Prosa aprisa
“¿Y quién es ése? No lo conozco”
Arturo Reyes Isidoro
¡Vaya
semana!
Abrió y
cerró con Eva Felícitas Cadena Sandoval, ya a estas alturas más célebremente
conocida como Eva Cadena.
De la
noche, o mejor dicho, de la medianoche a la mañana, de ser prácticamente una
desconocida se convirtió en figura nacional.
Logró en un
abrir y cerrar de ojos lo que muchas mujeres se pasan toda la vida buscando sin
lograrlo: ser el centro de la atención política.
Su nombre
está en boca de periodistas (articulistas, columnistas, editorialistas,
comentaristas), de dirigentes de partidos, de diputados y senadores, de quién
no. De todo México.
Luego del
primer “cuatro” que dice que le pusieron, en lugar de sumirse y quedarse calladita
y sin moverse, se puso muy fufurufa y se fue a la Fiscalía a denunciar quién
sabe qué.
Y que le
vuelven a poner otro “cuatro”. Y ella, víctima, inocente, volvió a caer por
segunda vez. Primero fue en moneda nacional. Luego en dólares. ¿El tercer video
será en euros?
De que le
gusta la lana, le gusta o ¿cómo se explica que se vea tan tranquila recibiendo
la marmaja aunque afirma que no, que la está devolviendo?
Lo
sorprendente es que, como bien decía Duarte, en Veracruz no pasa nada.
En Morena,
¡uy!, se pusieron muy dignos después de que la cobijaron, y que la expulsan del
paraíso pejista tropical.
Pero la aludida,
muy quitada de la pena, de inmediato se agarró al famoso fuero e ipso facto se reintegró como diputada
local aunque, eso sí, ya es “independiente”.
¡Lo
sorprendente es que tanto el PRI como el PAN la quisieran con ellos por el voto
que sumaría a la hora de votar y negociar, esto es, de recibir cochupos!
Pero, como
los caballos en plena carrera, muerden el freno porque, comentan bajo el agua,
les pasaría el costo de la carga negativa que lleva a cuestas.
Entonces,
se da por descontado que terminará en las filas de los “mixtos” Juntos por
Veracruz que, de esa manera, aumentarán su fuerza, pues un voto es un voto, y a
veces en las negociaciones internas significa un millón o más de pesos.
En sólo
cinco días –de lunes a viernes–, Eva pasó al libro de la picaresca política
veracruzana donde quedará para siempre, tristemente como #Lady Bolsitas o #Lady Cuatro.
Más claro, como corrupta.
El lunes, en
“Prosa aprisa”, dije: “Conociendo como se conoce la calaña de políticos que
tenemos, ¿alguien duda que puede haber más videos que involucren a morenos en
situaciones comprometidas? Al menos, yo no. Creo que lo de Eva Felícitas apenas
es el comienzo de la fiesta. Para mí que el baile se va a poner bueno”.
Apenas van
dos videos. ¿Cuántos más tiene preparados la “mafia del poder” y a quiénes
implica?
Yo sé que
los miembros del Ejército y de la Marina son profesionales, leales a las instituciones
y que no se meten en política. El Presidente en turno es su comandante en jefe
y ante él se cuadran, sea quien sea. Gracias a ello y a ellos se mantiene la
gobernabilidad y la estabilidad en el país.
Pero hay
cosas que los lastiman. Ya es historia que estuvieron a punto de impedir que
Luis Echeverría llegara a la Presidencia luego de aquel minuto de silencio que
guardó aquel entonces loco candidato del PRI en la universidad de Morelia,
Michoacán, en memoria de los caídos en el 68, de lo que se culpaba al Ejército y la herida
todavía estaba fresca. Casi lo lograron.
Por eso
escuché con atención cuando alguien me preguntó: ¿Y si las filmaciones,
grabaciones y filtraciones fueran de “inteligencia” de algunas de las
instituciones armadas para tratar de impedir que López Obrador llegue al poder
luego de las descalificaciones que ha hecho lo mismo de la Marina que del
Ejército?
¡Chin! No
se me había ocurrido. No lo creo pero… pero con el Ejército y la Marina no se
puede actuar a la ligera como responsabilizarlos de hechos sangrientos cuando
están librando la gran batalla contra el crimen organizado y sufriendo bajas de
sus elementos.
No lo creo.
Lo que sí creo es que seguirán saliendo a la luz pública más videos, con
imágenes, porque ya las simples grabaciones de audio no tienen crédito debido a
que se puede falsificar la voz de cualquiera. Pero cómo negar lo que se ve, a
Eva, por ejemplo, recibiendo el dinero de parte de quién sabe.
Eva hace ya
compañía a esa célebre clase de finos políticos que ha dado Veracruz al país y
al mundo como el famosísimo César “El Tlacuache” Garizurieta, tuxpeño para más
señas, quien acuñó la no menos célebre frase de que “Vivir fuera del
presupuesto es vivir en el error”. Que lo diga Eva, si no.
Y aunque
brinquen y salten y se den baños de pureza, el nombre y el escándalo de Evita
quedarán inevitablemente ligados a Morena, y para siempre quedará sembrada la
duda de si el dinero se lo entregó o no a López Obrador.
Tiene que
reconocerse una cosa: la rapidez con la que actuaron los morenos para tratar de
deslindarse del escándalo. Hicieron un buen control de daños y lo hicieron
bien. De inmediato soltaron la papa caliente y ahora hasta la están pateando.
Expulsaron
de sus filas a Eva, la sacaron también de su grupo legislativo y ahora hasta
piden que se le investigue y la pongan tras los barrotes. Están pidiendo ya su
desafuero.
En cambio,
los priistas se aferran a no salir del pantano. Ayer atoraron en la Cámara de
Diputados el desafuero de Tarek Abdalá Saad no obstante los señalamientos que
hay en su contra como cómplice de Javier Duarte y el gran robo a las arcas
públicas.
Pero no
sólo protegen a Tarek sino a los demás diputados federales señalados y el mismo
Gobierno Federal priista protegió la huida de Karime Macías y parte de su
familia, también implicada. Y la PGR no
actúa contra la demás red delictiva de Duarte.
Todo a sólo
unos días, unas horas de que inicien las campañas político electorales para
renovar los 212 ayuntamientos donde, pese a todo, se da por hecho que el mayor
reparto se lo harán los partidos Morena y PAN.
Va de
anécdota para significar en qué condiciones llega el PRI a la contienda.
El
encuentro con la delegada del CEN del PRI, Lorena Martínez, en un restaurante
de Xalapa, fue totalmente ocasional. A lo lejos, en otra mesa, el exdirigente
Amadeo Flores observaba.
Atenta,
respetuosa, tuvo un breve diálogo conmigo. Me preguntó por qué no apoyaba a su
partido. Le reclamé la total desatención, hasta la incomunicación, de la
dirigencia estatal para conmigo y saltó el nombre de Renato Alarcón Guevara.
Para mí
sorpresa, me preguntó: “¿Y quién es ése? No lo conozco”. Con eso me dijo todo y
me habló de la “unidad” que prevalece al interior del tricolor.
Solalinde, en Xalapa, barre parejo
Pero estuvo
el padre Solalinde en Xalapa para participar en la Feria Internacional del
Libro Universitario y vaya que arrió parejo.
Por ejemplo –me atengo al testimonio que
recogió el propio equipo de prensa de la UV –, comentó que las personas que se
vuelven adictas al poder difícilmente lo sueltan, ya que quieren perpetuarse en
éste y cuando la ley no se los permite buscan hacerlo por medio de familiares
como esposas o hijos, por lo cual instó a la población a no permitir que esto
suceda. ¡Zuku!
El padre reiteró que vivimos en un mundo donde hay una
gran adicción al poder y al dinero, y dijo que ejemplo de ello son los malos
mandatarios que han ocasionado la desgracia en Veracruz y en el país, al abrir
las puertas al crimen organizado porque no se sacian con nada, son adictos al
poder y al dinero.
Preguntó a los asistentes: ¿quién tendrá la culpa?,
¿ellos que se han servido con la cuchara grande, que metieron al crimen
organizado, que han sembrado un gobierno de terror y han ocultado información?,
¿o nosotros que nos hemos dejado, que hemos aceptado el régimen de miedo y
hemos callado?
No se anduvo por las ramas: “Estos gobiernos no serían
posibles si las sociedades no estuvieran desinformadas, fueran inconscientes,
cobardes y agachonas. Así no fue Jesús”.
Error, en
construcción municipal en el centro
Siempre he reconocido la labor constructora del alcalde
de Xalapa, Américo Zúñiga Martínez, pero creo que esta vez sí se ha cometido un
grave error.
En la calle Zamora, esquina con Primo Verdad, en el
corazón del centro histórico, por ampliar un pedazo de banqueta, dos carriles
naturales de circulación, al llegar a ese punto, se redujeron a uno formando un
embudo, que no ayuda en nada sino que complica más el caos vehicular.
Un grupo de reconocidos arquitectos me pidió que los
acompañara a la obra y me explicaron el error que se está cometiendo. “Hágase
portavoz de todos. Señálelo. Ojalá y se corrija”.
No soy arquitecto pero no se necesita serlo para darse
cuenta de que, en efecto, se ha cometido un grave error que todavía puede
corregirse porque la obra no se ha inaugurado.
Si se deja así, no tengo duda de que en pocos meses, si
gana la alcaldía el candidato de Morena, Hipólito Rodríguez, hará la corrección
necesaria.
Lectores, hago
puente. Nos encontramos el próximo martes.

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