Prosa aprisa
Entrega Miguel su
declaración patrimonial
Arturo Reyes Isidoro
Cada vez que me reúno con
prominentes priistas, me convenzo que no sólo es mi percepción personal la que
me hace pensar que el PRI, como nunca en su historia en el estado, está en serio
riesgo de perder por primera vez la elección para la gubernatura del estado el
próximo 5 de junio.
Ya no los escucho triunfalistas
como antaño y como hasta hace poco estaban; ya no los escucho contundentes
asegurar que no sólo van a ganar sino que van a barrer en las elecciones como
en los mejores tiempos del tricolor; por primera vez los oigo aceptar
adelantadamente que van a perder varios distritos en las elecciones para las diputaciones
locales.
Ayer, un miembro de la clase
política priista me decía que se critica que el cuasi candidato único de su
partido, Héctor Yunes Landa, no despierta entusiasmo en sus actos de
precampaña, pero me hacía ver que es que este tiempo lo está dedicando para
reunirse sólo con la estructura tricolor; que será ya en la campaña cuando se
abra con todo el electorado y realice
actos masivos.
Me decía que una cosa que
están cuidando es no rebasar el tope económico marcado por la ley electoral,
argumentos todos en los que puede tener razón, pero, sin embargo, en todo caso,
eso mismo valdría para el principal opositor, Miguel Ángel Yunes Linares, de la
alianza PAN-PRD, quien en cambio se está haciendo notar más mediáticamente y
por sus propuestas de campaña que ya está haciendo.
Será cuestión de
estrategias, pero pienso que si en el tricolor creen que la precampaña debe ser
sólo con la estructura y no se abren y no le meten toda la carne al asador
desde ya, dado que es muy corto el tiempo que falta para los comicios, están
perdiendo un valioso tiempo que después podrían no recuperar, a la vez que el
candidato azul-amarillo empieza a posicionarse bien y a tomar distancia.
Con un ingrediente extra,
fundamental, yo pensaría que clave para enfilarse hacia un triunfo seguro: en
mi medio, el periodístico, escucho que la oposición estaría no negociando sino
ya acordando, en forma constante y sonante, y en forma abundante, el manejo de
imagen y publicitario cuidando todos los aspectos legales, lo que nadie rechaza
por la crisis económica y porque por el lado institucional no ven nada claro
sino puras promesas y sin fechas.
Al inicio de semana, cuando
se iniciaron las precampañas, las encuestas serias, las que tienen adentro,
daban 26 puntos porcentuales para Héctor Yunes Landa contra 24 de Miguel Ángel
Yunes Linares, o sea sólo dos puntos porcentuales de diferencia, prácticamente
nada, por lo que habrían arrancado con un empate técnico, con el dato adicional
de que el azul no tiene toda la estructura de gobierno y partidista que posee
el tricolor, ni humana ni económica, lo que haría más meritoria la posición que
ocupa.
Las cifras, los números son
fríos, pero contundentes. En la elección para gobernador en 2010, el PRI, en
alianza con el Partido Verde, alcanzó un millón 356 mil votos, mientras que el
PAN, aliado con Nueva Alianza, obtuvo un millón 277 mil sufragios, una
diferencia de 79 mil votos en números redondos. Pero atrás de ellos quedó el
PRD, que jugó en alianza con el PT, que alcanzó 401 mil votos, los que en esta
ocasión harían la gran diferencia a favor del partido blanquiazul para derrotar
al tricolor con holgura.
De más está decir que esta
vez también juega a favor de la oposición la mala, pésima imagen del Gobierno
del Estado, priista, que un día sí y otro también da notas negativas que
impactan en el electorado y lo predisponen a buscar otra opción, a darle por
primera vez la oportunidad a la oposición, cansada del uso y abuso del poder
que han hecho los priistas, especialmente en los dos últimos sexenios.
Pero, decía, cada quien su
estrategia, y hasta ahora la ciudadanía percibe que es Miguel Ángel Yunes
Linares quien está haciendo ya propuestas para frenar el desorden que tiene el
actual gobierno, proponiendo soluciones posibles, pero, además, usando el
discurso que el electorado quiere escuchar: el de que va a castigar a quienes
han causado grave daño al erario público, haciéndolos pagar por lo que
dispusieron indebidamente, poniendo nombres y apellidos.
Sus opositores dirán que es
ofrecimiento de campaña, lo cual en parte es cierto, pero también lo es que el
candidato azul-amarillo está dando pasos en el sentido correcto, como el de la
firma ayer de la iniciativa ciudadana “3 de 3”, que entregó en las oficinas de
Transparencia Mexicana (capítulo de Transparencia Internacional en el país),
una organización de la sociedad civil no gubernamental dedicada al combate de
la corrupción en México.
Ello le sirvió para decir en
su boletín de prensa (que envió a las cuatro de la tarde) que con esa acción
muestra su “claro compromiso de combate a la
corrupción, de honestidad y de transparencia en el manejo de los recursos, y de
sanción a quienes quebraron las finanzas de Veracruz por apropiarse
ilícitamente de los recursos públicos”.
Y, claro, metió su speech propagandístico: “Los
veracruzanos estamos hartos de la corrupción y sabemos que en esta práctica se
encuentra el origen de muchos de los problemas que vivimos, porque los recursos
públicos en lugar de destinarse a obras y acciones de beneficio social van al
bolsillo de malos funcionarios, como ha sucedido en el Gobierno de Javier Duarte”.
