Prosa aprisa
Todavía falta: que
se le decomise lo que se llevó
Arturo Reyes Isidoro
Cuándo lo
detengan, por ahora, es lo menos importante.
Lo
relevante para los veracruzanos es que, ahora sí, el Gobierno Federal demuestra
que los ha escuchado y que está a punto de llevar a prisión a Javier Duarte,
como era el clamor popular, que exigía justicia y que pedía que se le castigara
por el abuso que hizo de los recursos públicos, sustrayéndolos para su provecho
personal, causando la más grave crisis económica de que se tenga memoria en el
estado.
De paso, el
régimen priista logró de inmediato un buen impacto, al menos entre la opinión
pública de Veracruz, cuando más está urgido de recuperar terreno luego de que el
electorado veracruzano lo castigó severamente el pasado 5 de junio llevando al
triunfo a la oposición en represalia por los escandalosos casos de corrupción
del ex gobernador y varios de sus colaboradores y que la Federación había
venido tolerando y encubriendo.
Denise
Maerker cimbró anoche a Veracruz y posiblemente a gran parte del país cuando
tan pronto abrió “10 en Punto” dijo que ya hay una orden de aprehensión en
contra de Duarte y otros presuntos implicados por delitos de delincuencia
organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Y sí, tal
como lo apunté en la columna de ayer, quiso ser el propio gobierno el que se
agenciara el mérito de actuar en contra de uno de los suyos, pues de acuerdo a
la información de la periodista, el juez de distrito que giró la orden de
aprehensión el pasado fin de semana lo hizo por una denuncia de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público.
Lo acusan
de la presunta compra de terrenos a través de empresas fantasma; también se
investiga a una red de empresarios y de prestanombres usada para desviar 500 millones de pesos procedentes del
erario estatal. La investigación, dijo Maerker, vincula cuando menos 33
empresas fantasma que recibieron recursos públicos cuando Duarte era
gobernador.
Primero se
le suspendieron sus derechos como priista, luego lo obligaron a que se separara
de su cargo y ahora giran orden de aprehensión en su contra. Todo eso es
importante pero todavía falta: que se le decomise todo lo mal habido y que se
devuelva al patrimonio de Veracruz.
Anoche
había una discusión sobre el procedimiento legal que se seguirá para quitarle
el fuero y echarle el guante. El que sea, el Gobierno si de veras lo va a
aprehender lo hará en el momento en que quiera que el trámite legal lo sacará
de la manga. Así es el poder.
No, no fue
para nada casual el video y el documento con el que abrió ayer su noticiario
Carlos Loret, ni la visita de Miguel Ángel Osorio Chong, ni la del dirigente
nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, al estado. Se trataba de una acción
coordinada que terminaría con el anuncio de Denise.
En una
reunión privada de dos horas y media que sostuvo Ochoa Reza con 22 periodistas
de Xalapa por la mañana, de hecho dejó entrever que el destino de Duarte estaba
sellado. Nunca lo defendió, ni siquiera intentó atenuar las acusaciones, y
cuando se refirió al video y al documento que había mostrado a temprana hora
Loret, dijo que al verlos había sentido vergüenza, “me sentí avergonzado,
avergonzado, avergonzado, avergonzado”, comentando que en el avión en que viajó
vino comentando lo mismo; expresó además que se tomarían en cuenta cuando la
Comisión de Justicia Partidaria abordara su caso, casi dando por hecho que lo
expulsarían, aunque sin manifestarlo abiertamente.
Cordura pide Osorio Chong; “ya pasó el proceso electoral”
En estricto rigor periodístico, de todo
cuanto sucedió ayer en el estado, hasta antes de conocer la noticia sobre
Duarte la más importante para los veracruzanos era la intervención, por fin,
del Gobierno de la República con el propósito de regresar al estado la
tranquilidad y el desarrollo que todos los veracruzanos reclaman.
“La inseguridad que afecta a la entidad
debe revertirse de manera inmediata a través de una estrategia que abarque y
atienda las necesidades específicas de cada zona y región de la entidad”, había
declarado el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ante
reporteros en Coatzacoalcos.
“Sabemos qué grupos
están aquí presentes y quiénes son las cabezas de estos grupos, por quiénes
vamos, quiénes son nuestros objetivos, y que ya a partir de esta mesa que
acabamos de terminar quedó claro quién va por unos, quién va por otros, para
ver los que están lastimando el norte, el centro, el sur del estado de Veracruz
y devolverle la tranquilidad. Sí tenemos claros quiénes están, a quiénes hemos
impactado más y a quiénes menos, quiénes son los líderes, quiénes ya no están y
a quién les han dejado la posición de líder”.
No dejó de ser menor que se haya nombrado
un mando que coordinará la estrategia, que recayó en la Secretaría de Marina,
que estará al frente de los esfuerzos locales y federales, porque de hecho el
Secretario de Seguridad Pública, José Nabor Nava Olguín, es un mayor miembro
del Ejército a quien nombró todavía Javier Duarte y quien ahora, en los hechos,
queda subordinado luego de que con su llegada al cargo no pudo frenar la ola de
violencia e inseguridad ni el baño de sangre que ahoga a Veracruz.
El primer gran paso en materia de
seguridad se dio, pero ahora hay que esperar a que haya resultados.
Pero Osorio Chong fue más allá. Traía otro
mensaje, éste político, a mi juicio de gran calado y que interpreta muy bien lo
que todos los veracruzanos queremos: que ya chole con el pleito entre nuestros
políticos porque eso distrae y abre espacios a la delincuencia.
El hidalguense se refirió ante la prensa
porteña del sur a todas las zonas del estado que, dijo, están pasando por momentos
complejos, derivados de diferentes circunstancias “y una de ellas, sin lugar a dudas, tiene que ver con el
cambio de la administración pública”, esto, según mi lectura entre líneas, en
alusión al arribo al poder del gobierno panista.
El responsable de la política interior del
país dijo que esas circunstancias políticas, “que cuando se dan se dan”,
generan espacios para la delincuencia. No quiso dejar lugar a dudas: “me
refiero a temas políticos”, o sea, estaba ya hablando de política, no sólo de
seguridad.
“Cuando hay temas políticos, entonces se
transfieren, sin duda, muchas veces, a inseguridad, porque hay lagunas que
ocupan los delincuentes”.
Además de que, apuntó, “el problema en los
cambios de administración –y el problema es que se esté dando un conflicto
político– generan poco espacio para la coordinación”.
Pero expresó que para que la coordinación
surja y dé buenos resultados “tiene que haber condiciones políticas”.
Puntualizó entonces: “Por eso nosotros
hemos estado haciendo un llamado a la cordura, a entender que ya pasó el
proceso electoral, a entender que si alguien tiene que ver con algún tema del
ejercicio personal en la administración pública, pues que lo enfrente ante la
autoridad respectiva”.
Agregó que la
ciudadanía “no puede estar en este enfrentamiento de discursos, de posiciones,
que no ayudan a construir.
Para eso tenemos instituciones, para que si hay alguna acción irregular, ahí se
enfrenten”.
Machacó: “Lo que tenemos que ver es que
después de la elección hoy se asumen nuevas responsabilidades por diferentes
actores políticos, y unos y otros tienen que estar en las mejores
circunstancias para que se dé una transición en buenos términos y pueda la
Federación seguir apoyando y respaldando estos esfuerzos”.
Sin duda, en especial su mensaje tenía dos
destinatarios: Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares.
Quise encontrar en sus palabras los
verdaderos motivos por los cuales al final Duarte no se presentó ayer lunes
temprano en “Despierta” con Loret de Mola: lo pararon. Ya sabían su destino
futuro inmediato y el Gobierno Federal no quería más confrontación en Veracruz.
Por eso el llamado a la cordura.
Pero, ¿qué quiso decir exactamente el
Secretario de Gobernación cuando habló de que después de la elección hoy se
asumen nuevas responsabilidades por diferentes actores políticos y que unos y
otros tienen que estar en las mejores circunstancias para que se dé una
transición en buenos términos y pueda la Federación seguir apoyando y
respaldando estos esfuerzos?
Primero, que esas “nuevas
responsabilidades por diferentes actores políticos” son las de Miguel Ángel y
quienes conformarán su gobierno, lo que para mí ya no dejó lugar a dudas de que
se le reconocerá su triunfo y asumirá el gobierno en 43 días, pero también que
le estaba enviando un mensaje para que él y el gobernador interino Flavino Ríos
Alvarado estén “en las mejores circunstancias para que se dé una transición en
buenos términos” si quiere que la Federación “siga apoyando y respaldando estos
esfuerzos”, esto es, si quiere que lo apoyen cuando asuma el poder.
Cordura vino a pedir Osorio Chong, cordura
pedimos todos los veracruzanos. En efecto, el proceso electoral ya pasó. No
debemos crispar más el ambiente. Deseamos que Veracruz retome su rumbo y el
nuevo gobierno debe actuar con toda responsabilidad para hacerlo posible,
haciendo a un lado la confrontación que no une sino que divide, aceptar la mano
extendida que le muestra el Gobierno Federal aceptando su llamado, porque no
hacerlo será ignorar al único que ahora puede ayudar a Veracruz con todo tipo
de apoyos, y porque al final los únicos que pagaríamos las consecuencias
seríamos todos los veracruzanos. De un lado ya se dio un paso firme: quitaron
ya a Duarte y lo buscan para enviarlo a prisión. Veremos cuál es la respuesta
que se da ahora del otro lado.

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