jueves, 13 de diciembre de 2012

El PAN, tristes posadas



Prosa aprisa
El PAN, tristes posadas
Arturo Reyes Isidoro
Hoy se le vence el plazo a los panistas. Hasta este viernes tienen para renovar su credencial de afiliación. Ya sin el poder presidencial, se estrellan contra la cruda realidad: son sólo una caricatura de partido político, con una grave degradación moral como lo exhibió el diputado federal por Veracruz Rafael Acosta Croda, a quien ayer en el diario Excelsior motejaron de Rafael Acosta Cruda por la borrachera de dos días de la que hizo gala pública en el informe de gobierno de la alcaldesa jarocha y luego ante periodistas en el aeropuerto Heriberto Jara Corona.
Tan graves están que para mantener su presencia mediática hasta han tenido que terminar apoyando al presidente priista Enrique Peña Nieto, como lo hacen Vicente Fox o, a todas luces, el propio dirigente nacional Gustavo Madero, a quien se ve más cerca y más colaborador con el mexiquense que con Felipe Calderón.
Malas noticias para los panistas. Buenas para los priistas. A los primeros les esperan unas posadas muy tristes y preocupantes, de huérfanos. A los segundos, unas fiestas alegres, vistosas, ruidosas, con muchas piñatas llenas de dulces y colación, con serpentinas, espantasuegras, gorritos de cartón y pitos. Tendrán música, harán baile.
Fue el propio dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, quien usó una palabra que lo dice todo: “estampida”. En Chihuahua dio conferencia de prensa el sábado mañana hará una semana y no se anduvo por las ramas: a cuatro días de que se cerrara el registro blanquiazul para que los miembros de ese partido acudieran a renovar su credencial de afiliación, o sea, hasta este viernes, estimó que más de 50% ya no lo haría.
“Muchos se afiliaron al PAN cuando éramos gobierno federal porque buscaban una chambita o algo así. Ahora les puedo adelantar que vamos a perder más de la mitad de los militantes”, declaró como principal argumento.
Está en lo cierto. Triste y lamentablemente, la convicción ya casi no existe; la lealtad partidaria es tan frágil que se rompe al más ligero son de intereses que les toquen a los presuntos militantes, que se afilian por conveniencia, aunque, claro, hay sus excepciones. Militan en la organización política que les garantice una chamba, un ingreso económico, alguna canonjía, alguna impunidad, algún negocio, algún provecho, pero sin ningún sustento basado en los valores doctrinarios o en la ideología. Qué o cuánto me das y te soy fiel.
Esto mismo que argumenta Madero le sucedió al PRI en el 2000 cuando perdió la Presidencia de la República. Entonces, muchos que habían sido priistas de toda su vida renegaron del que había sido su partido, ofrecieron conferencias de prensa para anunciar que se pasaban al barco blanquiazul porque no le veían futuro al tricolor, aunque entonces el PRI no resintió mayormente la deserción porque tenía una estructura muy grande y fuerte, tan fuerte que aguantó la derrota y en apenas 12 años recuperó el poder. Ésos que huyeron fueron los que engrosaron al PAN y ahora lo abandonan, como las ratas que abandonan el barco cuando lo ven hundirse.
 (En alguna ocasión narré la experiencia que viví en la dirigencia estatal priista que encabezaba Adolfo Mota Hernández, donde yo estaba a cargo del área de prensa. Se acababa de perder la Presidencia y cuando llegábamos a los municipios, en gira de trabajo, algunos que hasta entonces habían sido “distinguidos” militantes y que habían recibido beneficios gracias al tricolor, se escondían, ya no acudían a las asambleas, ya no apoyaban; ahora, vuelven de nuevo, convenencieros y oportunistas como son.)
Hoy, presas de la realidad, los dirigentes panistas han decidido no hacerse los tontos ellos mismos y hacen bien. Madero dijo que no ampliarían el plazo para el registro, que el que quisiera reafiliarse que lo hiciera por “entrega” y no sólo porque busque ser figura. Ahora sí, como dice el dicho, más vale solos que mal acompañados.
