jueves, 29 de noviembre de 2012

¿Representantes populares? ¿Cuáles?



Prosa aprisa
¿Representantes populares? ¿Cuáles?
Arturo Reyes Isidoro
El polémico tema por el alto costo del peaje del tramo Banderilla-Cerro Gordo del libramiento de Xalapa ha desnudado también cómo se perdió el sentido de la alta representación que tienen los diputados, ya sean locales o federales.
Es un decir, sólo eso –porque los hechos y sus actuaciones lo desmienten– que los legisladores son “representantes populares”, esto es, que representan los intereses de la sociedad, de la población, que con su voto los llevó a la llamada “la más alta tribuna” (je je) del pueblo veracruzano.
El Legislativo constituye otro poder, entendido como el segundo después del Ejecutivo por un sentido tradicional, de hábito o costumbre, aunque en rigor debería ser el primero precisamente porque representa (es un decir) los intereses populares, porque su función es específica de legislar en beneficio de sus representados.
En el caso del libramiento de Xalapa, que se sepa, nuestro representante local (es un decir), el joven diputado Américo Zúñiga Martínez, ha guardado silencio y no ha salido en defensa de los usuarios, muchos de ellos sus representados, para que se baje el costo, incluso como una medida para hacer que los automovilistas opten por la nueva autopista y desfoguen un poco el aforo vehicular de la capital del estado.
Del diputado federal, Uriel Flores Aguayo, tampoco he sabido que se haya pronunciado al respecto, al igual que del otro “representante popular” por la demarcación rural del área, Alejandro Montano Guzmán.
Incluso el presidente del Congreso local, el priista Eduardo Andrade Sánchez, en lugar de defender los intereses ciudadanos, del pueblo, de protestar y de reclamar para que no se le acuchille por la espalda con tal alta tarifa, ¡salió en defensa de los concesionarios y a justificar el exorbitante cobro!, según un declaración suya que se publicó ayer en El Heraldo de Xalapa.
Eso no fue lo que ofrecieron cuando nos pidieron el voto. Dijeron que nos iban a representar dignamente y a representar nuestros intereses. Ya se sabe a qué intereses responden y bien saben que tampoco lograrían nada, pero lo debieran hacer por lo menos para taparle el ojo al macho. Pero ni siquiera eso.
En pocos meses nos volverán a pedir el voto, ya sea para sus intereses personales o para los de sus partidos. Acaso es tiempo para ponerse a considerar si vale la pena tener ese tipo de “representantes”.
Pero, tristemente, tampoco mis amigos los senadores José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa han dicho ni pío.
Ya sólo falta que también el magistrado presidente de Tribunal Superior de Justicia, Alberto Sosa Hernández, salga a justificar la obra inconclusa y el alto cobro para que todos los poderes, incluido el cuarto de la prensa (en una buena mayoría) y el quinto (o acaso el verdaderamente primero) de la Iglesia den la espalda y dejen huérfanos a los usuarios, a los que supuestamente tienen la obligación de defender.
De la única que he leído que ha estado haciendo reclamos para que la obra quede totalmente y bien concluida para que ofrezca todas las condiciones de seguridad así como que no se olvide reparar todos los daños que causó la construcción ha sido de la alcaldesa de Xalapa, Elizabeth Morales García, lo que la honra y por lo que debe reconocérsele.
Nadie se opone al progreso, al desarrollo, a más y mejores vías de comunicación. Lo que no se justifica es el abuso, la sangría al pueblo.
En la justificación que se pretende al atraco y para proteger intereses particulares empresariales transnacionales, se anuncia que se obligará a transportistas de unidades pesadas a que circulen por el libramiento. Obligar es coartar la libertad, pero suponiendo que se logre tal imposición, los transportistas pagarán finalmente la alcabala, gasto que trasladarán a los usuarios de sus servicios (comerciantes, empresarios, industriales, prestadores de servicios), los que finalmente harán que se los paguen los paganos de siempre, o sea la población, subiendo los precios. En esa cadena, los únicos que pierden y pagan son los de abajo.
A los diputados, a nuestros “representantes populares”, el problema se ve que los tiene sin cuidado e incluso justifican el cobro callando o diciéndolo abiertamente. Es entendible. Cobran más de 100 mil pesos mensuales dizque por defender los intereses de la población y en este momento se frotan ya las manos por el aguinaldo que recibirán en menos de un mes, de al menos otros 100 mil pesos más. Cuál sufrir.
¿Usted por quién votó? ¿Lo volvería a hacer?
Qué Dios nos agarre confesados
Estamos a unas horas de que el Presidente electo de a conocer su equipo de gobierno. Qué Dios nos agarre confesados por cuanto a quienes va a nombrar, es decir, que sean los adecuados o los idóneos, que respondan, que sean los que México y Veracruz necesitan.
¿Qué veracruzanos se integran? Todo indica que de secretarios, ninguno. Pero pudiera ser que en otro nivel, de subsecretarios, directores generales, directores u oficiales mayores, pudieran ir dos: Tomás Ruiz González y Jorge Carvallo Delfín.
De éste último, no se debe perder de vista que su hermano Héctor Karim es actualmente el presidente municipal electo del municipio de Cuautitlán Izcalli, uno de los municipios industriales más poderosos del Estado de México, quien entrará en funciones constitucionales el próximo 6 de diciembre, es decir, que la familia Carvallo Delfín forma parte de la familia política del Estado de México, la que llega al poder.
Que se sepa, Jorge se mantiene trabajando en el Congreso de Veracruz, con lealtad al gobernador Javier Duarte de Ochoa y, de darse su promoción política, será otro activo político que tendrá el cordobés en el equipo presidencial.
Mientras tanto, hoy, junto con el resto de sus compañeros, será anfitrión, en el Congreso del Estado, del secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón, así como de Gina Domínguez Colío, coordinadora general de Comunicación Social, quienes comparecerán para ampliar la información relativa al segundo informe de gobierno, así como del propio Ejecutivo del estado para la ceremonia en homenaje a don Adolfo Ruiz Cortines.
De ahí entrará una etapa de impasse político. El Gobernador tendría que viajar a París a recibir un galardón de reconocimiento a Veracruz la próxima semana, pero tal vez no se mueva de su base para esperar las novedades que vendrán con el cambio de gobierno federal. Todo puede ser. Habrá que estar pendientes.





miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿Quién defiende a los usuarios?



Prosa aprisa
¿Quién defiende a los usuarios?
Arturo Reyes Isidoro

El nuestro, qué duda cabe, es un país verdaderamente singular por cuanto hace a la forma en la que actúan sus gobiernos.
Ahora mismo, el polémico nuevo libramiento carretero de Xalapa es un buen ejemplo de cómo hemos pasado de los extremos del PRI… a los del PAN.
Hubo alguna vez en que se construían carreteras, totalmente acabadas, y pasaban meses y meses sin que se utilizaran hasta que sobre ellas no pusiera un pie el presidente de la república.
Lo mismo valía para la pavimentación de calles en los municipios y de otras obras materiales para el gobernador del estado.
Todavía quedamos muchos sobrevivientes que vimos y vivimos aquéllos despropósitos de la era de los gobiernos priistas hegemónicos, autoritarios, verticales.
Por ejemplo: se pavimentaba una calle y, ya lista, se cerraba hasta que no la inaugurara el presidente municipal, quien no lo hacía enseguida porque esperaba una fecha especial para hacerlo: su cumpleaños, el de su esposa, su informe de gobierno, la visita de algún personaje importante, etcétera.
Se construían muchas obras materiales en el último año del gobernador en turno, a veces a mitad del año, pero se empezaban a “guardar” y no se ponían en funcionamiento porque se dejaban para el último mes de gestión, noviembre, sólo hasta entonces, cuando el tlatoani local las empezaba a inaugurar para despedirse entre vítores de sus súbditos, perdón, del pueblo, quien de esa forma le agradecía tantos beneficios.
Hubo casos sonados de carreteras federales que se acabaron de construir pero que no dieron servicio hasta que fue el presidente a inaugurarlas. Y nadie, absolutamente nadie podía rodarlas antes de que lo hiciera el huésped de Los Pinos.
(Alguna vez, un día en que por fin se inauguraría una carretera, un automovilista se atrevió a hacerlo con tan mala suerte que lo sorprendió un Policía Federal de Caminos, quien lo detuvo. Pero, de esos bandazos de carácter que tenía el presidente Gustavo Díaz Ordaz, cuando se enteró, cesó al policía, lo que fue noticia de 8 columnas en los pocos diarios que entonces existían. Pero el agente “del orden” había actuado porque así eran las reglas del juego entonces. Por eso la, para ese entonces, insólita decisión presidencial.)
Y, claro, mientras, las obras ahí estaban sin ser usadas, muchas veces incluso deteriorándose.
Muchos lustros después, ya en otro siglo, cuando por fin el panismo llegó al poder, actuó en sentido contrario: no esperó a que estuvieran terminadas totalmente las obras para inaugurarlas.
En Xalapa, o más bien en sus cercanías, se ha tenido el más claro ejemplo de ello: no obstante que no estaba concluido y que le faltaban detalles, Felipe Calderón inauguró oficialmente el último tramo del libramiento Xalapa, entre Corral Falso y Banderilla.
A lo que quiero ir, en conclusión, es que, qué tristeza, los gobiernos, ya tricolores, ya azules, ya ¿liberales?, ya conservadores, siguen sin hacer bien las cosas, guiadas o por el sometimiento al poder de quien manda o al oportunismo para que se luzca el que manda.
La única justificación para que Calderón viniera a inaugurar una obra inconclusa es que quería lucirse a horas de entregar el gobierno. Y no tenía mucho con qué.
Obnubilados como están o son los hombres del poder, no reparan en que hoy es imposible ocultar la verdad. Pero, peor, en que continúan pensando y creyendo que el pueblo no se da cuenta o que no sabe.
Más grave, en que desde el mismo lado oficial se difunde, con un gran aparato de publicidad, que se tratan de obras inconclusas, como el ahora tan llevado y traído libramiento, del que se reconoció que se inauguraba pero que todavía no podía entrar en servicio porque le faltaban detalles.
