Prosa aprisa
Morena, Andrés Manuel, Cuitláhuac
Arturo Reyes Isidoro
El tema
relevante en 2018 serán las elecciones. El 1 de julio elegiremos al nuevo
presidente del país, al nuevo gobernador, a los senadores que nos representarán
en la Cámara alta del Congreso de la Unión, y a 30 diputados locales de mayoría
relativa, de cuyo número de votos que obtengan sus partidos saldrán otros 20
diputados más de representación proporcional conocidos más bien como
plurinominales.
A partir
del domingo 7 de enero –en menos de 20 días– se iniciarán los procesos internos
de selección de candidatos y concluirán el 25 de marzo. Aun cuando las campañas
no se podrán iniciar hasta después de esta fecha, pienso que entre más pronto
definan quiénes contenderán ganarán tiempo para buscar votos, que todos los
partidos saben cómo hacerlo fuera de la ley pero sin violarla.
Seis meses
que faltan para las votaciones es mucho tiempo pero también es muy poco según
las circunstancias de partidos y candidatos. En ese lapso y sobre todo con el
desarrollo de las campañas unos pueden subir y otros bajar en las preferencias
ciudadanas, por lo que es bastante aventurado adelantar posibles resultados.
Pero lo que
sí es posible es ir comentando y dando cuenta de cómo se mueve esa preferencia
ciudadana, de acuerdo a cómo vayan midiendo las casas encuestadoras, lo que irá
dando el pulso del avance o del retroceso de los contendientes o de sus
partidos.
Este año lo
cierro con una primera medición que hizo el viernes pasado 15 Marketing del
Golfo, una empresa especializada
en estudios de mercado y marketing político con sede en Minatitlán con más de
25 años de experiencia y con registro oficial ante los órganos electorales
federal y estatal.
Puntual se hace presente en cada proceso
electoral y se ocupa en especial del sur de Veracruz por lo que hace al Estado,
porque también realiza mediciones en el sureste del país. A su fundador Héctor
M. Gómez Larios lo conocí cuando como Gobernador electo el licenciado Miguel
Alemán me envió a representarlo a una ceremonia de graduación en la Universidad
del Golfo de México de la que era director; también ha sido catedrático en el
Instituto Tecnológico de Minatitlán (el viernes nos encontraremos en
Coatzacoalcos para cruzar más información).
El 6 de mayo de 2016 publiqué en “Prosa aprisa”
el resultado de una de sus encuestas (“Los jóvenes se inclinan por Morena”),
que en los hechos se vieron confirmadas con el impresionante avance que tuvo el
partido de Andrés Manuel López Obrador en todo el sur de Veracruz, y el 18 de
abril de 2013 también había dado a conocer otra medición que hizo
(“Coatzacoalcos, un laboratorio electoral”) cuyas cifras igualmente estuvieron
muy apegadas a los resultados que se tuvieron en las urnas.
De acuerdo, pues, a esta encuestadora, si las
elecciones hubieran sido el domingo pasado, ¡váyase para atrás!, Morena, Andrés
Manuel López Obrador y Cuitláhuac García Jiménez hubieran barrido en las urnas
en los municipios de Acayucan, Jáltipan, Cosoleacaque, Minatitlán,
Coatzacoalcos y Las Choapas, en lo que hubiera sido una verdadera catástrofe,
una hecatombe política para el PAN, hoy en el poder, su aliado el PRD y el PRI
cuyos votos, juntos, ni siquiera hubieran llegado a la mitad de los que hubieran
obtenido los candidatos de izquierda.
Desgloso.
Por partidos, para la Presidencia, Morena-PT
hubieran alcanzado un porcentaje de 60.87 contra sólo el 14.49 de Por México al
Frente (antes Frente Ciudadano por México) y 13.77 del PRI-PVEM.
Por candidatos, Andrés Manuel se hubiera alzado
en punta con 71.26 contra sólo 10.78 de Ricardo Anaya y 8.38 de José Antonio
Meade.
Para la gubernatura, por candidatos Cuitláhuac
García Jiménez hubiera alcanzado un promedio de 63.82 contra sólo 21.05 de
Miguel Ángel Yunes Márquez y 8.55 de José Francisco Yunes Zorrilla.
Los dos últimos porcentajes mueven a comentario.
No obstante todo el poder político de su padre el
gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, de su experiencia electoral y del
respaldo económico que habría atrás (tener la gubernatura se supone que da una
considerable ventaja), así como de su recorrido que realizó por los distritos
del sur en plan proselitista aunque disfrazado de reunión informativa con
alcaldes como él, ya se ve que el joven Miguel Ángel Yunes Márquez está muy
bajo en la preferencia ciudadana como para competirle a Morena. Sus porcentajes
permiten decir que ni cosquillas le haría a Cuitláhuac.
Este hecho tendría una explicación: que todavía
no tiene los méritos personales suficientes como para aspirar a la gubernatura,
que no es muy conocido, que carga con los negativos del gobierno de su padre y
que el gobernador, tal vez como ningún otro en la historia de Veracruz, tiene
bajísimos niveles de aprobación por parte de los veracruzanos del sur del
Estado.
