Prosa aprisa
No se ve el rayito de
esperanza
Arturo Reyes Isidoro
Seis meses después, hacia
donde se voltee a ver, el panorama en el país, y por consiguiente en el Estado,
se ve muy nublado.
El riesgo más grande por
ahora es la amenaza del presidente norteamericano Donald Trump de imponer
aranceles a las exportaciones de nuestro país hacia el vecino del norte si no se
frena el aumento de migrantes centroamericanos que están entrando a México con
el propósito de llegar a Estados Unidos.
Si se aplica el 5% y llega
hasta 25% se reduciría el crecimiento de la economía, más de lo que ya está con
las decisiones del presidente Andrés Manuel López Obrador de cancelar el nuevo
Aeropuerto Internacional en Texcoco, la construcción de la refinería de Dos
Bocas, en Tabasco, así como del Tren Maya en el sureste del país, más la
perspectiva de Pemex que llevó ayer a las calificadoras Fitch y Moody’s a
recortar la calificación de la paraestatal y a rebajar a negativa la
perspectiva de la empresa.
El lunes será un día clave para
el futuro inmediato y mediato del país, pues es la fecha que Trump anunció para
empezar a aplicar los aranceles a los productos mexicanos. Si de aquí al
domingo no se llega a un acuerdo en las negociaciones que se mantienen, el
lunes tendremos un amargo despertar porque la crisis que se desate finalmente
va a impactar en nuestros ya de por sí deteriorados bolsillos.
En el terreno doméstico,
quienes andamos a raz de tierra, por dondequiera escuchamos no solo la queja
sino el crudo lamento de cientos de personas, que no tengo duda que suman
miles, por la grave situación económica que pasan y viven debido a que los
despidió el gobierno de la Cuarta Transformación o porque no crea empleos. Hoy
por hoy, el desempleo en Veracruz ya va casi a la par con el problema de la
inseguridad.
Por ahora no se ve por ningún
lado aquel rayito de esperanza que se proclamaba AMLO. La gente de la calle se
pregunta qué está pasando y hacia dónde vamos. Mucha, pero mucha está
desesperada. No tiene trabajo aunque quiere trabajar y no tiene ingresos. Esta
quincena y/o en la que sigue habrá un nuevo despido masivo de trabajadores de
lo que fueron delegaciones federales. Y hay muchos que tienen trabajo porque
llegaron con la nueva administración, pero es la hora en que no les pagan o van
recibiendo alguna retribución pero con mucho retraso.
El pasado 30 de mayo, durante
una conferencia de prensa, la Secretaría de la Función Pública, a través de
Francisco Varela Sandoval, titular de la Unidad de Política de Recursos
Humanos, informó que los despedidos seguirían hasta el 30 de junio por las
medidas de austeridad del gobierno federal. Dijo que la instrucción era que todas las
dependencias redujeran 20 por ciento los gastos por servicios personales, lo
cual incluía salarios y otro tipo de gastos como viáticos.
Yo soy de los que se niega a
caer en el pesimismo pero la realidad me va aplastando, los testimonios que
escucho en la calle, la persona conocida de algún familiar mío que llama en la
noche por teléfono para decir que si nos sobra comida le compartamos porque su
familia no ha probado bocado en todo el día, o ver al niño flaquito, morenito,
con su mamá una señora gorda que van de casa en casa pidiendo sobras para el
cochino pero que de pronto se ponen a hurgar y escogen y entresacan lo que
consideran bueno y dicen que es para que tengan qué comer en los próximos días,
eso que escucho y veo me ubica en la cruda situación por la que pasan miles de
mexicanos ajenos al discurso oficial del presidente López Obrador y del
gobernador Cuitláhuac García.
Treinta años que estuve en la
función pública, viendo lo que pasa, con frecuencia recuerdo cuando la llegada
de un nuevo gobierno causaba alegría entre la burocracia porque no solo no los
iban a despedir sino que iban a gozar de un aumento de sueldo, así fuera lo
mínimo, pero aumento al fin y al cabo. Hoy a los que no han echado a la calle
les han quitado su compensación y rebajado su sueldo. Hoy ruegan ya no porque
les mejoren su salario sino porque, como dicen, no los corran.
