miércoles, 29 de agosto de 2018

La primera que puso distancia

Prosa aprisa
La primera que puso distancia
Arturo Reyes Isidoro

Un rostro novedoso que irrumpió en el panorama político nacional este año fue el de Tatiana Clouthier, quien se convirtió en una protagonista de importancia al ser nombrada coordinadora de la campaña de Andrés Manuel López Obrador.
Logrado el triunfo, al menos yo pensé que estaría nominada a ocupar una Secretaría de despacho del nuevo gobierno federal, pero AMLO la invitó a ser solo Subsecretaria de Participación Ciudadana, Democracia Participativa (?) y Organizaciones Civiles, esto es, Subsecretaria de Gobernación, por debajo de Olga Sánchez Cordero, quien será la titular.
El sábado pasado impactó informativamente al hacer pública su decisión de no aceptar el cargo y optar mejor por una curul como diputada federal de Morena, lo que se interpretó como un rompimiento o en todo caso como un alejamiento del tabasqueño. Ante las reacciones que suscitó su anuncio se apresuró a publicar en su cuenta de Twitter que era “lo mejor para la Patria y a mi familia; no hay telenovelas por escribir y si cariño de la mano con López Obrador”.
No me queda duda que es una mujer inteligente. Optó por aplicar el famoso refrán “más vale ser cabeza de ratón que cola de león”.
Si alguien conoce ahora el fondo de la olla Morena (lo conoció en la campaña) y a López Obrador es ella. A tiempo se ha deslindado de un gobierno que no deja de mostrar signos de que será vertical, centralista, unipersonal y autoritario como fueron los gobiernos del PRI, en el que Andrés Manuel, él y solo él decidirá lo que haya que hacer o decir.
Tatiana fue la única morenista que alzó su voz en desacuerdo con el nombramiento de Manuel Bartlet al frente de la Comisión Federal de Electricidad. Acaso eso le sirvió para darse cuenta que la suya adentro de Morena sería una voz en el desierto porque nadie se atreve a cuestionar a AMLO.
Adentro de las filas de Morena corre la versión que ni ella ni Olga Sánchez Cordero han estado de acuerdo con algunos nombramientos y decisiones de Andrés Manuel, pero sólo la sinaloense se atrevió a renunciar. Tal vez se dio cuenta que cualquier lucha que emprendiera adentro estaba perdida de antemano.
Además, seguramente consideró que como Subsecretaria no dejaría de ser solo una empleada más de López Obrador y que no podría alzar la voz de inconformidad que la ha caracterizado. En la Cámara de Diputados, no se dude, va a hacer ruido.
En una mujer con muchas posibilidades económicas como ella, no creo que haya influido saber cuánto iba a ser su sueldo aunque a lo mejor tomó en cuenta que no valía el desgaste político que iba a sufrir (el poder desgasta, inevitablemente) a cambio de lo poco que recibiría luego del pago de sus gastos personales, por la reducción de sueldos que ha decidido el chocojarocho.
La señora Clouthier puso pies en polvorosa a tiempo. Eso creo. Y no será la única.
¿Y la de Las Vigas-Perote?
Fue el viernes pasado cuando el gobernador electo Cuitláhuac García asumió un serio compromiso: que eliminará las casetas de peaje de Fortín y de La Antigua.
De la primera es una petición de muchos años y no se ve difícil lograrlo porque se puede llegar a un acuerdo con el gobierno federal, esto es, sacarle la autorización a López Obrador. De la segunda, veremos un buen pleito legal con la familia que la tiene concesionada.
Aparte las broncas legales, la población veracruzana usuaria recibió con verdadero gusto el anuncio y espera que no se quede solo en eso.
Pero todos se preguntan por qué en cambio no tocó la caseta de la autopista Xalapa-Perote, donde asaltan sin ponerle a los conductores siquiera una resortera en la cabeza.
Sin duda, es una asignatura pendiente.
Rectora acatará reducción de salarios
Se esperaba que ella tomara la iniciativa y lo anunciara a través de sus cuentas en las redes sociales, pero no fue sino hasta ayer, cuando la entrevistaron los reporteros en Boca del Río, que Sara Ladrón de Guevara, rectora de la Universidad Veracruzana, dijo que se bajará su salario cuando el gobierno federal que encabezará López Obrador regule los tabuladores, para saber en qué monto lo hará.
La baja de sueldos, ¡ay!, trae de capa caída a más de uno en Veracruz, que ya sabe o que tiene indicios de que formará parte del gobierno de Cuitláhuac García y que ha podido enterarse cuánto ganará. Cómo que ya se les empieza a quitar las ganas de ser funcionarios.
Hay quienes ya lo piensan porque además tienen la seguridad de que les pedirán que trabajen sin descanso todo el tiempo y creen que la paga no será equivalente.
Habrá que ver quiénes dicen yo, alzan la mano y se apuntan para entrarle al toro, pero se va sabiendo que quienes sí están interesados hacen planes alternativos para completarse vendiendo mole en algún mercado de la ciudad o garnachas a las puertas de sus casas. Para los sueldos que se vinieron pagando, así de jodidas se ven (y se sabe que serán) las cosas en cuestión de salarios en la administración que está por llegar. Los que finalmente decidan entrarle lo harán por verdadero amor al arte o porque tienen mucha necesidad económica.
Así como este fin de semana acaba la canícula y se espera tiempo muy inestable por las lluvias y tormentas que vienen, así están las cosas adentro del cuitlahuismo donde hay mucha inestabilidad porque puede haber subidas y bajadas en las barajas de nombres que se vienen mencionando para ser futuros funcionarios, que si se dan mostrarán que Morena no es nada distinto al PRI y al PAN en sus pugnas internas.
Mota, vivito y coleando
Contra las versiones de que una vez que dejara de tener fuero estarían esperando a Adolfo Mota Hernández para proceder contra él por presuntos ilícitos, el coatepecano estuvo ayer en Vega de Alatorre donde en la colonia Tacahuile recorrió una calle pavimentada con concreto hidraúlico con recursos que gestionó cuando era legislador.
AMLO, con “viejitos”; el “Tuca” Ferreti, con chamacos
Qué contraste. Mientras que Andrés Manuel López Obrador gobernará acompañado de adultos mayores o un poquito más que mayores, ayer Ricardo “Tuca” Ferreti, exitosísimo entrenador de futbol y provisionalmente al frente de la Selección Mexicana, convocó a chamacos a la llamada selección mayor, entre ellos José Abella (23 años), Jesús Angulo (20), Gerardo Arteaga (19), Roberto Alvarado (19), Diego Lainez (18) y Érick Aguirre (21). Ya se verá quien tiene más éxito.





martes, 28 de agosto de 2018

Sospechosa integración de Comité

Prosa aprisa
Sospechosa integración de Comité
Arturo Reyes Isidoro

En tratándose de los asuntos del gobierno y de la tan cacareada transparencia de la que se presume, me pregunto si hay algo que no tenga carácter público, algo que no debamos saber los veracruzanos.
Ayer se dio la noticia de que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares emitió un decreto por el que se crea el Comité Ciudadano de Vigilancia y Seguimiento del Proceso de Entrega y Recepción de las Dependencias y Entidades de la Administración Pública 2016-2018 (alcalorpolitico.com).
Me pregunto y pregunto si es necesario, si no basta con los órganos legalmente constituidos para ese propósito, o si es que se duda de ellos; si en todo caso no es suficiente con los contralores que pondrá el gobierno que entra para recibir la administración, quienes, creo, establecerían la mejor vigilancia y llevarían el mejor seguimiento en forma puntual.
Leila Guerriero, periodista argentina, una de las mejores cronistas latinoamericanas, ha dicho que para ella el periodismo es el lugar de la duda permanente. Así debe de ser.
¿Por qué se busca el aval ciudadano? ¿Se trata de que algunos incautos avalen en nombre del pueblo de Veracruz una administración que está bajo la sospecha de haber hecho mal uso de los recursos públicos destinándolos a una candidatura que resultó fallida, para que los funcionarios responsables se laven las manos?
Creo que la iniciativa está viciada de origen desde el momento en que, de acuerdo al decreto, será el propio gobernador quien haga la invitación a “ciudadanos reconocidos” (¿reconocidos por quién?) y quien además los elija, esto es, la propia parte interesada será la que se sirva con la cuchara grande y puede poner a puros incondicionales.
Si en esencia se quiere un órgano ciudadano, ¿por qué no dejar entonces que sean los propios ciudadanos por sí o a través de organizaciones o universidades los que determinen quiénes son los que deben realizar la tarea sin la injerencia de ningún funcionario o parte interesada?
Pero, además, el Comité será coordinado por la Contraloría General del Estado, que es la parte operativa de la parte interesada, una contraloría cuya integridad se pone en duda desde el momento en que necesita vejigas para nadar, esto es, que a su vez necesita de una contraloría ciudadana para que le crean lo que vaya a decir, a determinar sobre la entrega-recepción. Cuando alguien es íntegro, con su sola palabra basta.
Será tanto el control que se tendrá del Comité que se integre que en el decreto se establece que solo por conducto de la Contraloría General del Estado “se realizarán todas las comunicaciones necesarias para que pueda realizar sus funciones”.
Lo sospechoso y hasta alarmante. Se establece: “Los integrantes del Comité tendrán la obligación de guardar estricta reserva y confidencialidad sobre los documentos, actuaciones, observaciones o información que tengan conocimiento con motivo del ejercicio de sus funciones y que no tengan carácter de públicos o sean datos personales, de conformidad con el marco normativo de transparencia, acceso a la información pública y datos personales”.
O sea, ¿nada más los quieren para que firmen y avalen que todo está bien pero no podrán denunciar públicamente, al pueblo de Veracruz al que representarían, cualquier y todas las anomalías que detecten? ¿Y si lo hacen, sabiendo cómo se las gasta este gobierno, serían denunciados en la Fiscalía por haber violado “el marco normativo de transparencia, acceso a la información pública y datos personales”?
Además, se originará más gasto porque se establece que la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN) “proporcionará todos los recursos materiales y tecnológicos necesarios para el inicio y consecución del funcionamiento del Comité”.
En todo caso, si quieren un órgano ciudadano, ¿por qué entonces no estrenan el Comité de Participación Ciudadana, que forma parte del Sistema Estatal Anticorrupción, que recientemente se constituyó e instaló? Ese Comité se eligió y se integró, para el disgusto oficial, sin la presencia de funcionarios públicos o personajes ligados a la política.
De hecho, creo que lo que se pretende con el citado Comité Ciudadano de Vigilancia y Seguimiento del Proceso de Entrega y Recepción de las Dependencias y Entidades de la Administración Pública 2016-2018 es hacer a un lado y sustituir al Comité de Participación Ciudadana, que está legalmente constituido pero no sujeto al control del Gobierno del Estado.
Hoy está claro que el de Participación Ciudadana es un Comité cuya integración se le salió de las manos al gobierno yunista, entretenido como estaba en imponer al Fiscal Anticorrupción y a doce magistrados del Tribunal Superior de Justicia, de tal forma que ciudadanos y organizaciones de ciudadanos se constituyeron en forma independiente pero apegados a la legalidad y cuando en el Congreso local quisieron poner a sus incondicionales ya todo estaba consumado.
Ese fue el motivo por el que al acto en que rindieron protesta los integrantes encabezados por Sergio Vázquez Jiménez el 14 de junio en el Museo de Antropología, los miembros del Comité Coordinador, representantes de los órganos de gobierno, recibieron la instrucción del Palacio de Gobierno de no asistir.
Hoy este Comité representaría bien al pueblo de Veracruz y al propio Sistema Estatal Anticorrupción y aportaría en vías de opinión sus observaciones en defensa de los intereses de los veracruzanos. Se espera que si el gobierno yunista los ignora para integrarlos a la entrega-recepción, el gobernador electo Cuitláhuac García invite a sus directivos.
Causa recelo que a partir de ayer corren sólo quince días para que quede instalado el nuevo comité. ¿Tan de prisa todo? ¿No será que el paquete ya está armado, que ya se tiene un comité a modo y que solo se está haciendo como que se hace para cubrir las formalidades?
Denigrante imagen
Me pregunto si ya viejo estoy cayendo en una actitud moralista, siendo un librepensador como me creo, y por eso tiendo a reprobar algunas conductas humanas.
Porque para mí, es denigrante el estado de ebriedad en el que fue filmado, seguramente por algún comensal, el diputado y flamante próximo presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo.
“Comida laaarga. A algunos comensales del restaurante Il Becco les llamó la atención cómo fue retirado del lugar Porfirio Muñoz Ledo, el pasado lunes”, publicó ayer el diario Reforma en su portal donde además puso el video en el que se ve cómo lo ayudan a pararse y a retirarse porque no se puede sostener en pie por sí solo.
Él, uno de los hombres más cercanos a Andrés Manuel López Obrador, será quien le tome la protesta y le ponga la banda presidencial al nuevo presidente, su protector, y creo que por respeto a su investidura y a los mexicanos debiera ser un ejemplo de comportamiento público.
Ciertamente ir a un restaurante, además muy caro como es Il Becco en el lobby del Hotel Four Seassons, es muy de su gusto, es parte de su vida privada, el pero radica en que él es un hombre público y va a presidir en cuestión de días uno de los tres poderes de la Unión, el Legislativo.
Además, surge ahora como uno de los adalides del nuevo grupo que está tomando el poder, de un partido cuyo guía, que ha llegado a ser calificado de “Mesías tropical”, impulsa una Constitución moral porque quiere adecentar el país y a los políticos y hombres en el poder para que se porten bien, para que nos portemos bien. Mjú.
La crítica es obligada porque Muñoz Ledo representa al grupo de poder por el que votó casi todo México el pasado 1 de julio con la esperanza de que las cosas, el comportamiento de los políticos y gobernantes, ahora sí, en serio, va a cambiar. El video nos hace dudar que así será.



lunes, 27 de agosto de 2018

Necesaria, una (buena) relación con la prensa crítica

Prosa aprisa
Necesaria, una (buena) relación con la prensa crítica
Arturo Reyes Isidoro

Lo vi y lo escuché ayer en “Despierta” antes del resumen informativo de las 7:30 de la mañana. Respondía a las preguntas tanto de Carlos Loret de Mola (transmitía desde Washington) como de Ana Francisca Vega.
Jesús Ramírez, quien será el titular del área de Comunicación Social del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, dijo que “es muy importante” que haya una buena relación entre el gobierno y la prensa.
"Hay que superar las situaciones históricas entre la prensa y el poder. Hemos pasado de la perversa relación del premio y el castigo: si te portas bien, si das buena imagen al gobierno, hay recursos, y si no, te castigan, te censuran y hasta te persiguen. Creo que eso se va a acabar. La idea es transparentar las relaciones y mantener relaciones de plena libertad de expresión y de respeto a la pluralidad y al derecho a disentir”.
Dan ganas de creerle pero mejor esperaré a ver que así sea para reconocerlo, pues mientras que él dice una cosa, en Veracruz autoridades municipales surgidas de Morena, su partido, como las de Poza Rica y Coatzacoalcos, utilizan a francotiradores de las redes sociales para denostar a compañeros que denuncian deficiencias o malas decisiones de esas administraciones, o bien tratan de obstaculizar su labor, una práctica común de priistas y panistas y que se pensó que no se repetiría con ellos.
La relación entre la prensa y el gobierno nunca ha sido fácil; nunca para la prensa independiente, no complaciente, e incluso, como ahora lo proclama Donald Trump en Estados Unidos, se le ha llegado a ver, se le llega a ver como enemiga de los hombres del poder político.
Nada más lejos de la verdad. No en el caso de la prensa profesional que no se queda solo con la versión oficial sino que trata de comprobar si lo que se dice es cierto y para ello indaga, investiga, siempre con el afán de servir a los intereses de la sociedad, de sus lectores.
Con la megalomanía que luego caracteriza a los gobernantes, no solo se sienten infalibles y dueños de la verdad, sino que no toleran la crítica cuando se equivocan o están haciendo mal las cosas.
Dos sátrapas que padeció México, Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo (Jolopo), molestos por la crítica periodística que encabezó Julio Scherer, primero lograron que lo expulsaran de la Dirección de Excélsior y luego le bloquearon la contratación de publicidad oficial llegando al grado de presionar a los empresarios del país para que no se anunciaran ni en Excelsior ni luego en Proceso.
En su locura de poder, incluso Jolopo acuñó una frase llena de cinismo: no pago para que me peguen, esto es, su gobierno no otorgaba publicidad para que lo criticaran, olvidándose que los recursos eran públicos, no de su bolsa, y que los contribuyentes tenían derecho a saber la verdad y para ello pagaban sus impuestos.
Pese a lo anterior, ambas calamidades están en el panteón político con muy malos recuerdos mientras que con el paso del tiempo la figura de Scherer se agiganta y Proceso goza de cabal salud y continúa haciendo crítica. No lograron ahogarlo, ni ahora el gobierno de Enrique Peña Nieto que continuó con las represalias.
Como candidato y ya como gobernador electo, Cuitláhuac García ha expresado su respeto a la libertad de expresión e incluso ha presumido que nunca ha hecho uso de su derecho a la réplica ante la crítica, lo cual es cierto y se desea que ese respeto se mantenga, aunque no veo por qué no tenga que pedir las aclaraciones cuando las considere necesarias.
En Veracruz no hemos estado exentos de las represalias de los gobernadores contra quienes critican sus errores, sus excesos, sus corruptelas, su abuso del poder, contra quienes no se han plegado a la línea editorial que les han querido imponer.