Y si todo lo anterior ya es preocupante de que continúe ocurriendo, a mí todavía me parece de mayor gravedad el hecho de que los medios no se den cuenta o no quieran darse cuenta y se sumen sin mayor rubor a esta mascarada.
Yo pensé que la fiesta inaugural había concluido con la que hizo Calderón, pero ayer, este miércoles, me fui para atrás cuando vi las ocho columnas celebrando que por fin entró en servicio y todavía destacando, pero sin cuestionar a favor de los intereses de los lectores-usuarios, de la sociedad, el alto costo por el peaje.
Se destacaron algunos detalles técnicos y de magnitud arquitectónica y de ingeniera, como que hay un túnel y un puente entre los más altos del país. Eso se reconoce. Lo no se debe ni se puede pasar por alto es que con ello se trata de ocultar una verdad de fondo: el costo por el servicio es un verdadero atraco.
Generalmente, hasta donde lo conozco, que no es mucho, el delegado de la SCT, Agustín Basilio de la Vega, es un hombre sensato, mesurado. Pero esta vez, su respuesta a los cuestionamientos de algunos constructores con su dicho de que “El que busca defectos hasta en el cielo los encuentra” está fuera de toda proporción.
El libramiento es una obra inconclusa pues, para su alto costo, debiera tener, como han señalado las críticas, baños, rampas de emergencia (como las tiene la Puebla-México, de mucho menor costo el peaje), depósitos de agua y una línea telefónica de emergencia con teléfonos a determinadas distancias para casos de emergencias, además de la señalética adecuada, entre otras cosas.
Según la nota del reportero Edgar Reyes, de El Heraldo de Xalapa, el delegado de la SCT evadió responder a las críticas de algunos constructores. Dijo que no era el momento de responder y que “quien busca encuentra”. Pues claro. Ante el alto costo de la tarifa se debe buscar hasta el más mínimo detalle, que la construcción responda a lo que se cobra.
El costo es alto. Altísimo. Por lo que se ve, los empresarios españoles y portugueses que tienen la concesión están trasladando la crisis económica de sus países a Veracruz, esto es, quieren reponer a costa de nosotros las pérdidas que están teniendo en Europa. No se vale ni se debe permitir. Pero quienes lo deben evitar o contribuir a ello, no lo hacen: ni autoridades y, tristemente, ni los medios impresos más importantes.
Incluso se argumenta que se debe ver lo positivo de la obra. Habría que preguntar lo positivo para quién, porque para el pueblo, para el usuario, indudablemente que no lo es.
Tal como están las cosas –aunque habrá que esperar que pase algún tiempo–, todo apunta a que el alto costo del peaje será determinante para que los automovilistas prefieran continuar pasando por la ciudad, Xalapa, por lo que, lo que se llegó a pensar que sería la solución al grave problema de circulación vial en la capital no ha pasado de ser un sueño guajiro.
Algo triste, todavía más, en este caso, es que incluso la Iglesia Católica, que últimamente ha tenido una línea crítica ante la mala actuación de los gobiernos en defensa de los intereses de sus feligreses que son los intereses populares, avaló las irregularidades con la bendición que hizo del último tramo el sacerdote Rafael González.
No podía ser más contrastante la figura del religioso hisopo en mano regando (¿o regándola?) el agua bendita sobre la cinta asfáltica con la letrina móvil cercana, fiel y claro testimonio de la improvisación, del ahí se va, del valemadrismo en materia de obra pública en México.
Pero las autoridades, los medios y la Iglesia lo han celebrado. El pueblo está, continúa indefenso. A las instituciones no les preocupan sus intereses. Qué tristeza. Y luego por qué hay protestas, inconformidad, rebeldía.





