Prosa
aprisa
El 7 viene
Peña al acto agrario
Arturo
Reyes Isidoro
Siempre sí viene el presidente Enrique Peña Nieto al acto agrario en la
zona conurbada Veracruz-Boca del Río, aunque no será el día 6 de enero sino uno
después, el 7.
Originalmente se había descartado la visita para encabezar el
tradicional acto agrario que conmemora la Ley Agraria de 1915, ya que el Día de
Reyes el mexiquense estará en Washington para entrevistarse con su homólogo el
presidente Barack Obama.
Ante ello, inicialmente se había dicho que el acto celebratorio sería
en la ciudad de México, en el auditorio
de la CNC, como ya se ha hecho en alguna ocasión, pero al inicio de esta
segunda quincena se confirmó la llegada de Peña cuando miembros del Estado
Mayor Presidencial vinieron a hacer el recorrido previo de seguridad por el
trayecto que seguirá y las instalaciones donde se hará el acto.
O el presidente viene a hacer un anuncio fuerte en materia de política
agraria, o es que trae como propósito tratar de animar la plaza priista con
motivo de las elecciones de junio, o es que necesita oxígeno y Veracruz se lo
da, o es que no tiene mucho a donde ir que lo traten bien, o es porque de plano quiere mucho a Javier
Duarte de Ochoa.
Para el ejecutivo estatal indudablemente que la noticia es buena,
aunque no deja de tener su machucón de dedos pues quiérase que no el acto
origina gastos para las arcas públicas estatales, ya que a duras penas se medio
brincaron los compromisos de fin de año aunque se lesionó, nuevamente, la
economía de los trabajadores de la burocracia estatal, pues a algunos no se les
pagó a tiempo el aguinaldo y a los que sí nuevamente les rasuraron su dinero y
les hicieron “descuentos” de 1,500, 2,000 o más miles de pesos sin ninguna
justificación.
La renta de autobuses, así sea para ir a recoger a los acarreados a las
colonias de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río-Medellín, o de municipios
cercanos, más la compra de lonches (un boing, dos plátanos, dos pambazos y dos
naranjas), más la de miles de sombreros para repartir, etcétera, se llevará lo
que seguramente tenían previsto para pagar a proveedores y prestadores de
servicio y la segunda parte del aguinaldo con todo y descuentos.
Por otra parte, la visita reconfirma el espaldarazo de Peña a Duarte
por la chiquigubernatura de dos años. El cordobés, al menos en materia política
iniciará bien el año.
Erick ganó la partida
En la víspera de Navidad, el día 23 de diciembre, el todavía
coordinador general de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Alberto
Silva Ramos, tuvo una plática con su jefe y amigo el gobernador Javier Duarte
de Ochoa.
Lo que se sabe es que éste fue muy claro con él: le dijo el clásico si
sabes contar no cuentes conmigo… para la minigubernatura; que sólo será
candidato a diputado federal, y ya. Le invadió la tristeza.
Ese mismo día Alberto dejó limpia su oficina pues sacó todas sus
pertenencias. Aun cuando será relevado oficialmente al iniciar 2015, en
realidad desde entonces dejó de despachar.
Ante el desenlace que ha tenido su aspiración a la gubernatura, a la
distancia ya no se sabe si se le envió a Comunicación Social para que creciera
o para que se desgastara y se tuviera el buen pretexto para darle el avión.
Un hecho cierto es que desde su posición de comunicador defendió a su
amigo el gobernador pues no tuvo reparos en mantener una guerra tuitera con el
excandidato panista a la gubernatura, Miguel Ángel Yunes Linares, algo que
nunca hizo su antecesora en el cargo Gina Domínguez.
En realidad, el exalcalde de Tuxpan llegó a un campo minado, tanto por
la pesada herencia que le dejó la ahora presidenta de la Fundación Colosio como
por la enorme deuda que recibió con los medios, deuda que al menos asciende
ahora a 1,200 millones de pesos, prácticamente impagable, lo que no le dejó
ninguna posibilidad de negociación.
Alberto llegó con las mejores intenciones, pero poco o nada pudo hacer.
Por ejemplo, tan pronto tomó posesión del cargo consultó con los miembros del
gremio sobre cómo desaparecer, de la mejor forma, la inútil Comisión Estatal
para la Atención y Protección de los Periodistas. Tenía deseos de aprovechar
mejor los recursos que se le destinan, que no sirven más que para mantener una
pesada burocracia.
También quería mover el trabajo de los enlaces de prensa de las
diversas dependencias, incluso puso en la mira en especial a los nombrados por
Gina, pero salvo una excepción, tampoco pudo hacer mayor cosa. Se impusieron
los intereses.
Algo que debe reconocérsele es que fue respetuoso de la libertad de
expresión, nunca tomó represalias por lo que escribimos y publicamos –al menos
hablo de mi experiencia, y se lo reconozco ampliamente–, jamás nos llamó para
insinuarnos algún comentario sesgado o algo que pudiera parecer una amenaza, y en
lo personal fue atento y respetuoso.
Por las circunstancias en las que llegó iba derecho a quedar mal con
todos: a nadie le pudo cumplir no sólo con darles más publicidad o en darles
publicidad a los que nunca se les ha otorgado, sino también con pagarles lo que
se les adeuda, como pretendía. No tenía con qué.
Se puede decir de él que prácticamente llegó a administrar las enormes
deudas. Me tocó escuchar a poderosos empresarios que se expresaban muy mal de
él. Era entendible, pero no era el responsable.
Silva Ramos va ahora por la diputación federal por su distrito, Tuxpan,
distrito que, según he escuchado a quienes conocen la realidad política del
estado, no será nada fácil de ganar. No la tendrá fácil. Si gana, retornará a
la ciudad de México, que ha sido en realidad su entorno natural.
Si se recuerda, a su llegada al gobierno, su antiguo jefe, ¿su amigo?,
Fidel Herrera Beltrán, de los cinco lobitos que se apretujaban en aquel
cubículo del Senado de “dos por dos” (Javier Duarte de Ochoa, Jorge Carvallo
Delfín, Erick Lagos Hernández, Salvador Manzur Díaz y Alberto Silva Ramos), a
él fue al único que no trajo a colaborar desde el principio. El comentario entonces es
que lo había castigado, por lo que Silva se tuvo que refugiar en el Estado de
México con el grupo peñista.
Por lo que se ve, el castigo no se lo levantan. Lo han descartado ya,
ante lo que surge la pregunta obligada: ¿Se queda Erick sólo para disputar la
minigubernatura a los dos senadores del PRI?, ¿por eso tratan de hacerlo crecer
y posesionarlo a base de encuestazos?
A Alberto, mi abrazo, mis respetos y mi amistad, pese a que nunca hemos
sido amigos (acaso hemos hablado tres o cuatro veces, no más).
Elizabeth y Trujeque
Conforme avanzan los días,
a lo largo y ancho del estado se calienta el ambiente político y puesto que el
viejo refrán asegura que del plato a la boca se cae la sopa, es decir, en
política todo puede cambiar en el último minuto y por lo tanto no hay nada para
nadie, nombres van y nombres vienen como posibles candidatos a diputados. En el
caso de distritos como Tuxpan, Veracruz, Acayucan, San Andrés Tuxtla,
Cosamaloapan y Córdoba, donde por el PRI prácticamente ya están amarrados
Alberto Silva Ramos, Anilú Ingram Vallines, Erick Lagos Hernández, Jorge
Carvallo Delfín, Tarek Abdalá Saad y Marco Antonio Aguilar Yunes,
respectivamente, no hay mucho que comentar, pero por ejemplo ahora el dilema es
elegir a quienes integraran las listas de plurinominales. Y aunque esa es una
decisión que en conjunto tomarán los notables que integran la Comisión de
Normatividad y Coordinación Política, César Camacho Quiroz y los gobernadores
del tricolor, no deja de ser un tema polémico aquí en la aldea.
Extraoficialmente se escuchan los nombres de Elizabeth Morales García, la
actual líder estatal priista, y de Víctor García Trujeque, dirigente cetemista
y del sindicato de electricistas, quienes podrían hacer el uno-dos en la lista
de pluris por Veracruz; ponemos primero a Elizabeth por cuestión de género,
pero también porque al realizar un buena trabajo puede merecer de forma natural
el primer lugar de la lista. Eso no lo digo yo, así lo dictan las reglas no
escritas de la política jarocha. Eso abriría una plaza más para los aspirantes:
la de Xalapa Urbano. Por otra parte, en Minatitlán las encuestas no favorecen a
la señora Reina León, esposa del líder petrolero de la Sección 10, Jorge Wade
González, y todo indica que irá un varón como candidato, lo que obligará a que
en otro distrito metan a una mujer, por aquello de la equidad de género, y
tumben a un candidato. Como decía aquel viejo cronista de beisbol de la segunda
mitad del siglo pasado Buck Anel, esto no se acaba hasta que se acaba.
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