martes, 31 de marzo de 2020

El papel del periodista en tiempos de riesgo

Prosa aprisa
El papel del periodista en tiempos de riesgo
Arturo Reyes Isidoro

¿Debe encerrarse en casa un periodista?
Esta provocativa cuanto sugerente pregunta la hizo en su cuenta de Twitter el periodista Pascal Beltrán del Río, Director Editorial del diario Excelsior y conductor del noticiero de radio Imagen Informativa Primera Emisión el pasado 14 de marzo cuando ya estaba declarada la emergencia por el Covid-19 coronavirus.
Invitaba a opinar.
No, rotundamente no, opino.
En su libro Cartas a un joven periodista, José Luis Cebrián, director-fundador del diario español El País, ante la pregunta ¿Qué es ser un periodista? responde recordando un adagio británico que resume la respuesta: salir a la calle, ver lo que pasa y contarlo a los demás.
Se puede decir que eso cualquiera lo puede hacer y en parte estará en lo cierto, y como ejemplo ahí están los cirbernautas que desde sus teléfonos celulares reportan a través de las redes sociales textos que redactan a su manera e imágenes de hechos que captan y que consideran de interés aunque muchas veces los editan para darles un enfoque personal por algún interés que tengan; no cumplen con el rigor profesional de un periodista.
El reportero, el verdadero periodista lo hace con sentido profesional, con base en las preguntas clásicas qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué, con el sentido de la oportunidad, de la novedad, con apego a la veracidad y con una redacción caracterizada por la brevedad, de ser posible, así como con claridad y despojado de cualquier interés personal, siempre pensando en la colectividad.
Ciertamente, el periodista es un ser humano como cualquiera pero es diferente al hombre común porque al verdadero periodista lo guía una vocación especial, actúa con sentido ético, con responsabilidad, siempre consciente que el suyo es un oficio de riesgo, que se requiere de una condición especial para aguantar mal pasadas e incomodidades, que sabe que el suyo es un trabajo de 24 horas, esto es, que no tiene horarios porque las noticias no lo tienen, que debe saber redactar y que, por sobre todo, debe anteponer su deber al servicio con los demás.

Sí, el periodista, el reportero debe salir a la calle en tiempos de pandemia; en entrega el suyo es como el oficio o la profesión del médico, de la enfermera, del policía. Tiene que salir a la calle, al lugar mismo de los hechos para atestiguar lo que está pasando e informarle a los demás. No es un héroe, por supuesto, pero desarrolla un instinto especial para autoprotegerse. Su trabajo tiene un profundo sentido social, que en especial los gobernantes no lo ven y menos quieren reconocer.
A mí me apena, y lo lamento, que, al menos en el caso de Xalapa aunque creo que en muchas ciudades más del Estado, la práctica del oficio periodístico se deformó y se redujo a ir a sentarse en un café, a esperar a que alguien llegue y diga lo que quiera o lo que le interese, a grabarlo, a transcribir y enviar su información, lo que lo convierte además en un periodismo –si es que así se le puede considerar– de dichos pero no de hechos.
Hasta ahora no he sabido de algún compañero que del café salga a verificar que lo que se le declara es cierto, a recoger el testimonio de otros aludidos para contrastar las versiones y darlas a conocer, a buscar al funcionario señalado para pedirle su opinión, cosas que a los reporteros de mi generación (Luis Velázquez, Raúl Peimbert, Rodolfo Poblete, entre muchos aunque hoy ya pocos sobrevivimos activos) nos enseñaron nuestros mayores y que practicábamos y aplicábamos rigurosamente.
Por fortuna hay un reducido grupo de reporteros investigadores, la mayoría jóvenes mujeres, que nunca van al café sino que salen a la calle, van a las comunidades a investigar, a verificar, a dar testimonio de la realidad que nos ocultan los gobernantes, a entrevistar a las víctimas, a darles voz a los desposeídos, a ser la voz incómoda para la clase gobernante y legislativa, pero también el acceso a la verdad de toda la población. Por ellas, por ellos, siento un gran respeto y una gran admiración.
Estos son los que seguramente no están encerrados en su casa en este tiempo de crisis, que los otros compañeros si no están encerrados en su casa hace mucho tiempo se encerraron en un café y lo que ven o escuchan desde ahí es toda su realidad, pero muy ajena a la generalidad, a la diversidad (el año pasado en un foro en la Universidad de Xalapa preguntaba yo a los jóvenes estudiantes de la carrera si creían que valía la pena ir a estudiar cuatro años y a consumir otro con la tesis, con el consiguiente sacrificio económico de sus padres, para terminar haciendo periodismo sentados en un café).
La pregunta de Pascal de alguna forma ya me la habían formulado en mi familia cuando me pidieron que por ningún motivo salga a la calle. Ya no soy reportero como lo fui durante muchos años en la calle, en las comunidades, recorriendo el Estado (en mayo próximo cumplo 50 años en el medio) pero no dejo de serlo cuando indago, entrevisto, recurro a diversas fuentes informativas para enriquecer mis columnas. El deber me llama y con todas las medidas de precaución salgo a la calle para ver el panorama. No me gusta escribir solo de oídas, de lo que me cuenten.
El verdadero reportero, así sea que se cubra la cabeza con una escafandra de buzo y se enfunde en un traje de astronauta, debe salir a la calle, ver lo que pasa y contárselo a los demás.

