Prosa aprisa
Gobernar con el pueblo
Arturo Reyes Isidoro
En Mérida,
Yucatán, la noche del sábado 23 de julio, ocasionalmente me tocó ser testigo de
un acto que inevitablemente me llevó a hacer una comparación con lo que sucede
en Veracruz.
De espaldas
a su bella catedral, ante meridenses y visitantes nacionales y extranjeros
–luego de un festival artístico–, las autoridades municipales y el Buró
Internacional de Capitales Culturales, acompañados de funcionarios del gobierno
estatal y del presidente del Congreso local, dieron a conocer los 7 Tesoros del
Patrimonio Cultural de Mérida.
Ello debido
a que la ciudad fue designada Capital Americana de la Cultura 2017, pero lo que
me llamó la atención es que fueron los habitantes los que mediante una consulta
vía internet y luego de una votación decidieron cuáles, a su juicio, son esos
siete tesoros.
Mientras
escuchaba el mensaje del alcalde meridense Mauricio Vila Dosal, no salía de mi
asombro porque el acto estaba concluyendo ya sobre la diez de la noche, es
decir, estaban trabajando en sábado y ya tarde y en pleno periodo vacacional,
pero, además, todos los funcionarios estaban mezclados ante propios y extraños
y por ningún lado había vallas metálicas ni escoltas, guaruras o policías fuertemente
armados, de tal forma que si uno quería se les podía acercar y hablar con ellos
(Mérida es la ciudad más segura de todo el país y con el menor índice de
delincuencia).
Al final
disfrutamos de un bello espectáculo de fuegos artificiales y mientras veía
estallar los cohetes multicolores en el cielo reflexionaba cómo es muy sencillo
y facil gobernar si se hace con el pueblo, si se le toma en cuenta y si se le
consulta.
Ahí estaban
las autoridades sin ningún temor a un reclamo, a un insulto, a una protesta; no
vi a uno solo que terminando el acto saliera huyendo para evitar al pueblo; se
veían tan frescos, tranquilos y seguros como quienes paseábamos y éramos
testigos de algo que, en mi caso, hace mucho, pero mucho tiempo que no veo en
Veracruz.
Esto, por
asociación, me lleva a mantener la esperanza de que con el nuevo gobierno que
encabezará Miguel Ángel Yunes Linares las cosas cambiarán para bien del estado,
a partir de que se gobernará –creo que eso esperamos todos los veracruzanos– con
el pueblo y de cara al pueblo y confiamos que en los próximos dos años nunca a
espaldas del pueblo como lamentablemente se hizo en el actual sexenio con la
complacencia de la mayoría priista en el Congreso del estado.
Mi creencia
de que se nos tomará en cuenta a todos para la toma de decisiones la baso en
que, al menos de entrada, la elaboración del Plan Veracruzano de Desarrollo
2016-2018 se iniciará formalmente este lunes con la participación de
representativos de los diversos sectores de la vida pública de Veracruz, en un
acto que tendrá lugar en el Museo de Antropología a partir de las diez de la
mañana.
A esto
habría que agregar el recorrido que está haciendo el Gobernador electo por
todos los municipios del estado para reunirse con las autoridades municipales a
fin de consultarlos para conocer los problemas y necesidades que enfrentan para
buscarles soluciones en forma conjunta, algo que en algunos sexenios atrás
hicieron otros gobernadores y que por ahora extrañábamos; también se está
reuniendo con diversos sectores, como lo hizo ayer en el mismo Coatzacoalcos
con organizaciones de la sociedad civil.
Ahora ya ha
quedado en claro, por toda la información periodística de la semana pasada y
que en otra entrega comentaremos, que la Procuraduría General de la República
(PGR) está investigando las denuncias en contra de los funcionarios y ex
funcionarios del gobierno saliente, y se espera que se llegue hasta sus últimas
consecuencias, y entonces es bueno que se deje a la instancia correspondiente
que se ocupe de todo lo que concierne a los actos de corrupción e impunidad y
que el nuevo gobernador, quien ha ganado notoriedad mediática incluso a nivel
nacional e internacional por ser el artífice de las denuncias, empiece a
trabajar en firme sobre lo que será y hará su gobierno en la difícil
circunstancia en la que recibirá la administración pública.
Esa
circunstancia hace obligada la participación de todos los veracruzanos para
rescatar a Veracruz y por eso alienta que se les tome en cuenta y se les
consulte. Por lo que pulso en mi tránsito diario por Xalapa y otras partes del
estado, por ahora Yunes Linares tiene ya un gran capital pues muchos veracruzanos,
me atrevería a decir que la mayoría, cifran mucho sus esperanzas y tienen mucha
confianza en que hará las cosas bien y que no los defraudará tomando decisiones
o realizando acciones de gobierno que les afecten.
Que se sepa
también, Miguel Ángel, como es y será su deber una vez en funciones, se dispone
a gobernar sin distingos partidistas y hasta donde alcanzo a saber, está
cabildeando hasta con priistas, muchos de los cuales, me consta, incluso no han
esperado a que les llame para tratar de entenderse con él y ofrecerle su
colaboración, incluso sé de un considerable número de priistas que están por
afiliarse al PAN.
A partir de
este lunes corre agosto y ya sólo le quedarán al gobierno saliente dos meses en
plenas funciones –es un decir– (septiembre y octubre) porque noviembre será el
mes de transición y entrega, y duele que el gobierno prácticamente esté
paralizado a causa de la falta de recursos y porque lo que domine sea el
escándalo mediático y las autoridades estén preocupadas y ocupadas en ver cómo
se defienden de las denuncias en su contra y no en procurar la seguridad y el
bienestar de los veracruzanos.
Confiemos
en que ya aparezca la luz de la cerditumbre al final del túnel.
El padre Zilli, malito
Al ir a
hacer ayer mi oración dominical a la iglesia de La Piedad, en Xalapa, mediante
el boletín semanal me enteré que el padre Zilli, mi maestro de filosofía José
Benigno Zilli Mánica, se encuentra muy enfermo y se nos pide que le obsequiemos
algunas de nuestras oraciones. Le envío un abrazo y le deseo que se recupere y
esté bien.
Lo
sorprendente y admirable es que, de acuerdo al boletín, escribe otro libro,
ahora sobre la historia de la parroquia de Alto Lucero y aspectos del
municipio. “Usted se ha fijado cómo le cuesta trabajo leer. Pues ya se decidió
a otra operación más, ahora de cataratas en el ojo izquierdo. Se operará el
próximo jueves. Haga una oración por él”, se nos pide.
Lector, acá
estamos de vuelta. Me tomé unas largas vacaciones. Ese derecho sí no me lo
podían quitar los que se van. Luego de recorrer las carreteras de Quintana Roo,
Yucatán, Campeche y Tabasco, me duele volver y padecer la “autopista”
Coatzacoalcos-Tinajas, muy cara además en comparación con las de los otros
estados. Urgen buenos gobiernos.


