jueves, 30 de enero de 2020

El PRI, en quiebra; rentaría sus edificios


Prosa aprisa
El PRI, en quiebra; rentaría sus edificios
Arturo Reyes Isidoro

No, nunca me imaginé que viviría lo suficiente para atestiguar el desmoronamiento del otrora llamado “invencible” Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Luego de la derrota electoral de 2018 cuando perdió por segunda vez la Presidencia y en el caso de Veracruz casi todas las posiciones políticas de elección popular que lo redujeron a una caricatura de lo que fue por más de setenta años, ahora está en quiebra.
Ayer la Comisión de Financiamiento del Consejo Político Nacional lanzó una alerta por su situación financiera que calificó de “grave” y urgió a generar alternativas de financiamiento.
Lo ahogan su deuda (286.4 millones de pesos), su abultada nómina (supera los 325 millones) y sus gastos de operación y mantenimiento (226.7 millones).
El Financiero publicó en su portal, que se determinó que a partir de ahora los militantes y simpatizantes de todos los niveles tendrán que cumplir con sus cuotas, organizar rifas, sorteos, espectáculos, eventos deportivos, rentar sus edificios, entre otras actividades, para tratar de sobrevivir.
De acuerdo con el informe que presentó Fernando Galindo, presidente de la Comisión de Presupuesto y Fiscalización del Consejo Político Nacional en una sesión extraordinaria, los diputados deberán pagar 3 mil 700 pesos al mes, los senadores 6 mil 500, los gobernadores 5 mil pesos, los diputados locales 3 mil pesos, los integrantes del CEN cinco mil pesos, los subsecretarios 2 mil 500 pesos, los dirigentes estatales mil pesos y los municipales 500 pesos, entre otros.
Galindo y Zoraya Pérez, presidenta de la Comisión de Financiamiento, dijeron que de una buena situación financiera depende que puedan ser aún una opción política viable para los ciudadanos. Llamaron a la austeridad y la responsabilidad en el buen uso de los recursos.
Marlon se les adelantó
En Veracruz, qué duda cabe, el dirigente estatal Marlon Ramírez Marín, desde el 30 de abril del año pasado cuando le entregaron su constancia de que había ganado la elección del proceso interno y era el nuevo presidente del Comité Directivo Estatal, estaba consciente de la situación en que recibía su partido, lo que quedaba de su partido.
Lo que se le tiene que reconocer es que a pesar de todo no se ha arredrado a tal grado que, echado para adelante, en junio de 2019 se puso el overol (es un pantalón de faena que usan los pintores, entre otros; lo comento porque en ocasión anterior en que hablé de la prenda muchos lectores jóvenes me preguntaron qué era; en España se le conoce como “mono”), tomó una brocha gorda, una lata de pintura, una escalera, estopa, aguarrás y se puso a pintar el edificio estatal porque no había para pagar quién lo hiciera; esto es, se adelantó a la recomendación que ahora están haciendo los del CEN. En julio siguiente repetiría el trabajo pero en el edificio de Misantla.
(Una noche lo visité en sus oficinas en Xalapa –tenía años que no iba a la sede– porque me invitó un café. Me recibió, platicamos, ¡pero nunca llegó el café! No le quise hacer ver el detalle porque entendí la situación, pero me dejó en claro que no tenían ni para el café.)
La situación económica refleja la situación política. Perdida la presidencia y la mayoría de las gubernaturas, al otrora partidazo se le acabaron sus fuentes de financiamiento. El PRI fue siempre la Secretaría Política de los gobiernos tricolores y sus gastos se pagaban mediante una partida secreta de la Secretaría de Finanzas, aunque siempre se dijo que el tricolor se sostenía con las cuotas de los militantes. Mju. A cambio, un partido fortalecido fabricaba a sus candidatos y gobernantes y les garantizaba el triunfo y hacerse millonarios.
Deschamps financiaba; ahora, a punto de la cárcel
Para colmo del tricolor, otra fuente de financiamiento que siempre tuvieron los candidatos a gobernadores, Carlos Romero Deschamps, el corrupto dirigente de trabajadores petroleros, está a punto de ir a la cárcel (¡por fin!) y el gobierno de la 4T lo investiga a través de la Unidad de Inteligencia Financiera y ya le congeló sus cuentas.
El panorama es desolador para un partido que supo maquillar muy bien de democracia a un sistema político en el que decidía un solo hombre, el presidente (nada diferente de lo que empezamos a ver con el actual, de Morena), a grado tal que en marzo de 1964 el histórico y legendario presidente francés y héroe de la Segunda Guerra Mundial, Charles de Gaulle, de visita en el país expresó en privado su interés por cómo funcionaba el PRI y su deseo de exportar el modelo a Francia; un partido que creó una dictadura perfecta, como la calificó el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, en septiembre de 1990.
Es desolador porque carece de recursos y porque sus militantes fueron formados para ir a pedir y que se les diera, no para aportar. A lo largo de sus más de setenta años fabricó millonarios en cantidades industriales, pero que solo veían (y ven los que sobreviven, que son muchos) por sus intereses personales. Militaban para ver qué obtenían y qué se podían llevar, y se llevaban lo más que podían. Pagar cuotas, nunca. Todos los gastos los cargaban al erario.
Ya fue en sus últimos años, cuando todavía conservaba buena parte del poder, que se obligó a sus militantes a pagar sus cuotas, pero solo a quienes aspiraban a un cargo de elección popular, a los que se les ponía como requisito que se pusieran al corriente en sus pagos si querían participar en los procesos internos de selección. Repelaban pero pagaban, porque sabían que si resultaban candidatos podían llegar a un cargo y de ahí recuperar su dinero con creces, al grito de tú ponme donde hay, de lo demás yo me encargo, o atáscate ahora que hay lodo.
Pero hoy será difícil que alguien se atreva a hacerlo, además porque saben que ya no hay dinero para pagarles sus campañas, como siempre sucedió. No ignoran que poner de su bolsa puede ser una mala inversión ante la poca garantía de triunfo por el rechazo ciudadano.
Lo que debieron haber propuesto ayer los titulares de las comisiones de Financiamiento y de Presupuesto y Fiscalización del CEN fue que todos los que han robado bajo las siglas priistas, como su actual dirigente nacional Alito Moreno, exgobernador de Campeche, quien no ha podido explicar el origen de una mansión que ofende a sus paisanos; que todos esos pillos aporten algo al partido del que se sirvieron.
¿O alguien piensa en serio que a partir de este día los militantes harán cola para ir a pagar voluntariamente sus cuotas?
Marlon ya lo sabe: tiene luz verde para alquilar el edificio del CDE. ¿O también buscará un avión para rifarlo?





