martes, 31 de mayo de 2016

Frankenstein García Jiménez

Prosa aprisa
Frankenstein García Jiménez
Arturo Reyes Isidoro

No puedo ni quiero ocultar la consternación que me invadió tan pronto supe ayer de la trágica muerte del Filósofo de Güemez, Ramón Durón Ruiz.
Apenas el viernes pasado habíamos tenido una amena charla en la Dirección de Notiver en el puerto de Veracruz con él, con Alfonso Salces Fernández, con Carlos Abreu Domínguez y con Arturo Reyes hijo.
Hombre inteligente, ingenioso, culto, salpicó en más de una ocasión la plática con sus ingeniosos dichos, como era característico en él, que me hicieron recordar a aquel inolvidable y famoso epigramista de México del siglo pasado, nacido en Orizaba, Pancho Ligüori.
Observé cómo escuchaba con atención los comentarios lo mismo sobre Héctor que sobre Miguel Ángel o sobre Cuitláhuac y lo prudente que era para dar cualquier opinión.
Sin duda, mostraba preocupación por el rumbo de la campaña de su amigo Héctor Yunes Landa, quien lo había nombrado Coordinador de Relaciones Públicas de su cruzada proselitista.
La verdad, son de esos fallecimientos que se lamentan y yo lo lamento mucho. Que en paz descanse. Haré oración por él. A Alfonso Salces mi abrazo, porque sé que lo quería bien y mucho. Lo mismo para Héctor Yunes Landa, por el mismo motivo.
BGC-Excelsior da 31% para Héctor, Miguel y Cuitláhuac, parejos
Pero la vida sigue para quienes nos quedamos y ahora voy al tema de actualidad.
Nada más interesante para cerrar la campaña a la gubernatura este miércoles que la encuesta ayer de BGC-Excelsior, que dio un empate entre Miguel Ángel Yunes Linares, Héctor Yunes Landa y Cuitláhuac García Jiménez, con un porcentaje igual: 31%, en preferencia efectiva.
Fue el resultado de una medición en viviendas que se hizo entre el jueves y el domingo, la más reciente de todas las dadas a conocer hasta ahora y que corona bien, a mi juicio, el cierre de campaña por lo competida y cerrada que está.
En entrevista ayer del Director Editorial de Excelsior, Pascal Beltrán del Río, a Ulises Beltrán, director de la empresa encuestadora BGC, Ulises Beltrán y Asociados, AC, éste dijo que lo novedoso es el ascenso del candidato de Morena, ya que hasta hace poco no era un personaje muy conocido entre los electores.
A su juicio, Cuitláhuac subió en la preferencia de los ciudadanos por el apoyo de Andrés Manuel López Obrador y por el desgaste de Héctor y de Miguel Ángel por su campaña de contrastes.
Pero para nada se debe omitir que, a mi juicio, también por el apoyo interesado de Javier Duarte de Ochoa. Ya he multicitado en este espacio que hacerlo crecer para que le restara votos a la alianza PAN-PRD fue una estrategia pensada con mucha anticipación por Duarte, según se lo escuché decir.
Creo que como en la novela de la escritora inglesa Mary Shelley, el gobernador la quiso hacer del doctor Víctor Frankenstein, experimentando con lo que resultó un monstruo, con el que quiso asustar a  Yunes, pero de pronto una chispa eléctrica hizo cobrar vida a su criatura y aunque ahora lo quiere frenar, su Frankenstein García Jiménez amenaza acabarlo y lo puede destruir el próximo domingo. Ahora sí, verdaderamente, a Duarte y al PRI le crecieron los enanos.
De fuentes dignas de crédito supe que la semana pasada de la Casa Veracruz buscaban afanosamente hablar con Cuitláhuac, me imagino que para negociar algún acuerdo, pero nunca supe si lo lograron, aunque el moreno insiste en que le prueben con audio o video si alguna vez fue a la casa de gobierno.