Siempre he admirado a los corresponsales de guerra, los reporteros con un gran valor y una gran audacia, hechos para estar en primera línea o en las trincheras bajo fuego para contar a otros lo que sucede, aun a costa de su propia vida y sacrificando su vida familiar.
Es una clase de periodista fuera de lo común, que aparte de que no mide el peligro se predispone a vivir en verdaderos infiernos, en las peores condiciones, en las que algún tipo de comodidad es impensable.
Ante el peligro, ellos jamás piensan quedarse en casa. Sienten un deber profesional y lo cumplen.
Hay otros que están dispuestos a cubrir sucesos que nadie más lo haría. Por ejemplo los que han informado desde el lugar mismo de los hechos las catástrofes nucleares como la de Chernobyl en Rusia o la de  Fukushima en Japón.
Hoy, ahora mismo hay quienes nos tienen al tanto de la situación que se vive en el mundo por el Covid-19, que nos dan su testimonio escrito o gráfico y que, por supuesto, están expuestos a la enfermedad y hasta la muerte debido a ello.
Es cierto, a diferencia de las guerras donde no hay ninguna forma de protegerse ante explosivos, por ejemplo, en otros escenarios es posible salir a trabajar con trajes especiales, pero el periodista sale (la Fundación Gabo publicó consejos de autoprotección para periodistas que cubren el coronavirus https://fundaciongabo.org/es/noticias/articulo/coronavirus-guia-para-comunicar-y-estar-informado-sobre-la-pandemia).
En lo local, durante todo este periodo, muchos compañeros, no tengo ninguna duda, desde muy temprano saldrán a reportear, a tomas fotos, a filmar, cubiertos con tapabocas, con guantes, como puedan, para cumplir con su deber profesional. Porque sé lo que implica, rogaré a Dios por ellos.
No, el verdadero periodista no puede, no debe quedarse encerrado en casa.

lunes, 30 de marzo de 2020

Estamos ya en emergencia sanitaria

Prosa aprisa
Estamos ya en emergencia sanitaria
Arturo Reyes Isidoro

El Consejo Nacional de Salubridad declaró ayer emergencia sanitaria. El subsecretario Hugo López-Gatell reconoció que se entró a una fase “de ascenso rápido” de la pandemia del Covid-19. Se trata de frenar la velocidad de los contagios.
Se dieron a conocer siete nuevas medidas:
Primera: se extiende hasta el 30 de abril la Jornada de Sana Distancia que comprende la suspensión de actividades no esenciales en sectores públicos, privados y social (antes estaba al 20 de abril), excepto actividades esenciales.
Segunda: no se deben de realizar reuniones o congregaciones de más de 50 personas (antes era de 100). 
Tercera: es del 30 de marzo al 30 de abril el resguardo domiciliario corresponsable.
Cuarta: el resguardo domiciliario corresponsable aplica de manera estricta a los mayores de 60 años, hipertensos, diabéticos, embarazadas y población vulnerable.
Quinta: el regreso a las actividades, después del 30 de abril será escalonado.
Sexta: se suspende levantamiento de censos/encuestas.
Séptima: las medidas deberán aplicarse con respeto a los derechos humanos. 
El presidente Andrés Manuel López Obrador firmó el decreto respectivo.
Se dejó en claro que la emergencia no implica un Estado de excepción o toque de queda para la población, pero que los negocios o empresas que violen las disposiciones pueden ser castigadas con sanciones administrativas y hasta penales.
Xalapa hacía ayer vida casi normal
En Xalapa hasta ayer la vida diaria seguía funcionando con normalidad, en buena parte.
El columnista hizo un recorrido y pudo constatar que sobre todo algunos centros comerciales no cuidaban ni exigían medidas de protección.
Buena parte de la población, activa en las calles, se movía también sin ningún tipo de protección.
Aunque disminuyó, de todos modos era considerable la circulación de todo tipo de vehículos por las calles.
En ningún caso se advirtió la presencia de algún tipo de autoridad, estatal o municipal, que orientara o que exigiera el cumplimiento de medidas de protección.
Pudo advertir que los grandes centros comerciales estaban resurtiendo sus anaqueles y aparentemente no se veía escasez alguna.
Cuitláhuac se adelantó y anunció estímulos