lunes, 26 de noviembre de 2012

La democrática lengua hablada

Prosa aprisa
La democrática lengua hablada

Arturo Reyes Isidoro

Se trata de una actividad cultural, literaria, pero es imposible desasociarla del tema político, gubernamental.

Cuando observo y vivo la vitalidad que tiene la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, no me queda duda que el nuestro es otro país.

Es otro país si se compara el que presidirá en unas horas más –ya se puede hablar sólo de horas– Enrique Peña Nieto y el que vivieron sus antepasados partidistas.

Ante la duda o la creencia de que con el regreso del PRI a la presidencia de la república y a Los Pinos volverán viejas prácticas, no lo creo.

Y no lo creo porque cada vez más los mexicanos, sobre todo los mexicanos niños, adolescentes y jóvenes, se preparan más; están más y mejor preparados que lo que estuvieron sus padres y sus abuelos.

Estas nuevas generaciones tienen más conocimientos, más información, conocen mejor sus derechos y han dejado atrás la ignorancia.

A estas nuevas generaciones ya no se les cambia espejitos por oro. Ya no se les puede tratar de engañar tanto por sus conocimientos como porque ya no se dejarían.

Así como son mayoría y le dan vida y frescura al Hay Festival que se celebra en Xalapa, el fenómeno se repite en Guadalajara, aunque acá es en grande.

Desde el sábado cuando se inauguró, son diarias las colas para ingresar a la Feria, engrosadas en su mayoría por jóvenes, pero no faltan en número importante los adolescentes y menos los niños.

A mí me llama la atención, me entusiasma y me da y renueva esperanzas verlos, lo mismo participando en actividades que comprando libros, husmeando qué hay que les interese, novedades, o aprovechando las ofertas de acuerdo a sus posibilidades económicas.

Aquí es cuando pienso cuánto se han quedado o se están quedando atrás las clases políticas y gobernantes, que no cambian su discurso o que continúan con viejas prácticas lo mismo en sus discursos que en sus mensajes escritos, aunque esto incluso es válido hasta para los mismos medios informativos que no cambian prácticas y la sociedad les cree menos cada día que pasa.

En cambio, las nuevas generaciones se renuevan, lo que establece entonces una gran distancia entre la sociedad y sus gobiernos. Mientras éstos hablan un lenguaje, aquéllos se comunican con otro. Se crea una barrera, no hay comunicación y por eso no hay entendimiento.

He escuchado aquí a expertos que coinciden en que la lengua hablada en cualquier lengua es lo más democrático y a la ortografía la consideran lo menos democrático.

O sea, hay un espíritu de rebeldía al corset impuesto, a la regla, a las normas en especial a las de la Real Academia Española; una rebeldía en especial de los especialistas de Hispanoamérica.

