domingo, 31 de marzo de 2019

Confirman intentos de cobros de moches; AMLO “hasta el copete”

Prosa aprisa
Confirman intentos de cobros de
moches; AMLO “hasta el copete”
Arturo Reyes Isidoro

Mediante un boletín de prensa, la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) confirmó ayer el intento de cobro de moches para “gestionar” el pago de adeudo con proveedores, lo que se denunció en “Prosa aprisa” del viernes pasado.
El secretario José Luis Lima Franco confirmó también que en este mes comenzará a pagarse a quienes ya acreditaron su deuda, por lo que solicitó denunciar “intentos de engaño” ante la dependencia y ante la Contraloría General del Estado, “ya que han detectado personas que pretenden aprovecharse de la situación”.
Fue enfático: “Tenemos la instrucción de acabar con la corrupción, no hay ningún intermediario, ni de la Secretaría ni de ningún despacho externo o alguien que ande gestionando los pagos para los proveedores”.
El viernes comenté sobre la alerta que había lanzado el titular de la Sefiplan a través de su cuenta de Twitter.
Pidió entonces a los proveedores que en caso de ser víctimas de un fraude lo denunciaran a dos extensiones, que proporcionó, del número telefónico del conmutador de la dependencia. “Todos los trámites son directos y gratuitos”, hizo saber.
Pregunté si había lanzado el aviso de alerta nada más porque se le había ocurrido.
Narré que días antes, en un desayuno privado, había escuchado a dos personas decir que siguen funcionando los cobros de moches, de porcentajes de 10, 20 y hasta 40 por ciento, por adelantado, lo mismo para que paguen adeudos que para que otorguen contratos, y que el asunto salpicaba a diputados locales (hombres y mujeres) de Morena.
La maniobra sería, de acuerdo a lo que escuché: funcionarios solicitan 20 por ciento de moche y los diputados le agregan 10 más para ellos como cobro por su “gestión”. Deslicé, entonces, varias interrogantes:
¿Qué sabe o qué supo (Lima Franco)? ¿Qué oyó o qué escuchó? ¿Algún presunto afectado lo puso sobreaviso? ¿Esos “gestores” o “intermediarios” son de adentro o de fuera? ¿Si son de adentro quién o quiénes son? ¿Si no hizo públicos nombres, se los dio a conocer al gobernador? ¿Informó acaso ya al Secretario de Hacienda y Crédito Público, su mentor, para protegerse ante cualquier señalamiento? ¿Acaso dio cuenta de la información que posee al hermano del presidente López Obrador, con quien también se protege, para que le informe a AMLO lo que está pasando?
El sábado, durante su visita a Tantoyuca, hubo un detalle del presidente Andrés Manuel López Obrador que me llamó la atención.
Pudo haber sido un hecho totalmente casual lo que dijo, sin ninguna intención, pero también permite caer en el terreno de la  especulación y tomarse como un posible mensaje que quiso dejar para que lo entendiera quien lo tenía que entender.
Al hablar sobre los caminos de la Huasteca veracruzana, comentó ante la concurrencia que había platicado con el gobernador Cuitláhuac García Jiménez sobre la posibilidad de que se construyan con concreto, no con asfalto, y con revolvedora no con “maquinaria”, para que se le dé mucho trabajo a la gente y el dinero se quede en las comunidades, como ya está ocurriendo en Oaxaca.