La declaración de Gustavo Madero no puede ser más desalentadora, desmoralizante, para la causa blanquiazul, en especial para la de los estados donde en 2013 habrá elecciones, como en Veracruz, donde se renovarán las diputaciones locales y las presidencias municipales. Acaso pierdan también 50% de su militancia (recientemente el dirigente de Poza Rica informó que apenas había renovado su afiliación el 30% de los militantes), pero a ellos se agregarían los llamados adherentes así como los que fueron sus simpatizantes, o sea muchos oportunistas y convenencieros, que ahora ya son “priistas” de nuevo.
El panorama no puede ser más preocupante para ellos, porque mientras tuvieron el poder presidencial, los dirigentes panistas no se preocuparon nunca por crear una verdadera estructura humana, como la que tiene el PRI, y se conformaron con los ex priistas que se refugiaron con ellos en busca de una “chambita”, como dice Madero. Pero se engañaron. Crearon una militancia de mentiritas, que ahora los abandona.
Pero el dirigente nacional de la derecha dijo algo más, que tendrá incidencia en el proceso electoral ya en marcha en Veracruz: aseguró que no han tenido ningún tipo de acuerdo para posibles alianzas con otros partidos.
Aquí publiqué que el coatepecano Abel Cuevas Melo trataba en un principio de convencer a activistas de las izquierdas diciéndoles que lo apoyaran en su aspiración de llegar a la alcaldía de Xalapa, que hicieran alianzas porque de todos modos en México se negociaban acuerdos para ir juntos PAN-PRD. Su preocupación es porque sabe que las encuestas no le favorecen y aparece muy abajo con respecto a quienes se mencionan como posibles candidatos del PRI y del PRD. Ya se ve que no es cierto lo que andaba diciendo. Lo desmiente Madero. Al PAN en Xalapa le urge un buen candidato, xalapeño que motive al electorado si quiere aspirar a algo. Con Cuevas Melo, su derrota está asegurada (al coatepecano si lo sueltan por algún rumbo de la ciudad se pierde).  
Así, el panorama se esclarece más para el PRI. Por lo menos el PAN ya no será su gran dolor de cabeza como lo fue en los dos sexenios anteriores, aunque eso no quiere decir tampoco que, en el caso del estado, en algunos municipios en especial no tendrá una fuerte competencia, pues quedan rescoldos panistas, brasas que pueden provocar verdaderos incendios como en Veracruz, Boca del Río, Córdoba y Coatzacoalcos, que están entre los municipios más grandes e importantes de la entidad. En Xalapa será más el PRI contra el antipriismo, que ya está cobrando carta de naturalidad, contra las izquierdas, que mantienen un buen número de activos, así como contra los ciudadanos apartidistas pero que votan y deciden.
***
Por lo pronto, los priistas tendrán Consejo Político Estatal el domingo. Será casi de trámite. Sólo para cumplir uno de los pasos del proceso de selección de candidatos. No se espera la presencia de figuras políticas relevantes. Los que le darán color y sabor serán los aspirantes, que suman miles.
Y, lector, lectora, estaré ausente por unos días. Escribiré en la medida en que surja algún tema que considere de interés. Si no, en una de esas nos encontraremos hasta el próximo año.









miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Ni modo, compadre, perdimos?



Prosa aprisa
¿Ni modo, compadre, perdimos?
Arturo Reyes Isidoro
La anécdota, narrada con sus variantes, se le atribuye a don Adolfo Ruiz Cortines, entonces presidente de la república. Eran los años 50 del siglo pasado y cierto día llegó a verlo el padre de uno de sus cientos de ahijados, quien en realidad había ido a Los Pinos con el propósito de reclamarle que su hijo, ahijado de don Adolfo, no había sido nominado como candidato a diputado federal.
