Prosa aprisa
¿Con dedicatoria especial para quiénes?
Arturo Reyes Isidoro
¿Quiénes son
sus “detractores” y “críticos sin razón” a los que envió un inusual mensaje el
gobernador Cuitláhuac García Jiménez.
La noche del
domingo, pocos minutos antes de las 23:00 horas, en las redes sociales tuiteó y
posteó un texto movido, por, según apuntó, algunos ataques a su gobierno
“cegados” ante el verdadero cambio.
Dijo que sus
adversarios, que buscan desacreditarlo, “no quieren ver lo que ‘los Yunes’ y
‘los Duartes’ abandonaron por llenarse las bolsas de dinero”.
Al barrer para
atrás incluyó los dos últimos gobiernos, uno priista, de seis años, y otro
panista, de dos: el de Javier Duarte de Ochoa y el de Miguel Ángel Yunes
Linares.
Barrió parejo
con los dos y los equiparó al sugerir que abusaron del erario público: ¿acaso
no acabaron inmensamente millonarios ambos?, ¿miento por decir que son iguales
cuando su incalculable riqueza es evidente?, preguntó, les preguntó.
Para él, “su
coraje y sus ataques” son entendibles. Y entonces dio una pista: se trataría de
quienes “no pudieron engañar con ‘el hijo de Yunes’” al pueblo.
No soportan,
argumentó, que un maestro, académico de la Universidad Veracruzana, o sea él, y
quienes votaron a su favor les hayan puesto “un alto”.
“Simplemente no
lo soportan. Parece que a nuestros detractores y ‘críticos sin razón’ les duele
que atendamos al pobre y al niño indígena con el dinero que se iban a robar.
Los paramos en seco”.
Una lectura más
general insinuaría que se dirige a políticos del pasado, mediato e inmediato, a
quienes perdieron la elección en julio del año pasado y/o a quienes pensaban
que tendrían cabida en la nueva administración y asaltarían, de nueva cuenta,
el tesoro público.
Con su triunfo
a quienes le puso un alto fue al exgobernador Yunes y su equipo, quienes
pretendían continuar en el poder reeligiéndose, de alguna forma, en la persona
del hijo del mandatario.
Pero la mención
a “los Duartes” inevitablemente alcanza a los emisarios del pasado tricolor que
están señalados como unos de los más corruptos que hayan pasado por
administración estatal alguna.
En efecto, no
miente cuando habla de sus riquezas, pues, como bien dice el dicho, hay dos
cosas en la vida que no se pueden ocultar: el amor y el dinero.
De alguna
forma, eso creo, al arremeter contra “los Duartes” estaría dando muestras de
que no es cierto lo que se ha dicho de que el gordo y los suyos lo financiaron.
¿De otra forma, sabiendo que le caería encima, iba a escupir para arriba?
Una cosa es más
que evidente: las críticas, con razón y sin ella, le duelen. Alguna fibra muy
sensible le tocaron que ya no se aguantó y reaccionó.
¿Acaso fue la
difusión casi viral del resultado de una encuesta que le daría una
desaprobación de 66.3 por ciento de los veracruzanos?
La verdad es
que lo critican por todo en las redes sociales, y sus adversarios políticos en
declaraciones a la prensa por algunos temas específicos.
Pero habló de
“los Yunes”, de “los Duartes”, de quienes “se iban a robar” el dinero que,
aseguró, ahora se dedica a los pobres y a los niños indígenas.
Su respuesta y
cuestionamiento los acompañó con datos de su gestión.
“Ahora, por
ejemplo, llevamos atención médica y medicinas a las regiones indígenas. En las
fotos está una de Xoxocotla, donde nunca antes habían sido atendidos por un
médico especialista, un neumólogo pediatra. No habían visto a un Srio. de
gabinete atendiéndolos personalmente como el Dr. Ramos Alor, con cariño,
dedicación y profesionalismo. Nuestro gobierno los ve como seres humanos con
derecho a la salud plena”.
Obvio, se
refería al Secretario de Salud.
Por eso, agregó,
“en estos días inauguraré cuatro centros de salud más en zonas rurales. Aunque
a nuestros adversarios les duela y sigan atacando con mentiras”.
Su remate fue
fiel a su estilo, sin llegar al impacto que causan las frases de su jefe el
presidente Andrés Manuel López Obrador: “¡Lástima margaritos, llegó la cuarta
transformación para quedarse!”
¿Sus palabras
sugieren también que quienes sirvieron en los gobiernos pasados, en especial
los priistas, que esperaban un cargo, definitivamente no tendrán cabida en la
administración estatal en lo que resta del sexenio por el temor de que lleguen
a “robar”? ¿Para ellos también ¡lástima margaritos!?
Salvo el
diputado local panista Rodrigo García Escalante (¿acaso se dio por aludido?),
hasta anoche nadie más se había puesto el saco o le había respondido.
El panuquense
le pidió que tenga la “piel más gruesa”, que acepte las críticas así como ayuda
para gobernar.
Algo que
seguramente no calculó el gobernador es que al mostrar su molestia, mostró que
las críticas “sin razón” le molestan. De alguna forma mostró una parte de su
talón de Aquiles, alguna debilidad, algo que lo irrita.
Sus
detractores, que los tiene y muchos, enfocarán por ahí sus baterías,
criticándolo con más intensidad porque no hay forma de que lo evite.
Pienso que si
se quiere blindar contra las críticas, señalamientos y ataques, en
declaraciones, en las redes sociales o a través de los memes, lo único efectivo
es que ofrezca resultados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario