Prosa aprisa
Se avizora choque Iglesia-Estado
Arturo Reyes Isidoro
Lo que
faltaba: un choque de trenes entre el gobierno federal y la Iglesia.
Eso y no
otra cosa provocará el anuncio que hicieron ayer diputadas de Morena de que impulsarán modificaciones al
Código Penal Federal y a la Ley General de Salud para despenalizar el aborto
antes de las doce semanas de gestación.
En una
conferencia de prensa adelantaron que las modificaciones incluirán un
transitorio en el que pedirán a las Legislaturas locales que armonicen sus
leyes a la norma federal.
El miércoles
pasado el Congreso de Oaxaca aprobó la despenalización del aborto en una sesión
que duró cinco horas y que culminó con gritos a favor y en contra de
manifestantes.
El tema
forzosamente se tiene que aterrizar en el nivel local donde ya ha habido
intentos en el Congreso local por dar ese paso pero (al menos eso creo)
consideraciones de tipo político-electoral lo han frenado.
El domingo,
la Arquidiócesis de Xalapa en su
comunicado semanal calificó de acto ilegal la aprobación de la reforma al
Código Penal de Oaxaca afirmando que es falso que el aborto sea seguro: “lo
único seguro es que se asesina a un bebé y se pone en riesgo la vida de la
madre”.
También señaló que es falso que sea gratuito ya que
se paga con los impuestos de los contribuyentes, y que es falso que sea una
interrupción, “pues con el aborto se extermina a un hijo o una hija. No existe
el derecho a matar”.
La cúpula religiosa dijo que
es obligación del Estado proteger los derechos humanos, “en este caso el
primero de los derechos, el derecho a la vida desde el momento de la concepción…”.
Y se fue de frente: “Si de verdad se escuchara o
representara al pueblo no se cometerían estas barbaridades. ¿A quién quieren
complacer estos mercenarios de la muerte? ¿Realmente escuchan a la sociedad o
una vez que alcanzaron un lugar en el Congreso se vuelven sordos de sus propios
electores, venden sus conciencias y siguen línea de grupos que se han
empoderado?”.
El tema desata polémica entre los partidarios de
una postura y otra y en el caso de Veracruz se pensaría que una vez que el
gobierno de Morena tiene planchados a los diputados de todos los partidos la
despenalización del aborto será aprobada.
Si ello llega a ocurrir el rompimiento con la
Iglesia será un hecho y entonces el gobierno se tendrá que preparar para
enfrentar el gran descontento del pueblo católico, mayoritario, lo que pondría
en riesgo seriamente su permanencia en el poder.
Será interesante conocer ahora la postura de los
diputados locales de Morena, que será indicativo del rumbo que van a tomar las
cosas en Veracruz.
En el Estado desde los años treinta del siglo
pasado cuando el gobernador Adalberto Tejeda desató una persecución religiosa
basado en leyes anticlericales, no ha habido un enfrentamiento entre ambas
instituciones.
A Tejeda se le señala de haber poseído un fanatismo
anticlerical. Del actual gobernador Cuitláhuac García Jiménez no se conoce si
tiene alguna filiación religiosa aunque llamó la atención que ante el reciente
fallecimiento del cardenal Sergio Obeso Rivera ni siquiera se atravesó del
Palacio de Gobierno a la Catedral para expresar su pésame a la grey católica,
incluidos el arzobispo, los obispos y la comunidad de sacerdotes.
Hasta ahora todos los gobernadores anteriores, priistas
con la excepción de uno panista, han mantenido las mejores relaciones con la
Iglesia y sus representantes y eso impidió que prosperara cualquier intento
como el que ahora se pretende.
Cuando el país y el Estado enfrentan graves
problemas que requiere la participación de todos o de la mayoría para
resolverlos, las diputadas de Morena abren un frente que va a dividir y a
polarizar a la sociedad mexicana, a menos que este martes el presidente Andrés
Manuel López Obrador enfríe el tema en su conferencia mañanera.
Hasta
ahora nada sobre Caballo Blanco
Este martes se cumplen cinco semanas del “crimen
horrendo” (como lo llamó el presidente Andrés Manuel López Obrador) que sacudió
a Coatzacoalcos, a todo el país y a la prensa internacional y que dejó un saldo
de más de 30 personas muertas.
El sábado 31 de agosto en la columna “Bajo
Reserva” de El Universal, con el
subtítulo “La patada del Caballo Blanco”, se publicó que la investigación del
ataque pegaría “como una coz a funcionarios y policías locales y federales,
principalmente por actos de corrupción y colusión con los grupos criminales que
operan en Veracruz”.
En el mismo espacio se recordó que el propio
Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, había dicho un día
antes que la indagatoria se haría con “mucho cuidado” para evitar que se
desvirtuara el resultado.
Se agregó que después de reunirse con senadores
de Morena había evitado dar detalles de las pesquisas que realizaba su personal
en Coatzacoalcos, pero señaló que había "responsabilidades de personas del
estado, de la federación, es muy delicado".
Se concluyó el comentario con lo siguiente: “En
los próximos días, se verá si la Fiscalía General de la República comienza a
solicitar el ejercicio de la acción penal de los presuntos implicados en el
ataque y la protección de autoridades locales y federales en este caso”.
Hasta ahora la única coz la han recibido el
propio gobernador Cuitláhuac García Jiménez, el secretario de Seguridad Pública
Hugo Gutiérrez Maldonado, el secretario de Gobierno Eric Cisneros Burgos y
hasta la secretaria de Energía Rocío Nahle, quienes a botepronto, sin una
investigación seria de por medio, acusaron a la Fiscalía General del Estado de
haber liberado a uno de los presuntos autores materiales, Ricardo “N” (“La Loca”),
a quien fuerzas coordinadas de Veracruz habían detenido antes.
Incluso el gobernador fue más allá al adelantar
en sus cuentas de las redes sociales que “La Loca” era uno de los autores
materiales, pero sin ofrecer pruebas y solo ateniéndose a “indicios”. El
garrafal error lo hizo suyo el propio presidente Andrés Manuel López Obrador al
atreverse a declarar en su mañanera del miércoles 28 de agosto que “los
posibles responsables (él le exageró pues ya no hablaba de solo uno) ya habían
sido detenidos y se les dejó en libertad”, pidiendo investigar a la Fiscalía
estatal.
En concreto, puro bla bla. La impunidad se
enseñorea.


