Prosa aprisa
Resultó estar ciego
el delegado de la Segob
Arturo Reyes Isidoro
No lo
conozco en persona, pero ignoraba yo que el delegado de la Secretaría de
Gobernación en el estado, Ángel Isaac Ochoa Pérez, fuera ciego, estuviera
ciego.
Ayer, en el
marco de una demagógica “glosa” del cuarto informe de Enrique Peña Nieto en
Xalapa, en un restaurante, ni siquiera en un espacio que correspondiera a una
obra federal concluida, en la que participaron los delegados federales (casi
todos ellos con el sello duartista), el representante de Miguel Ángel Osorio
Chong en Veracruz declaró que en Veracruz ¡hay paz y seguridad!
O sea, este
señor, que vive de nuestros impuestos, no ve lo que está pasando cuando a
diario secuestran y asesinan a pacíficos
ciudadanos, cuando hay un regadero de cadáveres
por todo el territorio estatal, cuando se descubren más fosas
clandestinas, cuando todos los que pueden hacerlo están huyendo del estado para
ponerse a salvo.
Cuando los reporteros le tocaron el tema de la
crisis por la inseguridad que vive el estado, el señor respondió que no estaba
autorizado para hablar de ello y “por situaciones claras de seguridad” (debe
ser por la seguridad de su sueldo).
Y todavía
tuvo el cinismo de pedir a los medios informativos que sean “objetivos y
responsables” para no alarmar a la población. “… no alarmemos a la población,
hay actos que lastiman y laceran a los veracruzanos (¡por fin! ¿hay motivo de
alarma o no?), pero sin duda quiero pedirles ser más objetivos”.
¿Más
objetivos? ¿Cómo? ¿Diciendo que había rosas en las fosas en lugar de cadáveres?
¿Callando los secuestros y los asesinatos? ¿Evitando informar de los cuerpos
inertes que amanecen todos los días por todos lados? ¿Diciendo que es mentira
que empresarios, comerciantes, profesionistas, están huyendo dejando atrás toda
una vida? ¿Ocultando a la población la ineficacia tanto del Gobierno Federal
como del estado para darnos seguridad?
Con razón a
este señor, el colega tlaxcalteco Jorge Alfredo Montes de Oca, de gentetlx.com, lo calificó alguna vez de
“gris personaje”, cuando fue delegado en Tlaxcala. Cuánta diferencia con su
antecesor en el estado Alberto Amador Leal, un hombre cauto, responsable, pero
realista, que no ignoraba ni ocultaba la gravedad de la situación en Veracruz.
Y pensar
que la “glosa” de ayer fue para comentar e informar sobre los “resultados” del
Gobierno Federal en el estado. ¿Cuáles? (cacarearon el libramiento de Coatepec
inaugurado el 5 de agosto ¡de 2014!, y eso sólo correspondió a la primera parte
porque nunca lo concluyeron en su totalidad).
Personas
como el delegado Ochoa Pérez piensan que queriendo pintar un Veracruz bonito
donde no pasa nada, de espaldas a lo que viven a diario los veracruzanos, van a
ganar las elecciones de 2017 y 2018.
Lo más
triste fue que ninguno de los delegados veracruzanos (Ochoa Pérez es chilango y
algunos medios lo han ligado a un grupo porril del PRI de la Ciudad de México
llamado “Federación de Estudiantes Politécnicos”), que nacieron aquí y viven
aquí, alzó su voz para desmentir que haya paz y tranquilidad. No cabe duda que
les interesa más la ubre presupuestal que los intereses de Veracruz, por lo que
son indignos del cargo que ostentan.
Pero si
este funcionario federal y sus compinches veracruzanos por cuidar su sueldo se
niegan a ver y reconocer la realidad, qué bueno que, en cambio, haya quienes sí
se preocupen y reconozcan lo que está pasando e intenten hacer algo.
El senador
José Francisco “Pepe” Yunes Zorrilla condenó el sábado el crimen del director
del hospital de José Azueta, doctor José Roberto Valderrama, ocurrido un día
antes. Lo hizo durante una gira de trabajo por Chacaltianguis, en la cuenca del
Papaloapan, área donde se cometió el asesinato y ofreció luchar porque el
estado sea un lugar más seguro, a diferencia del gobernador Javier Duarte de
Ochoa, quien se limitó a lamentar lo ocurrido desde la comodidad, a través de
su cuenta de Twitter, y ni siquiera envió al Secretario de Salud, Fernando
Benítez Obeso –y éste tampoco fue por iniciativa propia–, a expresar sus
condolencias y solidaridad con la familia, la comunidad médica y los amigos de
la víctima.
Pepe dijo
estar seguro que miles de familias veracruzanas compartían su preocupación y
sentimiento porque “a nadie le satisface el día a día que tenemos que sortear”.
Claro que no. Estamos desprotegidos, indefensos.
El pasado 5
de septiembre, cuando el alcalde de Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol,
pidió auxilio al Gobierno Federal para frenar la ola de violencia, mediante un
tuitazo el gobernador Duarte de hecho lo descalificó y dijo que “la
responsabilidad es nuestra”. ¿Qué le puede decir ahora a la familia del doctor
Valderrama? ¿Qué era suya la responsabilidad pero que, ni modos, lo siento, y
ya?
Las campanas de La Piedad
En el
boletín dominical de la iglesia de La Piedad en Xalapa, del 28 de agosto
pasado, con el subtítulo “Las campanas”, se publicó el siguiente texto:
“Hace 132
años, construido el templo de La Piedad, se subió una campana en esta torre.
Una campana de 300 kilos aproximadamente. Es la campana de la que se rompió el
badajo y fue refundido recientemente. Otra campana, más chica, de unos 70
kilos, se rajó y trae el nombre del donante y fecha de 1884. Otra, del mismo
peso, también se rajó y trae la fecha de 1895 y en memoria del que mandó a
hacer la campana anterior. Ambas se bajaron de la torre y esperan su
renovación”.
Se agrega:
“Consultamos a campaneros profesionales del Estado de Hidalgo. Pueden
renovarlas con las mismas inscripciones o incluyendo alguna nueva. Pueden
fundirlas por separado o juntas. Se comprometen a venir por ellas y a traerlas
ya renovadas. El costo es el mismo si se refunden por separado o juntas:
$25,000.00”.
“Así
volverían a repicar las tres campanas. Como no tenemos dinero, estas dos
campanas continuarán su silencio hasta que la Divina Providencia nos ayude”. En
el boletín de ayer se continuaba pidiendo ayuda. La iglesia de la Piedad está
bajo el cuidado del padre Celestino Barradas, historiador de la Iglesia
Católica en Veracruz y a quien se conoce como “el constructor” porque por todos
los templos por los que ha pasado ha dejado su huella con reconstrucciones o
reparaciones, o construcciones nuevas de recintos religiosos, quien clama por
la ayuda.
Me puse a
pensar en lo que gastó uno de los candidatos a diputados en el pasado proceso
electoral en su campaña (fue el que más gastó) y que, por lo mismo, ganó: 80
millones de pesos, según me informaron otros candidatos que perdieron porque
cuando mucho tuvieron para gastar 3 milllones de pesos. Y en nuestra iglesia
sólo necesitamos 25 mil pesos. Me he propuesto a colaborar con la causa. Sé de
políticos, muchos funcionarios, que podrían resolver el problema en un tris.
Con cinco que donaran 5 mil pesos cada uno estaría listo, o con 25 que pusieran
mil.
¿Qué no hay
dinero? ¡Por Dios! ¿Cuánto se va a gastar el jueves con el pago a los colonos
de Xalapa para que desde muy temprano lleguen (los van a llevar en camiones
urbanos contratados ex profeso y les van a dar lonches y refrescos) y
prácticamente tomen y llenen el frente del Palacio de Gobierno y aplaudan a
rabiar al Gobernador cuando salga a dar El Grito, con lo que se asegurará que
no haya abucheos? Espero que nos ayuden en nuestra causa.
La reunión de El Lencero
Luego de
que la semana pasada se supo que el Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS)
había presentado una denuncia penal contra quienes resulten responsables en la
Sedesol estatal, la SEV y Protección Civil por un daño patrimonial por más de
940 millones de pesos, funcionarios y ex funcionarios de las tres dependencias
y del órgano fiscalizador se reunieron el viernes pasado, por segunda ocasión,
ahora en las instalaciones del aeropuerto de El Lencero.
La reunión
habría sido para tratar de ver cómo solventan lo que presuntamente recibieron y
entregaron por el monto señalado, para evitar la acción de la justicia. Lo más
grueso está en la Sedesol de donde se esfumaron 508 millones. A ver hasta dónde
se llega.

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