Un dato que para nada se debe desdeñar es que la encuesta BGC-Excelsior arroja una cifra de 73% de electores que están totalmente seguros o que creen estar bastante seguros de que van a ir a votar, un porcentaje muy elevado que aun puede crecer si se deciden a hacerlo los indecisos, por lo que será copiosa la votación del próximo domingo.
Al cierre de la campaña, sin duda a Miguel Ángel le afectó la guerra sucia que desataron en su contra, aunque no lo suficiente como para derrumbarlo, sólo para restarle algunos puntos porcentuales, pero está abiertamente en la pelea.
A Héctor, que no es mal candidato, le sigue pesando la pésima imagen del gobierno duartista y la cargará como un pesado fardo hasta el próximo domingo. Leamos por qué:
Por la falta de pago a proveedores y prestadores de servicios, jubilados, maestros, constructores, músicos, medios de comunicación, a jóvenes (becas), etc.; por la corrupción de 100%, por la impunidad de 100%, por la terrible inseguridad pública en todo el estado, por la nula obra pública y una cuantiosa deuda pública, por los escándalos mediáticos, por un distanciamiento con la ciudadanía, y por lo cerrado de un solo grupo de jóvenes en el gobierno, entre tantos negativos.
Además, a ambos Yunes les afectó su enfrentamiento personal. El aprovechón, el ganón fue Cuitláhuac, a quien abrieron la puerta ¡y se les fue hasta la cocina! y de ahí no lo van a poder sacar.
Para refrescar la memoria
Vale la pena recordar el comportamiento electoral de hace seis años. Entonces, el PRI, que iba en alianza sólo con el PVEM, obtuvo 1,356,000 votos; el PAN, que hizo coalición con el Panal, alcanzó 1,277,000 sufragios; el PRD, que iba aliado con el PT, obtuvo 401,000 votos y se declararon nulas 78,500 papeletas.
Si entonces hubieran ido coaligados el PAN y el PRD con los otros dos chiquipartidos, hubieran obtenido una votación global de 1,768,000 votos, con lo que hubiera arrasado al tricolor y su aliado.
La nueva historia está por escribirse.
Héctor hace hoy su cierre de campaña
En su tierra natal cerrará hoy su campaña Héctor Yunes Landa. Según, lo impactante será su mensaje final, sobre lo que pretende hacer como gobernador. Se trata, me dijeron anoche, de un “discurso de calidad”. A su cierre viene la Secretaria General del CEN del PRI, Carolina Monroy del Mazo, el líder de la bancada priista en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, el dirigente nacional de la CNC, Manuel Cota Jiménez, la secretaria general de la CNOP nacional, Cristina Díaz Salazar, senadores, diputados y un largo etcétera.
Por su parte, Cuitláhuac García Jiménez terminará su último día de campaña recorriendo colonias de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, tocando puertas casa por casa para solicitar que voten por él.
Miguel Ángel, que sabe de estrategias, no tiene programada ya ninguna actividad pública y hará un cierre sólo mediático, para aprovechar mejor el tiempo en preparar su estrategia para el domingo, según se me informó anoche. Desde ya está acuartelado revisando todos los detalles de defensa-ataque ante todos los escenarios posibles que le presenten sus adversarios y enemigos.
La renuncia de Bahena Corbalá
El tema de la renuncia al PAN del diputado local y ahora ex Secretario General de dicho partido, Domingo Bahena Corbalá, era la historia de una renuncia a su partido anunciada, ya que desde semanas atrás expresaba en abierto a columnistas en charlas de café en el Congreso local su desagrado con la idea del posible triunfo de Miguel Ángel Yunes Linares.
“No hay consenso, no estamos de acuerdo, la realidad es que estamos divididos (los diputados panistas), sabemos que si gana se va a adueñar de todo, vamos a valer, va a imponer a todos en todos lados… algunos se van a abrir”, se quejaba y ayer se vio el resultado final.
“¿Al estilo Fidel (Herrera Beltrán) va a tomar el control?”, le preguntó una mañana un compañero. “Así, así, más o menos, por ahí va la cosa” respondió. Desde entonces el semblante de su rostro era de duda que ya anticipaba su decisión.
En un momento cuando más le podía doler a Miguel Ángel, ayer mediante una carta dirigida a Ricardo Anaya Cortés anunció su renuncia con un “nos equivocamos presidente” y sacó a relucir el rosario de acusaciones que se han hecho en contra del candidato del PAN-PRD. Miguel, para nada se dio por aludido.
Anoche, el grupo legislativo del PAN en el Congreso local citó a conferencia de prensa para este miércoles por la mañana.
En promedio, a 3 mil pesos por voto
Ayer me confirmaron que el pago promedio por voto que harán los tricolores será de tres mil pesos; que los diez mil que estaban ofreciendo eran para los líderes de colonias y dirigentes de pequeñas agrupaciones que en época electoral surgen para hacer negocio y echarse unos buenos pesos a la bolsa.
También, que los candidatos priistas a diputados locales tienen serios problemas en todo el estado y que en la mayoría de los distritos los amenaza Morena.
El fin de la semana pasada que estuve en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, operadores de las candidatas del PRI me dijeron lo que ya se sabe: que ellas tienen buena aceptación, pero que les afecta la imagen negativa del gobierno duartista. Hasta se anticiparon a culparlo de las posibles derrotas.
Lo que escucho en mis recorridos a ras de tierra es que muchos ciudadanos están limpiando el visor de la cámara fotográfica de sus teléfonos celulares para filmar o fotografiar toda anomalía que detecten para denunciarla de inmediato.
Los tres días que vienen, de silencio, servirán muy bien para que los veracruzanos razonen su voto, los que todavía no lo hayan hecho. Nos espera un domingo muy interesante.












lunes, 30 de mayo de 2016

Para el PRI, clave el voto del campo

Prosa aprisa
Para el PRI, clave el voto del campo
Arturo Reyes Isidoro

Mencioné ayer los que, a mi juicio, constituyen posibles escenarios que se pueden presentar como resultado de la elección del próximo domingo.
Uno que apunté fue la posibilidad de que pudiera ganar el candidato del PRI, Héctor Yunes Landa, si sale a sufragar el voto duro de su partido y si funciona el fraccionamiento del voto con los candidatos títeres de minipartidos que impulsó Javier Duarte de Ochoa.
Dentro del voto duro, sin lugar a dudas el voto verde, el del campo, no el del partido que manipula en el estado Fidel Herrera Beltrán, será decisivo tanto en la elección de gobernador como de diputados locales.
Aunque poco se menciona y se destaca, históricamente el campesinado veracruzano ha sido un factor clave en los triunfos del PRI, y el tricolor todavía conserva ahí una buena reserva, a diferencia de los centros urbanos donde ha perdido fuerza.
Luego de que Bertha Hernández Rodríguez (cenaba la noche del sábado pasado en un restaurante de Xalapa con la huasteca Anabel Ponce Calderón y con Mina “Minita” Tejeda) mantuvo el control de los hombres del agro al frente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos pese al abandono en el que la tuvo el gobierno duartista, un grupo de ambiciosos y oportunistas “líderes” se apoderó de la organización y casi la desaparecen.
Fue hasta finales de 2015 cuando prácticamente comenzó a resurgir de sus cenizas con la llegada a la dirigencia del cuenqueño Juan Carlos Molina Palacios, quien se dio a la tarea de propiciar cambios que han resultado importantes para la gente del campo y, en consecuencia, para todos aquellos a quienes la gente del agro apoya.
Molina Palacios sacó a la CNC de Veracruz del letargo en el que líderes corruptos la  habían dejado; era una organización acéfala marcada por escándalos (hasta prendieron fuego a la puerta del edificio en un choque entre grupos) que sólo tres meses después de su llegada recuperó la fuerza que caracterizaba a los campesinos y que ahora le puede ser de gran utilidad al PRI.
Desde el primer momento luego de su elección unánime por parte de los comités regionales y delegados de la CNC, el cuenqueño visualizó una nueva CNC a partir de que los programas llegaran a mujeres y hombre del campo y los recursos no se quedaran en manos de los líderes corruptos, lo que ha estado cumpliendo puntualmente y puede servirle ahora mucho.
