jueves, 29 de enero de 2015

Tlacotalpan será un hervidero… político

Prosa aprisa
Tlacotalpan será un hervidero… político

Arturo Reyes Isidoro


La casa por la ventana. Vaya megacomidón que se tiene previsto para el lunes en Tlacotalpan como parte de las Fiestas de La Candelaria. Ese día un rancho a la salida hacia la ciudad de Cosamaloapan se convertirá en la Meca de la clase política veracruzana que se congregará para compartir el pan y la sal, comida sin precedente por el número de asistentes que se espera, alrededor de un millar que se congregará en torno al gobernador Javier Duarte de Ochoa.
Aparte de todo el gabinete estatal, han sido invitados todos los delegados federales, las diputaciones priistas local y federal, ¿los senadores?, los alcaldes más representativos, los aspirantes cuasi candidatos del PRI a diputados federales, dirigentes de partidos de oposición rojos, empresarios, personalidades de la cultura y las artes, dueños o directores de medios informativos, algunos columnistas, toda una fauna de distinguidos que convertirán en una Babel de la política ese lugar de la cuenca del Papaloapan.
Los detalles los están cuidando hasta el exceso como, por ejemplo, que ellos tienen que ir de guayabera y pantalón claro y ellas de “cocktail”, y dado el tamaño del pueblo y el número de visitantes que acude cada año a la festividad, que aquello se satura hasta volverse un atascadero (como dicen en España, algo parecido a lo que pasa en Xico en el mes de julio), los estrategas de logística calculan que para entrar se hará de una hora para arriba, y para salir, otro tiempo similar, con las respectivas mentadas, bocinazos, reclamos, etcétera, para que se muevan y dejen pasar, que nadie lo hará porque no habrá para donde hacerse (están sugiriendo que si alguien tiene helicóptero que mejor llegue en él, o si lancha o yate, que mejor se embarque en Alvarado, que será más rápido llegar y salir por esa vía) .
En lo que será un verdadero mitin de la clase política veracruzana se piensa que se establecerá récord y que con ello Javier Duarte de Ochoa rebasará con creces a su mentor Fidel Herrera Beltrán, quien en la fecha tenía a un buen número de invitados, pero nunca llegó a tanto.
Sotto voce se dice que, en el fondo, lo que se pretende es darle calor al gober, tratar de fortalecer vínculos y relaciones con representativos del estado, mejorar el ambiente en año electoral, ir sentando las bases para la conclusión del sexenio, restañar heridas donde las haya o por si quedan, en fin. El lunes es día feriado, de puente, pero por si creía usted que iba a encontrar por casualidad a algún funcionario en el Palacio de Gobierno de Xalapa, ni lo piense. Aproveche mejor su tiempo en otra cosa. O si algún funcionario lo citó para ese día, ya sabe la cara que le quiere ver.
(¡Chin! Y cuando estaba escribiendo, de pronto sonó la campanita de mi teléfono móvil y ¡zas!, que me aparece la imagen de Adolfo Mota Hernández, sonriente, muy sonriente, saludando. La imagen está acompañada de su nombre y apellido, pero su genio de publicidad e imagen jugó con MOTA, haciendo que la M se vea con V, de tal forma que parece que se lee Adolfo VOTA. ¡Zas!)
Y mientras se prepara el asalto a Tlacotalpan, los boqueños toman el control del Comité Directivo Estatal del PRI, cosa de ver que ya lo preside Alfredo Ferrari Saavedra, del clan Ferrari, y ayer les cayó de sopetón Raúl Zarrabal Ferat como secretario de Organización. Si bien nacido en Cosamaloapan, ha hecho su vida política en Boca del Río donde fue regidor en el Ayuntamiento y ahora representa al distrito como diputado local, además de que aspiró a ser presidente municipal.
¿Por qué ellos en el CDE? ¿Acaso para que abiertamente vayan a Boca del Río a hacer campaña y traten de arrebatarle el bastión a los Yunes azules que tiene rato que se hicieron del control político-electoral y no se ve para cuándo lo van a soltar? No debe perderse de vista que también al gabinete estatal integraron a otro boqueño, al jefe de la pandilla, perdón, del grupo, a Ramón Ferrari Pardiño, como secretario de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca. Hasta podría pensarse que en realidad es Ramón quien se ha hecho del control del CDE tricolor.
Según un boletín oficial del PRI, también rindieron protesta Ulises Rodríguez Landa, Alejandro de la Cruz Garnica Fernández, Juan Morales Almora, y María Elena Córdova Molina, como Secretario de Administración y Finanzas, Tesorero, Secretario Adjunto a la presidencia y Secretaria Particular, respectivamente. Ulises ya ocupó el cargo, cuando había con qué. Él está muy ligado al maestro Carlos Brito Gómez, quien, por cierto, se prepara para celebrar su cumpleaños el próximo 20 de febrero.
Los cambios van a continuar ahora en la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), o lo que queda de la CNOP, a donde arribará como secretaria general Erika Ayala Ríos en sustitución de la muy cuestionada exalcaldesa de Minatitlán, Guadalupe Porras David, quien nunca se vio y menos se sintió como dirigente estatal y mantuvo tan muerta a la organización como el intenso frío que se ha venido sintiendo en Xalapa.
Seguramente el cambio se hará más pronto que tarde por la urgencia de despertar y mover esas siglas, y Erika, hay que reconocerle, lo puede hacer, pues a su paso por la dirigencia estatal del PRI demostró que se mueve, que tiene carisma y que ya ha aprendido, incluso hasta a mover sus relaciones con la prensa.
Mientras tanto, algunos observadores que se fijan en todo, hacen notar que hay precandidatos únicos del PRI que no obstante no tener competidores internos están actuando al límite de lo que les permite la ley e incluso sobrepasando –me dicen– y citan los casos, por ejemplo, de Tarek Abdala Saad o Anilú Ingram Vallines.
Advierten también que acaso por la recomendación de su jefe, que la hizo en público y en privado, tanto Jorge Carvallo Delfín como Alberto Silva Ramos cuidan hasta el más mínimo detalle las disposiciones de la  nueva Ley Electoral para no hacer algo que pudiera interpretarse como una violación a la misma.
Y mientras que el senador Pepe Yunes continúa moviéndose por todo el estado e incluso entregando obras en su distrito Perote, su homólogo Héctor Yunes mantiene reposo absoluto por recomendación médica pues por esas ansias de torero de querer volver pronto al escenario público se le abrió uno de los cortes que le hicieron en la operación que sufrió recientemente. Lo tienen con rodajas de papa en las sienes para ver si se alivia pronto. Por si las dudas sus simpatizantes de Catemaco han aprovechado para pasarle huevos por la cabeza, ramearlo con albahaca, escupirle a la cara buches de líquido aromático dizque preparado especialmente por los brujos, etcétera (Fidel Herrera Beltrán, siendo presidente del Comité Directivo Estatal del PRI y aspirante a la gubernatura, dejaba que en su privado, en pleno edificio del tricolor, le hicieran un ritual de limpia en el que le degollaban una gallina negra. La “limpia” le salía en un ojo de la cara).
Se quejan compañeros del medio (muchos de radio) de varias partes del estado. De plano, pero al menos fueron directos y sinceros con ellos, les cancelaron a partir de este año los convenios o acuerdos de publicidad oficial. Abrirán sus espacios a todo tipo de crítica. En año electoral.
Y ya. Lector, si vas a La Candelaria en Tlacotalpan que te diviertas. Que te sepan ricos los tamales de la fecha. Nos encontramos hasta el próximo martes.




miércoles, 28 de enero de 2015

La prensa, el poder, el tiempo

Prosa aprisa
La prensa, el poder, el tiempo
Arturo Reyes Isidoro

No. No es fácil la relación prensa-poder cuando el periodista decide optar por el ejercicio profesional con apego a su criterio, chueco o derecho, acertado o equivocado, tratando de interpretar los hechos, la realidad, señalando, analizando, pero ajeno a los intereses del poder aun cuando quiera contribuir a la gobernabilidad, pensando en los intereses de los lectores, que no son más que los de los ciudadanos (qué curioso: finalmente la prensa y el poder tienen el mismo objetivo, la misma finalidad: servir a los ciudadanos).
Menos se es fácil cuando la lectura se hace desde el poder no con la serenidad, la razón y el entendimiento, el espíritu crítico y autocrítico, sino con la víscera que hace pensar al hombre de poder que solo él tiene la razón y la verdad y que es infalible o que porque él está en el poder la institución es infalible o que debe ser intocable.
El domingo pasado, en su cartón dominical de poco más de un cuarto de plana que semana a semana publica en el diario Reforma, el caricaturista-analista-editorialista (un dibujo con idea es un verdadero editorial) Calderón, con el título “Serénense”, analizó el caso de Julián Assange (el famoso personaje de Wikileaks) perseguido, en el fondo, por el gobierno de Estados Unidos por haber revelado miles de documentos secretos que pusieron al descubierto las sucias maniobras con que el gobierno norteamericano interviene en asuntos de los países del mundo y que ahora ha creado un conflicto diplomático entre Gran Bretaña y Ecuador así como un debate internacional por haberle sido otorgado asilo político por parte del gobierno ecuatoriano en nombre de la libertad de expresión cuando ese gobierno en su propio país se distingue precisamente por perseguir a los periodistas. Concluye Calderón: “Toda noticia tiene anverso y reverso, y todo periodismo implica escepticismo. Sí, pero ante todo, los hechos”.
El pasado 6 de agosto, el periodista Jorge Fernández Menéndez abordó en su columna, que publica en el diario Excelsior, un caso que ilustra muy bien esa difícil relación prensa-poder y que deja la lección de cómo, finalmente, el tiempo pone a cada quien en su lugar porque se imponen los hechos. La transcribo casi en su totalidad para un mejor entendimiento:
“Fue hace mucho tiempo, en 1999. Faltaban unas semanas para que Mario Villanueva Madrid entregara el gobierno de Quintana Roo a su sucesor Joaquín Hendricks. Los hechos ya los hemos contado en otras oportunidades, incluido el libro El otro poder (Aguilar, 2001). Desde varios años atrás habíamos investigado y publicado sobre las presuntas relaciones del entonces gobernador Villanueva con el narcotráfico y con otros delitos, que iban desde el tráfico de personas, sobre todo de cubanos, hasta el secuestro y el asesinato de miembros de la inteligencia militar que estaban indagando las denuncias sobre presencia del narcotráfico en la entidad que gobernaba.
Villanueva me había advertido que no siguiera con esas publicaciones; me había amenazado (incluso en alguna oportunidad envió al que era entonces mi domicilio una corona de flores con una tarjeta ‘siempre te leo, Mario’) y había utilizado todo el repertorio de un gobernador que se vanagloriaba en esos años de no tener piedad con sus adversarios y enemigos. Pero los últimos meses de su gobierno habían sido de un declive terrible para su causa: se sucedían las denuncias y resultaba evidente que no tenía apoyo ni dentro ni fuera del PRI que, a su vez, sabía que Villanueva era un lastre para el cercano proceso de sucesión presidencial.
Fue entonces cuando, saliendo de una reunión en la Secretaría de Gobernación, como supe más tarde, reconstruyendo los hechos, Mario Villanueva decidió ir a verme a la que era entonces mi oficina particular. Llegaron primero sus custodios que prácticamente tomaron las oficinas y cuando pensaba que las cosas se pondrían realmente difíciles, llegó Villanueva ensombrecido, apagado, con un tono de voz tenue y se sentó frente a mi escritorio. Recuerdo que enrollaba con sus dedos su corbata mientras me decía que todo lo que había publicado en los últimos años era verdad, que había recibido dinero, que había ayudado a que ingresaran personas de Cuba, por  Cancún, y varios otros temas, pero que él no era narcotraficante. Me pidió que lo ayudara. Le dije que no podía, que sus verdaderos acusadores no éramos los periodistas ni yo en lo particular: que las acusaciones en su contra provenían del gobierno federal, de la Secretaría de la Defensa, de prominentes empresarios que habían sido extorsionados, y del gobierno de Estados Unidos, que ya le había abierto un proceso años atrás por narcotráfico en una corte de Manhattan y que se había indignado cuando, violando todo tipo de leyes y acuerdos, Villanueva había decidido ‘expulsar’ —poniéndolo a la fuerza en un avión comercial— al cónsul de EU que estaba investigando la muerte de unos springbreakers por consumir drogas en centros nocturnos de Cancún. Esas eran las fuentes con las que había trabajado para hacer avanzar la investigación pese a las amenazas de Villanueva.
El entonces gobernador me dijo que lo entendía; se despidió en forma cortés y se fue. Nunca más lo volví a ver, entre otras razones porque unos días después se fugó, antes de entregar el poder, después de una visita a su entonces homólogo (y protector político) Víctor Cervera Pacheco, en Mérida. Villanueva estuvo huyendo en Cuba (donde la relación con Villanueva provocó la caída del canciller Roberto Robaina y del ministro de Turismo, Osmany Cienfuegos), en Panamá, en Costa Rica. Un par de años después fue apresado cuando regresaba a Quintana Roo y estuvo detenido en México, de donde terminó siendo extraditado a Estados Unidos, para hacer frente a aquellas acusaciones de mediados de los años noventa en una corte de Nueva York.
Apenas la semana pasada, 13 años después de esa visita a mis oficinas, Mario Villanueva se declaró culpable del delito de lavado de dinero del crimen organizado, por lo que le espera, dicen los fiscales en Nueva York, una sentencia de 20 años de cárcel. Hubo un acuerdo judicial porque, de otra forma, aseguran, Villanueva hubiera podido sufrir varias condenas de 20 años acumulables por los diversos delitos, otros 13 además del reconocido, por los que se le juzgaba en la Unión Americana. Así se cierra, no sé si la historia, pero por lo menos el principal capítulo del ex gobernador”.
Ha pasado el tiempo y hoy Fernández Menéndez podría ser quien le devolviera la corona a Villanueva, allá en donde está en la prisión (y quién sabe si salga con vida de ella) con una tarjeta que dijera: Siempre te sigo, Mario. Hoy, el articulista de Excelsior goza de credibilidad, de prestigio, es leído (y escuchado y visto porque participa también en la radio y en la televisión) y es respetado y sigue haciendo opinión (él fue amigo, cercano amigo, como pocos, de Luis Donaldo Colosio y lo acompañó siempre en su campaña hasta el atentado), mientras que el ex gobernador se seca –y se muere– en la sombra. En la relación prensa-poder, finalmente la cita es con el tiempo. Sin duda alguna.
Todo esto lo publiqué el 20 de agosto de 2012. Fue mi respuesta ante la represión que un día antes se inició en mi contra desde el poder (entonces la titular de Comunicación Social era Gina Domínguez) sólo porque en mi columna del 19 de agosto, un día antes, publiqué que la credibilidad oficial estaba en duda, ya que los propios medios internacionales (El País, de España, por ejemplo, o Artículo 19), no yo, habían puesto en duda la declaración del entonces Procurador General de Justicia, Felipe Amadeo Flores Espinosa, de que se había aclarado la muerte de cinco periodistas.
Casi dos años y medio después sigo pensando lo mismo, si bien hace tiempo no he sido ya molestado desde el poder: En la relación prensa-poder, finalmente la cita es con el tiempo. Sin duda alguna.
Lo he traído a colación porque, qué cosas de la vida, de aquel gobernador que se vanagloriaba de no tener piedad con sus adversarios y enemigos, como lo publicó Fernández Menéndez, y que como amenaza envió una corona de flores a casa del periodista que lo señalaba con base en fuentes del propio gobierno de México como de los Estados Unidos, hoy, nuevamente, ha recurrido a otro periodista clamando ayuda.
Ciro Gómez Leyva, en su columna “La historia en breve”, que ahora aparece en El Universal, publicó ayer la síntesis de una carta dramática que le envió Villanueva desde la prisión-hospital federal de Lexington, Kentucky, Estados Unidos, donde le dice que su salud anda mal y que las enfermedades, en especial las pulmonares, han venido empeorando.
Al final le dice: “Me atrevo a pedirte que me ayudes, Ciro. Por favor, échame la mano. Van tres años y ocho meses en la cárcel, y en México (seguramente se equivocó y quiso decir en Estados Unidos) me espera cadena perpetua por algo que no hice. Los golpes han sido muy duros y hay problemas en la casa, porque mi esposa ya no resistió y está en una crisis nerviosa muy difícil. Estuvo a punto de la apoplejía. Pero mi voluntad es inquebrantable, mi mente es fuerte, sigue clara y limpia y las enfermedades no me impedirán lograr que prevalezca la verdad”.
No sólo es una frase común, hecha. Es cierto: el tiempo no perdona, y pone a cada quien en su lugar. El poder político es pasajero, prestado, pero luego el hombre de poder en el poder no lo entiende ni lo quiere entender y menos aprender. La lección de Mario Villanueva ahí está y es eso, una lección para que aprenda el que quiera aprender.





