonces más que andar “detrás” de Duarte, lo que FGR buscaría sería fincarle nuevos delitos porque ya lo tiene asegurado tras las rejas, o atrapar a excolaboradores suyos.
Exfuncionarios yunistas, en la lista
Con el gobierno de Yunes es otro cantar. Hasta ahora ni la FGR ni la Fiscalía General del Estado han hecho una acusación directa contra el exgobernador, pero tampoco hay duda de que hubo irregularidades en el manejo de recursos federales durante su administración, lo que investigó, documentó y denunció el ORFIS directamente a través de su titular Lorenzo Antonio Portilla Vásquez.
Hasta ahora, igual, no se puede ser contundente y afirmar que la FGR ya anda “detrás” de Miguel Ángel, aunque tampoco se puede asegurar que no pueda ocurrir. Todo dependerá del resultado de la investigación que realice o que realiza por la denuncia que interpuso Portilla.
A la fecha, el auditor superior de Veracruz ha documentado daño patrimonial por un monto global de 1,248.5 millones de pesos causado por exfuncionarios yunistas, cifra de la cual 204.5 millones son de recursos estatales, por lo que ya hay denuncias en la Fiscalía General del Estado, y 1,044 millones de recursos federales, motivo por el que se pidió la intervención de la Fiscalía General de la República.
Pero esas cifras corresponden solo a la cuenta pública 2017, si bien la de recursos federales incluye parte de 2018 ya que fue hasta entonces cuando se ejerció el dinero que se destinó para las cámaras de videovigilancia. Se espera que a mediados de agosto próximo se determine el monto del daño patrimonial de la cuenta pública 2018. Actualmente se está en la etapa de solventación (comprobación) del uso de los recursos por parte de funcionarios que los ejercieron.
Contrario al secretario de Gobierno, el titular del ORFIS, Portilla Vásquez, ha presentado ya denuncias por la seguridad que tiene de las irregularidades, sustentadas en pruebas. Si bien él es técnico y hace solo su trabajo de fiscalización, si el gobernador quiere aprovechar la circunstancia para que se actúe contra sus predecesores tiene que apoyarse en sus denuncias para no correr el riesgo de hacer un oso como los de Eric Cisneros Burgos.
Las fiscalías tienen obligación de actuar
La FGR, que se sepa, todavía no “está detrás” del exgobernador Yunes, pero tiene ya material para empezar a investigar, a lo que se habrá de agregar la denuncia que en su momento presente la ASF contra la administración yunista, pues paralelamente investiga el uso de recursos federales en la compra de las famosas cámaras de videovigilancia, para lo cual incluso la semana pasada estuvieron en Xalapa auditores federales recabando toda la información posible sobre el caso.
Así, corresponde a la Fiscalía General del Estado y a la General de la República determinar quiénes son los responsables del daño patrimonial y proceder en consecuencia. Ambas instituciones serán las que dirán si resulta implicado o no el exgobernador Yunes.
Hasta ahora, por lo que hace a la Fiscalía local, no se sabe qué tanto ha avanzado en su investigación, existiendo la duda de que de veras vaya a actuar por el origen yunista del fiscal Jorge Winckler Ortiz, es decir, que estaría protegiendo a sus excompañeros de equipo político.

Creo que más que proclamar que la FGR ya “anda detrás” de Duarte y de Yunes, el gobernador debiera no involucrarse directamente para no politizar el trabajo de auditoría, pero sí a nombre de los veracruzanos exigir lo mismo al fiscal estatal que al federal que avancen en su investigación con base en lo que ya les documentó el ORFIS, que exija que se aplique la ley contra quien resulte responsable, que vigile que no haya impunidad y, sobre todo, que busque que se repare el daño causado al patrimonio estatal.

martes, 9 de julio de 2019

Otro ridículo está asegurado

Prosa aprisa
Otro ridículo está asegurado
Arturo Reyes Isidoro

Te lo dije primohermano. Yo como Santo Tomás, hasta no ver no creer.
El lunes pasado el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, hizo lo que ahora bien puede considerarse una aventurada y temeraria acusación.
Dijo que denunciaría ante la Fiscalía General de la República al exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares y al fiscal general del Estado Jorge Winckler Ortiz como presuntos extorsionadores de exfuncionarios duartistas.
Afirmó que ambos realizaron una “serie de triangulaciones” para que algunos excolaboradores de Duarte donaran algunos bienes al Estado, “pero otros fueron para ellos dos”.
Mencionó el caso concreto de la “donación” que hizo de “su casa” del Club de Golf el exsecretario de Educación, Adolfo Mota Hernández, a “un tercero, quien posteriormente transfirió la propiedad al Fiscal General de Veracruz”.
Según Cisneros cuenta con “todas las pruebas”.
“Prosa aprisa” tiene todos los elementos que prueban que eso es totalmente falso.
Porque Mota vive con su familia, su esposa y sus menores hijos, en la casa que habita desde que la construyó en el Club de Golf, municipio de Emiliano Zapata.
Sus vecinos son testigos de que todos los días sale a correr y lleva a sus hijos a la escuela.
Son múltiples las personas que dan testimonio de que han acudido a su casa del Club de Golf a desayunar, comer o cenar con él.
Hasta la fecha Hacienda (el SAT) tiene registrado como su domicilio fiscal la dirección en el Club de Golf.
En el Registro Público de la Propiedad (RPP) consta que el terreno donde edificó lo compró en 1999.
En el mismo RPP, dependencia de la Secretaría a cargo de Eric Patrocinio, no hay un solo testimonio de que Mota haya vendido o cedido su casa ni siquiera a sus familiares, menos a amigos o excolaboradores.
Paga el impuesto predial (municipal) de la casa, así como otros servicios.
Los elementos de prueba no dejan lugar a dudas de que si por ese lado Cisneros Burgos piensa sustentar su acusación, entonces va a hacer otro ridículo; que ya lo tiene asegurado.
Resulta sorprendente que haya hecho una afirmación sin que hubiera solicitado a sus empleados que revisaran los registros del RPP para estar seguro de su señalamiento.
Retomo tres párrafos del comentario en el que me ocupé del caso ayer:
“Patrocinio, no nos defraudes. Tienes muy poca credibilidad. Mira cómo te traen en las redes, a tiro por declaración que haces. A ver si tu nueva denuncia –oootrrraaa más– no resulta un verdadero parto de los montes (¿conoces la fábula?, es de Esopo).
Broder esta puede ser la última oportunidad para que te reinvindiques. No juegues más con nuestro morbo.
Eric Patrocinio asegura que ahora sí. Si fracasa debe renunciar a su cargo. Será ya un lastre para el gobernador”.
Por anticipado se puede asegurar que su denuncia terminará en un verdadero parto de los montes.
Y pensar que en él descansa el gobernador en la conducción del gobierno del Estado. Cuitláhuac, bien intencionado, merece otra cosa.
Lima, firme; pero habrá movimiento
El terremoto de magnitud 7 en la escala de Richter que provocó ayer la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda no se sintió en el edificio de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) en Xalapa.
El titular de la Sefiplan, José Luis Lima Franco, hombre de Urzúa, se sostuvo firme y trabajó con toda normalidad. Los resultados de su trabajo lo apuntalan muy bien. Es de los pocos de la administración estatal que hace bien las cosas.
Pero, además, se le apagó una vela pero le quedó otra encendida: sigue teniendo el apoyo de un hermano del presidente Andrés Manuel López Obrador quien está muy pendiente de que nadie se meta con él.
En cambio, confiado por él mismo a personas con las que se ha sentido en confianza platicar, el Subsecretario que ha estado en los medios últimamente, que casi no se ve pero que adentro sí se siente, da por un hecho su salida. Ha comentado que es por una instrucción “de arriba”.
Quienes han escuchado la confesión comentan que han notado que seguramente por eso personal de la Sefiplan se le viene “abriendo” en las últimas fechas; que su séquito se le ha reducido considerablemente y que se le ve más solo.
Se fortalecen las “Carolas”
Con la designación de Brenda Cerón Chagoya como encargada de despacho de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas, el grupo morenista llamado de las “Carolas” se fortaleció y se le considera el de mayor influencia en torno al gobernador Cuitláhuac García Jiménez.
Las Carolas es conocido así por su líder Tanya Carola Viveros Cházaro, quien en 2016 fue diputada local y hoy es asesora de la secretaria de Protección Civil, aunque todos saben que es ella quien manda y mueve los hilos del poder al interior de dicha dependencia.
Se sabe que el acuerdo con el mandatario estatal es que durante los seis años que dicho grupo usufructúe Protección Civil, tres años serán manejados por Guadalupe Osorno Maldonado, hoy titular, y el resto por Tanya Carola, quien bien puede ser calificada como el poder tras el trono.
Dentro del escenario estatal femenino morenista no hay otro grupo político (con aspiraciones) con tanta cercanía e influencia con el gober, lo que quedó demostrado con este último nombramiento.
Urzúa aplastó a Duarte
Javier Duarte, de mal en peor.
Ahora que quería y que tanto necesita los reflectores se los quitó Carlos Urzúa con su renuncia.
Ayer nadie se acordó de su “ofrecimiento” a la FGR de aportar “información valiosa y privilegiada” contra funcionarios que trabajaron en el gobierno de Enrique Peña Nieto porque considera “que es un deber ciudadano colaborar”.
Resulta que ahora el gordo anda de nalgas prontas cuando permaneció callado desde aquel 15 de abril de 2017 cuando lo detuvieron en Guatemala. Se advierte que está desesperado. Ha de creer que el gobierno de AMLO lo va a sacar del tanque… aunque en una de esas y sí.
Ayer luego de que a temprana hora de la mañana estaba en los titulares de los medios, a media mañana ya no existía: lo había sepultado Urzúa.
La autorizada opinión de Moody’s
Para Jaime Reusche, analista de Crédito Soberano de México en Moody's Investors Service, la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) pone en evidencia las disputas de fondo dentro de las administración federal en materia económica.
De acuerdo a una nota que publicó ayer el diario Reforma en su sitio Web, Reusche dijo que “la designación de Arturo Herrera –funcionario de reconocido prestigio y capacidad técnica– como nuevo titular de la dependencia, mitiga las preocupaciones inmediatas que pudieran haber surgido limitando su impacto en los mercados financieros”.
Pero agregó algo muy cierto: "No obstante, dado que no es claro que los factores señalados como motivo de la renuncia vayan a desaparecer en el corto o mediano plazo, Moody's espera que prevalezca incertidumbre entre los inversionistas en torno a la gestión económica del Gobierno".
Ayer un experto amigo mío doctor en Economía cuando se enteró que AMLO había nombrado a Arturo Herrera me comentó que había apagado “el fuego rápido” y me agregó: “A ver cuánto dura”. Exacto. La bronca no son los expertos como Urzúa o como Herrera, sino López Obrador y su muy cerrada concepción –a juicio mío– de la política económica de su gobierno.