El viernes pasado el gobernador Cuitláhuac García Jiménez informó que no habría condonación de impuestos estatales para los empresarios veracruzanos,  porque, argumentó, no era el mejor mecanismo para apoyarlos, pero adelantó que sí habría oportunidades para micro y pequeñas empresas.
“En otros tiempos había programas de condonación de impuestos y entonces los grandes capitales tomaban ventaja de ello, y la pequeña y mediana empresa local era la que se quedaba atrás, aislada de ese tipo de apoyos, entonces no creemos que sea el mejor mecanismo el condonar impuestos, será otro, ya lo veremos, sí tenemos que apoyar a la micro y pequeña empresa, pero vamos a darle oportunidades diferentes”.
Ayer, horas antes del anuncio de la emergencia sanitaria,  dio el paso consecuente. Presentó el Acuerdo Estatal por el Empleo, a fin de generar certidumbre laboral.
Explicó que se trata de la vinculación de comercios y servicios a través de la plataforma “Promover Nos Une” para incentivar la oferta y la demanda, así como una inversión de 100 millones de pesos para otorgar 10 mil créditos sin intereses a microempresarios.
Dijo que las empresas con una plantilla no mayor a 50 empleados gozarán del diferimiento del Impuesto a la Nómina en el bimestre marzo-abril, pudiendo pagarlo entre julio y diciembre con la condición de no realicen despidos injustificados.
Agregó que también serán suspendidas algunas revisiones fiscales y administrativas hasta el 30 de junio, de acuerdo a lineamientos de las secretarías de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN), Salud (SS) y Trabajo, Previsión Social y Productividad (STPSP).
Comentó que por otra parte el plazo para acceder al subsidio del 100% de la Tenencia 2020 será ampliado hasta el 30 de junio para vehículos particulares, lo mismo que para el servicio público de transporte.
Demandó a los empresarios continuar las inversiones y la apertura de negocios, evitar contrataciones de personal externo (outsourcing) y respetar en todo momento los derechos laborales y humanos, junto con las garantías constitucionales de sus trabajadores.
También dio a conocer que instruyó a la Secretaría de Finanzas reanudar el pago a proveedores, con un primer depósito de 100 mil pesos a cada uno de los afectados por administraciones pasadas, y anunció que Veracruz podría llegar a 80 mil beneficiarios del paquete de créditos de 25 mil pesos a empresas por parte de la Federación.
A cambio les pidió comprometerse a que posterior a la contingencia, fomenten inversiones que permitan desarrollar oportunidades de trabajo; den certeza a la población con diálogo e impidan desinformación; además de que atiendan las medidas preventivas que dicten los gobiernos federal y estatal para la mitigación del COVID-19.
Manifestó que espera que las medidas ayuden a evitar una caída catastrófica de la economía; “vamos a allanar la problemática para salir avantes a fin de año”.
Se le había criticado porque no daba señales de vida. Ya planteó algo en concreto, y algo es algo. Más vale que nada.
Y por Covid-19 dejarán de atracar a la ciudadanía
Por su parte,  el secretario de Seguridad Pública (se supone que por instrucciones del gobernador), Hugo Gutiérrez Maldonado, instruyó también ayer a las policías de su dependencia que a partir de ya dejaran de molestar a la población lo mismo con infracciones de tránsito que con quitarles sus vehículos para llevárselos al corralón o levantar a transeúntes con algún pretexto para encerrarlos en el cuartel San José (algunos o muchos para quitarles lo que llevan encima).
El argumento es la precaria situación económica causada por el Covid-19.
Muerte de periodista actualiza inseguridad y violencia
En los muchos años en que como reportero visité Papantla así como en funciones en la Dirección de Prensa del Gobierno del Estado encontré siempre a una excelente compañera en María Elena Ferral, quien ayer fue víctima de un atentado que la dejó gravemente herida. Falleció por la noche.
Era de las periodistas veracruzanas con más años en activo y conocida en buena parte del norte del Estado.
Mi solidaridad está con los suyos y con los compañeros del Diario de Xalapa, medio del que fue corresponsal por muchas décadas. Condeno los hechos y aunque con escepticismo espero que no sea un caso más que quede impune.
La atención del medio periodístico enfocó su sospecha de inmediato en personajes políticos del municipio de Coyutla, enclavado en la Sierra del Totonacapan, de quienes había recibido amenazas, pero la Fiscalía General del Estado debe investigar profesionalmente sin descartar cualquier móvil.
La contingencia por la pandemia del Covid-19 ha hecho que la atención se enfoque en todo lo que gira alrededor de la enfermedad, pero lo cierto es que los hechos delictuosos, la inseguridad y la violencia continúan, como se puede comprobar en la información diaria de los medios de la entidad. El atentado a María Elena lo confirma. Descanse en paz.



domingo, 29 de marzo de 2020

AMLO se derrumba, coinciden encuestas

Prosa aprisa
AMLO se derrumba, coinciden encuestas
Arturo Reyes Isidoro

La noche del viernes pasado, a un mes de que se iniciaron contagios, cuando ya la inmensa mayoría de la población mexicana se había resguardado en sus casas como medida preventiva contra la propagación del Covid-19 coronavirus, por fin el presidente Andrés Manuel López Obrador salió a pedir, a través de un video, que la gente permaneciera en sus hogares.
Cuando él había puesto el mal ejemplo saludando de mano y abrazando a cuanto pudo e incluso llegó a cargar y a besar a una niña en su mejilla, cuando continuó realizando actos masivos pese a las recomendaciones de las autoridades sanitarias para que se evitaran, cuando fue criticado duramente por los medios de muchos países del mundo que lo pusieron como ejemplo de lo que no se debía hacer, después de todo eso salió ahora a decir que “tenemos que cuidarnos nosotros mismos”.
Su retrasadísima recomendación ya no era necesaria. El pueblo bueno, al que así se ha referido, también es sabio y tan pronto advirtió el riesgo real para su salud se autoprotegió de inmediato por iniciativa propia rebasando al gobierno, que no reaccionaba ante la pandemia; lo rebasó. En ese momento se acabó el liderazgo que llegó a tener AMLO y que lo llevó a la presidencia con 30 millones de votos.
En “Prosa aprisa” del miércoles pasado comenté que el presidente iba en caída libre en la aprobación ciudadana, de acuerdo a la encuesta diaria que realiza Consulta Mitofsky (Roy Campos) para el periódico El Financiero.
“Desde enero, cuando tuvo una aprobación de 57.3%, no ha tenido un solo repunte, por el contrario todos los días ha ido cayendo al grado de que ayer (el martes pasado) se desplomó ya a 50.5%, a punto de la media y muy cerca de la frontera negativa, para abajo. Es pertinente decir que Mitofsky es la que mayores porcentajes ha venido dando a AMLO, ante las mediciones de otras empresas, pero se advierte que la realidad se impuso finalmente”.
El miércoles ya había bajado a 50.2%, el jueves se ubicó en 50.1% y el viernes cayó por debajo del 50%: 49.6%. Insisto, Mitofsky era la encuestadora que, por decirlo de alguna manera, mejor lo había tratado, porque en las mediciones de otras empresas, con anterioridad ya había caído a menos del 50%.
El 9 de marzo publiqué que el 8 de marzo, cuando tuvieron lugar las marchas por el Día Internacional de la Mujer, su calificación y su aprobación habían caído a 44.9% y 47.8%, respectivamente, de acuerdo a una encuesta que levantó la empresa “México elige”, y que por primera vez era mayor el porcentaje que quería que renunciara, 48.5%, contra quienes deseaban que permaneciera, 47.4%.
El jueves pasado, 26 de marzo, un estudio realizado entre Grupo de Economistas Asociados (GEA) e Investigaciones Sociales Aplicadas (ISA) concluyó que de noviembre de 2019 a marzo de 2020 AMLO cayó 10 puntos porcentuales por lo que se aprobación pasó de 57% a 47%, debajo de la media, y que la desaprobación pasó de 38 a 46%.
Otra encuestadora, Gabinete de Comunicación Estratégica publicó también el jueves pasado que la aprobación ciudadana de López Obrador se había desplomado hasta el 37.4%, la cifra más baja desde que asumió el poder, y que el 68.5% de los mexicanos consideraba que su gobierno no estaba preparado para enfrentar la crisis sanitaria por el coronavirus.

Esta empresa midió que el sentimiento de “enojo” creció de 17 a 26%, mientras que GEA-ISA, respecto de la situación general obtuvo el resultado que hoy ya solo el 34% dijo sentir “esperanza” de que habrá un cambio, cuando en diciembre pasado el porcentaje era de 41%.
O sea, ya menos de la mitad de la población lo apoya. Crece el enojo y cae la esperanza, por lo que si hoy se sometiera a una consulta de revocación de mandato (la tiene programada hasta para 2022), la mayoría le pediría que se fuera.
Pero el presidente, como ya es su costumbre, dice todo lo contrario; insiste en que la gente lo apoya y ha acusado a los medios que han publicado los resultados de las encuestas que las “cucharean” (que las manipulan).
Alejandro Moreno, el encuestador oficial de El Financiero publicó el 13 de marzo que de acuerdo a un sondeo una de las principales razones de la baja en popularidad fue la percepción de que el Presidente había sido poco empático ante las voces y exigencias femeninas: 82 por ciento expresó una opinión desfavorable acerca de cómo el mandatario estaba tratando los feminicidios y la violencia contra las mujeres, y un 76 por ciento que afirmó que el gobierno “no está haciendo lo suficiente” en ese asunto.
Se refería a los efectos de las marchas y el paro que realizaron las mujeres el 8 y el 9 de marzo, a lo que, sin duda, se ha sumado su comportamiento ante la pandemia del coronavirus más el mal manejo de la política económica y todo lo que venía arrastrando por la cancelación del aeropuerto de Texcoco, su capricho por la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía, la inseguridad y los altos niveles de violencia, etcétera.
Con un agregado más: en los años 70 y 80 del siglo pasado y más cuando el presidente López Portillo devaluó el peso frente al dólar, de 22 a 70 pesos, se hizo famosa la frase de que presidente que devalúa se devalúa. Hoy el peso también se ha estado devaluando, con altibajos, pero ha perdido su valor frente al billete verde, por efecto de la caída de los precios del barril del petróleo y la pandemia del coronavirus. AMLO no ha devaluado, pero sus errores lo han devaluado porque la crisis agarró al país prácticamente ya en recesión que, de acuerdo a todos los expertos, se acentuará y tendrá un efecto de largo plazo.
Mal, pues, el presidente, mal el país, lamentablemente, mal para nosotros.
Según mi punto de vista, la caída del presidente en la aprobación ciudadana impactará inevitablemente a su partido, Morena, en los resultados de la elección de 2021. Se puede dar por seguro que pese a sus programas sociales Morena, es decir él, ya no volverá a arrasar y perderá muchas alcaldías, curules y escaños y se acabará la abrumadora mayoría que tienen hasta ahora.
La pandemia ya se empezó a extender por todo el país y todo el Estado, en el caso de Veracruz, y en la medida en que haya más casos y más fallecimientos, proporcionalmente AMLO y los gobiernos locales y municipales de su partido también irán a la baja por lo poco o a destiempo que han hecho para evitar  o paliar los efectos de la pandemia contra las medidas que han tomado autoridades de los partidos de oposición.
En apenas un año y tres meses de su gobierno, López Obrador perdió ya un gran capital político. El viernes por fin reaccionó, pero el daño para él ya está causado y además se niega a reconocer sus errores y a rectificar, a corregir el rumbo. Una cosa se puede decir con certeza: su caída se debe a él mismo, todo lo demás ha sido colateral.