El pronunciamiento general es que hay que respetar el habla del pueblo, el de uso común y generalizado. Y nuevamente aquí vuelvo a los gobiernos.

El pueblo habla su propio lenguaje, no sólo de uso común, con el que se entiende, el lenguaje de la verdad de su realidad, mientras que nuestros gobernantes tratan de hablar con uno muy alejado, distante, gastado: el del engaño, el de la demagogia, el de la mentira, el del disfraz, un lenguaje ya muy rebasado no solo porque no le interesa al pueblo sino porque no se lo cree.

Pero el problema es de los gobiernos, de los gobernantes. Allá ellos si no cambian, si no renuevan su lenguaje, su palabra, su discurso, su mensaje.

(Hoy escuché un muy buen chiste a propósito del lenguaje, que contó el maestro Raúl Ávila: están dos cabras en un basurero, buscando qué comer. De pronto le pregunta una a la otra, que ha acabado de masticar y comer trozos de rollos de una película: oye, ¿qué tal estuvo la película?, a lo que le responde: Bien, pero me gustó más la versión escrita. ¡Ya se había comido también páginas del libro en que estaba basado el filme!)

En la letra escrita e impresa, en el conocimiento, está, sin duda, el germen de la inconformidad social. Se protesta porque se sabe, se sabe lo qué es y lo que no es; se ha leído, se ha aprendido de otros.

La vitalidad de las nuevas generaciones debe de servir de alerta, como una llamada de atención a las autoridades, a los gobernantes si son inteligentes: cada día habrá más exigencia, más reclamo e incluso más rebeldía si no se le entiende pero más que nada si no se le habla con la verdad con un lenguaje sencillo.

Acá se ha puesto de relieve que los gobiernos debieran contratar correctores de texto, especializados, gente que sepa escribir y que sepa interpretar el verdadero sentido de las palabras, diferenciar las de los diccionarios de las de la Internet, que es el lenguaje de los jóvenes, así como de las que usa el pueblo; alguien que tenga muy presente a qué tipo de auditorio se dirige el mensaje para que se lo presente en su lenguaje. La comunicación, cuán importante es la comunicación, saberse dar a entender.

Y la palabra, el verso, se hizo carne y habitó entre nosotros, dice San Juan en el Evangelio. La palabra es el fin y el principio de todo. Hay de aquél que no lo entienda.








