Prosa aprisa
Cárcel, reparación del daño, no sanción partidista
Arturo Reyes Isidoro
Más allá
del interés público que despertó su caso, incluso del morbo de sus enemigos y
malquerientes, que los tiene y muchos, de la trascendencia histórica y del
escándalo mediático, creo que como ciudadanos no tenemos nada que reconocer
hasta ahora al Gobierno Federal, el de Enrique Peña Nieto, porque se hayan
suspendido ayer los derechos partidistas de Javier Duarte de Ochoa y seis personas
más, cuatro de ellos exfuncionarios del Gobierno del Estado y dos notarios
públicos, y que se amenace ahora con expulsarlos en forma definitiva del PRI.
Ciertamente,
creo que lo que más debe afectar a Duarte es la carga histórica que lo
acompañará por el resto de sus días y que heredará a sus descendientes de haber
sido el primer gobernador de Veracruz en funciones al que su propio partido
sancionó por violaciones estatutarias y presuntos actos de corrupción, como si
no tenía ya suficiente con ser el primer gobernador del estado que en 86 años
perdió la elección de su sucesor y quien entregará el gobierno a la oposición,
peor para él, a su más odiado enemigo.
Finalmente,
lo de ayer no pasa de ser un hecho interpartidista, de alcance limitado, con
repercusión, en todo caso, sólo para los priistas. La penalización contra
Duarte, lo más severo que tiene es que es moral, esto es, que lo ha exhibido
públicamente, pero, ya se sabe, los políticos están curtidos, tienen la piel
muy gruesa por lo que todo se les escurre y dejan que la toalla del tiempo los
seque y hasta los limpie, para regresar a las andadas de nuevo como si nada
hubiera sucedido. Tienen la cara dura, se dice luego. No fue, pues, más que un
acto cosmético.
Aparte del
escándalo, ¿en qué beneficia a Veracruz y a los veracruzanos la sanción
partidista? En nada. El clamor general es que la Procuraduría General de la
República (PGR) –de la Fiscalía General del Estado (FGE) no se espera nada
porque su titular es un títere del propio gobernador, impuesto en el cargo para
encubrirlo– investigue a fondo las denuncias y actúe en contra de los
responsables del saqueo que han sufrido las finanzas del estado, que los
castigue ejemplarmente para impedir que se propague más el cáncer de la
corrupción en la entidad, pero también que los obligue a resarcir el daño
patrimonial que han causado a las arcas de Veracruz.
Porque si
les suspenden sus derechos como priistas pero se van impunemente a disfrutar de
la riqueza mal habida a costa de los impuestos que pagamos todos los
veracruzanos no sería más que una burla más del gobierno de Enrique Peña Nieto
al pueblo de Veracruz.
Pero,
además, habrá que estar atentos y no dejar que se trate de desviar la atención
con esta sanción, porque lo verdaderamente importante es que no sólo se
investigue y se castigue a los responsables del caso de las empresas fantasmas,
el desvío de recursos que ello implicó y la consiguiente evasión de impuestos,
sino que también se actúe por las denuncias que ha presentado la Auditoría
Superior de la Federación ante la PGR por un cuantioso daño patrimonial.
Hasta
ahora, pues, nada hay que reconocer al régimen priista con el caso Veracruz.
Dejemos a un lado el árbol del escándalo mediático sin mayor trascendencia para
los intereses de los veracruzanos y vayamos al bosque de la verdadera
corrupción que tiene sumida en una profunda crisis económica y como
consecuencia de ella de seguridad y social al estado. Sólo sanción estatutaria
y expulsión de su partido, no. Castigo, cárcel y reparación del daño, sí.
La Comisión
Nacional de Justicia Partidaria del PRI fue muy cuidadosa sobre los
señalamientos con base en los cuales tomó su determinación. Generalizó.
Mencionó que se afecta la imagen de ese partido, que hubo violaciones
estatutarias y que hay presuntos actos de corrupción. Lo que se me dijo anoche
es que se actuó con base en las investigaciones del SAT por el caso de las
empresas fantasmas, pero para nada en las acusaciones que ha hecho el
Gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares.
Se
entendería, así, que no quieren darle ningún crédito pese a que su presión
influyó, y que los priistas quieren agenciarse todos los méritos.
Sobre los
otros sancionados, dos son exsecretarios de despacho, Arturo Bermúdez Zurita,
de Seguridad Pública, y Gabriel Deantes Ramos, del Trabajo; un exsubsecretario,
José Antonio Chara Manzur Beltrán, de Finanzas, quien últimamente era delegado
federal de Economía; y un exdirector, Juan Carlos Rodríguez García, del
Jurídico de la Sedesol estatal cuando el titular era el actual coordinador de
Comunicación Social, Alberto Silva Ramos, así como dos notarios públicos:
Israel Ramos Mange, de Alvarado, y Daniel Cordero Gálvez, de Nogales.
Yunes pide a Meade apoyo para Veracruz
Ajeno al escándalo, por su parte el
Gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares aprovechó ayer una reunión de los
once gobernadores del PAN encabezados por su dirigente nacional Ricardo Anaya
con el Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, para
solicitarle trato especial para Veracruz dada la grave crisis económica que
enfrenta y que le van a heredar.
Lo que se sabe es que el nuevo
gobernador se pasa al menos tres días de la semana en la capital del país
haciendo gestiones para rescatar al estado. Hace varias semanas, un funcionario
de la administración estatal me confió que sabían que Miguel Ángel ya se reunió
en privado con el presidente Peña Nieto, aunque me dijo que no tenían el lugar
preciso.
Por ahora, lo importante es que se ha
reunido y ha hecho gestiones ya con el que paga y distribuye recursos, que
Veracruz y los veracruzanos están urgidos de que lleguen apoyos, aunque está
más que claro que al actual gobierno ya no le darán ni un quinto más, por lo
que la esperanza se cifra en el que viene.
Ingobernabilidad en Xalapa
Representantes de los
maestros que la mañana del lunes bloquearon distintas avenidas de Xalapa dieron
a conocer que para este martes se contempla continúen las manifestaciones ante
la negativa del Gobierno del Estado a liquidarles todo lo que les debe.
Sus acciones afectarían
las entradas a Xalapa y avenidas estratégicas de la capital. Estos bloqueos son
el mejor testimonio público de la ingobernabilidad que hay ya en varios puntos
del estado. El gobierno no paga pero tampoco contiene el daño que se hace a
terceros. Cuando no son ellos mismos los que propician el desmadre con
grupúsculos como el llamado 400 Pueblos, no resuelven los problemas para evitar
el cierre de vialidades.
Los veracruzanos de Xalapa
estamos totalmente desprotegidos en nuestros derechos por parte de las
autoridades. Cómo no vamos a clamar porque esto ya acabe y se vayan. Por
fortuna, ya sólo faltan 65 días para que ello ocurra. Esto ha terminado por ser
una verdadera pesadilla.
Molina se deslinda del desplegado
A través de una
entrevista vía telefónica para una estación de radio de la zona conurbada
Veracruz-Boca del Río, el dirigente de la CNC en la entidad, Juan Carlos Molina
Palacios, fue tajante al señalar que nunca firmó el documento que se hizo
público a nombre de los sectores del PRI de Veracruz apoyando al gobernador
Javier Duarte.
Hizo notar que
en lugar de su nombre pusieron una firma con las letras P. A, por ausencia,
aunque no pusieron ningún nombre, por lo que ignora quién lo incluyó. Quiso
dejar claro que no fue consultado y que no está de acuerdo con que se engañe a
los veracruzanos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario