Prosa aprisa
Lo que dejará en
claro las elecciones
Arturo Reyes Isidoro
De tres
cosas nos darán certeza las elecciones del próximo domingo.
Nos darán
la medida de qué tan real es el crecimiento de Morena como partido político en
Veracruz.
Servirá de
plesbicito para saber qué tanto el electorado sigue apoyando al panismo ahora
en el poder en el Estado.
Despejará
toda duda sobre el daño real que ha sufrido el PRI por los malos, pésimos
gobiernos de Javier Duarte y Enrique Peña Nieto.
Morena dio
muestras de un inesperado crecimiento en la elección de hace un año.
Sin
embargo, la sombra de duda sobre qué tanto lo hizo por méritos propios quedó
ante la sospecha de que recibió apoyo del gobierno de Duarte.
A menos que
el exgobernador se atreviera a hablar y dijera que es cierto, no hay forma de
comprobarlo.
Los
insistentes rumores el año pasado fueron que el hoy preso exmandatario dio
dinero al entonces candidato de izquierda Cuitláhuac García Jiménez.
Versiones
sin confirmar hablaban de que lo habían visto entrar y salir varias veces de la
Casa Veracruz. Cierto, nunca se dijo que López Obrador.
Cuitláhuac
ha negado siempre la versión y salvo prueba en contrario habría que creerle.
Lo que sí
es cierto es que Duarte facilitó las cosas para que Morena creciera electoralmente
de tal forma que le restara votos al PAN y a su candidato Miguel Ángel Yunes
Linares.
En su
engreímiento como estratega político, en varias ocasiones Duarte comentó ante
columnistas que eso era lo que pretendía para asegurar el triunfo del candidato
del PRI.
O sea,
pudiéndolo hacer, no puso ningún obstáculo para que los morenos operaran a sus
anchas por todo el territorio estatal.
Supuestamente
habría ordenado a operadores del gobierno y del PRI que en algunas regiones del
Estado trabajaran a favor de Morena, donde sabían que el tricolor no crecía o
estaba a la baja, o podría perder. No querían que ese voto se fuera hacia el
PAN.
Escuché
varias veces que también había operadores oficiales que llevaban sobres de
dinero a algunas regiones o para entregarla a morenistas o para influir entre
el electorado a favor del partido de AMLO.
Pero este
año ya no está Javier Duarte ni el PRI en el gobierno. Entonces se verá la
verdadera fuerza de Morena.
Por lo que
se ha venido viendo en las campañas y por el resultado de varias encuestas, que
se consideran serias, Morena ya es una presencia real y fuerte como partido
político. Qué tanto lo sabremos el próximo domingo.
La jornada
del 4 de junio será también un parámetro para saber cómo están los bonos del
PAN y del gobierno que encabeza Miguel Ángel Yunes Linares.
No es
ningún secreto que la nueva administración no ha cumplido muchas ofertas de
campaña, una de las principales acabar con la violencia y la inseguridad y
devolver la tranquilidad a los veracruzanos.
La violencia
está desatada y no hay día que la prensa del Estado no informe sobre hechos
sangrientos, de pérdidas de vida, no obstante que operan en el Estado la propia
Gendarmería Nacional y la Policía Militar, además de elementos de la Marina, el
Ejército y la Policía Federal.
Pero
también es elevado el nivel de desempleo, está paralizada la obra pública o más
bien no la hay y aunque ya están cayendo varios integrantes de la red delictiva
de Javier Duarte, no se ha podido rescatar gran cosa del dinero que desviaron.
Yunes
Linares en buena parte triunfó porque supo aprovechar el descontento popular
que había en contra del gobierno de Javier Duarte y ofreció expectativas de que
con él las cosas cambiarían y serían mejor.
El próximo
domingo veremos qué piensan los veracruzanos al respecto y si el gobernador
mantiene la adherencia de ese electorado inconforme con Duarte, o bien, si se
le ha alejado.
Del PRI
tampoco es un secreto que ha ido en caída libre y sobre el actual proceso
electoral municipal se le dan muy pocas posibilidades de que gané un buen
número de alcaldías.
Desde un
principio el promedio de triunfos que se le vaticinan es de 40, aunque sus
dirigentes llegan a hablar hasta de 80.
Igual,
encuestas que se han conocido, que son consideradas serias, lo ubican en el
tercer lugar, y en algunos municipios hasta en cuarto.
La certeza
de la fuerza que posee se tendrá igualmente el domingo.
Los partidos “chicos”
Pero algo
en lo que pocos reparan es en el resto de los partidos, los llamados “chicos”,
que durante las campañas que terminan esta semana mostraron que tienen también
una presencia significativa y que pueden ganar alcaldías.
Un partido
que mostró buena fuerza fue Movimiento Ciudadano, cuyo dirigente nacional,
Dante Delgado Rannauro, estuvo bastante activo apoyando a sus candidatos en
territorio estatal.
Tal vez es
de los que más ha capitalizado la baja del PRI y la decepción que en muchos
veracruzanos ha causado el PAN, en buena parte por su conocimiento que tiene
del Estado, como que ya fue gobernador de Veracruz.
En algunos
municipios, en Teocelo, por ejemplo, creció el Partido Encuentro Social, y en
Xalapa el Partido Nueva Alianza, que postuló al empresario Nicanor Moreira,
considerado un buen candidato.
En
realidad, aunque saben que no podrán alcanzar muchos triunfos, estos partidos
lo que pretenden es lograr el mayor número de votos para obtener mayores
prerrogativas, de cara al proceso de 2018.
También
buscan suficientes sufragios que les permitan conservar su registro, y es
seguro que varios lo van a lograr.
A ellos se
sumarían algunos candidatos independientes, que también pueden irrumpir como
victoriosos por primera vez en la historia del Estado.
De cómo
queden todos los partidos se podrá inferir la fuerza con la que contarán para
la renovación de la gubernatura y sobre todos los “chicos” podrían pelear
algunas diputaciones para el próximo año.
Por eso
muchos se enfocarán el próximo domingo a vigilar que los llamados “grandes”
cometan el menor número de triquiñuelas y les resten votos legítimos.
Indudablemente,
será una elección inédita con muchos actores políticos y donde se da por seguro
que ya no habrá un solo ganador o ya no volverá la hegemonía como la que tuvo
el PRI en sus días de esplendor.
Pepe y Héctor se mueven
Dos de los
aspirantes del PRI a la gubernatura, los senadores José Francisco Yunes
Zorrilla y Héctor Yunes Landa habrán de intensificar su movilidad política por
el Estado apenas pasada la elección del 4 de junio, dentro de seis días.
Con
anticipación se comenta que Héctor ha programado ya una comida con un grupo de
periodistas para este mismo viernes y Pepe para el próximo lunes, dentro de una
semana.
Pero
seguramente no serán los únicos, pues se espera que como es su estilo,
Cuitláhuac García Jiménez, de Morena, empiece a recorrer el Estado, en especial
las zonas rurales.
Por parte
del PAN-PRD hasta ahora se da por hecho que el gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares buscará asegurar la candidatura para su hijo del mismo nombre, aunque
no se sabe si pediría licencia para separarse del Ayuntamiento de Boca del Río
a fin de empezar a trabajar con miras a 2018.
Tampoco se
sabe si esta vez tratará de competir Dante Delgado, de Movimiento Ciudadano,
quien mantiene buena presencia en la entidad.
Se desea
que el Gobierno del Estado garantice toda la seguridad y participe el mayor número
de veracruzanos.

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