Según la versión, el viejo zorro político estaba viendo los jardines a través de los ventanales cuando entró su amigo y compadre, y con la sabiduría que lo caracterizaba y viendo el gesto que llevaba el visitante intuyó de inmediato a qué iba. Con la picardía del típico jarocho que era, se volvió, abrió los abrazos, se anticipó y le dijo: Ni modo compadre, perdimos.
Me quedé pensando si no el gobernador Javier Duarte de Ochoa –en vísperas de su toma de posesión dispuso que el anuncio de quienes iban a ser sus colaboradores se hiciera en el viejo hotel Salmones, de Xalapa, como un distintivo de que emularía a Ruiz Cortines en su manera de gobernar, con austeridad, sin ostentación ni lujos– empezó a dar los primeros pasos para, llegado el momento, decirle lo mismo a cientos, miles de aspirantes priistas a un cargo de elección popular cuando lo quieran ver para reclamarle que no hayan sido nominados: ni modo, perdimos.
Fue muy preciso pero a la vez ambiguo cuando dijo en la comida de Vía Veracruzana el viernes pasado: “A quienes aspiran de manera justa a un cargo de representación popular les quisiera decir que a mí me gustaría mucho decirles a todos que desde ahorita ya son candidatos; sin embargo, no está en mis manos hacerlo, pero sí quiero decirles que reconozco en todas y todos los que están presentes en esta reunión compromiso, liderazgo y experiencia”.
O sea, ¿sí, pero no? Fue muy preciso al expresar que no le corresponde decirles que desde ahora ya son candidatos. Guardando las formas, esa facultad le correspondería o le corresponde al presidente estatal del PRI, agotados los pasos del proceso interno de selección. Pero en los hechos, el gobernador es también el jefe político de su partido y de su militancia y tiene el llamado voto de calidad, el de la decisión, el que habrá de decir la última palabra en el estado.
Pero también, con sus palabras fue ambiguo. Tal vez quiso anticiparse a cualquier eventualidad, de que las propuestas de Veracruz, de Xalapa, del edificio de Francisco Moreno y Ruiz Cortines, pudieran sufrir alguna modificación en México, pues de vuelta el PRI a Los Pinos y a Palacio Nacional, la vieja mecánica seguramente volverá a cobrar vigencia: se confecciona una lista aquí, que sería definitiva si sólo aquí se decidiera, se envía a México donde es sometida a revisión en el Comité Ejecutivo Nacional tricolor y de ahí se envía a Los Pinos para la gran decisión final. En ese trayecto, uno que otro o varios se podrían caer.
Igualmente, tal vez a propósito quiso caer en la ambigüedad y a la vez enviar un mensaje a todos los aspirantes de que nadie está seguro hasta que no esté seguro. O sea, que se pongan a chambear duro. En este caso, el tiempo y las circunstancias habrán de jugar un papel decisivo. Hasta donde se sabe, en este diciembre y en enero se harán de nuevo encuestas para conocer lo más preciso posible quiénes tienen la mayor aceptación ciudadana, pues el PRI de Veracruz no se puede dar el lujo de exponerse de nuevo a un resultado como el de julio pasado.
Así, del resultado de la medición dependerá que muchos se sostengan o se caigan, pues para quienes están atentos a los avatares del proceso interno tricolor saben bien que algunos ya tienen la bendición para que se muevan y busquen afianzarse, es decir, que tienen el visto bueno pero que puede modificarse si las encuestas encienden los focos rojos de que podrían perder la contienda porque tengan a un adversario más popular, con más simpatías y más aceptación entre los electores, o porque los ciudadanos no los acaben de aceptar bien.
El gobernador, el llamado gran factor de decisión, tiene seguramente sus simpatías personales, pero, aunque sea doloroso para él, si no levantan de aquí a enero tendrá que decirles ni modo, perdimos, pues no puede entregar malas cuentas.
