Prosa aprisa
El contraste yunista-panista
Arturo Reyes Isidoro
Comenté
ayer que mientras que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares anunciaba un
considerable ahorro con la reestructuración de la deuda pública, los dirigentes
y diputados de su partido gastaban recursos públicos realizando un “encuentro
legislativo” en un hotel de Costa Esmeralda, prohibitivo para la inmensa
mayoría de los veracruzanos cuyos ingresos son muy limitados.
Algo que
considero que debe decirse es que al gobernador se le critica por muchas cosas
pero a diferencia de los gobiernos de Fidel Herrera Beltrán y de Javier Duarte
de Ochoa, y ahora de sus propios compañeros panistas del CDE y de la
Legislatura, hasta la fecha ha observado una conducta personal enmarcada en la
austeridad, tanto por parte suya como de sus más cercanos colaboradores.
Para
desgracia de los restauranteros de postín, desde que inició la actual
administración no les han llegado los clientes picudos del Palacio de Gobierno
ni de las oficinas públicas, como se estiló en el pasado reciente cuando las
cuentas eran hasta de cinco dígitos en una sentada por persona, cuentas que se
pagaban con nuestros impuestos. Esta nueva actitud tiene en crisis a la mayoría
de los más renombrados restaurantes de Xalapa, la sede de los poderes, pero
también a algunos del puerto de Veracruz.
Al
gobernador a lo más que se le ha llegado a ver es en el antiguo y tradicional
restaurante La Parroquia de la calle Zaragoza, en Xalapa, bastante modesto, a
donde va a tomar café, cuya ubicación se cita para diferenciarlo del que lleva
el mismo nombre y está frente al parque Juárez, franquicia del de gran
tradición del puerto de Veracruz, considerado más caro.
Por eso le
debe haber molestado sobremanera ver que tanto los dirigentes como los
diputados de su partido no son consecuentes con su conducta, que debieran
imitar, y que con los lujos que se dan contrarrestan ante la opinión pública la
buena imagen que para el panismo logra él siendo moderado, austero.
Pero no
sólo pegan a la imagen del panismo en general sino que ante el electorado
predisponen a éste en contra del proyecto sucesorio que pretende en la persona
de su hijo el alcalde de Boca del Río, sobre todo cuando tienen enfrente el
ejemplo de austeridad con que se conduce el morenismo, que será un fuerte rival
a vencer, porque los veracruzanos no quieren más políticos que abusen del poder
incluyendo en ello que despilfarren los recursos públicos como lo hizo
señaladamente el gobierno de Duarte.
Fue la
tarde noche del miércoles cuando se realizó el registro de participantes en el
aquelarre panista, que formalmente deberá concluir este viernes sus trabajos en
el paradisiaco lugar del municipio de Nautla, y se supo que tenían contemplado
quedarse hasta el domingo pero que ante la crítica mediática por su
inconsecuencia con las necesidades de la mayor parte de los veracruzanos,
podrían apresurar y adelantar su regreso.
Pero en
cuanto a imagen el daño ya está hecho. Los electores no les van a creer cuando
les vayan a pedir el voto para reelegirse y les hablen de austeridad y de
solidaridad con los más necesitados, porque debe saberse que los angelitos
están seguros que los veracruzanos los van a reelegir, algunos porque comentan
entre quien los quiere escuchar que ya el gobernador les aseguró que él se
encargará de que así sea.
Sin
embargo, ya se está viendo, son los principales detractores de la política de
austeridad de su jefe político.
Pero así
como se reconoce la conducta del gobernador, tambien debe decirse que hay una
que otra excepción en la pandilla panista que se anda malgastando el dinero de
los veracruzanos. Es el caso de la diputada Cinthya Lobato Calderón, quien en
lugar de andarse dando lujos está dedicada a trabajar cerca de los veracruzanos.
De acuerdo
a información escrita y gráfica publicada en medios y en las redes sociales, el
miércoles presidió un foro de legislación ciudadana en Coatzacoalcos, ayer dos
en el puerto de Veracruz, uno sobre el Sistema Estatal Anticorrupción, y este viernes
encabezará otro en Xalapa sobre seguridad y justicia, además de que asistirá
como invitada a una conferencia sobre comunicación con perspectiva de género en
la que participarán destacadas ponentes.
La cercanía
con los ciudadanos, el trabajo serio con ellos, es lo único que puede motivar
al electorado a inclinarse por una causa política. Al menos en esta mujer el
gobernador Yunes tiene una buena aliada con su trabajo.
Una mirada desde Europa
Miguel
Molina es un periodista no sólo profesional, sino que distingue al periodismo
veracruzano por el relieve que ha alcanzado en el plano internacional, lo mismo
en Estados Unidos y Sudamérica que en Europa. Luego de su paso exitoso por
muchos años en la BBC de Londres, ciudad en la que vivió, ahora radica en
Ginebra, Suiza, donde da clases en prestigiosas universidades y, claro, sigue
haciendo periodismo.
Misanteco,
compañero mío en la Facultad de Letras de la UV, poeta también, no pierde el
interés por su Estado natal ni por nuestra vida cotidiana. Con regularidad
comenta los sucesos de Veracruz y da su punto de vista, tanto como ciudadano
veracruzano y como periodista (me distingue que sea lector habitual de “Prosa
aprisa”).
Porque
desde Europa su juicio está desprejuiciado, me pareció interesante y oportuno
(como generalmente me parece siempre que es todo lo que escribe) lo que publicó
ayer en su columna semanal “Diario de un reportero”, en varios medios del
Estado, a la que puso como encabezado “Cuentas, ¿claras?”.
Esto dijo:
“Tal vez tiene razón el gobernador cuando pide
(como el anterior) que no se hable únicamente de las cosas malas que pasan en
Veracruz. También hay cosas buenas. Por ejemplo, que —en un ejercicio de
transparencia— el secretario de Finanzas entregó al Congreso el tercer informe
trimestral del gasto público.
Uno piensa que se trata de una buena noticia,
porque en los datos económicos y financieros se pueden encontrar las respuestas
a varios de los problemas que sufre el estado. Y entonces uno va y busca el
informe, que tiene datos sin duda interesantes tanto para los veracruzanos de
camioneta grande y guardaespaldas como para los veracruzanos de a pie.
Pero el informe no aparece en ninguna parte: ni
en el sitio del Congreso en internet, ni en la plataforma de la coordinación de
Comunicación Social, ni en el portal de actividades del gobernador. No hay
nada.
Puede uno encontrar la información del gasto
trimestral del gobierno anterior (aunque las cifras aprobadas por contralorías
sumisas, ahora como antes, y por lo mismo cómplices, no merezcan mucha
confianza), pero del gobierno actual solamente hay manuales y clasificaciones
contables y rubros y vainas de esas aquí y allá. Lo que no se sabe es cuánto se
ha gastado en qué.
No importa, piensa uno. Si se busca bien,
seguramente se pueden encontrar los datos en los sitios de internet de las dependencias.
Tampoco ahí hay nada. La información, si la hay, se tiene que solicitar en cada
oficina, lo que significa que los ciudadanos interesados tienen que hacer el
trabajo que tendría que estar haciendo —si sirviera de algo— la oficina de
Comunicación Social.
Pero a fin de cuentas, uno acepta que no va a
encontrar información sobre cuánto se gastó en qué porque al gobierno no le
interesa decirlo. Los veracruzanos tenemos que confiar en que todo se hizo bien
y que nadie se fue al monte ni se encendieron licuadoras.
El columnista, que lleva más de cuarenta años
viendo cómo funcionan los gobiernos y cómo operan los políticos, no espera
mucho porque sabe que (con contadísimas excepciones) la mano privada peca en el
arca pública, y que hay muchas maneras de pecar, chicas y grandes”.
Esa es la triste realidad de este gobierno que
tuvo como una de sus divisas de campaña la transparencia y rendición de
cuentas.
Miguel muestra desánimo, así lo dice, porque
ningún reportero se “ha tomado la molestia de preguntar cuánto se gastó en qué.
Nadie, que uno sepa, ha buscado la información que el Secretario de Finanzas
entregó al Congreso”.
Nuestro compañero debe saber que sí se ha hecho
pero que todo lo ocultan y se niegan a informar. Incluso el diputado Sergio
Rodríguez Cortés siendo presidente de la Comisión de Hacienda del Estado se
atrevió a solicitar al gobernador Yunes que entregara “a la brevedad” un ajuste
de gastos que había ofrecido y lo que obtuvo fue que le cortaran la cabeza y lo
despojaran de la presidencia de esa comisión (“Prosa aprisa” del 12/07/2017,
“Pide cuentas y le cortan la cabeza”).
Pero lo cierto, lo único cierto es que, como lo
señala atinadamente, hay un gran vacío de información oficial, información que
el pueblo veracruzano tiene derecho a saber; una gran falta de transparencia.
Partidiza el Gobierno
Ayer, en horario laboral, Celso David Pulido, ex
dirigente del PRD en la entidad y colaborador del Secretario de Gobierno
Rogelio Franco Castán, olvidándose de las formas abandonó su trabajo en la Secretaría
de Gobierno para trasladarse a las oficinas de su partido a fin de ser testigo
de la entrega de constancias a regidores perredistas. Hasta la fecha ni el
Gobernador ni su equipo cercano de trabajo han abandonado su responsabilidad
oficial para acudir a eventos partidistas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario