Prosa aprisa
“Concéntrese en
gobernar”
Arturo Reyes Isidoro
Tal vez por su
condición también de diplomático (es cónsul del Reino de Bélgica), el
presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del puerto de Veracruz,
José Manuel Urreta Ortega, cuidando mucho su lenguaje le dijo al gobernador
Miguel Ángel Yunes Linares, en otras palabras, que se concentre en gobernar y
se ponga a trabajar.
Esta fue su
reacción luego de que prácticamente toda la semana pasada el gobernante se
entretuvo y se dedicó a una guerra de dimes y diretes con Andrés Manuel López
Obrador hasta el grado de retar al precandidato presidencial de Morena a una
confrontación primero en la plaza Lerdo de Xalapa y luego en la ciudad de
Álamo.
Seguramente para
no verse rudo con Yunes, el ingeniero Urreta Ortega, en declaraciones a XEU
Noticias el viernes pasado, comenzó por exponer que AMLO “distrae” al
gobernador, “quien tiene que concentrarse en gobernar y no en responder”.
"Creemos que lo distrae, no se debe distraer,
nuestro gobernador está para cumplirle la palabra a los veracruzanos que empeñó
en campaña y tratar de abatir, en la medida de lo posible, la corrupción y
generar empleos para que se reactive el tema económico", le recetó.
Según expuso al aire, con mucho sentido común
político, ese tipo de confrontaciones se debe dar entre candidatos y, por lo
tanto, Yunes Linares “tiene que concentrarse en gobernar; que un precandidato
se meta con él, creemos que lo más sensato sería no hacer caso a
señalamientos”.
Cerró con palabras sensatas. Dijo que responder (a
AMLO) es “ocioso” y le recomendó: “No debe subirse a ese ring, su ring es el
estado de Veracruz, sus espectadores somos los veracruzanos y son a los que nos
tiene que rendir cuenta. A López Obrador hay que dejarlo que diga lo que quiera”.
¿Le falta razón al señor? Para nada. Seguramente
por el cargo en que está sabe de
política, al menos de política empresarial, y se da muy bien cuenta que el
gobernador la está regando “de a feo”, que se distrae en cosas en las que no
debe y se olvida de lo principal: gobernar, trabajar, crear empleos dice Urreta,
que si algo a de saber como dirigente empresarial es de ese tema.
Y rendirle cuenta a los veracruzanos. Casi nada.
El hombre es además miembro de la mesa directiva de
la Confederación de Cámaras Industriales, la Concamin, y coordinador regional
para los estados del sureste de país, vicepresidente de la Cámara Mexicana de
la Industria del Transporte Marítimo, además de vicepresidente de la
Canacintra, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, de ahí que
su palabra pese.
Pero no abusó de ella. La utilizó bien. Dijo algo
sensato, cuerdo e incluso interpretó muy bien el sentir de la generalidad de
los veracruzanos, quienes padecen desempleo y para colmo viven en el horror con
los ríos de sangre y las montañas de cadáveres a causa de la violencia un día
sí y otro también por todo el territorio estatal.
La semana pasada, precisamente a esto último se
atribuyó una versión del por qué el gobernador se enganchó con López Obrador:
para tratar de distraer la atención pública y evitar el reclamo general de que
ya cesen la matazón, los levantones y las desapariciones.
Otra versión que corrió en las redes sociales y en
sitios públicos es que su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez no levanta entre el
electorado como precandidato panista a la gubernatura e iría abajo de
Cuitláhuac García Jiménez, por lo que necesita colgarse del puntero
presidencial para atraer reflectores y tratar de jalar la atención para su
causa.
Andrés Manuel inició ayer martes oootro recorrido
por la entidad, que lo llevará del centro a todo el sur del Estado, por 21
municipios, y ya sabe muy bien la receta para estar en el centro de la atención
mediática: picar a Yunes Linares para que éste se enganche y le dedique toda la
atención, para que lo distraiga como dice Urreta, para sacarlo de concentración
y hacerlo que pierda toda propiedad política, la propiedad a la que obliga ser
titular de la gubernatura.
¿Por qué regresa casi de inmediato? Porque –eso
pienso y creo– para Morena Veracruz es este año lo que fue para ellos en 2017
el Estado de México, donde se acercaron al triunfo y quedaron en segundo lugar
muy por encima del PAN, muy bien posicionados. Veracruz es la joya de la corona
este año y si ganan la gubernatura ahora o al menos quedan en segundo sitio con
el mayor número de votos que jamás hayan tenido en la entidad, sumados a los
del Edomex y a los de la Ciudad de México, donde siempre arrasan, entonces casi
habrán amarrado la Presidencia. Así de sencillo.
Por eso AMLO viene de nuevo y va a continuar
provocando al gobernador porque necesita que no le bajen los reflectores a su
persona y a su causa. ¿Alguien duda que a raíz de su enfrentamiento con Yunes
Linares ha crecido y subido todavía más ante el electorado veracruzano, el
tercero más grande del país?
¿Qué le ha
pasado al gobernador?
Cómo recuerdo su reacción cuando Javier Duarte
expresó alguna vez (7 de julio de 2014) que le había tocado “bailar con la más
fea”. Yunes lo censuró porque dijo que gobernar era un privilegio y un honor y
no cabía una expresión como esa, que tal parecía que Duarte padecía el cargo,
incluso adelantó que cuando llegara a la gubernatura iba a dignificar la imagen
del gobernador porque ya por entonces al gordo le habían perdido el respeto en
forma total en las redes sociales.
Debo confesar que yo siempre pensé que, en efecto,
con su llegada a la silla principal del Palacio de Gobierno devolvería la
prestancia al cargo y a la institución, que se conduciría como un hombre de
Estado, que se ganaría el respeto de propios y extraños, y que su figura se
agigantaría como el gobernante sin par de Veracruz.
Sin embargo, corre el riesgo de terminar como su
antecesor si no se concentra, como le pide Urreta Ortega, en gobernar y en
atender las más urgentes necesidades de los veracruzanos, si continúa actuando
como si fuera candidato y no gobernador enfrascándose en disputas mediáticas
como la que protagonizó la semana pasada con López Obrador y que le ganó que se
lo acabaran en las redes sociales.
Niños
expuestos a enfermedades por el frío
Quién sabe si es porque todos en el Gobierno del
Estado están entretenidos en ver cómo le hacen para que el hijo del gobernador
gane la gubernatura, pero en pleno y crudo invierno, en especial en algunas
zonas de la entidad tienen expuestos a niños y adolescentes escolares a
enfermedades por el duro y crudo invierno que nos está pegando, esto es, del
frío muchas veces congelante.
Algo positivo de los gobiernos priistas hasta el de
Javier Duarte y que los padres extrañan es que por lo menos se corría una hora la
entrada a escuelas del distrito de Perote, o de Xalapa, o de las Altas Montañas
(zona de Orizaba), o de Chicontepec o Huayacocotla, entre otras, donde el
termómetro llega a los cero grados o bajo cero.
Con la actual administración panista están
olvidados. Tristemente.

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