Prosa
aprisa
No se hace nada y se agota la paciencia
Arturo Reyes Isidoro
(A Alfonso Salces Fernández
y a toda su familia, mi más sentido pésame y mi abrazo solidario por el
fallecimiento de su hermana Sarita Salces Fernández viuda de Zapico.)
El jueves 25 de febrero
pasado, el gobernador Javier Duarte salió a anunciar imprevistamente por la
noche que dotaría a la Universidad Veracruzana (UV) de autonomía presupuestaria
para garantizar el cumplimiento de sus fines y funciones. Dijo que se pretendía
que el presupuesto de la UV quedara establecido en cuando menos un 3 por ciento
del total del presupuesto general del Estado y que en ningún momento sería
inferior al otorgado al ejercicio inmediato anterior.
Aquel anuncio se entendió
como un intento por desactivar la marcha de protesta que tenía programada para
el día siguiente, viernes 26, la comunidad universitaria, que saldría a apoyar
el reclamo de la Rectoría para que se pague lo que se le debe a la casa de
estudios, a la fecha ya unos 2 mil 100 millones de pesos. No se logró y fuimos miles de
trabajadores los que salimos y tomamos las calles.
El viernes pasado, el
Consejo Universitario General, encabezado por la rectora Sara Ladrón de
Guevara, rechazó el 3 por ciento ofrecido y reclama cuando menos el 5 por
ciento de autonomía financiera, pero, además, acordó que salgamos a protestar
de nuevo este jueves con una “marcha monumental” para rechazar la modificación
al artículo 98 de la Ley del Instituto de Pensiones del Estado (IPE) y la
reducción del presupuesto 2016, así como para exigir al Gobierno del Estado el
pago de lo que adeuda.
Habrá que esperar para ver
si, de nuevo, esta vez en la víspera se hace algún anuncio especial para tratar
de frenar la marcha, pero tendría que ser con hechos concretos, con dinero
constante y sonante, porque la inconformidad está creciendo a gran prisa como
una enorme bola de nieve cuesta abajo, pues ha salido ya la Junta Académica de
la siempre combativa Escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen” a
expresar su apoyo y a hacer causa común con los universitarios, misma postura
de jubilados y pensionados.
(Desde la semana pasada me
tenían que haber surtido una receta que se me expidió en el servicio médico de
la UV, pero me dijeron que no tenían medicinas. Mucho me temo que no se le ha
pagado a la farmacia que nos surte porque no hay dinero, por lo que el problema
estaría ya afectando hasta a la salud de los universitarios.)
A diferencia de la anterior
marcha, cuando la activamos los integrantes de la comunidad, la del jueves está
convocada por la propia casa de estudios y se realizará en todas las regiones
universitarias del estado. Si del lado oficial no se hace algo de inmediato para
acabar con el descontento, por donde menos se le espera puede saltar la liebre,
esto es, que lo que la crisis económica y política no han podido hacer, la
protesta en las calles, universitaria y ahora normalista, más la ciudadana,
pueden llegar a preocupar en el centro y orillar a que se tome una medida
extrema.
En la marcha del 26 de febrero
me sorprendió, aunque ya no tanto por tantas quejas que escucho, que a nuestro
paso o a nuestro encuentro los taxistas hacían sonar el claxon de su carro en
señal de apoyo, y desde casas y oficinas coreaban nuestras consignas, lo que me
dejó más que claro que la inconformidad es general. Me extraña que se esté
dejando correr y crecer la inconformidad porque estamos casi en vísperas de las
elecciones, a menos –eso cabría pensar– que se quiera que pierdan los candidatos
del PRI. Pero no se hace nada y la paciencia se agota. El fuego puede llegar a
las urnas.
Me quedé corto, me reclamaron ayer
En mis años haciendo
periodismo, 46 van a hacer el próximo 10 de mayo, nunca me había sucedido algo
parecido: que me reclamaran por algo que publiqué, pero no porque estuviera
mal, sino porque me dijeron ¡que me quedé corto!
La columna de ayer fue
retuiteada, compartida en Facebook, me escribieron a mi correo electrónico para
darme información adicional o hacerme comentarios, y me estuvieron llamando por
teléfono toda la mañana, e incluso ya noche, para darme quejas. Cuántas
personas lastimadas. El coro de desaprobación hacia la persona de Roberto López
Delfín fue general.
Resumo algunas cosas de las
que me dijeron, entre muchas, las que considero más significativas:
Durante los cuatro años que
fue secretario particular y responsable de la operación electoral del Gobierno
y del PRI amasó una fortuna inconmensurable que jamás se ocupó en ocultar. Se
construyó una residencia a todo lujo en el fraccionamiento Las Ánimas. En aquel
entonces se afirmaba que estaba equipada con la más alta tecnología existente
en ese momento y que había tenido un costo superior a los tres millones de
dólares.