O sea, dio donde duele y dijo lo que
no puede expresar su contrincante Héctor Yunes Landa, o no de forma tan
abierta. Dejó ir la estocada: “La decisión de hacer pública mi declaración
patrimonial, así como la fiscal y de intereses, es una clara muestra del
compromiso que asumo con la honestidad y la transparencia”.
Hizo un ofrecimiento concreto: dijo que una
de sus primeras acciones como gobernador será firmar un convenio con
Transparencia Mexicana y otras organizaciones ciudadanas similares para que participen
en la supervisión de todos los procesos de licitación de obras y de adquisición
de bienes y servicios. Reiteró nuevamente que creará una Fiscalía Especializada
para combatir la corrupción y perseguir a los malos funcionarios que en los
últimos doce años quebraron a Veracruz.
El domingo había abierto su precampaña
tocando un asunto toral que preocupa a todos los veracruzanos: el de la
violencia e inseguridad. Informó que para resolver esta grave situación y bajar
cuando menos en un 50% los delitos en dos años, como Gobernador haría lo
siguiente:
1.- Mientras se resuelve la situación
de emergencia, fortalecerá la coordinación con el Ejército Mexicano, la Marina
Armada de México, la Policía Federal, la Gendarmería Nacional y la
Procuraduría General de la República.
2.- Despedirá de inmediato a todos
los policías que reprobaron los exámenes de control de confianza, un total de
2,237 equivalente al 35% del total, dándoles seguimiento a sus actividades para
evitar que se incorporen a la delincuencia.
3.- Formará una sola policía estatal,
sometida a los más estrictos controles de confianza y capacitación, bien
equipada, con sueldo digno, seguridad social y posibilidades de ascenso.
4.- Creará 10 regiones de atención
prioritaria a la seguridad pública, que corresponderán a las zonas de mayor
incidencia delictiva. La policía estatal se desconcentrará en ellas y estará al
mando de un funcionario de alto rango y capacidad de decisión inmediata.
Vigilarán carreteras y caminos estatales y apoyarán a las policías
intermunicipales y municipales de la región.
5.- En las 9 zonas conurbadas del estado,
incluyendo Poza Rica-Tihuatlán-Coatzintla, se fundarán policías
intermunicipales, con las mismas características y condiciones que la estatal y
bajo una muy estricta supervisión ciudadana.
6.- Todas las policías estarán
coordinadas entre sí y el Gobernador del Estado evaluará mensualmente su
actividad y eficiencia.
7.- La misión de todos los cuerpos de
seguridad será prevenir los delitos para evitar que los ciudadanos se vean
afectados en su vida, integridad corporal, libertad o patrimonio.
8.- Se contratarán servicios de alta
tecnología para llevar a cabo tareas de inteligencia y así prevenir los delitos
y perseguir a los delincuentes. El C4 se pondrá al servicio de la
seguridad pública. Dejará de ser un centro de espionaje de adversarios
políticos.
9.- Investigará los vínculos del
Secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, con la delincuencia
organizada y con las bandas que operan el secuestro, el robo de autos, la
extorsión y otros delitos y exigirá a la Procuraduría General de la República
que también actúe en su contra.
10.- Exigirá su renuncia a Luis Ángel Bravo
Contreras, Fiscal General del Estado, “por su complicidad y encubrimiento de
las actividades delictivas de Javier Duarte y de diversas organizaciones
criminales que operan en Veracruz”. Si no acepta renunciar de manera voluntaria
se iniciará juicio político en su contra para removerlo del cargo.
Si Miguel Ángel hace a un lado su belicosidad
y sigue por el camino de las propuestas y de los hechos como el de ayer, estará
dando la razón a los tricolores de estar preocupados por el futuro político
incierto que tienen desde ya.
El pasado 26 de enero, publiqué en
“Prosa aprisa”, a propósito del registro del priista Héctor Yunes Landa como
precandidato de su partido (“¿Limpiar la casa pero no barrer para atrás?”): “Expresó Yunes Landa que aspira a ser un
gobernador honesto y que está ‘limpio. No tengo en mi pasado hechos que me
avergüencen, víctimas que me señalen, riquezas que empañen el nombre que voy
a heredar a mis hijos’, que es honesto y
que carece de cuestionamientos sobre su ‘decencia’, lo cual suena bien aunque
hubiera estado mejor que hubiera hecho lo mismo que la precandidata priista de
Aguascalientes, Lorena Martínez, ex titular de la Profeco, quien declaró ayer
que hará pública su declaración patrimonial, fiscal y de conflicto de intereses
(Tres de Tres, según Transparencia Mexicana) cuando sea su registro ante la
autoridad electoral de su estado, aunque adelantó que su patrimonio asciende a
poco más de 16 millones de pesos”.
Héctor
no lo ha hecho. Miguel Ángel le ganó el brinco. Estando tan cerrada la pelea,
cada punto contará y puede hacer la diferencia. El panista ganó ayer uno.
(Anoche
–20:43 horas–, cuando me disponía a distribuir esta columna, llegó un boletín
de prensa del PRI atribuyendo al dirigente estatal, Felipe Amadeo Flores
Espinosa, haber aplaudido la
decisión de Héctor Yunes Landa de dar a conocer también ante notario público su
declaración patrimonial, fiscal y de intereses, así como la de de su esposa y
los bienes de sus tres hijos, aunque no dijo con qué notario ni cuándo.)

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