Prosa aprisa
Todos
somos UV
Arturo Reyes Isidoro
Anoche ya había terminado de redactar el
cuerpo principal de esta columna cuando me marcó vía telefónica el Secretario
de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, para informarme que estaba en contacto con
la rectora de la Universidad Veracruzana (UV), Sara Ladrón de Guevara, para
estar pendientes de la marcha de este jueves.
“Le hemos dicho que como Gobierno somos
los primeros y más interesados en que no haya ninguna alteración del orden
público ni ningún conflicto porque no sólo afectaría al Gobierno sino a la
sociedad misma”.
Me dijo que las dos partes estarían muy
pendientes para que no hubiera infiltrados o “anarquistas” que con sus acciones
pudieran perjudicar hasta la propia UV. “Los que menos queremos que haya
conflicto somos nosotros. Queremos dejar muy claro que somos muy respetuosos de
la manifestación”.
No se podía esperar menos del Secretario
de Gobierno, quien no sólo es egresado de la casa de estudios sino investigador
con licencia sin goce de sueldo por ahora, por la función que cumple en la
administración pública.
Casi coincidentemente, ya cerca de las
21 horas, mediante un boletín de prensa de la UV se informó que la diputada local Minerva
Salcedo Baca había acudido por la noche a la Rectoría para reunirse con la
rectora Sara Ladrón de Guevara para informarle que la organización Antorcha
Campesina, de la que forma parte, levantaría anoche mismo su plantón que
sostuvo durante el día, y que, en consecuencia, se permitirá a la casa de
estudios y a la comunidad universitaria
llevar a efecto la marcha “Por la defensa de la UV y la educación superior”
como está planeado.
Sin duda,
pesó la reacción que se desató en las redes sociales ante lo que se veía como
signos de amagos de agresión.
En el transcurso del día, en Río Blanco,
entrevistado por los reporteros sobre la marcha y sobre el hecho de que la va a
encabezar la propia Rectora, el gobernador Javier Duarte de Ochoa había vuelto
a repetir: “…
esta marcha da la oportunidad al Gobierno y a la sociedad veracruzana de
demostrar que vivimos en un estado de plenas libertades, en donde cualquiera
puede manifestarse, en donde cualquiera puede exponer, puede expresarse con
toda libertad y en ese sentido tiene las garantías para poderlo hacer”.
Sobre la deuda,
insistió en que se tiene un calendario de pagos que “se va a agotar en esta
administración”, dijo que no le va a heredar a su sucesor ningún adeudo con la
UV, pero cuando los reporteros le preguntaron que “más o menos” para cuándo van
a pagar, respondió: “no tengo en estos momentos las fechas exactas, pero es un calendario que
ya está acordado con la propia Universidad y vamos a poderlo cumplir de
conformidad a lo que hemos venido conviniendo”.
Pero, ¿quién tomó la decisión en el
Gobierno, de quién fue la idea de expedir un boletín de prensa en términos tan
ofensivos como provocadores, tan falto de inteligencia? De una cosa estoy
seguro, porque la conozco: no fue la Secretaria Xóchitl Adela Osorio Martínez,
porque ella es partidaria decidida de la educación pública de calidad para toda
la población
Ayer tan pronto se conoció que la
Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) suspendía las clases para este jueves
en Xalapa para “salvaguardar a niños y jóvenes” a causa de la
marcha-manifestación de protesta de la comunidad universitaria para exigir el
pago de lo que se le adeuda a la casa de estudios, la indignación que provocó fue
general.
Fue la segunda advertencia que se dio en
contra de los universitarios en víspera de la marcha programada para este día:
primero fue la ocupación “indefinida”, desde temprana hora, de la Plaza Lerdo
por el grupo satélite de choque “Antorcha Campesina” dizque para reclamar
obras, y luego el boletín de marras.
Insinuar que se suspenden las clases
para “salvaguardar a niños y jóvenes” por nuestra marcha de protesta es querer
influir en el ánimo de la opinión pública para intentar presentarnos como un
peligro o una amenaza y predisponer a la sociedad en nuestra contra.
Les falta inteligencia. Porque
precisamente la causa por la que vamos a salir a manifestarnos es por el
presente y por el futuro de los niños y de los jóvenes veracruzanos, en
especial de los que menos tienen, ya que, llegado el momento, la única opción
que tienen para cursar una carrera es la universidad pública, es decir, la
Veracruzana, y salir a demandar que se le entreguen los recursos que le
pertenecen a la casa de estudios es asegurar una opción real para ellos,
espacios suficientes, instalaciones dignas, programas actualizados,
laboratorios y talleres suficientemente equipados y modernos, becas para los
muy necesitados, posgrados de calidad, en fin.
El pasado 26 de febrero salimos por
primera vez a las calles a protestar, a marchar y a manifestarnos, a reclamar
lo que es patrimonio de nuestra universidad y lo hicimos en forma ejemplar:
cuidamos de dejar un carril libre para la circulación de vehículos y no
cerramos ningún paso, no pintarrajeamos nada, a nadie de la población se
insultó o se agredió, ningún comercio sufrió daño alguno, cuidamos que nadie
fuera encapuchado o enmascarado para evitar que nos infiltraran provocadores
que causaran desmanes para culparnos, cuando oímos la sirena de una ambulancia
de inmediato le abrimos todo el paso, etcétera.
