Prosa
aprisa
Empatados arrancan hacia la recta final
Arturo Reyes Isidoro
Los cartones están
empatados, dirían los cronistas deportivos.
Publiqué ayer que estaba en
el horno una nueva encuesta que le daría ventaja al candidato del PRI Héctor
Yunes Landa.
El diario Reforma la dio a conocer ayer mismo y si
bien no puso en punta al abanderado de la coalición “Para Mejorar Veracruz”,
casi casi como si lo estuviera.
Porque, según la medición
que hizo el diario que tiene como lema “Corazón de México”, están en un empate
técnico, parejos, porque un punto de diferencia no es nada.
Ante la pregunta: Si hoy
hubiera elecciones para Gobernador de Veracruz, ¿por quién votaría usted?, el
priista resultó con un porcentaje de 32% mientras que el panista Miguel Ángel
Yunes Linares, con 33%.
¿Caballo que empata gana,
también en política?
En sólo cuestión de horas la
percepción del electorado sobre la fortaleza de uno y la debilidad del otro se
modificó, porque luego del impacto que había logrado el azul con la encuesta
del diario El Liberal del Sur de
Coatzacoalcos el miércoles, que le daba hasta 16 puntos de ventaja, esa
diferencia se diluyó con la que publicó Reforma
ayer jueves.
En “Prosa aprisa” del martes
apunté que al iniciar la campaña el 3 de abril en todas las encuestas Yunes
Linares aparecía en primer lugar, aunque todas habían sido hechas antes de
arrancar la contienda o en los primeros días de la cruzada proselitista.
Pero anoté que de esa fecha
al final de la primera quincena del mes las filas cupulares tricolores se
habían re-unido luego de que estaban divididas e incluso enfrentadas, que aparentemente
por fin estaban trabajando de común acuerdo aunque no necesariamente juntas, y que
el sistema priista, que incluye a los gobiernos federal y estatal, había echado
a andar toda su poderosa maquinaria electoral, que incluye todos los recursos
posibles, humanos, económicos, materiales o en especie, “capaz de arrollar a
quien se le ponga enfrente, y Miguel Ángel no sería la excepción”.
Por eso sería interesante
–dije– conocer el resultado de una encuesta seria que se levantara a la mitad
del camino para saber qué tanto han hecho mella estas acciones priistas en la
candidatura de quien como nunca antes se ha convertido en una seria amenaza
para echar al PRI del Palacio de Gobierno luego de ochenta años de predominio
tricolor.
Aparecieron las dos de los
periódicos ya mencionados, y si nos quedamos con la de ayer, no habría duda que
el golpeteo contra Miguel Ángel sí le ha hecho mella y dado que la embestida
contra él va a continuar cabría esperar que luego de que el priista ha
recuperado terreno finalmente se alce con el triunfo, lo que no sería nada raro
porque además Yunes Linares empieza a verse vulnerable ante las filtraciones
que siguen haciendo y que lo comprometen, a menos que demuestre que no son
ciertas.
Reforma hizo una pregunta
interesante a sus encuestados: Independientemente de por quién vaya a votar,
¿quién cree que va a ganar las elecciones para Gobernador de Veracruz?
El resultado sorprende y no:
39% cree que va a ganar Héctor y sólo 23% se decantó por Miguel Ángel (sólo el
9% le da posibilidades a Cuitláhuac García Jiménez, de Morena), aunque un 25%
dijo que no sabe.
Sorprendente porque en
cuanto a la percepción de la imagen que tiene el electorado de ambos es casi la
misma.
A Yunes Landa lo ve
favorablemente el 24% contra el 23% que opina bien de Yunes Linares; y en
opinión desfavorable hacia sus personas están empatados con 29% (aquí
Cuitláhuac se les acerca pues el 20% lo ve bien y sólo el 7% mal).
¿Por qué es mayor el
porcentaje de los que cree que va a ganar el priista si están empatados
técnicamente en la intención del voto?
Un taxista de Xalapa, cuando
le pregunté quién creía que iba a ganar, me dijo que por votos, aunque por
mínima diferencia, Miguel Ángel, pero que por todos los recursos que tiene y utiliza
el gobierno, legales y extralegales, Héctor. Ahí podría estar la respuesta.
Es posible y creíble. Es
casi seguro que eso va a ocurrir.
A un reconocido médico
también de la capital del estado le pregunté qué opinaba la comunidad médica,
al menos en los grupos en los que él se mueve. Mira –me respondió de inmediato–:
nadie habla mal de Héctor, pero no quieren saber nada del PRI.
