Prosa aprisa
La caída de
Pepe Mancha
Arturo Reyes Isidoro
Por reacciones que se dieron adentro y afuera del gobierno del Estado la
misma noche del miércoles cuando se conoció la determinación del Tribunal
Electoral de Veracruz (TEV) de anular la elección interna para elegir al
dirigente estatal del PAN, que presuntamente había ganado José de Jesús Mancha
Alarcón, “Pepe Mancha”, me dio la impresión de que se tomó como un golpe
político al exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares y su pretensión de buscar
de nuevo la gubernatura para su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez en 2024.
Si alguien cree que así fue, está equivocado.
Miguel, una vez que se confirmó la derrota de su heredero el pasado 1 de
julio (pronto va a hacer ya un año) y tras consumir siete días en asimilar el
resultado, ese sí terrible golpe político, por fin salió a reconocer el triunfo
de Cuitláhuac García el 9 de julio de 2018 pero advirtiendo en su mensaje de
entonces: “Que quede claro, la lucha sigue”.
En noviembre pasado, a horas de entregar la administración, concedió su
última entrevista como gobernador a Paz Ramírez, de Notiver, en la que aceptó sin ningún titubeo que la derrota le
“dolió muchísimo” y que le seguía “doliendo”, pero que no tenía la menor duda
que “Miguel es la persona mejor preparada para gobernar”. En su última
comparecencia en el Congreso local declaró a los reporteros que su próximo reto
sería que dentro de seis años Veracruz tuviera un gobernante “a la altura de su
grandeza y de su potencia”, en clara alusión a su vástago mayor.
Decir ahora que Yunes está trabajando desde entonces, como él lo sabe
hacer, para enfilar de nuevo a su hijo a la candidatura del PAN y luego buscar
otra vez la gubernatura no es nada novedoso. Él fue muy claro sobre lo que
haría cuando aceptó la derrota de 2018.
Está tejiendo ya la red con la que pretende trabajar en la elección
intermedia de 2021 pero con miras a la de 2024, aunque lo hace de la forma más
discreta y callada. Contacta, habla con actores políticos, los invita y los
convence, porque posee esa gran habilidad, pero una cosa les ha venido dejando
bien claro desde un principio: en su proyecto no entra Mancha Alarcón ni su
grupo. Si no pensaba aliarse y trabajar con él, ahora menos cuando se da por
descontado que con la anulación de la elección interna pasada su salida de la
dirigencia no tiene retorno (de todos modos él prepara una estructura alterna a
la de la dirigencia estatal).
En realidad Yunes Linares y Mancha Alarcón se mascaban pero no se tragaban
e hicieron alianza para la elección de 2018 porque a los dos les convenía: a
uno sumar apoyos para el proyecto de su hijo y al otro seguir medrando al
amparo de la dirigencia y de que el entonces gobernador lo necesitaba. Pero la
relación entre ambos nunca fue buena.
Iniciado el bienio yunista en 2017, Miguel Ángel y José Mancha tuvieron
varios roces hasta que llegaron a un abierto enfrentamiento que llegó a
insultos con palabras altisonantes y a amenazas por parte de ambos, por
diferencias en la selección de candidatos a presidentes municipales para la
elección del 4 de junio de ese año.
La confrontación más álgida se inició cuando Yunes llamó por teléfono a
Mancha para recordarle y advertirle que las cosas habían cambiado y que a la
vieja usanza del PRI él era quien decidía y decidiría todo, incluso por encima
de la dirigencia panista, y para demostrar que iba en serio lo amenazó e
incluso le recordó que sabía muy bien cuáles eran las posiciones que el
dirigente blanquiazul tenía en la estructura estatal y en varios municipios del
Estado donde figuraban familiares suyos.
El tuxpeño no se amedrentó y lo enfrentó. Le dijo que no se le olvidara que
en el PAN las cosas se hacían de manera diferente, que procediera como quisiera
porque la dirigencia que él presidía tenía un protocolo establecido para
proceder en las selecciones internas de candidatos y que se tenían que seguir
los reglamentos. Se gritaron.
“¡Voy a meter a tu primo a la cárcel!”, le espetó el entonces gobernador y
enseguida cortó la llamada. A los pocos días, el primo, delegado de Tránsito
del Estado en Tuxpan fue cesado. Al parecer lo mismo sucedió con otros
recomendados de Mancha en diferentes posiciones menores de la capital del
Estado (parte de esta versión la manejé meses después lo que enfureció a
Mancha, quien reunió a toda la dirigencia y colaboradores y les exigió que le
dijeran quién me había filtrado la versión –igualito a López Obrador quien le
pide al diario Reforma que le informe
quien le filtró la copia de la carta que
dirigió al Rey de España–, olvidándose que a ellos también les monitoreaban y
les grababan sus llamadas.
El golpe del
miércoles, pues, del TEV a Mancha no solo no daña a Yunes y su proyecto y en
una de esas hasta lo ayudaron quitándole a un enemigo de encima y le ahorraron
el trabajo de hacerlo él mismo. Ahora sí, nadie sabe para quién trabaja.
El golpe debilita a Sergio Hernández
A quien
golpea directamente la decisión contra Mancha es al actual coordinador del
grupo parlamentario del PAN en el Congreso local, Sergio Hernández, a quien el
ahora desconocido dirigente sostuvo contra viento y marea para que repitiera
como diputado y en la coordinación.
En un fuerte
reclamo que le hizo la entonces diputada local Cinthya Lobato Calderón a
Hernández la noche del 7 de junio de 2017, entre otras cosas le gritó: “… sí hay
dinero para que le lleves a Pepe Mancha, para eso sí hay dinero, lo que no hay
dinero es para el autismo, para el foro que se está haciendo aquí…”, lo que
ilustraba la relación hasta de complicidad entre uno y otro.
Al caerse
Mancha se ve inminente la caída de Sergio como coordinador de la bancada
panista, nombramiento para el que estaría alistándose ya el diputado Enrique
Cambranis Torres, de posición moderada, panista de valores y principios
seguidor de la vieja corriente del fundador del PAN Manuel Gómez Marín y quien
hizo campaña con el candidato perdedor en la elección anulada, Joaquín Rosendo
Guzmán Avilés.
También perdería
Hernández la posibilidad de ser el próximo candidato panista a la alcaldía de
Xalapa, como pretendía, pues además de que se le caería su fuente de
financiamiento seguramente el nuevo
dirigente estatal optará por otra opción.
Despejan camino a Guzmán Avilés
Desconocido
el triunfo de Mancha, de nuevo se ha abierto el camino para que llegue a la
dirigencia estatal Joaquín Rosendo Guzmán Avilés, quien desde un principio se
inconformó con el resultado, que impugnó alegando muchas irregularidades.
Aunque
Mancha ha anunciado que impugnará la decisión del TEV, se da por descontado que
no prosperará su petición. Así, el próximo 10 de mayo se lanzaría la
convocatoria para una nueva elección y el 30 de junio sería la elección. Se da
por hecho entre el panismo que llegará a la dirigencia Guzmán Avilés.
No saldrá “Prosa aprisa”
En la
Universidad Veracruzana salimos este viernes de vacaciones por una semana.
Aprovecharé para atender asuntos personales familiares. Los dejaré descansar
por unos días de mis comentarios. Solo que ocurriera algo extraordinario
escribiría pero, como decía Duarte, aquí no pasa nada. Todo sigue igual, o
peor. Mejor me tomo un descanso.

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