Así, no sólo ha colocado de nuevo a la CNC de Veracruz en los aparadores nacionales, sino que ha retomado el control del agro estatal en un momento clave cuando se disputa la gubernatura, lo que en política se traduce en un voto verde fundamental muchas veces o casi siempre decisivo para hacer ganar a los candidatos priistas.
Ahí puede hacer la diferencia Héctor Yunes Landa en la votación del próximo domingo. Si el campesinado sale a votar, será un tanque de oxígeno para el choleño y su candidatura, un salvavida no sólo para mantenerlo a flote sino para hacerlo llegar triunfante al otro lado de la orilla.
A Juan Carlos lo conozco prácticamente desde sus inicios cuando fue tesorero del Ayuntamiento de Cosamaloapan y un día, del gobierno de Patricio Chirinos le pidieron que “ayudara” a una empresa periodística porque necesitaba “arreglar su oficina”.
Sin malicia política entonces, no agarró la señal y en lugar de dar la “ayuda” en efectivo, ¡les envió escobas, cal, brochas, pinturas…!, lo que le valió que el entonces poderoso Secretario de Gobierno, Miguel Ángel Yunes Linares, lo pusiera como camote. Lo que son las cosas y el tiempo.
Con el líder agrario hemos comido en varias ocasiones un grupo de columnistas y al menos a mí me ha dejado sorprendido por el gran conocimiento que tiene del campo y hasta por sus logros personales como productor, lo que le ha valido reconocimientos en este año en Fort Worth, Texas (Premio Mundial a la Ganadería) y en Miami, Florida (por su contribución al mejoramiento de la genética bovina a nivel mundial), y más recientemente en Tijuana donde le entregó un premio el propio presidente Peña Nieto.
En esas reuniones les hemos escuchado como ha ido de extremo a extremo de la entidad –algunas veces nos ha invitado a acompañarlo– en diálogo directo con los campesinos, llevándoles además jornadas de salud con servicios médicos de primer nivel y con los medicamentos gratuitos; cómo promovió el programa litro por litro para los taxistas, además de un programa de carne de excelente calidad, de venta a muy bajo costo, en apoyo de la economía de los veracruzanos.
Lo que él considera una de las joyas de la corona por ser una demanda muy sentida de los ejidatarios, el año pasado consiguió que el gobernador Duarte autorizara 3 mil 700 concesiones de transporte mixto rural para los ejidos de Veracruz, las cuales empezaron a entregarse el 6 de enero durante la visita del presidente Peña Nieto. A la fecha se ha otorgado la mayoría, y hay un receso debido a la época electoral.
Pero como decía el inolvidable Angel Leodegario “Yayo” Gutiérrez, para organizar hay que estar organizados y la base de todo ha estado en la confección de un padrón real de afiliados que ya alcanza los 650 mil hombres y mujeres del agro, con nombres y apellidos, de carne y hueso, a los que se beneficia y que pueden fincar ahora el triunfo de Héctor Yunes Landa si salen a votar.
Tal vez esta sea la mejor carta que todavía conserva el PRI. En las grandes ciudades, en los centros urbanos, el tricolor la tiene muy competida con un pronóstico reservado. El campo, en el campo puede tener su salvación. Si lo logra, de paso los bonos de Juan Carlos se irán por los cielos.
Dos encuestas más
El cierre de la campaña no debe dejar dormir tranquilos a los tres candidatos punteros, Héctor Yunes Landa, Miguel Ángel Yunes Linares y Cuitláhuac García Jiménez.
Ayer una encuesta de El Financiero dio una ventaja en preferencia efectiva de un solo punto porcentual, nada, a Héctor sobre Miguel Ángel: 34-33, mientras que relegó a Cuitláhuac al tercer lugar con 26%.
En el escenario de votantes probables, también en preferencia efectiva, igual Héctor aventaja ligeramente a Miguel Ángel: 36-34. Cuitláhuac aparece rezagado con 25.