Es cierto, a Yunes Landa,
hasta ahora, al menos no con pruebas, nadie lo acusa, por ejemplo, de corrupto,
y también hasta ahora a sus hijas, ya adultas (su hijo es un niño), no se les
involucra en actos de abusos de poder.
El priista carga –también ya
lo he apuntado– con un peso muerto muy grande y pesado: el del PRI y el del
gobierno de Javier Duarte de Ochoa, que son los que han estado gravitando en su
contra por asociación.
Si le damos crédito a Reforma y siempre no perdiendo de vista
que no se trata más que de una encuesta, que no necesariamente es contundente y
definitiva, por los efectos del golpeteo contra el panista y todos los recursos
que utiliza el gobierno para minarlo, se diría que va a ganar el tricolor.
Si esto ocurre, entonces
Yunes Landa tendría una prioridad por encima de todas las demás, una prioridad
de prioridades: ya en el poder legitimarse ante los veracruzanos con un golpe
espectacular de gobierno, actuando penalmente en contra de quienes han hecho
mal uso de los recursos, por ejemplo, que borre la percepción de que ganó
gracias a la guerra sucia en contra de su principal oponente y a las artimañas
propias del priismo para seguir con el mismo estado de cosas, y que quienes
votaron por él no se equivocaron, y convencer a quienes no lo hicieron así.
A Yunes Linares le funcionó
bien su estrategia de no responder a los ataques y descalificaciones que sufre,
pero tal vez tendrá que cambiar de parecer porque, decía líneas anteriores,
empieza a verse vulnerable y podría ir a la baja.
Ayer, mediante un correo
electrónico anónimo, pero que ya se puede uno imaginar de dónde salió, que a su
vez tiene la leyenda: “Aquí la filtración de los correos que nos llegó hoy de
modo anónimo”, se publica el testimonio de un diálogo vía mensajes electrónicos
que sostuvo el panista con su entonces jefe de prensa Francisco Javier Vicente
Rodríguez (curiosamente hoy se le acusa de trabajar para el gobierno estatal y
de ser el autor de los correos electrónicos en contra de Miguel Ángel) el 16 de
abril de 2012, donde se habla de un acuerdo con el gobierno de Javier Duarte de
Ochoa.
En resumen, Duarte y Miguel
Ángel se habrían reunido y pactado un apoyo del Gobierno del Estado que sumó 18
millones de pesos y que operó la entonces coordinadora general de Comunicación
Social, Gina Domínguez Colío, hoy presidenta de la Fundación Colosio, para
ayudar a Fernando Yunes Márquez en su carrera hacia la senaduría por el PAN
abriéndole espacios en medios impresos y electrónicos.
A cambio, según se lee en lo
filtrado, Duarte y Gina habrían pedido que “Fer no sea crítico ni le tire muy
fuerte, que modere el discurso en sus declaraciones y que cuidemos los
comunicados en ese aspecto”. ¿Qué tiene que decir el panista de esto?
El correo, lógicamente, es
para tratar de exhibirlo y seguir golpeándolo, pero también pudo haber sido un
aviso de que tienen más con qué dañarlo en su imagen, y lo pueden lograr o ya
lo están logrando.
De acuerdo, pues, a la
encuesta de Reforma, ayer de hecho
habría empezado la campaña, cuando están parejos, y el segundo y último mes
deberá ser muy intenso. Riesgoso será para los priistas si se confían.
No obstante la arremetida en
contra del azul-amarillo, ayer encabezó una concurrida reunión en Orizaba con
empresarios de esa ciudad, Córdoba y Fortín, corredor que ha sido bastión
blanquiazul, y muestra de que los poderosos hombres de empresa responden a su
llamado.
Pero Héctor no se quedó
atrás, pues también se reunió con prestadores de servicios turísticos de todo
el norte del estado en Poza Rica, un encuentro muy concurrido, y de esa forma
empezó lo que podría ser su repunte sostenido que podría llevarlo a la
victoria, con todo el apoyo que tiene.
Mota se cuela en la Permanente
El diputado federal Adolfo
Mota Hernández mojó su bizcocho ayer pues logró colarse en la Comisión
Permanente de la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión. Fue el único
veracruzano que lo logró y lleva como suplente a Enrique Jackson, ex asesor de
Javier Duarte de Ochoa. La Permanente la integran 19 diputados de los 500 que
conforman la legislatura federal. Además del atractivo político, el cargo da un
ingreso económico extra, así que cuál sufrir.
Y lectores, saquen el niño
que llevan dentro y diviertánse, ahora sí, como enanos este fin de semana con
motivo del día del niño. ¡Ah! Y que gane su candidato favorito.