jueves, 26 de marzo de 2020

Una aprehensión que confirma poder de Cisneros

Prosa aprisa
Una aprehensión que confirma poder de Cisneros
Arturo Reyes Isidoro

La detención ayer de la expresidenta del Consejo General del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IVAI), Yoli García Álvarez, se apega a la política de combate a la corrupción y a la impunidad del gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, pero también confirma el poder del secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos.
A unas horas de haber dejado el cargo el miércoles pasado, la mujer fue aprehendida acusada de abuso de autoridad e incumplimiento del deber legal en agravio del patrimonio de la institución, entre otras denuncias en su contra radicadas en la Fiscalía General del Estado, porque también está acusada en el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa.
Horas antes de la detención, el Congreso local designó como nueva comisionada a la periodista Naldy Patricia Rodríguez Lagunes, quien venía ocupando la titularidad de la Unidad de Transparencia de la Secretaría de Gobierno, con lo que el secretario Cisneros Burgos fortaleció su poder faltándole únicamente para hacerse del control de todos los organismos autónomos solo el OPLE y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, a cuya titular está por vencérsele su término legal.
El pasado 6 de marzo, el columnista Raymundo Jiménez García publicó que en febrero pasado la ahora detenida inició oficialmente una investigación contra el secretario de Gobierno presuntamente por haber violado la protección de datos personales al publicar fotografías con menores de edad en su cuenta de Twitter.
Ayer la Fiscalía, en la que despacha como encargada Verónica Hernández Giadáns, otra funcionaria que trabajaba con Cisneros Burgos, procedió a la detención de Yoli en un lujoso fraccionamiento de la capital. Se considera que la combinación de todos esos factores hizo que en este caso la aplicación de la justicia fuera verdaderamente expedita.
Con un detalle más nada desdeñable: con la aprehensión se demostró también que si los contralores internos de los organismos autónomos cumplieran cabalmente con su función, sin entrar en contubernio con los titulares, se combatiría eficazmente la corrupción, pues en el caso de García Álvarez fue el contralor interno Alfonso Velázquez Trejo quien la denunció luego de que no se apegaba a la normatividad legal y además tras investigarla puso al descubierto serías anomalías en agravio del patrimonio del IVAI constitutivas de delito.
Ella llegó al cargo el 25 de marzo de 2014 como pago de una factura política del gobierno de Javier Duarte al que había ayudado como magistrada entonces de la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a impedir una alianza del PAN con el PRD.
Casi año y medio después, el 3 de agosto de 2015 se apoderó de la presidencia, fecha en la que a partir de entonces prácticamente impuso un cacicazgo pues hacía y deshacía al grado de haber beneficiado a aviadores, entre ellos familiares suyos, que cobraban sin ir a trabajar.
Sus problemas con el contralor interno comenzaron cuando este empezó a detectar que estaba haciendo mal uso de los recursos de la institución y la llamó a corregir la situación, lo que la molestó y desató una persecución en su contra. El contralor no se amilanó y entonces presentó una primera denuncia contra ella en la Fiscalía General del Estado hasta sumar cuatro según le fue probando sus ilícitos.
Las acusaciones son por asignar personal al órgano de control interno sin ser su facultad, por desviar recursos, por no presentar su declaración  patrimonial, una infracción ahora considerada grave, y por ocultar bienes.
Se le señala de viajar al extranjero y a 20 estados de la república junto con los otros dos comisionados, Rubén Mendoza Hernández y Arturo Mariscal, pagando hoteles y restaurantes de lujo, más allá de lo que marcan los lineamientos del IVAI, y de ocultar diversas propiedades, una de ellas en Baja California, lugar al que viajó al menos en 16 ocasiones para lo que se autootorgó oficios de comisión y cuyos gastos facturó al organismo.
Siendo todavía presidenta el contralor la inhabilitó del cargo cuando se negó a declarar sus bienes, ante lo que se amparó, recurso que le negó la justicia federal. Aparte de su casa en Baja California, también le detectaron otra en La Orduña, municipio de Coatepec, así como tres terrenos en el mismo lugar
No obstante todas las denuncias en su contra  todavía aspiraba a ser consejera del Instituto Nacional Electoral.
Por su parte, otro de los acusados, el comisionado José Rubén Mendoza Hernández llegó a decir el año pasado que el contralor Alfonso Velázquez Trejo estaba “enojado con la vida” por haberlos acusado de tener aviadores, mientras que Yoli García lo acusaba de exigir que se le autorizara y pagara un salario de 50 mil pesos mensuales
Hasta ayer no se sabe la suerte que correrán los otros dos comisionados acusados, quienes por lo pronto tendrán que someterse a las directrices de su nueva compañera Naldy Patricia Rodríguez, de alguna manera la expresión personal en el IVAI del poderoso secretario de Gobierno, Eric Cisneros (por cierto, el diputado Rodrigo García Escalante se le volvió a voltear a su bancada panista y al coordinador Omar Miranda al votar a favor de Naldy no obstante que en la junta previa les había asegurado que jalaría con ellos. Hubo un total de 34 votos a favor, 11 en contra y 0 abstenciones; si Rodrigo no les hubiera jugado chueco no habría pasado la ahora nueva comisionada).