Por lo pronto, por lo menos les ha dejado el consuelo de decirles que su voto ya lo tienen, el de las urnas se entiende, no el decisivo para la postulación; que sus aspiraciones son legítimas, que son “cuadros distinguidos por su profesionalismo, capacidad y oficio que hoy por hoy es uno de los elementos fundamentales para el buen desempeño de las funciones públicas. Así que amigos y amigas, les quiero decir que mi voto ya lo tienen”, y a todo lo anterior se le podrían agregar luces multicolores de reconocimiento, música navideña, piñatas, nueces, sidra, dulces, colación, con la salvedad de que no puede decirles, asegurarles que ya son candidatos, porque “no está en mis manos hacerlo”.
El gobernador ha sido claro. En los días por venir nadie se podrá llamar a engaño. Hay de aquel que se confíe sólo en el clásico dedazo. Tendrán que pedalearle duro y demostrar que el ciudadano sí los quiere y acepta y que habrá de ir a votar por sus personas.
Por otra parte, las palabras del jefe del priismo en el estado alentarán a quienes se consideran con méritos, con posibilidades reales de ganar en las urnas pero que no tienen padrinos políticos que los recomienden, y seguramente incrementarán sus actividades y su cabildeo motivados por la posibilidad de que alcancen la tan ansiada nominación. Están en su derecho.
De todos modos, habrá que conocer el contenido de los requisitos que se fijarán para el proceso de selección interna que se darán a conocer en la convocatoria que expedirá próximamente el Comité Ejecutivo Nacional y que autorizará a suscribir al dirigente estatal, Erick Lagos Hernández, el consejo político del próximo domingo. El documento contendrá, sin duda alguna, la directriz con la que el nuevo gobierno federal piensa operar el PRI, su brazo electoral. Puede haber varias, muchas sorpresas, requisitos que inhiban a quienes se piensan ya candidatos pero que no tienen el aval ético, moral y hasta legal para ser considerados y postulados.
Todo puede suceder.
Conferencia
Este jueves, a las seis de la tarde, tendrá lugar la conferencia “Comunicación Política y Campañas”, que dictará el Master Xavier Domínguez, con prestigiosos reconocimientos por sus campañas sobre la materia. La presentación tendrá lugar en el auditorio del Instituto Superior de Música del Estado.







lunes, 10 de diciembre de 2012

Héctor, tira línea



Prosa aprisa
Héctor, tira línea
Arturo Reyes Isidoro
Como patada en el hígado (por no decir que en otra parte de abajo del cuerpo) debió haber caído ayer en el presidente del PRI estatal, Erick Lagos Hernández, enterarse que el senador Héctor Yunes Landa anda tirando línea a los aspirantes a un cargo de elección popular.
Y es que según Emma Hernández Arroyo, la corresponsal del portal alcalorpolitico.com en Córdoba, el legislador de la Cámara Alta del Congreso federal, cuál dirigente estatal partidista, que ya fue, fue a decirles a sus correligionarios de la zona centro del estado qué hacer.
Los convocó a hacer su “pollita” para pagar la contratación de una empresa encuestadora y que con base en los resultados que arroje su trabajo se determine quiénes van como candidatos, “para que cuando venga el Comité Directivo Estatal del partido ya se tenga una propuesta de candidatos y su aceptación entre la militancia y la población”.
Yunes Landa, que ciertamente sabe de política, apuntó: "Precisamente, con motivo de las nominaciones que habrá en unos meses más para tener candidatos a alcaldes, síndicos, regidores y diputados locales, que se pongan de acuerdo, que no esperen a que vengan del comité del PRI para decirles quién debe ser el candidato".
Extrañan los consejos del senador, porque él ya fue presidente estatal del PRI y sabe perfectamente bien cómo se maneja el proceso interno electoral del tricolor; extrañan también porque bien sabe que hay instancias, que es a las que les corresponde decidir.
Si algo ha sido significativo en el PRI, eso ha sido la disciplina, gracias a la cual ese partido ha mantenido su cohesión y ha logrado la fortaleza que lo tienen de vuelta en Los Pinos. A su militancia se le acusa de “borregada”, criticable ciertamente, pero a los tricolores les ha dado resultado y así les gusta y con base en ello actúan.
