jueves, 30 de mayo de 2013

Peña, marca ya un hito



Prosa aprisa
Peña, marca ya un hito
Arturo Reyes Isidoro
El arte de la política es una construcción plural, un juego entre diversos intereses, que para ser manejados con cordura exigen primero ser aceptados como tales por las partes beligerantes.
Esta afirmación la hace el historiador veracruzano Enrique Florescano en su libro Historia de las historias de la nación mexicana, un texto que recién empecé a leer con interés, que, por cierto, me obsequió el Subsecretario de Gobierno, Enrique Ampudia Mello.
Florescano dice que eso jamás lo percibieron los grupos que combatieron en la arena nacional entre 1821 y 1846, y que por eso ensayaron sin éxito las más variadas formas de organización política: monarquía constitucional, república federal, república central, dictadura.
En su libro, el historiador, investigador, académico, veracruzano distinguido, aborda las principales interpretaciones de la historia que en distintas épocas trataron de explicar el pasado mexicano.
Pero ahora, el texto lo tomo como referencia porque tal pareciera que Enrique Peña Nieto ha aprendido de la historia y entiende el arte de la política como la define Florescano: como una construcción plural, como un juego entre diversos intereses.
Me llama la atención lo que el autor apunta y que da a entender: que para tener éxito en política, las partes beligerantes, opositoras diríamos ahora, que participan en ella, deben aceptar los diversos intereses y entender que se trata de un juego, de un juego de intereses.
El actual Presidente, con el sonado caso por la denuncia de la existencia de una estructura electoral paralela oficial para ayudar a ganar a los candidatos del PRI, puesta al descubierto en Boca del Río, tal parece que aplicó esa afirmación y ha obtenido el éxito para lo que pretende.
Creo que conforme pase el tiempo, a la distancia, se va a valorar en toda su magnitud la inmejorable oportunidad que le dieron algunos priistas mapaches veracruzanos (hay que ser justos, no todos, no la mayoría) para demostrar no sólo su habilidad política sino la concepción que tiene de ella.
Prácticamente nadie ha reparado –al menos eso creo– en que el mexiquense tomó la pelota de botepronto, con toda la fuerza que llevaba,  que por un grave error del equipo de casa la batearon los adversarios, y realizó una jugada inteligente para terminar luciéndose.
Peña Nieto, no obstante lo espectacular de su arranque y la aceptación y reconocimiento que ha tenido su corto gobierno, incluso en el plano internacional, necesitaba legitimarse plenamente luego de que la izquierda lo acusó de ganar cometiendo fraude electoral, utilizando recursos indebidos como el del caso Monex y el de Soriana.
Era claro que tenía y tiene otras prioridades antes de la Reforma Electoral, pero el caso de Boca del Río lo obligó a hacer un paréntesis por el tropiezo que significó para su partido y para su gobierno la denuncia del PAN y quiso mostrarse como el demócrata que quizá en serio quiere ser.
Si se acusó a Peña Nieto de ganar haciendo fraude aunque la mayoría lo legitimó en las urnas, no dejó de persistir la duda entre algún sector de la población. Había que tratar de revertir ese señalamiento con hechos, demostrando que él mismo no permite ni va a permitir prácticas ilegales en los procesos electorales.
Con todo y lo que se le  quiera y se le pueda cuestionar, en verdad, el Presidente marca ya un hito en la historia política de México: es el primero que no sólo acepta públicamente una denuncia de la oposición, sino que decide actuar en consecuencia contra miembros de su propio partido.
Nunca antes se había dado un caso así. Es cierto, los presidentes priistas habían destituido gobernadores priistas, habían destituido alcaldes priistas, habían congelado a legisladores priistas para que no llegaran al Congreso de la Unión o los habían desaforado, pero actuando en venganza por alguna grave indisciplina contra el régimen priista en el poder.
La impunidad de los políticos en el poder y de sus correligionarios se convirtió en una cultura. Hasta ahora, antes, los presidentes protegieron a los miembros de su propio partido, en cargos partidistas o en gobiernos, y pese a acusaciones incluso con pruebas, nunca permitieron que se les castigara.