Dada la actitud personal de Yoli García hacia el secretario, se da por hecho que le aplicarán la sentencia que dice a los amigos, justicia y gracia, a los enemigos, justicia a secas, o sea, varios años en la  sombra, al menos en lo que resta del actual sexenio.

Se acaba la primera de las cuatro semanas
Este fin de semana termina la primera de las cuatro dispuestas (incluida la Semana Santa) para el confinamiento con el propósito de tratar de evitar la propagación del coronavirus.
A muchas personas les está resultando difícil permanecer en sus casas y me atrevo a pensar que las autoridades de salud hubieran diseñado también un tratamiento psicológico para ayudarlas a aceptar la idea.
La próxima semana, la segunda, se espera que la situación esté más complicada por lo que el encierro se hará más obligatorio y el cierre de oficinas públicas que faltan también, a lo que se espera que se sumen negocios privados.
A lo anterior se suman los calores intensos y en muchos lugares la falta de agua porque no la hay o porque la racionan, como en Xalapa. No se ve entonces cómo muchas familias se puedan estar lavando las manos en forma repetida, a menos que compren garrafones, que no están al alcance de su presupuesto.
Ni para dónde hacerse, pues.

miércoles, 25 de marzo de 2020

El derecho a decir adiós

Prosa aprisa
El derecho a decir adiós
Arturo Reyes Isidoro

Cuarenta y seis años después me pregunto si acaso ya nos alcanzó el destino.
Un hecho mortal provocado por la pandemia del coronavirus parece hacer cumplir una de las profecías de aquella inolvidable película futurista, distópica, Cuando el destino nos alcance.
Estrenada en 1974 presagiaba la sociedad del futuro, cómo sería en 2022. El tiempo se ha adelantado dos años porque en 2020 algo parecido a lo del filme se ha cumplido.
El jueves pasado los medios informaron que en el hospital San Carlos, de Milán, Italia, adultos mayores moribundos víctimas de la pandemia se estaban despidiendo de sus seres queridos mediante videollamadas.
Era tanto el número de casos que para evitar que se multiplicaran más a las personas que habían ingresado a los hospitales y que no tenían cura se les prohibía volver a salir y que recibieran visitas.
El director del hospital informó que muchos de ellos morían tristes por no poder despedirse de sus seres queridos, que tampoco podían viajar por la cuarentena.
El médico, de apellido Cortellaro, contó en una entrevista el dolor de las personas que se fueron en total soledad conscientes de la situación que se vivía.
Ante ello, miembros del Partido Demócrata en Milán tomaron la iniciativa de donar tablets (tabletas electrónicas) para que los abuelitos pudieran cumplir su deseo de despedirse mediante videollamadas. A ello terminó llamándosele “El derecho a decir adiós”.
El punto coincidente con la película es el uso de la realidad virtual a la hora de la muerte, de la pantalla, aunque en un caso es pequeña y en la otra gigante.
La película
Cuando el destino nos alcance fue filmada en 1973 en Los Ángeles, California, y estrenada un año después, en 1974. Está inspirada en la novela ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio! (1966) de Harry Harrison.
Los protagonistas principales son Charlton Heston (detective Robert Thorn) y Edward G. Robinson (“Sol” Roth, su amigo y ayudante, de la tercera edad).
La sociedad del futuro tiene como escenario la ciudad de Nueva York, habitada por 40 millones de personas, la mayoría en la pobreza que vive hacinada en las calles y en feos edificios.
El agua es un lujo, que solo se consigue en garrafas, como también lo son los alimentos naturales, las verduras y la carne, a la que solo tiene acceso la clase dominante, minoritaria, que también mantiene el control político y económico.
La masa se alimenta solo de dos variedades de productos comestibles: Soylent rojo y Soylent amarillo, de concentrados vegetales, pues los alimentos naturales enteros, tal como los conocemos, son solo para la clase privilegiada.
Para entonces la naturaleza ha sufrido las consecuencias de la industrialización, la contaminación y el calentamiento global debido al efecto invernadero (en el fondo, interpreto, era un llamado de atención a la sociedad de ese tiempo para prevenir esos efectos) por lo que los fabricantes recurren a otra opción.

