Prosa aprisa
Duarte
responde y se defiende
Arturo Reyes Isidoro
¡Zas! Qué pinchi calambre (el pinchi
poder, dijo Fidel). El reportero Paco Martínez abrió ayer la ronda de preguntas
al gobernador Javier Duarte de Ochoa. ¿Cómo se vislumbra el Estado de Veracruz para
concluir estos tres meses, cómo concluye el Gobierno de Veracruz?, lo
interrogó. “¿Estos tres meses?”, se
sacó de onda Javier. Lo que resta del año, señor, le reviró el colega. Duarte
respiró ya tranquilo. ¡Uf! Pensó que el reportero ya estaba concluyendo su
gobierno. Por poco y van por la jarra de té de tila.
Duarte salió
ayer, aparte de a resaltar lo positivo de su gobierno, en este caso en el área de
turismo, también a defenderse. Ya se está volviendo costumbre ante tanto
cuestionamiento al que se le somete por la situación que vive el estado.
Ante una
dura, severa crítica que le hizo el senador Héctor Yunes Landa en su artículo
semanal dominical (“Necesario gestionar la deuda de Veracruz, pero es prioritario evitar que
se repita”), en el que afirma que la
reestructuración es una condición necesaria pero insuficiente para solucionar
el grave problema económico de Veracruz, y que hay que hacer más, el gobernador
le respondió, aunque con otras palabras, que quiere ver si así como ronca
duerme si llega a ser gobernador.
Fue el colega
Javier Laertes quien le tocó el tema y le recordó lo que escribió Héctor. “… el
senador Héctor Yunes tendrá él su visión, la respeto, como respeto la de
cualquier otro, y pues si le tocara ser gobernador le va a tocar ser la parte
que tanto crítica. Vamos a ver”.
Ahora sí,
como dice el mismo Duarte, no pasa nada si acepta todas las preguntas y hasta
le dan la oportunidad para defenderse, para dar explicaciones, sus
explicaciones. El hombre tiene derecho también a defenderse como lo hizo ayer.
Por lo que dijo, está plenamente consciente de que se le hizo un juicio a
priori, sumario, y que fue sometido a un linchamiento público por el crimen en
la colonia Narvarte de la ciudad de México en el que, reiteró, nada tuvo que
ver.
“…inclusive
algunos reconocidos escritores, intelectuales, participaron en este esquema de
señalamiento hacia mi persona… yo en mi conciencia estoy claro que no tengo
absolutamente nada que ver… ni lo hice, ni lo mandé a hacer, ni tengo
absolutamente nada que ver como en ninguno de los otros casos que tienen que
ver con lamentables accidentes que han privado de la vida a trabajadores de los
medios de comunicación”.
Javier se
dolió porque dijo que si fuera cualquier ciudadano y lo señalaran no tendría
mayor relevancia, “sin embargo, soy el gobernador de Veracruz… alguien que
representa a toda una sociedad” y pidió esperar a que se esclarezcan los
hechos, petición que es razonable.
Argumentó
bien. Recordó que la investigación la realiza un gobierno ajeno al de Veracruz
emanado de otro partido político lo que, alegó a su favor, le da fortaleza y
sustento a su dicho. Reiteró su disposición a colaborar en la investigación y
recordó que rindió declaración, hecho inédito en la historia, “y lo hice porque
tengo la conciencia limpia, porque no tengo nada que ocultar, porque soy un
hombre de bien”.
En el tema de
la seguridad, algo que me llamó la atención es que haya dicho que “hemos bajado
los índices de inseguridad de manera brutal”. Externó algo cierto: que el de la
seguridad es un trabajo de todos los días.
Duarte
concluyó su conferencia de prensa mañanera y voló al puerto de Veracruz donde
ya lo esperaba el Secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sáenz. Hasta
antes de que dejaran acercarse a los chicos de la prensa, una foto los muestra
solos sentados a una mesa en uno de los cafés La Parroquia, cual quinceañeras
en el centro de la pista bailando el vals. Sólo ellos, sólo dos sillas. Nadie
más.
¿Fueron al
café nada más porque se les ocurrió? No. Fue deliberado. Soberón no usó el
término “brutal” pero coincidió con lo que había dicho Duarte en Xalapa:
Veracruz registra “buenos números” en materia de seguridad. Según el titular de
la Semar, las cifras “son impactantes” al grado que se ha regresado a los índices
de los años noventa del siglo pasado.
El Secretario
quería mostrar públicamente que la Armada de México apoya a Duarte, a su
gobierno, en su lucha contra el crimen organizado y la delincuencia común. Y de
paso defender también y resaltar el papel que juega su institución en el
estado. Según se sabe, le preocupa que no se reconozca el esfuerzo y los
resultados que ofrece la Marina. Por eso vino y por eso fue al café.
Día de
respiro, pues, ayer para Duarte. De paso informó que anoche estaría con el
secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y con el subsecretario de Egresos,
Fernando Galindo, básicamente para comentar el Presupuesto de Egresos de la
Federación para 2016, para saber cómo le va a ir a Veracruz. Platicarían sobre
la restructuración de la deuda, pero sólo platicarían, porque la restructura no
es sólo cuestión de enchílame estas dos.
Carvallo
y Silva, las pueden
De la mapachada veracruzana en el
Congreso federal, Jorge Carvallo Delfín y Alberto Silva Ramos son de los que no
se pierden en la ciudad de México. Han vivido allá y los dos son “tolucos”, no
sólo uno. Jorge ha hecho vida también en el Estado de México y Alberto fue a
parar allá cuando lo castigó Fidel Herrera y no se lo trajo al Gobierno de
Veracruz. Carvallo es el único veracruzano que fue nombrado en una de las 16
vicecoordinaciones que creó César Camacho en el grupo legislativo del PRI en
San Lázaro, y Silva es el único que como diputado federal se ha paseado con
Camacho al lado del presidente Peña Nieto en Los Pinos. Los demás, ni fu ni fa.
Era fundado el temor
Pues sí. Era fundado el temor de los
trabajadores del Gobierno así como de pensionados y jubilados de que no les
pagarían a tiempo. Ayer el director administrativo de la Secretaría de Finanzas
y Planeación, Eduardo Contreras Rojano, tuvo que intervenir para apagar una
protesta de burócratas. Les debían haber depositado con fecha 30. Se les dijo
que se les pagaría al medio día. Se prohibió el paso a reporteros que querían
dar cuenta directa de los hechos. En el puerto de Veracruz, jubilados de la
Sección 56 del SNTE cerraron la avenida Independencia en protesta porque no
recibieron puntual su pago. Lamentable que sólo les paguen por la presión de
las protestas.
Castañeda
aventura: será Videgaray
Jorge G. “El Güero” Castañeda en su columna
“Amarres” (“Designio o descarte”) de ayer lunes hace un recuento de cómo se han
decidido los relevos presidenciales a partir de 1964 y cree que Peña va a
seguir el modelo de su héroe y modelo, Adolfo López Mateos, quien nunca tuvo
más candidato que Díaz Ordaz. A su juicio Peña “ha tenido siempre, tiene hoy, y
tendrá mañana, un único candidato”: Luis Videgaray. “Si le atino, se lo
recordaré a los lectores; si me equivoco, espero que no se acuerden”.