miércoles, 29 de enero de 2020

Cuitláhuac avasalla poderes y autonomías


Prosa aprisa
Cuitláhuac avasalla poderes y autonomías
Arturo Reyes Isidoro

Tantos años cerca de los hombres del poder político, tratándolos, viéndolos actuar, observando la transformación que sufren cuando le empiezan a agarrar sabor a su mando, les empieza a gustar y comienzan a sentirse verdaderamente poderosos, me pregunto si luego de un año después Cuitláhuac García Jiménez ha empezado a cambiar y pronto será otro al grado que ya no lo reconoceremos.
Muy pocos de los que llegan a las alturas se salvan porque la mayoría sucumbe y pronto caen en una borrachera de poder que no se les baja sino cuando ya están terminando su gestión y, ya lo hemos visto sexenio tras sexenio, la cruda que les viene, ya de nuevo ciudadanos, los pone muy mal.
El poder político tiene su encanto y el hombre que lo alcanza, que lo obtiene, sabedor que puede tener casi todo lo que desee o se le antoje, no se da cuenta del cambio de su personalidad.
A Cuitláhuac casi al inicio de su gobierno en las redes sociales lo criticaron y le reprocharon que ya gobernante había desconocido a algunos amigos suyos y que, necesitándolo, los había dejado solos. Se mencionaron nombres. Tal vez no tuvo mayor repercusión porque se trató de casos personales.
Colaboradores de su gobierno, que se decían cercanos a él, conforme ha pasado el tiempo se han quejado que desde hace buen tiempo les dejó de responder a sus llamadas o a sus mensajes cuando antes lo hacía de inmediato o cuando tenía tiempo, y que tampoco ya no lo pueden ver como antes cuando se los permitía.
Miembros de su propio partido e incluso algunos diputados de Morena, o casi la mayoría, se han quejado que tampoco a ellos les toma las llamadas cuando que anduvieron con él en su campaña y departían en momentos de receso o de descanso.
En las últimas fechas ya lo vemos más suelto, más seguro, más empoderado y como su jefe Andrés Manuel López Obrador hasta pretende darles clases a los reporteros que asisten a sus conferencias sobre cómo hacer las cosas.
Pero el mejor reflejo de su transformación, creo, se advierte en la concentración de poder, en su mando único avasallante que no respeta división de poderes ni autonomía de órganos, e incluso habla o responde por sus titulares, rebajándolos a la condición de subordinados suyos.
Apenas en días pasados, cual si fuera su empleada (que en el fondo lo es, aunque se supone que es “autónoma”), salió a dar la cara por la fiscal general del Estado encargada luego de que la mujer confesó ser familiar por línea directa de otra a la que ligan con un grupo criminal de la delincuencia organizada.
No es ningún secreto que su protegida trabajaba en su administración, en la Secretaría de Gobierno, y que no tenía una trayectoria sólida para llegar al cargo, ni la tiene aún, pero la impusieron. Ahora al menos debieran guardar las formas, pero el gobernador, seguramente porque ya se siente por encima de todo y de todos, con su actitud salió a responder a las múltiples críticas y comentarios que pedían su destitución, olvidándose que supuestamente fue el Congreso local el que la designó y no él. “Todo mi respaldo para ella en su encargo”. La ratificó. Al no tomar distancia, la que exige la autonomía de la Fiscalía, dejó abierta para la especulación que sigue siendo una empleada más del gobierno, lo que implica un conflicto de interés.
Ayer volvió a recaer en un padecimiento que se creía que ya había superado: la de invadir competencias, ahora las del Poder Judicial.
Declaró que se investigará a jueces que liberen “a priori” a delincuentes (¿o presuntos delincuentes?) que ameriten cárcel preventiva y les cambien medidas cautelares para otorgarles algún beneficio.
Es decir, habló como si él fuera el titular de ese poder tal vez porque lo traicionó el subconsciente al saber que la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Sofía Martínez Huerta, llegó al cargo con su bendición. Otra más.
En casos como el que señala de que un juez incumpla con su deber, solo tras denuncia formal de por medio, corresponde al Consejo de la Judicatura del Poder Judicial realizar una investigación, que culmina con una resolución del mismo órgano, que preside en este caso doña Sofía.
O sea, no se trata de enchílame estas tres. Sin duda, al gober lo anima un buen propósito, que en el trasfondo es no permitir la impunidad, pero no es a él a quien corresponde conminar a los juzgadores para que se porten derechitos.
Lo que sí debió haber dicho fue que ante cualquier asomo de incumplimiento de un juez, su gobierno lo denunciaría ante el Poder Judicial para que lo investigara y lo sancionara, de llegarse a probar alguna infracción legal. Quien debió salir a hacer la advertencia era la magistrada presidente. Él la suplió.
Son asomos ya de aquí solo mis chicharrones truenan, de yo mando y si me equivoco vuelvo a mandar, de la concentración de poder por encima de toda la estructura de gobierno (el gobierno lo conforman los tres poderes), de cómo emerge ya el hombre que se cree iluminado (el que cree estar en posesión de la verdad absoluta), todopoderoso, y actúa como tal.
Y, lector, ¿has notado que incluso ya desplazó, ahora sí, ya borró del escenario mediático al secretario de Gobierno, Eric Cisneros, quien  tiene buen rato que, contrario a como acostumbrada, no ha salido a decir ni pío, tan proclive que era a dar declaraciones de prensa así dijera sinsentidos?
Si ya está cayendo en el supuesto que comento lo comprobaremos por su modito de andar. Porque hasta en eso cambian.
Ahora sí, ¿gobernador habemus?
Ningún despido en RTV
Anoche confirmé que en Radio Televisión de Veracruz (RTV) no se tiene ni se ha tenido considerado un despido masivo de trabajadores, ni de nadie,  como corrió ayer una versión.
Los más sorprendidos con la especie fueron el propio gobernador Cuitláhuac García Jiménez y el coordinador general de Comunicación Social, Iván Luna Landa.
Lo que sí es cierto que en las dependencias de gobierno, prácticamente en todas las demás, ha continuado el despido de trabajadores y se sabe que va a continuar. Lamentable por quienes quedan, junto con sus familias, en la indefensión siquiera para sobrevivir.




martes, 28 de enero de 2020

Nuevo reto para la oposición


Prosa aprisa
Nuevo reto para la oposición
Arturo Reyes Isidoro

En las últimas fechas he venido comentando el reto que tendrá la oposición política (partidos ya constituidos y por constituirse) para librar con éxito la elección de 2021, dentro de 18 meses, cuando se elegirán diputados y presidentes municipales.
Una pregunta obligada es qué tienen para ofrecer al electorado, para los que votan, población de clase media para abajo, con un alto porcentaje de personas en pobreza o en pobreza extrema.
Todavía estamos muy lejos de una democracia como la de los países desarrollados, pues a lo largo de sus más de setenta años en el poder el PRI pervirtió el libre ejercicio del voto con malas prácticas como la de inducir el sufragio con despensas compradas con recursos públicos o de plano comprar el voto el mero día de las elecciones. El PAN lo imitó después.
La papeleta, pues, se mercantilizó y el electorado quedó habituado a recibir algo a cambio de favorecer a algunas de las opciones políticas, a la que más da, aunque aceptando también lo que le ofrecen las otras.
¿Bastará con los discursos de los candidatos? ¿Será suficiente solo el nombre de los aspirantes con su respectiva trayectoria? ¿Convencerán al electorado solo con promesas como las de siempre? ¿Serán garantía de triunfo las siglas y colores de su partido?
Morena no resultó mal alumno en eso de manipular el voto pero, opino, lo está haciendo en forma más refinada y efectiva: entregando dinero en efectivo en programas sociales en lugar de despensas (tengo entendido que ya rebasó con mucho el millón de beneficiados en todo el Estado).
Se enfrentarán, pues, en 2021, discursos y promesas contra dinero en efectivo.
Y a medida que corre el tiempo ya con el gobierno de la llamada Cuarta Transformación (4T) en el poder, parece vislumbrarse que el próximo año la oposición a Morena enfrentará un nuevo elemento: la comparación que hará el elector entre las prácticas de unos y otros y cuáles, las de quiénes, les reportan beneficios o más beneficios, o les parecen mejor.
Un ejemplo a la mano: ayer vinieron al municipio de Papantla dos secretarios de Estado, la de Bienestar (antes Sedesol, María Luisa Albores González) y el de la Sedatu (Román Meyer Falcón), así como el Procurador Agrario (Luis Hernández Mirón), para entregar títulos de propiedad a dos núcleos ejidales, así como para visitar dos comunidades a una hora y a una hora veinte minutos de la cabecera municipal, respectivamente. Los acompañó el delegado de programas para el Desarrollo en el Estado (Manuel Huerta).
Los funcionarios del gobierno de López Obrador viajaron por tierra de la Ciudad de México a Papantla, llegaron directamente al edificio de la Ganadera a trabajar y luego se fueron a las comunidades Benito Juárez y Los Solteros (así se llama), viaje en el que constataron las pésimas condiciones del camino, una parte pavimentada y otra de terracería, en partes casi intransitable.
Viajaron sin mayor aparato, sin secretarios, “ayudantes”, “auxiliares”, asesores ni guaruras. En Los Solteros comieron con los pobladores mole con carne de guajolote y arroz y tomaron agua de carambola. De ahí regresaron al parque Takilhsukut en El Tajín para luego retornar a la CDMX por tierra, como vinieron, y sin hacer mayor ruido.
(El único que se vio mal, porque llevó escolta y patrulla, fue el titular de la Sedesol estatal, Guillermo Fernández Sánchez, mientras que el gobernador Cuitláhuac García Jiménez estuvo ausente casi toda la jornada hasta la tarde en que llegó a El Tajín.)
Si se hubiera tratado de funcionarios de gobiernos del PRI o del PAN, los secretarios hubieran viajado en avión oficial al puerto de Veracruz, luego se hubieran ido al café de La Parroquia a disfrutar de lecheros, canillas y tirados con cargo al erario, hubieran hecho mucho ruido mediático y después hubieran ido a abordar un helicóptero para viajar a Papantla y de ahí a las comunidades, siempre rodeados de guaruras, “ayudantes”, “auxiliares”, asesores y quizá hasta de edecanes, además de que hubieran mandado “avanzadas” y los hubieran escoltado policías estatales y federales, así como escoltas personales, y se hubieran hecho acompañar por su “fuente” de prensa, todo con los respectivos gastos que ello hubiera implicado. De ahí hubieran retornado en helicóptero al puerto jarocho para comer en algunos de los más caros restaurantes de carnes o mariscos, para después retornar a la CDMX en avión.
Tal vez ahora no se note mucho pero llegará el momento en que el ciudadano compare la austeridad de unos y el dispendio de otros y eso decida el sentido de su voto. La oposición tendrá que ir pensando cómo superar ese reto, si es que los morenos mantienen su forma de conducirse.
Sentencia amaga libertad de expresión
Me pregunto si alguien de quienes están al pendiente de la vida política del país duda que el exgobernador de Coahuila y exlíder nacional del PRI, Humberto Moreira, fue un verdadero corruptazo a su paso por la función pública.
Hace cuatro años, en enero de 2016, fue detenido en Madrid acusado de lavado de dinero. Entonces, el académico y articulista del diario Reforma, Sergio Aguayo Quezada, publicó acertadamente:
"Humberto Moreira se enfrenta, finalmente, a una justicia: la española, que con ese acto muestra que las instituciones mexicanas son virtuosas en la protección de los corruptos". Decía una gran verdad.
Puntualizó: "Moreira es un político que desprende el hedor corrupto; que en el mejor de los escenarios fue omiso ante terribles violaciones a los derechos humanos cometidos en Coahuila, y que, finalmente, es un abanderado de la renombrada impunidad mexicana".
Protegido entonces del presidente Enrique Peña Nieto, el coahuilense se dio por ofendido y en julio de aquel año demandó a Aguayo Quezada por daño moral.
Para sorpresa de todos, en octubre de 2019 la Sexta Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México lo encontró culpable y lo sentenció a pagar 10 millones de pesos a su demandante, y ahora, el lunes, el juez 16 de lo Civil, Francisco Castillo González, lo requirió para que depositara una fianza de 450 mil pesos o de otra forma le embargaría sus bienes para obligarlo a pagar la suma millonaria.
Ayer mismo la oficina de la ONU para Derechos Humanos en México, Amnistía Internacional, Artículo 19 y la misma Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheimbaum, expresaron su preocupación y pidieron que se investigue a jueces y magistrados del caso por conflicto de intereses. La sentencia, alertaron, puede afectar seriamente la libertad de expresión en el país pues de lo que se trata es de acallar la crítica periodística.
El influyente diario El País “cabeceó” la nota respectiva con el siguiente título: “Una sentencia contra un periodista y académico golpea la libertad de expresión en México” y en la entrada de su nota dijo que la sentencia “ha despertado los peores fantasmas sobre la vulnerabilidad de la libertad de expresión en México”.
Desde este espacio me sumo a la condena por la medida, pues constituye una amenaza para quienes ejercemos el derecho a la libertad de expresión con nuestras publicaciones diarias y le expreso toda mi solidaridad a Sergio Aguayo, una de las mentes más lúcidas de México y de lectura imprescindible.
¡El colmo! Ahora resulta que un juez determina que Moreira es una blanca paloma.