En cuanto a la percepción de quién cree que va a ganar la elección, 37% cree que el priista, 23% que el panista y sólo 9% que el moreno.
Sobre la imagen y conocimiento de los candidatos, Miguel Ángel tiene 28% de favorable y 24% de desfavorable, Héctor, 21% favorable y 28% desfavorable, y Cuitláhuac, 21% favorable y 4% desfavorable.
Un dato interesante es que 46% de los encuestados ya decidió definitivamente su voto, 30% aún no lo decide, mientras que el 18% tiene idea o podría cambiar. Este segmento es el que podría inclinar finalmente la balanza a favor de cualquier de los tres.
La encuesta no dejó suelto el dato sobre el respeto a los resultados. Así, 46% cree que la elección se resolverá en los tribunales y el 37% cree que los candidatos aceptarán los resultados.
Y, no podía faltar, se mantiene el alto índice de desaprobación para el trabajo de Javier Duarte como gobernador: 71% lo desaprueba y sólo el 26% lo aprueba, un detalle no menor porque esta percepción negativa puede influir también en el resultado final.
La encuesta fue con base a entrevistas cara a cara en vivienda entre el 19 y el 24 de mayo, los días claves para un resultado que puede perfilar muy bien el final, según el candidato y encuestólogo Armando Méndez de la Luz.
Otra encuesta, ésta telefónica, de una empresa local, apareció el domingo en el Diario del Istmo, que da una más amplia ventaja a Héctor sobre Miguel Ángel: 21.1-15.7, colocando en segundo lugar a Cuitláhuac con 19.1, pero donde el nivel de indecisos es también alto: 26.2% no sabe por quién va a ir a votar, y 11.9% no quiso decir por quién lo hará. Esta encuesta se hizo entre los días 20 y 27 de mayo.
El pronóstico sigue siendo reservado. La moneda está en el aire. Aun con sus cierres masivos la tendencia no variará mucho en cuanto a los que ya lograron convencer. El resultado final lo decidirán los indecisos. Hagan sus apuestas.
El imperativo sigue siendo el mismo: hay que salir a votar, por quién sea, pero hay que hacerlo. Que no quede ninguna papeleta en blanco porque los mapaches están a la espera.
La cola de ayer
Era larga la cola ayer para entregar la declaración patrimonial en las oficinas que tiene la Contraloría General del Estado en la calle Carrillo Puerto en Xalapa. El motivo: que este martes a las 12 de la noche se vence el plazo para entregarla.
Viendo a tanto burócrata (hombres y mujeres) en la acera, a pleno sol, se me ocurrió preguntarles qué había, por qué tanta gente, cola muy larga: ¿están repartiendo despensas o comprando votos?, los interrogué. Algunos se rieron, otros me vieron con ojos de pistola. Entonces seguí mi camino.



Para el PRI, clave, la voto del campo

Prosa aprisa
Para el PRI, clave, la voto del campo
Arturo Reyes Isidoro

Mencioné ayer los que, a mi juicio, constituyen posibles escenarios que se pueden presentar como resultado de la elección del próximo domingo.
Uno que apunté fue la posibilidad de que pudiera ganar el candidato del PRI, Héctor Yunes Landa, si sale a sufragar el voto duro de su partido y si funciona el fraccionamiento del voto con los candidatos títeres de mimipartidos que impulsó Javier Duarte de Ochoa.
Dentro del voto duro, sin lugar a dudas el voto verde, el del campo, no el del partido que manipula en el estado Fidel Herrera Beltrán, será decisivo tanto en la elección de gobernador como de diputados locales.
Aunque poco se menciona y se destaca, históricamente el campesinado veracruzano ha sido un factor clave en los triunfos del PRI, y el tricolor todavía conserva ahí una buena reserva, a diferencia de los centros urbanos donde ha perdido fuerza.