Por eso cobra valor la decisión de Peña Nieto. No sólo despidió a funcionarios de su gobierno que trabajaban en la delegación de Veracruz, sino que no salió en defensa de los miembros señalados de su partido y ordenó que se les enjuiciara legalmente como se lo demandaba la oposición.
Peña Nieto es un político profesional, inteligente, sensible, excepcional, a mi juicio. Es de mentalidad abierta, no tiene una visión obtusa del poder. Escuchó y aceptó reclamos de sus opositores. Y cedió a sus pretensiones de cara a todos los mexicanos. No tuvo miedo del qué dirían, de si le doblaban las manos o lo derrotaban.
El tiene organizada su propia fiesta. Algunos de sus chiquillos se han portado mal. Los otros niños le han reclamado. Para contentar a éstos, los ha sentado a la mesa del enorme pastel y a unos les ha dado el muñeco, a otros las velitas, a aquellos el merengue, a estos las cerezas y los ha dejado contentos, pero conserva todo el pastel. Los inconformes incluso han aceptado ayudarlo ahora a hacerse no sólo de todo el horno sino de toda la pastelería que constituye el Pacto por México.
El mexiquense le ha dado plena vigencia a la pluralidad y ha jugado correctamente, para su beneficio, el juego de intereses. Ha cumplido al pie de la letra con la receta de Florescano. Cedió, no se obcecó ni pretendió imponerse por la fuerza. No trató de pulverizar ni destruir la alianza de la oposición. Tiene muy claro que lo que resiste apoya. Pero tiene inteligencia y habilidad política sobre cómo lograrlo.
Conforme se han venido desarrollando los acontecimientos políticos luego del sonado caso de Boca del Río y sus consecuencias, pareciera que, de todos modos, la cultura de la ilegalidad electoral no será fácil de erradicar y que el presidente Peña Nieto tiene en sus propios correligionarios de partido a los más resistentes al cambio: se niegan a dejar de querer hacer trampas, a inaugurar una nueva etapa en la vida política del país.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Abel Cuevas Melo



Prosa aprisa
Abel Cuevas Melo
Arturo Reyes Isidoro
Si ganaras, cuando terminara el cuatrienio, ¿habría la Colina de Abel? La pregunta se la hago a Abel Cuevas Melo, el candidato del PAN a la alcaldía de Xalapa, en referencia a aquella famosa “Colina del Perro”, la mansión que se construyó el presidente José López Portillo, de escándalo, a punto de dejar la Presidencia.
Y es que el panista arranca hoy su campaña en una  situación muy singular: no obstante muchos años en la dirigencia estatal blanquiazul y doce muy buenos años (se supone) como alto funcionario federal en los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón (fue Oficial Mayor de Gobernación y Coordinador de Agenda, Audiencias y Eventos de la Presidencia de la República), ¡vive en una casa rentada! en la capital del estado, en el fraccionamiento Pomona, un barrio popular.
De Cuevas Melo, se lo he dicho mientras disfrutamos de un ameno desayuno, tenía yo mala impresión, acaso muy mala. Pensaba que era igual que un mal colaborador que tuvo, o que se presentaba como tal, y que enseñó el cobre cuando el PAN ganó la Presidencia de la República.
Quince años después, la semana pasada, Abel me ha contado en qué paró un achichincle que trabajaba en la Presidencia de la República, veracruzano por desgracia, xalapeño, quien insuflado de poder porque Vicente Fox y su partido habían sacado al PRI de Los Pinos, llegó al estado en plan de perdonavidas.
Roberto Cadena Ortiz se llamaba o se llama el individuo. Veracruz era presa de los estragos de una terrible inundación, era gobernador el licenciado Miguel Alemán Velasco y el nuevo Presidente venía a supervisar los daños en el norte de la entidad.
Viajaron avanzadas federales y estatales a Poza Rica para preparar la visita. Ahí se conoció la prepotencia y altanería de Cadena Ortiz, quien con amenazantes palabras llegó a retar a personal del Gobierno del Estado porque entonces él, como panista, decía, tenía el poder.