No. No somos ningún peligro ni ninguna
amenaza para niños y jóvenes. Ellos también son nuestra causa. Por su futuro es
nuestra lucha. Tampoco estamos al servicio de ningún candidato como algunas
“plumas” empezaron a publicar ayer para tratar de desvirtuar nuestro movimiento
y de agredir a la rectora Sara Ladrón de Guevara, quien encabeza el justo
reclamo y todos en la comunidad universitaria, más de diez mil trabajadores, la
apoyamos sin reserva alguna. De que también activaron una campaña en su contra
quedó como testimonio una dizque protesta de un pequeño grupo de adolescentes a
los que llevaron al centro de la ciudad encabezados por alguien a quien
identifican como un porro del PRI llamado Marco Tulio Colunga, quienes les ha
de haber dado 20 pesos a cada uno para que mostraran unas cartulinas con
leyendas sin argumentos de peso. O sea, muy burdos.
En la ocasión pasada, nuestra marcha
comenzó después de media mañana, cuando ya todos los niños y jóvenes estaban en
clases, y cuando salieron estábamos concentrados en el centro de la ciudad.
Seríamos los primeros en proteger a nuestros niños y jóvenes de cualquier
riesgo o peligro y jamás, nunca –sólo a una mente enferma o perversa se le
ocurre pensarlo– atentaríamos contra quienes incluso pueden ser nuestros hijos,
nuestros hermanos, nuestros sobrinos o nuestros nietos. Nunca. No había, pues,
no existía pretexto para la medida que tomaron. No se justifica de ninguna
manera.
Tenía testimonios de que ayer,
directivos y maestros de escuelas particulares trataron de evadir la
disposición bajo los argumentos de que no estaba programado mal tiempo, de que
los padres de familia les reclaman que para eso pagan, para que sus hijos tengan
clases todos los días, y de que sus escuelas están lejos del centro o de las
rutas por donde va a pasar la marcha, pero que les habían dicho que la orden
del Palacio de Gobierno era terminante: suspendan clases. Sin embargo, al caer
la noche, cuando redactaba esta columna, estaban avisando a los padres de
familia que había habido una reconsideración y que si querían que si tuvieran
sus actividades normalmente. Menos mal.
De que vamos a salir a manifestarnos,
vamos a salir, pues como bien dijo ayer la rectora Sara Ladrón de Guevara en su
cuenta de Twitter: “No renunciamos a defender lo que por derecho corresponde y exigimos el
cumplimiento de los compromisos pendientes”. Y ojalá y aprovechando que el
Gobierno del Estado suspendió clases en las escuelas oficiales, se nos unan
maestros de todos los niveles y de todas las organizaciones sindicales.
Anoche se sabía que
llegaron enviados de medios nacionales y algunos del extranjero quienes
seguramente serán los mejores testigos de lo que suceda y darán cuenta de ello
a todo el país y el resto del mundo. ¿No nos quieren en la calle protestando?
Entonces paguen. Tan sencillo como eso.
Hoy, pues,
los veracruzanos que sí estamos comprometidos con la educación y con la
universidad pública, vamos a manifestarnos porque Todos somos UV.
Meade, contento en Orizaba
Particularmente contento se le
vio ayer al titular de la Sedesol, José Antonio Meade Kuribreña, en su gira de trabajo
por la región de Orizaba, donde se dio tiempo para recordar algunas de sus
visitas a la región y hasta presumir parte de su currículum de visitas al
estado, de cuando era secretario de Energía, de cuando fue secretario de
Hacienda y también en calidad de secretario de Relaciones Exteriores, y ahora
ya como secretario de Desarrollo Social.
Meade aprovechó
para apapachar a los industriales de la entidad con quienes firmó el Convenio
Sedesol-AIEVAC por un México sin Pobreza, y al entrar de lleno a la materia de su área anunció que entre los
programas sociales y la inversión del Fondo de Aportaciones de Infraestructura
Social, habrá un despliegue de recursos por más de 17 mil millones de pesos
para Veracruz, de los cuales 26 millones serán para Orizaba.
En ese buen ánimo hizo un reconocimiento
a la nueva delegada de la Sedesol: “Quiero aprovechar este espacio para
reconocerle y agradecerle a Anilú Ingram que haya aceptado la invitación del Presidente
de ser nuestra delegada de Sedesol. Véanla bien porque va a estar recorriendo
el estado y trabajando de la mano de ustedes todos los días por las
familias de Sedesol, va a estar trabajando todos los días en la construcción de
un Veracruz diferente”.
No quedó ninguna duda de que
atrás del gran recibimiento que tuvo estuvo la mano del senador José Francisco
Yunes Zorrilla, su gran y mejor amigo veracruzano, a quien todos los
industriales ven con respeto y mucha simpatía.


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