Deciden producir entonces Soylent verde (ese es el título original en inglés de la cinta) con base en plancton, organismos que sacan del mar o de ríos.
En síntesis, el detective Thorn termina por descubrir que en realidad el Soylent verde se produce con cadáveres de seres humanos, que son convertidos en una especie de galletas, que se les vende a la población.
Pero hay una parte en la que “Sol” Roth decide morir (ante el hacinamiento se inducía a hacerlo a los adultos mayores y se aprovechaba sus cadáveres) para lo que existe la “casa”, un edificio con instalaciones especiales para el efecto.
Ahí se les da a beber una sustancia para ayudarlos. El fallecimiento sobreviene en veinte minutos, tiempo en el que el moribundo, acostado en su lecho de muerte, revive el paraíso natural que fue la Tierra, proyectado todo en una pantalla gigante (que con el tiempo se hizo realidad). Es un final de vida, si se quiere, placentero.
Los muertos de Italia, de 2020, también dejan de existir en una cama viendo una pantalla, aunque pequeña y despidiéndose de sus seres queridos, que al menos les da ese consuelo.
Hechos que marcan
Cuando leí la nota del jueves anterior me fue imposible no regresar en el tiempo a 1974, año en el que vi por primera vez Cuando el destino nos alcance, que he vuelto a ver varias veces más, el domingo la última vez en una versión ya remasterizada.
Desde un principio me impactó. La vi en la inolvidable Aula Clavijero, del Cine Club de la Universidad Veracruzana, en la calle Juárez donde estuvo el edificio inicial de la casa de estudios en Xalapa.
Acaso me impactó más porque entonces a duras penas sobrevivía debido a mi precariedad económica y pasaba hambre porque aunque ya trabajaba en el Diario de Xalapa su director y propietario no autorizaba mi pago (tardó cuatro meses en hacerlo y me pagaron hasta el quinto).
En mi juventud de aquella época me dije que no era necesario pensar en el futuro, como el de la película, para esperar a que hubiera hambre, a que se padeciera. Al menos en México toda la vida la ha habido y la sigue habiendo.
Esa es una epidemia a la que millones de mexicanos han sobrevivido aunque ahora hay una amenaza peor por letal si se contagia uno, aunque siempre queda la esperanza de que salgamos bien librados y no haya necesidad de llegar a la dolorosa despedida virtual, a través de una pantalla.
Ahora sí para el gobierno federal
Ahora sí, el gobierno federal determinó suspender sus actividades a partir de hoy, salvo las esenciales.
En la conferencia de anoche del subsecretario de Salud Hugo López-Gatell se dijo además que se espera que los efectos de la pandemia se prolonguen hasta septiembre u octubre con un pico en los meses de julio y agosto.
En Xalapa, al menos ayer, en un rápido recorrido por algunos puntos de la ciudad pude observar que buena parte de la población sigue realizando actividades como si nada y sin tomar precauciones.
Observé relativamente bastante gente en la calle y sobre todo en los centros comerciales donde a pesar de que han puesto en las entradas gel y papel para limpiarse las manos, la mayoría no los utiliza y el personal que vigila no obliga a nadie a que cumplan con la medida sanitaria. Muy pocos además usan mascarillas protectoras.
En ningún caso vi personal del ayuntamiento o del Gobierno del Estado que realizara labor de vigilancia sanitaria.







martes, 24 de marzo de 2020

Buenas, regulares, malas, peores

Prosa aprisa
Buenas, regulares, malas, peores
Arturo Reyes Isidoro

Una noticia buena y otra que podría ser mejor.
La buena. El gobernador Cuitláhuac García Jiménez abrió ayer por la mañana, a través de Radiotelevisión de Veracruz (RTV), el programa “Matemáticas para Todos”. Ello con motivo de la Jornada Nacional de Sana Distancia. O sea, volvió a lo suyo, porque él además de ingeniero mecánico electricista por la UV es también profesor universitario en la casa de estudios.
La que podría ser mejor. Ojalá y así como se desenvolvió ayer a través de la pantalla chica lo hiciera también como gobernador, y la fluidez verbal, la coherencia y la claridad que mostró en su exposición las mostrara también cuando hace declaraciones a los reporteros.
Otra deseable. Que luego de él hubieran programado clases con el secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos, también ingeniero aunque agrónomo por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, y atrás hubiera seguido el secretario de Educación, Zenyazen Roberto Escobar García, profesor de telesecundaria, esto para tener una idea de su capacidad académica.
La tercera. Que hubiera sido interesante que midieran el número de video oyentes de la clase de ayer por la mañana para ver si el profesor Cuitláhuac rompió el rating de audiencia del canal oficial. Finalmente se trataba de la voz autorizada del gobernador de Veracruz.
Y una más. Que sería bueno saber si la SEV pidió a los maestros de nivel medio, a quienes iba dirigida la clase, que obligatoriamente presentaran un resumen de la exposición para conocer si la vieron y escucharon, algo así como una prueba que los maestros exigen a los muchachos cuando quieren quedar bien con su jefe político.
La buena. De acuerdo a la agencia informativa Notimex, el lunes autoridades sanitarias de Rusia anunciaron que la vacuna contra el COVID-19 superó la primera fase de pruebas.
La no tan buena. Que la vacuna podría estar lista… pero hasta dentro de 11 meses. Cuidémonos, pues. Hagamos caso a las recomendaciones para evitar el contagio y su propagación.
Otra buena. La disposición de todo el personal del sector salud que, como bien dicen, nosotros también tenemos familia pero no podemos quedarnos en nuestras casas.
Son tan humanos como todos y se exponen al contagio pero ponen por delante su deber profesional. Tengo familiares de enfermería en diversos hospitales del Estado y vivo con ellos su entrega.
Una mala. Lo que hace el Instituto Mexicano del Seguro Social en Xalapa tanto en la Clínica 66 como en el Hospital General Zona 11 que, no obstante la sobrecarga de trabajo que tienen, no les brinda los equipos necesarios para su protección.
Otra preocupante. El 60 por ciento del personal médico del Hospital General de Córdoba tiró el arpa porque son mayores de 60 años. Se apegaron al dicho de que, de que lloren en mi casa mejor en la de otros. ¿Y ahora?
Una buena. Por fin ayer el gobierno mexicano declaró oficialmente el inicio de la Fase 2 de propagación del coronavirus, esto es, reconoció que la fuente de infección está ya entre la población y no solo por casos importados de quienes han viajado al extranjero.
Otra no tan buena. Que lo hizo presionado por la Organización Mundial de la Salud, que un día antes clasificó al país con casos de transmisión local. La Secretaría de Salud federal insistía en que no era así, que no usaba la misma clasificación, algo parecido al yo tengo otros datos.
Una muy mala. El presidente Andrés Manuel López Obrador se montó en su macho y no obstante la crisis económica que se avizora, dicho por él mismo, dijo que llueve, granice, truene o tiemble no frenará sus proyectos estrellas (sus juguetitos): el aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya.
Otra peor. La cancelación por parte del gobierno federal de la planta cervecera de Constellation Brands, en Baja California, que llevaba más de 60 por ciento de avance con una inversión de 900 millones de dólares de un total de 1,400 tendrá un grave impacto en la economía nacional porque acaba con la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros. Ya nadie querrá invertir cuando más se necesita.
Con otra terrible. Si la empresa recurre al arbitraje internacional, el gobierno de AMLO tendrá que pagar una indemnización de unos 2,000 millones de dólares.