Por el centralismo que con Andrés Manuel López Obrador está recobrando fuerza, se esperaría que el futuro nuevo gobierno de Veracruz inaugure una nueva etapa en su relación con la prensa, que incluso impulse la prensa profesional, la crítica, la de investigación, la analítica, otorgándole publicidad para que pueda tener recursos y hacer cada vez más un mejor periodismo que proyecte a Veracruz hacia estadios que ya han alcanzado las sociedades altamente desarrolladas.
Por esa perversa relación gobierno-prensa que crearon algunos gobernantes, Fidel Herrera Beltrán sobre todo, hay quienes hoy con un muy pobre criterio piensan que el otorgamiento de publicidad necesariamente constituye un acto de corrupción, cuando, por ejemplo en Europa hay legislación (Ernesto Villanueva ha escrito sobre el tema) para que se otorgue publicidad o subsidio a un determinado tipo de prensa que presta un valioso servicio a su comunidad pero que no tiene medios para subsistir por sí sola.
Ahora sí, hagamos votos porque el gobierno de Cuitláhuac García nos resulte una grata sorpresa en su relación con los medios, en especial con la prensa crítica, pero que también frene las agresiones de los ayuntamientos gobernados por sus correligionarios contra la prensa crítica, lo que ya está causando un gran desencanto contra Morena, cuando se tenía la esperanza de que las cosas cambiarían.
La ausencia de dos alcaldes
Estuvo el domingo en la huasteca veracruzana, en Pueblo Viejo municipio colindante con Tampico, el gobernador electo Cuitláhuac García, para reunirse con los alcaldes de la zona norte del Estado.
Me llamó la atención que en las fotografías del acto no aparecen los alcaldes de Pánuco ni de Tantoyuca, Fernando Molina Hernández y Armando Guzmán Avilés, respectivamente, y en el boletín de prensa tampoco se les mencionó.
¿A qué se debió su ausencia? ¿Los invitaron y no fueron? ¿No los invitaron? Ambos son expresión de los cacicazgos panistas que ejercen las familias García Guzmán-Escalante y  Guzmán Avilés, muy allegadas al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Aparte sus diferencias políticas, de entrada es preocupante que se les haya marginado o que se hayan marginado, porque finalmente quienes pagarán las consecuencias de una postura de alejamiento o de confrontación serán los habitantes de ambos municipios, que nada tienen que ver con los pleitos políticos de sus autoridades.
Creo que los alcaldes mencionados debieran buscar un acercamiento con el futuro nuevo gobernador, agotar todas las posibilidades para una reunión y sentar las bases para un entendimiento institucional, que eso sería actuar con responsabilidad, porque seguramente del nuevo gobierno no los van a ir a buscar.
¿Enfriaron a propósito a los dos alcaldes? ¿Es el adelanto de que el nuevo gobierno del estado buscará combatir los cacicazgos del norte? ¿Se les castigará por su plena identificación y apoyo al gobierno yunista y al hijo de su titular, el candidato panista a la gubernatura en el pasado proceso electoral?
Exitosa presentación de documental
Con mucho éxito se presentó anoche el documental Las Cuatro Virtudes Cardinales: vida y obra de Rubén Pabello Rojas, en el Ágora de la Ciudad de Xalapa. El acto tuvo lleno total. Entre otros, en el presídium estuvieron el propio homenajeado, la periodista y promotora cultural Sonia García, el Subsecretario de Desarrollo Educativo, Uriel Flores Aguayo, el Cronista de Xalapa, Vicente Espino Jara, y el rector de la Universidad de Xalapa, Carlos García Méndez. El documental, dirigido por Sonia y Sac-Nicté García, fue grabado en escenarios de la capital veracruzana y de la Ciudad de México principalmente, pero también de Madrid, Granada y Barcelona, y refleja el camino andando por su protagonista en distintos ámbitos de la vida pública de Veracruz y México.




domingo, 26 de agosto de 2018

Culto a la personalidad

Prosa aprisa
Culto a la personalidad
Arturo Reyes Isidoro

La noticia la supimos porque el mismo equipo de prensa del gobernador electo Cuitláhuac García la dio a conocer: una calle de Huiloapan llevará su nombre.
Huiloapan de Cuauhtémoc, su nombre oficial, es un municipio de la región de las Altas Montañas, en el área de Orizaba.
La especie la confirmó el Ayuntamiento que preside José Gabriel Flores Sarabia en su página de Facebook.
Oportunamente, como viene ocurriendo, el jueves por la noche se difundió la agenda informando que el viernes el electo estaría a las cuatro de la tarde en Huiloapan “para inaugurar obra pública”.
Esa obra consistió en la red de drenaje sanitario en una colonia. También entregó nuevos uniformes a la policía municipal.
Salvo un pequeño texto de cinco renglones y medio informando lo antes señalado, no se dieron más detalles de la visita.
Busqué en la prensa regional pero en ninguna se dio cuenta que en acto público se hubiera informado lo de la calle Cuitláhuac García.
La información oficial es imprecisa porque no se sabe si la pavimentación ya está concluida y fue inaugurada, si está en construcción o si se tiene pensado hacerla.
Me extraña sobremanera que el gobernador electo haya permitido tal desatino político porque el hecho abrió el paso al culto a la personalidad en su administración cuando ni siquiera es proclamado gobernador constitucional y cuando todavía no se tienen los resultados de su gestión y por lo tanto no se sabe sí será merecedor de que alguna obra lleve su nombre.
El culto a la personalidad lo practicaron, y de qué forma, los priistas en su época de esplendor, poniendo su nombre, o el de su esposa, a calles, mercados, colonias y a las más diversas obras y espacios públicos, o construyendo estatuas de su persona para perpetuar su nombre. Pensé que los de Morena, que tanto han criticado a tricolores y a panistas, no caerían en esa práctica.
La historia del país da cuenta de muchos casos en que los mexicanos, agraviados por esos políticos convertidos en autoridades se vengaron del daño sufrido derrumbando las estatuas o quitando a la obra, a la calle o al sitio público el nombre del mal servidor.
El voto de los mexicanos (incluidos los veracruzanos) el pasado 1 de julio fue también para evitar que se volvieran a repetir esas prácticas del culto a la personalidad, propias de delirios de grandeza.
Da qué pensar lo ocurrido. ¿Si eso ha ocurrido cuando no se cumplen ni dos meses del triunfo de Morena, esperaríamos que ya investido formalmente de poder el gobernador García, el territorio estatal se llene de obras, calles y sitios públicos con su nombre?
¿Quién asesora al gobernador electo? ¿No hay nadie que le advierta de sus errores? ¿No tiene cerca a nadie que le haya dicho que estaba cometiendo una grave infracción política al aceptar que le impusieran su nombre a una obra pública cuando ni siquiera el presidente electo Andrés Manuel López Obrador lo ha hecho y quizá ni lo hará y hasta repruebe tal práctica? ¿Que al permitirlo y aceptarlo rebasó ya al presidente que además es de su partido?
Para evitar esos errores, que pueden llegar a ser muy costosos, para eso deben estar y servir también las áreas de comunicación social, los responsables; no solo se trata de enviar boletines de prensa sino de constituirse en un filtro para cuidar y parar la información que pueda dañar la imagen del gobernante y la institución, y eso solo lo hace alguien con criterio político y experiencia, cosas que no se improvisan.
