Prosa
aprisa
De
prioridades a prioridades
Arturo Reyes Isidoro
Informó ayer el corresponsal del
portal informativo alcalorpolitico.com
en Minatitlán, Rafael Meléndez, que a más de un mes de los destrozos que
dejaron las lluvias por el paso de los frentes fríos 12 y 13, el tramo Las
Matas de la carretera Minatitlán-Coatzacoalcos continúa intransitable.
Aprovechando el fin de semana
“largo” de noviembre (entre el 16 y el 18) estuve en Coatzacoalcos y pude
escuchar allá la preocupación de representantes de sectores por esa situación,
así como la crítica porque en lugar de reparar esos daños y atender otros
problemas urgentes se ha decidido en cambio gastar millones y millones de pesos
en el Festival Internacional de la Salsa, del que se despojó a la zona conurbada
Veracruz-Boca del Río.
Sobre este último tema, en plan realista el presidente de la Asociación
Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) de Coatzacoalcos, Alberto Hachmeister
Botas, declaró que la ciudad apenas tiene 2,500 habitaciones contra las 14,000
que hay en la zona conurbada, por lo que el festejo los rebasará.
El líder empresarial reconoció que el antiguo Puerto México no cuenta con
la infraestructura similar a la del puerto de Veracruz, por lo que esperan que
el festival pueda ser “adecuado” a las posibilidades locales, según una nota de
la colega Sayda Chinas publicada el sábado 23 en La Jornada Veracruz. Pero el festival es o no es, es decir, si se
adecua entonces será otra cosa menos el Festival Internacional que hasta este
año todavía se celebró en Boca del Río.
Hace más de 20 años, el académico
y periodista Froylán López Narváez, quien hoy publica en el diario Reforma, acuñó una frase que forma parte
ya del acervo musical de México: “La rumba es cultura”, que hoy se podría
parafrasear diciendo también que la salsa es cultura.
En el estado, la cultura de la
salsa está en la zona conurbada, en sus habitantes; es más, al puerto de
Veracruz lo unen lazos históricos con esa manifestación cultural, con músicos y
cantantes, con grupos y orquestas, con promotores lo mismo de Nueva York que de
Miami, de Puerto Rico que de Colombia, de Venezuela que de Cuba, de Panamá que
de República Dominicana.
En lugar del Festival de Salsa,
los vecinos de aquel puerto del sur del estado quisieran que se destinaran recursos
para que de una vez por todas se concluya el túnel del río Coatzacoalcos y el
tiradero que se tiene dejara de causar las molestias que causa, y que se
reparara la carretera Coatzacoalcos-Minatitlán, cuyos destrozos causan pérdidas
económicas a todos los sectores.
En realidad, creo que les asiste
la razón. Lo prioritario es lo prioritario, válgase Perogrullo.
Boca, vaca que ya no da leche… para el PRI
Viéndolo fríamente, más allá de
los enconos personales entre los protagonistas, en realidad podría decirse que
a estas alturas Boca del Río se convirtió para el priismo en una vaca que no da
leche, ni la dará en el corto y mediano plazos.
Más que otra cosa, a eso se
debería la decisión política, por más que se diga que es económica y social,
que llevó a anunciar que Coatzacoalcos será sede del Festival Internacional de
la Salsa en 2014. Se podría entender también que el Gobierno del estado decidió
dejar de invertirle capital político “bueno” al “malo”.
El de Boca comenzó a celebrarse a
partir de 2011, según para promover la zona conurbada, lo cual en parte fue
cierto, pero entonces se ofreció institucionalizarlo, es decir, dejarlo como
una cosa establecida, y de ahí la queja, la molestia, la inconformidad que hay
ahora en especial entre los prestadores de servicios turísticos.
Inicialmente, en el fondo, buscaba
fortalecer al priismo en el municipio pues en 2011 estaba en puerta una
elección municipal y local, y en 2012 vendría la presidencial y federal, y en
2013 de nuevo una municipal y local. La más significativa, la presidencial la
perdió el priismo, ahora también la municipal.
Se creó, pues, como un mecanismo
priista para lograr el clientelismo político con el propósito de rescatar los
poderes municipales boqueños en manos de los panistas en los últimos años. Boca
del Río, siendo un municipio relativamente joven, ha tenido un crecimiento
exponencial impresionante a partir de que el gobernador Fernando Gutiérrez
Barrios empezó a apoyarlo y su sucesor Dante Delgado Rannauro continuó con la
tarea y sentó las bases para su gran despegue.
En Boca está el máximo escenario
político y económico con que cuenta el estado, el centro de convenciones del World Trade Center
(que construyó Dante); en los últimos años todo el crecimiento hotelero de
cinco, cuatro y tres estrellas se ha dado en ese municipio, ahí están los
mejores y más grandes hoteles de Veracruz; tiene las más grandes plazas
comerciales; cuenta con una gran variedad de restaurantes también de primer
nivel, los mejores del estado; todo el crecimiento comercial también se
desplazó hacia ese municipio. En fin, es la joya de la corona más codiciada de
todo Veracruz, si bien el puerto jarocho y Xalapa son verdaderos referentes,
aunque en parte más por tradición histórica.
Pero dos hechos le vinieron a
descomponer el escenario al priismo que de siempre detentó el poder municipal:
la mala actuación de sus autoridades municipales y la llegada al municipio,
como vecinos, de la familia Yunes Linares-Márquez, que de priista pasó a
panista y se convirtió en un grupo de poder prácticamente invencible hasta
ahora.
Aunque con alternancias, el
priismo no puede rescatar totalmente y con pleno dominio Boca del Río. Le han
invertido todo el dinero disponible, han inventado todo lo que les podría
redituar políticamente y nada. Los tradicionales grupos políticos tricolores
han dado muestra de incapacidad para dar resultados positivos, que han hecho
perder la esperanza en ellos y se ha tenido que improvisar a actores emergentes
como el empresario Sergio Pazos Navarrete en el pasado proceso municipal, pero
nada da resultados.
Entonces, se puede pensar, ¿para
qué continuar invirtiéndole?, pues además si el joven alcalde panista Miguel
Ángel Yunes Márquez hace bien las cosas, transparenta su administración,
realiza obra pública con sentido social y no de relumbrón, atiende a los
colonos, rinde cuentas a la ciudadanía, etc., va a ser difícil ganarle al PAN
en el municipio en las elecciones de 2015 cuando habrá renovación de la Cámara
de Diputados federal y en 2016 cuando se renovará la gubernatura.
El Festival Internacional de la
Salsa en Boca del Río dejó de tener sentido ya para el priismo; mantenerlo con
recursos oficiales es como abonar a la causa panista y, peor, ¡horror!, a favor
de la imagen de los Yunes Linares-Márquez. Boca, por ahora y quién sabe por
cuánto tiempo más, se convirtió en una vaca que ya no da leche… para los
tricolores.
La pérdida será doble si el
festival no tiene el mismo éxito en Coatzacoalcos, donde habrá fiesta
millonaria aunque la carretera esté destrozada. ¿Quién fija las prioridades?
No hay comentarios:
Publicar un comentario