martes, 27 de enero de 2015

El Centro impone el dedazo

Prosa aprisa
El Centro impone el dedazo

Arturo Reyes Isidoro



Estando tan próxima la sucesión gubernamental de Veracruz, está todavía lejos. Va a decidir el presidente Enrique Peña Nieto a través del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Lo demás es ganas de estar entreteniéndonos con nombres, con declaraciones, con especulaciones.
A mí me llama la atención y me asombra la seguridad con la que algunos políticos locales, a la mesa en comidas o desayunos, dicen, por ejemplo, que si Javier Duarte de Ochoa gana la mayoría de las diputaciones federales el próximo 7 de junio, entonces él va a poner al candidato a sucederlo en 2016.
Este año se renuevan 9 gubernaturas en el país y por la forma en que el PRI ha resuelto los primeros seis casos da una idea ya del patrón que se sigue. Hay que esperar las restantes tres candidaturas para ser concluyentes, pero hasta ahora se ve que la línea es la misma.
El 12 de enero se decidió que la senadora con licencia Ivonne Álvarez García contendiera por Nuevo León; el 17, que el también senador con licencia José Ascención Orihuela Bárcenas lo hiciera por Michoacán; el 22 de enero se decidieron los casos de San Luis Potosí y de Baja California Sur, donde jugarán Juan Manuel Carreras López y Ricardo Barroso Agramont, el primero ahora exsecretario de Educación de su estado, el segundo, senador; el sábado pasado se determinó que por Campeche vaya Alejandro Moreno Cárdenas, quien era diputado federal, y el lunes que la senadora con licencia Claudia Pavlovich Arellano compita por Sonora. Faltan Guerrero, Colima y Querétaro.
En los primeros seis casos citados, los aspirantes (en Nuevo León eran 12, en Michoacán 6, en San Luis Potosí 11, en Baja California Sur 3,  en Campeche 5 y en Sonora 4) fueron convocados todos a la ciudad de México y en la sede del Comité Ejecutivo Nacional tricolor les dijeron quién iba a ser. Hacia afuera se anunció que los candidatos son de unidad y en los boletines se ha dicho que todos los demás se sumaron con gusto a los designados.
Imposición, pues, dedazo. La vieja fórmula del PRI del siglo pasado. El centralismo. El presidencialismo, y la obediencia disfrazada de disciplina. El lunes pasado Salvador García Soto en su columna de El Universal  “Serpientes y Escaleras” dijo que ha habido una constante que es el sello de la casa: un hermetismo total y un control absoluto de la información y de la decisión que sólo conocen hasta el último momento en Los Pinos y en el despacho presidencial.
“Ha sido tan férreo el control presidencial en las decisiones, que nadie ha sabido el nombre del candidato priista en esos cinco estados hasta que el elegido recibe la llamada telefónica de la Presidencia en la que le dicen que el Presidente necesita verlo; es hasta ese momento que solo el ungido sabe y termina así un proceso de semanas de hermetismo e incertidumbre, en el que los aspirantes priistas en los estados han pasado por una tensa y angustiante espera donde campean toda clase de rumores, golpeteos entre ellos, supuestas filtraciones y hasta desesperación”, escribió Salvador.
Por lo menos en los casos de Nuevo León, San Luis Potosí,  Baja California Sur, Campeche y Sonora se manejó que los candidatos elegidos lo fueron porque iban arriba en las encuestas, eran los mejor posicionados de su partido y el PRI no quiso arriesgar, por eso prefirió popularidad a cualquier otra circunstancia. En Michoacán porque es el mejor para las condiciones que presenta el estado.
También tiene que advertirse que el CEN tricolor está decidiendo las candidaturas con apenas cinco meses de antelación a las elecciones, y en Veracruz falta casi año y medio para que se decida. Sí llama la atención que de los seis seleccionados hasta ahora, cuatro eran senadores, uno diputado federal y sólo uno funcionario estatal. Pero no ha sido el gobernador el que ha decidido. ¿Qué puede hacer pensar que en Veracruz será diferente?
En la tradición política priista del estado, siempre, al menos hasta antes de que perdieran la presidencia de la república en 2000, el presidente en turno decidió la sucesión gubernamental.
La última vez que un presidente priista decidió el relevo en Veracruz fue cuando Ernesto Zedillo Ponce León determinó que el candidato fuera el licenciado Miguel Alemán Velasco (Luis Echeverría impuso a Rafael Hernández Ochoa; José López Portillo a Agustín Acosta Lagunes, Miguel de la Madrid Hurtado a Fernando Gutiérrez Barrios y Carlos Salinas de Gortari a Patricio Chirinos Calero), pero en 2000, ya sin presidente tricolor, el gobernador Alemán Velasco asumió la conducción de su relevo y no dudó en hacerlo a favor de Fidel Herrera Beltrán.
El panismo se instaló por 12 años en la presidencia, por lo que también cuando llegó la hora del relevo de Fidel no había presidente priista. Igual que Alemán, Herrera Beltrán indujo su sucesión en la persona de su hijo político Javier Duarte de Ochoa.
Un error político hoy aflora y empieza a pasar factura: haber cerrado la participación en el gobierno y en posiciones políticas a personas de las diferentes corrientes que conforman el mosaico que es el estado y haber dado juego sólo a los allegados al grupo en el poder, con el ingrediente de pretender continuar por un periodo más con un candidato del grupo: Erick Lagos Hernández, exsecretario de Gobierno y hoy aspirante a diputado federal.
Ahora ya hay de nuevo presidente priista y la pregunta obligada es si para el caso de Veracruz el presidente se erigirá otra vez como el gran factor de decisión. Por los casos que he citado líneas arriba, todo indica que sí, máxime la división que ya existe, la confrontación entre dos grandes corrientes y el riesgo de que por ello se pierda la elección a manos del PAN.
Hoy hay el pleno convencimiento de que la gubernatura de dos años, una iniciativa del gobernador Duarte, tuvo el aval de Enrique Peña Nieto. Si no, no hubiera pasado. Su aprobación fracturó totalmente la relación de los senadores Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa con el ejecutivo estatal. Está en punto muerto. Pepe habla de un proyecto alternativo.
El sábado 17 de enero el diferendo tuvo otro capítulo, aunque ahora mostró un rostro inesperado: la abierta oposición de ambos legisladores de la cámara alta del Congreso de la Unión al proyecto del Palacio de Gobierno tanto para  la gubernatura de dos como  también para la de seis años que le seguirá, aunque no hablan de acto de rebeldía con su partido.
¿Es que los Yunes rojos están actuando por su cuenta y riesgo? ¿O acaso tienen calculado todo lo que hacen y dicen? ¿Y si así como Duarte tuvo el aval del presidente para la gubernatura de dos años ahora lo tuvieran Pepe y Héctor para actuar como lo están haciendo? Extraña que del centro no los hayan parado o querido parar. Una posible explicación es que primero, lo primero, primero las gubernaturas de 2015, pero mientras tanto la división ahí está y puede crecer si no se opera a tiempo para evitar que se haga más grande.
De lo que sí no hay lugar a dudas es de que Pepe y Héctor son senadores, están arriba en las encuestas porque llevan desde el sexenio pasado construyendo sus candidaturas y se ve muy difícil que un candidato de Palacio los pueda igualar en apenas unos meses una vez que pase la elección federal del 7de junio.
¿Alguien duda de que van a decidir en México y de que en México van a hacer el gran anuncio sea cual sea el resultado del próximo 7 de junio? ¿Incluso que el Presidente puede decidir, si quiere, quién será el próximo coordinador de la diputación federal veracruzana?








lunes, 26 de enero de 2015

¿Culpable, o culpable fabricado?

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¿Culpable, o culpable fabricado?