De la noche a la mañana, él
y sus familiares cercanos se volvieron propietarios de decenas de predios
rústicos y urbanos en diversos lugares e incluso llegó a adquirir la franquicia
de la inmobiliaria transnacional Coldwell Banker. En algún momento sus
representantes legales llegaron a tramitar decenas de permisos de uso de suelo
y subdivisiones de predios (tráfico de influencias).
Otro gran negocio que hizo
fue la reforma a la Constitución del Estado, ya que por sus manos pasaron
decenas de millones de pesos de aquel entonces que supuestamente se pagarían a
despachos consultores especializados, pero cuyo manejo fue poco claro.
Se desiste de su escrito de renuncia
Pero ayer, López Delfín hizo publicar en el
Diario de Xalapa una carta dirigida a
la opinión pública donde expone:
“Hace unos días presenté un escrito al
Partido Revolucionario institucional, que suscitó alguna controversia por lo
que me siento en la necesidad de hacer libremente, las siguientes aclaraciones
y reconsideraciones, a fin de no ser mal interpretado:
1.- Me desisto del mismo y solicito que se
tenga por no presentado. En ninguna parte de mi escrito generalizo juicios o
descalifico al Partido Revolucionario institucional ni a la Administración
Pública Estatal. Me disculpo públicamente si alguno de sus militantes o
miembros se reputó agraviado.
2.- Como demócrata, reitero mi confianza en
las instituciones de la República, legalmente constituida y en funciones. En el
caso específico, en el gobierno del estado de Veracruz de Ignacio de la Llave,
encabezado por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, que por haber sido
legalmente electo por nosotros, merece nuestro respeto tanto a su persona como
a su investidura.
3.- Como notario público, sé que todos los
Veracruzanos tenemos el derecho humano a ser considerados inocentes hasta que
no se pruebe lo contrario. Por eso a nadie acuso, juzgo, ni descalifico. Ya lo
harán las instancias competentes en el momento procesal oportuno.
4.- En mi opinión debemos
elegir para Gobernador cada uno de nosotros, al hombre más limpio; al más
comprometido; al que tenga la trayectoria más transparente; para fundamentar
una nueva etapa de trabajo institucional en Veracruz”.
Luis Palacios Macedo, nuevo presidente del CCE
Por unanimidad, en asamblea
general fue elegido ayer como nuevo presidente del Consejo Coordinador
Empresarial de Xalapa el empresario constructor Luis Palacios Macedo. Le dieron
su visto bueno todas las cámaras (de Comercio, de la Industria de la
Construcción, de la Industria de la Transformación, de empresarios) y la
Coparmex (Confederación Patronal). Un hecho poco conocido es que el nuevo dirigente
desciende del ilustre maestro Miguel Palacios Macedo, miembro de aquella famosa
Generación de 1915 también conocida como de Los Siete Sabios de México.
Antes de entregarle la
estafeta, el presidente saliente, Juan Carlos Stivalet Collinot, declaró que el
secretario de Finanzas, Antonio Gómez Pelegrín, está preocupado por lo que les
debe el Gobierno, que quiere solucionar el problema pero que acepta que no
tienen dinero para cubrir la más mínima posibilidad, por lo que el pasado fin
de semana no llegaron a ningún acuerdo ni se dio una nueva fecha para pagarles.
Triste realidad.
Mujeres, la mayoría en la UV
Interesante lo que reveló
ayer la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara, en
vísperas, este martes 8, del Día Internacional de la Mujer. Ella, la primera
rectora de la UV, dijo que las féminas suman más del 50 por ciento de la
población de la casa de estudios.
De una plantilla total de 10 mil 472 empleados,
cinco mil 472 son mujeres, lo cual se traduce en un 52 por ciento. En los
puestos directivos, hay 300 mujeres y 287 hombres, lo que no suele pasar en la
mayoría de las universidades.
El presidium del acto alusivo ayer estuvo compuesto
por Leticia Rodríguez Audirac y Clementina Guerrero García, secretarias
Académica y de Administración y Finanzas, respectivamente; la coordinadora de
la Unidad de Género de la UV, María José García Oramas, Elena Rustrián
Portilla, presidenta en turno de la Junta de Gobierno, Edith Valdez Ponce,
defensora de los Derechos de los Universitarios, y Beatriz Eugenia Rodríguez
Villafuerte, vicerrectora de la región Orizaba-Córdoba, además, claro, de la
Rectora.
En la Editorial, mi centro de trabajo, la mayoría
son mujeres, valiosas e inteligentes compañeras a las que les envío un fuerte
abrazo.
Marilda pretende representar al distrito de Misantla
Otra funcionaria que
renunció a su cargo fue la Directora General del Instituto Veracruzano de
Desarrollo Municipal, Marilda Rodríguez Aguirre, quien se inscribió como
aspirante a candidata a diputada local por el distrito de Misantla, que ya
representó en el Congreso local, además de que ya fue presidenta municipal de
Vega de Alatorre. Marilda asegura tener todos los merecimientos para
representar a los vecinos de su distrito, y afirma que por eso fue instruida por
su partido para que se movilice y asegure el apoyo mayoritario de la
militancia, pues además tiene a su favor la cuota de género.

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