Prosa
aprisa
El Fiscal, un lastre para el Gobierno y el PRI
Arturo Reyes Isidoro
En su columna de ayer, “La
historia en breve”, que se publica en el diario El Universal, el periodista Ciro Gómez Leyva expresó en voz alta lo
que es una exigencia ciudadana, de los veracruzanos: que el Fiscal General del
Estado, Luis Ángel Bravo Contreras, renuncie a su cargo si se confirma que dos
de “Los Porkys de Costa de Oro” huyeron hacia el extranjero (anoche se me
confirmó que sólo lo hizo uno, el que se fue a España).
Ciro no tiene la fuerza
legal para influir en ese propósito, pero sí tiene la fuerza moral para
plantear la petición al hacerse eco de sus lectores y de sus radioescuchas
(porque también conduce un noticiario radiofónico), porque es más que evidente
el retardo en la procuración de justicia, como en el caso de la joven Daphne
Fernández, y en el desaseo en el manejo de otros procesos, como en el de la
columnista Maryjose Gamboa, que lo único que han provocado es que haya una
total desconfianza ciudadana hacia la institución que representa, él incluido,
y que haya y esté dañando la imagen del Gobierno del Estado y de su titular
Javier Duarte de Ochoa, y ya de refilón del candidato del PRI Héctor Yunes
Landa.
En el caso de la joven
presuntamente violada por cuatro “mirreyes” de la zona conurbada Veracruz-Boca
del Río –Diego Cruz Alonso, Enrique Capitaine Marín, Jorge Cotaita Cabrales y
Gerardo Rodríguez–, cualquiera que sea la resolución de la investigación
ministerial, por el retardo de la consignación ante el juez y por toda la serie
de equivocadas declaraciones que ha hecho a la prensa sobre el asunto, Bravo
Contreras ha acabado por perder toda credibilidad si es que le quedaba alguna y
se ha ganado a pulso la desconfianza de los veracruzanos, por lo que ya no
tiene nada que hacer al frente de la Fiscalía como no sea dañar más la imagen
oficial.
Está más que sabido, por
tanta difusión que se ha dado al asunto, que la Fiscalía no investigó oportunamente
y en forma expedita, por lo que cuando se venció el término legal para
consignar ante el juez no lo hizo, lo que motivó que el padre de la víctima
estallara e hiciera público el caso, lo que provocó una resonancia mediática
incluso de carácter internacional (y ya ni se diga en las redes sociales) que
terminó por manchar más la imagen de Veracruz y de su gobierno cuando ya está
de salida y en pleno proceso electoral cuando el descontento popular en contra
del PRI, el partido del gobierno y en el gobierno, es muy grande.
Ya, pues, no le sirve a la
institución, al contrario, la daña; ya no le sirve a su jefe el gobernador,
tanto que incluso cuando él debiera de ser un pararrayos atendiendo y
resolviendo con prontitud los más espinosos asuntos que tienen que ver con la
procuración de justicia para que no le llegara ningún reclamo ni ningún
señalamiento al jefe de las instituciones en Veracruz, es el propio Javier
Duarte quien tiene que dar la cara, salir a dar declaraciones y explicaciones
lo que a veces lo expone a la crítica innecesariamente.
Si el Fiscal considera como
su amigo a Duarte y si le tiene agradecimiento por la oportunidad que le dio de
entrar al servicio público, debiera de convencerlo de que le acepte su renuncia
con carácter irrevocable para que llegue a la institución en su lugar un
jurista de renombre que sea respetado, que le devuelva la confianza ciudadana a
la Fiscalía, que tenga credibilidad y que fortalezca la imagen del gobierno
duartista en la última etapa cuando más lo necesita, una transición adelantada
en esa área porque Héctor Yunes Landa no lo va a sostener en el cargo y menos
Miguel Ángel Yunes Linares, quien incluso va a buscar procesarlo legalmente.
Ciro remató así ayer su
columna: “En los hechos –por el caso de Daphne– ha habido dilación. Eso es
inmoral. Y probablemente ilegal”. El periodista capitalino afirma que la
permanencia de Bravo Contreras en el cargo es inaceptable y que tendría que
buscar un amparo.
Pero en el mismo sentido se expresó
ayer la presidenta de la asociación “Causa en común”, María
Elena Morera, quien dijo que si el fiscal Bravo Contreras no culmina la
investigación y no ordena consignar a los jóvenes que violaron a la menor de
edad, se tendrá que actuar contra él y destituirle.
De acuerdo a una nota de
Miguel Ángel Gómez Ruiz, del portal alcalorpolitico.com,
Morera lamentó que la autoridad haya dejado de actuar de tal forma que los
presuntos culpables no sólo se movían con absoluta impunidad sino que también
varios ya partieron al extranjero: “Son dos de esos jóvenes que han sido
solapados por sus familias como si hubieran hecho una travesura y no es así”.
Dijo que se tendrá que actuar en contra del
Fiscal porque a todas luces parece haber solapado a los violadores y porque
pareciera que sólo sale a los medios a defenderlos: “Los jóvenes se van del
país porque saben lo que hicieron y porque si realmente existiera justicia ya
se les habría detenido y los habrían consignado”.
El gobernador Duarte de
Ochoa debería deshacerse de todo lastre para que fuera menos pesada la llegada
de la nave que conduce a su puerto final. El Fiscal ya es peso muerto que en
nada ayuda y que escora la embarcación, y si no se deshacen de él a tiempo
puede hasta contribuir en mucho a hundir el barco. Ciro Gómez Leyva y María
Elena Morera tienen razón. Duarte, la última palabra.
Por lo pronto, resultó falsa
la información que se manejó anoche en algunos portales de la Ciudad de México
de que uno de los “Porkys”, Enrique Capitaine Marín, había sido detenido y que
la Fiscalía General del Estado ofrecería una conferencia de prensa para
confirmarlo.
Según fuentes que consulté
cercanas al proceso legal, además hay una confusión ya que está confirmado que
este joven permanece en el puerto de Veracruz pues quien viajó a Woodlands,
Texas, fue su hermano gemelo Felipe, quien presuntamente no habría participado
en los hechos. Lo que sí es cierto es que Diego Cruz Alonso huyó a España.
Martha Montoya mostró tablas
Quedó claro ayer que el
objetivo era arrimarle el caballo a Miguel Ángel Yunes Linares, pero el
miércoles el vocero del candidato Héctor Yunes Landa, Gustavo Filobello, no
pudo o no supo cómo hacerlo, por lo que tuvieron que mandar de emergente a la presidenta del Organismo Nacional de Mujeres Priistas en la entidad, Martha
Montoya Barradas.
Ella volvió ayer al tema en otra conferencia de
prensa y planteó en forma directa el asunto, la exigencia, el reto: que el
candidato del PAN-PRD Miguel Ángel Yunes Linares “explique el origen de 30
millones de pesos que su hijo Omar invirtió en la compra de un edificio, un
penthouse y terrenos en la exclusiva zona de Polanco en la Ciudad de
México", y que el abanderado blanquiazul dé a conocer también las
declaraciones patrimoniales de sus hijos y de su esposa.
Es obvio que estamos en campaña y, por lo tanto, en
una batalla electoral y se trata de sacar partido de dónde se pueda: Yunes ya
hizo pública su declaración, según la plataforma #3de3, y en su declaración de intereses se menciona la sociedad con
su esposa mediante la cual compró la residencia donde vive, así como las
empresas en las que participa con sus hijos. Creo que el objetivo se equivoca:
en todo caso, el priismo de Veracruz debiera exigir al Sistema de
Administración Tributaria (SAT) que investigue al joven empresario y que
proceda en su contra si es que encuentra que está fuera de la ley. Lo que sí
queda claro es que Miguel Ángel les sigue quitando el sueño pues no se entiende
que le estén dedicando tanto tiempo cuando si el PRI estuviera seguro de su
fortaleza y de su triunfo lo ignoraría por completo. ¿Golpeteo contra él porque
va arriba y hay que tumbarlo a toda costa?

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