Arturo Reyes Isidoro



El caso de Moisés Sánchez Cerezo, aparentemente resuelto, ha despertado un mar de dudas agravadas por la sospecha del hijo del desaparecido, Jorge, de que el cuerpo hallado y que le permitieron ver no sea el de su padre.
Todos queremos que el caso se esclarezca y que no quede en la impunidad, de preferencia que Moisés aparezca con vida, no obstante hay el señalamiento de un presunto implicado de haber participado en el secuestro y crimen del periodista de Medellín de Bravo.
Se ha dicho que este martes o mañana miércoles peritos de la Procuraduría General de la República determinarán si el cuerpo hallado es en efecto del desaparecido. Pero el hijo no sólo duda que sea el de su progenitor, sino que: “Encontramos muchas incongruencias y muchas inconsistencias en las declaraciones que dio ayer el Procurador y una de ellas pues es el que él afirma que es el cuerpo y nosotros ni siquiera lo habíamos reconocido” (alcalorpolitico.com, 26/01/2015).
Al menos esta vez, a diferencia de cómo hizo Gina Domínguez con casos de periodistas asesinados cuando ella era la titular de la dependencia, Juan Octavio Pavón, coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado, no se arriesgó ni se comprometió con ir a avalar en un conferencia de prensa una investigación en duda porque estaría resultando que el cuerpo del delito aparentemente no es el cuerpo del delito.
El hijo del desaparecido dice algo que tiene sentido, o que es de sentido común: por qué no llevaron a la familia primero a ver el cuerpo para cerciorarse que era o es el del periodista, o por qué no hicieron la prueba de ADN para tener toda la certeza, máxime que se trata de un asunto que está en el centro de la opinión pública incluso internacional y que cualquier error, falla u omisión podría poner en duda la investigación, como está ocurriendo ahora.
En este tipo de casos no se puede meter la mano al fuego por nadie, pero las inconsistencias de las que habla el hijo de la víctima abonan al reclamo del panismo de que quieren fabricar a un culpable en la persona del presidente municipal de Medellín, Omar Cruz Reyes, quien ha negado cualquier señalamiento y se presentó voluntariamente a declarar sobre el caso.
Si el alcalde es el autor intelectual, se le debe castigar con todo el rigor de la ley dada su jerarquía, que sirva de lección y aviso a las demás autoridades municipales para frenar cualquier tipo de abuso del poder, pero también que ayude a frenar las agresiones contra la prensa. Pero primero que se pruebe fehacientemente su responsabilidad con apego a la ley y como resultado de una investigación seria, profesional, científica, que nos diga a los veracruzanos que por fin se está en el camino correcto en la procuración de justicia, que podemos confiar plenamente en ella.
Otro obstáculo para Elízabeth
Si a Elízabeth Morales García le hubieran dado a escoger hubiera preferido quedarse en la dirigencia estatal del PRI, o haber pasado a un cargo en el Gobierno del Estado, o que la designaran candidata plurinominal a diputada federal. Ninguna de las tres cosas se le hizo. Pero tampoco quería quedarse en la banca. Aceptaría la opción que se le ofreciera.
Porque había que cumplir con la cuota de género de su partido, porque en una encuesta (se supone que una hecha por el PRI) aparece como la mejor posicionada de priistas posibles aspirantes, finalmente su partido la mandó competir por la diputación federal por Xalapa. El pasado miércoles 21 de enero se presentó sonriente, optimista, en la sede del CDE tricolor para entregar sus apoyos por parte de sectores y organizaciones, así como su plan de trabajo. “Esta es la ciudad que me vio nacer, a la que le guardo un profundo amor, he tenido la oportunidad de trabajar en beneficio de ella y seguiré haciéndolo desde cualquier lugar en el que me encuentre”, expresó.
Lo cierto es que hoy, si a alguien de los aspirantes a diputados federales veracruzanos, de todos los partidos políticos, le tocó bailar con la más fea, sin duda fue a la exalcaldesa y exdiputada federal.
Ella debe saber por qué, o debe preguntarse por qué, pero dejó malquerencia en su contra a su paso por la presidencia municipal, incluyendo a un importante sector de la prensa y de caricaturistas, además de algunos personajes que van a gravitar en su contra en la próxima elección, como el también exalcalde y exsecretario de Gobierno, Reynaldo Escobar Pérez, o el exalcalde y actual diputado local, David Velasco Chedraui, incluso el ahora mismo presidente municipal Américo Zúñiga Martínez, aunque todos digan que la van a apoyar.
Pero si eso fuera poco, compite en un distrito con su cabecera Xalapa totalmente antipriista por tradición, donde se ha posicionado desde hace mucho la izquierda, además donde vive un importante sector de la burocracia estatal ahora muy lastimada por recortes que ha sufrido en sus salarios, por descuentos injustificados, atraso en el pago de sus quincenas y de su aguinaldo, todo coronado por un fuerte sector empresarial que también rema en contra suya pero que además está lastimado porque el Gobierno del Estado tiene un adeudo con sus socios de por lo menos 1,500 millones de pesos, en algunos casos desde 2011.
La fortaleza de Elí está en las colonias, sobre todo entre el sector de la población más necesitado, el que desde hace muchos años, a través de un programa radiofónico primero y televisivo después, recibe su ayuda de asistencia social, sector al que tendrá que pedirle que salga a votar el próximo 7 de junio para intentar salir adelante.
El reto es mayúsculo y por eso se afirma que si llega a triunfar en contra de todos los pronósticos, entonces se convertirá también en una fuerte aspirantes a la candidatura al Senado en 2018, versión que alimentan también sus allegados, pero que tiene lógica.
Pero los obstáculos para ella no cesan. Ahora mismo se le acaba de aparecer una competidora que le va a dar muchos dolores de cabeza: la joven Carla Vega Yunes, con una trayectoria en el servicio público que impresiona pese a su juventud, pero quien, además, tiene el plus que es hermana de Eduardo, el famoso “Tato” Vega Yunes, recién nombrado subsecretario de Desarrollo Social del Gobierno del Estado, quien hace tres años casi ganó la diputación federal, entonces como candidato del PAN (según él ganó en las urnas pero perdió en el tribunal federal electoral ante Alejandro Montano Guzmán), y quien sigue manteniendo una fuerte presencia en las colonias de la ciudad y en las poblaciones del distrito de Xalapa Rural.
Soltera, de 32 años, Carla en lo académico es licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana, donde obtuvo el título en forma automática por su promedio de ¡9.67!, casi de 10, es maestra en Administración Pública por la Universidad Anáhuac y master en Gestión Pública por la Universidad Complutense de Madrid, España.
Esta xalapeña fue ni más ni menos que Directora de Giras Presidenciales en la Secretaría Particular del entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa, antes fue Directora de Coordinación Institucional en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (INI), pero ya antes había pasado por la Secretaría de Comunicaciones como Ejecutiva de Proyectos en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, y mucho antes por la asesoría jurídica de la Comisión Permanente de Vigilancia del Congreso local, también en el sexenio anterior. En el gobierno del licenciado Miguel Alemán fue Coordinadora Jurídica de CERESOS, y también en el sexenio alemanista, auxiliar administrativa de la Secretaría de Organización del PRI.
Hasta donde tengo información, goza de mucha aceptación entre familias xalapeñas y tiene una cauda de simpatizantes, amigas y amigos de estudios, de muchos jóvenes, además de que es muy carismática,  y en ese conflicto de intereses que se le presenta ahora a su hermano Tato, éste no duda en afirmar que la sangre es la sangre, o sea, se entiende que se volcará en su apoyo con todo el capital político que tiene, ése con el que casi venció a Alejandro Montano, y hablo de conflicto de intereses porque Carla, lógicamente, no contenderá por el PRI sino, ¡agárrense!, por una extraña coalición de MORENA y el partido Alternativa Veracruzana, AVE.
Será, pues, un duelo de amazonas, de experiencia política electoral, de madurez, contra juventud, contra experiencia académica y administrativa, de una cara conocida contra otra fresca, novedosa, que puede resultar una sorpresa.









