martes, 31 de julio de 2012

Caso de la Procu, ¡para Ripley!


Prosa aprisa
Caso de la Procu, ¡para Ripley!
Arturo Reyes Isidoro

Es de risa si no fuera porque se trata de un asunto verdaderamente serio. Producto de la violencia, el jueves de la semana pasada Notiver informó que ya no cabían los cadáveres en el Servicio de Medicina Forense de Boca del Río y que al menos 65 cuerpos permanecían apilados generando un foco de infección, sin que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) determinara qué haría con los restos. Como consecuencia de la denuncia periodística, la Procu determinó inhumar ese mismo jueves en el camposanto jarocho 24 cuerpos, bajo la supervisión de fiscales y peritos. Y qué cree usted. ¡Qué se les peló un muerto! El reportero Federico García narró que ese día, desde las ocho de la mañana, los peritos trabajaron en la preparación de los 24 restos mortales, los cuales, debidamente identificados con “aretes”, fueron transportados al panteón, y que “todo pudo haber sido un éxito” pero ya a bordo del sepulcro de pronto descubrieron ¡que les faltaba uno! Si a los de la Procu en el puerto jarocho se les escapó un muerto en el camino con todo y bolsa en el que iba envuelto, cuantimás no se les van a escapar los detenidos vivos, lo que explica en parte por qué no se aclaran los casos pendientes. Que se sepa, no hubo sanción de ningún tipo contra los responsables –bola de pendejos diría tío Amadeo– y no se sabe si ya pidieron ayuda a la Interpol para localizar al desaparecido. Estas cosas solo pasan en Veracruz. Ahora sí, para Ripley, Aunque usted… no lo crea!, ¿o a quién o a quiénes les “mojó” la mano el muerto para que no lo echaran al  hoyo?
La semana pasada tuve que ir a hacer un trámite a la Oficina de Hacienda del Estado en Xalapa (en febrero fue cambiada de Ávila Camacho y Clavijero a Santiago Bonilla en la colonia Obrero Campesina) y quedé sorprendido por el buen nivel de eficiencia con que se trabaja, además de que el edificio es espacioso, cómodo, bien ventilado e iluminado, contrario al anterior que parecía la baticueva de Batman. Para empezar quedé gratamente impresionado por el trato que me dio la señora Martha Catalina Hernández Salas en el módulo 6, luego porque yo no sabía que ya terminaron con el engorroso trámite de pedir tantas y cuantas fotocopias de los documento originales que uno lleva, pues ahora todo se escanea debido a que cada empleado dispone de una computadora, de una impresora y de un escáner, todo nuevo, cuando que antes una vieja impresora daba servicio a cinco computadoras y una fotocopiadora servía para toda la oficina. En pocos minutos estaba yo afuera. No cabe duda, cuando se trata de recibir dinero (porque uno acude ahí en busca de un servicio por el que se paga) no se para por nada. De todos modos no queda más que felicitar al secretario de Finanzas Tomás Ruiz por este logro.
Igualmente, a principios de semana tuve que ir a renovar mi licencia de conducir a las oficinas de Tránsito del Estado. Me atendieron bien y al final se me entregó un ticket en el que quedó asentado cuánto tiempo tardaron en realizar el trámite. Según, hicieron un minuto y 15 segundos en capturar los datos, 2.05 en digitalizar los documentos, 5 segundos en una impresión, 1.33 en “biométricos” y 3.49 en imprimir la licencia. Total, 8 minutos 47 segundos. No está mal. Un pequeño detalle: debieran acercar una sucursal bancaria para pagar si fuera posible ahí mismo. Porque lo que se ahorra en tiempo ahí se gasta en ir a buscar dónde se paga. De todos modos, veo que sí cumplió el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza, de cuya dependencia depende Tránsito, de que se agilizaría ese servicio público.
Pero también en fechas pasados tuve oportunidad de conocer al patito feo del cuento oficial. Por diversas razones fui a dar al Centro de Especialidades Médicas (CEM) que depende de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado. Tenía necesidad de una consulta y me atendió de la mejor forma el doctor Pedro González Viveros. Lo que me llamó la atención es que este profesional tuvo que andar asomándose en varios consultorios para ver en cuál me atendía y resultó que los pocos que hay estaban ocupados. Luego, cuando por fin pudimos ingresar a uno, me sorprendió ver que a la hora de hacerme la receta, la redactó en una vieja, desvencijada máquina de escribir mecánica, casi de la época de Gutenberg, lo que me hizo pensar en el descuido y desinterés oficial por un sector clave, fundamental de todo gobierno como es el que tiene que ver con la salud y lo que me hizo pensar en todo el dinero que se tiró en las campañas con el que se pudo haber dotado de computadoras a estos centros hospitalarios (me dicen que el problema es en general en todo el estado) y hasta hubiera sobrado. No, así no puede haber prosperidad, pensé, con estos equipos casi chatarra con los que se trabaja en los hospitales oficiales del estado. Ahí sí, mi comprensión para el doctor Pablo Anaya Rivera, el secretario de Salud. Sin apoyo no se puede hacer mucho.
Por asociación del tema, aquí sí no puedo dejar de expresar mi envidia, de la buena, de veras, con Miguel Ángel Yunes Linares, ex director general del ISSSTE. A raíz del escándalo epistolar que tuvo con el nuevo subsecretario de Gobierno, Enrique Ampudia Mello, y que se ventiló los días 19, 20 y 21 de julio pasados en el diario Notiver, Miguel informó que se encontraba en Nueva York para atenderse de una tendonitis “brutal”. “…ando, tuve un problema ahí me lastimé las rodillas… ya casi salí pero me recomendaron venir aquí a una clínica del deporte, es que me excedí, andaba yo preparándome para correr la maratón… entonces me excedí y me lastimé los tendones…”. Quién, cuántos como él, privilegiados, pueden darse ese verdadero lujo. Qué bien, qué bueno por él y por quienes lo pueden hacer. De todos modos, me quedó el prurito de la curiosidad periodística. ¿Por qué no acudió al ISSSTE, al servicio médico de la institución del que tanto presumió cuando fue su titular y que afirmaba que era el mejor del país? En  contraste, la esposa del Presidente, Margarita Zavala de Calderón, sufrió un desgarre de retina de su ojo derecho y el 13 de junio ingresó al Hospital Central Militar, un centro médico del país, con médicos mexicanos, donde fue sometida a una operación. No dudo que pudo haber acudido al mejor hospital del mundo, pero prefirió confiar en los galenos y en las instituciones mexicanas.




lunes, 30 de julio de 2012

El baño de pueblo de Héctor


Prosa aprisa
El baño de pueblo de Héctor
Arturo Reyes Isidoro
Parece que Héctor Yunes Landa es hasta ahora el único que en el PRI entiende y está consciente de que no hay un solo minuto que perder si se quiere que su partido retenga la gubernatura dentro de cuatro años.
El político de Soledad de Doblado apenas acaba de alzarse con el triunfo como candidato a senador hace un mes, todavía no asume funciones en su nueva representación y ya está trabajando para lo que viene.
En el fondo, claro está, Héctor está empeñado en no dejar que la hierba del descuido político crezca y que tape y borre el camino andado, que junto con su “sobrino” José Yunes Zorrilla los llevó a la victoria electoral, además de por su partido, por propia conveniencia.
¿Qué tenía que hacer el sábado pasado en el baño anual con motivo de las fiestas de Nuestra Señora de Santa Ana en Boca del Río? Terminó como picho mojado, porque además de los manguerazos les cayó una fuerte lluvia, pero es indudable que Yunes Landa se dio otro baño también, el de pueblo, como recomendaba hacerlo el bien recordado don Agustín Acosta Lagunes.
Para nadie es un secreto, porque además nunca lo ha ocultado, que el ex presidente del PRI estatal aspira a la gubernatura, que ya abiertamente pretendió en 2010, proceso del que salió indemne, acaso hasta fortalecido, pese a todos los obstáculos que enfrentó por su decisión que entonces constituyó una osadía.
Por lo que se ve, el ex diputado local y federal está dispuesto a todo con tal de lograr su propósito. Esta vez, el sábado, mató varios pájaros de una sola pedrada… política. Se balconeó al lado de Niurka, le robó cámara al alcalde Salvador Manzur Díaz (presumiblemente otro pretendiente al Palacio de Gobierno), se metió al terreno de sus parientes ahora panistas, los Yunes Linares-Márquez, y de alguna forma marcó el inicio de su labor proselitista rumbo al 2016 en la cabecera de uno de los distritos electorales más importantes para su partido en el estado pero que acaba de perder hace un mes: Boca del Río.
Héctor no está para formalidades en su pretensión de conquistar para sí el voto ciudadano y de recuperar para su partido la preferencia electoral de los boqueños. Esta vez llegó al extremo de marcar un precedente y prácticamente ya investido como senador de la república se quitó la vestimenta formal y se expuso al manguerazo de agua, todo sonrisas, sin chistar, ante el alarido del respetable. Nunca antes ningún otro senador, electo o constitucional, se había atrevido a tanto. A mí, para nada me va a extrañar que en febrero próximo participe en los desfiles de carnaval con una camisa llamativa, llena de palmeras, de soles, de flores o de lo que sea, maracas en mano, en ese intento de identificación con el pueblo, el desmadrozo, el que vota.
Héctor Yunes Landa está en su lucha política y si bien no por madrugar amanece más temprano, también al que madruga Dios lo ayuda.
Y del buen trabajo que realizó en su campaña todavía continúa cosechando logros. Al día siguiente del baño, el domingo ahí mismo en Boca del Río los miembros del Club Rotario Internacional de la localidad le entregaron el botón “Paul Harrys” por considerarlo una persona “altruista y capaz de desprenderse de los más valioso que es su tiempo”, ya que le reconocieron que los haya ido a acompañar junto con su esposa Verónica de la Medina. Y eso de altruista fue porque les donó más de mil dólares para que continúen promoviendo sus campañas internacionales a favor de la salud, por lo que también lo nombraron “Socio Paul Harrys” y le entregaron un diploma y etcétera, etcétera.
Esa es otra característica de Yunes Landa: sabe que la política, que hacer política, cuesta. No es agarrado. Invierte. Y ahí tiene los resultados.
Si se recuerda, en el 2004, el entonces candidato panista Gerardo Buganza Salmerón casi alcanzó y ganó a Fidel Herrera Beltrán. Hasta la fecha, él asegura haber ganado, pero haber perdido la gubernatura en una negociación de la cúpula de su entonces partido. En el 2010, Miguel Ángel Yunes Linares, también panista, no quedó muy lejos en votación de Javier Duarte de Ochoa. ¿La tercera será la vencida?
Pero para uno que madrugada otro que no duerme. Héctor Yunes Landa ha arrancado bien y a tiempo, con prontitud, como tenía que ser, pues apenas 14 días después de que pasó la elección federal, el pasado 14 de julio sorpresivamente el gran opositor del priismo veracruzano, Miguel Ángel Yunes Linares, volvió a la política activa reuniendo a una verdadera multitud de veracruzanos panistas en Boca del Río con el pretexto de agradecerles su trabajo en las pasadas campañas y elecciones, pero en el trasfondo su aparición no deja de constituir un adelanto de que volverá a buscar la gubernatura, para lo cual tiene una gran base, como lo demostró el triunfo de la candidata presidencial Josefina Vázquez Mota, reunión que, sin duda, precipitó que el priismo realizara ocho días después también en Boca del Río un Consejo Político Estatal extraordinario que hasta la fecha no se sabe exactamente para qué fue si no para contrarrestar el efecto mediático de la reunión de Miguel Ángel.
Y es precisamente esta fuerza del panismo en el estado y el mal resultado de las elecciones de hace un mes que llevó a perder al candidato presidencial Enrique Peña Nieto, que en el equipo del mexiquense y el mexiquense mismo no quieren volver a poner en riesgo una victoria de su partido en Veracruz, por lo cual desde ahora han determinado ya que el candidato para el 2016 será el que esté arriba en las encuestas, el que tenga la preferencia electoral, el que garantice el triunfo, el que tenga cercanía con la gente, sea o no amigo del Presidente o de algún prominente miembro del gabinete o del CEN tricolor y tenga todas las recomendaciones de quien sea o sea amigo o compadre de los más prominentes personajes del estado.
Así, Héctor ha empezado, está ya, en el camino correcto. José Yunes Zorrilla y Adolfo Mota Hernández, con buenas cartas credenciales, con buena aceptación allá y aquí, tendrán que seguirle los pasos si no quieren que les tome ventaja. En México oprimieron el botón del cronómetro y lo pusieron en ceros. Arrancan parejos, pero Yunes Landa ya está en la pista calentando.