Luego de que Bertha Hernández Rodríguez (cenaba la noche del sábado pasado en un restaurante de Xalapa con la huasteca Anabel Ponce Calderón y con Mina “Minita” Tejeda) mantuvo el control de los hombres del agro al frente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos pese al abandono en el que la tuvo el gobierno duartista, un grupo de ambiciosos y oportunistas “líderes” se apoderó de la organización y casi la desaparecen.
Fue hasta finales de 2015 cuando prácticamente comenzó a resurgir de sus cenizas con la llegada a la dirigencia del cuenqueño Juan Carlos Molina Palacios, quien se dio a la tarea de propiciar cambios que han resultado importantes para la gente del campo y, en consecuencia, para todos aquellos a quienes la gente del agro apoya.
Molina Palacios sacó a la CNC de Veracruz del letargo en el que líderes corruptos la  habían dejado; era una organización acéfala marcada por escándalos (hasta prendieron fuego a la puerta del edificio en un choque entre grupos) que sólo tres meses después de su llegada recuperó la fuerza que caracterizaba a los campesinos y que ahora le puede ser de gran utilidad al PRI.
Desde el primer momento luego de su elección unánime por parte de los comités regionales y delegados de la CNC, el cuenqueño visualizó una nueva CNC a partir de que los programas llegaran a mujeres y hombre del campo y los recursos no se quedaran en manos de los líderes corruptos, lo que ha estado cumpliendo puntualmente y puede servirle ahora mucho.
Así, no sólo ha colocado de nuevo a la CNC de Veracruz en los aparadores nacionales, sino que ha retomado el control del agro estatal en un momento clave cuando se disputa la gubernatura, lo que en política se traduce en un voto verde fundamental muchas veces o casi siempre decisivo para hacer ganar a los candidatos priistas.
Ahí puede hacer la diferencia Héctor Yunes Landa en la votación del próximo domingo. Si el campesinado sale a votar, será un tanque de oxígeno para el choleño y su candidatura, un salvavida no sólo para mantenerlo a flote sino para hacerlo llegar triunfante al otro lado de la orilla.
A Juan Carlos lo conozco prácticamente desde sus inicios cuando fue tesorero del Ayuntamiento de Cosamaloapan y un día, del gobierno de Patricio Chirinos le pidieron que “ayudara” a una empresa periodística porque necesitaba “arreglar su oficina”.
Sin malicia política entonces, no agarró la señal y en lugar de dar la “ayuda” en efectivo, ¡les envió escobas, cal, brochas, pinturas…!, lo que le valió que el entonces poderoso Secretario de Gobierno, Miguel Ángel Yunes Linares, lo pusiera como camote. Lo que son las cosas y el tiempo.
Con el líder agrario hemos comido en varias ocasiones un grupo de columnistas y al menos a mí me ha dejado sorprendido por el gran conocimiento que tiene del campo y hasta por sus logros personales como productor, lo que le ha valido reconocimientos en este año en Fort Worth, Texas (Premio Mundial a la Ganadería) y en Miami, Florida (por su contribución al mejoramiento de la genética bovina a nivel mundial), y más recientemente en Tijuana donde le entregó un premio el propio presidente Peña Nieto.
En esas reuniones les hemos escuchado como ha ido de extremo a extremo de la entidad –algunas veces nos ha invitado a acompañarlo– en diálogo directo con los campesinos, llevándoles además jornadas de salud con servicios médicos de primer nivel y con los medicamentos gratuitos; cómo promovió el programa litro por litro para los taxistas, además de un programa de carne de excelente calidad, de venta a muy bajo costo, en apoyo de la economía de los veracruzanos.
Lo que él considera una de las joyas de la corona por ser una demanda muy sentida de los ejidatarios, el año pasado consiguió que el gobernador Duarte autorizara 3 mil 700 concesiones de transporte mixto rural para los ejidos de Veracruz, las cuales empezaron a entregarse el 6 de enero durante la visita del presidente Peña Nieto. A la fecha se ha otorgado la mayoría, y hay un receso debido a la época electoral.