domingo, 25 de noviembre de 2012

El trasplante, lo más trascendente

Prosa aprisa
El trasplante, lo más trascendente
Arturo Reyes Isidoro
De entre tantas cosas que se han dicho hasta ahora de las acciones del gobierno del estado en su segundo año de gestión, por el avance médico que representa y la esperanza que abre para muchos veracruzanos enfermos de cáncer, tal vez lo más trascendente ha sido el primer trasplante de médula ósea que se realizó en el Centro Estatal de Cancerología, de lo que dio cuenta el viernes pasado el secretario de Salud Pablo Ana Rivera.
En su momento, en junio pasado, cuando tuvo lugar tan destacado acontecimiento médico, consideré que era algo obligado de comentar, pero también caigo en el lugar común de ocuparme más de asuntos políticos que son de menor relevancia que de lo que verdaderamente es importante, trascendente, pero que no es escandaloso ni provoca morbo o rumor, y se me pasó hacerlo.
La comparecencia ante diputados el fin de semana pasada del secretario de Salud estatal me da pie para volver al tema y porque considero que es de justicia hacerle todo el reconocimiento a los médicos, enfermeras, técnicos y hasta el personal de limpieza que participó entonces, héroes anónimos a los que debemos tanto pero de los que nos ocupamos poco.
Y lo hago porque sé de casos de familias e incluso algunos colegas amigos míos que tienen enfermos, algunos niños como el que fue beneficiado ya, que ahora viven con la esperanza de recobrar a sus seres queridos, cosa que sinceramente y de todo corazón les deseo.
Esas cosas son las que hablan bien de un gobierno, como la de que se haya construido en Xalapa una de las cuatro cámaras especiales que hay en el país para atender este tipo de tratamientos, cirugías que, por lo demás, tienen un costo de 2 millones y medio de pesos.
En ese tema, es de desearse que el gobernador Javier Duarte de Ochoa decida continuar impulsando ese tipo de trasplantes y que el secretario de Salud, Anaya Rivera, aliente, como lo ha venido haciendo, pero además estimule en la medida de las posibilidades de su dependencia, al personal médico especializado veracruzano, obra calificada ya, para que sigan salvando vidas.
Acerca de lo que dijo el doctor Pablo Anaya el viernes, me llamó la atención también que en el periodo del que dio cuenta se realizaron 20 trasplantes renales en hospitales del puerto de Veracruz y de Xalapa, pero además que se obtuvo en donaciones un corazón, seis riñones, siete tejidos óseos y cuatro córneas, cultura de donación que se debe fomentar porque nadie está a salvo de no necesitar alguna vez de un trasplante.
Acaso lector, lectora, el tema me sea sensible, porque en días pasados he vivido la preocupación por un familiar enfermo que, por fortuna, tiende a estabilizarse, lo que, como siempre sucede en estos casos, lleva a uno a valorar los servicios médicos tanto oficiales como privados y a desear que las políticas públicas en materia de salud tengan el mayor alcance en especial para los de escasos recursos económicos (preocupación que quizá sea la causa de algunos lapsus que he tenido a la hora de escribir por lo que he tenido que estar pidiendo a mis amigos editores que hagan correcciones a mis textos, lo que de paso les agradezco).
He leído todo un rosario de logros que alcanzó la Secretaría de Salud estatal este año, programas, cifras, acciones, proyectos, y ojalá la salud siga siendo verdaderamente prioritaria para el gobierno del estado y que el titular del ramo Pablo Anaya Rivera no baje la guardia, que continúe su buena labor como la que ha hecho hasta ahora. Muchas familias, cientos, se los van a reconocer y, no me cabe duda, a agradecer.
Y en otro tema, los que han de haber dormido a pierna suelta y ronca que ronca han de haber sido los 100 mil maestros federalizados y estatales en el estado porque recibirán en tiempo y forma su pago de aguinaldo y otras prestaciones de fin de año, según anunció el jueves pasado el secretario de Educación Adolfo Mota Hernández.
Me llamó mucho la atención que Adolfo haya hecho el anuncio ese día y que no se haya esperado para decirlo en su comparecencia, pero sin duda lo consideró tal relevante, como lo es por el beneficio que representa para 100 mil familias veracruzanas, y por eso adelantó que el gobernador Javier Duarte garantiza el cumplimiento.
La educación como la salud son pilares fundamentales de todo gobierno y en esas áreas es donde se mide el verdadero avance de una administración, donde se puede cuantificar mejor. Y, aunque parezca materialista, en el caso de los protagonistas como son los maestros, no se puede medir mejor el avance que en el bolsillo, que se traduce en pan seguro en la mesa, en satisfactores para toda la familia.
Y ya de paso, y qué bueno, quienes se deben estar frotando las manos deben ser los comerciantes, porque hasta ellos llegará el beneficio. El buen fin va a durar lo que resta de noviembre y prácticamente todo diciembre.
Estas líneas las escribí prácticamente ya en viaje hacia Guadalajara, donde participo con un grupo de compañeras y compañeros editores de la Universidad Veracruzana en el 2º Congreso Internacional de Correctores de Texto en Español (el primero fue en Argentina el año pasado), dentro de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
 Es un esfuerzo que hace nuestra Casa de Estudios por capacitarnos para ofrecer productos editoriales con mejor calidad. Es también, como quiera que sea, dar presencia a Veracruz ante especialistas de todo el mundo de habla castellana. El nuestro es el mayor grupo que asiste de una universidad mexicana.
El director de la Editorial, Agustín del Moral, ha estado participando como moderador en la presentación de libros. Al Congreso de Correctores asisten Magda Cabrera, coordinadora de editores de la Editorial de la UV;  Liliana Calatayud, editora adjunta de la revista La Ciencia y el  Hombre y Diana Luz Sánchez, editora responsable de la revista La Palabra y el Hombre.
También participan Paty Maldonado, Angélica Guerra, Aída Villanueva, Enriqueta López y Silverio Sánchez, editores, formadores y diseñadores editoriales, así como Ana Guerrero, asistente de edición de La Palabra y el Hombre.
Por otra parte, Jesús Guerrero, editor, participa a nombre de la Editorial de la UV en el Foro Internacional de Edición Universitaria y Académica mientras que Germán Martínez Aceves, Coordinador de Actividades Académicas y Culturales de la Feria Internacional del Libro Universitario de la UV, Ana Mónica Galindo y Jackeline Alemán hacen amarres para la próxima Feria Internacional del Libro de la UV en Xalapa.
En Guadalajara, a un año de distancia, de Enrique Peña Nieto ya ni quien se acuerde.




jueves, 22 de noviembre de 2012

Algo es algo, aunque…



Prosa aprisa
Algo es algo, aunque…
Arturo Reyes Isidoro
Algo es algo… dijo un calvo al encontrar un peine sin púas, o, como quien dice, se hace lo que se puede. Veracruz mejora su imagen de seguridad ante el gobierno norteamericano.
Una nota informativa de la agencia Notimex dijo que el Departamento de Estado emitió el pasado martes una alerta de viaje al país y pide a sus ciudadanos posponer viajes no esenciales a Chihuahua, Coahuila y Durango a causa de la violencia generada por el crimen organizado.
Con excepción de algunas de las grandes ciudades y destinos turísticos, la misma advertencia fue emitida para los estados de Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Zacatecas, Aguascalientes, Colima, Guerrero, Jalisco, Michoacán y Nayarit.
Y para el Estado de México, Morelos y Veracruz, la alerta pide a los estadunidenses poner en práctica la precaución”. O sea, la entidad veracruzana ha mejorado su nivel de calificación ante los gringos, ya que en una anterior alerta se pedía a los güeros no venir. Ahora nada más les piden que lo hagan, pero con precaución.
La noticia para la entidad, en especial para hoteleros, restauranteros y prestadores de servicio no puede ser más oportuna pues se acerca el periodo vacacional por Navidad y Año Nuevo, hoteleros, restauranteros y prestadores de servicio que en especial el año pasado resintieron la secuela de aquél montón de cadáveres que fueron a votar en el mero corazón comercial de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, lo que ahuyentó a muchos turistas y visitantes.
Ya se sabe que en materia de seguridad, en especial con sus ciudadanos, el gobierno de Estados Unidos es excesivamente quisquilloso y no se anda con contemplaciones para vetar cualquier sitio que represente un peligro para sus intereses.
Por eso es de llamar la atención que a Veracruz le levante el veto, lo que lleva a concluir que implica un reconocimiento indirecto a la tarea que realizan las fuerzas de seguridad a través del programa “Veracruz Seguro”.
El anuncio del Departamento de Estado norteamericano es bueno para Veracruz, pero, por lo que se ha visto, o, más bien, no se ha visto, es que las autoridades de Turismo hayan replicado esa noticia y menos que hayan desatado una campaña publicitaria para invitar a venir.
Así que tendrán que ser los propios interesados, hoteleros, restauranteros y prestadores de servicio los que deberán hacerlo y suplir la inacción oficial del área del ramo.
La calificación norteamericana es alentadora y confirma lo que dijo el pasado 8 de noviembre el comandante de la Tercera Zona Naval, Víctor Manuel Gamboa Carvallo, de que Veracruz superó la etapa de ser considerado como “foco rojo” en materia de inseguridad en el país.
Aunque, lamentablemente, eso no implica que haya cesado la violencia en el estado. Pero algo es algo… dijo un calvo…  
***
No. Definitivamente no ha sido atinada la decisión del Gobierno del Estado de desaparecer en Xalapa el servicio de transporte colectivo, lo que antes se llamó “peseras” porque cobraban un peso y ahora se les conoce como “combis”.
No es cierto, como se argumenta en la iniciativa que se presentó ayer, que representaran inseguridad para los pasajeros porque rebasaban el cupo autorizado. Yo soy (o era) un usuario habitual de ese servicio y nunca vi que hubiera tal peligro.
Al contrario, ante los graves problemas de vialidad que padece la ciudad, era un transporte rápido y barato (cobraban 6 pesos contra los 8 que se pagan en los urbanos), rápido porque las unidades pequeñas podían avanzar mejor ante el caos y embotellamiento nuestros de cada día.
Algo que siempre me llamó la atención en esas unidades fue que precisamente por el pequeño espacio que representaban había más cercanía entre los usuarios y cada vez que alguien se subía se daban los buenos días, las buenas tardes o las buenas noches, como si todos se conocieran, generándose un ambiente hasta familiar, pero eso no se podía saber, ni conocer, ni vivir desde la suburban.