domingo, 29 de julio de 2012

En Palacio soplan nuevos aires


Prosa aprisa
En Palacio soplan nuevos aires
Arturo Reyes Isidoro
Pues no. Ciertamente, ayer metió los dos goles con los que la selección olímpica ganó por 2 tantos a 0 a su similar de Gabón, pero Gío no es la estrella. No. En la escuadra local hay una nueva figura estelar, un verdadero crack que desde el pasado 18 de julio está moviendo el balón por toda la cancha, que se ha convertido, en pocos días, en el líder del grupo, que, además, el entrenador lo tiene como el tirador en todas las jugadas de penaltis a favor del conjunto por lo que ya lleva varios goles anotados. Desde su llegada ha borrado prácticamente la atención que había sobre sus demás coequiperos y tiene los reflectores encima porque adicionalmente ha sido designado para salir a hablar con la prensa. ¡Ufff, ufff y recontrauuufff! Lo platicamooos ¡todooos! ¡Vamos muchachooos!
Pudiera ser que no se ha advertido o no se ha asimilado lo suficientemente, pero la llegada de Enrique Ampudia Mello a la Subsecretaría de Gobierno marca una nueva etapa en la conducción política y administrativa del Gobierno del Estado luego de los resultados electorales de hace casi un mes en los que ciertamente se obtuvieron mejores cifras que en las dos administraciones pasadas pero en los que se cosechó una histórica, dolorosa para la causa tricolor y contundente derrota en Veracruz para el candidato presidencial Enrique Peña Nieto, amén de las pérdidas en algunos distritos electorales.
Julio, que mañana termina, marca un antes y un después en la administración de Javier Duarte de Ochoa. Con una semana de diferencia, el joven gobernante hizo dos atinadas designaciones, que debieron haber ocurrido desde el inicio de la gestión. El 11 de este mes se anunció el nombramiento de la doctora Mireya Toto Gutiérrez como directora general de la recién creada Comisión Estatal para la Atención Integral a Víctimas del Delito y siete días después vino el anuncio de la llegada de Ampudia Mello, que agarró por sorpresa a todos en el gabinete estatal (como al Tigre de Santa Julia; que los jóvenes busquen en internet qué le pasó al famoso Tigre) porque significativamente el gobernador mantuvo en absoluta reserva (por algo lo hizo) el paso que iba a dar (que ya había dado), con lo que dejó en claro no solo a los de afuera sino sobre todo a los de adentro que solo él y nadie más que él toma las decisiones, sin presión alguna y sin que le quieran inducir a favor de nadie.
Enrique, quien desde que vino por primera vez a servir al estado en los años 90 del siglo pasado se define como el único veracruzano que acepta haber nacido en el Distrito Federal (su amor por Veracruz –me lo dijo en su oportunidad– le nació influido por sus padres, quienes su luna de miel la vinieron a pasar en el puerto y siempre que tenían ocasión regresaban a vacacionar al solar jarocho), es un viejo conocido de los veracruzanos y lo que le sobra es experiencia, sobre todo en operación política, la que ya ha puesto en práctica y al servicio de su nuevo jefe Duarte de Ochoa, quien a su vez le ha dado toda su confianza y respaldo para que opere no solo hacia afuera con todos, sin distinción de siglas, incluyendo a representativos de la prensa, sino para que reorganice todo lo que tenga que reorganizar adentro a efecto de lograr la articulación y la unidad, el conjunto, que tanta falta le han hecho a la administración, pues a quienes se les había encargado esa tarea se dedicaron más a atender sus intereses personales que los del Gobierno, los de Veracruz y de los veracruzanos y con ellos los del propio titular del Ejecutivo.
Que el Gobierno Federal anuncia la venta de ingenios en Veracruz, ahí está Ampudia declarando sobre el tema; que unas madres de familia salen a manifestarse por el presunto despojo de sus hijos por parte de sus ex parejas, Enrique sale a decir que las recibirán en el Tribunal Superior de Justicia; que se traba la Reforma Electoral, se filtran fotos donde se ve al Subsecretario tomándose un café y cabildeando con el dirigente estatal del PAN Enrique Cambranis y se difunde que se reunió también con el presidente del PRD en la entidad Juan Vergel Pacheco. El sábado, el gobernador Duarte de Ochoa le otorgó su representación para que acudiera a tomar protesta a los nuevos coordinadores de la Fundación Colosio, acto en el que aprovechó para rememorar su cercanía con el entonces candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, de quien recordó que proponía un partido (el PRI) más de la sociedad que del estado, como ahora la tiene con Enrique Peña Nieto.
Con la llegada de Ampudia Mello a la Subsecretaría y su estrecha coordinación con el secretario de Gobierno Gerardo Buganza Salmerón se otorga a la dependencia el papel que le corresponde en la ortodoxia política: la conducción de la política interior del estado. Buganza ya no hace corajes ni pierde tiempo por la falta de un eficaz operador en la Subsecretaría y puede ayudar mejor al Gobernador atendiendo las responsabilidades inherentes a su cargo. Respetuosos, de buenas maneras, partidarios del diálogo y la negociación, de piel dura, la dupla dio muestra ayer de lo mucho que le pueden servir al titular del Ejecutivo. Desde el sexenio pasado, sistemáticamente el panismo se había negado a acudir al Palacio de Gobierno a alguna reunión y menos para llegar a un acuerdo. Javier Duarte de Ochoa logró lo que no pudo Fidel Herrera Beltrán, convencer a Enrique Cambranis, del PAN, para que asistiera,  como lo hizo ayer, para, junto con Erick Lagos del PRI, Juan Vergel del PRD, Juan Eduardo Robles del PVM, Vicente Aguilar del PT, Eduardo Carreón del PANAL, Cuauhtémoc Pola del Movimiento Ciudadano, Alfredo Tress del AVE y Antonio Luna del Partido Cardenista, en domingo, día de descanso y todavía de vacaciones, avalar el dictamen que aprobará el nuevo Código Electoral, justo horas antes de que se venza el plazo legal para que ese nuevo estatuto tenga vigencia y rija el proceso electoral local y municipal del próximo año.
Ampudia recibió instrucciones del Gobernador y operó, ayudó a destrabar, a lograr acuerdos previas modificaciones al articulado según las propuestas de los dirigentes partidistas. Se logró conciliar. Se obtuvieron consensos. Se advierte que los reticentes confiaron en el nuevo operador político. Así, nuevos aires soplan en el Palacio de Gobierno. Se privilegiará, por fin, el tejido político y no se actuará más a la ligera como se hizo en el pasado cuando se metió en graves problemas al mandatario estatal; se dialogará con la prensa. Habrá, ya hay interlocución. Hacía falta ese puente, ese buen nivel de entendimiento.
En un contexto más general, Javier Duarte de Ochoa ha dado un paso en la dirección correcta: ha dado muestras ya de alinearse en la nueva corriente peñanietista, con la que llegarán, por lo demás, muchos cambios, muchos en las prácticas políticas, debido a lo cual escenarios previstos hasta ahora para el estado habrán de cambiar dramáticamente. Ya se irá viendo, ya lo iremos comentando. La historia comienza de nuevo.



jueves, 12 de julio de 2012

El relevo, hasta que regrese el Jefe


Prosa aprisa
El relevo, hasta que regrese el Jefe
Arturo Reyes Isidoro
Con calma, tranquilos, que, como dicen en el beisbol, apenas va two out. “Renunció” por “cuestiones de carácter personal” Tomás Carrillo Sánchez a la Subsecretaría de Gobierno y se  desató de inmediato una ola de rumores sobre el posible sucesor. Por la coincidencia, ayer, de los mismos nombres en diferentes espacios periodísticos, todo hace pensar que alguien de allá adentro los filtró o los soltó deliberadamente, o bien para quemar a algunos o bien para ayudar a otros. A esos nombres se agregaron unos más, o bien porque quienes los mencionaron tienen algún interés en que lleguen o bien porque los propios interesados pidieron que los citaran por si es chicle y pega. Pero, hasta donde se sabe, no hay ninguna prisa y la decisión la tomará el gobernador Javier Duarte de Ochoa cuando regrese de su viaje que realiza al extranjero. Solo hasta entonces. Se sabe también que esa filtración de nombres se ha tomado como una falta de respeto al que manda y que él decidirá sin ninguna presión y mirando al futuro, es decir, que a partir de ahora y luego del resultado de las elecciones, le imprimirá un sello totalmente personal, sin ninguna atadura ya al pasado, buscando una articulación política con el virtual Presidente Electo Enrique Peña Nieto, por lo que, de entrada, los que fallaron el pasado 1 de julio están totalmente descartados.
A Tomás le cayó, de golpe y porrazo, la guillotina la tarde del miércoles. Ya sin el cargo, minutos después, se enteró por los medios que acababa de presentar “su renuncia al cargo de subsecretario de Gobierno”, que había dirigido una “misiva” al Gobernador con fecha de ayer en las que “aludía a cuestiones de carácter personal como el motivo para separarse del cargo que ocupaba” y que, además, “agradecía al mandatario estatal la oportunidad de haber colaborado en su gobierno”.
Hasta aproximadamente las seis de la tarde, Carrillo Sánchez estaba tranquilazo en su oficina en Palacio de Gobierno cuando por la red interna se le pidió acudir a la oficina del secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón. Con toda normalidad salió, le dijo a su asistente personal: ahorita vengo, no tardo, voy a la oficina del secretario, al tiempo que le encargaba su Ipad. A los pocos minutos, cuando regresó, iba con el rostro desencajado, molestísimo, encabronadísimo, y de inmediato se encerró en su privado con su secretaria privada, con el subdirector de Atención Ciudadana, Carlos Alberto Hernández Ostos, así como con el subdirector de Legalización, Nathanael Hernández, quienes entraban y salían de la oficina. No fue sino hasta que el portal alcalorpolitico.com dio a conocer la “renuncia” cuando entonces su asistente sacó su mochila, su porfatolio y algunos objetos personales, y atrás salió el resto. No había pasado más que una hora, aproximadamente. Todo estaba consumado.
¿Qué pasó? ¿Por qué el hachazo sin decir agua va? Porque, que se sepa, su jefe político, el de todos los funcionarios, citó al cuenqueño el viernes en el puerto de Veracruz aunque no fue sino hasta el sábado cuando habló con él. ¿De qué hablaron? No se sabe. Pero Carrillo Sánchez regresó a trabajar aparentemente con toda normalidad.
En el diario Milenio edición Xalapa, se publicó ayer una fotografía en primera plana en la que se ven posando para la cámara, en el acto la mañana del miércoles de la toma de protesta a Mireya Toto Gutiérrez como directora general de la Comisión Estatal para la Atención Integral a Víctimas del Delito, el subsecretario de Egresos Carlos Aguirre Morales, el secretario de Salud Pablo Anaya Rivera, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Luis Fernando Perera Escamilla, la vocera oficial Gina Domínguez Colío, el secretario de Gobierno Gerardo Buganza Salmerón, el director general del Seguro Popular Leonel Bustos Solís y ¡Tomás Carrillo Sánchez!, en ese orden. Tomás no sabía lo que le esperaba por la tarde.
En el portal radiover.com se publicó el martes que el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán había iniciado una campaña de promoción en las redes sociales. “Terminado el periodo de campañas político electorales a nivel federal para presidente de la república, senadores y diputados, el ex gobernador del estado de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, pareciera que este día ha iniciado una campaña de auto promoción a través de las redes sociales, mediante una serie de ‘usuarios’ que se dedican a publicar los logros de su administración estatal en el periodo 2004-2010. Solamente hay que darle buscar en la red de Twitter con el nombre de Fidel Herrera Beltrán, para que aparezcan los mensajes en los que se narran las actividades del ex gobernador de Veracruz. Algunos de los mensajes escritos por los ‘usuarios’ de internet tienen faltas de ortografía, pero todos, casualmente, se dedican a recordar los logros del ex gobernador Fidel Herrera, como se puede apreciar en la siguiente lista de mensajes:”.
Algunos de esos contenidos, son: “En marzo de 2008 Fidel Herrera creaba la iniciativa para realizar un Banco para los pobres en #Veracruz”, “Importantísimo el apoyo realizado a la flora y a la fauna silvestre por Fidel Herrera durante su mandato en #Veracruz”, “El 2 de abril se inauguraba de la mano de Fidel Herrera la granja de camarón y procesadora ‘Camaronera’”, “El 14 de marzo de 2008 acordaron Fidel Herrera y Olafur Ragnar Grimsson desarrollar energía geotérmica en #Veracruz”, “Saludos cordiales dr. @Fidel Herrera que tenga un Excelente Martes y continuamos Fieles al Cambio”.
¿Es que acaso llegada esta información a Europa, molestó mucho y se decidió enviarle un mensaje al ex Ejecutivo cortándole la cabeza a uno de sus más cercanos y protegido, además de que, de paso, falló con los malos resultados en Cosamaloapan en la elección del 1 de julio? Existe una versión de que en los movimientos que se tienen previstos en el Gobierno ya no quedará nadie ligado a la administración anterior, además para alinearse con la nueva corriente peñanietista, donde sabrían que las tres posiciones que aparentemente habría pedido para sí el ex titular en los distritos de Xalapa Urbano, Veracruz y Cosamaloapan se perdieron y con ello la elección en forma estrepitosa, lo que se tomaría como una señal de que los veracruzanos ya no quieren saber nada más del pasado, y que se actuará en consecuencia sin importar los costos de la relación.
Por ahora, lo cierto, lo único cierto es que habrá otros movimientos y que el que seguiría sería un secretario de despacho. ¿Quién?
Cuidando las espaldas… y su chamba
En ausencia del inquilino del Palacio de Gobierno, bien se tomó la iniciativa del secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón, de desplazarse ayer de inmediato al lugar de los hechos para atender la emergencia, tan pronto como tuvo noticia de la muerte de seis trabajadores en una empresa de Ixtaczoquitlán por, aparentemente, entrar a limpiar un pozo sin el equipo de seguridad adecuado. Mientras, los secretarios de Protección Civil, de Salud y de Desarrollo Económico, Noemí Guzmán Lagunes, Pablo Anaya Rivera y Erik Porres Blesa, respectivamente, atendían la otra emergencia en Papantla tras la dispersión de sustancias tóxicas como consecuencia de un incendio en una planta de agroquímicos, con grave riesgo para la población. O sea, le están cuidando bien las espaldas a su jefe… y de paso cuidando su chamba, por aquello de las dudas y los ajustes. También ayer encontré trabajando, en un rincón discreto de un conocido restaurante de Xalapa, muy temprano a la hora del desayuno, al secretario de Finanzas, Tomás Ruiz González, con algunos colaboradores. Lo advertí optimista sobre el futuro de Veracruz por la llegada de Peña Nieto al poder. Otra con la que hablé, y que me aseguró que no se ha ido a Europa ni se irá sino que está trabajando duro para promover turísticamente a la capital del estado, fue con la alcaldesa Elizabeth Morales García, quien estaba acompañada de su fiel escudera, su vocera Vicky Hernández.






miércoles, 11 de julio de 2012

Los motivos de Luz


Prosa aprisa
Los motivos de Luz
Arturo Reyes Isidoro
El 9 de agosto de 1982, Elvira Luz Cruz, de 26 años, ahorcó a sus cuatro hijos de 6, 3 y 2 años y de 2 meses porque no tenía para darles de comer y sobrevivió a un intento de suicidio. Los estranguló con una soga y un cinturón, para luego colgarse con un cable de electricidad que ató al techo de su casa. Su caso fue muy discutido entonces porque se inició una controversia sobre si era culpable o no, si esta mujer, pobre, desempleada, ignorante, que había sido abandonada por sus parejas padres de los niños, que de niña había recibido palizas de su madre y ya de mujer recibía maltratos físicos de su última pareja, que fue quien la acusó, era tan víctima como sus hijos. En aquella época no había estudios psicológicos como ahora y menos se hablaba de violencia contra la mujer o de violencia intrafamiliar, ni había colectivos o ONGes defensoras de víctimas. La sociedad fue dura con ella y el único argumento que prevaleció fue que ninguna madre mataría a sus hijos. Luz purgó una condena de 23 años por filicidio, que cumplió y cuando salió en libertad se casó y poco se sabe de ella en la actualidad. Su caso despertó tanto interés que incluso fue llevado al cine en 1985 con el título “Los motivos de Luz” que dirigió Felipe Cazals.
Se han de preguntar, lectores, a qué traigo a cuento lo anterior. Lo recordé cuando me enteré este miércoles que el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón, le tomó la protesta de ley a  la abogada feminista doctorada en Francia, Mireya Toto Gutiérrez, como directora general de la recién creada Comisión Estatal para la Atención Integral a Víctimas del Delito, y es que Mireya, originaria de San Andrés Tuxtla, hija de un bien recordado periodista de esa ciudad, el maestro Adalberto Toto Linares, y de la respetable maestra Ernestina Gutiérrez Reyes, que fue una gran activista política (a los dos tuve el honor de conocer y el gusto de tratar), cobró celebridad también entonces porque fue la abogada defensora de Luz, un juicio que ella misma denominó “Un proceso medieval en el siglo XX” y sobre el que argumentó que el caso dejaba ver las grandes deficiencias en la impartición de justicia en México a partir de la específica condición del "ser mujer"; caso que, argumentaba, generaba el debate entre la posibilidad de alcanzar la igualdad jurídica entre hombres y mujeres, y la necesidad inmediata para que la mujer tuviera (tenga) su propia validez histórica, cosa que, me imagino, continúa sosteniendo.
Pero lo recordé y lo comento ahora porque el nombramiento es un gran acierto del gobierno de Javier Duarte de Ochoa, uno, a mi juicio, de los más acertados nombramientos de toda la administración estatal, porque la tuxtleca no es una mujer improvisada, es miembro de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Veracruzana , tiene experiencia no solo jurídica sino también administrativa, fue representante ante el IEV del entonces partido Convergencia por la Democracia (hoy Movimiento Ciudadano), es militante de izquierda, simpatizante de Andrés Manuel López Obrador, ex diputada local y ex directora del Servicio Civil de Carrera en el gobierno de Dante Delgado, además de activa activista en la defensa de las mujeres y gran promotora del hoy Instituto Veracruzano de la Mujer, por lo que es toda una garantía de que la nueva Comisión que preside no solo funcionará, y funcionará bien, sino que dará resultados, de los que están urgidas tantas víctimas de delitos.
Pero, lógicamente, Mireya, por sí sola, no podrá hacer toda la tarea, aunque es de pensarse que si el gobierno de Javier Duarte de Ochoa la designó entonces es que le dará todo el apoyo necesario, todo el respaldo oficial para que cumpla bien su labor, lo que, de paso, acarreará (acarrea de entrada ya) buena imagen a la administración estatal, de la cual está tan necesitada ante las vicisitudes que ha vivido y padecido en lo que va de su gestión. Duarte ha dado un buen campanazo y debe reconocérsele, y ese debiera ser el punto de inflexión para iniciar una nueva etapa renovando el equipo humano que no le ha funcionado o que no ha rendido lo que de él se esperaba para lograr, así sea en mínima parte, lo que propone con su eslogan de gobierno: la prosperidad de Veracruz y con ello de los veracruzanos.
Por otro lado, qué bueno que Javier Duarte no le teme a la pluralidad y que, en este caso específico, privilegia la calidad jurídica y de derechos humanos por sobre cualquier otra consideración. Eso también le genera, le generará la confianza y la credibilidad ciudadanas a partir de que las víctimas saben que serán bien atendidas pero, además, bien defendidas; que sus derechos están garantizados a través del modelo integral de asistencia jurídica, psicológica, médica y social del que Mireya ya habló ayer mismo. La tuxtleca dijo estar convencida de que el fortalecimiento de las instituciones públicas debe ser una tarea compartida entre gobierno y sociedad, que constituyen el binomio perfecto que permite construir gobernabilidad y gubernamentalidad en el espacio público, con lo cual coincido plenamente. Que todo sea para bien.
La renuncia de Tomás
La renuncia de Tomás Carrillo Sánchez como subsecretario de Gobierno estaba cantada desde hacía mucho. Es más, se demoró. Es buen hombre, sin duda alguna, pero nunca atendió bien el cargo porque no pudo o porque no quiso o porque no supo cómo. No respondió a la segunda oportunidad que se le dio. El secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón, tenía que estar haciendo su trabajo o a veces lo tenía que sacar Juan Manuel del Castillo en la Secretaría Particular del Gobernador. La gota que derramó el vaso fueron los negativos resultados electorales en su distrito Cosamaloapan, del que aún es diputado federal aunque ya saliente. Por otra parte, su despido lleva el mensaje de que se irán los últimos vestigios que quedan de la administración anterior.
Por fin, Vicky me descongela
¡Vicky Hernández! Mi querida amiga Vicky, salsera como yo (siempre se acuerda cuando, recién llegada a vivir a la capital, fuimos a bailar con la Sonora Ponceña con el difunto Pepe Miranda), jefa de Prensa del Ayuntamiento de Xalapa. Por fin, ayer, luego de año y meses en el poder por fin me sacó de la congeladora y me envió un boletín de prensa, el del pasado 2 de julio: “A través de una táctica de intercambio, ejemplo de participación entre municipios que ven al turismo como beneficiario social y económico, el Ayuntamiento de Xalapa inició una estrategia de promoción de la capital veracruzana en el Estado de Puebla donde destaca la colocación de 30 puntos de difusión para atraer el interés de los visitantes, informó la Presidenta Municipal, Elízabeth Morales García. La munícipe explicó que esta estrategia integra a municipios aledaños, así como a numerosos lugares y es una extensión de la campaña ‘donde viven tus fantasías’ iniciada desde finales del 2011 en importantes puntos de interés como el sistema METRO y en más de 20 turibuses de la ciudad de México donde sigue presente desde hace tres meses”. A mi querida amiga, un abrazo. Claro, me imagino que Elizabeth no se va Europa, o no se ha ido.