Le comentaba yo a Cuitláhuac que analice esa posibilidad, porque ya el sistema ese de que: a ver, vamos a hacer un camino, vamos a pavimentar un camino, se contrata a una empresa que entrega un moche a la autoridad para que le dé el contrato y por lo mismo hace un mal trabajo, nada más una capita de asfalto, pintan nada más los caminos, vienen las lluvias y vuelve el camino a ser de terracería, eso ya no”.
Exclamó entonces: “¡Cuántos políticos se convirtieron en contratistas! Eso ya se acaba. No quiero aquí calentarme mucho porque ya me tienen hasta el copete”. ¡Uf!
¿Tocó el tema de los moches por pura casualidad, nada más porque se le ocurrió?, o, ¿en efecto le llegó alguna queja, a través de su hermano, del secretario de Finanzas Lima Franco?
El viernes comenté que los proveedores reclaman un adeudo superior a los 3 mil 500 millones de pesos aunque algunos hablan hasta de más de 5 mil millones. Dije que suponiendo que son 3 mil 500 millones, un moche o comisión de 20 por ciento dejaría libres de polvo y de paja 700 millones de pesos.
Ante el rumbo que tomaron las cosas parece habérsele caído un cuantioso negocio, multimillonario, a “gestores” e “intermediarios”, hombres y mujeres, funcionarios de la propia administración estatal y diputados locales de Morena, que los proveedores saben bien quiénes son y cuyos nombres y apellidos es posible que se los hayan hecho saber al secretario de Finanzas y este, a su vez, se los haya transmitido al gobernador.
El cobro de moches es un viejo vicio practicado por administraciones priistas (los institucionalizaron) y panistas (los hicieron suyos) y constituyen un acto de corrupción que el gobierno de López Obrador dice combatir a fondo.
El hecho de que se haya emitido un boletín de prensa sobre el tema un día después de que AMLO dijo que lo tiene “hasta el copete” pudo ser una reacción deliberada para librar a la administración estatal de toda sospecha de que participa o consiente un acto de corrupción y para desmarcarse de quienes “pretenden aprovecharse de la situación”.
Al terminar mi comentario sobre el tema el viernes pasado, apunté: “queda claro, hay que ser justos, que al menos el secretario de Finanzas, Lima Franco, es un funcionario honesto. Pero no va a poder contra la nueva mafia del poder. Al menos hay que reconocerlo”.
Por lo pronto, parece que ganó el primer round a la nueva mafia del poder, pero seguramente se echó una bola de alacranes de cuello blanco encima.
Funcionarios como él prestigian a la administración de Cuitláhuac y ayudan a creer y tener confianza en el gobierno estatal de Morena, aunque, como dice el dicho, una golondrina no hace verano. Su ejemplo tiene que multiplicarse adentro de la administración pero no se ve mucha tela de dónde cortar.
Siempre, en todo gobierno, los intereses en pugna son muy fuertes y tratan de influir en el gobernante en turno. Tiene que reconocerse también que el gobernador resista, aguante, escuche y apoye a colaboradores honestos que tratan de hacer bien las cosas. Es el caso del que me ocupo.
A Cuitláhuac tiene que reconocérsele que vaya a cumplir su palabra y que se disponga a pagar, así sea en abonos, a los proveedores por una deuda no suya pero sí institucional que heredó. Si cumple, marcará la gran diferencia con su inmediato antecesor Miguel Ángel Yunes Linares, quien prometió que lo haría, previa revisión de documentos, pero no cumplió y hasta amenazó con penalizar a algunos.
Si paga y cuida que no extorsionen con moches a los proveedores estará dando uno de los pasos más decisivos de su administración del que sin duda saldrá fortalecido.




