Prosa aprisa
Diputados federales priistas deciden jalar con Miguel Ángel
Arturo Reyes Isidoro
Es un
verdadero galimatías (confusión, una de las acepciones del Diccionario de la Real Academia Española) político. Ayer lo fue.
Ayer el
Gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, dijo que ya es momento de dejar a un lado las
lamentaciones y los diagnósticos y por primera vez en mucho tiempo no arremetió
en contra del gobernador Javier Duarte de Ochoa; vamos, ni siquiera lo mencionó
por su nombre, además de que anunció que invitó por escrito a los dirigentes de todos los
partidos políticos para que aporten sus ideas en los foros para integrar el
Plan Veracruzano de Desarrollo, o sea, se entendería, en especial al del PRI,
Felipe Amadeo Flores Espinosa, porque su partido es el mayoritario (ellos han
mantenido siempre buena relación y en el pasado proceso electoral Amadeo se
contuvo de sumarse a la guerra sucia en contra de Yunes Linares pese a que
desde la Casa Veracruz le pedían que lo hiciera).
Por su parte, el
diputado federal por los Tuxtlas, Jorge Carvallo Delfín, erigiéndose
prácticamente en el vocero de la bancada priista veracruzana en San Lázaro,
declaró también ayer por la mañana en Xalapa, al asistir a una reunión con
mujeres de la CTM, que los legisladores tricolores y los del PVEM (ojo: uno de
ellos Javier Herrera Borunda, hijo de Fidel Herrera Beltrán) esperarán el
llamado de Miguel Ángel para dialogar con él a fin de trabajar juntos el tema
del presupuesto 2017 para Veracruz.
Cabe hacer notar
que el coordinador de los diputados federales veracruzanos es Erick Lagos
Hernández, pero Carvallo ya lo rebasó (también, que se sepa, mantiene aceptable
relación con el Gobernador electo), y tampoco se puede ignorar que el tuxtleco
es vicecoordinador de toda la bancada tricolor en la Cámara de Diputados
nombrado por el mexiquense César Camacho Quiroz, exdirigente nacional del PRI y
amigo del presidente Enrique Peña Nieto.
El legislador por los Tuxtlas dijo
–según se publicó ayer mismo– que tanto él como sus compañeros quieren que le
vaya bien a Veracruz y en consecuencia a los veracruzanos, y en ese sentido
dialogarán, “si así lo considera pertinente” Yunes Linares, para aportar la
parte que a ellos les corresponde para defender el presupuesto de la entidad ante
un inminente recorte que se avecina.
“Nuestra posición es y será la de una
oposición responsable, esperaremos la postura del gobierno entrante, que ojalá
sea tolerante y de apertura y así podamos superar y dejar a un lado la política
postelectoral para ponernos a trabajar en lo que importa a la ciudadanía;
porque eso es lo que quiere la gente, propuestas concretas sobre el cómo vamos
a enfrentar el recorte y cómo le vamos a hacer para que le vaya bien a
Veracruz”.
¿Y ahora? ¿Hubo
ya alguna negociación en las cúpulas de los partidos a nivel nacional, y si fue
así, para qué? ¿O son instrucciones del Presidente de apoyar a Miguel Ángel
porque es preferible que ganen el PAN o el PRI la Presidencia antes que Morena?
¿O es que Fidel Herrera Beltrán, habilidoso como es, está detrás de todo y
negoció o va a negociar apoyo político para su vástago a quien quiere hacer
gobernador o de perdis senador? ¿O es que Miguel Ángel es quien ha tomado la
iniciativa para sumar a los priistas que más pueda, sobre todo a los diputados
federales, para que lo ayuden a gestionar recursos ahora que le van a heredar
las arcas públicas sin un solo quinto además de para fortalecerse de cara a las
elecciones municipales de 2017 y de diputados, senadores, gobernador y
Presidente en 2018?
Cuánta agua…
política ha corrido bajo el puente desde aquel 3 de septiembre de 2015 (dentro
de cuatro días hará un año) cuando los 20
diputados del PRI y del PVEM comandados por Alberto Silva Ramos trataron de
impedir que Miguel Ángel llegara a la Cámara de Diputados para lo cual salieron
a dar una conferencia de prensa en San Lázaro
exhortando a la titular de la PGR, Arely Gómez González, a que diera
curso a una investigación por desvío de recursos contra Yunes Linares, quien
para entonces no había rendido protesta porque, según dijo en una carta, había
viajado a Estocolmo, Suecia, para alcanzar a su hijo Fernando quien a causa de
una bacteria se había enfermado de neumonía y estaba hospitalizado. Doce meses
después, cómo cambiaron las cosas.
Una cosa sí es cierta
y segura: sus correligionarios políticos ya se le abrieron a Javier Duarte,
ahora ya no sólo sus cercanos, y en general todos los priistas echaron al bote
de la basura su pleito personal con Yunes Linares, lo han dejado en el más
absoluto desamparo político y se van a entender con el otrora odiado enemigo y
un día los vamos a ver en las fotos juntos, abrazados, sonrientes, brindando si
es posible, y como ven que ya lo empiezan a hacer los de la cúpula, no tardará
en que toda la militancia tricolor se vuelque hacia quien igual que ellos lleva
en las venas sangre tricolor y debajo de la piel color azul tiene el ADN verde,
blanco y rojo. ¿Hay alguna duda de que a tres meses de que concluya su gobierno
Duarte ya perdió el control político hasta de su mismo partido?
En todo este
galimatías político, el sábado me llamó la atención que, según un boletín
oficial del PRI estatal, ahora sí, aunque indirectamente, Amadeo le dio un
raspón al gobernador Duarte.
“Ante jóvenes que participaron en la audición de los Círculos
de Debate para el Tercer Concurso Nacional de Debate organizado por el
Instituto de Capacitación y Desarrollo Político (Icadep), el dirigente estatal
dijo que es necesario borrar con buenas acciones y con buenos
gobiernos, la imagen del PRI como sinónimo de corrupción y opacidad que se
le ha asociado”.
“Debemos entender que el motor
de la corrupción es la voluntad de acumular poder económico y no político, por
ello, al Partido no se le puede asociar a la corrupción ejercida por sus
gobernantes”, agregó “al señalar que debe haber una mayor responsabilidad y
efectivos mecanismos de control y sanción para aquellos mandatarios que
han hecho de la corrupción una práctica generalizada, sin importar su
origen partidario”.
El político de Cotaxtla se puso
así en línea con el dirigente nacional de su partido, Enrique Ochoa Reza, quien
abiertamente ha enderezado las baterías contra el gobernador de Veracruz.
Volviendo a Carvallo, si no
surge algo imprevisto, está acordado ya desde la Ciudad de México, el centro de
los poderes, que sea el próximo dirigente estatal del PRI, aunque haya quienes
digan que violaría los estatutos del tricolor porque ya ocupó el cargo, y le
tocaría manejar el proceso electoral municipal del próximo año desde donde
buscaría fortalecerse para buscar la gubernatura, que la desea y no lo niega, o
ya en última instancia una de las senadurías que le corresponden a Veracruz.
Independientemente de todo el
enredo político que hay ahora y de los intereses de grupos y partidos, a
Veracruz y a los veracruzanos le iría bien si dejan sus diferencias a un lado y
se unen para sacar adelante el presupuesto federal para Veracruz para el
próximo año, porque la situación con la que se va a enfrentar Miguel Ángel
Yunes Linares al asumir el cargo es más grave de lo que se piensa y quienes
pagamos y pagaremos las consecuencias seremos todos los veracruzanos. En otra
entrega daré más detalles.
Se fortalecen más las relaciones de Pepe
El senador José Francisco
“Pepe” Yunes Zorrilla fortalece sus relaciones políticas. Ayer se decidió que
el presidente del Senado para el periodo ordinario de sesiones que se inicia el
jueves sea Pablo Escudero Morales, del PVEM y yerno de Manlio Fabio Beltrones. Si
se recuerda, el verde acompañó a su suegro en la visita que hizo al rancho San
Julián en Perote el pasado 27 de noviembre de 2015, y mientras Beltrones y
Javier Duarte platicaban en la mesa principal, Pepe se apartó para ir a
sentarse un buen rato con su homólogo que estaba en otra mesa. Ya en la noche
cuando casi todos se habían ido, Yunes Zorrilla me comentó de su excelente
relación con Escudero. De algo sirve una conocida en un baile, dicen en el
rancho.

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