Por eso extraña del legislador que teniendo tanta experiencia política partidista pierda la perspectiva de los tiempos internos de su organización política y electorales en general y se adelante a la dirigencia estatal, al máximo órgano de decisión que es el Consejo Político Estatal, al Comité Ejecutivo Nacional y al propio gobernador, el jefe político de su partido en el estado, quienes son y serán los que determinen las reglas del juego.
Seguramente ya está enterado y seguramente ya fue invitado al Consejo Político Estatal que se celebrará el próximo domingo, cuyo punto central será el inicio formal del proceso interno, consejo en el que se autorizará a la dirigencia estatal, entre otras cosas, suscribir la convocatoria para la elección de candidatos tanto a diputados locales como a presidentes municipales, documento que enviará la dirigencia nacional que será la que no sólo marque los requisitos que deberán cumplir los aspirantes, sino también los métodos de elección de candidatos.
Y de acuerdo a los estatutos del tricolor, en ningún apartado se registra que los candidatos serán elegidos mediante encuestas. Marca la designación directa, que se determine de acuerdo a los usos y costumbres (generalmente en los distritos indígenas, serranos, aunque esa práctica ya casi se perdió) y que se elija mediante la convención de delegados, que seguramente es lo que marcará la convocatoria.
Ir a decirles a los priistas de la zona centro qué hacer es soliviantarlos, acaso crearle un quebradero de cabeza a la dirigencia de su partido, innecesario, y además asumir un papel que corresponde sólo al Comité Directivo Estatal.
No me imagino, o bien, sí me imaginó lo que pasaría si otros ex dirigentes estatales como José Yunes Zorrilla, Jorge Carvallo Delfín, Ranulfo Márquez, Hernández, Adolfo Mota Hernández, Carlos Brito Gómez, Gonzalo Morgado Huesca, Manuel Ramos Gurrión, Guillermo Zúñiga Martínez y tantos otros fueran a cualquier lugar del estado a tirar línea partidista electoral y con ello a causar ruido.
Héctor no es un improvisado ni un bisoño. Ya fue diputado local, federal y ahora es senador. Ya fue presidente estatal de su partido. Ya presidió la Junta de Coordinación Política del Congreso local. ¿Qué le pasa?
Ahora, ¿qué pasará con los Callejas y demás?
Ayer, poco faltó para que los mexicanos salieran a las calles a celebrar con júbilo el inicio del fin del cacicazgo magisterial de Elba Esther Gordillo, que eso significa la presentación que hizo el presidente Enrique Peña Nieto de la iniciativa de Reforma Educativa.
La Iniciativa tiene como propósitos establecer reglas claras para el ingreso de los docentes y su promoción a cargos de dirección y de supervisión; fomentar la autonomía de gestión de las escuelas y promover el crecimiento del Programa Escuelas de Tiempo Completo, así como crear el servicio profesional docente, que reconocerá la formación y logros de los maestros, cuyos derechos estarán a salvo, ya que su ingreso, permanencia y promoción no estarán sujetos a criterios discrecionales, léase gordillistas sentistas.
Los buenos maestros, dijo Peña Nieto, tendrán la oportunidad de ascender con base en sus méritos profesionales.
Pero el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, no se anduvo por las ramas y fue directo: advirtió que la evaluación de los profesores no dependerá de “caprichos o intereses particulares y tampoco habrá negociación o pacto para examinar a los profesores del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)”.
Por supuesto, la Gordillo no asistió al acto.
Es más que claro que la hasta ahora dueña del SNTE tiene los días contados como fuerza política y magisterial porque todos los gobiernos anteriores no sólo la toleraron sino que le permitieron que hiciera y deshiciera a sus anchas tanto en el sector educativo como dentro del propio gobierno y en el escenario político.
En otro nivel, será interesante ver qué pasa ahora con todos sus protegidos, caciques locales en cada estado, que se han enquistado también y presionan a las autoridades educativas, imponen condiciones e imponen autoridades educativas y candidatos a cargos públicos sin más méritos que ser recomendados de la Gordillo y de sus achichincles.