Lo del aeropuerto de Texcoco
desalentó o alejó a los inversionistas, también la nueva refinería y el Tren
Maya, a los que están yendo a dar buena parte de los recursos producto del
sacrificio de miles de trabajadores, y que los especialistas auguran un fracaso
y califican solo como un capricho presidencial. El lunes la situación puede
empeorar si Trump cumple su amenaza. Y si no, tampoco mejorará la situación.
Impotente para hacer otra cosa, solo puedo expresar mi solidaridad con quienes
viven las consecuencias de los desatinos oficiales o de una política que para
los mexicanos resulta inexplicable porque la mejoría que esperaban se
convirtió, en apenas seis meses, en una triste y penosa realidad.
Debutó nueva danzonera en Xalapa
Pero llega el fin de semana y
la quiero despedir con algo más grato.
El sábado pasado en Xalapa
tuvo lugar un acontecimiento musical para quienes nos gusta el danzón,
escucharlo o bailarlo, o las dos cosas: el debut de una nueva danzonera, Oro y
Plata, de Javier Soriano Laguna, en el patio del palacio municipal.
A Javier lo conozco desde muy
joven, de cuando tocaba en la Orquesta Sinfónica del Gobierno del Estado, en la
que estuvo 35 años, hasta que se jubiló. Su curriculum musical es muy rico.
Tocó en el grupo “Punto
Siete”, que animó las históricas graduaciones de la Escuela Normal Veracruzana
y del Colegio Preparatorio. Participó como músico fundador de la Orquesta de
Música Popular de la Universidad Veracruzana así como de la Orquesta de Salsa
de la casa de estudios, y en Veracruz de la Orquesta Sinfónica del puerto,
también de la UV.
Formó parte del internacional
grupo de “Toño Quirasco”, entre otros, hasta que en los años 90 se integró a la
danzonera “Alma del Trópico”, donde se puso a recopilar danzones de inéditos
compositores veracruzanos y cubanos que ahora está rescatando y dando a
conocer, así como a nuevos compositores como el maestro Damián Báez Galván,
quien compuso el danzón con el nombre de la nueva danzonera y quien su tesis de
maestría fue sobre los timbales de danzonera.
Tocar danzón, los músicos lo
saben, no es un ritmo fácil de interpretar y tocarlo bien, pero él no solo lo
hace sino que se animó y conjuntó su Oro y Plata y el sábado hizo su debut con
tres saxofones y clarinetes, dos trompetas, un trombón, un piano, un bajo, un
güiro y, por supuesto, los timbales.
Merecidamente, la maestra de
danzón Olivia García Chávez le ha organizado para este viernes un festejo de
reconocimiento con todos sus compañeros del taller de baile “Salón México” del
que también forma parte.
Y hoy es 7 de junio
Este viernes en México se
conmemora el Día de la Libertad de Prensa. Con ese motivo, la Comisión Estatal
de Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) presentará el “Informe:
Diagnóstico de la Libertad de Expresión de los Periodistas en Veracruz 2019” y
posteriormente tendrá lugar el panel de discusión “Periodismo: entre la
violencia y la transformación”, en el que participarán los compañeros
periodistas Guadalupe Hortencia Mar Vázquez (Lupita Mar), Lev García Flores,
Ignacio Carvajal García y Édgar Ávila Pérez. Todo será a partir de las 11 de la
mañana en Auditorio 3 de la Universidad de Xalapa.
Resultados es lo se quieren
Secuela de la masacre de
Minatitlán (13 víctimas mortales), la Fiscalía General del Estado imputó ayer y
ejecutó orden de aprehensión en contra de Adrián N, “Comandante Pelón”, quien
ya está en prisión. La Dirección General de los Servicios Periciales aportó
pruebas. Resultados es lo que demandan los veracruzanos, y que no se permita la
impunidad.

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