Prosa
aprisa
Cómo se inició la compra de votos
Arturo Reyes Isidoro
Luego de que leyó “Prosa
aprisa” sobre el tema de los operadores electorales y la compra de votos, uno
de ellos, con toda la experiencia como años tiene en el oficio, que lo mismo ha
trabajado en la capital del Estado que en otros distritos donde lo han
contratado, me envió lo siguiente:
“Te comento que en el 97,
cuando Miguel Ángel Yunes fue presidente del PRI (estatal), se empezó con la
prostitución electoral de comprar el voto en Xalapa para Charo Piña, se pagaba
a 100 pesos por voto y el encargado de pagar en aquel entonces fue Pedro Yunes
Choperena (primo hermano del ahora gobernador y actual delegado federal de la
Sedatu), directamente en las oficinas de la CROC, ubicadas en la calle Zaragoza
(en el centro histórico de Xalapa); se repartieron en aquel tiempo aproximadamente
3 millones de pesos, lo mismo se organizaron más de 2 mil desayunos con un
costo total de 3,500 pesos cada uno (2,500 para el desayuno y mil para el
organizador), o sea, estamos hablando de 8 millones 750 mil pesos, eso sólo en
Xalapa, estimado amigo, y otras fuertes sumas en compras de conciencia y
propaganda, te hablo del 97, fue un mundo de dinero el que se gastó, y se
perdió la elección. En concreto así fue, recuerda que Charo cerró campaña como
con 20 mil gentes en la colonia Rafael Lucio con grupos musicales y propaganda
al por mayor, fue un gasto nunca visto y ni así ganamos, lo mismo le pasará al
hijo, la gente les está recibiendo todo pero una buena parte no votará por
ellos; sólo checa cuantas brigadas traen en el Estado y a los que están en los
cruceros les pagan 200 y 300 pesos diario”.
Así fue. De hecho, en el
gobierno de Patricio Chirinos se inició la práctica; el PRI, hegemónico
entonces, acostumbraba cometer fraude rellenando las urnas porque la oposición
era muy débil, no había necesidad de la compra, pero el entonces dirigente
estatal del PRI, Yunes Linares, necesitaba un triunfo mayoritario y contundente
para demostrar su fuerza y poder asegurar la candidatura al Gobierno del
Estado. Perdió 107 ayuntamientos de 210 que existían entonces.
La compra de votos es
ahora una práctica generalizada que utilizan todos los partidos en todo el
país, unos más otros menos, según dispongan de recursos o de fuentes para
obtenerlos (comenté ayer que en el debate que organizó el OPLE el viernes, el
candidato Cuitláhuac García dijo que los azules –los yunistas– tienen 3 mil millones de pesos para comprar
votos el 01 de julio).
En referencia a las
críticas de otros operadores sobre el PRI, que publiqué ayer (que su estructura electoral está totalmente
olvidada y abandonada, que tienen un desorden por falta de dirección, que su estructura
de activismo y promoción del voto está peor, pues existe simulación y no hay
quien coordine), coincidió.
“En Xalapa se necesita alguien que pueda
convocar a la gente representativa para intensificar el trabajo, cada quien
anda por su lado, el ambiente para Pepe se siente bien, pero mira las
candidatas, cada una anda haciendo lo que puede por su lado, no hay estrategia
integral para hacer labor de equipo”.
Como en una encuesta que publicó ayer Reforma sobre los candidatos
presidenciales en Veracruz, en la que López Obrador le saca 20 puntos de
ventaja a Ricardo Anaya (52-32), le pedí que me diera su estimación en número
de votos. Calculó unos 200 mil de ventaja.
Loret
de Mola se ocupa de los operadores
En su columna de ayer que publica en El Universal, Carlos Loret de Mola
también se ocupó de los operadores políticos a propósito del famoso “acarreo”
que, apuntó, “goza de cabal salud”.
