Prosa aprisa
Le cae del
cielo un arraigo al priismo
Arturo Reyes Isidoro
Sin duda, mala, muy mala noticia para el PAN, especialmente en Veracruz, la
información difundida ayer de que un juzgado federal concedió a la Procuraduría General de la
República (PGR) una orden de arraigo en contra del todavía presidente municipal
de Chinameca, Martín Padua Zúñiga, detenido el pasado 17 de abril por el
Ejército en un operativo en contra de presuntos integrantes del cártel de los
Zetas en Minatitlán.
Aun cuando la dirigencia nacional panista salió a tratar de deslindarse de
la militancia albiazul del detenido, toda la prensa del país, incluyendo a los
influyentes diarios de la capital de la república, la desmintió publicando
fotografías del ahora arraigado mostrándose siempre bajo los colores y las
siglas de Acción Nacional y nunca fue desconocido por la cúpula del partido de
la derecha.
Mala, muy mala la noticia, porque si la PGR determinó solicitar el arraigo
luego de que el alcalde rindió su declaración ministerial ante la fiscalía de
la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada
(SIEDO) y un juez lo concedió, entonces es que hay elementos que por ahora
confirman la participación del presidente municipal panista en la delincuencia
organizada, aunque no será sino hasta que se agoten las investigaciones y
cuando se consigne y un juez dicte la formal prisión cuando se tenga la
certeza. Pero el hecho de que no haya sido dejado en libertad por falta de
pruebas es un mala señal para la causa panista.
Es muy mala noticia porque el arraigo de un militante blanquiazul
convertido además en autoridad municipal viene a suceder en un momento clave
del proceso electoral, cuando concluye el primer mes de proselitismo abierto y
formal y cuando, según información extraoficial de las filas panistas, se
disponen o se disponían a abrir fuego en el segundo mes de campaña, en mayo,
después del debate del día 6 entre los candidatos presidenciales, en contra de
prominentes figuras priistas precisamente a quienes se pretende acusar y vincular
con delincuentes organizados, con el propósito de dañar la imagen tricolor y de
paso al candidato Enrique Peña Nieto, a quien no pueden bajar en su alto
porcentaje de preferencia electoral que mantiene.
Una de esas figuras sería el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán (aunque no
sería el único), contra quien el Gobierno Federal abriría fuego con base en
supuestos testimonios de testigos protegidos, lo que habría llevado al cuenqueño a una
retirada forzosa de la actividad política para evitar golpeteo contra su
persona pero más que nada contra el mexiquense y contra la causa de su partido,
para no dar pretexto alguno de señalamiento y de persecución con fines
electorales, algo de lo que Fidel estaba y está consciente de que podría
ocurrir pues con base en sus múltiples relaciones tejidas con los hombres del
poder en todas las instancias le habrían filtrado que le preparaban “un
paquete” para tratar de incriminarlo (recientemente un político que ha sido de
su equipo me confirmaba la especie y me decía que cuando se vaya el gobierno
panista y llegue de nuevo el tricolor a Los Pinos resurgirá con fuerza).
Pero ahora, ¡ay!, con qué autoridad puede el Gobierno Federal, la
dirigencia nacional panista, acusar al priismo de vinculación con la
delincuencia organizada si hasta ahora no existe un solo político de nivel o un
funcionario o una autoridad municipal, estatal o federal priista detenida en
flagrancia por el Ejército o la Marina como sí lo hay uno de filiación
blanquiazul, capturado después de una refriega con armas de grueso calibre en
la ciudad de Minatitlán en la que participó un presunto comandante del crimen
organizado. Y aquí sí, se actuó no con base en algún testigo protegido que bien
pudo hacer cualquier señalamiento presionado o con tal de salvarse, sino que se
procedió con fuego armado de por medio, y, además, la detención no la hizo
ninguna policía municipal o estatal, como para tratar de alegar que hubo mala
intención o propósito electoral, sino el Ejército mismo, el cuerpo armado cuyo
Comandante Supremo es el propio Presidente… panista.
El priismo seguramente no se esperaba el enorme, gigantesco regalo que le
cayó como caído del cielo para su causa, que le dio el todavía alcalde panista
de Chinameca, Martín Padúa Zúñiga, pues de entrada neutralizó cualquier golpe
mediático que quiera asestarle el panismo, y aunque hasta ahora no ha habido
reacción de la dirigencia nacional tricolor, seguramente no ha perdido un solo
detalle y debe tener bien documentado el caso para salir a responder cualquier
obús que, relacionado con la delincuencia organizada, le envíe o le quiera
enviar la derecha.
Pero además, los hechos, la detención y el arraigo han ocurrido en vísperas
que se dé el primer debate formal entre los candidatos el próximo 6 de mayo,
por lo que si doña Josefina Vázquez Mota pensaba asestarle un marrazo por ese
lado a Enrique Peña Nieto, no hará más que escupir para arriba.
Con lo ocurrido, el priismo tiene un valioso as bajo la manga, por eso no
se entiende la torpeza de la autoridad judicial local de citar a declarar al
secretario general del comité estatal del PAN, Marco Antonio Nuñez López, “para
que amplíe” la información y “aporte los datos necesarios” sobre una
declaración que hizo en el sentido de que hay alcaldes que son presionados por
grupos de la delincuencia organizada para que hagan pagos de hasta 20 mil pesos
para salvar la vida.
Y la torpeza no está tanto en que se le haya requerido sino en que se haya
informado sobre ello en forma pública, en conferencia de prensa por parte de la
subprocuradora de Investigaciones Ministeriales María Consuelo Laguna Jiménez,
pues de cuando acá se convoca a los periodistas cada vez que se cita a declarar
a algún denunciante o testigo, además de que, en todo caso, al requerido se le
debe proteger guardando la secrecía, más en tratándose de un asunto tan
delicado que tiene que ver con la delincuencia organizada. Nada más faltó que
le pidieran que su ampliación y aporte de datos lo hiciera también en otra
conferencia de prensa.
Cómo se ve que les gusta complicársela. Dios no lo quiera y al señor Nuñez
López no le pasé algo malo porque entonces al Gobierno del Estado, no a la
Procuraduría General de Justicia estatal, se le vendría encima el mundo
mediático, pues se le acusaría de exponer públicamente a cualquier ciudadano
que hiciera algún señalamiento o denuncia contra el crimen organizado en lugar
de protegerlo. Y entonces los panistas tendrían también material de guerra
mediática electoral. Pero qué necesidad.
Pese a todo lo que ha pasado, cómo se ve que no aprenden, o que no quieren
aprender. Qué se le hace. ¿Quién los mal aconseja o asesora?
Josefina Vázquez Mota no
tiene remedio
Pobre mujer. Debería bajar la cortina e irse a su casa. Para variar, ayer
la señora Josefina Vázquez Mota la volvió a regar y re a feo: confundió a Jorge
Castañeda y a Héctor Aguilar como los autores del libro Futuro para todos. Acciones inmediatas para México diciendo además
que se trataba del libro Una agenda para
México 2012, cuando en realidad se trata de un estudio y propuestas a 30
años coordinado por Claudio Loser y Harinder Kohli. Ciertamente, Castañeda y
Aguilar Camín publicaron la obra Un
futuro para México pero en febrero de 2010. La metida de pata la tuvo
durante un foro organizado precisamente para presentar el libro, ¡pero no
conocía a sus autores! Enrique Peña Nieto debe haber respirado con alivio: está
igual que él.
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