Prosa
aprisa
La sucesión no será sólo “del hombre por el hombre”
Arturo Reyes Isidoro
Lector, me voy de puente de
Día de Muertos, además de que se atraviesa el fin de semana. Pero cuando nos
volvamos a encontrar el próximo martes estará corriendo ya el mes de noviembre,
el último mes del quinto año de la actual administración del Gobierno del
Estado, esto es, los últimos 27 días antes de que dé comienzo el último año de
gestión. Entonces solamente le restarán doce meses para que concluya y, pese a
todo lo que se diga y haga, comenzará la caída libre.
Algunos columnistas de
Xalapa tenemos la misma versión de fuentes serias, confiables: que en la comida
del 15 de octubre en el restaurante “El Lago” en la ciudad de México entre el
dirigente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, el líder de la bancada
priista en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, y los senadores veracruzanos José
Francisco “Pepe” Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, el tema único fue la
sucesión gubernamental el próximo año.
Ahí habría quedado definido
ya que sólo de entre ellos dos, y nadie más, saldrá el candidato a suceder al
gobernador Javier Duarte de Ochoa. La reunión habría sido para confirmárselos
aunque sí les dejaron una tarea: póngase de acuerdo quién de los dos va, o, en
última instancia, será elegido el que esté mejor posicionado ante el
electorado. A los dos les habría quedado muy claro y habrían optado por seguir
compitiendo a ver quién llega a la meta primero.
Una versión extra que tengo,
de fuentes en la ciudad de México allegadas al CEN tricolor, es que en la
visita del líder nacional del PRI el sábado pasado a Boca del Río, Manlio
habría sido muy claro con el jefe político y priista del Estado, Javier Duarte,
en el sentido que venía a darle posición al dirigente estatal de su partido,
que no el candidato.
Ese sábado, entre tanto
barullo por la inconformidad interna que provocó la llegada de Alberto Silva a
la dirigencia, se perdió la declaración que hizo Beltrones al término del
Consejo Político. El sonorense fue muy insistente en mencionar a dos grandes
figuras políticas veracruzanas: don Jesús Reyes Heroles y don Fernando
Gutiérrez Barrios, “dos personalidades políticas, sólidas, muy fuertes y
diferentes”, uno ideólogo el otro pragmático que “nunca perdieron el objetivo”.
Anunció entonces que se va a
construir un proyecto político “al estilo Reyes Heroles” –“honraremos al mejor
ideólogo del PRI”–, proyecto al que le puso ya nombre: “Diálogos del Veracruz
que queremos”, el que sustentó con un: “porque te queremos Veracruz, es que
queremos dialogar sobre qué es lo que tú quieres, y a través de ese proyecto
habremos de encontrar al mejor hombre o a la mejor mujer que se encargue de
encabezar”. Dijo que en esta semana que termina se empezaría a trabajar en
dicho proyecto.
Entonces los reporteros le
preguntaron si el cambio de dirigencia que se acababa de dar no “lastimaba” al
PRI “por dentro”, ante la inconformidad de los senadores Pepe y Héctor. La
respuesta fue muy clara: “Lo que hoy hicimos en Veracruz fue proveer la
legalidad y la institucionalidad como el PRI lo acostumbra dentro de la
dirigencia priista. Ellos habrán de ser quienes conduzcan los diálogos del
Veracruz que queremos, de tal suerte que todos estarán convocados a decir su
verdad”.
Fue muy claro: “Nosotros no nos vamos a perder en la ruta
de la simple sucesión del hombre por el hombre (subrayado mío), sino del
hombre o la mujer por el proyecto del Veracruz que queremos” y dijo que no se
habrá de tomar una decisión hasta que se tenga un programa de gobierno.
Al final, perfiló al hombre
al que habrán de escoger. Dijo que primero será el programa, “de tal suerte que
aceptando el proyecto habremos de revisar la pertinencia entre popularidad,
acercamiento con los sectores y aceptación por parte de la militancia y los
simpatizantes para saber que es nuestro mejor candidato”.
Manlio fue claro, ¿no?
Cuando haya candidato, a principios del próximo año, en no más de noventa días,
la caída será vertiginosa y seguramente estaremos llenos de novedades.
Me equivoqué
“Ora si me fallaste David sí
votó a favor”. Vía Whatsapp una lectora amiga me escribió para corregir mi
falla. En efecto, tristemente, el diputado local David Velasco Chedraui votó a
favor de la contratación de financiamiento público para restructurar la deuda
pública, algo así como echarle dinero bueno al malo. El único que se salva,
pues, es el diputado Ricardo Ahued Bardahuil.
Nunca es tarde cuando de
reparar un grave error se trata. Luego del huracán mediático y en las redes
sociales que le cayó encima por el tema, el gobernador Javier Duarte de Ochoa
se disculpó públicamente –vía Twitter– con la señora Araceli Salcedo “por no
haberle dado la atención debida cuando coincidí con ella en la Cd. de Orizaba”.
El viernes pasado, Duarte
había sido increpado por la señora Salcedo por la desaparición de su hija
Fernanda Rubí hace tres años. El gobernador se limitó a responderle que le iba
“a decir al fiscal general” pero no se detuvo, todo lo cual fue videograbado y
luego difundido con efectos devastadores para la imagen del gobernante. Ahora
le ofreció que la recibirá este día “en una cita formal, dándole la importancia
que merece su caso”, pero ella ahora propuso una nueva fecha con una reunión
pública y frente a los medios.
La disculpa ha estado muy
bien y el gesto tiene que reconocérsele. Ha hecho lo correcto y, ahora sí, ya
se ve, no pasa nada cuando se corrige el yerro. Claro, la paliza que recibió en
los medios y en las redes ya nadie se la quita. Pero nunca es tarde para
rectificar el camino. El gobernador, pues, ha ofrecido disculpa pública, ¿y el
señor Silva Ramos cuándo lo va a hacer con los familiares, alumnos, amigos y
toda la comunidad educativa de Xalapa por haber manchado la memoria del
distinguido maestro Alfonso Gorbea Soto, pues aunque ahora lo niega (la lista
que filtraron sus amanuenses el lunes traía un encabezado: “Beto Silva cumplió
su palabra y la hizo pública”, y el martes volvió a insistir: “Se dará a
conocer otra lista de 2 mil 173 ‘aviadores’ más: Silva Ramos”), él mismo
declaró en conferencia de prensa que daría a conocer una lista de “aviadores”.
¿Cuándo se va a disculpar públicamente porque involucró a otros maestros que sí
trabajan y a los que dañó en su prestigio? El Gobernador ya puso el ejemplo.
Al menos el gobernador de
Oaxaca, Gabino Cue, ya no se aguantó y públicamente expresó su estado de ánimo
por los escándalos que lo envuelven, igual, por la exhibida que le dieron
cuando denunciaron una mansión de su propiedad valuada en 7 millones de
dólares, tener una oficina VIP en la ciudad de México por la que paga una renta
de 200 mil pesos mensuales, y haberse mandado a construir un baño exclusivo en
el Auditorio Guelaguetza por el cual pagó 1.5 millones de pesos aunque, según
una evaluación del diario Reforma,
tiene un costo de 290 mil pesos.
“Estamos cansados de tantas
notas a veces muchas negativas, de tanta energía negativa, de
descalificaciones, de guerra sucia”, dijo (Virgilio Sánchez, Reforma, 28/10/2015). Pues sí, señor
Gobernador. Pero ya deje de robar. Imagínese cómo están sus paisanos oaxaqueños
de padecerlo. Que le hayan puesto al descubierto sus trastupijes no es ninguna
guerra sucia.


