Prosa aprisa
¿Limpiar la casa
pero no barrer para atrás?
Arturo
Reyes Isidoro
Era el 7 de octubre de 2012, entonces muy joven
la administración que está por concluir, cuando a la pregunta de un reportero
sobre qué aconsejaría a los jóvenes gobernantes, el ex gobernador Miguel Alemán
Velasco respondió en forma contundente: “Yo consejos ya no doy, porque los
inteligentes no los necesitan y los pendejos no hacen caso”.
Era un sábado lluvioso y el
ex mandatario sin anuncio previo había llegado a Xalapa, al Teatro del Estado,
para asistir al homenaje que se rendía a Carlos Fuentes, su gran amigo entonces
recién fallecido, dentro de las actividades del Hay Festival Xalapa. Aquella
declaración como reportero la recogí y la publiqué en exclusiva en el portal alcalorpolitico.com y en el diario
porteño Notiver.
Aunque no hubo alusión
directa a quien pudiera entenderse que iba dirigido el mensaje, no dejó de
comentarse que el también empresario estaba molesto con el actual gobernador,
Javier Duarte de Ochoa, porque habiéndosele acercado le había dado consejos y
ofrecido apoyo, pero el actual mandatario había terminado por ignorarlo y en
cambio había hecho caso sólo a lo que le aconsejaba el también ex gobernador
Fidel Herrera Beltrán.
Alemán Velasco, sin duda
alguna, fue la figura más destacada que asistió ayer al registro de la
precandidatura única del senador con licencia Héctor Yunes Landa a la
gubernatura del estado por parte del PRI, significativa porque él sí, sin
necesidad de que lo pregone, es el único veracruzano amigo y consejero del
presidente Enrique Peña Nieto, como lo demuestra el hecho de que lo incluyó en
su comitiva como invitado especial en el reciente viaje que realizó por Arabia
Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar.
Al ex gobernador –de acuerdo
a testimonios de sus allegados– le preocupa Veracruz y lo que ha pasado y está
pasando, la situación en que se encuentra o lo tienen y era uno de los más
fuertes impulsores de un cambio de proyecto político para rescatar al estado.
En su momento, en “Prosa aprisa” comenté que fue uno de los que no estuvo de
acuerdo con la gubernatura de dos años y el día que presentaron la iniciativa
en tal sentido habló tanto con Pepe como con Héctor Yunes, los otros fuertes
opositores, para hacer causa común.
De ahí que aparte de
inesperada no haya sido sorpresiva ayer su presencia e incluso cuando el
reportero Javier Laertes, de Versiones,
se le acercó para pedirle su opinión sobre la candidatura de Héctor, respondió:
“No vengo a dar opiniones, vengo a apoyar y a acompañar a mi candidato”.
Ahora, allá Yunes Landa si
llegado a gobernador le hace caso o no, no sólo por su experiencia como
político (la mamó siendo su padre gobernador de Veracruz y luego presidente de
México) sino también por su visión exitosa como empresario y por el mundo de
relaciones en el país y en el extranjero que puede hacer que vengan al estado
inversionistas a instalar empresas y a generar empleos, así haya dicho que ya
no da consejos.
Por lo pronto, se vio bien
que Héctor haya reiterado ayer su “profundo agradecimiento a quien me abrió las
puertas para retornar a la actividad política en Veracruz, a un muy destacado
empresario, a un político talentoso, a un veracruzano y mexicano ejemplar, a
quien públicamente agradezco por distinguirme con su presencia, por su orientación y por su amistad”,
refiriéndose a Alemán Velasco, quien lo hizo Subsecretario de Gobierno.
Tanto Alemán como Pepe Yunes
se vieron bien porque actuando como políticos profesionales, tan pronto terminó
la ceremonia del registro se retiraron discretamente por una puerta que da a la
parte trasera del auditorio Jesús Reyes Heroles del CDE del PRI, conscientes de
que el momento era de Héctor y que los reflectores debían ser sólo para él,
ajenos, por lo demás, a cualquier afán protagónico y a no ocupar un espacio que
no les correspondía.
Pero Alemán Velasco fue el
mismo que en diciembre de 1998 pronunció aquella frase tajante de que no
llegaba como gobernador a “barrer para atrás” cuando los enemigos de su
antecesor Patricio Chirinos pedían que se le investigara y se le castigara por
los excesos que se habían cometido durante su mandato y que atribuían a su
entonces poderoso Secretario General de Gobierno Miguel Ángel Yunes Linares,
aunque, lógicamente, aquellos eran otros tiempos.
En cambio, ayer Héctor Yunes
Landa ofreció en su mensaje de registro como precandidato que va a “hacer
justicia” y que va a “limpiar las calles y a limpiar la casa”. Se
sobreentendería que quizá quiso decir, cuando ofreció “limpiar la casa”, que va
a barrer con todo lo que huela a fidelismo y a duartismo, o que va a actuar
contra los causantes de la quiebra económica en que está la administración
pública, pero, a mi juicio, le falto ser más preciso.
Porque limpiar la casa no
necesariamente implica barrer para atrás, que es lo que ahora piden todos los
veracruzanos que se haga para traer a cuentas y llevar ante la justicia a
quienes abusaron de su cargo y desfalcaron las arcas públicas desde el sexenio
anterior; porque limpiar la casa puede ser que sólo se barra pero la basura se
eche abajo del tapete o de la alfombra para ocultar la basura y no pase nada.
Veremos si más adelante lo aclara mejor.
Expresó Yunes Landa que aspira a ser un
gobernador honesto y que está “limpio. No tengo en mi pasado hechos que me
avergüencen, víctimas que me señalen, riquezas que empañen el nombre que voy
a heredar a mis hijos” (esto, sin duda,
fue un raspón para Miguel Ángel), que es honesto y que carece de
cuestionamientos sobre su “decencia”, lo cual suena bien aunque hubiera estado mejor
que hubiera hecho lo mismo que la precandidata priista de Aguascalientes, Lorena
Martínez, ex titular de la Profeco, quien declaró ayer que hará pública su
declaración patrimonial, fiscal y de conflicto de intereses (Tres de Tres,
según Transparencia Mexicana) cuando sea su registro ante la autoridad
electoral de su estado, aunque adelantó que su patrimonio asciende a poco más
de 16 millones de pesos.
Incluso
esto mismo debieran hacerlo todos los que aspiran al Gobierno del Estado, lo
mismo los de la oposición que los independientes, aunque debieran ir más allá
con verdaderas ganas de ganarse nuestro voto: decirnos a los ciudadanos cómo
lograron su patrimonio, porque hoy resulta que todos son unas blancas palomas y
que no mancharon su plujame a su paso por el pantano de la administración
pública o de un cargo legislativo.
Mientras tanto, del otro lado del
campo de batalla electoral, el Partido Acción Nacional dio a conocer que la
Comisión Permanente Nacional de dicho partido aprobó por unanimidad la coalición
PAN-PRD, “Unidos para Rescatar Veracruz”, que tendrá validez para las
elecciones 2016, destacando que esta coalición ya ha sido aprobada por ambos
partidos y será registrada ante las autoridades electorales en tiempo y forma.
El líder nacional blanquiazul,
Ricardo Anaya, confirmó lo anterior detallando que la fecha límite para el
registro es el 7 de febrero próximo. Por su parte, el diputado federal y casi
candidato de la alianza, Miguel Ángel Yunes Linares, festejó con el siguiente
Twitt: “¡Aprobada la coalición PAN-PRD para Gobernador de Veracruz por
unanimidad del PAN nacional! Iremos juntos a lograr el CAMBIO ¡Felicidades!”
Más tarde, en un boletín de prensa
dijo que “Ha llegado el momento de hacer que rindan cuentas, se sancione y
devuelvan lo robado quienes nos llevaron a la crisis brutal que enfrentamos, y
es obvio que no será un compañero de su partido el que lo haga, atado por el
sistema y por los compromisos adquiridos, impedido incluso para hablar de la
situación que lastima a los veracruzanos, obligado a guardar silencio”.
Por su parte, el independiente
Gerardo Buganza Salmerón, a la vez que dijo que se perfila para ser el único
candidato independiente pues lleva ya recolectadas 100 mil de las 166 mil
firmas que solicita el Organismo Público Local Electoral para poder
registrarlo, anunció ayer que en los próximos días hará un anuncio importante que
impactará en la ciudadanía respecto al tema de la contienda para la gubernatura
del 2016-2018. O sea que la cosa se va a poner más buena.


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