jueves, 28 de marzo de 2019

Alerta Lima Franco contra pago de moches

Prosa aprisa
Alerta Lima Franco contra pago de moches
Arturo Reyes Isidoro

Al caer la tarde del pasado martes, sorpresivamente el secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco, publicó en su cuenta de Twitter un mensaje de alerta inusual.
“Se les comunica a los proveedores que la Secretaría de Finanzas y Planeación no trabaja con ningún intermediario para realizar el pago de su adeudo correspondiente”, expresó.
Agregó que: “En caso de ser víctima de algún fraude, favor de comunicarse al 8-42-14-00 en las extensiones 3515 y 3516”.
A su texto le agregó un aviso infográfico que tiene la siguiente leyenda: “Para el pago de adeudo a los proveedores / La Secretaría de Finanzas y Planeación del Estado de Veracruz no tiene Gestores ni Intermediarios / Todos los trámites son directos y gratuitos”. Dio los números de teléfonos antes citados.
El aviso contiene la imagen de un hombre que daría la idea de un delincuente de cuello blanco, enmarcado en un círculo cruzado por una raya diagonal en señal de rechazo.
¿Lanzó la alerta y publicó el aviso nada más porque se le ocurrió?
El día 14 de este mes que está por terminar, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, en reunión con representantes de cámaras y organismos empresariales, anunció que en los próximos tres meses iniciará una primera etapa de pago a proveedores. Ese día estuvo acompañado por Lima Franco.
Los proveedores reclaman un adeudo superior a los 3 mil 500 millones de pesos (algunos manejan más de 5 mil millones), de los cuales mil 400 millones se deben a los de Xalapa, cifra que manejó el actual Secretario de Desarrollo Económico, Ernesto Pérez Astorga, cuando era vicepresidente regional de la Zona Sur de la Concanaco.
Pasaron apenas 12 días del anuncio de Cuitláhuac para que el titular de la Sefiplan lanzara su alerta.
¿Qué sabe o qué supo? ¿Qué oyó o qué escuchó? ¿Algún presunto afectado lo puso sobreaviso? ¿Esos “Gestores” o “Intermediarios” son de adentro o son de fuera? ¿Si son de adentro quién o quiénes son? ¿Si no hizo públicos nombres, se los dio a conocer al gobernador? ¿Informó acaso ya al Secretario de Hacienda y Crédito Público, su mentor, para protegerse ante cualquier señalamiento? ¿Acaso dio cuenta de la información que posee al hermano del presidente López Obrador, con quien también se protege, para que le informe a AMLO lo que está pasando?
Este viernes hace una semana, en el transcurso de un desayuno privado con un personaje relevante, escuché a dos interlocutores presentes, bien informados, comentar que nada ha cambiado con el actual gobierno porque siguen funcionando los cobros de moches, lo mismo para que paguen adeudos que para que otorguen contratos.
Dijeron que había una gran decepción, un gran desencanto, y manejaron porcentajes de 10, 20 y hasta 40 por ciento de cobros de “comisión” en el caso del otorgamiento de contratos, por adelantado.
Pero el asunto, según aseguraron, no solo salpica a funcionarios de la administración estatal sino a diputados locales (hombres y mujeres) de Morena, quienes son unos de esos “Gestores” que también están pidiendo mochada. La maniobra es: funcionarios piden 20 por ciento de moche y ellos (o ellas) le agregan 10 más para sacar provecho personal de su gestión. O sea, corrupción a todo lo que da. La Cuarta Transformación jugando al toma todo.
Cuatro días después, cuando leí la alerta de Lima Franco, no pude dejar de asociarla con lo que había escuchado.
Supongamos que no son 5 mil o más millones de pesos, sino sólo 3 mil 500 millones los que se deben y se van a pagar. No nos vayamos a una comisión de 40 por ciento y dejémosla en solo 20 por ciento. 70 millones de pesos libres de polvo y paja, del cobro de moches, que alguien o algunos pretenden embolsarse, bien vale el “sacrificio” de un sexenio.
Lo menos que se hubiera esperado era que la titular de la Contraloría General del Estado, Leslie Mónica Garibo Puga, una recomendada de la Secretaria de Energía, Rocío Nahle, de muy bajo perfil para el cargo, sin experiencia en la función que tiene ahora, hubiera reaccionado pidiendo que se denuncie a todo corrupto cobramoches o que hubiera dicho que iba a pedir información a Lima Franco para actuar en consecuencia si a alguien le resulta responsabilidad.
Una encubridora oficial más (como su antecesor en el gobierno yunista), como lo demostró en los casos de nepotismo que se hicieron públicos, se da por descontado que no se va a interesar en el tema y que se a hacer de la vista gorda.
Como en el Gatopardo de Lampedusa, hubo cambio, pues, para que nada cambiara. Queda claro, hay que ser justos, que al menos el secretario de Finanzas, Lima Franco, es un funcionario honesto. Pero no va a poder contra la nueva mafia del poder. Al menos hay que reconocerlo.
Llega AMLO a la Huasteca
El presidente Andrés Manuel López Obrador llega este viernes al norte del Estado para visitar los municipios de Poza Rica (13:00 horas) y Tuxpan (17:00 horas), y el sábado estará en Tantoyuca (10:30 horas).
El delegado estatal de Programas para el Bienestar, Manuel Huerta, confirmó el miércoles que entregará recursos de programas sociales para adultos mayores, con discapacidad, para jóvenes “Construyendo el Futuro” y para el programa Sembrando Vida, además de que oficializará el arranque de las actividades de las universidades Benito Juárez en Poza Rica y Huayacocotla, parte de las ocho instituciones de educación superior que abrirá el gobierno federal en Veracruz.
Huerta comentó algo cierto: la visita reviste especial interés porque el norte, en especial la Huasteca, ha estado en el abandono por parte de los gobiernos priistas y panistas.
Previamente, tanto el gobernador Cuitláhuac García como el propio delegado Huerta han estado en la zona a visitar cumpliendo actividades oficiales de beneficio para la población huasteca.
Él rehúye el tema del aborto, Cuitláhuac no
López Obrador ha rehuido hablar del tema del aborto, pero, en cambio, en Veracruz el gobernador Cuitláhuac García dice: va.
El 8 de marzo, AMLO, en su conferencia mañanera, dijo: “No debemos abrir esos debates” porque agregó que se debe “serenar al país”.
Al día siguiente, en el aeropuerto de Guadalajara expresó a los reporteros: “No voy a polemizar sobre este asunto. Algún día, así como lo dices exactamente, algún día (hablaré del aborto)”.
El 12 de marzo de nuevo omitió hablar sobre el tema. En su conferencia mañanera, preguntado sobre la despenalización del aborto reviró diciendo que es “dueño de mi silencio”, y que como ahora representa a todos los mexicanos será respetuoso de las libertades, “entonces, por lo pronto en esto no me meto”.
Ayer, una nota de José Topete (alcalorpolitico.com) dio a conocer que: “El Plan Veracruzano de Desarrollo (2018-2024) plantea que el Congreso acate las recomendaciones de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres por agravio comparado, misma que incluye reformar el Código Penal para permitir la Interrupción Legal del Embarazo”.
Habría que estar atentos para saber si el presidente le entra al tema en su visita al Estado, y lo que sí se da por hecho es que el domingo habrá una reacción de la Iglesia católica de Veracruz.
“Él se lo pierde”
El exalcalde del puerto de Veracruz, Francisco Ávila Camberos declaró ayer que si el presidente Andrés Manuel López Obrador no asiste a la conmemoración de los 500 años del cabildo de Veracruz, “él se lo pierde”.
"Lástima, él se lo pierde, nosotros tenemos que hacer una celebración digna, si a alguien invitas tú, que vas a hacer una fiesta en tu casa y esa persona no asiste, pues ni modo que canceles la fiesta, la haces con los que estén y disfrutas", dijo a XEU Noticias.
Agregó que "Veracruz es mucho más grande que los políticos y Veracruz vale la pena".


miércoles, 27 de marzo de 2019

El gobierno de Morena, el gran ausente

Prosa aprisa
El gobierno de Morena, el gran ausente
Arturo Reyes Isidoro

Pretextos para ir al puerto jarocho siempre los hay y si no uno los inventa.
Pero uno especial, muy especial, para festejar los 500 años de un gran acontecimiento histórico se da solo una vez.
Más que un pretexto esta vez se trata de una ocasión (el Diccionario de la Real Academia Española dice que ocasión es la oportunidad que se ofrece para ejecutar o conseguir algo; una causa o motivo por que se hace o acaece algo).
El 22 de abril próximo, dentro de un mes, se cumplirán 5 siglos de  que se fundó el puerto. Es una gran oportunidad si no para una celebración si para una conmemoración.
Confieso que soy de los que se preparó para ir a celebrar la conmemoración, el gran acontecimiento, en medio del esplendor de la pompa y circunstancia que, supuse, revestiría el festejo porque lo encabezarían el presidente de México y el Rey de España.
Es más, me hice a la idea de que prácticamente todo el año habría eventos de relevancia, lo mismo artísticos que académicos, en general culturales, que me llevarían a ese rinconcito donde hacen su nido las olas del mar.
Y cuando menos lo esperaba, casi en la antevíspera, que sale el presidente Andrés Manuel López Obrador a aguar al festejo, que yo, y seguramente miles de veracruzanos, esperábamos.
A su exigencia de que el monarca español se disculpe por los abusos de la Conquista hace 500 años sumó luego el anuncio de que no participará en ningún festejo hasta que no se resuelva su petición. Y si él no lo hace, nadie más de su gobierno y del gobierno del Estado lo hará.
“Desde luego, todos los mexicanos somos libre, pero yo represento al Estado Mexicano y no puedo participar en festejos en estas fechas en tanto no aclaremos lo fundamental y se llegue a un acuerdo de reconciliación”, manifestó en su conferencia mañanera del martes.
El gobierno español le respondió “con toda firmeza” que no habrá disculpa, luego entonces no participará en ningún acto alusivo a la fecha.
Creo que una cosa es la Conquista, sus atropellos y también sus aportaciones a lo que hoy es nuestra nación, y otra el acontecimiento histórico de la fundación del puerto.
Dadas las cosas como están, todo ha quedado limitado a un festejo doméstico: el que organice el ayuntamiento local, pero sin la presencia presidencial, menos real, e incluso la del gobernador.
Debimos oler algo de lo que iba a pasar desde que ni la secretaria de Gobernación ni el secretario de Relaciones Exteriores viajaron con tiempo al puerto para empezar a organizar la visita del Rey y de los jefes políticos del continente, que se supone que serían invitados y que vendrían.
Más allá del aspecto oficial que rodea el caso, me pregunto las repercusiones que en lo político tendrá en el puerto para Morena la decisión presidencial, porque el jarocho se guisa aparte y para nada me extrañará que sienta un agravio que se le deje solo ante un acontecimiento de gran envergadura que merece toda la atención oficial.
El jarocho, digo, se guisa aparte, que, como bien cantó Agustín Lara, sabe sufrir y cantar, esto es, que en última instancia no necesita que un gobernante lo apoye para hacer su festejo al que seguramente le pondrá alma, corazón y vida, como dice la letra de otra ocasión, esta del trío Los Panchos.
Prueba de lo anterior es que en forma lamentable el Carnaval se politizó, un festejo que es del pueblo, parte de la cultura popular del veracruzano, el gobierno del Estado no apoyó económicamente y sin embargo fue un exitazo si se mide por la masiva concurrencia que atiborró los desfiles de los carros alegóricos.
Cualquier acto conmemorativo y/o festejo que organice el ayuntamiento, independientemente de que tenga un alcalde panista, seguramente tendrá la participación del pueblo, que no ve en una fiesta colores, siglas, que siente y vive la música, que canta, que participa lo mismo en una mesa de debates que en una conferencia, en la presentación de un libro que en un desfile, etc., y que seguramente no va a dejar pasar fecha tan significativa ligada a la historia misma del puerto y de la ciudad, de su  ayuntamiento.
Puede que el pueblo jarocho no le dé importancia a la falta de apoyo o a la ausencia de las máximas autoridades en un acontecimiento cuyo simbolismo, su importancia, solo tendrá una relevancia similar dentro de otros 500 años, cuando se cumplan 1,000, pero puede también que no lo perdone.
La decisión oficial tiene otras repercusiones: baja las expectativas de los potenciales visitantes que seguramente ya no vendrán y menos los representantes de misiones oficiales que hubieran llegado por obligación si se hubiera formalizado un acto del gobierno mexicano.
Afectará, pues, la economía local y regional, porque de otro modo hubieran estado llenos los hoteles, los restaurantes, los cafés, los negocios de artesanías; hubieran salido beneficiados todos los prestadores de servicios turísticos, con la gran ganancia que se hubiera obtenido con la promoción gratuita que hubiera recibido el puerto.
En mi caso, decía, me hacía asistiendo a la presentación de libros sobre el tema, escuchando a los cronistas en mesas de trabajo o en conferencias, visitando exposiciones fotográficas especializadas, asistiendo a espectáculos musicales preparados para la ocasión, degustando la gastronomía veracruzana, bailando danzón en el Zócalo, salsa en los antros, echándome unos rones en los portales (soy de los que va a los portales, un lugar de tradición ciento por ciento) para mitigar el calor y el ajetreo que provoca el ambiente porteño, disfrutando la hospitalidad de los anfitriones, buenos amigos, buenos compañeros.
Porque todo eso es posible en Veracruz, que de todos modos, estoy seguro, festejará aunque hubiera estado mejor si el gobierno hubiera decidido participar al margen de si venía el Rey, el Papa o Juan de las Pitas, sumarse al pueblo que aceptó al pueblo español, que se fusionó con él, que asimiló su baile (si alguna vez ha estado en Sevilla y ha visto a sus bailadoras no extrañará a las jarochas) y que le dio una gran acogida, en apoyo al presidente Lázaro Cárdenas, el 7 de junio de 1937, a los niños expulsados por la Guerra Civil española, que nosotros bautizamos como los Niños de Morelia y que contribuyeron a enriquecer, con el paso de los años, la vida de México.
Me quedo vestido y alborotado en cuanto al gran festejo oficial que esperaba, pero lo compensaré yendo a convivir, como siempre, con los amigos que ahí tengo, que no son pocos.
El gobierno de Morena pasará a la historia como el gran ausente. Los descendientes de quienes ahora gobiernan acaso algún día no pedirán sino que ofrecerán disculpas, sin que se las pidan, por lo que hicieron sus mayores, sus (para entonces) antepasados.