Por experiencia sé que a los gobernantes no les gusta que les digan que no o que alguien se atreva a contradecirlos parándoles una información, y se ponen furibundos de momento y amenazan con cesar al responsable, pero al final terminan agradeciéndoselo.
Digo que esos errores pueden llegar a ser muy costosos porque ese hecho puede marcar el arranque para que los medios, la prensa, lo hagan objeto de las primeras críticas y de señalamientos de reprobación, con el consecuente daño a su imagen. Por lo menos ahora ya dio pie para que en el futuro le saquen a relucir el hecho.
Creo que por ahora, algunos o la mayoría de los medios le han dado un periodo de gracia esperando a ver si les otorgan publicidad con el consiguiente estipendio, por lo tanto se la van a guardar; si no, entonces se acabará la luna de miel y vendrá la de hiel.
Es indudable que Cuitláhuac García llega sin experiencia administrativa y también política gubernamental, y lo que anda haciendo ahora, viajando por el Estado, le está sirviendo de experiencia; en realidad está en una curva de aprendizaje, pero creo que sus viajes y visitas no están bien planeadas por cuanto no se le prepara para enfrentar cualquier circunstancias que se le presente, como la ocurrencia de Huiloapan, que me atrevo a pensar que fue una ocurrencia del alcalde para quedar bien con él.
Por lo que leo, escucho y veo, sin todavía saber exactamente de cuántos recursos económicos va a disponer, prácticamente dice que sí a todos los planteamientos que le hacen. Se debe ver en el espejo de Miguel Ángel Yunes Linares que creó tanta expectativa y no cumplió y en la misma proporción es objeto de críticas, señalamientos y rechazo de los veracruzanos.
Tantos años tratando a los hombres del poder y en el poder, me atrevo a vaticinar que por más que traiga ahora el discurso de campaña, conforme pase el tiempo, inevitablemente Cuitláhuac va a cambiar, incluso aunque no quiera. A partir del próximo 1 de diciembre las decisiones y la responsabilidad serán ya suyas y tendrá que hacer uso del poder, lo que eso signifique, para enfrentar las más diversas situaciones que se le presenten.
Sus recorridos ahora son lo que el extinto gobernador Agustín Acosta Lagunes aconsejaba a los hombres del poder: darse baños de polvo y de pueblo. El gobernador García, dije líneas arriba, está en una curva de aprendizaje pero también de empezar a saborear las llamadas mieles del poder, que tanto daño hacen a quienes no están preparados anímica y emocionalmente para detentarlo cuando se engolosinan.
Poco a poco, conforme se le vayan cuadrando todos, incluso los que lo combatieron como los empresarios del puerto jarocho y últimamente los de Orizaba, Cuitláhuac le va a ir agarrando gusto a esto de gobernar, que cuando no se impone un límite se pasa entonces al uso indiscriminado del ejercicio del poder y es cuando se pierde totalmente a quien fue un sencillo candidato. No digo que esto necesariamente le vaya a pasar al que viene, pero el riesgo siempre existe.
El culto a la personalidad cabe ya dentro de ese riesgo, así como haber permitido que en Poza Rica se consignara en una placa (con un error de ortografía, porque se puso “ignaugurada”) su nombre, en su calidad de gobernador electo, como quien “ignauguró” una calle con sus guarniciones y banquetas el pasado 17 de agosto.
Ya he dicho que en política las comparaciones no son odiosas, y al menos que yo sepa, hasta ahora ninguna calle, obra o sitio público lleva el nombre de Miguel Ángel Yunes Linares.
Sus enemigos políticos de dentro y de fuera estarán a la caza de todos los errores que vaya cometiendo y de cuánto ofrecimiento vaya haciendo, para sacárselos a relucir o recordárselos cuando lo consideren oportuno y no cumpla. Está a tiempo de corregir, de rectificar. En sus manos está el remedio.