martes, 10 de julio de 2012

Morelli ya desvaría


Prosa aprisa
Morelli ya desvaría
Arturo Reyes Isidoro
No cabe duda que el señor Humberto Alonso Morelli se sacó la lotería ganando la diputación federal como candidato panista por el distrito 4 de Veracruz. Ahora no estaría mal que se echara una plática con su correligionario, paisano y vecino, Julen Rementería del Puerto, por la experiencia que acaba de vivir, pues apenas ha recibido su constancia que lo declara como diputado electo y ya empezó a desvariar. Le dijo una serie de lindezas al reportero Manuel Hernández, de Notiver, que no lo muestran más que como alguien que no sabe a dónde va ni para qué, desconocedor total de las reglas no escritas de la política legislativa. Según el señor Morelli ya se le queman las habas por llegar a San Lázaro –“anunció que está ansioso por llegar al Congreso”–  “y la primera acción que impulsará será sacar adelante la Reforma Política que incluye la fiscalización de recursos que llegan a los estados y municipios, reducción de legisladores y la segunda vuelta electoral en la elección de Presidente de la República”. Qué ingenuo, o qué iluso. Ya en la Cámara no solo no sacará adelante nada sino incluso ni siquiera lo dejarán hablar si así lo dispone su líder camaral. Según él, no será un diputado levantadedos ni tampoco aceptará líneas más que las que dicte la misma ciudadanía. ¡Por favor, diputado Morelli! Mejor espérese a llegar al Congreso. Le aseguro que lo veré levantando el dedo a favor de lo que le ordenen así sea en contra de los intereses ciudadanos. Pero no paró ahí. Según él, va a ser un diputado de  a pie, de calle, no de helicópteros ni de suburbans, visitará a la gente en sus casas, tendrá reuniones periódicas con empresarios, trabajadores, sindicalizados, maestros y aparte, como para copetear todo, tendrá casas de enlace en distintos puntos del distrito. Señor Morelli, cuando cobre su primera jugosa dieta, le den para sus casetas, para sus boletos de avión, su biyuyo extra, cuando le regalen su suburban nuevecita y le paguen chofer, el servicio de teléfono celular, le asignen o usted se asigne una atractiva secretaria, cuando le den otra lana por meterlo a comisiones (si tiene un buen padrino que lo ayude) los jarochos no lo van a volver a ver ya no a pie por las calles del puerto sino ni siquiera en persona. Sí, tiene razón, usted no va a ser de helicóptero, será de avión; a menos que a usted así le convenga nunca volverá a viajar a la Ciudad de México por tierra y menos en el democrático ADO, ¡horror!, y se va a engolosinar cada vez que llegue al aeropuerto y los chicos de la prensa le pongan los micrófonos y las grabadoras enfrente. Manuel le preguntó: “¿Y si tu coordinador de bancada te dice que votes por algo que va en contra de la gente?”. “Respetuosamente le diré a mi coordinador de campaña, a quien sea, que no lo puedo hacer muy respetuosamente, que lo siento mucho”. ¡Y basta! Los vecinos del puerto serán los que tendrán que reclamarle si no cumple todo lo que sigue ofreciendo.
Y para todo esto, ¿dónde está el Pipo? Según se sabe, el ex dirigente estatal del PAN y frustrado candidato al Senado Víctor Alejandro Vázquez Cuevas se retiró por un tiempo de la política y decidió seguir el consejo, de, ¿quién cree?, ¡Carlos Hank González!, una especie de abuelo político priista de Enrique Peña Nieto, quien acuñó aquélla famosa frase de que político pobre, pobre político. Así, Pipo está por ahora dedicado de tiempo completo a los negocios, a sus empresas, una de ellas inmobiliarias. Lo cierto es que Vázquez Cuevas no ganó la senaduría pero cómo hizo fortuna mientras administró la franquicia blanquiazul en el estado. Ahora sólo ha enviado decir a los miembros de la dirigencia estatal que tienen su apoyo moral para la lucha que viene contra los Yunes de Boca del Río, pero que se dedicará a hacer más capital para tener un fondo que le permita en el futuro volver a la política con más holgura económica, pues acabó de comprobar que la política se hace con dinero, con mucho dinero si se quiere ser exitoso y no depender de nadie. Ya va aprendiendo el muchacho, pero, además, sabe bien que sin Presidente de la República del PAN en el poder no habrá de dónde para movilizarse. A los panistas se les acabó Oportunidades y las oportunidades. Eso sí, pese al trato que recibió en el pasado reciente, le da la razón a Felipe Calderón cuando dice que acabó con la pobreza… por lo menos con la de él.
Tiene muchas lecturas el anuncio, pero por lo pronto lo importante es la noticia en sí: Marcelo Ebrard Casaubón ya le puso número a la casa, como dicen en el beisbol y anunció ayer que a partir del próximo 6 de diciembre, una vez que concluya su mandato en la Ciudad de México, iniciará su campaña en busca de la candidatura presidencial para el 2018. ¿El Peje hará un tercer intento? Hay una gran corriente de opinión que opinó que esta vez las izquierdas hubieran ganado con Marcelo y no con Andrés Manuel. Pero su anuncio es importante porque con tal anticipación puede aglutinar en torno suyo a los millones de inconformes por los resultados del 1 de julio y comenzar una jornada que, por qué no, lo puede llevar a Los Pinos. Van por la revancha.
¡Vaya respiro en Xalapa! Esta semana se vive más en calma con las vacaciones que gozan los escolares y a partir de ayer los empleados de la Universidad Veracruzana. La vida se vuelve vivible y respirable. El tráfico vehicular se descongestiona un poco y se agiliza. Seguramente el ambiente quedará más relajado la próxima semana una vez que también salga a vacacionar la burocracia estatal y municipal. Lo único lamentable es que no se advierten acciones de las autoridades de turismo estatales y locales para el disfrute de quienes no salen y de los que llegan a visitarnos. El Ayuntamiento local se ha dormido y que se sepa no desarrolló ninguna campaña entre los vecinos de Puebla, Tlaxcala, el Distrito Federal y el Estado de México anunciándoles que ya hay nueva autopista para llegar a la capital de Veracruz. A ver si no nos sale la alcaldesa con que también se va Europa y por eso no tuvo tiempo de hacer nada.
El ingenio, dentro de lo delicado del caso. A Juan Pablo Franzoni Martínez, la persona que amenazó con una pistola a un grupo manifestante AntiPeña en Xalapa, le dicen ahora San Pedro porque ¡todos lo niegan!, lo mismo a través de mensajes de twitter que por escrito o mediante declaraciones. También le dicen “La brasa”, porque ¡a todos quema! y ahora ni sus compañeros de banca de la escuela aceptan haber estudiado con él. Me sorprendió el tiempo que le dedicó Joaquín López Dóriga en su noticiero la noche del lunes. Habrá que estar atentos para ver si al final el juez federal que conoce de su caso lo deja en completa libertad o lo sentencia. No se puede dejar de considerar que su agresión fue para defender el triunfo priista y que el priismo ha vuelto al poder. Ya veremos si estamos ante el primer caso de impunidad de la nueva era tricolor.

lunes, 9 de julio de 2012

¿Quién, quiénes son los responsables?