Una bastante buena. Los 10 beneficios fiscales por el coronavirus que dispuso el ayuntamiento del puerto de Veracruz, que preside Fernando Yunes Márquez, con vigencia para abril y mayo, o más si la emergencia continúa.
1.- Se prorroga 20% el descuento en el pago del impuesto predial.
2.- No se cobra el certificado de valor catastral, con el objetivo de agilizar los trámites por traslado de dominio.
3.- Se otorga 50% de descuento en las licencias de apertura a todos los comercios de nueva creación. A los que refrenden la actividad económica, 20%, y los permisos provisionales, incluido el ambulantaje, no tendrán costo.
4.- En Limpia Pública, el derecho por servicio de recolección para comercios tendrá 50% de descuento. En Protección Civil, se otorga el mismo descuento en los dictámenes técnicos de bajo riesgo.
5.- En todos los mercados municipales se aplica 50% de descuento en los derechos de ocupación de inmuebles de dominio público.
6.- En materia de tránsito municipal todas las multas se cobrarán al 50% de descuento, con excepción de las multas graves.
7.- Se suspenden los procesos de cobro de los créditos fiscales por incumplimiento de pago de contribuciones municipales.
8.- Todas las multas por infracción a las disposiciones fiscales serán condonadas en 100% y se suspende la generación de los recargos en adeudos.
9.- A quienes presenten adeudos por contribuciones municipales, podrán pagarlos en parcialidades a partir de junio.
10.- El Ayuntamiento no suspende o retrasa pago alguno a proveedores, prestadores de servicios o contratistas. Se acelerarán los procesos de licitación, contratación y ejecución de obra pública, bienes y servicios, con el propósito de mantener activa la economía local.
Una muy mala. El alcalde de Xalapa, Hipólito Rodríguez Herrero, no reacciona con alguna medida parecida. Cómo se ve que desea que Morena pierda la elección municipal el próximo año. Los aspirantes a sucederlo, de otros partidos, reiteran: es nuestro mejor aliado.
Una sorpresiva. El “llegue” que le pusieron ayer en la columna “Frentes Políticos” del diario Excelsior al secretario de Educación, Zenyazen Escobar, porque no había parado las actividades en su dependencia como lo recomendó el secretario federal del ramo, Esteban Moctezuma, de parar clases y tareas administrativas ante la contingencia. Sobre el medio día se corrigió la situación y se determinó que los trabajadores se fueran a sus casas.
Otra para la autoestima del columnista. Ayer el diario El País coincidió con el tema y el enfoque de “Prosa aprisa” sobre la incertidumbre económica que pintó el presidente durante su gira por Oaxaca. “A la cuarta semana  desde que se detectaron los primeros casos mexicanos de coronavirus, Andrés Manuel López Obrador ha reconocido públicamente lo obvio: su país no salvará su economía de la recesión”.
“De gira por el Estado de Oaxaca anunció una nueva red de carreteras, pero no se atrevió a confirmar si podrían continuar con otra de las ampliaciones planificadas… La reducción de inversión en infraestructura suele ser la frontera más fácil de cruzar para el Gobierno cuando entras en un proceso recesivo y no hay dinero”, apunta Alberto Ramos, economista jefe de Goldman Sachs para América Latina” (https://elpais.com/economia/2020-03-24/el-mercado-anticipa-el-mayor-golpe-para-la-economia-mexicana-desde-2009.html
La última de hoy que debe preocupar a los morenos. En la medición diaria que realiza Consulta Mitofsky (Roy Campos) para el diario El Economista, sobre la aprobación o desaprobación de la gestión presidencial, muestra que el presidente López Obrador va en caída libre.
Desde enero, cuando tuvo una aprobación de 57.3%, no ha tenido un solo repunte, por el contrario todos los días ha ido cayendo al grado de que ayer se desplomó ya a 50.5%, a punto de la media y muy cerca de la frontera negativa, para abajo. Es pertinente decir que Mitofsky es la que mayores porcentajes ha venido dando a AMLO, ante las mediciones de otras empresas, pero se advierte que la realidad se impuso finalmente.