Le urgen al PRI buenos candidatos
Al no ir como candidato a alcalde ni a diputado Ricardo Ahued Bardahuil, siempre pensé que alguien que podría allegarle votos a América Zúñiga Martínez, quien hasta la fecha se mantiene como el más viable para contender bajo la siglas del PRI para la alcaldía, era el actual director del DIF, Juan Antonio Nemi Dib, como posible aspirante a diputado local. Nemi tiene un mundo de relaciones y afectos personales con lo más variopinto de la sociedad xalapeña, tanto de derecha como de izquierda y del centro, así como de ciudadanos apartidistas. Pero Nemi tampoco va. Le esperarían otros encargos de su jefe el gobernador Javier Duarte de Ochoa. Pero el tricolor tiene a otro buen prospecto, con muy buena imagen y gran aceptación ente la militancia del municipio y del distrito, Ricardo Ruiz Martínez, si quiere sacar un buen resultado. Este licenciado en administración de empresas no sólo fue ya regidor primero del Ayuntamiento, sino que debido a su paso como presidente del comité municipal del PRI y de otros cargos partidistas mantiene una buena reserva de votos merced a su trabajo serio y responsable, a su trato. Si el tricolor quiere jugar a la segura, lo habrá de considerar. Le urgen buenos candidatos.






domingo, 9 de diciembre de 2012

Vialidad de Xalapa; ya era tiempo



Prosa aprisa
Vialidad de Xalapa; ya era tiempo
Arturo Reyes Isidoro
Xalapa, la capital del estado, parece hasta ahora una tierra de nadie por el gran problema de vialidad que padece. Los embotellamientos están a la orden del día y hasta este domingo las autoridades parecían ausentes o impotentes para resolver la situación.
Por eso es de gran impacto social, alentador para quienes vivimos en esta otrora apacible ciudad, el anuncio que hizo este domingo el gobernador Javier Duarte de Ochoa sobre medidas concretas para atacar de frente este gran reto.
Ya era tiempo. Parecía que había indolencia oficial, lo mismo por parte de autoridades municipales que estatales. Ayer, Duarte de Ochoa, seguramente consciente del sentir de los xalapeños o imaginando todos los improperios de la población, que padece el grave problema, salió a decir en acto público que las autoridades no están ausentes ni son insensibles.
Qué bueno. Sus palabras resultan oportunas y cabe esperar que se cumplirá hasta sus últimas consecuencias. Dan esperanzas porque el gobierno del estado es el único que puede tener los recursos necesarios para acometer la obra que se anuncia.
“… estamos trabajando y queremos hacerlo de la mano de todos los componentes integrantes de nuestra sociedad”, dijo ayer el cordobés al  exhibir que el movimiento se demuestra andando: procediendo a la firma de un acuerdo de control vehicular para la circulación del autotransporte pesado y de carga por la avenida Lázaro Cárdenas, antes Circunvalación.
(Mis lectores de todo el estado deben saber que a Xalapa la alcanzó el destino: desde hace ya un buen tiempo padece grandes y graves embotellamientos debido a la gran circulación vehicular, como los que sufrió la Ciudad de México en los años 80, 90 del siglo pasado y todos los días padece un caos con la consecuente pérdida de tiempo de quienes se trasladan de un lugar a otro y debe haber muchos casos de enfermedad por estrés.)
El gobernador ofreció ayer un diagnóstico del porqué el grave problema: por el crecimiento exponencial de la capital, por tener el mayor número de vehículos per cápita del país, por su compleja orografía y por sus calles históricas que no se pueden tocar (ampliar o modificar) por ser patrimonio histórico.
No puede dejar de destacarse que el gobernante haya dicho que no se trata –las soluciones–  de ocurrencias, sino que se han hecho estudios desde diversas ópticas y con análisis puntuales, profesionales y más allá de una decisión unilateral, es decir, no sólo del gobierno.