Pero como decía el inolvidable Angel Leodegario “Yayo” Gutiérrez, para organizar hay que estar organizados y la base de todo ha estado en la confección de un padrón real de afiliados que ya alcanza los 650 mil hombres y mujeres del agro, con nombres y apellidos, de carne y hueso, a los que se beneficia y que pueden fincar ahora el triunfo de Héctor Yunes Landa si salen a votar.
Tal vez esta sea la mejor carta que todavía conserva el PRI. En las grandes ciudades, en los centros urbanos, el tricolor la tiene muy competida con un pronóstico reservado. El campo, en el campo puede tener su salvación. Si lo logra, de paso los bonos de Juan Carlos se irán por los cielos.
Dos encuestas más
El cierre de la campaña no debe dejar dormir tranquilos a los tres candidatos punteros, Héctor Yunes Landa, Miguel Ángel Yunes Linares y Cuitláhuac García Jiménez.
Ayer una encuesta de El Financiero dio una ventaja en preferencia efectiva de un solo punto porcentual, nada, a Héctor sobre Miguel Ángel: 34-33, mientras que relegó a Cuitláhuac al tercer lugar con 26%.
En el escenario de votantes probables, también en preferencia efectiva, igual Héctor aventaja ligeramente a Miguel Ángel: 36-34. Cuitláhuac aparece rezagado con 25.
En cuanto a la percepción de quién cree que va a ganar la elección, 37% cree que el priista, 23% que el panista y sólo 9% que el moreno.
Sobre la imagen y conocimiento de los candidatos, Miguel Ángel tiene 28% de favorable y 24% de desfavorable, Héctor, 21% favorable y 28% desfavorable, y Cuitláhuac, 21% favorable y 4% desfavorable.
Un dato interesante es que 46% de los encuestados ya decidió definitivamente su voto, 30% aún no lo decide, mientras que el 18% tiene idea o podría cambiar. Este segmento es el que podría inclinar finalmente la balanza a favor de cualquier de los tres.
La encuesta no dejó suelto el dato sobre el respeto a los resultados. Así, 46% cree que la elección se resolverá en los tribunales y el 37% cree que los candidatos aceptarán los resultados.
Y, no podía faltar, se mantiene el alto índice de desaprobación para el trabajo de Javier Duarte como gobernador: 71% lo desaprueba y sólo el 26% lo aprueba, un detalle no menor porque esta percepción negativa puede influir también en el resultado final.
La encuesta fue con base a entrevistas cara a cara en vivienda entre el 19 y el 24 de mayo, los días claves para un resultado que puede perfilar muy bien el final, según el candidato y encuestólogo Armando Méndez de la Luz.
Otra encuesta, ésta telefónica, de una empresa local, apareció el domingo en el Diario del Istmo, que da una más amplia ventaja a Héctor sobre Miguel Ángel: 21.1-15.7, colocando en segundo lugar a Cuitláhuac con 19.1, pero donde el nivel de indecisos es también alto: 26.2% no sabe por quién va a ir a votar, y 11.9% no quiso decir por quién lo hará. Esta encuesta se hizo entre los días 20 y 27 de mayo.
El pronóstico sigue siendo reservado. La moneda está en el aire. Aun con sus cierres masivos la tendencia no variará mucho en cuanto a los que ya lograron convencer. El resultado final lo decidirán los indecisos. Hagan sus apuestas.
El imperativo sigue siendo el mismo: hay que salir a votar, por quién sea, pero hay que hacerlo. Que no quede ninguna papeleta en blanco porque los mapaches están a la espera.
La cola de ayer
Era larga la cola ayer para entregar la declaración patrimonial en las oficinas que tiene la Contraloría General del Estado en la calle Carrillo Puerto en Xalapa. El motivo: que este martes a las 12 de la noche se vence el plazo para entregarla.
Viendo a tanto burócrata (hombres y mujeres) en la acera, a pleno sol, se me ocurrió preguntarles qué había, por qué tanta gente, cola muy larga: ¿están repartiendo despensas o comprando votos?, los interrogué. Algunos se rieron, otros me vieron con ojos de pistola. Entonces seguí mi camino.