Prosa aprisa
Gobiernan con frivolidad
Arturo
Reyes Isidoro
Los
hechos violentos de Tierra Blanca, ocurridos el lunes, pusieron al desnudo la
preocupante falta de previsión de los responsables de la seguridad pública del
Estado y la frivolidad con la que se conducen.
Gracias
al trabajo profesional de reporteros de la zona, víctimas tanto de policías
como de delincuentes, quienes arriesgando su vida dieron cuenta de los hechos
en vivo, pudimos ser testigos del nivel de violencia que prevalece en varias
regiones de la entidad.
Hay
confusión en las versiones de cómo se iniciaron y sucedieron los hechos, pero
hasta ayer lo único claro era que no se trató de un enfrentamiento entre
miembros de algún cartel delincuencial y policías, sino de pobladores y
elementos de la Fuerza Civil.
Me
pregunto si la famosa “inteligencia”, de la que presumen en ocasiones cuando
por casualidad detienen a alguien, no tenía información de lo que se preparaba
y las consecuencias que podía tener, ante lo que pudo haberse realizado alguna
acción preventiva para evitarlo.
Mientras
las ráfagas de ametralladoras retumbaban y provocaban zozobra entre gran parte
de la población, o en toda porque los hechos estaban siendo transmitidos en
vivo, el titular de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, con una gran
frivolidad se dedicaba a condecorar a un perro (el “agente” Gadafi) en El
Lencero, cerca de Xalapa.
¿Y
qué hizo el señor ante la clara evidencia de que no está donde debe estar, de
que descuida su responsabilidad, de que no está preparado para reaccionar de
inmediato movilizándose hacia cualquier punto del Estado donde estalle un hecho
violento? Hizo como que hacía.
Se
subió a la parte trasera de su camionetota y desde ahí pidió que lo
videograbaran dando su versión de los hechos, tratando de dar idea de que
estaba en movimiento, cuando para entonces ya se había difundido que se
dedicaba a presumir al “agente” Gadafi al gobernador Cuitláhuac García Jiménez
(en el video se ve claramente que fue pura pose, pues no se ve ningún chofer
conduciendo).
Según
su versión, había un operativo policíaco cuando de pronto un grupo de personas
atacó a los elementos con armas de fuego. Según los testigos, que sí estuvieron
en el terreno de fuego, policías de la Fuerza Civil dispararon para tratar de
dispersar a un centenar de personas que protestaban por los abusos policíacos.
Quien
debía dar la versión más creíble con base en las investigaciones de sus
agentes, la fiscal encargada Verónica Hernández Giadáns, ¡también estaba aplaudiendo
a Gadafi! y hasta ayer no había salido a dar una versión sólida y creíble,
profesional (está convertida en solo una dama de compañía del gobernador).
Pues
en manos de estos señores está la política de seguridad preventiva y de
investigación ministerial, quienes se entretienen, en horas de trabajo,
admirando a un perro inteligente y con muchos méritos, según la versión
oficial, pero que al margen de que se le otorguen los cuidados necesarios y
merecidos, no puede estar por encima del interés que los responsables de la
seguridad en el Estado deben dedicar a la población.
Al
menos el gobernador Cuitláhuac García Jiménez reaccionó de inmediato y ayer
viajó a Tuxtepec, Oaxaca, donde se reunió con su homólogo de aquel Estado para
acordar medidas de seguridad en forma conjunta, algo que ya se hacía necesario.
Corre
ya el segundo mes de doce que se fijó para este año, para devolver la
tranquilidad a los veracruzanos, y hasta ahora no hay ninguna duda de que la
meta está muy lejos de ser alcanzada.
La
noche del mismo lunes el noticiario más visto de la televisión, el de Denise
Maerker, abrió con el video de la balacera en Tierra Blanca, pasto suficiente
para ahuyentar a turistas e inversionistas. Pero en Veracruz puede más la
frivolidad que el desempeño profesional.
Puro cuento que ya habrá medicamentos
Primero
fue en el puerto de Veracruz, luego en Xalapa y ahora es en Orizaba donde surge
la inconformidad de familias por la falta de medicamentos para tratar el cáncer
que padecen familiares suyos.
Ayer
el problema se tornó peor cuando los afectados denunciaron que en el Hospital
Regional de Río Blanco comenzaron a cobrarles hasta 20 mil pesos por los
tratamientos cuando antes no había sido así.
Hablan
de 60 niños con leucemia y no les ha quedado otra más que buscar un amparo para
que les den las medicinas sin costo y en forma oportuna.
El
problema de la falta de medicamentos lleva ya más de un año y el actual
gobierno no ha sido capaz de resolver la situación; por lo contrario, se han
dedicado a engañar a los afectados diciéndoles que ya van a tener las anheladas
medicinas, pero todo ha sido una mentira.
¿Dónde
está el dinero del presupuesto aprobado para el sector salud, que debe incluir
la compra de medicinas? Muchas fallas y omisiones se pueden tolerar, pero nada
que atente contra la salud, menos cuando
se ponga en riesgo la vida de personas, en el caso que nos ocupa de
niños y adolescentes.
¿Qué
hacen, dónde están los diputados, dizque representantes del pueblo, que no
salen en defensa de los veracruzanos afectados?

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