Prosa aprisa
¿Empiezan a caer algunas
calabazas?
Arturo Reyes Isidoro
Fue el exgobernador Miguel
Alemán Velasco quien hizo un símil entre un gobierno y su equipo y una carreta
y un cargamento de calabazas.
Dijo que la carreta arrancaba
su viaje cargada pero que en el camino unas se iban cayendo, otras se echaban a
perder y unas más se acomodaban y llegaban bien a su destino.
Ayer, cuando vi la foto en la
que el secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco, en
representación del gobernador Cuitláhuac García Jiménez entregó el Plan
Veracruzano de Desarrollo al presidente de la Mesa Directiva del Congreso
local, me pregunté si ya empezaron a caer algunas calabazas de la carreta
cuitlahuista y si por el molonqueo se empiezan a acomodar las que van a
concluir bien.
En la ortodoxia política que
conocen los veracruzanos, si no pudo estar el gobernador en el acto entonces su
ausencia debió ser llenada por el número dos, o sea, por el secretario de
Gobierno, don Eric Cisneros Burgos.
Pero el jefe del Ejecutivo
estatal le dio el papel estelar al titular de la Sefiplan e hizo a un lado al
de la Segob, acaso por la buena imagen que tiene y proyecta Lima Franco, una
imagen fresca, mientras que Cisneros sufre ya desgaste, además de que está
sometido a la metralla de la crítica en las redes sociales y en algún sector de
la prensa tan pronto asoma la cabeza.
El gobernador optó, pues, por
un técnico en lugar de por un político, o por un técnico en lugar de por un
rudo (Eric cada vez que puede le echa bravatas al fiscal Jorge Winckler). El
pozarricense titular de Finanzas, por lo que se ve, está convertido por ahora
en el chico del momento.
La carreta, mientras tanto,
ahí va, casi en el arranque, pero parece que ya se topó con algunos baches de
los que no rellena el alcalde de Xalapa Hipólito Rodríguez Herrero y algunas
calabazas empezaron a caer y a rodar. Ya veremos cuántas se acomodan y llegan
bien.
AMLO le mete el hombre y apuntala a Cuitláhuac
Finalmente, ¿a qué vino el
presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado fin de semana al norte del
Estado?
Si uno escuchó o leyó sus mensajes
del 2 de diciembre en Xalapa, o los del 1, 2 y 3 de febrero en Minatitlán,
Acayucan y Córdoba, respectivamente, entonces ya no advirtió mayor novedad en
lo que dijo el viernes en Poza Rica y en Tuxpan y el sábado en Tantoyuca.
Repitió casi lo mismo, por lo
que todo quedó en anuncios. Hubo sin embargo sus detalles.
En lo político, lo más
significativo de la visita a la Huasteca fue el espaldarazo que le dio en
Tuxpan y en Tantoyuca al gobernador.
Dijo
que le daba “muchísimo gusto” que gobierne porque es “un hombre honesto, con
convicciones”; que están trabajando de común acuerdo “y yo voy a apoyar siempre
a Cuitláhuac”.
Manifestó
que él cuenta con el apoyo del Ejecutivo estatal, “por eso estoy muy
respaldado”.
Y expresó que cuando viene a la entidad se siente como “en mi
tierra, como en mi agua, como pez en el agua, porque cuento con el apoyo del
gobernador de Veracruz, que es una gente honesta, limpia, una gente que le
tiene amor al pueblo. Esa es una garantía, es una ventaja para el pueblo
veracruzano”.
Políticamente no es
menor que haya insistido en que Cuitláhuac es “honesto, limpio”, aunque es más
significativo que haya resaltado que lo va “a apoyar siempre”.
Vino, pues, a reconfirmarlo
en el cargo, a meterle el hombro y a apuntalarlo, no sé si ante las voces que
hablan de su posible salida, anticipada, de la gubernatura, o de quienes la
desean; de quienes afirman que no está contento con su trabajo o de quienes
especulan que no lo puede cambiar ahora sino hasta que cumpla dos años para no
tener que convocar a elecciones de nuevo y poder nombrar a un interino, a su
gusto.
Lo único cierto es
que por ahora el gobernador quedó muy fortalecido en esta tercera visita
presidencial, una vez que López Obrador estuvo ya en las tres grandes zonas del
Estado.
Lo dejó muy claro: lo
va a apoyar siempre.
De todos modos salta
la pregunta, por qué lo vino a apuntalar cuando no han transcurrido ni seis
meses del sexenio, y si no hubiera sido mejor esperar a que fuera el pueblo, el
electorado, la sociedad, los veracruzanos quienes calificaran a su máxima
autoridad.
No le cuestionan deshonetidad, sí falta de orden
Hubo insistencia
presidencial en que Cuitláhuac es una gente honesta, limpia.
He escuchado a muchas
personas decir lo mismo, que reconocen esa característica del gobernador.
Aunque he escuchado
también que, en cambio, permite que otras personas manoseen decisiones que solo
a él corresponden, manoseo por parte de funcionarios federales ajenos a su
administración o incluso por parte de presuntos familiares suyos.
También, que está
tolerando situaciones anómalas, como los casos de nepotismo, señalados públicamente,
de funcionarios de su gobierno; que no se hayan bajado el sueldo como habían
ofrecido en campaña; o que no hagan pública su declaración 3de3 (de situación
patrimonial, de pago de impuestos y de intereses).
A Cuitláhuac –esa es
mi percepción personal, e incluso hasta que no se demuestre lo contrario yo
también lo creo– nadie lo acusa de deshonesto, de pillo, de ladrón como a
algunos de sus antecesores, aunque ciertamente lleva muy poco tiempo en el
cargo y habrá que ver su comportamiento en lo que resta de la administración. También
creo que es un buen hombre.
Lo que le señalan es
que “no mete orden” y, por lo mismo, permea la idea de que cada quien anda por
su lado, percepción que han reforzado los casos en que ha habido hasta tres
versiones de un mismo tema, incluso algunas que lo han contradicho.
¿La insistencia de
AMLO de que Cuitláhuac es honesto, limpio, fue para que escuchara que confía en
él, pero que debe cuidarse porque tiene información de que los moches por parte
de malos presuntos servidores públicos y de diputados presuntos representantes
populares rondan su administración y pueden dañarlo? ¿Dijo que los moches lo
tienen hasta el “copete” a manera de advertencia de que por ningún motivo los
debe permitir?
Creo que el
espaldarazo al gobernador debe servirle de punto de apoyo para darle la primera
sacudida a la carreta y tirar el producto que le ha salido mal, antes de que
contamine y dañe toda o la mayor parte de la carga, al margen de la que se
caiga y de la que se eche a perder sola.
Pero de que está
firme, quién lo duda después de lo que dijo de él López Obrador.

No hay comentarios:
Publicar un comentario