domingo, 25 de enero de 2015

Piel adentro

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Piel adentro

Arturo Reyes Isidoro

(Que se sepa, al menos el gobernador Javier Duarte de Ochoa encabezará este lunes la reunión del Grupo de Coordinación Veracruz, sobre seguridad, en las instalaciones de la Sexta Región Militar, en La Boticaria, municipio de Boca del Río. Según trascendió anoche, no tiene programada ninguna conferencia de prensa.)
Pero hoy, lector, para no atosigarte tanto de política, te platico algo diferente. Inicio semana contándote que el miércoles 22, la semana pasada, un grupo de veracruzanos vivimos una grata, gratísima experiencia con la presentación del libro Piel adentro, de Fernando Vázquez Rigada, en el puerto de Veracruz, que, no quiero ser modesto, fue todo un exitazo.
Una gran sorpresa que me llevé fue el lleno del Teatro Clavijero (cuando me invitó Fernando pensé que iba a ser en un espacio pequeño) y la calidad de los asistentes, muchos representativos del puerto jarocho, algunos conocidos míos de años, bastantes mis lectores.
La calidad del libro, su contenido y la personalidad del autor se reflejaron en la respuesta a su convocatoria e invitación. En una tarde-noche fresca, la velada literaria resultó inolvidable. El histórico recinto nos cobijó y pudimos disfrutar de interesantes comentarios a ese canto a la vida que es el libro, una autobiografía a partir de las vivencias del autor.
Tuve el honor de acompañar en la presentación a Mercedes Ramírez Llaca, rectora del Centro Universitario Hispano Mexicano, mujer valiosa e inteligente, muy respetada y apreciada en el puerto; a Miguel Salvador Rodríguez Azueta, articulista, dramaturgo y poeta, presidente de la Fundación de la Crónica de la Ciudad de Veracruz, A.C., y director de la casa museo “Salvador Díaz Mirón”; así como al autor.
Algo que me dejó también sorprendido fue la enorme cola que se formó en el lobby del Teatro al término del acto formal, para la compra (¿se vendieron 200, 300 ejemplares?) y autografiado del libro por parte del autor, cola que se hizo menos cansada por el vino de honor que se ofreció.
Entre tantos invitados, todos en verdad especiales, me dio gusto ver ahí a Cecilia Tormo Ibañez, chilena ella, asistente personal de prensa del presidente Salvador Allende, quien logró salir aquel 11 de septiembre de 1973 entre balas junto con las hijas de Allende antes de que el Palacio de la Moneda fuera tomado por los militares, personaje con quien yo había convivido días atrás en Xalapa en una reunión de recuerdos prolongada pero amena, también con el comunicólogo Manuel del Rosario
Ahí estuvieron también el exalcalde de Boca del Río, empresario y actual presidente del Comité de Carnaval, Anselmo Estandía Colom; el empresario radiofónico Félix Malpica; Marcelino Gutiérrez, de la Cámara Española de Comercio e Industria de Veracruz; el propietario del café La Parroquia de Veracruz, Marcelino Fernández Rivero, quien no necesita más presentación; el exalcalde, exsecretario de Salud y actual delegado del IMSS Veracruz Sur, Jon Rementería Sempé con su hija Ainara; el exalcalde Víctor Gardoqui Zurita, exdirector del DIF Estatal.
Otros asistentes: el notario Carlos Campos Echeverría; los  constructores Luis Moreno y Alfonso Arnáiz; el gerente de Ferrosur, Luis Sordo Fernández; Moisés Thomas Meunier; el popular Nacho Gómez; Víctor González, Manuel Campa y Ulises Díaz; un distinguido representante de la vieja clase política de Veracruz, el licenciado Antonio Vázquez Figueroa, padre del autor; el reconocido urólogo Manuel del Rosario; el director general de Imagen de Veracruz, Pablo Robles Barajas; Xavier Moranchel, conductor de noticias en TV Azteca Veracruz y Radio Fórmula Veracruz; el exsecretario de Desarrollo Económico y Portuario, Everardo Sousa Landa; el actual titular del Fideicomiso del 2 por Ciento a la Nómina, Gustavo Souza Escamilla; José “Pepín” Ruiz Carmona, exsubsecretario de la Sedesol estatal; la presidenta de la Asociación Cultural Baluarte, Rocío Rodríguez Gilabert.
Otros más: Carlos Gutiérrez de Velasco Hoyos, de quien no sabía yo que es autor del libro Sin cuartel. Lucha de liberales vs. conservadores. Siglo XIX, que ya estoy leyendo; el maestro de periodismo José Antonio Herrera Cerezo, “Herrerita”, quien dejó 40 años de su vida en El Dictamen (su hijo Pepe Toño fue mi compañero en Radio del Gobierno del Estado y hoy triunfa en la televisión norteamericana); Raúl Ramos Vicarte, actual director del Registro Público de la Propiedad; mis colegas y compañeros Rubén Licona, de El Dictamen, Esperanza Morales, Julio Hernández, en fin.
Marco Tulio Aguilera Garramuño
Ya que estoy en el tema, Marco Tulio Aguilera Garramuño, escritor colombiano-mexicano y mexicano-colombiano, xalapeño por adopción, es mi compañero en la Editorial de la Universidad Veracruzana (UV), y por eso sé lo siguiente y lo comento.
Editorial Santillana compró el año pasado los derechos de El pollo que no quiso ser gallo, libro de cuentos infantiles, que llegó a su décima edición mexicana en Alfaguara y a su cuarta edición colombiana en la misma editorial. A la fecha ese libro ha vendido 42 000 ejemplares en México, Colombia, Centro América y Sur América, lo que lo sitúa como una de las obras infantiles más vendidas. Esta obra recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil Juan de la Cabada hace más de una década y se ha vendido ininterrumpidamente hasta la fecha. Se usa como libro de lectura indispensable en primarias de México y otros países.
Ahora, Aguilera Garramuño, investigador de nuestra casa de estudios, ve publicada su novela La insaciabilidad, que  tiene el sello de la Editorial la UV en su colección Ficción y  será presentado en la Feria del Libro del Palacio de Minería en febrero ya próximo, así como en la Feria del Libro Universitario, en mayo de este mismo año en Xalapa,  en los dos casos por Juan Villoro y Óscar de la Borbolla. Marco Tulio me platica: “Es una obra que está ambientada en la Xalapa de los años ochenta: una ciudad envuelta en la niebla, que oculta grandes historias de amor, pasiones tormentosas, hazañas artísticas y gran cantidad de personajes interesantes, algunos de ellos identificables. En ella aparecen los sitios e instituciones emblemáticos: La Parroquia, la Universidad Veracruzana, La Tasca, muchos extranjeros extravagantes”.
La pasada novela de Aguilera  Garramuño, Historia de todas las cosas, publicada en coedición de editoriales de México y España, tras recibir crítica entusiasta en todos los países donde se presentó, se agotó antes de un año.
Movimiento Ciudadano
Con una conferencia de prensa este lunes abre la semana Movimiento Ciudadano. La ofrecerá su coordinadora estatal, Rosario Quirasco Piña en sus oficinas del centro histórico de Xalapa


jueves, 22 de enero de 2015

Ha vuelto el oficio político al Gobierno

Prosa aprisa
Ha vuelto el oficio político al Gobierno

Arturo Reyes Isidoro


¿Y dónde anda el piloto?, preguntaba yo el martes. Apunté: Ni de domingo ni de lunes ha habido información sobre el gobernador Javier Duarte de Ochoa en la página de Comunicación Social del Gobierno del Estado. Desde el sábado cuando acudió a la entrega recepción del Mando de Armas de la Primera Región Naval en el puerto de Veracruz no se ha informado más sobre alguna actividad suya. ¿Andará gestionando recursos? ¿Buscando que ya paren a los Yunes rojos? ¿Se indispuso por algún problema de salud? Si fue esto último, se le desea pronto restablecimiento.
Una versión periodística dijo que, en efecto, estaba en la ciudad de México atendiéndose de un mal gástrico. Ese mismo día, de todos modos, se subió una información en la página oficial haciéndolo decir que habrá más recursos para desarrollo en zonas urbanas. La foto con la que ilustraron la nota fue una de archivo, donde, además, se le ve muy sonriente. Al menos ese día se llenó ese vacío pero, de nuevo, hasta ayer no había más noticias de él. Nuevamente, si enfrenta algún problema de salud, se le desea pronto restablecimiento.
Acaso es mi percepción muy personal pero a diferencia de hasta el mes pasado, su ausencia ahora está siendo bien cubierta por sus nuevos colaboradores, que además están escuchando y atendiendo a los ciudadanos y a las organizaciones diversas, resolviendo o tratando de resolver problemas, evitando hasta donde más pueden manifestaciones públicas de inconformidad y bloqueos de vías públicas, anticipándose al estallido de conflictos, lo que hace preguntar por qué no se hacía lo mismo con anterioridad e incluso hasta dan ganas de creer la versión que corría de que desde adentro mismo se creaban los problemas artificialmente para sacar provecho político y económico en su “solución”.
El martes estuve por la noche en la Secretaría de Educación y me sorprendió encontrar llena la antesala del titular Flavino Ríos Alvarado, hasta animada, si se quiere, de tanta gente que esperaba ser atendida y que era atendida. El miércoles por la mañana estuve en Palacio de Gobierno (ya he dicho que me resisto a ir, acaso por tantos años que pasé ahí adentro) y también me sorprendió ver a veracruzanos de todo el estado que estaban siendo recibidos en la Secretaría de Gobierno, y otros que eran atendidos por el secretario particular Enrique Ampudia Mello. El mismo fenómeno se está viendo en la Sedarpa, donde el titular Ramón Ferrari Pardiño por fin está recibiendo y atendiendo a los hombres del campo de todo el estado, e igual recibe comisiones el secretario de Desarrollo Social, Ranulfo Márquez Hernández.
¿Qué tienen en común? Que ninguno es improvisado, que lo que les sobra es experiencia, que tienen madurez y sensibilidad política, que conocen Veracruz y a los veracruzanos, que han abierto las puertas de sus dependencias, que están acabando o han acabado con la concentración de información y la cerrazón informativa, que cabildean, dialogan y escuchan, que no actúan con soberbia o importamadrismo, que estos no se marean ni se emborrachan con el poder por tontos, inmaduros e inexpertos, e incluso que contestan el teléfono. Alguno sirvió en el gobierno de Patricio Chirinos, otro en el de Dante Delgado, uno más en el de Miguel Alemán Velasco, aquel en el de Fidel Herrera Beltrán, y conforman ahora la base del equipo en el que descansa el gobernador Duarte.
El gobernador no ha estado, con precisión no se sabe por qué, pero, por fin, el oficio político que debe cubrir su ausencia ha vuelto al Gobierno estatal. En la tradición del poder político de Veracruz así fue siempre: habitualmente los colaboradores del gobernador eran los que enfrentaban los problemas y daban la cara y el ejecutivo se quedaba como la última instancia que intervenía sólo en casos extremos, pero que no se exponía ni se le exponía a un desgaste innecesario de su imagen, con lo que de paso se garantizaba el respeto a su investidura.
Incluso, en aquellos viejos y no tan viejos tiempos, los colaboradores era sacrificables en aras de salvaguardar la imagen y el prestigio del jefe (ahora andan cuidando su imagen aunque al titular de lo lleve el carajo), el que nunca se equivocaba y los pendejos eran los que lo rodeaban, hasta que llegó una bola de chamacos inexpertos, irrespetuosos con los mayores, soberbios, que no sabían –ni saben– nada de política, pero que fueron prohijados en un afán enfermizo de perpetuar el poder y que lo único que hicieron fue darle en la madre al estado cuya consecuencia la estamos pagando todos los veracruzanos. No que esté yo en contra de los jóvenes siendo mis propios hijos jóvenes, sino en contra de la improvisación irresponsable.
Decía yo en columna pasada que al estado ya no le debe ni le puede ir más mal. Bajo el peso de los nuevos colaboradores a los que hago alusión está la responsabilidad de conducir al estado por el camino correcto, con lo que ayudarán no sólo al gobernador sino a los propios veracruzanos. No se puede ni se debe desperdiciar los dos últimos dos años que quedan de gobierno. El arranque del nuevo equipo es prometedor, pero sólo el tiempo y los hechos demostrarán que, en efecto, al designarlos se hizo lo correcto. Si ellos resuelven, el gobernador hasta se puede tomar unas vacaciones.
En esta nueva actitud enmarco la reunión que encabezó el miércoles el titular de la Dirección General de Desarrollo Político e Institucional de la Secretaría de Gobierno, Fernando Sánchez García, con representantes de la sociedad civil de Xalapa en un hotel de la capital. Ahí, el ahora colaborador de Buganza a nombre de Javier Duarte habló de respeto a la pluralidad, de un gobierno cercano a la gente, de apertura política, de diálogo constructivo, de respeto a la libre expresión y de fortalecimiento institucional y construcción de ciudadanía.
Por ahí estuvieron, entre otros, Jesús Castañeda Nevares, Justo Fernández Ávila, Juan Carlos Stivalet Collinot, José Velasco Toro, Arturo Jaramillo Palomino, Juan Schuster Fonseca, Raciel Martínez Gómez, Julio César Sosa Mirós, Irma Zamora Cortina, Tania Vázquez Muñoz, Concepción Flores Saviaga, Nicomedes Melgarejo, Raúl Gutiérrez Villanueva, Mariano Borbolla Román, Gustavo Nachón Aguirre, Héctor D’Alessandro Salas, Ernesto Aguilar Yarmuch, Antonio Barat Pérez, Alejandro Soto Domínguez y Luis Alberto García Leyton, por citar a algunos, veracruzanos que desean participar, aportar colaboración pero que habían estado marginados.
Renato renueva equipo
En su propósito de mejorar la atención y el servicio al más de medio millón de derechohabientes del ISSSTE en el estado, el delegado Renato Alarcón Guevara hizo ayer movimientos. Designó a Carlos Rodríguez Velasco como nuevo Subdelegado de Prestaciones Económicas; a José Antonio Ochoa Acosta, como Jefe de Departamento de Vivienda (FOVISSSTE); a Rossana Rodríguez Cházaro, como Jefa del Departamento de Obras y Servicios;  a Guadalupe Vázquez, como Coordinadora Delegacional de Enfermeras; a Alfredo Arratia Rivera, como Jefe del Departamento de Finanzas Delegacional; a Cluni Rafael Aguilar Lendechy, como Jefe de Departamento de Programación y Desarrollo; a Arturo Mendoza Rendón, como Jefe de Departamento de Adquisiciones; y a Guadalupe Vázquez, como titular de la  Coordinación Delegacional de Enfermeras. En la Clínica Hospital Xalapa, Gustavo Montero Olvera supervisará las tareas que se realizan en el primer nivel de atención médica; y Karla Aburto Hernández, asumió la Jefatura de Enfermería.




martes, 20 de enero de 2015

El papa, contra las familias conejo

Prosa aprisa
El papa, contra las familias conejo

Arturo Reyes Isidoro

¡Chin! Ahora sí que me puso en qué pensar mi admirado papa Francisco. Acaba de romper un viejo tabú del catolicismo. Durante el vuelo de regreso a Roma, tras su viaje a Sri Lanka y Filipinas, en pleno vuelo (él sí habla desde las alturas), el lunes, ante los 70 periodistas que siempre lo acompañan, apeló a una “paternidad responsable”. Dijo: “Algunas personas creen –discúlpenme la expresión– que los buenos católicos deben reproducirse como conejos” y recordó que los técnicos aconsejan que la media “sea tres por familia”. Digo que me puso en qué pensar porque en La Biblia, en Génesis capítulo 1 versículos 27 y 28 se lee: “Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: —Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra”. Dios, pues, según las sagradas escrituras, dice  multiplicaos sin marcar límite, pero ahora Francisco expresa: momento, nada con exceso, todo con medida, sólo hasta tres, nada de reproducirse como conejos.
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Me pregunto si no obstante los nubarrones, los rayos y truenos que se ciernen sobre el cielo político veracruzano, en especial sobre el cielo político priista del estado, es posible que todo vuelva a la calma y que se asomen de nuevo los rayos del sol que han venido alumbrado a los tricolores, o que los habían venido alumbrado hasta el pasado 18 de diciembre cuando se aprobó la gubernatura de dos años.
Por lo menos veo que los signos de la civilidad entre ellos se mantienen y que son capaces de convivir por encima de sus diferencias y de sus intereses.
Ayer tuvo lugar la primera comida del año del llamado Grupo Adelante, a la que, como siempre, asistió como invitado un grupo de columnistas, quienes también reflejan diferentes puntos de vista, a veces hasta encontrados, pero que por encima de sus posiciones de opinión conviven en forma respetuosa y con camaradería.
La nómina no estuvo nada mal: el delegado de la Secretaría de Gobernación, Alberto Amador Leal, cuasi veracruzano pues es nativo de la Huasteca norte de Puebla que colinda con nuestra Huasteca; Enrique Ampudia Mello, secretario privado del gobernador Javier Duarte de Ochoa, el ahora llamado Aurelio Nuño del gabinete estatal; Flavino Ríos Alvarado, secretario de Educación de Veracruz, exsubsecretario y exsecretario de Gobierno; Gabriel Deantes Ramos, secretario de Trabajo, quien dio muestras de mucha sensibilidad pues no sólo saludó sino hasta conversó en forma amistosa con colegas que cuidado que le han arreado duro en sus columnas; Juan Octavio Pavón González, coordinador general de Comunicación Social, haciendo contacto ya con el gremio, que ofrece atender en general.
También, el alcalde Américo Zúñiga Martínez, recién llegado de una reunión que sostuvo por la mañana en la ciudad de México; el dirigente estatal del PRI, Alfredo Ferrari Saavedra; el diputado del AVE, Francisco Garrido Sánchez, candidateable ya para varios cargos; el dirigente de la Sección 31 de Petroleros de Coatzacoalcos, Carlos Vasconcelos Guevara, amigo de todos y ya muy vinculado con la prensa xalapeña (sólo ofrece amistad y no pide nada a cambio salvo que lo mantengan en el anonimato); Juan Antonio Nemi Dib, quien reapareció así en forma pública, relajado, cordial, amistoso; el economista y crítico del gobierno actual, Rafael Arias Hernández; el dirigente de Vía Veracruzana, Mario Tejeda Tejeda; el médico Jorge Williams, excelente gastroenterólogo de la capital del estado y amigo del grupo;  Armando López, distinguido coatepecano asesor personal del senador José Francisco Yunes Zorrilla; y los exdirigentes estatales del PRI Carlos Brito Gómez, Guillermo Héctor Zúñiga Martínez y Gonzalo Morgado Huesca.
Me llamó la atención que, por ejemplo, Morgado, quien ha estado trabajando para la causa del senador Yunes Zorrilla porque además así se lo había pedido que lo hiciera el gobernador Duarte desde antes de aquel 18 de diciembre, coordinador del convivio, no tuvo empacho en hacer un brindis por el ejecutivo estatal, pero también que Ampudia aprovechó para platicar un buen rato, por separado, con Nemi, que quién sabe de qué hablaron, o que Juan Octavio Pavón inició diálogo con los colegas y ofreció ir hablando por separado con cada uno.
Testigos, como invitados, los colegas Víctor Murguía Velázquez, Raymundo Jiménez, Manuel Rosete Chávez, José Ortiz Medina, Joaquín Rosas Garcés, Sergio González Levet, Miguel Valera Hernández y Jesús Velázquez, de Telever Xalapa.
Fue un grupo político plural, que al menos mostró civilidad y que dio muestras de hacer a un lado las diferencias, lo que no deja de ser una buena señal de que es posible poner por encima de la política la amistad, el diálogo, el deseo de entendimiento, la convivencia cordial, y que no por ello nadie va a cambiar su opinión ni va a ceder en lo que cree.
Peor ya no le puede –ni le debe– ir a Veracruz. La clase política da muestras de que es posible entenderse, que lo debe hacer pero para bien del estado y del resto de los veracruzanos; que debe acordar lo mejor por encima de ambiciones, intereses personales o de grupo, basados en un proyecto que destierre el continuismo, la herencia política, la ambición personal, la corrupción, la impunidad, y que privilegie el bien común.
Pero ellos en lo suyo y –creo interpretar a mis demás compañeros– nosotros en lo nuestro, sin arriar banderas. 
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Lector, te comparto la invitación. Fernando Vázquez Rigada me distinguió invitándome a presentar su libro Piel adentro, la tarde noche de este miércoles 21 en el  Teatro Clavijero del puerto de Veracruz. Compartiré la responsabilidad con Mercedes Ramírez Llaca, con Miguel Salvador Rodríguez Azueta y con el autor. Espero que pasemos todos un buen rato.
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Una de sociales: nació ayer el primogénito de Ricardo Ruiz Martínez, ex regidor primero en la comuna que presidió David Velasco Chedraui en Xalapa, un activo promotor político de colonias. Mi felicitación y ojalá y su bebé traiga la famosa torta bajo el brazo y a Ricardo le den la gran oportunidad política que se merece.


lunes, 19 de enero de 2015

Buganza oxigena relación con la prensa

Prosa aprisa
Buganza oxigena relación con la prensa

Arturo Reyes Isidoro



En su primera etapa fui crítico, a veces creo que hasta un tanto rudo, con el entonces secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón. Le criticaba que su accionar fuera limitado y que no correspondiera a su jerarquía como segundo de abordo en el Gobierno del Estado y responsable de la política interior de Veracruz.
MI apreciación cambió cuando me enteré, sin lugar a dudas, que respetuoso y disciplinado como es no atendía más que indicaciones precisas, mientras que a otros funcionarios y funcionarias de entonces les habían delegado mucho poder tanto como para que fueran ellos los que atendieran asuntos que caían en la esfera del Secretario de Gobierno. El resultado y la historia de esa etapa de gestión oficial está a la vista de todos.
Cuando decidieron relevarlo del cargo, Buganza decidió irse de la administración. Le costó trabajo al gobernador Javier Duarte de Ochoa convencerlo que aceptara ir a la entonces Secretaría de Comunicaciones, hoy de Infraestructura y Obras Públicas. El resultado de su paso por esa dependencia también es del conocimiento público. Duarte tal vez valoró entonces la calidad del colaborador que tenía, quien, además, no lo engañaba y le decía la verdad que otros le habían ocultado.
Hoy, de nuevo secretario de Gobierno, el cordobés, también en otras circunstancias porque no están ya aquellos que lo limitaron y que habían formado un circulo muy cerrado que tanto dañó al gobernador, con todo el respaldo y la confianza del titular del Ejecutivo hace lo que se debió haber hecho desde un principio: atender y entrarle de frente a los asuntos evitando un desgaste de imagen al propio gobernante.
Tal vez no dice mucho la reunión que encabezó ayer en el Salón Juárez adjunto a su despacho junto con el procurador General de Justicia del Estado, Luis Ángel Bravo Contreras, para informar a reporteros interesados en el caso sobre el resultado de la investigación que se tiene hasta ahora sobre la desaparición de Moisés Sánchez Cerezo, quien publicaba un periódico en Medellín de Bravo y fue levantado por hombres armados desconociéndose la suerte que corrió.
Independientemente de la credibilidad que se le quiera dar a lo informado por el procurador, el hecho relevante es que por fin luego de cuatro años una autoridad de nivel abrió las puertas del Palacio de Gobierno para ventilar un asunto delicado, polémico, espinoso, con lo que oxigenó una relación que está envenenada con la prensa del estado por una mala, pésima, errática conducción que se le dio a casos similares en el pasado, que en lugar de ayudar a esclarecerlos abrió un mundo de sospechas, incredulidad y desconfianza en el órgano encargado de procurar justicia y del propio gobierno, mundo de sospechas, incredulidad y desconfianza que por así haberlo dicho yo, porque no se quería una sola crítica, desató en mi contra represalias desde el poder que llegué hasta temer por mi vida, porque se dio en el clima de la desaparición o muerte de varios de mis compañeros (nunca tendré palabras para agradecer a amigas y amigos funcionarios que desde el poder mismo, desde la Procuraduría me pidieron cuidarme y estuvieron pendientes de mi suerte).
Acaso por ese clima hostil hacia quienes dijimos sólo lo que percibíamos es que me alienta que el secretario de Gobierno haya ofrecido ayer respeto absoluto a los medios de comunicación y un trato serio y responsable y que en la conferencia no haya tratado de desacreditar al desaparecido y haya atendido a mis compañeros con todo respeto y consideración, así como también que haya dicho que todas las voces pueden ser expresadas y que serán atendidas (me platicaron que entró saludando a los reporteros uno a uno en forma cordial, y a ellas incluso de besito) . Lo digo sin ningún titubeo: a Buganza le tengo confianza y sé que no permitirá ningún atropello más proveniente del poder contra ninguno de mis compañeros.
Lo que pedimos todos es sencillo: que se esclarezcan los casos, que se haga justicia, que aparezcan los desaparecidos y que se creen las condiciones para que puedan regresar sin temor alguno al estado los compañeros que prefirieron exiliarse porque consideraron que no tenían las seguridades para seguir viviendo y ejerciendo el periodismo en Veracruz.
Digo que es alentador lo sucedido ayer, pero no que por ello vaya a desaparecer ya el temor, la desconfianza, la incredulidad e incluso el rechazo a las autoridades. Ello sólo se logrará con el tiempo y con acciones acompañadas de hechos que muestren y demuestren que es en serio el cambio de actitud, que no se vea a la prensa como un enemigo sino como un actor público de calidad que sólo busca el bien común, como el gobierno mismo; que se entienda que informar, opinar, comentar, analizar, criticar, señalar y denunciar son su razón de ser y que no hacerlo es ir contra su propia esencia.
Si las propias autoridades cumplen con su deber, a partir de las más altas autoridades, entonces no tienen razón de ser engendros como la tristemente famosa Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, que no sirve para nada salvo para sangrar el erario público, es decir, nuestros bolsillos por el alto costo económico que tiene.
Acciones como las de ayer son de las que todavía pueden componer algo la muy mala relación del gobierno de Javier Duarte con un importante sector de la prensa e incluso ayudarle a mejorar su imagen. Pero tiene que ser la generalidad, la regla, no la excepción. El siguiente paso será la liberación de Maryjosé Gamboa.
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¿Y dónde anda el piloto? Ni de domingo ni de lunes ha habido información sobre el gobernador Javier Duarte de Ochoa en la página de Comunicación Social del Gobierno del Estado. Desde el sábado cuando acudió a la entrega recepción del Mando de Armas de la Primera Región Naval en el puerto de Veracruz no se ha informado más sobre alguna actividad suya. ¿Andará gestionando recursos? ¿Buscando que ya paren a los Yunes rojos? ¿Se indispuso por algún problema de salud? Si fue esto último, se le desea pronto restablecimiento.
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A las once de la mañana de este martes  20 de enero rinde su segundo informe el diputado federal Uriel Flores Aguayo. Será en el Casino Xalapeño. Una de las cosas significativas de su gestión es que ha conseguido recursos federales para el municipio cabecera de su distrito, Xalapa, que bien ha aprovechado el alcalde Américo Zúñiga Martínez en la realización de obras, en un buen ejemplo de trabajo conjunto en bien de la ciudadanía por encima de su origen partidario, pues Uriel llegó al cargo postulado por el PRD y Américo es del PRI.
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La búsqueda de la diputación federal por el distrito de Xalapa Urbano será prácticamente un duelo de amazonas. A Elízabeth Morales García, del PRI, se le apareció ya una seria contrincante: Carla Vega Yunes, cuyos apellidos a lo mejor les dice algo. Será la candidata a diputada federal por el PRD. Ya mañana les platicaré.