Además del saludo en ese tipo de transporte, algo más que me llamaba la atención era el espíritu de colaboración que se creaba entre los pasajeros, pues generalmente el usuario se subía, se sentaba y entonces sacaba el dinero para pagar, el que pasaba de mano en mano, si se iba en la aparte de atrás, hasta llegar al chofer, el que devolvía el cambio que, de nuevo, regresaba pasando de mano en mano en un gesto de servicio colectivo poco común.
No es cierto que se rebasara el cupo autorizado porque cuando ya no había lugar para ir sentado, los usuarios esperaban que llegara la siguiente combi para no ir parados pero, además, porque casi no había espacio para más.
Era un servicio para llegar más rápido a algún sitio y no era competencia ni mala competencia para los urbanos sino, al contrario, un complemento para aliviar el flujo de pasajeros.
Ese es un ejemplo típico de una decisión tomada sin conocer la realidad y menos vivirla, la realidad que vive el pueblo a diario, el que ahorrarse dos pesos es mejorar su economía, el que viajar más rápido es ganar en tiempo.
Que yo haya visto, no creo que el servicio colectivo o de combis afectara en nada; al contrario, servía mucho. Es más, creo firmemente que debió haberse incrementado y además sus rutas.
Una mala decisión, sin duda.
***
Mañana sábado 24, en el Hotel Posada Xallapan, a partir de las 10 de la mañana, se celebrará el Foro Presente y Futuro de la Izquierda en la Región de Xalapa. Los temas: Diagnóstico de la Izquierda en la Región Xalapa, Proceso Electoral 2012-2013 y Agrupamiento de las Izquierda y Escenarios Actuales. Las izquierdas se mueven… Vía Facebook recibo el siguiente comunicado de Rafael Zorrilla Nacoud a propósito de la columna de ayer (“Candidatura ciudadana para Xalapa”): “Una solicitud a los aspirantes es el cambio de los dibujos del viaducto del parque Juárez. Estos dibujos no contribuyen a mejorar la imagen urbana, además, no combinan con el paisaje de la zona centro de Xalapa”… Violeta Pacheco, la titular de Prensa del Instituto Veracruzano de Cultura, me la súper recomienda y le haré caso. Iré a Orizaba exclusivamente a conocer, contemplar y admirar la colección de arte “Prodigios de Luz de Joaquín Sorolla” cuya exposición fue inaugurada el miércoles pasado en el Museo de Arte del Estado de Veracruz. Ni la Ciudad de México, ni Guadalajara ni Monterrey, por citar tres grandes urbes con intensa vida cultural, han podido reunir esta colección, una de las más importantes del Impresionismo español, cuyos cuadros proceden del Museo Nacional de Arte de La Habana y del Museo Nacional de San Carlos. La exposición, que ha tenido mucho éxito en Europa y en 20 museos de España la inauguró el titular del IVEC Alejandro Mariano. El gobernador Javier Duarte de Ochoa, me dijo Violeta, dio todo su apoyo para lograr tan feliz acontecimiento. Lo triste, digo yo, es que ningún otro funcionario de nivel estuvo en la apertura. Caso contrario, en La Habana, si se hubiera llevado la colección de pinturas del siglo XIX y principios del XX que tiene el Museo de Arte del Estado de Veracruz (MAEV) capaz y asiste hasta Fidel Castro. La exposición del valenciano Joaquín Sorolla estará abierta al público hasta el próximo 15 de febrero… Colegas periodistas y paisanos de Coatzacoalcos me dicen que extrañan a los dos senadores del PRI, José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, quienes solo fueron en campaña. Advierto que en especial tienen simpatía por Pepe, pero los reprueban que, me dicen, solo les interese la zona conurbada Veracruz-Boca del Río… Comparece este viernes ante los diputados locales para glosar el Segundo Informe, el secretario de Salud, Pablo Anaya.