Marketing del Golfo midió también el desempeño
del gobernador y sólo el 0.92 por ciento considera que su desempeño es
excelente, esto es, no alcanza ni siquiera el 1.00 por ciento, mientras que
sólo el 7.83 considera que lo está haciendo muy bien. En cambio, la inmensa
mayoría califica su trabajo de regular a muy malo: 47.47 regular, 26.73 malo y
17.05 muy malo. Verdaderamente impresionante, revelador.
Habrá que esperar para ver si esta calificación
negativa la puede revertir con el cambio “radical” de la estrategia de su
gobierno a partir de enero, que anunció el viernes pasado, aunque ante el
rezago que tiene se piensa que seis meses es poco tiempo para lograrlo.
Por cuanto hace al senador José Francisco Yunes
Zorrilla, tiene que tomarse en cuenta que aunque por las circunstancias
políticas que lo rodean y que le son favorables, lo que hace que casi todos
tengan la certeza de que será el candidato del PRI, hasta ahora no ha pasado de
ser sólo un aspirante y aunque no ha dicho que no le gustaría ser gobernador,
sólo se ha limitado a comentar que todavía “no son los tiempos” para hablar del
tema.
Recorre el Estado pero siempre en función de su
tarea como senador, para nada alude a su aspiración a futuro, a diferencia de
su competidor interno Héctor Yunes Landa quien abiertamente anda por todo
Veracruz en abierto plan proselitista incluso afirmando que él será el
gobernador porque además el nació para ser gobernador.
Habría, por lo tanto, que esperar a que se emita
la convocatoria de su partido, que ocurrirá en unos días más, para que se
registre, como ha dicho que lo hará, esperar su pronunciamiento oficial, ver si
logra la unidad de todas las corrientes tricolores en torno a su persona y que
haga campaña en abierto para ver qué tanto avanza.
A diferencia del joven Yunes Márquez, es conocido
en todo el Estado, tiene experiencia electoral hasta el grado de haber perdido
una elección, posee una larga trayectoria partidista, como senador ha “bajado”
millones de pesos para proyectos productivos de los más diversos productores,
está considerado un hombre serio y de palabra y tiene buena imagen, además de
que nunca se le ha ligado a un acto de corrupción. Tiene muchos positivos,
pues.
Pero es indudable que, de confirmarse su
candidatura, arrancará con una gran desventaja, al menos en el sur del Estado,
si nos atenemos a las cifras que revela la encuesta de Marketing del Golfo.
Todavía –eso pienso– no se puede siquiera
aventurar un posible resultado definitivo de la elección de gobernador, pero es
muy cierto el avance y el posicionamiento real que ha alcanzado Morena en muy
corto tiempo si se toma en cuenta que el PRI fue fundado en 1929, al grado que
todo indica que Cuitláhuac García Jiménez se ha convertido ya en el candidato a
vencer y que esta vez la gubernatura no se decidirá por una elección a tercios.
La encuesta del sur del Estado bien podría ser un
reflejo de la tendencia de todo el electorado, y entonces cabría pensar que
sólo el senador Yunes Zorrilla, hasta este momento, podría competirle al de
Morena si recibe el apoyo tanto del Gobierno Federal como del Palacio de
Gobierno, a cuyo principal inquilino es al que menos le conviene que gane el
partido de López Obrador porque los morenos llegarían con el ánimo de hacer un
ajuste de cuentas con el yunismo azul que incluso les escamoteó el control de
la Junta de Coordinación Política del Congreso local.
Digo que hasta este momento en el caso de Yunes
Zorrilla, porque podría surgir otra opción como la de Dante Delgado Rannauro y
también habría que ver que respuesta tiene entre el electorado.
Y
avanzan en el norte
Pero Morena, sus virtuales candidatos a
gobernador y al Senado, Cuitláhuac García Jiménez y Rocío Nahle García,
trabajan también para posicionarse en el norte.
El viernes pasado abrieron una casa de gestión
calificada de “enorme” en la llamada “Perla de la Huasteca”, Tantoyuca, donde
el propio Cuitláhuac anunció que el 2 de enero registrará su precandidatura.
El edificio es de cuatro pisos y ahí darán
atención a morenos de Ixhuatlán de Madero, Chicontepec, Platón Sánchez, todos
los municipios de la Sierra de Otontepec y Tantoyuca.
En aquel lugar del norte del Estado no faltaron
los comentarios tal vez insidiosos de que el edificio lo lograron gracias al
apoyo de Miguel Ángel Osorio Chong, vecino de la región (hidalguense) para
dañar a José Antonio Meade porque le ganó la candidatura presidencial.
Lo cierto es que Morena avanza con logros
concretos.
Lector esta
es la última columna que escribo este año. Te dejo descansar. Sólo que ocurra
algo verdaderamente extraordinario más allá de lo que he considerado de interés
y que he venido comentando volvería al teclado. Nos encontraremos en los
primeros días de enero, en realidad sólo dentro de unos cuantos días.

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