No volvió a salir a giras, me platicó Abel.  Hubo queja formal de personal del Gobierno de Veracruz y sancionaron a aquel mal trabajador. “Como me dijeron entonces que era tu chofer o tu auxiliar, pensé que sólo repetía tu actitud y que tú eras igual. Me quedó muy mala impresión de ti”, le he dicho ahora, 15 años después.
La plática ha servido para dejar atrás aquel incidente y ha servido para conocer detalles de la persona que compite con Américo Zúñiga Martínez y Dulce Dauzón (PRI y MC, respectivamente)  en pos de la alcaldía de la capital de Veracruz.
Me dice que entiende que es mi trabajo, y que lo respeta, los señalamientos que le hecho de que no es xalapeño, pero se defiende. Recuerda que su padre, dentista, Abel Cuevas Servín, trabajó en Xalapa durante 25 años en la clínica 66 del IMSS pero, además, que fue el fundador de la Facultad de Odontología de la Universidad Veracruzana, donde se desempeñó como catedrático muchos años.
Es cierto, me comenta, que nací en Coatepec, pero mi vida ha transcurrido gran parte en esta ciudad. Recuerda que en la Preparatoria Xalapa tuvo como compañeros a David Velasco Chedraui, hoy candidato del PRI a diputado local por Xalapa Rural, y a Armando Adriano Fabre, hoy director del Instituto de Pensiones del Estado.
 Me dice que no se lo he preguntado pero que tiene una casa en Coatepec, donde nació, producto de una herencia familiar, y un departamento en el Distrito Federal, que hasta la fecha paga con un crédito hipotecario.
Cosas de las circunstancias, aprovecha para comentarme que una hijita suya, niña, es compañera de escuela de dos políticos del PRI: Javier Duarte de Ochoa y Erick Lagos Hernández, “y lo que nunca deseo, porque no quiero que le quede un mal recuerdo, es que escuche que su papá se expresa mal de los padres de sus amiguitas”.
Con esto, lo que quiere remarcar es que es respetuoso del Gobernador y de los demás funcionarios, de las instituciones y de sus oponentes políticos, e incluso no oculta su buena relación con algunos secretarios, como Marcelo Montiel, con quien, como delegado de la Sedesol, compartió tareas en la aplicación de programas sociales.
¿Dónde está la fortaleza electoral de Cuevas Melo? A mi juicio, en las colonias. Como delegado de la Sedesol creó muchos nichos de beneficiarios y ahora cosecha de ese cultivo. Dará pelea. Américo y Dulce tendrán que ser muy buenos, o los mejores. A Cuevas Melo lo que le sobra es experiencia política, qué duda cabe.
Madrugadores; a ver si así van a ser cuando ganen
¿Al que madrugada Dios lo ayuda? o ¿no por mucho madrugar amanece más temprano? Abel Cuevas Melo, candidato del PAN a la alcaldía de Xalapa, concentró desde anoche (22:30 horas) a sus huestes y tenía pensado (cuando redactaba yo estas líneas) abrir fuego electoral  en el primer minuto de este jueves en lo que ellos le llaman la Plaza de la Historia, frente al Teatro del Estado. Piensan amanecer en la Plaza Lerdo donde celebrarán un acto a las 7:30 de la mañana y a las 9:30 ofrecen un desayuno a la prensa en La Parroquia de la calle Enríquez.  Américo Zúñiga Martínez, del PRI, también, al caer la media noche, se preparaba para celebrar su primer mitin de campaña en el primer minuto de este jueves, en la Central de Abastos. Luego, tenía programado estar a las 5 de la mañana con voceadores en la calle Úrsulo Galván, a las 6:00 con trabajadores de limpia pública, de 7 a 9 de la mañana estar en noticiarios de radio y a las 9:00 ofrece un desayuno a la prensa en La Parroquia pero de la calle Zaragoza. Por su parte, Dulce Dauzón, de MC, iniciará con un desayuno a la prensa y dirigentes sociales en el Salón Caracol, en la calle Manuel C. Tello, a las 9 de la mañana. ¿Quiénes los acompañan manejándoles la prensa? Raúl Martínez Chávez a Abel, Amigzaday López Beltrán a Américo y Francisco Urbina Soto a Dulce. Con tanto desayuno, los reporteros, fotógrafos, camarógrafos y conexos necesitarán de buenas dosis de pepto-bismol. Ojalá y les regalen sus respectivos frascos. Anoche, Américo, Abel y Dulce se embadurnaban la cara de betún negro y ensayaban sus mejores (o peores) gritos de batalla cual apaches con un mes sin comer y hoy saldrán a cortar cabelleras, sin duda alguna. Suerte y éxito a los tres.