Prosa aprisa
¿Quién, quiénes son los responsables?
Arturo Reyes Isidoro
Porfirio Díaz visita en 1883 a su compadre, el presidente Manuel González. “No tengo ambiciones presidenciales, compadre”, le dijo, a lo que el famoso manco (González) no contestó de inmediato sino que empezó a abrir y cerrar los cajones de su escritorio. “¿Qué busca, compadre”, inquirió Díaz. “Al pendejo que se lo crea, compadre”, respondió González.
Esta sabrosísima anécdota se las narró don Jesús Reyes Heroles a Octavio Paz, Julio Scherer, Vicente Leñero y Enrique Krauze durante una comida en la Secretaría de Gobernación, donde se habían reunido para hablar del futuro de la prensa en México tras el golpe de Luis Echeverría a Excelsior y la intención del tuxpeño de que aquel brillante grupo volviera al diario, lo que finalmente se frustró.
Krauze la recupera –la considera “maravillosa”– en el libro Mexicanos eminentes (es de biografías) publicado por primera vez en 1999 y cuya primera edición en una nueva colección acaba de aparecer apenas en días pasados y se vende como pan caliente.
Pero yo la recordé, no sé por qué, y también empecé a abrir y cerrar los cajones de mi escritorio, cuando leí la declaración de Erick Lagos Hernández, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, de “que en Veracruz, con 1 millón 203 mil 226 votos, Enrique Peña Nieto ganó en 11 distritos contra 6 distritos que obtuvo Josefina Vázquez Mota y 4 Andrés Manuel López Obrador”, porque, obviamente, como si los veracruzanos fueran (fuéramos) unos chalados no hubiéramos estado al tanto de que con esos seis distritos el PAN ganó la elección presidencial en Veracruz, lo que nunca aclaró ni precisó el flamante dirigente partidista.
La derrota estaba cantada. En mayo pasado se había hecho pública la primera alerta sobre el riesgo que existía ya desde abril de que el mexiquense perdiera la elección en la entidad. En su edición del 13 de mayo, la revista Proceso publicó, con el encabezado: “Se prenden focos de alarma”, que “existe el riesgo de que el partido pierda la elección del 1 de julio”. “«¡Imposible!» exclamaron los asesores peñistas, tras detectar que una de esas entidades era precisamente Oaxaca, seguida de Veracruz, Tabasco, Morelos y Chiapas. No daban crédito a lo que les revelaban los datos duros, menos todavía cuando una semana antes Peña Nieto había estado en Veracruz donde, según observó, iba todo bien”. De acuerdo a la publicación, un integrante del equipo de campaña del copetudo comentó al semanario que tres encuestas elaboradas por despachos diferentes indicaban que “en Veracruz los resultados son un desastre”, lo cual “tiene alarmados a los integrantes del equipo peñista”. Tenían razón.
Los temores terminaron por cumplirse. Concluido el cómputo oficial, Josefina Vázquez Mota, del Partido Acción Nacional, quedó en primer lugar con un millón 204 mil 744 votos contra un millón 203 mil 226 sufragios que alcanzó Peña Nieto, un porcentaje de 33.63% contra 33.59%, 1,518 votos apenas de diferencia, pero una victoria limpia e inobjetable, sin dejar de considerar que la candidata albiazul, su partido, jugaron solos, mientras que los tricolores fueron en alianza con el Partido Verde, o sea, dos contra uno y ni así pudieron.
El resultado es malo para el PRI de Veracruz. Se han entregado malas cuentas por parte del priismo veracruzano. Se trata de una derrota que, a no dudarlo, a la corta o a la larga, va a gravitar negativamente en torno al grupo político responsable de la entidad. Seguramente acá todavía no se reflexiona, no se valora ni se dimensiona el tamaño del fracaso por la oportunidad histórica que se dejó perder y que se tuvo para crecer políticamente, pues a la actual dirigencia,  al partido bajo su tutela, no volverá a tocarle una elección presidencial, un escenario como el que se tuvo para lucirse, pues se trataba de ayudar, de llevar a Peña Nieto a la “grande”, a la silla de más peso y de más pesos en el país.
¿Qué sucedió? ¿Por qué? Cabe pensar que al priismo veracruzano lo mató la confianza, la soberbia, la inexperiencia, la desorganización, el desconocimiento del estado, de sus actores claves (de los llamados factores de decisión) y de sus intereses, la falta de liderazgo tanto del Comité Directivo Estatal como del comité de campaña del mexiquense en la entidad, así como de un buen manejo de prensa. No se escuchó a los que sí saben, ni se les tomó su parecer.
En vísperas de que visitara Misantla el candidato presidencial, llegó a supervisar los preparativos la delegada regional de la tercera circunscripción del CEN priista,  Mercedes del Carmen Guillén Vicente, mejor conocida como “Paloma”. En las famosas reuniones de evaluación que se realizaban con periodicidad, la hermana del Subcomandante Marcos se alarmó y les echó en cara  que todo era puros castillos en el aire, pues les dijo que lo que le pintaban era muy bonito pero que no le decían cómo lo iban a lograr. Se llevó muy mala impresión y quién sabe qué reportes presentó entonces en México.
Algo similar ocurrió con Francisco “Pancho” Mora, un viejo zorro de la política local cuando, igual, al escuchar las “estrategias” de los responsables, delante de todos les dijo que eso no funcionaba como no habían funcionando en la elección del entonces candidato Javier Duarte de Ochoa, y que si se había ganado era porque un grupo ajeno a la dirigencia estatal, que encabezaba entonces Jorge Carvallo, había actuado por su cuenta. “Pancho” no volvió a ninguna otra reunión. E igual sucedió con Flavino Ríos Alvarado, miembro de la Coordinación General de Campaña, quien se cansó de escuchar tantas “tonterías” y optó por no asistir más a ninguna de esas reuniones de “evaluación”. Que se sepa, de eso nunca se le informó al responsable político de la entidad.
Pero si en lo político se perdió, creo igualmente que no se dimensiona el tamaño de la derrota en lo ideológico. De siempre, Veracruz, Veracruz puerto, se ha preciado de ser asiento del liberalismo simbolizado por Benito Juárez, a quien se le honra con una plaza cívica y con un recinto especial. Allí el oaxaqueño decretó las Leyes de Reforma. El mayor ideólogo que ha tenido el priismo en su historia, Jesús Reyes Heroles, tuxpeño, veracruzano, se imbuyó de esa ideología, de esa corriente, fiel seguidor de ella y teorizó y publicó textos que ya son clásicos sobre el liberalismo mexicano.
El pasado 1 de julio, don Benito se ha de haber revuelto en su tumba al ver que los herederos de sus enemigos, del conservadurismo, de la derecha recalcitrante, de Maximiliano, de Miramón, de Mejía, siglos después estaban de regreso ganando la elección en el emblemático puerto jarocho, que en eso devino su lucha por la libertad y la tolerancia, incluida la religiosa. El PRI perdió el distrito de Veracruz urbano pero el que también se puede considerar Veracruz Rural, que no es más que la demarcación que corresponde a Boca del Río. Doble desastre, desastre mayor.
Y ahí están los platos rotos. ¿Quién o quiénes son los responsables? Se sabe que al conocerse los primeros resultados del domingo 1 de julio hubo una reunión con quien manda en Veracruz y que los operadores recibieron una bañiza del tamaño de los números en contra. No se sabe sobre qué trató la reunión de gabinete del viernes pasado y si se tocó el tema electoral y si volvió a ocurrir otra reconvención. Lo que sí es que, por lo menos los secretarios de despacho, desde el día de la votación hasta prácticamente el jueves cuando vino el Presidente, nadie se le quería acercar al jefe por miedo, por temor.
Indudablemente, a los que se responsabilizó fallaron. No pudieron. Fueron ineficaces. Mostraron inexperiencia. Demostraron que no están hechos para cosas grandes. Que faltó liderazgo. Y en México, en el equipo de Enrique Peña Nieto lo saben ahora muy bien. Me intriga: ¿por qué ahora de allá andan muy interesados en saber quién es Gabriel Deantes Ramos?
Polvos de aquellos lodos
Me lo envió por correo “José Luis”: “… me contaron detalles de la reunión del Presidente con panistas, ahí los ex diputados locales Alfredo Grajales y Sergio Ortiz, junto con el famoso güero Salas Martínez que trabaja en Pemex, azotaron al mandatario culpándolo de entregar la elección al PRI, el presidente enfurecido los encaró y viendo de frente a los ex diputados y volteando a ver al presidente Estatal Enrique Cambranis les dijo ‘a mí no me vengan con eso, si Ustedes fueron los que se vendieron con Fidel Herrera cuando ganamos la mayoría en el Congreso del Estado’”.

domingo, 8 de julio de 2012

La comida con Calderón, de reproches


Prosa aprisa
La comida con Calderón, de reproches
Arturo Reyes Isidoro
Lo que ocurrió durante la inauguración de la autopista Perote-Banderilla el jueves pasado fue un síntoma de lo que le esperaba al presidente Felipe Calderón horas después en el Hotel Crowne Plaza Xalapa. Ese día pareció que no hubo decisión o preocupación por parte del panismo en la entidad de acuerpar a su Presidente por lo que, si no hubiera sido porque el Gobierno del Estado movilizó oportunamente a sus empleados y algunos presidentes municipales por donde pasa la nueva pista hicieron lo mismo, la ceremonia se hubiera realizado casi en solitario.
Así, cuando los organizadores del acto y la avanzada del Estado Mayor Presidencial advirtieron que los lugares destinados para el personal federal estaban vacíos, viendo que ya habían llegado y estaba ahí trabajadores de la administración estatal, decidieron que éstos ocupara los lugares. Fue hasta después que se hizo presente la burocracia federal, pero aquello ya estaba resuelto. Y llegó entonces Calderón. Pero, oh cosas de la política, mientras que los trabajadores de las dependencias federales acaso si le dieron un tibio aplauso, quienes se desbordaron fueron los estatales con gritos de “¡Feeeliiipe, Feeeliiipe, Feeeliiipe!”.
Llevaban consigna. Esa era la instrucción que habían recibido. Que arroparan, que acuerparan, que cobijaran al Presidente. Calderón, que llegó serio y que a su arribo había saludado al gobernador Javier Duarte de Ochoa y a otros funcionarios que lo esperaban en forma muy seca, ya en el micrófono sonrió y entonces se le vio relajado, como si no acabara de perder la elección presidencial, como si haber ocurrido ello le quitara una carga de encima.
Mueve a pensar que por iniciativa propia de la administración estatal se dio la instrucción de cubrirlo o bien porque por parte del equipo de Enrique Peña Nieto hay línea en todo el país para hacerlo y con ello pagarle su apresurada decisión de reconocer, aun antes de que la autoridad electoral lo hiciera, el triunfo del mexiquense. Tienen razón quienes en el país y en el extranjero critican que Calderón se haya precipitado y haya avalado un triunfo que todavía no era declarado legalmente como tal por parte del órgano legal facultado para hacerlo, el IFE.
Acaso, el 1 de julio por la noche, el Presidente debió salir a dar un mensaje para reconocer la participación y la madurez de los mexicanos, para destacar el desarrollo en paz de la jornada comicial y para adelantar que su administración reconocería a quien fuera declarado oficialmente como su sucesor. Pero no. Él lo dio por hecho y casi casi le dijo a Peña Nieto en cadena nacional que si quería que en ese momento le entregaba el poder, con mucho gusto, faltaba más.
¿Qué pasó? ¿Por qué lo hizo así? Se me antojan dos posibles causas. Una, que de esa forma influiría y precipitaría la avalancha de reconocimientos hacia el copetudo, lo que ocurrió no solo en el país sino en el extranjero, y con ello desarmaría cualquier pretensión de Andrés Manuel López Obrador de llegar a la Presidencia, porque sabe, sabía muy bien que, para ellos sí, para los miembros de su gobierno, el Peje sería un peligro pues llegaría a descubrir todos sus negocios y a actuar en consecuencia. Esto parece confirmarlo el hecho de que finalmente el PAN hasta la fecha se niegue a impugnar el resultado. Le conviene que llegue el PRI y nadie más. Pero la otra, que, seguramente, viendo que la candidata de su partido, no su candidata, Josefina Vázquez Mota, no ganaría, negoció con los tricolores, ofreció hacer el reconocimiento del triunfo de inmediato para evitar mayores complicaciones y a cambio  pidió y logró impunidad para él, lo que se habrá de comprobar cuando llegado el priismo al poder no actúe ni descubra ninguna anomalía ni presente alguna denuncia en su contra. Quizá por eso el apapacho tricolor que ahora recibe. Le hizo un gran favor a la causa priista y le están agradecidos y lo están pagando.
Pero no así los panistas locales, sus correligionarios. Quién sabe si a estas alturas los diputados locales del PAN no se han arrepentido de no haber asistido a la comida que les invitó en el Crowne, pues en cambio los que sí lo hicieron convirtieron aquello en una verdadera cena de negros, o en una comida de negros, si se quiere, pues no lo trataron con el respeto que se merece un Presidente de la República sino como a uno más de su partido, al presidente nacional del PAN, que en los hechos así ha sido, y lo llenaron de reclamos y de reproches y lo culparon directamente por la derrota en las elecciones del 1 de julio así como por su falta de apoyo a Josefina y a los verdaderos panistas del país.
En el convite acaso había una veintena de personas, entre ellos miembros del Comité Directivo Estatal e integrantes de las fórmulas ganadoras, o sea muy pocos, y, por supuesto, uno de los reclamos fue por su apoyo desmedido a Miguel Ángel Yunes Linares y a su hijo Fernando Yunes Márquez, ahora nuevo senador electo. En realidad, ellos reflejaron muy bien el reclamo de los diputados locales albiazules que no asistieron quienes reclaman a Calderón que los dejó solos.
Y mientras adentro aquello fue un verdadero baño de sangre… política, afuera los diputados locales acusaban que Calderón “viene seis meses tarde”, que los dejó huérfanos en las campañas, que no apoyó a Josefina y que tenían “algo más importante que hacer” y que por eso no iban a su comida.
Estos legisladores de la derecha tal vez ni ellos mismos han reparado en que con su actitud hicieron historia porque, que se sepa, nunca antes, ningún otro Presidente de México, priista o panista, había recibido tal desaire de sus propios compañeros diputados locales o federales, los que, también, nunca antes  habían rechazado una invitación presidencial y mandado al diablo al titular del Ejecutivo federal. Eso, mínimo, en tiempos pasados, aunque no muy pasados, les hubiera acarreado represalias, mínimo prisión con cualquier pretexto aunque antes despojo de todo poder. Pero no. Hicieron a un lado su investidura y lo trataron de tú a tú, sin respeto y lo pusieron como lazo de cochino en una reunión, eso sí, a puerta totalmente cerrada.
Esto mismo no es más que el preludio de la feroz batalla por los despojos que han quedado luego de la terrible debacle que los mandó al tercer lugar en preferencia electoral en el país, aunque en el estado, ciertamente, ganaron la elección. El panismo histórico, los que se consideran panistas puros, se han reagrupado ya para mantener el control de la dirigencia estatal al precio que sea. Por lo pronto, van contra los Yunes Linares-Márquez, sobre todo ahora que ya algunos como el todavía delegado de la Sedesol, el coatepecano Abel Cuevas Melo, anda presumiendo que con la bendición de los Yunes (los del PAN, no los del PRI) será el próximo candidato panista a alcalde.
Este grupo de panistas defiende que la alta votación que alcanzó Josefina Vázquez Mota en el estado en mucho la lograron ellos, que es pura fama que lo lograron los Yunes y citan como ejemplo que incluso perdieron en Tantoyuca, que reclamaban como un bastión suyo. Pero esto, apenas comienza. En otra entrega me ocuparé de ello.


jueves, 5 de julio de 2012

Los por qué


Prosa aprisa
Los por qué
Arturo Reyes Isidoro
En política nada se da por generación espontánea. Todo tiene una causa, un por qué. A reserva del resultado final, confirmado y reconfirmado, del recuento de votos en el estado, me he preguntando a causa de qué o por qué esta vez Andrés Manuel López Obrador se fue hasta el tercer lugar en votación en la entidad cuando hace seis años quedó en primer sitio. Ciertamente, hasta ahora, la distancia con los punteros no es tan grande si se toma en cuenta el universo del padrón electoral de Veracruz, pero marcha en tercera posición. Acaso hubo un exceso de confianza en el voto duro y esta vez no se trabajó para motivarlo, cuidarlo y conservarlo. En la revista Proceso de esta semana, con el título “La estrategia de la reconciliación, insuficiente”, leo una declaración del coordinador de campaña del Movimiento Progresista, Ricardo Monreal, quien declaró a la reportera Rosalía Vergara que para ellos sus entidades “estratégicas y prioritarias” fueron Jalisco, Nuevo León, Puebla, Tamaulipas, Chihuahua, Sonora y Baja California. Y que en lo concerniente al centro y el sureste del país, donde goza de amplias simpatías, el Peje se dedicó a afianzar sus “bastiones históricos”: el Distrito Federal, Tlaxcala, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Puebla. O sea, en ningún momento se incluyó a Veracruz ni como estratégico ni como prioritario ni tampoco como bastión histórico. Hace seis años, el PAN quedó en segundo sitio, muy cerca del tabasqueño, y el PRI estuvo muy, pero muy por debajo, en tercer lugar. Hoy, el tricolor, por menos de mil votos de diferencia sobre el blanquiazul puntea y el blanquiazul mantiene su votación e incluso se puede decir que está en empate técnico con el primer lugar. El que perdió votos, pues, fue AMLO. El que los ganó fue Peña Nieto. A Veracruz, al decir de Monreal, no lo consideraron clave, importante, cuando tiene el tercer padrón electoral más grande del país. Las consecuencias se viven  ahora.
Ayer comenté lo publicado por Joaquín López Dóriga sobre la viabilidad de que José Antonio Meade repita en la Secretaría de Hacienda. De entrada, se entendería que sería un acto de pluralidad del virtual nuevo Presidente, Enrique Peña Nieto, de inclusión, de que va a gobernar con personajes disímbolos por cuanto a su origen político se refiere. Sería el primer panista invitado a colaborar en un gobierno de filiación priista. Pero parece que no es así. No si se atiene uno a lo declarado por Octavio Aguilar Valenzuela al prestigiado portal ReporteIndigo. Aguilar Valenzuela, considerado el número tres de la campaña de Josefina Vázquez Mota y “acaso el miembro más libre de la campaña presidencial panista”, declaró al reportero Raúl Tortolero que perdió y cayó hasta el tercer lugar porque hacía su campaña confiando en que la estaban arropando cuando en realidad la estaban traicionando. Barre parejo en su acusación, de Calderón para abajo. De Meade, concretamente, dice que no solo no ayudó sino que “es enemigo”. “No solo no ayudó, sino que es enemigo. Operó en contra”. No dice más de él, pero tendría lógica pensar que Meade fue cooptado por el operador estrella de Peña Nieto, Luis Videgaray, de quien también publiqué ayer que son compañeros desde jóvenes, de estudios medios superiores y superiores en el ITAM (junto con José Yunes Zorrilla y Ernesto Cordero Arroyo), y que entonces operó desde adentró en contra de la causa josefinista y a favor de la peñanietista y que por eso ahora tendrá su recompensa: lo dejarán en el cargo.
El miércoles publiqué: “Un hecho cierto, el único cierto hasta ahora, a ojos vista, es la consideración que tiene el gobernador Javier Duarte de Ochoa con el virtual nuevo senador José Yunes Zorrilla. Con un dato adicional, cierto también, muy cierto como la foto que ha dado pie a esta larga elucubración: en ningún momento por parte de su “competidor” en el recién pasado proceso, de su ‘primo’ el panista Fernando Yunes Márquez, ha existido ninguna intención de impugnar el resultado de las elecciones, es decir, el triunfo del primo Pepe –y de paso del tío Héctor–. La que busca camorra es la dirigencia estatal del blanquiazul, pero eso será motivo de otro comentario”.
Ese día, el frustrado candidato a la senaduría del PAN por la segunda fórmula, Julen Rementería del Puerto, salió a reprochar públicamente la postura del también conocido como Chiquiyunes o Chiquifer, Fernando Yunes Márquez, su compañero de partido, que encabezó la primera fórmula, por avalar el triunfo del PRI, concretamente de sus competidores José y Héctor Yunes. “Bueno, la familia está de acuerdo”, dijo en clara alusión al parentesco de los tres alegres Yunes y utilizando el eslogan de una famosa cadena de tiendas. Habló de impugnación por parte de su partido, porque dijo que Yunes Márquez no vio, no revisó o no le convino ver las inconsistencias.
Tiene razón. El cachorro de Miguel Ángel Yunes Linares no quiso ver, no quiso revisar ni le convenía saber nada que no fuera el triunfo de sus parientes y de paso asegurar el suyo. Poco se ha reparado hasta ahora en que los Yunes, los de Perote y el de Soledad de Doblado, los priistas y el panista, han hecho válida la existencia del PRIAN pero, más que eso, ya se encaramaron al poder y están en la antesala de la gubernatura para 2016, cualquiera de los tres, algo que a toda costa combatió el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán cuando sin decir agua va quitó de la presidencia del CDE del PRI a Pepe cuando vio que estaba tomando fuerza, quitó del Congreso a Héctor y hasta lo persiguió cuando éste intentó ser candidato a la gubernatura, y siempre mantuvo a raya, a fuego limpio, a los Yunes Linares-Márquez. A la larga, los Yunes se han salido con la suya. Y cuidado que son unidos. Pelearse con uno de ellos es pelearse con los tres y de paso con sus respectivas familias. Son ya una fuerza, un poder, un verdadero clan político.
Pero, que se sepa –y lo sé de buena fuente–, en realidad el pleito de los panistas agrupados en la dirigencia estatal no es ni con Pepe ni con Héctor, es con Fernando. Hoy se puede afirmar plenamente que el saludo y el abrazo aquel en  La Parroquia el pasado 27 de junio y los buenos deseos de Julen para con Fernando fue de mentiritas. Lo declarado por Rementería del Puerto el pasado miércoles no es más que el inicio de una guerra despiadada y sin cuartel que a partir de esa declaración iniciaron los panistas panistas en posesión de la dirigencia estatal en contra de los Yunes Linares-Márquez. Desde ya pero sobre todo una vez que pase el alboroto éste del recuento de votos, la beligerancia se va a recrudecer. Mientras, los Cambranis, los Rementería, los Bueno, hasta los Pipos, etcétera, afilan cuchillos. Ya les contaré.


