Prosa aprisa
Morelli ya
desvaría
Arturo Reyes Isidoro
No cabe duda que el señor Humberto Alonso Morelli se sacó la lotería
ganando la diputación federal como candidato panista por el distrito 4 de
Veracruz. Ahora no estaría mal que se echara una plática con su
correligionario, paisano y vecino, Julen Rementería del Puerto, por la
experiencia que acaba de vivir, pues apenas ha recibido su constancia que lo
declara como diputado electo y ya empezó a desvariar. Le dijo una serie de
lindezas al reportero Manuel Hernández, de Notiver,
que no lo muestran más que como alguien que no sabe a dónde va ni para qué,
desconocedor total de las reglas no escritas de la política legislativa. Según
el señor Morelli ya se le queman las habas por llegar a San Lázaro –“anunció que
está ansioso por llegar al Congreso”– “y
la primera acción que impulsará será sacar adelante la Reforma Política que
incluye la fiscalización de recursos que llegan a los estados y municipios,
reducción de legisladores y la segunda vuelta electoral en la elección de
Presidente de la República”. Qué ingenuo, o qué iluso. Ya en la Cámara no solo
no sacará adelante nada sino incluso ni siquiera lo dejarán hablar si así lo
dispone su líder camaral. Según él, no será un diputado levantadedos ni tampoco
aceptará líneas más que las que dicte la misma ciudadanía. ¡Por favor, diputado
Morelli! Mejor espérese a llegar al Congreso. Le aseguro que lo veré levantando
el dedo a favor de lo que le ordenen así sea en contra de los intereses
ciudadanos. Pero no paró ahí. Según él, va a ser un diputado de a pie, de calle, no de helicópteros ni de
suburbans, visitará a la gente en sus casas, tendrá reuniones periódicas con
empresarios, trabajadores, sindicalizados, maestros y aparte, como para
copetear todo, tendrá casas de enlace en distintos puntos del distrito. Señor
Morelli, cuando cobre su primera jugosa dieta, le den para sus casetas, para
sus boletos de avión, su biyuyo extra, cuando le regalen su suburban nuevecita
y le paguen chofer, el servicio de teléfono celular, le asignen o usted se
asigne una atractiva secretaria, cuando le den otra lana por meterlo a
comisiones (si tiene un buen padrino que lo ayude) los jarochos no lo van a
volver a ver ya no a pie por las calles del puerto sino ni siquiera en persona.
Sí, tiene razón, usted no va a ser de helicóptero, será de avión; a menos que a
usted así le convenga nunca volverá a viajar a la Ciudad de México por tierra y
menos en el democrático ADO, ¡horror!, y se va a engolosinar cada vez que
llegue al aeropuerto y los chicos de la prensa le pongan los micrófonos y las
grabadoras enfrente. Manuel le preguntó: “¿Y si tu coordinador de bancada te
dice que votes por algo que va en contra de la gente?”. “Respetuosamente le
diré a mi coordinador de campaña, a quien sea, que no lo puedo hacer muy
respetuosamente, que lo siento mucho”. ¡Y basta! Los vecinos del puerto serán
los que tendrán que reclamarle si no cumple todo lo que sigue ofreciendo.
Y para todo esto, ¿dónde está el Pipo? Según se sabe, el ex dirigente
estatal del PAN y frustrado candidato al Senado Víctor Alejandro Vázquez Cuevas
se retiró por un tiempo de la política y decidió seguir el consejo, de, ¿quién
cree?, ¡Carlos Hank González!, una especie de abuelo político priista de
Enrique Peña Nieto, quien acuñó aquélla famosa frase de que político pobre,
pobre político. Así, Pipo está por ahora dedicado de tiempo completo a los
negocios, a sus empresas, una de ellas inmobiliarias. Lo cierto es que Vázquez
Cuevas no ganó la senaduría pero cómo hizo fortuna mientras administró la
franquicia blanquiazul en el estado. Ahora sólo ha enviado decir a los miembros
de la dirigencia estatal que tienen su apoyo moral para la lucha que viene
contra los Yunes de Boca del Río, pero que se dedicará a hacer más capital para
tener un fondo que le permita en el futuro volver a la política con más holgura
económica, pues acabó de comprobar que la política se hace con dinero, con
mucho dinero si se quiere ser exitoso y no depender de nadie. Ya va aprendiendo
el muchacho, pero, además, sabe bien que sin Presidente de la República del PAN
en el poder no habrá de dónde para movilizarse. A los panistas se les acabó
Oportunidades y las oportunidades. Eso sí, pese al trato que recibió en el
pasado reciente, le da la razón a Felipe Calderón cuando dice que acabó con la
pobreza… por lo menos con la de él.
Tiene muchas lecturas el anuncio, pero por lo pronto lo importante es la
noticia en sí: Marcelo Ebrard Casaubón ya le puso número a la casa, como dicen
en el beisbol y anunció ayer que a partir del próximo 6 de diciembre, una vez
que concluya su mandato en la Ciudad de México, iniciará su campaña en busca de
la candidatura presidencial para el 2018. ¿El Peje hará un tercer intento? Hay
una gran corriente de opinión que opinó que esta vez las izquierdas hubieran
ganado con Marcelo y no con Andrés Manuel. Pero su anuncio es importante porque
con tal anticipación puede aglutinar en torno suyo a los millones de
inconformes por los resultados del 1 de julio y comenzar una jornada que, por
qué no, lo puede llevar a Los Pinos. Van por la revancha.
¡Vaya respiro en Xalapa! Esta semana se vive más en calma con las
vacaciones que gozan los escolares y a partir de ayer los empleados de la
Universidad Veracruzana. La vida se vuelve vivible y respirable. El tráfico
vehicular se descongestiona un poco y se agiliza. Seguramente el ambiente
quedará más relajado la próxima semana una vez que también salga a vacacionar
la burocracia estatal y municipal. Lo único lamentable es que no se advierten
acciones de las autoridades de turismo estatales y locales para el disfrute de
quienes no salen y de los que llegan a visitarnos. El Ayuntamiento local se ha
dormido y que se sepa no desarrolló ninguna campaña entre los vecinos de
Puebla, Tlaxcala, el Distrito Federal y el Estado de México anunciándoles que
ya hay nueva autopista para llegar a la capital de Veracruz. A ver si no nos
sale la alcaldesa con que también se va Europa y por eso no tuvo tiempo de
hacer nada.
El ingenio, dentro de lo delicado del caso. A Juan Pablo Franzoni Martínez,
la persona que amenazó con una pistola a un grupo manifestante AntiPeña en
Xalapa, le dicen ahora San Pedro porque ¡todos lo niegan!, lo mismo a través de
mensajes de twitter que por escrito o mediante declaraciones. También le dicen
“La brasa”, porque ¡a todos quema! y ahora ni sus compañeros de banca de la
escuela aceptan haber estudiado con él. Me sorprendió el tiempo que le dedicó
Joaquín López Dóriga en su noticiero la noche del lunes. Habrá que estar
atentos para ver si al final el juez federal que conoce de su caso lo deja en
completa libertad o lo sentencia. No se puede dejar de considerar que su
agresión fue para defender el triunfo priista y que el priismo ha vuelto al
poder. Ya veremos si estamos ante el primer caso de impunidad de la nueva era
tricolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario