Prosa aprisa
Morena lidera encuesta; el PRI se hunde
Arturo Reyes Isidoro
"Morena está en primer
lugar, por eso son los ataques de Peña, Calderón, su esposa, Yunes, el
presidente del PRI que se me olvida su nombre, de Anaya, ese aprendiz de
mafioso, presidente del PAN".
Esto lo dijo Andrés Manuel López
Obrador el sábado de gira por Nayarit, y al menos por lo que hace al Estado, en
efecto Morena arranca en punta con una amplia ventaja sobre los demás partidos
de cara a las campañas electorales municipales de este año, pero también a la
presidencial y a la de gobernador en 2018.
El fin de la semana pasada se me
compartió el resultado de una encuesta levantada en la pasada quincena por una
de las más prestigiadas casas encuestadoras del país, resultado que se me
autorizó comentar a condición de no revelar ni el nombre de la empresa ni quien
la contrató.
A poco más de un mes de que
inicien las campañas de los candidatos a las alcaldías y a menos de tres meses
de que los veracruzanos vayan a las urnas, así como a 15 meses de la elección
presidencial, Morena arranca con 34.1% de la preferencia de los electores,
contra 24.2% del PAN, 12.5% de los independientes y 12.0 del PRI.
Abajo, pero ya con porcentajes
bastante reducidos están, Movimiento Ciudadano con 2.5%, PRD con 1.3%,
Encuentro Social con 0.5%, PVEM con 0.3%, Nueva Alianza con 0.3% y PT con 0.2%.
Que yo sepa, estos
porcentajes son del conocimiento de la
cúpula del poder político en la Ciudad de México, donde se toman las
decisiones, y esa puede ser la explicación para algunos acontecimientos que se
han dado en el Estado en los últimos días.
Creo que es pertinente aclarar
que la encuesta se levantó antes de que se conocieran nombres de aspirantes a
presidentes municipales y que se registraron o se intentaron registrar como
precandidatos por los diferentes partidos políticos.
Al menos de inicio es
significativa la ventaja de Morena, que por primera vez en la historia de
Veracruz arranca en punta. Dos cosas más destacan: uno, que el PAN, no obstante
que ganó la gubernatura en junio pasado y que ahora está en el poder, aparece
relegado en segundo lugar 10 puntos abajo, cifra muy considerable; dos, que el
PRI se hunde y aparece en cuarto lugar, a 22 puntos debajo de Morena, algo
hasta la pasada elección municipal inimaginable.
No deja de ser menor el hecho de
que los tres primeros suman 70% de la preferencia del electorado y es muy poco
lo que dejan al resto tomando en cuenta que son 7 partidos más que tendrán que
repartirse el 30% restante.
También llama la atención que el
Partido Verde no obtiene ni siquiera un dígito sino sólo una fracción menor, lo
que hace preguntar si ya se acabó el encanto de Fidel Herrera Beltrán, pues él
y su hijo son dueños de la franquicia en Veracruz y se pensaba que serían la
tabla de salvación del PRI y de los priistas que quieren competir pero sin
cargar con el logotipo tricolor.
En todo caso, la alianza PRI-PVEM
suma sólo 12.3%, con lo que se mantiene en cuarto lugar debajo de los
independientes, que tienen 12.5%. Al PAN tampoco le alcanza su alianza con el
PRD pues juntos sólo suman 25.5%, muy lejos de Morena que va solo y que tiene
34.1%.
Es obvio que estos porcentajes se
van a mover una vez que oficialmente se conozca quiénes serán los candidatos
formales y como resultado de las campañas, pero será difícil que en mes y medio
de proselitismo cambie radicalmente la tendencia; o sea, todo lo que los
partidos y los aspirantes no hayan hecho, trabajado antes, ya no lo podrán
reponer en 45 días.
Acaso por eso y antes de que la ley lo limite, López Obrador recorre el
camino para que no crezca la yerba y a partir del próximo jueves y hasta el
domingo atacará de nuevo cuando inicie un recorrido por la zona centro
visitando los municipios de Jalcomulco, Tlacotepec de Mejía, Coscomatepec,
Atzalan, Altotonga, Rafael Lucio, Cosautlán de Carvajal, Tlaltetela, Totutla,
Ayahualulco, Teocelo y Xico.
El Peje ha estado visitando y
recorriendo el Estado, seguramente porque sabe la importancia de ganar la
mayoría en Veracruz, lo que para él sería un gran golpe si su partido y su
candidata Delfina Gómez Álvarez ganan también la gubernatura del Estado de
México. Si lo logra asegurará ya 50% de la presidencia de la república. Trabajo
similar, en cambio, no han hecho ni Enrique Ochoa Reza, del PRI, ni Ricardo Anaya
Cortés, del PAN.
Este desinterés del líder priista
motivó que el senador Héctor Yunes Landa le reprochara el viernes pasado su
indiferencia hacia el proceso electoral de Veracruz. A través de siete mensajes
de tuiter le espetó:
“te he buscado con propósito
fijar posición como priista sobre tu poca atención a Elecciones Veracruz…
muchos priistas veracruzanos percibimos por tus acciones y discursos que
Veracruz no es prioridad para ti… No son 3 somos 4 estados en elecciones,
olvidaste mencionar Elecciones Veracruz en el último Consejo Político. Algo no
menor… hay 3 elecciones de gobernador y en Veracruz 212 Ayuntamientos, pero
somos el único estado en oposición… si tu apretada agenda no permite llamada,
contesta mensajes o acusa recibo hablando en Aniv PRI de Elecciones Veracruz…
aunque sea solo discurso y no realidad, ojalá menciones que Veracruz sí será
prioridad y sí te importa… si desconoces la relevancia política de Veracruz,
recuerda: somos 4to estado con mayor padrón electoral”.
(Por lo demás, esto que le
reprochó Héctor es lo mismo que él hizo como candidato, cuando no recibía ni a
sus propios correligionarios que querían hablar con él ni respondía llamadas
telefónicas o mensajes, o sea, le han dado una probada de su propio chocolate.)
En realidad, el reclamo debió haberlo
hecho el dirigente estatal del PRI, Renato Alarcón Guevara, de quien
prominentes priistas me han dicho que va que vuela para convertirse en el
presidente de su partido que más alcaldías ha perdido.
Pero contrario a la posición de
Ochoa Reza, y quizá porque en el Gobierno federal saben de la situación en
Veracruz, de lo que el Estado representa electoralmente y de las cifras de la
última encuesta, es que de pronto se dejaron venir a la entidad el propio
presidente Enrique Peña Nieto, el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio
Chong, el Secretario de Educación Aurelio Nuño y el Secretario de
Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza, o sea, de pronto les nació
el interés por la entidad no obstante que la gobierna un panista.
En “Prosa aprisa” del pasado
viernes hablé de los piropos que se lanzaron el jueves en Tuxpan Peña Nieto y
Miguel Ángel Yunes Linares, de los arrumacos verbales que tuvieron y de los
piojitos en la cabeza que se hicieron en público, extraño porque se supone que
son antagonistas políticos, e incluso un detalle en el que nadie reparó fue que
en esa gira estuvieron lo mismo el gobernador panista que su
¿otrora? odiado enemigo Alberto Silva Ramos y que se sepa no sólo no se
rasparon ni con el pétalo de un tuit cuando apenas unos meses atrás se daban de
cacerolazos tuiteros y ahora ni siquiera de lejos se sacaron la lengua.
En este espacio he comentado el
interés tanto de panistas como de priistas, o viceversa, por tratar de parar a
toda costa, al precio que sea, a López Obrador para que no gane en Veracruz y
no gane la presidencia de México, por lo que despiertan sospechosismo esos
abachos y bechos de Tuxpan, lo que, por lo demás, no sería raro que formara
parte de una inicial negociación bajo el principio de que el pastel político lo
partimos y nos lo comemos sólo nosotros pero está excluido cualquier moreno.
La negociación les urge y les es
necesaria porque sólo sumando sus votos podrán superar la ventaja que ya les
saca el tabasqueño. De otra forma no se ve cómo lo van a parar.
Pero de que El Peje se ha
convertido en el enemigo a vencer, ni duda cabe.

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