Contrario a estos madrugadores, en Coatzacoalcos, Gonzalo Guízar Valladares, del PAN, arranca ¡hasta las 5:30 de la tarde! en La Alameda, mientras que en Boca del Río, del PRI, Sergio Pazos Navarrete también se disponía anoche a iniciar en el primer minutos de este jueves su campaña en la explanada Martí del bulevar Ávila Camacho.







martes, 28 de mayo de 2013

La inseguridad, de nuevo



Prosa aprisa
La inseguridad, de nuevo
Arturo Reyes Isidoro
El sábado pasado, 25 de mayo, familiares de personas desaparecidas se manifestaron en la Plaza Lerdo de Xalapa. Angustiados, clamaron por ayuda para encontrar a sus seres queridos y solicitaron al Gobierno del estado que se incremente la seguridad y los rondines en la capital por parte de la Marina-Armada de México, pues, según lo que manifestaron, en una sola semana, la pasada, habrían desaparecido 21 personas, una cifra que no tendría precedentes.
En este espacio, en columna pasada publiqué también cómo en la misa del 19 de mayo, en Catedral, el arzobispo Hipólito Reyes Larios pidió por dos desaparecidos, uno de Xalapa y otro de San Andrés Tlalnehuayocan, municipio conurbado, pero es común escuchar en los templos de la ciudad que van familiares o angustiados amigos y compañeros de desaparecidos a pedir que se haga oración para que aparezcan y con bien.
Contra lo que se puede pensar y se tiene una falsa apreciación de que el principal problema que agobia a los xalapeños es el del caos vehicular, no es así. Las manifestaciones y oraciones por los desaparecidos tienen sustento real, si nos atenemos a encuestas que se han hecho con motivo del actual proceso electoral para conocer cuáles serán los principales problemas a los que se enfrentará quien gane la presidencia municipal, Américo, Dulce y Abel.
La encuesta de la empresa Visión de Futuro, del portal alcalorpolitico.com, levantada el 11 y 12 de mayo, ante la pregunta: “¿Cuál o cuáles de los siguientes problemas le pediría que atienda al próximo alcalde de Xalapa”, arrojó los siguientes resultados: La seguridad pública, 55.9%, empleos, 40.4%, el tránsito de vehículos, 40.0%, pavimentación de calles, 32.0%, limpia pública, 27.6%, agua potable, 15.5% y alumbrado, 13.0%.
Llama poderosamente la atención que estos porcentajes coinciden en buena medida con otra encuesta que levantó la empresa del ingeniero Luis Santoyo, autorizado por el Instituto Electoral Veracruzano (IEV), entre el 17 y el 19 de mayo, que ante la pregunta: “¿Cuál considera que es el principal problema del municipio de Xalapa?”, arroja los siguientes resultados: Inseguridad, 32%, economía/desempleo, 23%, vialidad, 21%, estado de calles, 9%, agua potable/drenaje, 4%, alumbrado público, 4%, educación, 3%, salud, 2% y basura, 2%.
Los días 23 y 24 de marzo pasado, hace dos meses, la empresa Marketing del Golfo, especializada en Estudios de Mercado y Marketing Político, acreditada ante el IEV y ante el IFE, levantó otra encuesta de opinión ciudadana y también midió el principal problema de la capital del estado.