miércoles, 4 de julio de 2012

Deseable, la certeza electoral


Prosa aprisa
Deseable, la certeza electoral
Arturo Reyes Isidoro
Para tranquilidad y satisfacción de todos, es deseable que las autoridades electorales se lleven todo el tiempo que sea posible o que lo agoten hasta el término constitucional pero que no dejen duda sobre la legalidad del proceso electoral del domingo pasado. En principio es bueno que se recuente el 54.5 por ciento del total de los paquetes de la elección presidencial, es decir, que se haga voto por voto, para que no quede duda de quién fue realmente el vencedor.
Existe duda e irritación en un gran porcentaje de la población por los resultados preliminares, y ojalá y los representados de los partidos y de los candidatos cuenten y recuenten para evitar un conflicto poselectoral que a nadie beneficiaría.
Los propios candidatos ahora considerados vencedores deben ser los más interesados en que se tenga certeza para que lleguen a sus responsabilidades plenamente legitimados.
En el estado será bueno también que se revise a conciencia para dirimir exactamente quién gano la Presidencia, pues es donde más cerrada está la votación según el conteo preliminar. Certeza, eso es lo que deseamos todos. A todos conviene.
Yo me sumo a quiénes exigen que no quede ninguna sombra de duda y que se reconozca a quien haya ganado, sea del partido que sea. Solo la limpieza fortalecerá la credibilidad en las instituciones electorales, ciudadanas desde hace ya mucho, y solo eso y nada más que eso le dará tranquilidad al país para seguir adelante.
La mejor obra de Calderón en Veracruz
Para quienes vivimos en Xalapa, considero obligado iniciar esta vez resaltando una de las mejores noticias en muchos años, la inauguración, este jueves, de la nueva carretera Banderilla-Perote,  que se espera que este mismo año se conecte con el libramiento de la capital del estado y que se integrará con la autopista al puerto de Veracruz, lo que traerá grandes beneficios a una importante zona del estado, pues facilitará el flujo de personas, de mercancías y de productos en general y sin ninguna duda contribuirá en especial al fortalecimiento de la economía regional.
Ayer miércoles, el gobernador Javier Duarte de Ochoa confirmó la visita del presidente Felipe Calderón Hinojosa para venir a hacer la inauguración oficial y no puede más que celebrarse la noticia, pues no obstante la importancia de la capital de Veracruz, para comunicarse físicamente con el altiplano contaba (cuenta) con una carretera impropia, inadecuada, hasta cierto punto insegura, por lo que desde hacía muchos años se hacía necesaria una nueva vía de comunicación, como la que ya ha entrado en servicio y se abrirá hoy oficialmente.
Ésta, sin duda –y aquí si no hay que regatearle ningún reconocimiento– es una gran obra, la mejor obra que el gobierno de Felipe Calderón realizó en el estado durante su sexenio, y toca en suerte al gobernador Duarte pasar a la historia por este acontecimiento, aunque, para ser también justos, no se puede ignorar que la iniciativa partió del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, quien incluso para motivar a las empresas extranjeras que vinieron a invertir en la nueva vía aportó una fuerte cantidad de dinero para que se iniciaron los trabajos, aunque luego entró en relevo el gobierno federal, pero fue por la insistencia machacona del cuenqueño que prendió y tomó cuerpo el proyecto hoy materializado.
Por la obra, se debe felicitar a los gobiernos federal y estatal, aunque también a los municipales por los que atraviesa la ruta, aunque, sí, se hace excesivo el cobro de 100 pesos –mínimo para un coche normal, y de ahí para arriba, según el tonelaje y los ejes de otros transportes– por lo que sería deseable que para redondear el éxito el Gobernador gestionara ante Calderón su intervención con las empresas concesionarias para que se reconsideraran las tarifas.
Para quienes vivimos en la capital, se nos hará más rápido, seguro y cómodo viajar hacia Tlaxcala, Puebla y el Distrito Federal, y no sería nada raro que incluso los habitantes del puerto jarocho optaran por esta vía, en lugar de la de Córdoba-Orizaba, para viajar al altiplano. En general, bien, paloma para Felipe Calderón, Javier Duarte y Fidel Herrera y sus gobiernos. Ya nos debían una buena, y esta es muy buena.
Relaciones
Publicó ayer en su columna “En Privado” Joaquín López Dóriga que además de que Luis Videgaray encabezará el equipo de transición de Enrique Peña Nieto, a futuro lo ve como el jefe de la Oficina de la Presidencia, la antesala para llegar con el mexiquense cuando ya esté en el poder, y repitiendo en la Secretaría de Hacienda a José Antonio Meade. Suena lógico esto último pues no se puede olvidar que Videgaray, Meade, Ernesto Cordero Arroyo y José Yunes Zorrilla formaron el famoso grupo de los “Cuatro Fantásticos” en el ITAM mientras hacían sus carreras universitarias y que desde entonces mantienen buenas, magníficas relaciones a pesar de que el primero y el último son priistas y los dos intermedios, panistas.
Si eso se hiciera realidad, entonces Pepe Yunes Zorrilla, virtual nuevo senador, jugaría un papel clave de apoyo al gobierno de Javier Duarte pues no es poca cosa ser amigo de quien cuidará la puerta de entrada y salida del Presidente y bajo cuyo cedazo tendrá que pasar todo aquel que quiera acceder a la oficina principal de la Presidencia o de Los Pinos. Su papel sería doblemente importante si Meade repitiera en Hacienda, pues seguiría facilitando el flujo de recursos para la administración estatal como, de la forma más discreta, lo ha hecho hasta ahora.
Otros dos personajes veracruzanos que seguramente serán de gran valía para la administración duartista son el otro virtual senador, Héctor Yunes Landa, pues sería el mejor vínculo con el próximo líder de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, y ya se sabe que por ese conducto pasa la aprobación del presupuesto federal para Veracruz año con año, con lo que se podrían lograr muchas y tal vez grandes obras.
La pinza en beneficio de Veracruz y de apoyo al gobierno estatal se cerraría (o se cerrará) con la buena relación del secretario de Educación de Veracruz, Adolfo Mota Hernández, con el nuevo líder del Senado, Enrique Gamboa Patrón, por lo que mueven a optimismo los cambios por venir, independientemente de que tanto Pepe como Héctor y Adolfo seguramente harán lo que puedan para consolidar su futuro político. La política se teje con relaciones. Por lo pronto, he ahí a tres veracruzanos en inmejorable posición, además de que mantienen muy buenas relaciones con el titular del Ejecutivo del estado, y conociendo como conozco a Pepe, a Héctor y Adolfo, por lo pronto se unirán al cordobés en un clásico todos para uno y uno para todos.

martes, 3 de julio de 2012

VERSION MODIFICADA ACTUALIZADA DE PROSA APRISA


Prosa aprisa
¿Por qué con Pepe sí y con Héctor no?
Arturo Reyes Isidoro
La pregunta es obligada: ¿por qué con Pepe sí y con Héctor no? El pie (el texto informativo) de la fotografía publicada en el Diario de Xalapa ayer martes se concreta a señalar que el gobernador Javier Duarte de Ochoa comió el lunes con el virtual candidato electo al Senado, José Yunes Zorrilla, para “conversar sobre el proceso electoral” del domingo. En la gráfica, que tiene como trasfondo la casa de la familia Yunes en La Calera, en Perote, se observa al titular del Ejecutivo flanqueado por los Pepes, padre e hijo, Yunes Suárez uno y Yunes Zorrilla el otro. Completan el elenco el presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Erick Lagos Hernández, el alcalde de Perote, Juan Velázquez Yunes, primo del inminente nuevo senador, y Julián Yunes, primo de Pepe Yunes papá.
La imagen sería una más si no se tratara de políticos de primer nivel, de hombres públicos, con poder y en el poder político (cuatro de los seis). Mueve a curiosidad que haya sido el propio Gobernador quien haya viajado hasta Perote a reunirse y a comer con un correligionario suyo, lo que está dentro de la normalidad política, y no que haya sido al revés, que, como se acostumbra, como un acto de cortesía política, el virtual nuevo senador no haya ido a Palacio de Gobierno a presentarle sus respetos a la primera autoridad del estado y de paso a informarle de su triunfo conforme a la copia de las actas que seguramente obran en su poder y que dan fe de su victoria.
Llama la atención que se haya salido de la formalidad habitual en estos casos, de que el Mandatario estatal, conociendo los resultados preliminares, se hubiera concretado a llamar por teléfono al virtual ganador para felicitarlo y pedirle trabajar en estrecha colaboración por el bien de Veracruz y bla bla bla. Pero no fue así. Hubo viaje especial, porque así fue, no fue una visita de pasada porque se cumplía una encomienda oficial por el rumbo y se aprovechó para ir a saludar al compañero, al amigo.
¿De qué hablaron? ¿Solo sobre el proceso electoral? ¿Acaso del triunfo el domingo de la selección española de futbol sobre su similar italiana lo que le valió la Eurocopa?,  ¿o sobre lo que se espera de Hugo Sánchez al frente de los Tuzos del Pachuca?, ¿o sobre el éxito que está teniendo entre los niños la versión 3 de la película Madagascar?, ¿o que Beyoncé arrasó con los BET?, ¿o sobre el divorcio de Tom Cruise de Katie Holmes?, ¿o sobre el éxito que está teniendo la nueva versión del Hombre Araña?
Pero si todo lo anterior despierta curiosidad, llama poderosamente la atención que el jefe político del estado y de los priistas en especial no haya tenido el mismo detalle con el otro virtual candidato electo al Senado, Héctor Yunes Landa, es decir, que no lo haya visitado en su hogar, en Xalapa. Anoche después de las 22 horas, cuando ya había distribuido mi columna, se hizo circular una gráfica de Héctor con el gobernante pero éste lo visitó en la Casa de Gobierno, acompañado de su esposa. Debido a ello, esta versión que está usted leyendo ha sido modificada y reenviada de última hora.
En política no hay nada casual y a partir de que prácticamente está definido el relevo presidencial, donde el nuevo Presidente priista se convertirá formalmente –en los hechos, en la práctica ya lo es desde ahora– en el jefe también de su partido a nivel nacional, nada de lo que se haga entre actores políticos tricolores con presente y con futuro dejará de tener significado especial.
Cualquier pensaría que falta mucho tiempo para el relevo del poder en el estado. Sí y no. Para que concluya el periodo legal, constitucional, del actual gobierno faltan cuatro años y cuatro meses, relativamente muchos. Pero para que se decida al sustituto, resta menos, acaso tres años y meses, que se irán como agua. Dadas las nuevas circunstancias y los no tan buenos resultados que logró el priismo en el estado el domingo pasado, no puede dejarse de considerar que Enrique Peña Nieto será mano y que, para evitar que suceda lo que ha ocurrido y le ha ocurrido con su partido en la entidad, buscará a la persona idónea, ya no al recomendado, sino al que tenga la aprobación ciudadana.
Pepe Yunes Zorrilla tiene la circunstancia a su favor. Tiene buena imagen y aceptación ciudadana y entre los medios, que es importante, clave; tiene buena relación –ya se acaba de ver– con el Gobernador del estado y tiene buena relación con la persona más cercana al virtual nuevo Presidente, Luis Videgaray, de quien los peroteños recuerdan muy bien que desde tiempos estudiantiles venía a vacacionar al rancho San Julián, en el municipio de Perote, invitado por su amigo y compañero de estudios hoy virtual nuevo senador.
En Palacio de Gobierno saben, deben saber muy bien, que desde ya tienen que construir una candidatura ganadora, porque los fuertes competidores, los otros Yunes, éstos Linares-Márquez, del PAN, ya no van a parar, se siguen de largo luego de lograr  que el más chico del clan llegue también al Senado y luego de contribuir y de demostrar su capacidad operativa electoral que casi los tiene empatados en la disputa presidencial con el PRI.
¿Acaso la reunión, la comida del lunes, por lo que hace al nivel local, fue un punto o el punto de arranque?
Y de nuevo las preguntas: ¿y Héctor, qué?, ¿se formará ahora, de todos modos, a hacer cola Ranulfo Márquez Hernández, como mandó a hacerla a los “pinches chamaquitos” en 2010?, ¿entrará en la tómbola Adolfo Mota Hernández, quien acaba de entregar buenas cuentas en Coatepec?, ¿acaso también Alberto Silva Ramos, quien sigue con el bat al hombro y haciendo ejercicios de calentamiento?, ¿reconsiderará su decisión personal Gerardo Buganza Salmerón de no volver a militar en ningún partido político en lo que le resta de vida, se afiliará al tricolor y entrará al juego y al rejuego?, ¿alzará la mano también, previa reconversión al priismo, Tomás Ruiz González?
Un hecho cierto, el único cierto hasta ahora, a ojos vista, es la consideración que tiene el gobernador Javier Duarte de Ochoa con el virtual nuevo senador José Yunes Zorrilla. Con un dato adicional, cierto también, muy cierto como la foto que ha dado pie a esta larga elucubración: en ningún momento por parte de su “competidor” en el recién pasado proceso, de su “primo” el panista Fernando Yunes Márquez, ha existido ninguna intención de impugnar el resultado de las elecciones, es decir, el triunfo del primo Pepe –y de paso del tío Héctor–. La que busca camorra es la dirigencia estatal del blanquiazul, pero eso será motivo de otro comentario.


¿Por qué con Pepe sí y con Héctor no?


Prosa aprisa
¿Por qué con Pepe sí y con Héctor no?
Arturo Reyes Isidoro
La pregunta es obligada: ¿por qué con Pepe sí y con Héctor no? El pie (el texto informativo) de la fotografía publicada en el Diario de Xalapa ayer martes se concreta a señalar que el gobernador Javier Duarte de Ochoa comió el lunes con el virtual candidato electo al Senado, José Yunes Zorrilla, para “conversar sobre el proceso electoral” del domingo. En la gráfica, que tiene como trasfondo la casa de la familia Yunes en La Calera, en Perote, se observa al titular del Ejecutivo flanqueado por los Pepes, padre e hijo, Yunes Suárez uno y Yunes Zorrilla el otro. Completan el elenco el presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Erick Lagos Hernández, el alcalde de Perote, Juan Velázquez Yunes, primo del inminente nuevo senador, y Julián Yunes, primo de Pepe Yunes papá.
La imagen sería una más si no se tratara de políticos de primer nivel, de hombres públicos, con poder y en el poder político (cuatro de los seis) y por eso cobra sentido, cualquiera que haya sido el propósito o la intención, la reunión así como posar juntos y de pilón enviar a publicar la foto para que “todo mundo” la viera. Conociendo la discreción y reserva con que se conduce Pepe, seguramente no fue de él de quien partió la iniciativa de publicitarse, y he ahí el detalle. ¿Por qué o para qué entonces?
Mueve a curiosidad que haya sido el propio Gobernador quien haya viajado hasta Perote a reunirse y a comer con un correligionario suyo, lo que está dentro de la normalidad política, y no que haya sido al revés, que, como se acostumbra, como un acto de cortesía política, el virtual nuevo senador no haya ido a Palacio de Gobierno a presentarle sus respetos a la primera autoridad del estado y de paso a informarle de su triunfo conforme a la copia de las actas que seguramente obran en su poder y que dan fe de su victoria.
Llama la atención que se haya salido de la formalidad habitual en estos casos, de que el Mandatario estatal, conociendo los resultados preliminares, se hubiera concretado a llamar por teléfono al virtual ganador para felicitarlo y pedirle trabajar en estrecha colaboración por el bien de Veracruz y bla bla bla. Pero no fue así. Hubo viaje especial, porque así fue, no fue una visita de pasada porque se cumplía una encomienda oficial por el rumbo y se aprovechó para ir a saludar al compañero, al amigo.
¿De qué hablaron? ¿Solo sobre el proceso electoral? ¿Acaso del triunfo el domingo de la selección española de futbol sobre su similar italiana lo que le valió la Eurocopa?,  ¿o sobre lo que se espera de Hugo Sánchez al frente de los Tuzos del Pachuca?, ¿o sobre el éxito que está teniendo entre los niños la versión 3 de la película Madagascar?, ¿o que Beyoncé arrasó con los BET?, ¿o sobre el divorcio de Tom Cruise de Katie Holmes?, ¿o sobre el éxito que está teniendo la nueva versión del Hombre Araña?
Pero si todo lo anterior despierta curiosidad, llama poderosamente la atención que el jefe político del estado y de los priistas en especial no haya tenido el mismo detalle y la misma atención con el otro virtual candidato electo al Senado, Héctor Yunes Landa. ¿Por qué a pocas horas de que concluyó la elección y se da por hecho el triunfo de los dos, con uno sí y con el otro no? Para lo que viene, ¿Héctor volverá a jugar el rol estelar del patito feo de la película? Para compensar, ¿irá el Gobernador a comer también con el otro virtual nuevo senador y su familia a su casa en Xalapa y se promocionará una imagen similar a la del otro caso?
En política no hay nada casual y a partir de que prácticamente está definido el relevo presidencial, donde el nuevo Presidente priista se convertirá formalmente –en los hechos, en la práctica ya lo es desde ahora– en el jefe también de su partido a nivel nacional, nada de lo que se haga entre actores políticos tricolores con presente y con futuro dejará de tener significado especial.
Cualquier pensaría que falta mucho tiempo para el relevo del poder en el estado. Sí y no. Para que concluya el periodo legal, constitucional, del actual gobierno faltan cuatro años y cuatro meses, relativamente muchos. Pero para que se decida al sustituto, resta menos, acaso tres años y meses, que se irán como agua. Dadas las nuevas circunstancias y los no tan buenos resultados que logró el priismo en el estado el domingo pasado, no puede dejarse de considerar que Enrique Peña Nieto será mano y que, para evitar que suceda lo que ha ocurrido y le ha ocurrido con su partido en la entidad, buscará a la persona idónea, ya no al recomendado, sino al que tenga la aprobación ciudadana.
Pepe Yunes Zorrilla tiene la circunstancia a su favor. Tiene buena imagen y aceptación ciudadana y entre los medios, que es importante, clave; tiene buena relación –ya se acaba de ver– con el Gobernador del estado y tiene buena relación con la persona más cercana al virtual nuevo Presidente, Luis Videgaray, de quien los peroteños recuerdan muy bien que desde tiempos estudiantiles venía a vacacionar al rancho San Julián, en el municipio de Perote, invitado por su amigo y compañero de estudios hoy virtual nuevo senador.
En Palacio de Gobierno saben, deben saber muy bien, que desde ya tienen que construir una candidatura ganadora, porque los fuertes competidores, los otros Yunes, éstos Linares-Márquez, del PAN, ya no van a parar, se siguen de largo luego de lograr  que el más chico del clan llegue también al Senado y luego de contribuir y de demostrar su capacidad operativa electoral que casi los tiene empatados en la disputa presidencial con el PRI.
¿Acaso la reunión, la comida del lunes, por lo que hace al nivel local, fue un punto o el punto de arranque?
Y de nuevo las preguntas: ¿y Héctor, qué?, ¿se formará ahora, de todos modos, a hacer cola Ranulfo Márquez Hernández, como mandó a hacerla a los “pinches chamaquitos” en 2010?, ¿entrará en la tómbola Adolfo Mota Hernández, quien acaba de entregar buenas cuentas en Coatepec?, ¿acaso también Alberto Silva Ramos, quien sigue con el bat al hombro y haciendo ejercicios de calentamiento?, ¿reconsiderará su decisión personal Gerardo Buganza Salmerón de no volver a militar en ningún partido político en lo que le resta de vida, se afiliará al tricolor y entrará al juego y al rejuego?, ¿alzará la mano también, previa reconversión al priismo, Tomás Ruiz González?
Un hecho cierto, el único cierto hasta ahora, a ojos vista, es la consideración que tiene el gobernador Javier Duarte de Ochoa con el virtual nuevo senador José Yunes Zorrilla. Con un dato adicional, cierto también, muy cierto como la foto que ha dado pie a esta larga elucubración: en ningún momento por parte de su “competidor” en el recién pasado proceso, de su “primo” el panista Fernando Yunes Márquez, ha existido ninguna intención de impugnar el resultado de las elecciones, es decir, el triunfo del primo Pepe –y de paso del tío Héctor–. La que busca camorra es la dirigencia estatal del blanquiazul, pero eso será motivo de otro comentario.