domingo, 18 de enero de 2015

El proyecto alternativo

Prosa aprisa
El proyecto alternativo

Arturo Reyes Isidoro



 El senador Pepe Yunes es muy preciso: no necesariamente su homólogo Héctor Yunes o él van a ser los próximos candidatos del PRI a la gubernatura del estado en 2016 y en 2018, respectivamente, si su proyecto sale adelante.
Platicó ayer conmigo en el lobby del Teatro del Estado, a su llegada para escuchar el primer informe de actividades legislativas del diputado de Alternativa Veracruzana, Francisco Garrido Sánchez.
Tan pronto bajó de su camioneta una nube de reporteros lo rodeó. Los atendió y dio unos pasos, pero enseguida otro grupo de compañeros lo abordó. Fue con ellos cordial, amable, respetuoso, atento.
Ya adentro, en corto, me dijo que el de ellos se trata de un proyecto alternativo al del Palacio de Gobierno para la sucesión gubernamental; que es amplio, plural, pero incluyente, siempre dentro de su partido, el Revolucionario Institucional.
En más de una ocasión le pedí que me precisara si Héctor y él van a ser los candidatos en 2016 y en 2018, si no necesariamente van a ser ellos, o si van a apoyar a otra persona.
En más de una ocasión me lo repitió: por ahora se trata de construir el proyecto alternativo con la inclusión de todas las corrientes, no han determinado quién o quiénes serán los candidatos, pero sí, puede ser otra persona, a la que apoyarían con todo.
Llegado el momento veremos quiénes están mejor posicionados y quiénes son los más idóneos para gobernar Veracruz en 2016 y en 2018, pero por ahora no lo tenemos determinado, me dijo.
Caballeroso, como es su característica, Pepe me insistió en que se trata de Veracruz y de los veracruzanos; de responder a sus expectativas como merecen, de acabar con la incertidumbre en la que viven los trabajadores por el pago impuntual de sus sueldos, de apoyar a los alcaldes por los recortes que están sufriendo sus municipios, de saldar las deudas con los empresarios, en fin.  Ni un exabrupto, ni un asomo siquiera de ello, contra el gobernador Javier Duarte de Ochoa.
¿Quién? ¿Quiénes para el 2016 y el 2018 en ese proyecto alternativo? En columna pasada decía yo que ya ruedan nombres: los de Pepe y Héctor, por supuesto, pero también el de Ignacio Rey Morales Lechuga (subsecretario y luego secretario de Gobierno de Agustín Acosta Lagunes), quien la busca, la quiere y le pide a amigos columnistas que lo promuevan; el de Alejandro Montano Guzmán, que nunca ha dicho que no le entraría; ha saltado ya el de Tomás Ruiz González, bien visto por la corriente de Pepe Yunes y del exgobernador Miguel Alemán Velasco, quien como experto economista que es vendría a poner orden en las finanzas, se dice.
Hasta antes del sábado cuando en la comida de Alianza Generacional, agrupación del senador Héctor Yunes Landa, quedó la impresión de que el propio Héctor y Pepe serían los próximos candidatos para el proyecto de los próximos ocho años, yo sabía que ellos habían desistido de participar, aunque habían acordado apoyar a una tercera y misma persona. Pepe me ha aclarado bien ahora que no han determinado quién o quiénes.
¿De dónde cobra fuerza la versión de que esa tercera persona podría ser, por ejemplo, Alejandro Montano o Tomás Ruiz? Porque se platica que aquel 18 de diciembre cuando se aprobó la gubernatura de dos años, el exgobernador Alemán Velasco, quien tampoco estaba de acuerdo con la minigubernatura, buscó y habló con Pepe, y hay quienes me aseguran que también con Héctor.
¿Qué platicaron? Sólo ellos lo saben, pero es indudable que representan tres poderosas corrientes políticas, incluso una económica y empresarial, y que llegado el momento podrían hacer causa común en ese proyecto alternativo que ahora se conforma.
¿Es que los Yunes rojos están actuando por su cuenta y riesgo? ¿O acaso tienen calculado todo lo que hacen y dicen? ¿Y si así como Javier Duarte tuvo el aval del presidente para la gubernatura de dos años ahora lo tuvieran Pepe y Héctor para actuar como lo están haciendo? Extraña que del centro no los hayan parado o querido parar, por lo que se ve.
Por ahora Veracruz es el escenario de una lucha abierta por el poder político, que no tiene precedentes, en la que los dos senadores se enfrentan al gobernador, todos del mismo partido; una lucha ya prácticamente con dos proyectos definidos, que en todo caso debió haber tenido lugar en el último año del actual mandato, pero que se precipitó, según en el círculo del senador Pepe Yunes, porque no se respetó ni se le cumplió un acuerdo pactado en 2009, de que si apoyaba al entonces candidato y hoy gobernador, en 2016 le tocaría a él.
De ribete, el jueves pasado me escribió el exdirigente estatal del PRI, Edmundo Martínez Zaleta: “En efecto, existe una fuerte fractura en el PRI veracruzano debido a que un grupo de advenedizos y pillos desde hace algunos años se apoderaron de él. Estamos conformando la Corriente Democrática para recuperarlo”. Mundo Martínez fue el coordinador de la campaña del ahora alcalde de Xalapa Américo Zúñiga Martínez y hasta el año pasado fue funcionario en la Secretaría de Salud cuando el titular era Juan Antonio Nemi Dib
Paco Garrido, casa llena
El diputado local de Alternativa Veracruzana, Francisco “Paco” Garrido Sánchez, debió haber sido un actor, hubiera sido un gran primer actor, pero también un buen director de teatro.
El escenario que montó ayer para su primer informe de actividades legislativas era digno de un informe de gobernador; es más, resultó mejor y más vistoso que cualquiera que haya tenido el actual gobernante en sus cuatro años de gestión (Juan Octavio Pavón lo debiera contratar para que monte el escenario del quinto informe).
El reparto en el tablado fue de primera: los titulares de los poderes Legislativo y municipal en el centro (Octavia Ortega Arteaga, la presidenta de la Legislatura; el jefe del control político del Congreso, Juan Nicolás Callejas Arroyo; y el alcalde Américo Zúñiga Martínez), flanqueados por mujeres humildes, de la tercera edad, de reboso, “papantecas”, hombres del campo de sombrero, una mujer de clase media, un “obrero”, un “deportista” ¡en short!, un cuate que iba disfrazado quién sabe de qué, como de chamán (se lo ha de haber enviado Jorge González Azamar de Catemaco), bueno, hasta una persona en silla de ruedas.
El decorado fue de buen gusto, cuidaron hasta el último detalle, ni una sola arruga, atrás de él y de cara al público dos grandes pantallas para que nadie perdiera ningún detalle, asomaba un brazo mecánico de una cámara profesional de filmación (¿quién pompó?), teleprompter, pantallas en el escenario para que los del presídium se vieran a ellos mismos, luces muy bien reguladas, el sonido de primera, y afuera del recinto, hombres con lonas agradeciéndole las gestiones cumplidas, una de ellas a la “ciudadanía jalanciguense” ¡zas!
Paco es todo un personaje de la política. Yo siempre he pensado que si el avión en que viajara cayera en Los Andes o en cualquier montaña famosa, él sería el único sobreviviente, como sobrevivió primero a su relación con Dante Delgado Rannauro, luego con Miguel Ángel Yunes Linares, después con Fidel Herrera Beltrán, y ahora con Javier Duarte de Ochoa (imagínense qué y cuánta escuela –y mañas– política tiene), y ya se apresta a un nuevo abordaje (su frase dominguera de ayer fue: “Es el momento de dar todo por Veracruz” ¿Cómo la véis?).
Y vaya que si tuvo casa llena ayer. Por ahí vi desfilar lo mismo al delegado de la Secretaría de Gobernación, Alberto Amador Leal, que al senador José Francisco Yunes Zorrilla, al subsecretario de la Sedesol, Eduardo  “Tato” Vega Yunes, al aspirante a diputado federal por Xalapa Rural, Adolfo Mota Hernández (cordial, muy cordial, estrenando jefa de prensa en la persona de la joven Liliana Mendiola Yépez, hija de Felipe Mendiola y Fanny Yepez), al delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Pedro Yunes Choperena, al dirigente de Alternativa Veracruzana, Alfreso Tress Jiménez, al contralor Ricardo García Guzmán, al titular del ORFIS, Lorenzo Antonio Portilla, a la excontralora Flor Alicia Zamora, al diputado federal Uriel Flores Aguayo, a Luis Arturo Ugalde, y un muy largo etcétera. Me dio gusto que mis compañeros reporteros tuvieron mucha tela de donde cortar. Por cierto, no tengo palabras para agradecerles sus gestos de generosidad para conmigo, como siempre.