Sus resultados entonces fueron: Tráfico, 30,75%, inseguridad, 26,75%, desempleo, 16,00%, corrupción, 13,50%, educación, 5,75%; salud, 2,75%, protección, 2,25%, transporte, 1,75%, todo, 0.25% y agua potable, 0,25%. Estos resultados podrían ser un indicativo de que de marzo a mayo la situación ha cambiado en Xalapa; que el problema de la inseguridad ha repuntado nuevamente, aunque no se quiera reconocer. Lo dicen los ciudadanos, lo reflejan las encuestas.
El problema es serio. Lo ha venido encarando el Gobierno del estado con el apoyo de la Marina-Armada de México, el Ejército y las policías federal y estatal. Ahora, a punto de arrancar mañana las campañas políticas de los candidatos a ocupar la alcaldía, se verá si incluyen como tema el problema, o si lo evaden. Las mediciones lo dicen: los ciudadanos, los votantes querrán saber qué, en especial los angustiados familiares de los desaparecidos.
Que lleguen rayos, truenos y tormentas
El senador Héctor Yunes Landa, mojando su pambacito. Ayer, durante la instalación del Consejo Nacional de Protección Civil, en un acto celebrado en la Ciudad de México, pudo saludar al presidente Enrique Peña Nieto con quien, así haya sido por unos cuantos minutos, pudo intercambiar algunas palabras.
Pero, cosas de las circunstancias políticas, en ese acto estuvo también el gobernador Javier Duarte de Ochoa, en su calidad de presidente de la Comisión de Protección Civil de la CONAGO. Héctor preside una comisión similar, pero del Senado de la República.
Así, pueden llegar ya todas las tormentas (meteorológicas, claro está, no políticas) al estado que las comisiones más chipocludas en la materia están presididas por dos veracruzanos, qué, cuidado que saben de tormentas pues las han sufrido y las han capoteado o las están capoteando, hasta ahora, con éxito o regular éxito.
Con la proclama de prevención por encima de remediación, el político de Soledad de Doblado dijo que con este nuevo enfoque Veracruz será uno de los estados que se verán beneficiados ante la vulnerabilidad que presentan diversas zonas de la entidad a los fenómenos naturales (¡ajá!, ya veremos cuando tengamos el agua hasta el cuello, que en Pánuco ya van para allá).
Con esas ansias que tiene de llegar al Palacio de Gobierno en 2016, a ver qué día, ahora que vengan las inundaciones, nos amanecemos con la imagen de Yunes Landa con los pantalones hasta las rodillas, sin zapatos, en medio de un gran charco de agua y lodo, con sombrero de jarochito repartiendo despensas a los damnificados. Ah, y con una camisa color rojo tormenta.
Injusticia
Si alguien de veras se merecía al menos una candidatura a diputado local, ese es el presidente de la Fundación Colosio Veracruz, Fernando Sánchez García. Creo yo que en el PRI y en el propio Gobierno del estado no hay nadie que le pueda reprochar su impecable y efectivo trabajo, serio, a favor de la causa tricolor.
Desde hace ya un buen tiempo, Fernando va y viene, sube y baja, recorre el estado, los distritos, las cabeceras municipales, instala filiales, organiza reuniones de trabajo, opera para dotar de contenido a la Plataforma Política de los candidatos del tricolor, jala a empresarios, convoca a gente de la cultura, etcétera, con gran éxito. Lo hace casi todo con pura saliva.
 Ayer reunió a un grupo de personas para comentar aspectos y alcances del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, que recientemente presentó el presidente Enrique Peña Nieto. Vale la pena destacar que es de los pocos, o acaso el único, que en el estado cacarea los logros de Peña Nieto. Nadie más del PRI.
Sánchez García es de los pocos priistas que sabe qué es, por ejemplo, la ideología o con qué se come; que tiene cultura política, etcétera, lo que de nada le vale pues no lo toman en cuenta. En más de una ocasión en que hemos podido tomar el café le he sugerido, con el mejor deseo porque es un hombre valioso, que se vaya a la oposición, donde le den su lugar y lo reconozcan y le abran los espacios que se merece.
Otras personas con menos méritos o con méritos igual que él han amenazado con irse de candidatos a la oposición y hasta algunas Procuradurías les han dado. Fernando, no sigas perdiendo tú tiempo. Que no te utilicen más. Date tu lugar. Tu sí eres valioso.





lunes, 27 de mayo de 2013

No me ayuden compadres



Prosa aprisa
No me ayuden compadres
Arturo Reyes Isidoro

Quien o quienes quiera que sean los que han tratado de hacerle trampas a la candidata a la alcaldía de Xalapa, Dulce Dauzón, de Movimiento Ciudadano, colocando propaganda con su imagen para acusarla de que viola la ley electoral, flaco favor le hacen al candidato del PRI al mismo cargo, Américo Zúñiga Martínez, pues lo único que logran es exacerbar el antipriismo que muchos, muchísimos xalapeños llevan dentro. Américo bien debería proclamar el Ya no me ayuden compadres, pues le pueden complicar más la situación.
Por cierto, el diputado federal perredista Uriel Flores Aguayo decidió sumarse a la campaña Todos con Dulce Dauzón, según leí en su cuenta de Facebook, lo que provocó que el perredismo oficial, o rojo como se le conoce, se le fuera encima e incluso debido a ello el “dirigente estatal” Sergio Rodríguez lo habría “expulsado” del “PRD”, amenaza que lo único que también ha logrado es que militantes de la izquierda hagan causa común con el legislador.
La determinación de Uriel de alguna forma viene a cerrar un compromiso que habrían hecho el año pasado ante Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México, en el sentido de que Flores Aguayo iría como candidato a legislador y Dulce se esperaría este año para ir por la alcaldía xalapeña y que ambos se ayudarían mutuamente.
Hasta donde yo escucho a algunos personeros del PRI, nunca les ha preocupado Dulce como contrincante, ni le dan ni le ven posibilidades de triunfo. Ahora se han apresurado a negar que tengan que ver con la mala jugada contra la señora Dauzón. ¿Quién o quienes, pues, y por qué, quererla descarrilar?
A propósito, el siguiente repaso.
Fue en fecha intermedia. Habían pasado ya cuatro meses de la elección presidencial el 5 de julio de 2012  cuando en noviembre de ese año el portal alcalorpolitico.com dio a conocer el resultado de una encuesta de su empresa “Visión de Futuro”.
 “… fue aplicada (en Xalapa) de acuerdo a los distintos nombres que se publican en distintos círculos políticos y sociales”, se explicó entonces y era claro que para esa fecha no había precandidatos ni candidatos definidos para la elección de 2013.
A la sazón, reflejo fiel de lo que había pasado en la elección presidencial cuando el PRI cayó hasta el tercer lugar en la capital del estado y el Movimiento Progresista (las izquierdas) arrasó (Uriel Flores Aguayo obtuvo más de 70 mil votos y Reynaldo Escobar Pérez apenas arañó los 40 mil), la encuesta arrojó un empate técnico entre el PRI y el PRD.
En porcentajes, el tricolor tenía para aquella fecha 30.6% de la intención del voto, mientras que el sol azteca alcanzaba ya  el 27.3%, o sea, con una diferencia de solo 3 puntos porcentuales, un virtual empate técnico. El PAN estaba muy rezagado, con apenas 8.1%, y el Movimiento Ciudadano (MC)  pintaba con únicamente 2% mientras que el PT, con 1.4. El PVEM registraba un 1% mientras que el PANAL tenía  0%.
Posteriormente, los días 23 y 24 de marzo pasado, la empresa Marketing del Golfo, especializada en Estudios de Mercado y Marketing Político, acreditada ante el IEV y ante el IFE, levantó otra encuesta de opinión ciudadana en Xalapa, que la empresa consideró sólo como “ejercicios estadísticos” porque no había postulaciones formales, sino solo aspirantes.
Ese estudio arrojó una preferencia efectiva de 43,92% a favor de Américo Zúñiga Martínez (PRI), de 28,72%, para Abel Cuevas Melo (PAN), de 16,22 para Uriel Flores Aguayo (no se desbarataba entonces el PRD) y de 11.15% para Dulce Dauzón (MC).
El pasado 15 de mayo, nuevamente el portal alcalorpolitico.com dio a conocer otra encuesta levantada los días 11 y 12 de este mes, con candidatos que formalmente hoy están registrados, con los resultados siguientes ante la pregunta “Por cuál de ellos votaría para alcalde”: Américo Zúñiga Martínez, 34.6 %; Dulce María Dauzón, 21.5%; Abel Cuevas Melo, 13.3%; Marcos Salas Contreras (PRD), 4.6%;  y Edith Rodríguez Romero (PT), 1.8%.
Recientemente, el 23 de mayo se dio a conocer otra encuesta más, ésta de una empresa del ingeniero Luis Santoyo, inscrito como persona física en el padrón de encuestadores del IEV, en la que a la pregunta “Si el día de hoy fueran las elecciones y ellos fueran los candidatos, ¿por quién votaría usted?”, arrojó los siguientes resultados: Abel Cuevas Melo, 27%, Américo Zúñiga Martínez, 26%, Dulce Dauzón, 12% y Marcos Salas, 10%.
En tres de esas cuatro mediciones, el PRI o Américo aparecen en primer lugar; en dos, Abel en segundo lugar y Dulce, salvo en una donde está colocado en segundo sitio, en las otras está abajo o bien su partido. Dentro de dos días inician campañas formales. ¿Por qué la guerra contra Dulce Dauzón?
A punto de iniciar las campañas dentro de dos días, Américo deberá apretar el paso, en serio, desde un principio. Ahora, Dulce ya no sólo cuenta con un buen porcentaje de apoyo ciudadano, sino, sin duda, una fuerte corriente de la izquierda se le habrá de sumar. Pero tampoco se debe descuidar a Abel, quien dejó sembrados muchos nichos de beneficiarios de los programas sociales en las colonias mientras estuvo al frente de la Sedesol en el pasado reciente, nichos que no ha descuidado, para nada.
Los estrategas de Américo le apuestan a que la competencia entre Dulce y Abel habrá de diluir el voto contra el PRI, que mantendrá su voto duro. Puede ser. Pero, ¿y si no?
De una cosa sí se puede estar ya estar ciertos: Américo, Dulce y Abel son no sólo buenos candidatos, sino, creo yo, buenos ciudadanos, personas preparadas, con experiencia en el servicio público, una trinidad política de buen nivel que, la verdad, no cualquier municipio del estado se puede tener el lujo de tener. Juventud, género y experiencia, joven uno, mujer la otra y hombre maduro y centrado el tercero.
Los conozco a los tres. Los he tratado. Son buenos interlocutores, interesantes. Ellos sí forman una buena clase política xalapeña, veracruzana. Ojalá y los dejen que compitan en igualdad de condiciones. Y que gane el mejor, o la mejor.
Manlio Jr., rinde hoy informe
La tarde de este martes, a las 17:30 horas, en el Aula Magna de la Facultad de Derecho, el doctor Manlio Fabio Casarín León rinde su tercer informe de actividades, correspondiente a su segundo periodo, como director de la Facultad de Derecho de la UV.
Este joven estudioso y talentoso, reconocido en el estado, en el país y en el extranjero, donde ha puesto en alto el nombre de la UV, de Veracruz y de México, es uno de los prospectos para ocupar la Rectoría de la máxima Casa de Estudios.
Se dice que con él han hablado ya factores de decisión, aunque, también, que otro aspirante, Víctor Arredondo Álvarez, buscaría un acuerdo con él para que lo acompañara en la Secretaría Académica si se decantara la decisión por su persona.
Su padre, hoy Notario Público en Coatzacoalcos, Manlio Fabio Casarín Navarrete, también fue director de la Facultad.