Prosa aprisa
Comida de agradecimiento en
San Julián
Arturo Reyes Isidoro
¡Vaya fin de semana pasada muy
político el que tuvimos en Veracruz!
El viernes llegó a Coatepec
el presidente Andrés Manuel López Obrador y al rancho San Julián en Perote el
excandidato presidencial José Antonio Meade.
Del titular del Ejecutivo
todo mundo supo de su visita, que se prolongó hasta el sábado en el puerto de
Veracruz y remató en Yanga, cercana a Córdoba.
La de Meade, en cambio, fue
discreta: vino para una comida con excandidatos locales y federales del PRI en
el Estado cuando él hizo campaña también en pos de la “grande”.
Llegó por carretera sobre las
2 de la tarde a La Calera, en la cabecera municipal donde sus anfitriones Pepe
Yunes Zorrilla y Pepe Yunes Suárez lo esperaban. De ahí viajaron a San Julián
adonde arribaron sobre las 2:45 de la tarde. El convite concluyó sobre las 5:30
de la tarde porque Meade tenía que regresar por carretera a la capital del
país.
La lista original de
invitados era de 180 personas pero llegaron unas 60 más. Estuvieron
excandidatos triunfadores y perdedores, pero también personas que apoyaron a
los dos Pepes excandidatos, incluyendo empresarios.
Ahí llegaron Marcelo Ruiz, el
dirigente estatal del PVEM, con Fidel Herrera Borunda, hijo del exgobernador
Fidel Herrera Beltrán. En vísperas de la elección de julio de 2018, un día
Marcelo recibió del altiplano la instrucción de que dejara de apoyar a Pepe,
entonces candidato a gobernador, y que se sumarán a Morena, a lo que se negó y a
cambio ofreció su renuncia. Fidel chico lo secundó y ambos, junto con Fidel
padre, ratificaron su apoyo a Yunes Zorrilla.
Pepe Yunes dijo que quisieron
esperar un tiempo prudente para expresarles su agradecimiento por haberlos
apoyado en sus respectivos distritos, y que ahora ellos los apoyarán en sus
proyectos políticos personales que tengan.
La muy cercana amistad entre
Meade y Pepe quedó ratificada. Si uno y otro hubieran ganado la presidencia y
la gubernatura su relación de apapacho del uno con el otro sería como la que
tiene Andrés Manuel López Obrador con Cuitláhuac García Jiménez.
Claro, dados sus estilos,
seguramente Meade no hubiera venido a cada rato a echarle porras a su tocayo,
quien, además, no las hubiera necesitado por su capacidad y oficio político.
El ágape dejó de manifiesto
la aceptación y popularidad que continúa teniendo Pepe Yunes entre el priismo.
A la distancia y con miras al
2024, no se ve a nadie más del tricolor que pueda competir con éxito para
entonces contra Rocío Nahle, Ricardo Ahued o Manuel Huerta, y atrás de ellos
contra López Obrador, de Morena.
A algunos llamó la atención
que dado el motivo de la comida en San Julián no hubiera estado el diputado
federal Héctor Yunes Landa quien siendo senador entonces, el 1 de marzo de 2018
fue designado coordinador de la campaña de Meade en el Estado.
Por el momento, Pepe ha
tomado distancia de cualquier actividad política militante, que no renunciado a
su partido, por lo que el convivio fue político pero privado.
Qué cosas de la política:
previo a las precampañas de los candidatos a gobernador en 2018, AMLO le envió
un día un mensaje a Pepe a través de un personero político suyo.
Le mandó decir que le pedía
que lo ayudara no compitiendo contra Cuitláhuac García. Quería enfocar sus
baterías contra un solo oponente: Miguel Ángel Yunes Linares.
Pretendía asegurar el triunfo
de su pupilo, que nada ni nadie lo pusiera en riesgo. A Pepe le sorprendió pero
además dudó de que quien le hacía la petición fuera, en efecto, enviado del
tabasqueño. Después comprobó que sí.
Pero hombre de palabra ya le
había aceptado a Meade ser candidato en Veracruz y ayudarlo a sumar votos, a
ganar, así que decidió seguir adelante.
El viernes, los tres
protagonistas: López Obrador, Meade y Pepe estuvieron relativamente muy cerca:
en el mismo distrito de Coatepec, cada quien en lo suyo. Nada descarta que se
puedan volver a enfrentar en el futuro.
Antes de viajar a Veracruz,
Meade tuvo un gesto de madurez política: indirectamente respaldó a AMLO ante su
postura por la decisión del presidente Donald Trump de imponer aranceles a productos mexicanos.
“Frente a la amenaza de @realDonaldTrump
cerremos filas. La soberanía y dignidad de México nunca ha estado ni debe estar
sujeto a negociación. Todo el apoyo.
Creerá Trump que hacer pagar
más a los americanos por sus importaciones de México resolverá el problema de
la migración?”, escribió en su cuenta de Twitter el jueves.
¿Cambio en la relación con la prensa?
Pasadas apenas las diez de la
mañana del viernes pasado, recibí una llamada telefónica de la Oficina del
Gobernador: me invitaban a los actos del presidente en Coatepec y en Yanga y me
daban facilidades para asistir.
La voz era de una mujer joven,
con mucha propiedad y toda amabilidad. Me agarró de sorpresa porque no lo
esperaba, porque no había ocurrido antes y porque he hecho muchos análisis
críticos de funcionarios de la administración pública, incluyendo del
gobernador.
No sé con cuántos y con
quiénes harían lo mismo, pero en mi caso, que durante muchos años en varios
sexenios manejé el área de prensa del gobierno del Estado, sé que empezaron a
hacer lo correcto.
La prensa no es enemiga del
gobierno; una y otro tienen el mismo objetivo: servir a la sociedad. La prensa
es el mejor aliado del gobernador porque lo ayuda a detectar lo que está mal o
no funciona, con sus críticas, con sus señalamientos, con sus denuncias.
La ocasión me sirve para
comentar que tengo información, surgida de adentro mismo, de que en algunas
reuniones el coordinador de Comunicación Social, Iván Luna Landa, le hace
buenas propuestas y sugerencias al titular del Ejecutivo para mejorar su imagen
y su buena relación con la prensa, pero que todas las bloquea y descalifica un
influyente personaje cercano al mandatario.
El gobernador tiene todavía
cinco años y medio para mantener la mejor relación con los periodistas del
Estado, los que verdaderamente lo son, profesionales, una relación no de
complicidad, a partir del diálogo constructivo y del respeto mutuo.
Ahora sí vendrían cambios
El último día de mayo, o sea el
viernes pasado, en el gobierno del Estado sorprendió a quienes tuvieron acceso
a la agenda interna del gobernador que todavía a las 11 de la mañana aparecía
programado el anuncio de renuncias de funcionarios, pero una hora después esa
actividad ya no estaba.
El comentario fue que se
quiso esperar el paso del presidente pero que esta semana se retomará el tema.
¡Chin! Enfrente, el posible primer ciclón
De acuerdo al Centro Nacional de
Huracanes con sede en Miami, Florida ayer domingo temprano, el disturbio 91L
presentaba un 60 por ciento de probabilidad de evolucionar a ciclón tropical.
Un sistema de baja presión ubicado sobre
la bahía sur de Campeche presentaba poco cambio de organización
desde el sábado y se espera que se mueva lentamente hacia la costa noroeste de
México, el cual podría convertirse en un ciclón tropical antes de que se mueva
tierra adentro en uno o dos días.
Viene la primera prueba de fuego para los
de Protección Civil estatal.
Independientemente del desarrollo, la perturbación probablemente puede producir fuertes lluvias en partes del sur y este de México durante los próximos días.

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