El último de tres puntos que anunció me parece el más interesante. Dijo que en los próximos días se dará a conocer el Programa Integral del Reordenamiento Vial de Xalapa. Es lo que todos quienes vivimos en la capital esperamos: en concreto qué se va a hacer, cómo, cuándo.
Adelantó un esbozo: comprenderá señalización, cambios de sentido en el flujo vehicular en algunas avenidas y calles, reordenamiento del transporte público y no estacionarse en calles y avenidas de mayor tránsito. En realidad, algunas de estas medidas ya se han intentado. Pero ha faltado capacidad, energía de las propias autoridades para hacer que lo dispuesto se cumpla.
Más que nada será cuestión de demostrar que se va en serio y que no habrá tolerancia, pues de nada servirá el diagnóstico riguroso, fundado en estudios técnicos y profesionales que servirán de base para el programa, si no se hace que se cumpla lo que se dispone. En ese sentido, es oportuno el llamado que hizo de que el “desafío” (así de grave está el problema) sólo puede ser enfrentado con éxito si se suma la sociedad.
Otros puntos que anunció fueron la limitación al paso y circulación de vehículos de autotransporte de carga y pesados por la ciudad y la reconstrucción total de la Avenida Lázaro Cárdenas para, una vez terminados los trabajos, convertirse en un bulevar con altas especificaciones de seguridad.
Anunció Duarte de Ochoa que la reconstrucción, en su mayoría con concreto hidráulico, iniciará este lunes con el reencarpetado del Puente Bicentenario e irá de la Delegación federal de la Secretaría de Desarrollo Social hasta el bulevar de Banderilla en el entronque con la carretera hacia Naolinco, un total de doce kilómetros.
Lo dicho ayer por el gobernante, de paso, sirve de preámbulo a la alcaldesa Elizabeth Morales García a unas horas de que rinda de su segundo informe de gobierno, la mañana de este lunes. Los ciudadanos queremos eso, obras y buenos servicios, ver traducidos nuestros recursos, que pagamos como impuestos, en satisfactores. Eso mismo hará que en enero vayamos con gusto a pagar nuestros impuestos.
Lo que los ciudadanos queremos escuchar de nuestras autoridades, de nuestros representantes populares, son noticias que nos impacten porque nos signifiquen algún beneficio. Que defiendan nuestros intereses. En ese sentido, otra buena la dio el senador José Yunes Zorrilla sobre la posibilidad de que, por fin, se haga realidad la respuesta a un clamor en especial de los veracruzanos de la costa, porque no obstante que el estado es un productor de energía eléctrica con la que se surte a muchas zonas del país, las tarifas que pagamos son más altas que las de otros estados donde solo consumen.
Al acudir a la graduación de alumnos la maestría en Gestión Municipal de la Universidad Veracruzana, el sábado, Yunes Zorrilla recordó que revisar las tarifas eléctricas fue un ofrecimiento de Enrique Peña Nieto durante su campaña, y expresó su seguridad de que llevará a cabo las acciones necesarias para cumplirle a los ciudadanos.
Para ello, el político oriundo de Perote anunció que en los próximos meses, con la iniciativa de Reforma Energética que se presentará en el Congreso de la Unión, “habrá una revolución estructural y evidentemente el impacto se tendrá que notar en las tarifas en las zonas y en las regiones que aportan la energía eléctrica al desarrollo nacional como lo es Veracruz”.
Si Peña Nieto cumple, se echará a los veracruzanos a la bolsa, como se dice comúnmente. Todo lo que ayude a la economía familiar debe ser bienvenido.
En justicia, un ajuste a la baja en las tarifas, para que los veracruzanos paguemos por lo menos lo mismo que los habitantes de otras partes del país, fue una reiterada petición, una lucha del gobernador Fidel Herrera Beltrán, que no prosperó por la rivalidad y el celo político que le tuvo el entonces presidente Felipe Calderón. Pero de que era justa la petición, lo era. De regreso el PRI a Los Pinos, parece que ahora sí se nos hará justicia.