Recordó que esa práctica, que tanto se
le criticó al PRI, hoy la aplican por igual todos los partidos “y se nutre de
la necesidad de los más pobres”.
El también famoso conductor de
televisión señaló que en plena época de las redes sociales, millones y millones
de pesos se destinan para una de las más arcaicas prácticas como es la de
llenar plazas para que los candidatos digan “en mítines ‘a reventar’ lo mismo
que dicen a través de los medios”.
Hizo alusión a un reportaje de
compañeros suyos de “Despierta” que mostró “la crudeza del mecanismo con el que
se opera”.
“Lo que nos enseña es, primero, el
oficio de los operadores –partidistas o independientes– que reúnen, prometen
beneficios, transportan, pasan lista y a veces pagan poco más de cien pesos y
proporcionan algo de comer a las personas que aparecerán en las crónicas de campaña como los simpatizantes de
tal o cual partido, que llenaron la plaza para ver a su preferido”.
Dijo que “Esos operadores cobran por su
labor y la ofrecen al mejor postor. Los organizadores de los partidos ya saben
a dónde acudir para contratar sus servicios. No es cuestión de militancia,
simpatía o preferencia. Es un negocio”.
Hasta ahí con Loret. En Veracruz hay
muchos operadores que se conocen entre ellos y que siendo valiosos para los
partidos y los candidatos se conducen con muy bajo perfil. En las colonias
saben a dónde ir y con quién. Ellos mismos pueden coordinar la compra de votos.
Por eso cuando hablan, lo hacen con autoridad. Jugarán un papel clave para los
candidatos de aquí al 01 de julio. Entonces se sabrá quién operó mejor.
Las
encuestas de Reforma, ayer
Toda la mañana de ayer el comentario fue
sobre las encuestas del diario Reforma.
En cuanto a la competencia por la
gubernatura, dan empate técnico entre los candidatos del PAN y de Morena,
Cuitláhuac García Jiménez y Miguel Ángel Yunes Márquez: 43-42%,
respectivamente. Pepe Yunes aparece distante con 14%.
Sobre los candidatos a la Presidencia,
Andrés Manuel López Obrador puntea en el Estado con una amplia ventaja, pues
tiene 52% de la preferencia contra 32% de Ricardo Anaya y sólo 15% de José
Antonio Meade.
Y en la intención del voto para
diputados federales, Morena tiene un porcentaje de 37% contra 21% del PAN y 17%
del PRI.
Llamó la atención que aunque 52% aprueba
la forma en que está haciendo su trabajo el gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares, 38% lo desaprueba pero 55% no está de acuerdo en que su hijo busque
ser su sucesor; sólo 35% lo aprueba.
Asimismo, ante la pregunta: ¿qué es
mejor para Veracruz en este momento: que sigan los mismos o que haya un cambio
de partido en el gobierno?, 65% pide un cambio y sólo 30% desean más de lo
mismo.
También, 57% opinó que Cuitláhuac García
representa mejor el cambio que Veracruz necesita contra 25% que opina que debe
ser Pepe Yunes.
El empate técnico por la gubernatura
hizo que dentro de las filas panistas se encendieran los focos rojos, pues
vieron que el candidato azul no puede romper la barrera de los 33 puntos no
obstante todo el apoyo económico, material y humano que le da su padre como
gobernador.
Ello se reflejó en que panistas-panistas
empezaron a buscar puentes, gestores, para que los reciba Cuitláhuac García y
poder ofrecerle personalmente su apoyo.
En corto decían que la ventaja de López
Obrador arrastrará a la alza al candidato a la gubernatura. Temen la derrota de
su partido.
Por el lado de la candidatura de Pepe
Yunes, representativos de fuertes sectores económicos de Xalapa dijeron que se
sostendrán apoyándolo pero dejaron abierta la posibilidad de acercarse al
candidato de Morena.
Desde temprana hora buscaron asesoría
para poder tomar una determinación. Lo que sí tenían muy claro es que no
jalarán con el gobernador en su proyecto.

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